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martes, 2 de diciembre de 2014

Marruecos no informó al juez de la muerte de un español en la represión de El Aaiún del 2010

Exteriores responde al juzgado de la Audiencia Nacional que investiga el 'caso Baby' que «no consta» que el país vecino enviara informes
Han tenido que pasar cuatro años para que el juez de la Audiencia Nacional Ismael Moreno constate que las autoridades marroquíes no han colaborado con su juzgado sobre los pormenores de la muerte del ciudadano español Baby Hamday Buyema, ocurrida el 8 de noviembre del 2010 durante la represión de las protestas en el 'campamento de la Dignidad', a las afueras de El Aaiún, Sáhara Occidental. La operación fue llevada a cabo por el Cuerpo Especial de la Policía de Marruecos y hubo varios fallecidos y decenas de heridos.
La confirmación ha llegado ahora al juzgado de mano del Ministerio de Asuntos Exteriores español, que asegura que en la Dirección General para el Magreb «no consta la existencia de documentación que las autoridades marroquíes hubiesen proporcionado relacionada con el caso de la muerte de Baby Hamday Buyema», según el escrito firmado por la subdirectora general del departamento, Eva Martínez.
Ello supone, por una parte, que el juez tiene vía libre para continuar realizando diligencias para conocer quién o quiénes atropellaron al ciudadano español, de 35 años, con dos hijos menores y residente en Valencia, ya que de momento no ha imputado a nadie en el procedimiento. Del otro lado, la comunicación de Asuntos Exteriores deja en mal lugar al propio magistrado de la Audiencia Nacional. La razón es que su argumento central para no admitir la querella presentada días después de la muerte de Baby fue, precisamente, que la Fiscalía de El Aaiún ya había abierto diligencias y no se podía duplicar las investigaciones.
No obstante, el tiempo ha acabado por dar la razón a la familia del fallecido y a la Liga Española Pro Derechos Humanos, acusación popular del caso, que recurrieron en varias ocasiones la negativa del juez a investigar porque no se creían la versión marroquí. Así, la querella se quedó en el congelador durante tres años y diez meses, demasiado tiempo para indagar un presunto homicidio. Y no fue hasta finales de septiembre pasado cuando al instructor no le quedó más remedio que admitirla después de que la Sala de lo Penal, órgano superior, le conminara a ello.
También influyó la queja que las acusaciones personadas presentaron en el Consejo General del Poder Judicial contra Moreno por dilaciones indebidas y dejadez de funciones.
Antigua potencia
Con este panorama, el instructor abrió la causa por los delitos de lesa humanidad, genocidio, asesinato, lesiones, torturas y secuestro. Contó para ello con el visto bueno de la Fiscalía, para la que en los hechos objeto de la investigación es de aplicación el principio de territorialidad. Es decir, que la jurisdicción española tiene competencia sobre el Sáhara Occidental como antigua potencia administradora de este territorio no autónomo bajo supervisión de la ONU, pese a que 'de facto' está ocupado por Marruecos desde 1976.
La primera medida fue rechazar la imputación de los querellados por falta de indicios. Se trataba de los ministros marroquíes de Defensa, Interior y Exteriores y el Gobernador de El Aaiún. Tampoco han sido acusados, de forma provisional, el jefe de Policía que intervino en el 'campamento de la Dignidad' y los agentes que arrollaron con su vehículo a Baby Hamday.

El pasado 14 de octubre declaró como testigo Lammad Malud, hermano del fallecido. «Mi hermano no tenía relación con el Frente Polisario (movimiento de liberación saharaui). No era activista político ni ese día formaba parte de las protestas. Solo iba a trabajar en el autobús de su empresa de fósforos y cuando se disponía a grabar los altercados le embistió un coche de Policía. ¡Le mataron por ser saharaui!», afirmó al juez Moreno, según el querellante.

martes, 14 de octubre de 2014

El juez Moreno investiga muerte de saharaui (Babi Hamdai Buyema) y toma declaración a su hermano

Madrid, 14 oct.- El juez de la Audiencia Nacional Ismael Moreno ha admitido la querella por la muerte del saharaui Baby Hamday Bugema en el asalto en 2010 al "Campamento de la dignidad" de El Alaiún y ha tomado hoy declaración a su hermano, quien ha relatado que agentes marroquíes lo atropellaron hasta la muerte.
En un auto fechado el pasado 24 de septiembre, al que ha tenido acceso Efe, el juez acuerda, siguiendo el criterio del pleno de la Sala de lo Penal, admitir la querella presentada por el hermano del fallecido y por la Liga Española Pro Derechos Humanos por delitos de lesa humanidad, genocidio, asesinato, torturas, lesiones y secuestros.
La Sala de lo Penal, siguiendo el criterio de la Fiscalía, declaró competente a la Audiencia Nacional al entender que España sigue siendo potencia administradora de derecho sobre el territorio del Sahara, conforme a las normas de Naciones Unidas, por lo que puede juzgar los hechos de acuerdo al principio de territorialidad.
La querella se refiere a la actuación de las fuerzas de seguridad de Marruecos durante el desalojo violento del campamento entre octubre y noviembre de 2010, cuando se produjeron desapariciones, agresiones físicas, torturas y asesinatos, entre ellos el de Buyema por parte de los agentes del cuerpo especial GUS, creado ex profeso para el Sahara Occidental.
La querella se dirigía contra varios ministros de Marruecos y altos cargos policiales de ese país, entre ellos el exministro del Interior Taib Cherkaui y el exgobernador de El Aaiún Mohamed Jelmous, pero el juez, siguiendo el criterio del fiscal, la admite sin referirse a personas concretas, ya que entiende que de lo investigado no hay por ahora "dato alguno" que les relacione directamente con los hechos.
En relación con la muerte de Buyema ha declarado hoy su hermano, Lammad Mulud Ali, quien ha relatado al juez Moreno, según fuentes jurídicas, cómo varios testigos le contaron lo que sucedió el día de la muerte, el 8 de noviembre de 2010. Según ha explicado, los testigos le dijeron que los oficiales marroquíes pararon el coche de su hermano, saharaui de nacionalidad española, cuando iba a trabajar y le obligaron a salir del vehículo.
Una vez fuera, la víctima forcejeó y los agentes le golpearon primero y le atropellaron luego hasta la muerte con un vehículo militar, ha añadido.
El querellante ha puntualizado al juez que su hermano no formaba parte del Frente Polisario ni era activista por los derechos del pueblo saharaui y ha añadido que los testigos le dijeron que los agentes mataron a tres saharauis más en esas fechas.
El juez ya ha cursado comisiones rogatorias a Marruecos para que le informe de lo que sucedió y este país ha enviado el informe de la autopsia, que concluye que las heridas de Buyema son compatibles con un atropello.
Sin embargo, según las mismas fuentes, las autoridades marroquíes argumentan que se trató de un accidente y que en el desalojo del campamento murieron tres o cuatro saharauis y también ocho policías de Marruecos. EFE

Hermano de Babi Hamdai Buyema: «Mi hermano fue asesinado por un Estado criminal y solo pido justicia»

Tras cuatro años de espera, Lammad declara hoy en la Audiencia Nacional por la muerte del español Baby Hamday en el Sáhara Occidental
Vestido con el 'daraa', el traje típico saharaui, y un pequeño bolso lleno de papeles aterrizó ayer en Madrid procedente de París Lammad Malud Ali. Este ciudadano español nacido en El Aaiún en diciembre de 1962, cuando aún era la provincia 53 de España, declarará hoy como testigo en la Audiencia Nacional.
Lo hará como querellante en la causa abierta por la muerte de su hermano, el también español Baby Hamday Buyema, de 35 años y padre de dos hijos, quien fue atropellado por la policía marroquí durante la represión de las protestas que tuvieron lugar en un campamento de refugiados a las afueras de la capital del Sáhara Occidental, el 8 de noviembre de 2010.
Para Lammad, trabajador de una fábrica de coches en París, a donde tuvo que trasladarse cuando la crisis le mandó al paro en su Alicante adoptiva, la posibilidad de sentarse delante del juez Ismael Moreno y relatarle los hechos que rodearon esta tragedia familiar «es una liberación».
Y es que para llegar hasta este momento han pasado casi cuatro años. Un periodo en el que el titular del Juzgado Central de Instrucción número dos ha mantenido en el cajón las dos querellas presentadas solo seis días después de la muerte de Baby, cuyas imágenes con la cara ennegrecida y el cuerpo reventado dieron la vuelta al mundo aquella fatídica mañana en la que iba a trabajar a su empresa de fosfatos, como cualquier otro día.
Las denuncias fueron presentadas por su familia, como acusación particular, y por la Liga Española Pro Derechos Humanos, que ejerce la acusación popular. La Fiscalía apoyaba entonces la admisión, pero el juez Moreno no. Pese a ser competente, prefirió preguntar a Marruecos si estaba investigando los hechos para evitar duplicidades procesales. En realidad una quimera que solo dilató la apertura de la causa. Así hasta hace dos semanas.
Una denuncia de los querellantes ante el Consejo General del Poder Judicial precipitó los acontecimientos. Acusaban al instructor de dejación de funciones e incumplimiento de las resoluciones de la instancia superior, la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional, que acaba de avalar el principio de territorialidad de la jurisdicción española en el Sáhara Occidental.
En tres días, Moreno admitió las querellas por los delitos de lesa humanidad, genocidio, asesinato, lesiones, torturas y secuestro. Pero de momento no ha imputado a nadie. La primera diligencia fue citar a Lammad para hoy.
«La hora de la Justicia»
«Le diré al juez por qué no investigó antes. Por qué dejo languidecer este asesinato de un Estado criminal como Marruecos. En este tiempo se han destruido pruebas, los responsables políticos y policiales han cambiado de sillón. Pero aún estamos a tiempo. Es la hora de la justicia», aseguró el testigo mientras se agarraba con fuerza a los brazos de la silla.
Cuando recuerda a su hermano de madre, los escabrosos detalles de cómo perdió la vida, Lammad se emociona. «Iba a trabajar y vio las protestas. Se le ocurrió grabar con el móvil. Un vehículo del cuerpo especial de la policía le identificó y fue directo a por él. Primero lo envistió. Luego dio marcha atrás y le pasó por encima. Y, para rematar, le volvió a pisar cuando yacía en el suelo».
Cuenta que cinco testigos lo vieron todo y trataron de socorrerlo. Así lo atestigua una grabación casera. Pero ya estaba muerto. Estas mismas personas podrían ser las siguientes en pasar a declarar por la Audiencia Nacional. Pero tienen miedo a represalias de las autoridades marroquíes si salen del Sáhara Occidental y hablan. «Para los marroquíes es un caso cerrado, pero yo todavía no he podido enterrar a mi hermano, no sé dónde lo llevaron, solo quiero justicia», clama Lammad.
En El Aaiún casi todos se conocen. Y el testigo cree que no sería complicado identificar a los agentes que atropellaron a Baby. Tan solo para limpiar su buen nombre.

sábado, 27 de septiembre de 2014

El juez Moreno investiga la muerte de un español en el Sáhara Occidental

El magistrado admite las querellas que guardaba desde 2010 tres días después de ser denunciado ante el Poder Judicial
El juez de la Audiencia Nacional Ismael Moreno ha admitido a trámite las dos querellas presentadas por la «muerte violenta» del ciudadano español Baby Hamday Buyema el 8 de noviembre de 2010 durante la represión de las protestas en el 'campamento de la Dignidad', instalado a las afueras de la ciudad de El Aaiún, en el Sáhara Occidental. La operación fue llevada a cabo por el Cuerpo Especial de la Policía de Marruecos y hubo varios fallecidos y decenas de heridos.
El titular del Juzgado Central de Instrucción número dos ha abierto la causa por los delitos de lesa humanidad, genocidio, asesinato, lesiones, torturas y secuestro, según el relato de ambas querellas formuladas por la familia del fallecido, como acusación particular, y la Liga Española Pro Derechos Humanos, acusación popular.
La admisión de las mismas ha contado con el visto bueno de la Fiscalía, para la que los hechos objeto de la investigación es de aplicación del principio de territorialidad. Es decir, que la jurisdicción española tiene competencia sobre el Sáhara Occidental, al ser España la antigua potencia administradora de este territorio no autónomo bajo supervisión de la ONU. Aunque 'de facto' está ocupado por Marruecos desde 1976.
Lo paradójico de este sumario que ahora da sus primeros pasos es que el juez Moreno se ha negado desde noviembre de 2010 a admitir las querellas. Su argumento fue que antes era necesario preguntar si la justicia marroquí ya estaba investigando la «muerte violenta» de Hamday Buyema, de 35 años, de origen subsahariano y padre de dos hijos menores residentes en Valencia. Esto es, el magistrado no apreciaba el principio de territorialidad que ahora la Fiscalía y el pasado 4 de julio el pleno de la Sala de lo Penal, órgano superior del juez, sí veían.
Así, si para cualquier instrucción judicial de un supuesto asesinato los días y las semanas posteriores son trascendentales, en los sucesos de El Aaiún no ocurrió lo mismo.
Moreno congeló las demandas y la respuesta de Marruecos no llegaba. Dejó pasar el tiempo pese a la insistencia de la acusación popular para que actuara contra los supuestos autores de los disturbios y sus responsables políticos.
Una queja eficaz
Lo hicieron primero con múltiples recursos al juzgado de instrucción, y más tarde en apelación a la Sala de lo Penal. Pero nada. Era Moreno quien decidía y el juez mantuvo el caso en el cajón sin motivo aparente. Los recurrentes incluso llegaron al Tribunal Constitucional. Pero tampoco fueron atendidos.
Sin embargo, la reacción ha llegado tras la resolución primero de la sala del pasado julio y, sobre todo, con la queja que los querellantes presentaron el 16 de septiembre ante el Consejo General del Poder Judicial. Acusaban a Moreno de grave negligencia por desatención y retraso injustificado en estos años.
Tres días después, el juez abría la causa en un auto al que ha tenido acceso este periódico. La primera medida ha sido rechazar, «al menos de momento», la imputación de los querellados por falta de indicios. Se trata de los ministros marroquíes de Defensa, Interior y Exteriores y el Gobernador de El Aaiún. Tampoco han sido acusados, de forma provisional, el jefe de Policía que intervino en el 'campamento de la Dignidad' y los agentes que arrollaron con su vehículo a Baby Hamday. La primera diligencia del juez será escuchar al hermano de la víctima.

domingo, 21 de septiembre de 2014

Denuncian al juez Moreno por no investigar la muerte de un saharaui español

Los querellantes llevan al magistrado de la Audiencia Nacional al CGPJ por dilatar el proceso desde el 2010 y desoír a la Sala Penal
La muerte del ciudadano español Baby Hamdam Buyena en El Aaiún, Sahara Occidental, no tiene quien la investigue. Desde que la acusación presentara una querella en la Audiencia Nacional para investigar los hechos, ocurridos en noviembre del 2010 durante la intervención de la Policía y el Ejército marroquí en el campo de refugiados de Gdim Izik por una oleada de protestas de los saharauis, el titular del juzgado de instrucción número dos encargado de investigar los hechos ha guardado la denuncia en un cajón, casi en sentido literal, hasta la fecha.
El juez es Ismael Moreno, del Juzgado Central de Instrucción número dos, y en estos casi cuatro años apenas ha mandado una comisión rogatoria a Marruecos para conocer si se estaba investigando el caso allí antes de admitir o no la querella, ya que se trata de la muerte de un ciudadano español en el extranjero y la Audiencia Nacional es competente para tramitar el caso. La única salvedad es que el país donde ocurrieron los hechos lo indague primero.
Como es habitual en un caso con saharauis de por medio, Rabat tardó meses en contestar y, como era previsible, la respuesta de las autoridades judiciales marroquíes fue dubitativa y dejaba la puerta abierta a que Moreno investigara si la Policía de aquel país atropelló de forma premeditada a Baby Hamdam Buyena, de 35 años y padre de dos hijos menores residentes en Valencia. Pero el juez no hizo nada. Y dejó pasar el tiempo pese a la insistencia de la acusación popular del caso, la Liga Española Pro-Derechos Humanos, para que se admitiera la querella contra los supuestos autores de los disturbios y responsables políticos del territorio ocupado que terminaron en un baño de sangre.
Lo hicieron primero con múltiples recursos al juzgado de instrucción y luego en apelaciones a la Sala de lo Penal. Pero nada. Era Moreno quien decidía y el juez mantuvo el caso en el cajón in motivo aparente. Los recurrentes incluso llegaron al Tribunal Constitucional. Tampoco fueron atendidos.
Sin embargo, cuál fue la sorpresa de la acusación cuando el Gobierno limitó el alcance de la jurisdicción universal y estalló un amplio debate jurídico en la Audiencia Nacional sobre el destino de los procesos abiertos bajo este precepto legal.
Curiosamente, el caso de Baby Hamdam pasó el corte de la reforma y la querella se encontraba admitida en la Audiencia Nacional para sorpresa de la familia del fallecido. Incluso, el pleno de la Sala de lo Penal hizo una referencia expresa a la competencia de la Justicia española en los territorios saharauis como antigua potencia administradora, tal y como establece la doctrina de Naciones Unidas.
Esto ocurrió en julio pasado, pero el juez Moreno sigue sin mover un papel ni ordenar diligencia alguna. Incluso los abogados de la acusación no han podido acceder en este tiempo al caso, según denuncian en un escrito presentado el pasado martes en el Consejo General del Poder Judicial.
En la queja, a la que ha tenido acceso este periódico, acusan al magistrado de la Audiencia Nacional de grave negligencia por desatención y retraso injustificado en estos cuatro años y enumeran las faltas graves en la que podría haber incurrido. «Queremos conocer la oscura razón por la que este juez no ha querido investigar este crimen», señala el presidente de la Liga Pro-Derechos Humanos, Francisco José Alonso.

martes, 24 de junio de 2014

El asesinato de Baby Hamday será investigado por ser España administradora del derecho del Sáhara Occidental

El pleno de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional ha decidido que continúe la investigación por el asesinato  del saharaui de nacionalidad española Baby Hamday Buyema, ocurrido en El Aaiún en noviembre de 2010, al entender que España sigue siendo potencia administradora de derecho sobre el territorio del Sáhara Occidental,  según las normas de Naciones Unidas.
En contra de archivar el caso se manifestó el fiscal Pedro Rubira, ya que considera que Marruecos no es competente para llevar a cabo la investigación por no haberse producido en territorio de su jurisdicción.
En la misma reunión de la Sala de lo Penal de la AN, y como consecuencia de la reforma legal hecha por el Partido Popular sobre la justicia universal, se ha acordado sobreseer la causa que se seguía contra dos ex presidentes y otros seis ex altos cargos del Gobierno chino por el presunto genocidio cometido en el Tíbet.
El asesinato de Baby Hamday Buyema, de 35 años, padre de dos hijos, un niño de cuatro años, Saad, y una niña de dos, Aya, ocurrió el mismo día que las fuerzas de seguridad y el ejército marroquí desmantelaron el campamento de Gdeim Izik, el campamento de la dignidad, en el que   20.000 saharauis se encontraban instalados en jaimas desde hacía tres semanas a las afueras de El Aaiún para reivindicar mejoras sociales y laborales.
Baby Hamday Buyema iba a su puesto de trabajo en FossBucraa, empresa en la que era ingeniero eléctrico desde hacía más de 12 años. Según el relato que hizo la familia, Baby viajaba en un autobús que fue interceptado por policías marroquíes del cuerpo especial GUS, creado exprofeso para actuar en el Sáhara Occidental.
Al ser el único ciudadano saharaui que se encontraba en el autobús, fue obligado a bajar y con extrema violencia fue atropellado brutalmente con uno de los furgones de la policía, que pasó varias veces por encima de su cuerpo. La ambulancia tardó cinco horas en llegar.
Después, ya por la tarde, los policías incendiaron un vehículo propiedad de Baby Hamday, un  Mercedes 190, matrícula de Alemania. A los pocos días fue enterrado de noche y en secreto por las autoridades marroquíes.
Su hermano Lammad Mulud Ali, que vive en España, presentó una querella por genocidio y lesa humanidad contra el ministro del Interior de Marruecos, el jefe del grupo especial GUS y varios policías, investigación que tramita el  Juzgado Central de Instrucción número 2, del que es titular Ismael Moreno.

El caso del atropello mortal contra el saharaui Baby Hamdai Buyema sigue adelante a pesar de la reforma española de la justicia universal

*Fuente: EFE y 20 minutos, 23 de junio de 2014
Finalmente, los jueces de lo penal deciden no archivar la causa que lleva Ismael Moreno sobre la muerte de Baby Hamdai Bugema supuestamente atropellado por un furgón policial en el campamento de Gdeim Izik, en El Aaiun (Sahara Occidental) en noviembre de 2010.
La Fiscalía de la Audiencia Nacional se ha opuesto al archivo de este y otros casos que se siguen en este tribunal por hechos acontecidos en el Sahara Occidental, ya que cree que España es competente para investigarlos porque jurídicamente esta región es "un territorio no autónomo sometido a proceso de descolonización" y Marruecos no tiene la soberanía sobre él.
Según han informado fuentes jurídicas, los magistrados del pleno de la Sala de lo Penal del tribunal han aprobado continuar con la investigación de la muerte de Bay Hamdai Buyema, supuestamente atropellado por un furgón policial en un asentamiento en El Aaiun (Sahara Occidental), ya que España sigue siendo de derecho la administradora de este territorio.
El pleno ha acordado continuar la investigación abierta por el asesinato del ciudadano español Baby Hamday Buyema, que resultó muerto en el asalto en octubre de 2010 al 'Campamento de la dignidad' establecido cerca de El Aaiún. Por estos hechos, el hermano del fallecido presentó una querella por genocidio y lesa humanidad contra varios ministros de Marruecos y altos cargos policiales de ese país, entre ellos el exministro del Interior marroquí, Taib Cherkaui, y el exgobernador de El Aaiún, Mohamed Jelmous. En este caso, la Sala de lo Penal, siguiendo el criterio de la Fiscalía, se declara competente al entender que España sigue siendo potencia administradora de derecho sobre el territorio del Sahara, conforme a las normas de Naciones Unidas. 

miércoles, 29 de junio de 2011

La familia del español muerto en El Aaiún recurre al Tribunal Constitucional


*Retrato: Francesc Dugo

Pretende forzar a la Audiencia Nacional a investigar lo sucedido en el campamento saharaui

PUBLICO   Á. VÁZQUEZ MADRID 29/06/2011

Siete meses es mucho tiempo. Tanto que la Liga Española pro Derechos Humanos y el hermano de Baby Hamday Buyema, el español muerto en noviembre en los incidentes ocurridos durante el desmantelamiento por las autoridades marroquíes del campamento saharaui de la Dignidad, en El Aaiún, han decidido acudir al Tribunal Constitucional (TC).

Pretenden un imposible: que el Alto Tribunal obligue a la Audiencia Nacional a investigar lo ocurrido. Recurren en amparo el auto de la Sala de lo Penal que ratificó la decisión del juez Ismael Moreno al que por reparto correspondió la querella de esperar a que Marruecos le informe de si ha abierto alguna investigación sobre la muerte de Buyema.

Pero mientras Marruecos se digna a responder a la Justicia española, a cuyas autoridades ya se ha dirigido en dos ocasiones el juez Moreno, las querellas presentadas siguen sin ser admitidas a trámite.

En el recurso presentado ante el Constitucional los querellantes alegan indefensión al haber visto vulnerados sus derechos a obtener la tutela efectiva de jueces y tribunales, a tener un proceso con todas las garantías y a no sufrir dilaciones indebidas.

A su juicio, en este caso no es necesario preguntar a Marruecos si tiene abierta alguna causa sobre la muerte de Buyema, porque la competencia para determinar cómo se produjeron los hechos corresponde directamente a los tribunales españoles, al ser la víctima española y ser el Sáhara un territorio que, según los Acuerdos de Madrid, debe permanecer bajo administración española.

Además, entienden que Marruecos nunca responderá a la petición de ayuda internacional cursada por España, porque "todavía no es un régimen democrático, no es un Estado de derecho, no cuenta con un poder judicial independiente y tampoco cuenta con una Fiscalía que sea respetuosa con los derechos humanos".

miércoles, 8 de junio de 2011

La Audiencia no investigará la muerte de un español en El Aaiún. Deja la investigación en manos de Marruecos


*Ver video del asesinato de Babi




MADRID, 7 de junio de 2011. (EUROPA PRESS) -   La Sección Cuarta de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional ha avalado la preferencia de la Justicia de Marruecos para investigar la muerte en el Sáhara Occidental del español Baby Hamday Buyema, que se produjo durante los disturbios que tuvieron lugar el 8 de noviembre de 2010 en el campamento de Gdeim Izik.

Así lo indica el tribunal en un auto en el que rechaza el recurso de apelación que la Liga Española Pro Derechos Humanos, que se querelló contra tres ministros marroquíes y el gobernador de El Aaiún por estos hechos, presentó contra la decisión del juez Ismael Moreno de cursar una comisión rogatoria a la Justicia marroquí para saber si estaba investigando estos hechos.

Los magistrados Ángela Murillo (presidenta y ponente), Teresa Palacios y Carmen Paloma González consideran "absolutamente acertada" la decisión del juez instructor y ponen de manifiesto "el carácter preferente de las jurisdicciones del lugar de comisión de los hechos o de la nacionalidad de sus autores", a fin de evitar "la duplicidad de procesos".

Tras señalar que el juez no debe pronunciarse sobre la admisión o no de la querella interpuesta "en tanto se acredite la existencia o no de investigación de los hechos por la Administración de Justicia de Marruecos", los magistrados de la Sección Cuarta destacan el "compromiso común a todos los estados" en la "persecución de tan atroces crímenes, que afectan a la comunidad internacional".

DELITOS DE LESA HUMANIDAD

El juez Moreno dictó en noviembre de 2010 un auto en el que, a instancias de la Fiscalía, pedía información a Marruecos para saber si estaba investigando estos hechos, en los que además del ciudadano español murieron un centenar de personas y desaparecieron otras 600, según los cálculos de la asociación querellante.

El fiscal Pedro Martínez defendió que los hechos podrían ser constitutivos de un delito de lesa humanidad en un escrito en el que aseguraba que la actuación de la policía marroquí se dirigió contra "un colectivo muy determinado que reúne los requisitos para ser considerado un grupo nacional o étnico".

La querella está dirigida contra el ministro del Interior marroquí, Taieb Cherkaui, los titulares de Defensa y Asuntos Exteriores, así como el gobernador de El Aaiún, Mohammed Jelmous, el jefe de la Policía del cuerpo especial de los GUS y "aquellos policías todavía sin identificar que intervinieron directamente en el asesinato" de Baby Hamday Buyema. A todos ellos se les imputaban los delitos de lesa humanidad, genocidio, asesinato, lesiones, torturas y secuestro.



DIARIO DE LEON   07/06/2011 mateo balín | madrid

Tras siete meses de espera, la Audiencia Nacional rechazó finalmente investigar la muerte de un español en los disturbios de El Aaiún, en el Sáhara Occidental, que tuvo lugar a principios de noviembre. La Sala de lo Penal rechazó el último recurso de los querellantes, la Liga Española Pro Derechos Humanos, porque los hechos los debe conocer primero Marruecos. La Sección Cuarta del tribunal justificó su decisión para evitar la duplicidad de procesos en virtud del principio de no intervención en asuntos de otros estados.

Los hechos denunciados se remontan al 8 de noviembre, cuando el Gobierno marroquí autorizó a la Policía el desalojo por la fuerza del Campamento de la Dignidad, ubicado a unos 12 kilómetros de El Aaiún y en el que unos 20.000 saharauis reclamaban mejores condiciones sociales. La brutal intervención policial dejó más de 2.000 detenidos, 600 desaparecidos y un centenar de muertos, entre ellos el ingeniero español Baby Hamday Buyema, de 35 años, que trabajaba en una empresa de fosfatos.

viernes, 20 de mayo de 2011

La familia del español muerto en El Aaiún se queja ante CGPJ de la Audiencia Nacional


*Imagen: Francesc Dugo

Madrid, 19 de mayo de 2011 (EFE).- La Liga Española pro Derechos Humanos y el hermano del español muerto durante el asalto al campamento saharaui en El Aaiún han presentado una queja en el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) en la que critican la "inactividad" de la Audiencia Nacional sobre las dos querellas que presentaron por estos hechos.

En el escrito dirigido al órgano de gobierno de los jueces, la ONG y el hermano de Baby Hamday Buyema, Lammad Mulud Ali, reclaman al Consejo que investigue si el juez Ismael Moreno, a quien han recaído ambas querellas, y la Audiencia Nacional han podido incurrir en dilación o negación de tutela judicial efectiva.

Baby Hamday Buyema murió el 8 de noviembre pasado durante el asalto al campamento saharaui de Gdaim Izik, en el Aaiún.

La ONG y la familia del español fallecido interpusieron hace seis meses las querellas contra el ministro del Interior marroquí, Taib Cherkaui, y el gobernador de El Aaiún, Mohamed Jelmous, por posibles delitos de lesa humanidad, genocidio, lesiones, torturas y secuestros.

La Fiscalía de la Audiencia Nacional solicitó en noviembre del año pasado a Ismael Moreno que preguntara a Marruecos si había abierto una investigación sobre esta muerte, lo que hizo el juez al mes siguiente, antes de resolver sobre la admisión de las dos querellas.

Según explican en la queja, "pese al despliegue procesal de escritos y recursos no se ha logrado todavía la admisión o inadmisión de las querellas" cuando no les consta que la Justicia marroquí haya iniciado actuaciones investigadoras al respecto.

jueves, 10 de febrero de 2011

¿Justicia? El juez no investigará por ahora los sucesos de El Aaiún




El magistrado Moreno y la Fiscalía de la Audiencia Nacional esperan desde hace dos meses a que Marruecos explique el asalto al campamento


La Audiencia Nacional descarta de momento abrir una causa por la muerte de un español en los disturbios de El Aaiún (Sáhara Occidental), acaecidos a principios de noviembre. El juez Ismael Moreno ha remitido un auto en el que rechaza pronunciase sobre la admisión de la querella, presentada por la Liga Española Pro Derechos Humanos, hasta que Marruecos no informe sobre si está investigando los hechos. Es la tercera vez en dos meses que el magistrado, con el apoyo de la Fiscalía, se opone a la petición de los querellantes, que han recurrido en apelación ante la Sala Penal.

La Liga Española Pro Derechos Humanos y la familia del español fallecido en los disturbios, Baby Hamday Buyema, de 35 años, consideran que el magistrado Moreno «persiste en su indefinición» y les niega la tutela judicial efectiva. Una espera que dura más de dos meses desde que el juez envió una comisión rogatoria a Marruecos. De momento no hay respuesta «ni se espera», a juicio de los querellantes, pese a que el ministro del Interior marroquí, Taib Cherkaui, dijo en España que la Fiscalía de El Aaiún ya estaba investigando los hechos.

Divergencias
En su auto, el juez Moreno recuerda que el artículo 23.4 de la Ley Orgánica del Poder Judicial dice que la Audiencia es competente para investigar los delitos de genocidio si hay conexión con España, como es el caso, «salvo que en otro país competente o en el seno de un Tribunal Internacional no haya una persecución efectiva de los hechos».

La Fiscalía admitió el 27 de noviembre que la Policía marroquí pudo haber cometido un delito de lesa humanidad al desmantelar el campamento saharaui, que dejó decenas de muertos y 600 detenidos, según las ONG. Sin embargo, el departamento que dirige Javier Zaragoza apoya que Rabat responda a la comisión rogatoria del juez antes de abrir una causa.

Los querellantes, por el contrario, consideran que no hace falta la respuesta de Marruecos para comenzar a la investigación, habida cuenta de que el Sáhara Occidental es un territorio «de derecho» ocupado ilegalmente por Marruecos y que España sigue siendo la potencia administradora. Así lo defendió la ONU en 2002, cuando declaró ilegal el Acuerdo de Madrid de 1975, por el que España transfirió la soberanía del territorio saharaui a una administración con Marruecos y Mauritania.

La ONG señala que detrás de la postura de la Fiscalía podría estar la negativa del Gobierno a abrir un nuevo frente diplomático con Marruecos. Asimismo recuerda que otra querella sobre ataques a la población saharaui que sí ha prosperado es la que tramita el juez Pablo Ruz. En esa causa se investiga posibles delitos de genocidio acaecidos entre 1976 y 1987. El magistrado citó a declarar a la activista Aminatu Haidar el próximo 10 de marzo.

lunes, 17 de enero de 2011

La familia de Baby Hamadi, el ciudadano español asesinado en El Aaiun, solicita a la Fiscalía de El Aaiun una investigación justa


*Fuente: Fundación Sahara Occidental

Texto de la denuncia:

"Del Señor: Brahim Gargar                                                           

Aaiun 07/01/2011

Al Señor:

Procurador General del Rey en la Corte de Apelación de El Aaiun

ASUNTO: Abrir una investigación sobre el asesinato de mi hermano por las fuerzas de seguridad.

En relación con tema mencionado arriba, Señor Procurador General, me complace el honor de trasmitirle mi queja aquí explicada:

A las 10:30 horas AM del día 8 de Noviembre de 2010, fue atropellado mi hermano Gargar Babi, mi hermano es cuadro de la oficina OCP, casado y padre de 2 hijos. Fue atropellado por un coche de seguridad tipo Toyota Brado de color azul oscuro  en la Avenida de Smara, cerca de la energía y los minerales, donde fue evacuado por un individuo al lado de la  carretera y se quedo ahí mucho tiempo sangrando sin que le presenta los primeros auxilios, y cuando falleció en la calle publica, esto obligo a unos peatones a parar por fuerza la ambulancia de la media luna roja, donde fue llevado al hospital ALHSARI VELMENDI, cuando el medico de guardia lo vio muerto dio su orden de meterlo en el deposito de muertos.

Cuando la familia se entero se traslado al hospital y a la llegada  a la puerta del mismo fue sorprendida por un numero muy grande de las fuerzas auxiliares y de la policía, estos interceptaron el vehículo que nos lleva y rompieron sus cristales y lo distribuyeron por todas las partes, y nos bajaron por la fuerza y de forma muy abusiva, nos maltrataron, pegaron y nos insultaron, y después de 4 horas de detención frente al hospital nos saltaron en una situación muy vergonzosa.

Señor Procurador General: nosotros la familia del fallecido pedimos una investigación justa y equilibrada en el tema para conocer todos los hechos acaecidos de acuerdo con la legislación vigente en estos casos, cabe señalar, Señor Procurador General que las autoridades del Aaiun, coloco toda la presión sobre la familia y especialmente su esposa utilizando alguno notables del tribu para intentar enterrar al fallecido, hemos resistido mucho pero por fin fue enterrado sin saber la realidad y las circunstancias de lo ocurrido, los eventos contactores y sin saber llevar los autores del crimen a la justicia.

Así que le pido Señor Procurador General, promover una promoción publica para abrir una investigación, justa e imparcial y llevar los actores del crimen a la justicia, y permitir a la familia recuperar su derecho lega de los daños físicos y morales y no obligar a mi familia a aceptar la desaparición de su hijo querido y obediente y esto es posible solamente mediante aplicación de las legislaciones vigentes.

Y en fin Señor Procurador General, acepta el testimonio de respeto y aprecio.

Firmado Gargar Brahim"




Rabat, 17 de enero de 2011 (EFE).- La familia del saharaui Baby Hamadi Buyema, fallecido en los enfrentamientos registrados en el Sahara Occidental el pasado mes de noviembre, presentó una denuncia ante la Fiscalía General de El Aaiún en la que solicita "una investigación judicial justa y equilibrada".

En la denuncia, publicada hoy por la Fundación Sahara Occidental, los familiares de Hamadi piden que "los actores del crimen sean juzgados", ya que les "permitiría ejercer su derecho legal tras los daños físicos y morales" causados.

La versión oficial facilitada a mediados de noviembre por el ministro del Interior marroquí, Taib Cherkaui, apuntaba que el joven, fallecido durante el desmantelamiento del campamento de protesta saharaui de Gdaim Izik, murió atropellado.

Según los familiares, una vez atropellado, Hamadi estuvo mucho tiempo sangrando sin que se le realizaran los primeros auxilios, hasta que murió en la calle.

Además, explican que tras conocer lo sucedido se trasladaron al hospital y al llegar les bajaron del vehículo y "de forma muy abusiva nos maltrataron, pegaron e insultaron".

Asimismo, denuncian que Hamadi, con nacionalidad española, fue enterrado sin que ellos supiesen "la realidad y las circunstancias de lo ocurrido".

Por ello, piden "conocer todos los hechos acaecidos de acuerdo con la legislación vigente en estos casos".

Los disturbios en la capital administrativa del Sahara Occidental, los más violentos en la ex colonia española desde hace dos décadas, originaron la muerte de dos saharauis y once miembros de las fuerzas de seguridad, según el balance oficial. EFE


sábado, 11 de diciembre de 2010

Marruecos, barra libre para la muerte



Un humilde ciudadano de Mutxamel tiene que pedir al Gobierno de Zapatero para que pida explicaciones a Marruecos por el asesinato de su hermano


En noviembre pasado el ciudadano español Babi Hamadi Buyema falleció a consecuencia de los gravísimos los enfrentamientos registrados en El Aaiún el pasado noviembre con la policía arrasando el modesto campamento de Gdaim Isik.

La injusticia se ha hecho una vez más fuerte en Marruecos. Y donde el escandaloso abuso de las tropas del Rey Mohamed VI se han llevado por delante, sin motivo alguno, la vida de un modesto trabajador, tal como ya informó en su día alicanteactualidad.es., mientras el Gobierno español, otra vez, se dejaba llevar por la indefinición, por el encogimiento de hombros, por esconder la cabeza debajo del ala.

Una política impropia de un Gobierno fuerte y que se acoquina ante la mirada, altiva, del Gobierno marroquí. ¿Qué es lo que pasa en el seno de la escena internacional para semejantes agravios?

Ayer la voz sobrecogedora y encogida de Lahmad Moulud Alí, vecino de la localidad alicantina de Mutxamel y hermano de la víctima, se alzaba, valiente, para pedir al Gobierno español, que preside José Luis Rodríguez Zapatero,  que haga Justicia, con mayúsculas, con su hermano y que pida explicaciones a Marruecos por enterrar a un ciudadano español sin el conocimiento previo de la familia.

Babi Hamadi Buyema, el ciudadano español que falleció de un modo estremecedor en ese virulento ataque policial ante una población pacífica e indefensa, ahora ha sido enterrado sin autopsia, en medio de la ilegalidad, tal como ha denunciado su hermano, otro ciudadano español, porque, según ha dejado constancia, las autoridades marroquíes no quieren que se sepa la verdad.

Ahora Moulud Alí, un humilde ciudadano español, que ya pidió que se investigara el asesinato de su hermano Babi Hamadi, tras señalar que fue vilmente asesinado en la calle, ha tenido que pedir, en su tristeza, en su pesar y en su drama, que al Ministerio de Asuntos Exteriores español se dirija a su homólogo marroquí para exigir explicaciones y también ha demandado al Gobierno que las personas que han participado en el entierro sean puestos a disposición de la Justicia si se da el caso de que, en un futuro, viajan a España.

Babi Hamadi fue asesinado el día 10 de noviembre después de ser obligado a bajar de un autobús y ser arrollado por un vehículo policial marroquí que paró, dio marcha atrás y volvió a atropellarlo marcha atrás y adelante, según el estremecedor relato de Lahmad.

Mientras tanto la política exterior del Gobierno español, como tantas otras políticas, continúa quedando en evidencia.

Marruecos entierra al español muerto en El Aaiun sin la autorización de su familia y por orden del Ministerio del Interior marroquí




La familia denuncia que se le ha enterrado sin su permiso y que ignora dónde

PUBLICO   Á. VÁZQUEZ MADRID 11/12/2010

El Ministerio de Asuntos Exteriores ha pedido información a Marruecos para esclarecer las circunstancias en las que se ha producido el entierro del español Baby Hamday Buyema, muerto el pasado noviembre en los incidentes ocurridos durante el desmantelamiento por las autoridades marroquíes del campamento saharaui de la Dignidad, en El Aaiún.

Exteriores ha cursado la petición de información nada más tener noticia de la denuncia de la familia de Buyema de que la inhumación se había llevado a cabo a las 17.30 horas del jueves, sin su consentimiento y sin que se le informara del lugar del sepelio. Las autoridades marroquíes todavía no habían respondido al requerimiento español, aunque ni siquiera lo han hecho al cursado tras conocerse la muerte de Baby Hamday Buyema.

La Liga Española pro Derechos Humanos organización que presentó la primera querella en la Audiencia Nacional para investigar las circunstancias en que se produjo la muerte afirma que la orden para proceder al entierro provenía del Ministerio del Interior marroquí y que la había ejecutado el saharaui Rachid Duihi, que goza de rango de gobernador. Una circunstancia que, a juicio del colectivo, es muy grave porque contribuye a tensar "la situación que se vive en el Sáhara Occidental".

El presidente de esta organización, Francisco José Alonso, aseguró ayer a Público que aprovechó un acto al que asistió el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, para entregarle en persona una carta de la familia y pedirle que se involucre en el caso por la nacionalidad española de los afectados.

Según Alonso, cuando Zapatero terminó el discurso con el que entregó un premio al presidente permanente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, tuvo oportunidad de acercarse a él y de entregarle la misiva. El presidente de la Liga pro Derechos Humanos asegura que Rodríguez Zapatero le dijo que tomará nota y se preocupará por el caso.

Fuentes de la Moncloa confirmaron que varias personas se acercaron a saludar al presidente, pero no pudieron confirmar si realmente se le había hecho llegar el escrito en cuestión. Por su parte, las autoridades de El Aaiún aseguraron que el español Baby Hamday Buyema fue enterrado con la autorización de su familia y el respeto a los procedimientos correspondientes.

Las fuentes locales citadas por Efe señalan que algunos allegados de la víctima no sólo acudieron al sepelio, sino que, en declaraciones a la televisión local, afirmaron también que la muerte de Hamday "había sido un accidente", lo que coincide con la versión que dio en noviembre el ministro del Interior marroquí, Taib Cherkaui, relativa a que fue un atropello.



EL MUNDO  Marta Arroyo | Madrid   viernes 10/12/2010

El ciudadano español nacido en El Aaiún Baby Hamday Buyema, presuntamente asesinado por las fuerzas de seguridad marroquíes durante los disturbios registrados el mes pasado en El Aaiún, tras el asalto al campamento de protesta de 'Gdeim Izik', ha sido enterrado "con nocturnidad, sin permiso de su familia y sin notificación exacta de la sepultura", según ha denunciado a elmundo.es su hermano Lahmad Moulud Ali.

Residentes en El Aaiún, informaron la pasada noche a Lahmad de que, sobre las 19.30 hora marroquí, el ex gobernador de la wilaya de El Aaiún y miembro del Consejo Real Consultivo para los Asuntos del Sáhara (CORCAS), Rachid Douihi, y el jefe de tribu 'chiuj' Mohamed Yahdih, acompañados de numerosos policías acudieron a la morgue de El Aaiún y "se llevaron el cuerpo de Baby, para enterrarlo en el cementerio de Jatrahma, a las afueras de la ciudad".

Un mes en la morgue
El cadáver de Baby permanecía en el depósito de cadáveres de El Aaiún desde el pasado día 8 y el propio Lahmad, residente en la localidad alicantina de Mutxamel, había expresado en varias ocasiones su deseo de viajar a El Aaiún, con garantías de poder regresar, para poder enterrar a su hermano.

Sin embargo, Lahmad afirma que, ni cuando denunció la muerte de Baby atropellado por un vehículo de la policía, ni posteriormente cuando la Liga Española Pro Derecho Humanos presentó una querella en la Audiencia Nacional contra tres ministro marroquíes y el gobernador de El Aaiún por los delitos de lesa humanidad, genocidio, asesinato, lesiones y torturas ningún miembro del Gobierno español se ha puesto en contacto con él.

Según ha informado a Efe el presidente de la Liga Española Pro Derechos Humanos, FranciscoJosé Alonso Rodríguez, la orden para este enterramiento habría sido dada por el Ministerio del Interior de Marruecos y ejecutada por el gobernador destinado en dicho ministerio marroquí, Rachid Duihi.

Caso cerrado sin investigación
Lahmad Hamday ha expresado su decepción por el hecho de que el cuerpo de su hermano haya sido enterrado sin practicársele la autopsia y "sin investigar las circunstancias de su muerte", a pesar de que la ministra de Exteriores, Trinidad Jiménez, manifestó que el Gobierno exigiría una investigación detallada de lo ocurrido.

"Marruecos lo mató y ellos lo han enterrado, no quieren que el mundo sepa lo que han hecho". "No hay justicia", se lamenta y añade que "la familia está destrozada".



EFE - Alicante - 10/12/2010    Babi Hamadi Buyema fue la única víctima mortal que el reino alauí reconoció tras el desalojo del campamento saharaui

Según Lahmad y el presidente de la Liga Española Pro Derechos Humanos, Francisco José Alonso Rodríguez, la orden para este enterramiento habría sido dada por el Ministerio del Interior de Marruecos y ejecutada por el gobernador destinado en dicho ministerio marroquí, Rachid Duihi.

En un comunicado de la Liga Española Pro Derechos Humanos, la familia señala que Babi Hamadi ha sido enterrado en Jat Ramla en el Aaiún y su deseo era que lo enterraran con su madre.

Babi Hamadi murió a las 11 de la mañana del pasado 8 de noviembre, durante el desmantelamiento del campamento saharaui de Gdaim Izik, después de que policías marroquíes le ordenaran bajar del autobús en el que viajaba, tal y como apuntó su hermano.

Este español es la única víctima de los disturbios originados tras el desalojo del campamento saharaui que Marruecos reconoce.

Lahmad Maulud, que vive en Mutxamel (Alicante), explicó que su hermano residió en la localidad alicantina de Petrer entre 2002 y agosto de 2010, fecha en la que se empadronó en el municipio murciano de Alguazas.

El joven, que vivía en El Aaiún junto a su mujer y sus dos hijos, Saad, de 4 años, y Aya, de 1, regresaba del trabajo en una empresa de fosfatos en la que era técnico eléctrico.

miércoles, 1 de diciembre de 2010

El juez pregunta a Marruecos si investiga la muerte del español en El Aaiún




El juez de la Audiencia Nacional Ismael Moreno ha preguntado a Marruecos si ha abierto una investigación sobre la muerte del español Baby Hamday Buyema en El Aaiún, antes de resolver sobre la admisión de las dos querellas presentadas por estos hechos tras el desalojo del campamento saharaui.

Fuentes jurídicas han informado de la decisión del magistrado, que ha accedido así a la petición de la Fiscalía, que estimó procedente que, antes de resolver sobre la admisión de las querellas presentadas por la Liga Española pro Derechos Humanos y el hermano del fallecido cursara una comisión rogatoria a Marruecos para comprobar si existe alguna investigación.

En las querellas, dirigidas contra el ministro del Interior marroquí, Taib Cherkaui, y el gobernador de El Aaiún, Mohamed Jelmous, se denuncian posibles delitos de lesa humanidad, genocidio, lesiones, torturas y secuestros.

Mientras, el fiscal Pedro Martínez consideró que los hechos ocurridos tras el desalojo del asentamiento en la capital administrativa del Sáhara Occidental el pasado 8 de noviembre podrían ser constitutivos de un delito de lesa humanidad, "con carácter provisional y sin perjuicio de una mayor concreción en el futuro".

Argumentaba esta posición en que las circunstancias descritas en las querellas, "unida a los antecedentes históricos, permiten afirmar en este momento y sin perjuicio de una ulterior información más completa" que los hechos podrían incurrir en el citado delito.

Sobre la competencia para investigar estos hechos, el fiscal recordaba que el artículo 23.4 de la Ley Orgánica del Poder Judicial que recientemente ha sido modificado, limita la actuación de los tribunales españoles a los casos en que existan víctimas españolas, los responsables del delito se encuentren en España o cuando exista algún vínculo de conexión relevante con nuestro país.

Baby Hamday, "única víctima identificada hasta el momento", ostentaba la nacionalidad española, y Martínez no descartaba la existencia de otras víctimas también españolas ante "la falta de información sobre el número y la identidad" de los afectados, por lo que considera que "concurre el elemento de conexión que habilitaría el ejercicio de la jurisdicción por nuestros tribunales".

Martínez recordaba que la actuación de la Justicia marroquí impediría la apertura de una causa en la Audiencia Nacional, ya que la LOPJ establece que los tribunales españoles conocerán de un delito siempre que en el país en el que se cometió no se haya iniciado "procedimiento que suponga una investigación y una persecución efectiva, en su caso, de tales hechos punibles".

El pasado 16 de noviembre, el propio Cherkaui anunció que la Fiscalía General de El Aaiún había abierto una investigación sobre la muerte de Hamday, que atribuyó a un "accidente"..