martes, 31 de enero de 2012

La ONU cambia su estrategia en el Sahara Occidental: La clave serán los recursos naturales

Las Palmas de Gran Canaria (Islas Canarias)27/01/2012
Naciones Unidas, incapaz ante el conflicto del Sahara Occidental, ha cambiado de estrategia. Rechaza la posición de ambas partes, ni autonomía ni referéndum, e insta a acordar la gestión de la explotación de los recursos naturales como primer paso para avanzar. Christopher Ross reconoce en una entrevista que “la ausencia de crisis inminente priva a este conflicto de la atención de la Comunidad Internacional”. Ross concluye que “la violación de los Derechos Humanos cada vez es más grave”.
Naciones Unidas ha visto en el dinero, en la explotación de los recursos naturales del Sahara Occidental, cada vez más cotizados, la forma de avanzar en la resolución del conflicto que sostiene a miles de personas desplazadas desierto adentro y un estado de sitio para los ciudadanos saharauis que viven en el Sahara Occidental, conocido por ellos como Territorios Ocupados. Hasta el momento la gestión de los recursos naturales la hace Marruecos.
En 2004 Naciones Unidas desistió de elaborar planes para que las partes cumplieran con los mismos y optó por dejar a Marruecos y la RASD que negociaran y acercaran posiciones ejerciendo únicamente como supervisores, junto a Argelia y Mauritania, convidados que no han sido de piedra. Pero ambas partes mantienen posiciones que Naciones Unidas considera que son excluyentes y además Ross mantiene que “una de las partes ha elaborado un plan propio alejado de las propuestas que hacía Naciones Unidas para la resolución del conflicto”.
La primavera árabe y la “ausencia de una crisis inminente priva a este conflicto de la atención de la comunidad internacional”, según Ross, por lo que el mismo “no puede seguir estancado en el tiempo”. El Sahara Occidental, “una ex colonia de España del tamaño de Gran Bretaña”, deberá canalizar su futuro a través de “la gestión de los recursos naturales y el desminado del territorio”, según Ross como primeras medidas para avanzar hacia una solución definitiva. La política quedaría relegada a una solución más económica y de seguridad. El referéndum pasaría a ser menos importante que el titular del contrato.
Para la región, el riesgo es “una escalada militar y la posibilidad del aumento de la actividad terrorista”
Naciones Unidas duda, según reconoce Ross en la entrevista ofrecida en la web de la propia organización, en que aún “está por ver si este enfoque provoca movimientos en el tema central de discusión”. El enviado especial de la ONU para el Sahara Occidental asegura que “la ausencia de solución ha impuesto crecientes riesgos y costos para ambas partes y para el Magreb”.
Para las partes, siempre en palabras de Ross, “el riesgo es la renovación de hostilidades, el brote de descontento popular y el reclutamiento de saharauis frustrados y desempleados en grupos terroristas y criminales”. También menciona que hay costos “humanitarios para los refugiados y violaciones de los Derechos Humanos, además del gasto que supone mantener a las fuerzas militares”. Pero sobre todo, Ross hace énfasis que uno de los mayores costos para las partes y para la comunidad internacional es “la incapacidad para planificar el uso de los recursos naturales del Sahara Occidental de una manera apropiada”.
Para la región, el riesgo es “una escalada militar y la posibilidad del aumento de la actividad terrorista”, algo que le preocupa, pero vuelve a poner en el centro el argumento económico: “Se pierden beneficios la falta de integración económica”. Ross cita la caída de Gadaffi como fuente de recursos militares en la zona.
“Hay personas que piensan que el conflictó aún no está maduro”, asegura Ross, aunque los acontecimientos recientes “podrían alentar a las partes a iniciar un proceso más serio de negocicación”. Argumenta Naciones Unidas que han detectado “más descontento en los jóvenes” y también más activismo por “la unidad del Magreb”, hechos que considera que pueden desatascar el entuerto.
El referéndum pasaría a ser menos importante que el titular del contrato.
A finales de febrero Naciones Unidas trasladará estas ideas a ambas partes en las negociaciones previstas en Long Island, Estados Unidos. Ross culmina la entrevista pidiendo a la comunidad internacional que “no es suficiente seguir hablando del conflicto sobre posiciones fijas, el pueblo del Sahara Occidental, en los campos de refugiados o en el propio Sahara Occidental deberían disfrutar de todos los Derechos Humanos, incluidos la libertad para expresar sus opiniones sobre su futuro”.
Del resto de países del Magreb Ross espera que de una vez por todas vean “los beneficios para todos y ayuden a encontrar una solución a la tragedia humana que ha engendrado este conflicto”.  

Agricultores españoles dicen NO al acuerdo UE-Marruecos

El acuerdo de agricultura de la UE debe ser detenido, según las asociaciones de agricultores españoles".
"La suspensión del acuerdo de pesca UE-Marruecos en diciembre demuestra  que  el Acuerdo sobre la Agricultura tambien debe  terminar", dijo Rafael Hernández Reyes, presidente de la sección regional de la asociación agrícola COAG español en las Islas Canarias (tercero desde la izquierda en la foto de arriba).
"La suspensión del acuerdo de pesca UE-Marruecos en diciembre demuestra  que  el Acuerdo sobre la Agricultura tambien debe  terminar", dijo Rafael Hernández Reyes, presidente de la sección regional de la asociación agrícola COAG español en las Islas Canarias (tercero desde la izquierda en la foto de arriba).
"Los dos acuerdos de la UE y Marruecos se negociaron al mismo tiempo. Ambos presentan los mismos problemas jurídicos de la inclusión del territorio del Sáhara Occidental ", declaró a  Western Sahara Resource Watch.
La industria marroquí representa una dura competencia para los agricultores europeos. En las Islas Canarias la competencia en la producción agrícola ha llevado a muchos agricultores a perder sus puestos de trabajo. Dado que el Sr. Hernández asumió el cargo en el COAG de los años 90, la producción de tomates en la isla canaria se ha reducido en un asombroso 60 por ciento.Gran parte de la industria de la agricultura marroquí está llevando a cabo en las plantaciones en el Sáhara Occidental, que se encuentra bajo ocupación ilegal marroquí. Las plantaciones de  invernadero en el territorio del desierto son propiedad del rey de Marruecos y de las empresas multinacionales, subvencionado por el gobierno marroquí.
El 14 de febrero, se prolongo el acuerdo de la agricultura, que es a votación en el Parlamento Europeo. No  hace mención al hecho de que producen en el Sáhara Occidental , llega al mercado europeo, y  beneficia a las grandes empresas multinacionales y l Rey de Marruecos -, mientras que los pequeños agricultores sufren las consecuencias.
"Los agricultores franceses, españoles e italianos ven que las importaciones a Europa van en aumento, destruyendo sus posibilidades de vender y vivir de sus productos en el mercado europeo", declaró Miembro del Parlamento Europeo, el Sr. José Bové en una entrevista reciente con la diario marroquí L'Economiste.
Bové llama al acuerdo UE-Marruecos de la agricultura una "catástrofe" para la agricultura europea, y quiere que el acuerdo expire.
El presidente regional de COAG, dijo que apoyan plenamente las demandas de los parlamentarios.
"Las cuotas y los precios de exportación de Marruecos  en la UE no se han cumplido, de manera sistemática", dijo Hernández COAG en referencia a las exportaciones marroquíes que ya está teniendo lugar.
"Además, actualmente existe una clara competencia, desigual debido a las prácticas perjudiciales en Marruecos en materia de medio ambiente y los derechos de los trabajadores. Por lo tanto, apoyamos plenamente la necesidad de igualar los niveles de Marruecos y la UE en lo que respecta a las normas ambientales, los derechos de los trabajadores y de los esfuerzos contra el trabajo infantil ", declaró el Sr. Hernández.

Greenpeace nomina a Mercadona como una de las peores empresas de 2011 por su comercialización del pescado saharaui


Mercadona forma parte de la lista de las 40 peores empresas del año, según la ONG internacional Greenpeace. Según esta prestigiosa organización, Mercadona "adquiere 30 millones de latas de sardinas del Sahara Occidental ocupado, apoyando así la opresión marroquí"
La campaña ha sido promovida por Western Sahara Resource Watch, la Plataforma de Apoyo Político al Pueblo Saharaui, Sahara Thawra y la Liga de Estudiantes Saharauis en España.
Como cada año desde el año 2000, Greenpeace ha organizado la campaña "Pubilc Eye Awards", con la que esta prestigiosa ONG internacional pretende señalar públicamente a las empresas que en 2011 han tenido un peor comportamiento ético, social o medioambiental.
Las empresas nominadas por Public Eye Awards se caracterizan por cometer "condiciones de explotación en el trabajo, pecados medioambientales, desinformación intencionada u otras omisiones de su responsabilidad social corporativa".
Este año, Mercadona se ha ganado a pulso formar parte de este "prestigioso" grupo de las 40 peores empresas de 2011, según la ONG Greenpeace. La tenaz persistencia de Mercadona por continuar adquiriendo a Jealsa - Rianxeir más de 30 millones de latas al año de sardinas procedentes del Sahara Occidental a través de su contrato marco con Escurís, ha tenido finalmente consecuencias: formar parte de la lista de las peores empresas del año.
¿Qué opinarán los consumidores españoles sobre el comportamiento ético de Mercadona?

García-Margallo defiende ante Suecia alcanzar un nuevo acuerdo de pesca con Marruecos

El país nórdico es reacio a relajar las exigencias a Rabat sobre el respeto de los DDHH en el Sáhara
MADRID, 31 Ene. (EUROPA PRESS) -   El ministro de Asuntos Exteriores y de Cooperación, José Manuel García-Margallo, ha defendido ante Suecia la "importancia" de que la UE alcance un nuevo acuerdo de pesca con Marruecos después de que la Eurocámara tumbara en diciembre el que estaba en vigor, por sus dudas sobre la explotación sostenible de los recursos y el respeto de los Derechos Humanos de la población saharaui.
García-Margallo ha recibido este martes en el Palacio de Viana a su colega sueco, Carl Bildt, cuyo país es uno de los más reacios --junto a Reino Unido y Países Bajos-- a relajar las exigencias a Marruecos sobre el respeto de los Derechos Humanos en el Sáhara para favorecer el acuerdo de pesca, en el que Suecia, a diferencia de España, no tiene especial interés.
El departamento que dirige García-Margallo ha informado en un comunicado de que el ministro español ha subrayado ante Bildt la "importancia de alcanzar un nuevo acuerdo de pesca con Marruecos".
Los Gobiernos de la UE prevén discutir esta semana a nivel de embajadores una fórmula para negociar un nuevo acuerdo de pesca que evite referencias expresas al Sáhara Occidental para facilitar las conversaciones con Rabat, después de que Francia y España expresaran reservas a apoyar un mandato que mencionara a la ex colonia española.
Hace dos semanas, la comisaria europea de Pesca, Maria Damanaki, planteó a los Estados miembros pedir a Marruecos "garantías de que cumple con las obligaciones del Derecho internacional que resultan de su administración 'de facto' del Sáhara Occidental", pero el texto ha sido modificado para atender las reservas de Francia y España y retirar la referencia a la ex colonia.
García-Margallo también ha trasladado a Bildt su interés en fomentar los intercambios comerciales. El país nórdico es el vigésimo cuarto cliente de España y ocupa el puesto 25 en la lista de proveedores. Según Exteriores, Suecia ofrece "grandes oportunidades" en sectores en los que España tiene una posición de liderazgo, como es el caso de las infraestructuras o las energías renovables.
Los ministros también han hablado del proceso de adhesión de Turquía a la UE, que ambos consideran que sería beneficiosa, al tiempo que han hecho un balance de la denominada 'primavera árabe'.
En el caso de Siria, los dos han expresado su apoyo a las acciones llevadas a cabo por la Liga Árabe y han coincidido en reclamar al Consejo de Seguridad de la ONU que adopte una postura "firme" sobre el tema, señala la nota de Exteriores
También han destacado la importancia de alcanzar un consenso en la UE para desempeñar una mediación eficaz en el proceso de paz de Oriente Medio, dentro de los esfuerzos del Cuarteto para alcanzar una solución al conflicto.

domingo, 29 de enero de 2012

Ross: Esperamos que el pueblo del Sáhara Occidental disfrute de todos los DDHH, incluida la libertad de expresar sus opiniones sobre su futuro

Naciones Unidas, 29/01/2012(SPS).- El enviado Personal del Secretario General de la ONU para el Sáhara Occidental, Christopher Ross, ha formulado la esperanza de que el pueblo del Sáhara Occidental, ya sea en el territorio o en los campamentos de refugiados, disfrute de todos los derechos humanos, incluida la libertad de expresar sus opiniones sobre su futuro y que los negociadores tengan en cuenta estas opiniones, durante una entrevista ofrecida este viernes en la web de la propia organización.

Ross recordó que en las resoluciones de cada año, el Consejo de Seguridad ha pedido a las partes alcanzar "una solución política justa, duradera y mutuamente aceptable que prevea la autodeterminación del pueblo del Sáhara Occidental".

"El Consejo de Seguridad espera ahora que las partes negocien una solución política con la ayuda de la ONU, los Estados vecinos y la comunidad internacional", añadió.

Christopher Ross explicó que la ONU "ha trabajado para implementar las medidas de confianza para facilitar el retorno de los refugiados una vez que se alcance un acuerdo". "La ONU ha tomado un mayor interés por el tema de los derechos humanos", dijo el diplomático.

Sobre el interés de la comunidad internacional por el conflicto, Ross señaló que "la ausencia de una crisis inminente priva a este conflicto de la atención de la comunidad internacional".

El Enviado Personal del Secretario General de las Naciones Unidas para el Sáhara Occidental anunció que a finales de febrero las partes celebrarán nueva ronda negociaciones previstas en Long Island, Estados Unidos. (SPS)

Antonio Velázquez. El mexicano que causó un conflicto diplomático

Antonio Velásquez relata por qué los gobiernos de España y México le pidieron salir de un campamento saharaui destruido por Marruecos. El conflicto diplomático tenía una razón: grabó el ataque junto con la española Isabel Terrazas.
*Fotos: Antonio Velásquez
Antonio Velásquez nació en Culiacán, Sinaloa, hace 29 años. Vivió cerca de Guadalajara toda su vida. Hace seis años decidió irse a Barcelona para estudiar Artes Plásticas. Una casualidad lo llevó a los territorios ocupados por el Reino de Marruecos en la República Árabe Saharaui Democrática (RASD) en África, y después, junto con su amiga catalana Isabel Terrazas, a casi causar un conflicto internacional entre Marruecos y España.
En 2007 viajó de vacaciones a Marraquech. Decidió cruzar Marruecos pidiendo aventón (autostop). Su idea era llegar hasta Senegal. En el recorrido ingresó a la zona ocupada en el Sahara Occidental. Se sorprendió al ver militares en las carreteras. “Cuando me detenían, decía que era artista y que iba a Senegal, por eso pasé todos los retenes sin problemas”, dice Velásquez.
En uno de esos viajes lo recogieron unos jóvenes saharauis con acento cubano y lo llevaron cerca de la ocupada ciudad de Dajla. “En el camino hicimos muy buena relación. Al anochecer me preguntaron dónde me quedaría a dormir y les dije que en donde fuera porque traía mi tienda de campaña. Me invitaron a su jaima —tienda de campaña con cuatro puertas orientadas a los puntos cardinales— cerca de la costa y en medio del desierto. Acepté porque no conocía a nadie. Ellos hablaban bien el español. Cuando empezamos a platicar contaron historias sobre cómo los soldados marroquíes habían violado a una tía, torturado a un hermano y así con diferentes personas que conocían”.
Poco después de iniciada la conversación llegaron las madres, los tíos y los hermanos de los saharauis que recogieron a Antonio. Contaron más historias sobre cómo los marroquíes suelen tratarlos. Antonio escuchó tantos testimonios que decidió estar dos semanas más y comprobar así que Marruecos estaba ocupando un territorio ilegalmente.
Quince días después continuó con su viaje hacia Mauritania. Ahí conoció a otros saharauis que le relataron las mismas historias de guerra que había escuchado antes. Su paso por Senegal fue rápido. Estaba deseoso de volver a los territorios ocupados de la RASD. “Me encariñé mucho con los saharauis. Me impresionó que el mundo no supiera lo que está pasando con ellos”.
A partir de esta primera experiencia, Antonio volvió muchas veces a los territorios ocupados o a los campamentos de refugiados en Tinduf, Argelia, primero como observador internacional y más adelante como activista de la causa saharaui. Su trabajo ha sido tan reconocido por la RASD que hasta el momento es el único connacional en la historia de la relaciones entre México y ese país que también tiene la nacionalidad saharaui.
–¿Cómo te volviste observador internacional?
–Cuando regresé a Barcelona junté un grupo de artistas que hacían música, teatro y danza. Lo hice con la intención de ir a los campamentos de refugiados en Tinduf, porque queríamos dar una serie de talleres artísticos en el lugar. Decidí involucrarme con la causa saharaui desde el tema cultural. Soy de los que piensa que para dar a conocer a un pueblo ante el mundo tenemos que mirar hacia sus raíces y tradiciones.
Antonio aprovechó para conocer a la población que vive exiliada en Tinduf desde hace más de tres décadas. Sin embargo, como todos los días ocurrían nuevos hechos violentos en la zona ocupada y había un bloqueo informativo impuesto por Marruecos, se comprometió con un activista saharaui, Hmad Hammad, a viajar a El Aaiún, capital del Sahara Occidental ocupada por Marruecos, con una cámara de video para entrevistar a diferentes activistas de derechos humanos que han sufrido todo tipo de vejaciones, menciona.
Entre agosto y septiembre de 2010 emprendió el camino. Esta vez no iba sólo. Lo acompañó Isabel Terrazas, una compañera catalana que quería conocer la zona. Una vez que estuvieron ahí, de manera clandestina comenzaron a entrevistarse con distintos activistas saharauis. Empezaron a notar que estaban siendo perseguidos por la policía. “Pero ni los policías ni nosotros pasábamos la barrera de agredirnos, porque somos extranjeros”, dice Antonio.
Días más tarde decidieron ir a Bojador, ciudad al sur de la zona ocupada, para hacer el mismo trabajo que en El Aaiún. Ahí entrevistaron a Sultana Khaya, otra activista saharaui. “Al ser recibidos en su casa nos enteramos de que requerían de observadores internacionales para atestiguar las graves violaciones de derechos humanos. Cuando un extranjero llega a la zona ocupada, suele ser recibido de una manera increíble, porque no mucha gente se atreve a ir a ese territorio en conflicto”, dice Antonio.
“Al salir del lugar fuimos amenazados de tortura y desaparición. Los policías marroquíes nos gritaban que nos iban a torturar, que iban a violar a Isabel. Sentimos que podía pasar. Estaban siguiéndonos. Había policías vestidos con uniforme y de civil. Decidimos volver a casa de Sultana Khaya y hacer un video diciendo que estábamos amenazados de tortura y violación”, relata.
—¿Cómo salieron del lugar?
—Al día siguiente nos fuimos a Dajla, ciudad que se encuentra más al sur de los territorios ocupados. Fue muy difícil ingresar porque en el retén la policía ya sabía que nos habíamos entrevistado con distintos activistas. Dajla se encuentra en una bahía, por lo que sólo hay una entrada y una salida. Si ellos (la policía) deciden que no entras, no entras. Afortunadamente los convencimos de que éramos artistas, y como la cámara de video la escondimos en un camión en el que viajábamos de aventón, nos dejaron pasar.
—¿Qué hicieron ahí?
—Nos entrevistamos con otros activistas de derechos humanos y grabamos imágenes del expolio de recursos naturales como el agua y la pesca. Las bolsas de agua más grandes del norte de África se encuentran en el Sahara Occidental. Al hacer este trabajo nos detuvieron, nos subieron a un coche para llevarnos hasta Agadir, en Marruecos, y de ahí trasladarnos en avión a España. Al negarnos y decirles que regresaríamos por nuestra cuenta a El Aaiún porque estábamos en un territorio en proceso de descolonización por parte de España —que es la potencia administradora—, en el cual ellos no son soberanos, nos dejaron ir, pero desde ese momento empezaron a vigilarnos todo el tiempo.
Al regresar a El Aaiún, Antonio se enteró de que días más tarde llegarían más activistas saharauis que venían de dar una conferencia en una universidad de Argel, capital de Argelia. “La práctica adoptada por la policía marroquí cada vez que un grupo de saharauis regresa a El Aaiún después de estar en otro país, es la de detenerlos y golpearlos”.
Entre los activistas se encontraban Sultana Khaya y Hmad Hammad. Antonio e Isabel fueron a la casa donde serían recibidos. La policía ya los esperaba. “Nuestra función, como extranjeros, era la de ser escudos humanos, porque en los territorios ocupados nunca se había golpeado a extranjeros. Cuando llegó la camioneta que transportaba a los defensores de derechos humanos y éstos empezaron a bajarse de ella, fueron golpeados bruscamente con porras (toletes) de más de 75 centímetros de largo”, recuerda Antonio.
—¿Qué hicieron ustedes?
Yo salí de la casa paraintentar protegerlos. Me golpearon en la cara y el brazo fuertemente. Empecé asangrar. Fui metiendo como pude a los activistas en la casa. Hmad Hammad estaba tirado en el piso, lo estaban golpeando en la espalda, lo querían dejar paralítico porque sabían que lo acababan de operar. A pesar de que es una persona muy grande, lo cubrí con mi cuerpo para levantarlo y meterlo a la casa. Ahí me pegaron muy fuerte. Los golpes que le iban a dar a él, los recibí yo.
“Esa fue la primera vez que la policía marroquí golpea a un extranjero en los territorios ocupados”, cuenta. “Pasé de ser un observador internacional a un activista de los derechos humanos a favor de los saharauis. Mi intención era seguir siendo observador, pero en el momento en que ves cómo golpean a personas pacíficas con las que había convivido, entendí que estaba dispuesto a dar un paso más, sin pensar en las consecuencias”, dice.
Un video en el que Antonio aparece con la bandera saharaui y con un pañuelo sujetando su brazo izquierdo golpeado, grabado para la televisión de la RASD (http://youtu.be/gSy5nQs2ITo) y donde explica lo que está sucediendo en los territorios ocupados, fue el siguiente paso que dio este espigado sinaloense que apenas cumplió 30 años el 26 de enero, y que causó un enojo mayúsculo en Marruecos.
—¿Por qué te interesa pelear por los saharauis?
—No es la lucha por un territorio en medio del desierto, ni por la riqueza de los recursos naturales: es para evitar que un pueblo sea exterminado. El pueblo saharaui tiene cultura propia, lengua, costumbres y tradiciones que Marruecos quiere eliminar. Estamos a tiempo de preservar la presencia de un pueblo que tiene mucho que enseñarnos, que tiene derecho a la vida. El pueblo saharaui es muy pequeño en número de población, pero inmenso en valores humanos. Las riquezas de sus tierras están siendo expoliadas ilegalmente por Marruecos.
Ahmed Mulay, el embajador de la RASD en México, dice que el territorio saharaui tiene una extensión de 288 mil kilómetros, rico en bancos pesqueros, fosfato, petróleo, bolsas de agua, hierro, indicios de uranio, entre otros recursos. En los territorios ocupados viven 200 mil saharauis, mientras que en los campamentos de refugiados el número aumenta a 220 mil.
Sentado en la sala de la Embajada, ubicada en la colonia Polanco de la Ciudad de México, recuerda una anécdota sobre el descubrimiento del fosfato. “En 1973 o 1974, cuando se empezó a hablar de la riqueza del fosfato, un hombre llamado Matha fue a ver al gobernador del Sahara Occidental para decirle: ‘Oiga, general, le vengo a dar un consejo: tapen esos hoyos que están haciendo en el desierto y déjennos poner nuestras jaimas, porque presiento que va a traernos problemas”. Ahmed piensa que tenía razón.
En la entrevista que concede a M Semanal, Velásquez se muestra emocionado por contar por primera vez en México, con detalles, esta historia.
EL CAMPAMENTO DE GDEIM IZIK
Antonio e Isabel salieron de El Aaiún los primeros días de septiembre. Volvieron a Barcelona y organizaron el colectivo Resistencia Saharaui (RS), en el que además de ellos participan el mexicano Airy Mejía y la catalana Irina Montané. En la actualidad esta red ya está muy bien posicionada entre los saharauis.
Airy Mejía dice que RS surgió a finales de septiembre del 2010 en Barcelona. “La propuesta busca realizar acciones directas no violentas por la defensa de los derechos humanos y la descolonización del Sahara Occidental”.
—¿Qué significado tiene en tu vida?
—Es un proyecto personal, profesional, pero sobre todo un trabajo donde nos comprometemos con la lucha por la vida y la descolonización. Por otro lado, me ha enseñado que es posible priorizar la vida sobre la política. RS me enseñó uno de los caminos para construir la descolonización y aportar en la lucha para derrocar las dictaduras en el mundo árabe.
Cuando estaban en Barcelona, los cuatro amigos se enteraron de que el 10 de octubre de 2010 los saharauis instalaron un campamento pacífico para protestar contra la ocupación marroquí, a 15 kilómetros de El Aaiún. “En una reunión decidimos que teníamos que estar ahí. Isabel y yo pedimos apoyo a la Fundación Sahara Occidental para ir al juicio de tres presos políticos saharauis en la ciudad de Casablanca, y de esa manera ingresar de nuevo al territorio marroquí”, recuerda Antonio.
En el aeropuerto de Casablanca Antonio e Isabel hicieron un plantón ante la negativa de dejarlos pasar. “Al ver mi pasaporte me dijeron que había causado problemas en El Aaiún, por lo que no podía entrar”, recuerda Antonio. Su respuesta fue que tenían un boleto de regreso a Barcelona al día siguiente y que, de no ingresar, tampoco lo harían los abogados que defenderían a los tres presos políticos saharauis.
Una vez en territorio marroquí, esperaron hasta la noche para recorrer los mil 300 kilómetros que hay entre Casablanca y El Aaiún. Acompañados por el activista saharaui Brahim Sabbar, burlaron los retenes militares y llegaron a la capital del Sahara Occidental. Vestidos con melfa y darraá (ropa saharaui tradicional para mujer y hombre), en una camioneta Land Rover entraron al campamento de Gdeim Izik de forma clandestina.
“Estuvimos ahí haciendo una labor de difusión, de documentación de la manifestación pacífica más grande en la historia de la RASD. Nosotros sabíamos que no estaba saliendo en los medios de comunicación. Queríamos aportar un granito de arena a esa causa”, dice Antonio.
“Para evitar que entrara más gente al campamento, Marruecos construyó un muro de arena y piedras vigilado por policías, y dejó una sola entrada y salida, lo que obligó a la gente a pasar frente a ellos; esto provocó, entre otras cosas, el asesinato de un niño cuando desde un helicóptero le dispararon al ver que su familia intentaba evitar entrar al campamento por el retén militar”.
Este hecho logró atraer el interés de los medios internacionales, en especial de los españoles. En ese momento Antonio era el encargado del Comité de Prensa Internacional. Su responsabilidad era que los medios ingresaran a Gdeim Izik de manera clandestina, ya fuera entre las miles de piezas de pan o las pipas de agua.
“De esa manera entraron Ignacio Cembrero, reportero de El País, y Erena Calvo, de El Mundo. Ellos durmieron en mi jaima la única noche que se quedaron. La gente de CNN Plus también ingresó. Nuestra función, una vez que estaban adentro, era enseñarles lo que ahí se hacía”, cuenta Velásquez.
La reportera Calvo comenta que entró con Cembrero: “Me vestí con una melfa saharaui y me metieron en un camión, en la parte trasera, con una mujer saharaui. Pudimos burlar el control. Dormí en la jaima de Velázquez. Cembrero entró en otro coche minutos después. Esa noche estuvimos reunidos con responsables del comité negociador con autoridades marroquíes”.
Antonio recuerda que por las noches los marroquíes simulaba atacar el campamento: “Prendían las sirenas de las patrullas, sobrevolaban en sus helicópteros. Una de sus aeronaves no se escuchaba; la empleaban para iluminar las distintas zonas del lugar. Las condiciones de vida eran complicadas. Teníamos poca agua y comida. Sin embargo, era la primera ocasión que en un campamento de protesta pacífica se reunían tantos saharauis”.
Ahmed Mulay cuenta que en Gdeim Izik hubo más 20 mil personas y más de siete mil jaimas. “Manifestarse de forma pacífica en campamentos, como ahora se ha hecho en España, por ejemplo, es una tradición que proviene del Sahara. Ejemplo de ello es que el 17 de junio de 1970, España también destruyó un campamento pacífico saharaui que buscaba la autonomía de su pueblo”.
Poco después de las seis de la mañana del ocho de noviembre de 2010 comenzó el desalojo. “Estábamos durmiendo; yo sólo escuché: ‘Abdalahe Salek, (nombre con el que los saharauis lo bautizaron), ya están aquí’. Uno de los helicópteros volaba bajo, las sirenas estaban prendidas, la gente gritaba, corría de un lado a otro, los hombres salían de sus jaimas, las mujeres se quedaban adentro; había caos, sólo se veían las sirenas, las luces del helicóptero y los camiones del Ejército”, recuerda Antonio.
“Cuando empezó a aclararse el cielo nos dimos cuenta de lo que pasaba. Nos estaban atacando con gases lacrimógenos, con chorros de agua caliente. Se escuchaban disparos. La reacción de los jóvenes saharauis fue hacer una valla de protección para la gente. Las piedras que sostenían las jaimas era su única defensa”, señala Antonio.
Minutos después de que Marrueco destruyó el lugar, Antonio e Isabel se subieron a una camioneta y se fueron a El Aaiún. En el camino pudieron grabar lo que pasaba. “En la ciudad también había problemas, estaba envuelta en llamas. La otra parte de la población saharaui que no vivía en el campamento se enteró de lo sucedido y comenzó a protestar: quemó edificios y puso banderas de su país por todos lados, algo completamente prohibido por el Reino de Marruecos”, recuerda exaltado.
La Policía y el Ejército marroquí regresaron a El Aaiún. Empezaron a reprimir a los manifestantes. Las balas se escuchaban por todos lados. Antonio e Isabel se escondieron en una casa, estuvieron unos minutos y se fueron porque la dueña del lugar les dijo que si los descubrían la iban a matar. Sucedió lo mismo en dos más.
La tercera casa era de un ex preso político saharaui. Los soldados intentaron entrar por la terraza y rompieron las ventanas. No se llevaron a nadie porque sólo vieron niños y una bebé en brazos. “El dueño del sitio nos había dado cuchillos para defendernos. Afortunadamente los soldados no nos vieron. Ahí entendimos que no podíamos estar en ninguna casa de saharauis y filmamos el video http://www.youtube.com/watch?v=Rc2Sb4_jIf8&feature=youtube_gdata_player”, dice.
Después de un rato de buscar un escondite, les dijeron que podían estar en una casa abandonada, pero que se encontraba en medio de otras dos donde vivían marroquíes, por lo que no podían prender la luz, hacer ruidos o abrir las llaves de agua. Aceptaron enseguida.
El informe que Amnistía Internacional (AI) de finales de 2010 revela que, según las autoridades marroquíes, “el campamento se había establecido sin autorización y era ilegal, por lo que se vieron obligadas a actuar para desmantelarlo. Según la información de que disponían, algunas de las personas estaban ahí contra su voluntad. Actuaron para impedir actos de violencia planeados por los saharauis, que habían introducido armas, como cuchillos, machetes y cócteles molotov, en el campamento”.
El informe, del cual M Semanal posee una copia, revela que durante el desmantelamiento del campamento y después de los incidentes violentos de El Aaiún, las fuerzas de seguridad detuvieron a unos 200 saharauis el ocho de noviembre y en los días posteriores. En diciembre se practicaron más detenciones. Aunque decenas de detenidos fueron puestos en libertad sin cargos, hoy hay más de 130 procesados en relación con los sucesos de ese día. En contraste, no se sabe de la detención de ningún residente marroquí por los ataques contra saharauis y sus viviendas ocurridos ese mismo día; tampoco se sabe de ninguna investigación abierta sobre las denuncias de torturas y otros malos tratos a manos de las fuerzas de seguridad.
El documento también rescata la declaración del ministro del Interior marroquí, Taïeb Charkaoui, quien dijo públicamente que el ocho de noviembre las fuerzas de seguridad “no habían efectuado ni un solo disparo”; esto contradice la información obtenida por AI. La organización investigó varios casos de hombres y mujeres saharauis heridos por balas de goma disparadas por miembros de las fuerzas de seguridad marroquíes en el campamento de protesta y otros heridos por munición real en El Aaiún.
NUEVE DÍAS DE ENCIERRO
En medio de la violencia que había en las calles de El Aaiún, Antonio e Isabel se refugiaron en la casa vacía que les habían prestado. Desde ahí empezaron a contactar a los medios de comunicación para difundir lo que pasaba. “Hablamos hasta 14 horas diarias en voz baja. Buscábamos a todo tipo de medios, y afortunadamente logramos dar a conocer el tema. El toque de queda empezaba a las 10 de la noche. Sólo se escuchaba el ruido de las llantas de los camiones militares por la ciudad”, explica Antonio.
“La noche del 11 al 12 de noviembre fue la más difícil para nosotros. Escuchamos cómo frente a nuestra casa se detenía un coche y que empezaban a golpear la puerta de metal de la casa que estaba frente a la nuestra. Se oían los gritos de los niños. Escuchamos como sacaron a un hombre de la casa. Se oía como lo torturaban: golpe tras golpe, escupidas, gritos”.
“La respiración del hombre empezó a acelerarse, cada vez más fuerte, hasta el momento en que lo dejamos de escuchar. Nos preguntamos qué había pasado; no sabemos si lo mataron, si se lo llevaron. Minutos después llegó una ambulancia; al abrir la puerta trasera se iluminó una parte de la calle, me asomé por una ventana y vi al menos 12 cadáveres envueltos en sábanas blancas. Se me nubló la vista”, dice.
Los días posteriores comieron poco y durmieron menos. Casi no se bañaron, estaban asustados. Sólo dos veces les llevaron comida: arroz, lentejas y bollos. Cuando empezaron a buscar estrategias para salir del lugar, Trinidad Jiménez, ministra de Relaciones Exteriores de España, les llamó directamente a su teléfono celular. “Nos exigió que saliéramos de ahí porque estábamos ocasionando un problema diplomático entre Marruecos y España, nos responsabilizó del conflicto”, dice.
“Después me llamó una persona que trabajaba en la Embajada de México en Rabat. No recuerdo su nombre. Me exigió que también saliera del lugar. Me culpó de lo que me estaba pasando, porque unos meses antes me habían golpeado y sin embargo había regresado, sabiendo lo que podía pasar. Les dije que tenían razón, pero que era su obligación enviarnos un coche diplomático para poder salir de ahí. No lo hicieron”.
Otra persona del Ministerio de Relaciones Exteriores de España les habló para decirles que habían negociado con Marruecos su salida. Antonio e Isabel tenían que tomar un barco. Pero, según relata Antonio, no había garantías para su seguridad. Se negaron a salir de la casa. Esperaron hasta el 17 de noviembre para saber cómo se pronunciaría ese día en su reunión el Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas (ONU). “Aprovechamos, también, que el 17 de noviembre se celebra el Día del Cordero en las culturas islámicas, una fiesta de oración y de reflexión en la que está prohibido matar gente”.
Al salir de la reunión del Consejo de Seguridad que se desarrollaba en Nueva York, Mark Lyall Grant, embajador británico en la ONU, dijo a los medios de comunicación que se encontraban ahí: “Los miembros del Consejo deploran la violencia en El Aaiún y en el campamento de Gdeim Izik, y expresan sus condolencias por las muertes y los heridos que se produjeron”.
Antonio e Isabel finalmente salieron de la casa en un taxi en el que un amigo los fue a recoger. Llegaron al aeropuerto de El Aaiún. Los estaban esperando los militares. Los boletos los compró el Ministerio de Exterior de España y el gobierno de Cataluña. “Yo no tenía pasaporte, se había quedado en Gdeim Izik. La única ventaja que teníamos era que el Reino de Marruecos y el gobierno español querían que nos fuéramos”, cuenta Antonio.
Cuando llegaron al área de chequeo, Velásquez fue desnudado y revisado. “Me tocaron mis partes para saber si traía algo escondido. No me encontraron nada. Después me llevaron a un cuarto, donde me empezaron a cuestionar sobre diferentes temas. Querían saber cómo había conocido a tantos activistas, cuál era mi relación con ellos. Querían que identificara a personas y que firmara un documento donde decía que había matado a alguien. Decían que mi pasaporte y documentos los habían encontrado al lado de un oficial marroquí que había muerto en la destrucción de Gdeim Izik”.
Hora y media después dejaron libres a Antonio e Isabel. Subieron al avión y regresaron a Barcelona. La voz de Antonio aún se quiebra cuando recuerda lo que pasó. Pero ahora, de visita en México, está más que orgulloso de lo que hizo y piensa que lo volvería a hacer, sin importar las consecuencias.
Emilio Balerini Casal 



Ciudadana saharaui agredida en El Aaiun




*Fuente CODESA
El Aaiun, territorios ocupados del Sahara Occidental, 29 enero 2012
Una ciudadanía saharaui de nombre Lala Elhatra Aram fue agredida brutalmente este viernes 27 cerca de su casa por agentes de la policía marroquí vestidos de paisanos. La agresión física y verbal sucedió en el distrito de Elfateh.
Según declaraciones de la victima a los activistas de derechos humanos, los agentes marroquíes la agredieron por haber participado en manifestaciones pacíficas para exigir reivindicaciones políticas y sociales del pueblo saharaui. Lala tiene heridas y múltiples lesiones en las extremidades, el rostro y la espalda sin que la trasladen al hospital para recibir los tratamientos necesarios.
La ciudadana saharaui Lala Aram, ha responsabilizado de sus graves heridas y el trato psicológico que ha recibido por los agentes al estado marroquí, al mismo tiempo que hace un urgente llamado a las organizaciones internacionales de derechos humanos para intervenir e investigar las graves violaciones cometidas contra los saharauis que reivindican su autodeterminación.

Las autoridades de ocupación marroquí niegan el pasaporte al preso político saharaui Ahmed Daudi

Fuente CODESA (Traducción no oficial Poemario por un Sahara Libre)
El Aaiun, territorios ocupados del Sahara Occidental, 29 de enero de 2012
Las autoridades marroquíes de ocupación de la ciudad de El Aaiun, se negaron el viernes 27 de enero de 2012 a conceder el pasaporte al preso político saharaui Ahmed Daoudi," puesto en libertad condicional el pasado 13 de diciembre de 2011 por razones de salud. Daoudi se encontraba recluido en la cárcel marroquí de Sale II.
La administración le comunico la prohibición después de haber solicitado y cumplimentado todos los tramites con sus datos personales y haber abonado una tasa de 300 dirham marroquíes.


La familia de un joven saharaui asesinado en Tan Tan denuncia el veredicto emitido por un tribunal marroquí

*Fuente: ASVDH
El-Aaiun – Sahara occidental, 28 de enero de 2012
La familia de Taqui Barket, ciudadano saharaui asesinado hace un año por marroquíes, ha denunciado, en una comunicación a la ASVDH, el veredicto emitido el mes pasado por el Tribunal de Agadir contra el acusado principal a quien ha condenado a cuatro años de prisión, quedando libres sus cómplices.
La decisión ha contrariado a la familia de Taqui Barket, que la considera injusta y basada en que los asesinos son marroquíes y la victima un saharaui.
El 23 de enero de 2011 por la mañana, en el Bulevar Hassan II de Tan Tan, al sur de Marruecos, cuatro hombres de origen marroquí vigilaban al ciudadano saharaui, de 30 años, para robarle el coche. Cuando le atacaron, Taqui Barket se defendió, pero, según testigos, uno de los agresores le apuñaló con un cuchillo y sus compinches le golpearon con piedras en la cabeza.
El joven saharaui moría en el hospital ese mismo día.
Tras el veredicto, la familia intenta ponerse en contacto con su abogado, Bensaidi Mohamed, para que le entregue la documentación del proceso, pero éste no contesta y parece querer ignorar el asunto.
Este juicio supone un nuevo veredicto discriminatorio de los tribunales marroquíes, que condenan muy severamente a los saharauis responsables de actos criminales contra los marroquíes y son mucho más clementes hacia los marroquíes responsables de actos criminales contra los saharauis. 

Grave deterioro de los presos políticos de Dajla, encarcelados en la Cárcel Negra de El Aaiun


28-01-2012
CUATRO MESES DESPUÉS DE SU DETENCIÓN, EN SEPTIEMBRE DE 2011 Y TRAS LOS ACONTECIMIENTOS DE LA CIUDAD DE DAJLA EN EL SAHARA OCCIDENTAL, LOS PRESOS POLÍTICOS SAHARAUIS VIVEN EN CONDICIONES MISERABLES. LAS FAMILIAS DE LOS DETENIDOS HAN ALERTADO A LA ASVDH Y HAN PROPORCIONADO LA SIGUIENTE INFORMACIÓN:
Fuente: ASVDH  
El estado de salud de cinco detenidos se ha deteriorado debido a la insistencia de la administración penitenciaria de la Cárcel Negra, en ignorar su petición de atención médica o de hospitalización.
A Mohamed Manolo le supuran los oídos y tiene llagas en los antebrazos por todo el tiempo que estuvo esposado tras su detención.
Oulad Chaikh Mahjoub padece dolores intensos en la espalda y una conjuntivitis.
Kamal Trayh padece asma. Nunca antes había sido afectado por esa dolencia.
Saleh Sghayer orina sangre.
Ali Salem Bella tiene el pie muy inflado.
Las familias de los detenidos recuerdan que los estos viven aislados, sin que se les permita comunicación con el exterior, privándosele de los más mínimos derechos elementales como la lectura. No tienen derecho a disponer de libros ni de periódicos.
La administración penitenciaria les aísla deliberadamente en celdas individuales cada vez que informaciones y denuncias sobre el maltrato del que son objeto, son transmitidas a organizaciones de derechos humanos.
Desde esta Fundación, CONDENAMOS la situación carcelaria que viven los presos políticos de la Cárcel Negra, sometidos a torturas y vejaciones contrarias al Derecho humanitario y Convenciones Internacionales sobre tratos inhumanos y degradantes a los presos y población carcelaria, teniendo en cuenta, además, que esta brutal represión es fruto de la política represora marroquí que trata de acabar con la resistencia de la población saharaui a la ocupación militar del territorio.
EXIGIMOS, igualmente, la inmediata liberación de estos presos saharauis, así como la de todos los presos políticos que se encuentran en las cárceles marroquíes.
MOSTRAMOS nuestra solidaridad y apoyo al sufrimiento de las familias de los presos injusta e ilegalmente encarcelados.

Información sobre la grave represión de Dajla ocupada.

UPyD pide excluir de los acuerdos pesqueros las aguas del Sahara Occidental

Vitoria, 28 de enero de 2012(EFE).- El parlamentario de UPyD en la cámara vasca, Gorka Maneiro, ha pedido que cualquier acuerdo pesquero que se firme con Marruecos excluya expresamente las aguas del Sahara Occidental, "ocupado ilegalmente por ese país".
Según ha explicado hoy UPyD en una nota, la petición está recogida en una iniciativa que Maneiro ha presentado en el Parlamento Vasco en la que recuerda la "responsabilidad histórica" del Gobierno de España hacia el pueblo saharaui.
A su juicio, España debe de "dejar de mirar para otro lado" y defender el derecho a la autodeterminación que como ex colonia le corresponde al Sahara Occidental.
UPyD recuerda ante la posible renovación del acuerdo pesquero entre la Unión Europea y Marruecos, que expira en febrero, que ya el Parlamento Europeo rechazó en diciembre la renovación en términos similares a los actuales.
Las razones de la negativa residían en que el reino alauí no garantizaba que las aguas del Sahara Occidental quedaran fuera ni el respeto a los derechos humanos de la población saharaui, ha señalado UPyD.
Maneiro ha defendido la necesidad urgente de que se apruebe una resolución en la que se especifique que un nuevo acuerdo pesquero con Marruecos debe limitarse a sus aguas territoriales, las que tiene reconocidas internacionalmente, y excluir las del Sahara Occidental. EFE

Maura aboga por una política exterior «fruto del consenso entre partidos»


El abogado y político de UPyD considera «una oportunidad perdida» la primera visita de Mariano Rajoy a Marruecos ya como presidente
LA OPINION DE ZAMORA   B. BLANCO GARCÍA 27 de enero de 2012   El Gobierno de España debe cambiar su estrategia de política exterior atendiendo a un consenso entre los diferentes partidos políticos. Así lo expresó ayer el abogado, escritor y político por UPyD Fernando Maura, quien participó en el foro del Club LA OPINIÓN-EL CORREO DE ZAMORA. «Tras ocho años de pésima gestión en la política internacional española hay una oportunidad de rectificar la política exterior española», aseguró, «y esa rectificación se debe producir en primer lugar estableciendo la cuestión internacional como algo que sea objeto de un consenso político entre las diferentes fuerzas españolas», añadió.
La razón principal para este cambio está, según Maura, «en que la política internacional debe tener una cierta continuidad y no terminar agotándose en una o dos legislaturas. Lo que necesita es un tiempo para que se desarrollen sus efectos». Según UPyD, esa línea de consenso tiene que seguir unas pautas, como son la defensa de un concepto de política exterior que impulse la defensa de los derechos humanos, que cumpla con la legalidad internacional que viene determinada por las resoluciones de Naciones Unidas y que se adapte a los intereses nacionales «no a los de una sola parte, de una empresa o de un sector político en un momento determinado», especificó Maura.
El abogado trasladó durante su conferencia estas pautas al caso del Sáhara occidental para demandar una rectificación de España en materia de los derechos humanos, «porque hay un derecho de autodeterminación del que nuestro país es responsable desde que en 1975 abandonó de manera vergonzosa el territorio del Sáhara en manos de Mauritania y Marruecos».
Por otro lado, señaló que, atendiendo a los recursos económicos y naturales de esa zona, como la pesca o el petróleo, «es importante que haya un Sáhara independiente en el Magreb que hable español».
Por último, y respecto a la primera visita que Mariano Rajoy realizó la semana pasada a Marruecos como presidente del Gobierno, Maura la calificó de «oportunidad perdida» porque, según él, «se debía de haber aprovechado la ocasión para marcar más las distancias».
Para Maura, la reforma emprendida en su país por Mohamed VI «es más una operación de imagen que de contenido y lo único que ha hecho es toda una ceremonia de la confusión para seguir asentándose en el poder», en alusión a las elecciones celebradas el pasado año. Por esa razón criticó las declaraciones de Mariano Rajoy tras su visita, en las que aseguraba que Marruecos iba por el buen camino y había apostado por una vía de democratización. «Eso es ver cosas que no existen. Hace falta más rigor y un planteamiento más serio para identificar los intereses de España en esa zona», finalizó.

sábado, 28 de enero de 2012

Libro Cartas de Salka. De Salka Ahmed y Carmen García

Se puede adquirir el libro aquí: http://diadia.bigcartel.com/

Libro de ilustraciones, 48 páginas a todo color. El libro recoge pensamientos y textos de Salka Heimad, joven saharaui que vive en los campamentos de refugiados de Tinduf, los textos están ilustrados por Carmen García.
Lo recaudado es para la Escuela de Cerámica de El Aaiún, campamentos de refugiados saharauis.





La Delegación del Gobierno paraliza el expediente de expulsión que se abrió a José Morales por un altercado con un policía


La Delegación del Gobierno en Canarias ha paralizado el expediente de expulsión de José Morales, según ha comunicado a La Voz el propio activista. Morales fue detenido en julio tras un altercado con un policía nacional después de una manifestación pro saharaui. Tras ello, el uruguayo residente en Lanzarote recibió un expediente de expulsión.
Este jueves, Morales recibió la notificación en la que se informaba de que la Delegación del Gobierno de Canarias había decidido “en el último momento paralizar el expediente de expulsión”. Según su versión, esta expulsión se ha paralizado atendiendo “al principio de Nom Bis in Idem”, que recoge que una persona no puede ser sancionada “por el mismo hecho en dos instancias diferentes”. “No se pueden abrir diligencias en dos instancias por el mismo caso”, afirma.
Cabe recordar que este altercado no sólo dio fruto a un expediente de expulsión contra Morales por parte de la Delegación del Gobierno en Canarias, sino que el activista también fue detenido y tuvo que declarar en el Juzgado de Instrucción Número 2, que le acusó de un atentado contra un agente de la autoridad, según confirmó en su momento el Tribunal Superior de Justicia de Canarias (TSJC).
A Morales todavía le queda enfrentarse a este procedimiento penal en el Juzgado de Arrecife. No obstante, el activista pro saharaui se muestra “muy contento” por la paralización de su expediente de expulsión. “Estoy con ánimo, es una gran inyección de moral para trabajar en el procedimiento penal. Confío en que saldré absuelto”, señala. “Tengo la confianza de que podré demostrar al juez cómo fueron los hechos”, defiende Morales.
“Estoy muy agradecido a todos los que me han apoyado desde un principio, a los que tomaron una decisión solidaria inmediata. Y no sólo en Lanzarote, sino también ha nivel internacional”, señala.

jueves, 26 de enero de 2012

Mohamed VI se lucra en el Sáhara gracias al tratado agrícola con la UE


La explotación de los recursos naturales saharauis compromete la aprobación del nuevo acuerdo comercial
PUBLICO  TRINIDAD DEIROS MADRID 26/01/2012
A unas decenas de kilómetros de la ciudad de Dajla se yergue un vergel arrancado a las arenas del Sáhara Occidental gracias a la tecnología y al agua que el desierto atesora desde hace miles de años en su interior. Es el Dominio Agrícola de Tiniguir, 81 hectáreas (de un total de 500 productivas) dedicadas al cultivo en invernadero de tomate, melón, pimientos y pepinos destinados fundamentalmente a la exportación, con un mercado prioritario: la Unión Europea.
El propietario de esta explotación, que forma parte de la sociedad Dominios Agrícolas, los antiguos Dominios Reales, no es otro que el rey de Marruecos, Mohamed VI, cuya empresa posee 12.000 hectáreas de las mejores tierras marroquíes, según el semanario Tel Quel. Esta compañía no sólo es el principal productor de fruta, verdura y lácteos para el mercado marroquí (y saharaui), sino que también es una de las tres grandes empresas que, de acuerdo con un informe del eurodiputado francés José Bové (en el que pide que no se apruebe el nuevo tratado comercial con Marruecos), más se ha beneficiado del vigente convenio con la UE. El actual pacto se concluyó bajo el espíritu de la Conferencia de Barcelona de 1995, que llamó a hacer del Mediterráneo una zona de "prosperidad compartida".
Casi 17 años después, la pregunta que se hace Bové (Verdes) en el informe que hoy votará la Comisión de Comercio Internacional del Parlamento Europeo es quién se ha beneficiado de esa prosperidad. Y su respuesta, que dejó clara en una reunión de esa Comisión el pasado 13 de julio es clara: quien más se ha lucrado con el acuerdo han sido tres grandes empresas, las franco-marroquíes Azura y Soprofel, y los Dominios Agrícolas, joya del emporio del rey de Marruecos, Siger (anagrama de regis, rey en latín). Entre las tres, señaló Bové, acaparan al menos "el 70%" de los beneficios de un convenio que Marruecos vende como vital para su agricultura.
Una circunstancia pone especialmente en tela de juicio los pingües réditos que estas empresas han obtenido gracias a los consumidores europeos: las tres tienen invernaderos en la región de Dajla como reconocen en sus páginas web, en clara violación de la legalidad internacional, que establece que para que la explotación de los recursos naturales de un territorio no autónomo, como el Sáhara, sea legal, el pueblo autóctono debe dar su visto bueno. También que la explotación de esos recursos tiene que repercutir en la población, en este caso, la saharaui.
El nuevo acuerdo de librecambio comercial con Marruecos, que incluye el capítulo agrícola, ya ha sido sancionado por la Comisión y el Consejo, pese a que su legalidad está en entredicho, al igual que sucedió con el acuerdo pesquero, cuya prórroga fue anulada en diciembre por la Eurocámara a causa de la inclusión de las aguas saharauis. Ahora, para que entre en vigor el pacto comercial, que liberalizará el 55% de las importaciones con origen en el país magrebí y el 45% de las exportaciones europeas a Marruecos, sólo queda ya la luz verde por parte del plenario del Parlamento Europeo, que votará esta cuestión a mediados de febrero.
Un dictamen de peso
Si la Comisión de Comercio Internacional sanciona hoy el informe de Bové y desaconseja la aprobación del acuerdo, Estrasburgo se verá prácticamente abocado a rechazarlo. El dictamen de esa comisión no es vinculante pero sí tiene un importante peso moral, sobre todo porque ya otra comisión, la de Agricultura, recomendó el 12 de julio que la Unión Europea dijera no a un proyecto reiteradamente denunciado. Y no sólo por el Frente Polisario (que ha pedido que se excluya a los productos saharauis) sino principalmente por los agricultores europeos, en primer lugar los españoles. El sector agrícola nacional considera que las condiciones del nuevo acuerdo son insostenibles.
En su informe, el eurodiputado francés, que no menciona al rey de Marruecos, se pregunta de forma elocuente sobre "la pertinencia de seguir una política que favorece los intereses de actores influyentes, sin evaluar el impacto social en las poblaciones afectadas ni los daños ambientales constatados".
Sobre el Sáhara, Bové precisa: "Desde 2006, se han instalado en Dajla (Sáhara Occidental) diversas explotaciones agroindustriales que extraen aguas de los acuíferos costeros. La sobreexplotación de estas reservas acarreará en breve una salinización del agua dulce, poniendo en peligro el abastecimiento de la población local".
"El ponente [Bové] ha planteado la cuestión del ámbito territorial del acuerdo entre la UE y Marruecos en varias ocasiones. Varios estados, incluyendo EEUU, han firmado acuerdos de libre comercio con Marruecos excluyendo expresamente el Sáhara Occidental, medida que se ha tomado para no influir en el resultado de las negociaciones internacionales en el seno de las Naciones Unidas (...) El ponente no se encuentra en condiciones de constatar que este acuerdo sea conforme a los tratados internacionales que obligan a la UE y a todos sus estados miembros".
En realidad, el primer invernadero en el Sáhara (en la actualidad hay 11) data de 1989, y es precisamente el del rey; el único que, según explica a Público El Mami Amar Salem, presidente del Comité contra la Tortura de Dajla, cultiva "incluso frutas tropicales". La explotación del rey está "fuertemente custodiada", prosigue el activista que denuncia que, en ese y en el resto de invernaderos, la mayoría de sus trabajadores son "colonos marroquíes".
"Hasta que no fui a España [exiliado, en 2008], no supe que en Dajla se producían tomates cherry. Los saharauis no acceden a estos productos y lo único que ven son los autobuses que vienen a buscar a los obreros marroquíes".
Trabajadores explotados
El invernadero de Mohamed VI en Dajla es paradigmático de una situación que también denuncia el eurodiputado Bové en su informe: la falta de protección social y las pésimas condiciones de trabajo en Marruecos, circunstancias sobre las que la UE parece querer cerrar los ojos.
En agosto de 2010, cerca de un centenar de trabajadores (según otras fuentes 150) del Dominio de Tiniguir fueron expulsados de sus trabajos, al parecer justo después de haberse afiliado a un sindicato, la Unión Marroquí del Trabajo (UMT); los primeros que salieron por la puerta fueron los delegados sindicales. Alrededor de una quincena de ellos acamparon entonces frente a la sede de los Dominios Agrícolas en Casablanca hasta principios de enero. Según denunció la UMT, estos obreros estaban hacinados de seis en seis en habitaciones de sólo 12 metros cuadrados y tuvieron que pelear hasta para tener agua potable pues sus jefes les obligaban a beber el agua de riego, cargada de azufre.
La vida en Dajla se ve también perturbada por los invernaderos. Según Amar Salem, "hay cortes de agua durante varias horas al día y a partir de las doce de la noche". No hay agua para todo y la prioridad no parece ser la población.

Una comisión de la Eurocámara le da su visto bueno pese a la oposición de España
PUBLICO  DANIEL BASTEIRO CORRESPONSAL EN BRUSELAS 26/01/2012
El acuerdo para liberalizar el comercio de verduras y hortalizas entre Marruecos y la Unión Europea está a un paso de ser aprobado. Ayer, la comisión de Comercio Internacional del Parlamento Europeo dio su visto bueno al pacto con 23 votos a favor y cinco en contra, el último paso previo al voto definitivo en el pleno de la Cámara.
El acuerdo, que beneficiará a las élites agrícolas del país donde el rey Mohamed VI es uno de los mayores actores, incluye el territorio del Sáhara, un aspecto que hizo naufragar al acuerdo de pesca entre la UE y Rabat.
El texto contó con el voto en contra de Pablo Zalba (PP), Auxiliadora Correa (PP) y Emilio Menéndez del Valle (PSOE), diputados de dos partidos que pese a los graves reproches mutuos se han unido contra el acuerdo.
El ministro de Agricultura, Miguel Arias Cañete, lo considera "desequilibrado" por perjudicar a los agricultores y critica al anterior Ejecutivo, que firmó el texto. Los eurodiputados socialistas votaron en contra al considerar que la Comisión Europea no ha puesto en marcha medidas suficientes para proteger a los productores de tomate, pepino, fresa, mandarina, ajo, calabacín y azúcar.
El eurodiputado francés José Bové, de los Verdes, lideraba la oposición al texto en la comisión parlamentaria. Tras perder la votación, alertó de que si en el pleno se repite la correlación de fuerzas, "la agricultura familiar a ambos lados del Mediterráneo recibirá un duro golpe". Además, el eurodiputado advierte de que hay dudas sobre la "legalidad de un acuerdo que no sigue el ejemplo de Estados Unidos, quien ha excluido explícitamente los territorios del Sáhara Occidental del acuerdo que han firmado con Marruecos".
La entrada en vigor del convenio es vista con temor por el sector agrícola español, que advierte de una fuerte bajada de precios que haga imposible competir con la producción marroquí. El producto más afectado será el tomate andaluz, murciano y canario, que con un arancel reducido podría poner en peligro a miles de productores.
Rabat se mantiene expectante ante la tramitación final de este pacto por sus beneficios económicos y por la legitimación de facto que la Eurocámara puede dar a su control del Sáhara. Mientras que para tumbar el acuerdo pesquero Bruselas esgrimió la explotación ilegal de los caladeros saharauis como un motivo, en el pleno de febrero los diputados podrían obviar la cuestión, permitiendo a Rabat afrontar la renegociación del acuerdo con un buen precedente.