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viernes, 18 de febrero de 2011

Ahmed Yeddou Lecuara, saharaui nacionalizado español herido en los sucesos de Gdeim Izik teme por su vida a su regreso a El Aaiún


*Fuente Resistencia Saharaui

El ciudadano saharaui con nacionalidad española, Ahmed Yeddou Lecuara, ha regresado al Aaiún en los territorios ocupados por Marruecos en el Sáhara Occidental y teme por su integridad física y la de su familia, al haber denunciado en múltiples ocasiones las violentas actuaciones de la policía marroquí fuera de los territorios ocupados.

Ahmed Yeddou Lecuara fue detenido por la gendarmería marroquí el 8 de noviembre en el desalojo violento del Campamento de Gdeim Izik en El Aaiún ocupado. Lecuara llegó al campamento horas antes de la brutal intervención policial para visitar a su familia que se encontraba en la protesta pacífica más grande de la historia de la causa saharaui.

La familia del jóven saharaui de 34 años, casado y padre de dos hijos, se puso en contacto con el Consulado de España en Agadir para denunciar el arresto ilegal y los malos tratos de la policía marroquí, sin recibir ningún tipo de respuesta por parte de las autoridades españolas. Lecuara fue torturado junto a 71 personas por la policía marroquí durante cinco días en la comisaría de El Aaiún. Después de su liberación viajó a España para ser atendido por los médicos. Mientras se recuperaba de su estado de salud, el joven saharaui participó en varias conferencias dando su testimonio sobre las torturas y otras vejaciones que sufrió durante su detención. Lequara viajó hasta Ginebra junto a los compañeros de Resistencia Saharaui, donde se reunió con dos responsables de la Oficina de Derechos Humanos del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para denunciar las violaciones de derechos humanos por parte de las autoridades marroquíes y para exigir protección en su regreso a los territorios ocupados. Los miembros de las Naciones Unidas no pudieron garantizar su seguridad.

El pasado domingo 13, Ahmed Yeddou Lecuara regresó al Aaiún ocupado para rencontrarse con su familia, su esposa y su hijo, y conocer a su hija nacida el 9 de febrero. Al llegar a los territorios ocupados, el jóven saharaui con nacionalidad española ya ha sido víctima de amenazas e intimidaciones por parte de la policía marroquí que conoce las acusaciones que Lecuara ha hecho en el estado español contra las autoridades marroquíes. En estos momentos Lecuara teme por su integridad física y la de su familia, no ha recibido apoyo de las autoridades españolas.

Desde Resistencia Saharaui denunciamos el abandono por parte de las autoridades españolas que no velan por la seguridad de sus ciudadanos y pedimos que estén atentos de su situación.

jueves, 23 de diciembre de 2010

Charla sobre DDHH en los territorios ocupados. Zumaia, País Vasco, con la participación de Elmami Amar Salem y Ahmed Yeddou Salem Lecuara






El día 17 de diciembre pasado, en la ciudad de Zumaia, País Vasco, se dio por concluida la "Semana de la cooperación", con la mesa redonda que ha estudiado la situación de los Territorios Ocupados del Sáhara Occidental.

En dicho evento, se ha contado con la presencia del activista saharaui de DDHH, Elmami Amar Salem, Presidente de La Organización contra la Tortura en Dajla, Vicepresidente segundo de CODESA, quien ha relatado la difícil situación actual en el Sáhara Ocupado y también ha participado el Sr. Ahmed Yeddou Salem Lecuara, español de origen saharaui, que viajó a El Aaiún en la víspera del desmantelamiento del campamento Gdeim Izik y fue detenido y torturado durante 5 días.

domingo, 5 de diciembre de 2010

El español torturado en El Aaiún visita Badajoz para relatar su experiencia: «Volveré a El Aaiún, ya no tengo miedo»



Visitó Extremadura para contar lo que está sucediendo en el Sáhara y dijo que se querellará contra los servicios diplomáticos españoles que no le auxiliaron
El español Ahmed Yeddou Salem fue torturado durante cinco días por la gendarmería marroquí

«Nos pegaban sin motivo y nos 'duchamos' con nuestra propia orina varias veces al día»

Las secuelas físicas de su infierno son apenas imperceptibles a primera vista. Pero el pecho le sigue doliendo tres semanas después y apenas puede levantar el brazo izquierdo. Ha perdido fuerza en los dedos y en sus muñecas se ven claramente las señales de las esposas. Las consecuencias psíquicas son mucho más profundas y todavía no ha pasado una noche en la que no se despierte más de diez veces cubierto en sudor debido a las pesadillas.

El español Ahmed Yeddou Salem Lecuara fue detenido y torturado en una comisaría de la gendarmería marroquí en El Aaiún. Durante cinco días sufrió maltratos físicos, insultos y vejaciones sólo por encontrarse en el campamento protesta Gdeim Izik en el momento de su asalto.

Esta semana ha pasado por Badajoz arropado por la Fundación Sáhara Occidental, una de las responsables de su vuelta a casa. Decidido a contar lo que está pasando en su país ofreció una conferencia en San Vicente de Alcántara y le contó a HOY que presentará una querella ante la Justicia española por el delito de genocidio y crímenes de lesa humanidad contra los responsables de las torturas infligidas y por denegación de auxilio contra los servicios diplomáticos españoles en Marruecos.

El joven rememora con escalofriante serenidad todas sus vicisitudes. Quiere hacerlo para que todo el mundo sepa lo que está pasando en el Sáhara Occidental y para impedir con su testimonio que el Gobierno español y Europa continúen mirando hacia otro lado.
No tiene residencia fija. Se mueve entre Canarias y Estepona, pero su mujer, su hijo y el resto de su familia vivían en El Aaiún, en el campamento Gdeim Izik. Es su punto de referencia en el mundo y el lugar al que siempre volvía. El día 7 llegó allí y se alojó en la jaima que sirve de cobijo a todos los suyos. Pasó la noche con ellos. Al amanecer, comenzó la tragedia.

«A las seis, seis y media de la mañana nos atacaron. Nadie lo esperaba. Yo estaba dormido cuando entraron militares, gendarmes e inspectores vestidos de civiles. Intenté proteger a las mujeres, los niños y los más ancianos, pero no pude. Me redujeron, me ataron las manos a la espalda y uno de ellos me puso el pie en la cara...», recuerda el joven, en un tono neutro y pausado, desprovisto de cualquier emoción, pese a la dureza de lo que relata.

Después de los primeros minutos de confusión, cuenta Ahmed que todo se volvió violento y precipitado. «Me pegaban patadas y me golpeaban con los puños, con porras y con tubos... Recuerdo que mi madre les pidió que pararan y les explicó que yo sólo estaba de visita. Lo único que consiguió fue que le pegaran también a ella», señala.

Nadie llegó nunca a informarle del por qué de su detención. Tan sólo le repetían una y otra vez la misma pregunta: ¿Por qué estás en el campamento? «La tortura comenzó allí mismo, delante de todo el mundo. Quemaron las jaimas y me robaron todas mis pertenencias. En algún momento perdí el conocimiento y lo siguiente que recuerdo es que estaba en la parte trasera de un camión, junto a otras dos o tres personas. Luego fueron trayendo cada vez a más gente. Más tarde nos llevaron hasta la gendarmería marroquí en El Aaiún. Nos trasladaron a una celda de unos seis metros cuadrados. Allí estuvimos hacinadas 72 personas» lamenta Ahmed.

El trato que recibió durante los cinco días que pasó recluido en aquella celda fue «violento y agotador» para los prisioneros. «No teníamos cuarto de baño, así que hacíamos nuestras cosas en algunas botellas que teníamos a mano. Nos duchamos varias veces con nuestra propia orina, porque nos la arrojaban», dice. Recuerda que no les dejaban dormir, les maltrataban y les sometían a interrogatorios sin sentido en los que todo giraba en torno a su presencia en el campamento y a su 'función' en él.

Cuando se le pregunta por qué no solicitó el asesoramiento de un abogado o la presencia de alguna autoridad consular, Ahmed esboza una sonrisa irónica. «Eso es algo imposible. Te dejan bien claro que no estás allí para hacer preguntas ni peticiones, sino para responder», asegura.

De hecho, subraya que le obligaron a firmar cuatro páginas en blanco que después rellenaron con su supuesta declaración en la que afirmaba que las autoridades marroquíes, al parecer, le habían salvado de las mafias saharauis, que le habían robado y pegado, además de quemar su coche.

En el cuartel de la gendarmería permaneció retenido durante cinco días (del 8 al 12 de noviembre). El quinto día salió igual que entró: sin saber por qué. Aunque después supo que fue gracias a esa declaración que supuestamente él había firmado.

Ocho días después de su liberación recibió la visita de Mariano Collado, el depositario de los Bienes Culturales españoles en El Aaiún, que le acompañó al médico y le ayudó a desenvolverse en el laberinto burocrático necesario para abandonar el país.

Ahmed se muestra muy agradecido por su intervención, pero lamenta que sólo se produjese después de que su padre hubiera denunciado a las asociaciones de derechos humanos saharauis y españolas lo que había sufrido su hijo. No fue hasta que empezaron a difundirse las imágenes en la que aparece brutalmente golpeado cuando empezaron a reaccionar, según él. «Eso apretó al Gobierno español», opina.

Denuncia que hay muchos ciudadanos saharauis que están pasando por el mismo calvario que él sufrió y que no tienen la suerte de tener un pasaporte español. Él visitará en los próximos días Ginebra para contar ante Naciones Unidas lo que está sucediendo. Luego tiene muy claro que regresará a El Aaiún. «Ya no tengo miedo, después de todo lo que he visto y vivido, hay pocas cosas que me asusten», garantiza sereno.

lunes, 29 de noviembre de 2010

Jornada Internacional sobre el Sahara en Sevilla. Bucharaya Beyun califica de “genocidio” la crisis del Sáhara occidental






*Fotos: activistas saharauis de DDHH


Por Redacción Sevilla. Red Periodista, 28 noviembre 2010

El delegado Saharaui en España y miembro de la Dirección Nacional del Frente Polisario, Bucharaya Beyun, testigos del desmantelamiento del campamento de Gdeim Izik, víctimas de las torturas perpetradas por Marruecos en esos días, activistas de los Derechos Humanos en el Sáhara Occidental, Cedespaz, y el Colectivo Resistencia Sumud, coincidieron en señalar de “genocidio” y “limpieza étnica” la actual crisis del Sahara.

Por su parte, el grupo de IU, encabezado por su portavoz, Antonio Rodrigo Torrijos, y la delegada de Participación Ciudadana, Josefa Medrano, encargada de la organización de esta iniciativa, reivindicó el contenido de la moción presentada en pleno: “la condena del ataque al campamento de la Dignidad y la autodeterminación de este pueblo, como solución a un conflicto que cumple 35 años”.

Estas son las conclusiones más destacadas de la Jornada Internacional de Solidaridad con el Sáhara, en las que “no faltó la exigencia de un compromiso real por parte de la Comunidad Internacional y de España para que se busque una solución lo antes posible”, según informan desde el Ayuntamiento de Sevilla.

“Marruecos está cometiendo otro genocidio”, dijo Bucharaya Beyun, “el de 1975 se realizó en silencio, pero el actual, gracias a la revolución tecnológica se está conociendo”. “Lo que está haciendo el Gobierno de Marruecos con la complicidad de muchos países, es una limpieza étnica, todo lo que tenga relación con el Sáhara tiene que desaparecer”, añadió el delegado saharaui en España.

“España dice que no tiene elementos para condenar a Marruecos, que ya no es responsable, que el reino alauita no es un país ocupante. ¿Cuántos muertos son necesarios para condenar a Marruecos?”, se pregunta Bucharaya Beyun.

“El Gobierno de España nos pide paciencia, llevamos 20 años esperando un referéndum, con la Minurso en nuestros territorios, y lo único que está haciendo esta delegación de la ONU es legitimar la ocupación”, insiste.

A esto reprocha que “alguien tendrá que pagar lo que está pasando el pueblo saharaui, Alemania aún está pagando el holocausto y nosotros también llevaremos a los tribunales a los que de una manera cómplice están participando en este genocidio”.

“La solución solo tiene dos opciones: resistir o aceptar el estatus quo que implica la vuelta a las armas antes de aceptar ser marroquíes a la fuerza”, concluye Bucharaya Beyun.

domingo, 28 de noviembre de 2010

El maltrato continúa en la Cárcel Negra

Los abogados de los saharauis denuncian sus condiciones


Puede que el tiempo sea el único que logre pintar un retrato preciso de lo que ha sucedido en el Sáhara Occidental desde el 8 de noviembre. De momento, los días que han transcurrido desde entonces sólo han servido para poner nombre a 120 de los 131 saharauis detenidos tras el asalto al Campamento Dignidad. La mayoría están en la temible Cárcel Negra de El Aaiún acusados de graves cargos como pertenecer a una banda criminal, ejercer la fuerza contra la policía y manifestarse ilegalmente. En la lista hay dos mujeres: Fatimetu Sabi y Zahara Lansari.

A otros 12 saharauis, los miembros del comité que coordinaba el campamento, parece esperarles un destino aún peor. Han sido trasladados a la prisión de Salé (cerca de Rabat) para ser juzgados por un tribunal militar. Se cree que uno de ellos es el activista saharaui Astafari Ennama porque, según el abogado español y observador internacional José Manuel de la Fuente, "hay algunos testimonios que dicen que le han visto torturado, pero no volvimos a saber nada de él". De la Fuente cree que estos 12 saharauis serán imputados por atentar contra la seguridad del Estado, la integridad territorial y la Constitución marroquí, lo que les puede costar hasta la pena de muerte, un castigo que sigue vigente en Marruecos, aunque no se aplica desde 1993.

De los 131 saharauis detenidos en El Aaiún, sólo 120 han sido identificados

La mayor parte de los presos de la Cárcel Negra son jóvenes que fueron arrestados en sus casas. Otros, simplemente han desaparecido: nadie sabe dónde están.

Otros siete saharauis fueron puestos en libertad al no tener pruebas contra ellos. Es el caso de Ahmed Yedu Salem Lecuara, un español de origen saharaui, que fue detenido y torturado hasta que el sello en su pasaporte demostró que había entrado a Marruecos por Tánger cuatro días después del asalto al campamento. Y hace tan sólo dos días que quedó en libertad un comerciante que demostró que utilizaba un bate sólo para defender su tienda de El Aaiún de posibles saqueos.

Según los testimonios recogidos por los abogados, los reos de la Cárcel Negra "están siendo vejados, humillados y, a pesar de haber sido torturados, no se les permite la visita de médicos", asegura De la Fuente. Este abogado conoce bien esta prisión, que visitó en 2002, y lamenta que los presos estén en "unas condiciones infrahumanas". La Delegación Saharaui en España añade que los reos son "castigados con privación del sueño, sin alimentación ni tratamiento para sus graves dolencias".

A los presos que han sido torturados no se les permite que los visite un médico

Hasta el 23 de noviembre, 15 días después de ser detenidos, todos los presos permanecieron aislados en la Cárcel Negra, privados de derechos fundamentales, como recibir visitas de familiares y atención sanitaria. Tampoco podían recibir medicamentos ni ropa, según uno de los ochos abogados de la defensa, Bazaid Llamad. Algo que, para el Colectivo Saharaui de Defensores de los Derechos Humanos, vulnera incluso la legislación marroquí.

La represión como respuesta
La mayoría de las familias de los presos han pasado días enteros frente a las comisarías, los tribunales, los hospitales y las prisiones buscando a los suyos. La respuesta de la Administración fue, como el pasado día 22 en la Cárcel Negra, "el desalojo y la represión policial", mientras que "algunos funcionarios negaban la existencia de presos saharauis", dice un comunicado de la Delegación Saharaui en España. Al día siguiente abrieron las puertas de la prisión, y sólo tres familiares pudieron entrar. Les llevaron ropa y mantas, pero no se sabe si pudieron introducir alimentos.

Ocho abogados saharauis se encargan de defender a los detenidos. Algunos de ellos también son ex presos y no cobran nada. "Son apestados dentro de la sociedad", asegura el abogado español de la Fundación Sáhara Occidental. Estos letrados están saturados por el gran número de detenidos. Es la mayor diferencia entre este proceso judicial y los anteriores: "En 2005 hubo 30 o 40 detenidos, antes seis o siete, pero en este momento hay más de 100. Es demasiado", explica el abogado Llamad.

Según uno de los letrados de los presos de la Cárcel Negra, estos no serán juzgados por el juez de instrucción de El Aaiún hasta que "se recuperen y tengan un poco más de ánimo y moral para responder a las preguntas del magistrado".

Las expectativas sobre este juicio por parte de los juristas españoles no son muy halagüeñas. "Todos los juicios de Marruecos son una pantomima, no tienen ninguna base jurídica y así lo reflejan todos los informes. Vulneran hasta el derecho marroquí, no tienen pruebas y se construyen a base de papeles que hacen firmar a los detenidos bajo tortura", explica José Manuel De la Fuente.

sábado, 27 de noviembre de 2010

El español torturado en El Aaiún presentará una querella



Ahmed Yedu Salem Lecuara enseña su DNI español. | Carlos Márquez
Denuncia que no tuvo asistencia consular durante su detención
Fue torturado durante cinco días por la gendarmería marroquí
Volvió a Las Palmas el sábado, ayudado por un funcionario español


El español de origen saharaui detenido y torturado en una comisaría de la Gendarmería marroquí en El Aaiún, Ahmed Yedu Salem Lecuara, presentará una querella ante la Justicia española.

La querella se interpondrá por el delito de genocidio y crímenes de lesa humanidad contra los responsables de las torturas infligidas y por denegación de auxilio contra los servicios diplomáticos españoles en Marruecos.

Según precisa Lecuara, de 34 años, su familia se puso en contacto con la embajada de España en Rabat y con el cónsul en Agadir para que le asistieran mientras estaba detenido. Pero la ayuda no le llegó y fue torturado bajo custodia policial.

Lecuara fue arrestado el 8 de noviembre, cuando las fuerzas marroquíes desmantelaron por la fuerza el campamento de protesta de Gdeim Izik. Había llegado allí la noche anterior, procedente de Las Palmas (donde reside) para visitar a su familia.

Me golpeaban y me tiraban orina

En el cuartel de la Gendarmería permaneció retenido durante cinco días (del 8 al 12 de noviembre). En ese tiempo, fue sometido a torturas, insultos racistas y vejaciones. "Me golpeaban hasta que caía al suelo y me tiraban orina", dijo a esta periodista desde su casa de El Aaiún, pocos días después de salir de la cárcel.

Le golpeaban con porras,le colgaban boca abajo y no le dejaban dormir. Un equipo de la organización Human Rights Watch certificó los abusos que sufrió.

Lecuara pudo salir de El Aaiún el pasado sábado. Fue asistido entonces por Mariano Collado, el depositario de los Bienes Culturales españoles en El Aaiún (capital del antiguo protectorado español), que le acompañó en el laberinto burocrático.

El coche con el que había viajado a la ciudad fue quemado y destruido con toda su documentación durante el asalto de las fuerzas de seguridad marroquíes al campamento de protesta de Gdeim Izik. Cuando se entra en un país con un vehículo extranjero, hay que salir con él. Esto se convirtió en un problema más para Lecuara.

"Al final, las autoridades marroquíes me dejaron marchar porque encontraron la confesión falsa que me habían obligado a firmar. No había podido leerla entonces. El informe decía que la gendarmería marroquí me había salvado de las mafias saharauis, que me habían robado y pegado y que habían quemado mi coche", explica. "Con este papel, la aduana me dejó salir", señala.

'La ayuda llegó tarde'

"Mariano me ayudó, pero llegó tarde. Llegó ocho días después... Yo había denunciado a las asociaciones de derechos humanos saharauis y españolas y eso apretó al Gobierno español", se queja.

El Ministerio de Exteriores afirma que "desde que se tuvo comunicación de que fue detenido y puesto en libertad, se prestó asistencia consular y después de varias gestiones consiguió salir de El Aaiún el sábado".

Lecuara denuncia que ahora se encuentra "arruinado", después de que la propia policía marroquí le robara 1.500 euros, según ha contado. Su salud es aún frágil, pero podrá recuperarse. Más difícil será para él superar el trauma psicológico tras lo que ha pasado. Tendrá que vencer el miedo, pues toda su familia ha quedado en El Aaiún: allí viven sus padres, su mujer embarazada y su hijo pequeño.

jueves, 25 de noviembre de 2010

Activistas pro-Sahara interrumpen a Zapatero en su mitin en Barcelona


EL DIA  25/nov/10

Una docena de activistas prosaharauis han interrumpido al presidente del gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, al inicio de su intervención en el mitin central del PSC en el Palau Sant Jordi de Barcelona.

Los activistas se habían infiltrado en las gradas del público y después de que Zapatero haya tomado la palabra, lo han interrumpido con gritos, consignas y banderas saharauis.

Tras ser interrumpido, Zapatero ha dicho al público: "Dejarles que se expresen" y luego ha recalcado que España es el Estado que da más ayuda al pueblo saharaui "para que defienda su dignidad y sus convicciones sociales".

miércoles, 24 de noviembre de 2010

Sáhara.- El hispano-saharaui supuestamente torturado en El Aaiún denunciará a Marruecos ante la Audiencia Nacional


Denuncia que fue "salvajemente torturado" y que las fuerzas marroquíes golpearon a su madre cuando intentó protegerlo


El ciudadano español de origen saharaui Ahmed Yeddou Salem Lecuara ha anunciado este miércoles en declaraciones a Europa Press que va a presentar una denuncia contra Marruecos ante la Audiencia Nacional por las "salvajes" torturas de que fue objeto presuntamente durante los cinco días en que permaneció en poder de las fuerzas de seguridad marroquíes en El Aaiún.

Salem Lecuara se encuentra desde el pasado 21 de noviembre en Canarias, adonde llegó procedente de El Aaiún "gracias a las gestiones de la diplomacia española", según informó este miércoles a Europa Press el presidente de la organización española Fundación Sáhara Occidental, José Manuel de la Fuente.

El hispano-saharaui ha asegurado que está dispuesto a presentar una "denuncia internacional y nacional" contra Marruecos y ya se entrevisó "anoche y anteanoche" con Inés Miranda --la abogada que permaneció junto a la activista saharaui Aminetu Haidar durante la huelga de hambre que mantuvo hace alrededor de un año en Lanzarote--, y volverá a reunirse con ella esta tarde, para presentar una denuncia "ante la Audiencia Nacional".

Según sus propias declaraciones a Europa Press, Ahmed Salem Lecuara --casado y padre de un hijo-- llegó el pasado 7 de noviembre al campamento de protesta levantado en las afueras de la ciudad para visitar a varios familiares, entre ellos su propia madre. Entre las cinco y las seis de la mañana del 8 de noviembre, prosiguió, "entraron el Ejército, los gendarmes y la Policía y nos golpearon salvajemente y torturaron a la gente".

"Me ataron las manos a la espalda y me empezaron a golpear con porras, con cascos, con todo", explicó. "Mi madre se me tiró encima para salvarme y empezó a decirles que yo no tenía nada que ver, que acababa de llegar, pero empezaron a golpearla también a ella brutalmente", denunció.

Se da la circunstancia, según la Fundación, de que Ahmed Yeddou Salem Lecuara nació el 27 de julio de 1976 en la Cárcel Negra de El Aaiún porque su madre había sido encarcelada por motivos políticos por las fuerzas marroquíes que habían entrado con la 'Marcha Verde'. Los primeros seis meses de su vida estuvo separado de su madre y al cuidado de su abuela.

Tras su detención, siempre según su testimonio, Ahmed Salem Lecuara fue trasladado junto a otras personas en un vehículo en el que no les golpearon, pero sí les insultaron "con palabras racistas", como "saharaui de mierda", hasta que llegaron al cuartel de la Gendarmería marroquí de El Aaiún, donde permaneció encerrado cinco días junto a otras 72 personas.

"Los dos primeros días estuvimos sin comer y luego en las celdas nos echaban pis, agua, lejía, y no nos dejaban dormir", recordó el hispano-saharaui. "Nos pegaban cinco o seis veces al día", aseguró.

Tras su comparecencia ante el Tribunal de El Aaiún, fue puesto en libertad el viernes, 12 de noviembre de 2010, junto a otras seis personas, "tres menores de edad, un sordomudo, un loco y otro chico", explicó. El juez no le permitió denunciar lo que le había sucedido. "'Es mejor que te vayas sin hablar', me dijeron", recordó.

LAS GESTIONES ESPAÑOLAS

Tras varios días de gestiones con los representantes diplomáticos españoles, Ahmed Yeddou Salem Lecuara salió directamente de la capital saharaui "con protección consular" y llegó a Canarias el pasado 21 de noviembre. Su salida fue posible, según la Fundación, gracias a "las gestiones de la diplomacia española", que le permitió sortear el "férreo bloqueo militar del territorio" impuesto las autoridades marroquíes.

"Las gestiones diplomáticas conmigo fueron frías, muy frías", pero "gracias a ellas pude salir", explicó el hispano-saharaui. En todo caso, aseguró que su intención es "volver a El Aaiún". "Tengo a mi mujer, a mis niños, a mis padres, a mis hermanos allí", explicó.

El pasado 17 de noviembre, fuentes diplomáticas indicaron a Europa Press que Ahmed Yeddou Salem Lecuara se había puesto en contacto con la única oficina de representación de España en la capital del Sáhara Occidental.

Asimismo, José Manuel de la Fuente informó ese mismo día a Europa Press que el ciudadano hispano-saharaui se había entrevistado telefónicamente con el depositario de los Bienes de España en Sáhara Occidental, Mariano Collado, a quien habría informado de su situación y habría expresado su deseo de que se agilizasen los trámites para su salida del territorio.

La Fundación Sáhara Occidental ha enviado por correo electrónicos varias fotografías de Lecuara con señales de torturas --remitidas por él mismo-- y una copia de su pasaporte (BC986689), en el que se confirma su nacionalidad "española" y su número de Documento Nacional de Identidad (78.599.430-N).

martes, 23 de noviembre de 2010

La Organización Mundial contra la Tortura pide una investigación sobre el Sáhara. Se presenta una nueva querella por la muerte de un español en El Aaiun




GINEBRA, 22 de noviembre de 2010 (EUROPA PRESS)

La Organización Mundial Contra la Tortura (OMCT) ha reclamado a Marruecos que lleve a cabo una investigación "exhaustiva y transparente", con participación de expertos de Naciones Unidas, sobre "los graves hechos ocurridos en el campamento Agdeim Izik y posteriormente en la ciudad de El Aaiún".

Asimismo, ha denunciado que "la ausencia de libertad de la prensa" y de "observadores internacionales" ha contribuido a que desde Marruecos sólo se difundan las informaciones que muestran "la culpabilidad del pueblo saharaui".

En un comunicado difundido este pasado fin de semana, la organización ha asegurado que, durante la intervención del Ejército y la Policía marroquíes en el campamento, se utilizaron "gases lacrimógenos, armas de fuego y agua a presión", lo cual "provocó enfrentamientos que causaron varias víctimas entre los manifestantes saharauis y los agentes marroquíes".

"Posteriormente, los enfrentamientos se desplazaron a El Aaiún en donde los saharauis salieron a la calle para mostrar su rechazo al desmantelamiento del campamento produciendo otras decenas de heridos de diversa gravedad y varios muertos, entre ellos, según las denuncias, un niño de siete años de edad, muerto en el barrio de Duerat", agregó.

Según la OMCT, "durante las intervenciones policiales se produjeron innumerables detenciones de saharauis", varios de los cuales, según las denuncias que han llegado a la organización, "han sido severamente golpeados durante el arresto y después, mientras estaban en detención". Aparte, "las personas que siguen detenidas no han podido encontrase con sus abogados ni con sus familiares".

Por ello, la organización ha instado a las autoridades marroquíes a "garantizar la integridad física y psicológica de estas personas en todas circunstancias, a poner fin a los abusos, incluidos los actos de tortura y malos tratos", y a "garantizarles un juicio justo en caso de que les detenga con cargos legales válidos".

LIBERTAD DE PRENSA

Para la OMCT, prosigue el comunicado, "también es muy preocupante la ausencia de libertad de prensa para cubrir los hechos e informar a la opinión pública".

En este sentido, lamentó el veto de las fuerzas de seguridad marroquíes a los "miembros de diversos medios y a observadores internacionales" y la "difusión de informaciones confusas y vagas sobre la situación, en las que, además, sólo se muestra la culpabilidad del pueblo saharaui en los hechos".

Por ello, la OMCT solicita a las autoridades de Marruecos que acepten el envío de una misión de investigación conjunta al Sáhara Occidental en la que participen los expertos de Naciones Unidas, "en particular sobre ejecuciones extrajudiciales, sumarias o arbitrarias, tortura, detención arbitraria y libertad de expresión".

Por último, la OMCT lamenta, "una vez más", que no se haya incluido ninguna provisión sobre Derechos Humanos en el mandato de la Misión de las Naciones Unidas para el referéndum del Sáhara Occidental (MINURSO) "cuando este fue reconducido en abril de 2010".

La Organización Mundial Contra la Tortura, creada en 1986, agrupa a casi 300 organizaciones no gubernamentales de todo el mundo opuestas a la tortura, las ejecuciones sumarias, las desapariciones forzadas y cualquier otro trato cruel, inhumano o degradante.



EFE, Madrid 22 de noviembre de 2010

La Liga Española pro Derechos Humanos presenta este lunes en la Audiencia Nacional una nueva querella contra el ministro de Interior de Marruecos y el gobernador de El Aaiún por la muerte en El Aaiún del español Baby Hamday Buyema en los disturbios del Sahara occidental.

La demanda se tramita en representación de la familia del fallecido, informó la Liga Española pro Derechos Humanos en una nota de prensa, y está dirigida contra el ministro marroquí de Interior, Taieb Cherakaui, y contra responsables y miembros policiales del país magrebí que participaron en los disturbios.

El pasado 16 de noviembre el presidente de esta asociación, Francisco José Alonso Rodríguez, presentó en la Audiencia Nacional una primera querella por los delitos de lesa humanidad, genocidio, asesinato, lesiones y torturas contra el gobernador de El Aaiún y los ministros de Defensa, Interior y Exteriores de Marruecos.

Se les acusaba entonces de la muerte de Baby Hamday Buyema y de otros ciudadanos españoles.

La ONG basa su nueva querella en la extensión de la jurisdicción española para conocer de los hechos en virtud del principio de Justicia Universal por considerar que se trata de un delito de lesa humanidad, que en este conflicto ha habido víctimas españolas y que se constata un vinculo de conexión relevante con España.

La Liga solicitará por escrito ante la Audiencia Nacional que se incorpore a la demanda "toda la información que el Centro Nacional de Inteligencia (CNI) pudiera tener" sobre los disturbios y ofrecerá la declaración de testigos relevantes y del Frente Polisario que "han mostrado su conformidad para declarar sin que su identidad sea mantenida en secreto".



SÁHARA | Español detenido en El Aaaiún


EL MUNDO  Marta Arroyo | Madrid   21/11/2010 23:48 horas

Doce días después de ser "salvajemente torturado" por las fuerzas de seguridad marroquíes, Ahmed Salem Yedoou Lecuara ha logrado abandonar la capital del Sáhara Occidental y viajar hasta Las Palmas.

Para ello, este ciudadano español de origen saharaui, ha tenido que firmar una declaración, que no le dejaron leer, y en la que supuestamente confesaba haber sido "salvado" por las fuerzas de seguridad marroquíes de las mafias que controlaban el campamento de protesta de Geim Ibki y señalaba que fueron ellas quienes le golpearon. "Me dijeron que era la única forma de salir en libertad y tuve que hacerlo", asegura.

Ahmed Yeddou Salem Lecuara, nacido el 27 de julio de 1976 en El Aaiún, casado y padre de un hijo, fue detenido por la policía marroquí el pasado 8 de noviembre, el mismo día del asalto al campamento, adonde había llegado el día anterior para visitar a unos familiares.

Según denunció en una carta remitida a la Fundación Sáhara Occidental, le trasladaron al cuartel de la Gendarmería. "Me golpearon con porras y me colgaron boca abajo con las manos atadas a la espalda", declaró.

Allí estuvo durante cinco días, hasta que fue puesto en libertad y conducido al Tribunal de El Aaiún. A pesar de solicitar ante ese organismo poder denunciar lo que le había sucedido, no se lo permitieron. Por eso decidió venir a España.

Hace cinco días, después de que varios medios de comunicación españoles se hicieran eco de su historia, Ahmed recibió la llamada de un representante de la Casa de España en El Aaiún. Se ofrecía para acompañarle al médico al que, según él mismo había declarado, no había acudido todavía por miedo. "Le dije que no quería ir, que temía que me pasar algo y rechacé su oferta".

'Me dificultaron la salida'

Al día siguiente, el funcionario fue a buscarle para llevarle en coche ante las autoridades marroquíes. "Quería hablar con ellas para que no dificultaran mi salida del país, porque me faltaban algunos papeles".

"El día que me detuvieron, me quemaron el coche y me quedé sin la documentación, 1.500 euros y siete kilos de incienso que llevaba. Cuando pregunté por ellos me respondieron que me callara y sólo me devolvieron el pasaporte", dice Ahmed.

Después de obtener la vía libre para su salida, el funcionario español le dio 50 euros para que cuando llegara a Las Palmas pudiera coger un taxi o un autobús. "Fue la única ayuda, Tuve que pagarme el billete y ahora estoy viviendo en casa de un amigo".

Ahmed quiere denunciar todo lo que le ha ocurrido y curarse, pero ha dejado a su mujer que está embarazada y a su hijo de un año y teme por su seguridad. Una vez realice sus denuncias sobre la represión marroquí, piensa volver a El Aaiún. "Me da igual que me cojan o me maten". Concluye.

lunes, 22 de noviembre de 2010

David Bollero: Retrato de un Aaiún maquillado


DB NEWS  22 de noviembre de 2010   Hoy se pueden leer las crónicas de los periodistas de El País y El Mundo que aceptaron el viaje del 'tour operador Mohamed VI', fletado por 'aerolíneas Zapatero'. Me ha sorprendido la crónica del gran Tomás Bárbulo, porque después de leerla a uno le dan ganas de preguntar "¿Y qué esperabas, si estás en un viaje organizado?". Y sorprende porque Bárbulo es uno de los periodistas que mejor conocen el conflicto, con obras en su haber como la gran 'La historia prohibida de Sáhara español' -no en vano vivió en El Aaiún hasta la Marcha Verde.

De su crónica me quedo con la respuesta del gobernador Jelmouss en referencia a las torturas de la Cárcel Negra: "¿Cómo se sabe que esas personas no fueron torturadas por otros prisioneros? No hay torturas aquí. Hace mucho tiempo que nuestro país sigue el camino de la democracia y los derechos humanos". En el lado opuesto, las declaraciones de Leila Lili, una activista llena de moratones: "Me pegaron toda la noche con barras, patadas, puñetazos. Al final me obligaron a poner la huella dactilar en una declaración que ni siquiera pude leer".

Ahmed Yeddou Salem Lecuara muestra sus heridas.

Fundación Sáhara Occidental
La enviada especial de El Mundo, Ana Romero, da una visión distinta de la ciudad -sobre todo en la edición papel-, de El Aaiún en el que nada se mueve, en el que el gobierno marroquí tiene toda una red de delatores entre los civiles donde impera el miedo -al más puro estilo de la Inquisición española cuando expulsaba a los moriscos-. Crónica que se complementa con el artículo de Marta Arroyo, en la que el saharaui Ahmed Salem Yedoou Lecuara, que ha conseguido llegar a Las Palmas desde El Aaiún, cuenta cómo tuvo que firmar una declaración, que no le dejaron leer, en la que supuestamente confesaba haber sido "salvado" por las fuerzas de seguridad marroquíes de las mafias que controlaban el campamento de protesta de Geim Ibki. Como 'aliciente' para firmar "me golpearon con porras y me colgaron boca abajo con las manos atadas a la espalda".

Noticia de última hora: 15 días después del brutal asalto al campamento saharaui, la ministra Jiménez sigue sin tener información de lo que sucedió. Viva el siglo XXI y las autopistas de la información.