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miércoles, 31 de julio de 2019

EL MARRUECOS QUE NO QUIERE VER EL SEÑOR ZAPATERO


ARTICULO DE OPINIÓN
Bachir Ahmed Aomar, escritor, poeta e intelectual oriundo del Sahara Occidental
El XX aniversario de la subida al trono de Mohamed VI parece ser la noticia de la semana en España. Toda la prensa española se ha hecho eco de las maravillas que muestra ese país desde que Hassan II se fue a mejor vida.
Sabemos de la capacidad del régimen marroquí en crear lobbys en todo el mundo, pero lo leído este lunes en el diario EL País, nos ha creado cierta sorpresa y estupor, sobre todo, cuando quien firma el “artículo – opinión” se llama José Luis Rodríguez Zapatero y fue presidente del gobierno de España entre 2004 y 2011. En ese artículo el ex presidente pone a Marruecos por las nubes. Considera las relaciones hispano marroquíes como esenciales para el desarrollo del norte de África, pero lo que más sorprende, es que basa el desarrollo de la política exterior de la España democrática en su relación con el país vecino, afirmando que eso significa estabilidad, seguridad y progreso.
Todos los datos aportados por el ex presidente respecto a las relaciones España – Marruecos, son excelentes. El desarrollo económico, la educación, la cultura, los derechos y las libertades. También se acuerda del papel de Marruecos en el freno de la emigración irregular y el terrorismo. Alguien que no conozca el país, pensaría que se está hablando del país más demócrata de África y uno de los mejores del planeta. Para el señor Zapatero, la llegada de Mohamed VI al trono ha sido lo mejor que ha ocurrido en Marruecos en estos últimos 20 años.
En una cosa si estoy totalmente de acuerdo con el señor Zapatero cuando afirma que a las buenas relaciones entre los dos países “ha contribuido de manera decisiva el entendimiento entre  el rey Mohamed VI y el rey  Juan Carlos I, y después con Felipe VI”. No olvidemos que “El rey emérito” se jacta de ser hermanos de Hassan II.
Siento contradecir al Señor Zapatero, pero personalmente tengo una visión bastante diferente del Marruecos al que se refiere el ese artículo.
La llegada de Mohamed VI al trono el 30 de julio de 1999, abrió cierta esperanza para el pueblo marroquí, y como es lógico, para los países de la región, incluida España. No olvidemos que Hassan II había gobernado el país con mano de hierro: torturas, asesinatos, desapariciones. Su hijo aparecía como el salvador, el rey que haría olvidar tantos años de sufrimiento. Un joven educado en Europa, con una aparente mentalidad nueva. Hasta le confeccionaron un nombre, “El rey de los pobres”. Veinte años después, la realidad lo ha colocado en el sitio que le corresponde.
Seguramente el señor Zapatero, lo mismo que Pedro Sánchez, Felipe González, Moratinos, Trinidad Jiménez, Susana Díaz y algunos socialistas más, conocerán a fondo las relaciones económicas entre España y Marruecos. Posiblemente les tocará un trozo del pastel, no lo sé porque no tengo datos, pero desde luego, tanta defensa de lo indefendible tendrá algún significado.
El Marruecos que no ve Rodríguez Zapatero es otro bien diferente. El Marruecos real es un país con un rey déspota, prepotente, arcaico y con un ansia de riqueza irrefrenable. El “rey de los pobres” no existe, si existiera, no se compraría un yate de 90 millones de euros ni tampoco regalaría un avión de 55 millones a su hijo, mientras el pueblo marroquí se muere de hambre.
En el Marruecos que no ve el señor Zapatero, el 70% de la juventud desea emigrar por falta de futuro. En el Rif, existe un problema social de una gravedad inusitada. En una población de 36 millones, diez millones de marroquíes son analfabetos. La sanidad, la vivienda y los servicios básicos son inexistentes, para los pobres, por supuesto. Por este camino, las tensiones sociales son inminentes.
El gran motor económico de Marruecos, al que no alude el ex presidente son, la droga, el control de la emigración irregular y el miedo al terrorismo. El rey y sus consejeros más próximos, saben mover los hilos, para que España en particular y Europa en general se sientan prisioneros de la política que emana de palacio.
Quiero recordarle al señor Zapatero que a nivel de política exterior, Marruecos solo tiene un problema, se  llama Sahara Occidental. Un tema tan importante, y que casualidad, se olvida de mencionarlo. Marruecos ocupa el Sahara Occidental desde 1975. Lo ocupa gracias a la colaboración española, Acuerdo Tripartito de Madrid, se acuerda señor Zapatero?
Ya que fue presidente del gobierno entre 2004 y 2011, el señor Zapatero, aunque no quiere acordarse, seguramente sabrá quién es Aminetu Haidar y su huelga de hambre en Lanzarote en 2009. También recordará el desmantelamiento del campamento de Gdeim Izik a sangre y fuego por la policía marroquí en 2010.
Habrá que recordarle que existen presos políticos saharauis en cárceles marroquíes cuyas penas van de 20 años a cadena perpetua. No han cometido ningún delito, solo se oponen a la ocupación y a las barbaridades cometidas por Marruecos en el Sahara Occidental, muchos de ellos tienen la nacionalidad española.
En el Sahara Occidental Ocupado, cada día se tortura, se encarcela y se asesina. Marruecos no quiere testigos, por eso expulsa a periodistas, a políticos y a organizaciones de derechos humanos. Desde luego el señor Zapatero no vio nada de eso cuando visitó, por dos veces, la ciudad ocupada de Dajla.
Marruecos junto a España, su valedora en Europa, expolia las riquezas naturales del Sahara Occidental. España defiende a Marruecos para que la Unión Europea firme acuerdos que van contra la legalidad internacional, Acuerdo de Pesca, Acuerdo Agrícola, Turismo, Transporte, Aéreo, etc. El señor Zapatero no se da por enterado.
Los 20 años de Mohamed VI en el trono ha sido un verdadero desastre tanto para el pueblo marroquí, como para los saharauis en el Sahara Occidental Ocupado, aunque el señor Zapatero no quiera, o no tenga la capacidad de verlo.

lunes, 26 de noviembre de 2018

Bachir Ahmed Aomar, comunicador y escritor saharaui en Radio Arucas: “He vivido toda mi vida con dos realidades”


*Fuente: Radio Arucas, 26 de noviembre de 2018
Cada 15 días compartimos nuestra biblioteca más humana, presentando a la audiencia de Radio Arucas un ‘libro vivo’. Hoy hemos entrevistado a Bachir Ahmed, un majorero-saharaui, como él afirma.
De profesión economista, a la vez que escritor por vocación. Miembro de la Generación de la Amistad Saharaui, un grupo de poetas saharauis que pretenden transmitir el sufrimiento de su pueblo, unidos por historias de pastores que se perdieron persiguiendo sus sueños tras una nube.
Comunicador nato, dirige el programa “Sahara desde Canarias” en Radio Guiniguada, e imparte numerosas charlas y talleres en los centros educativos, orientadas a estimular una conciencia más abierta a la realidad de África en general y del pueblo saharaui en particular.
“Conozcamos a los africanos dentro de África”, insistió, porque de África se ofrece, según él, una visión negativa a través de los medios de comunicación que no concuerda con la riqueza del continente. “Leemos la obra de grandes literatos europeos, pero desconocemos la tradición y la literatura africanas”.
Como afirmó durante la entrevista, “La historia de Canarias y el Sahara es anterior a la ocupación del territorio; ya en el S. XVIII, los pescadores canarios pescaban en el Sahara occidental”.
Habló también Bachir de la Solidaridad con mayúsculas, de la cooperación horizontal que defendía Eduardo Galeano, y de la “solidaridad como ternura entre los pueblos”, en palabras de Gioconda Belli. “Si no fuera por la Solidaridad, hace tiempo que el pueblo saharaui habría dejado de existir”, concluyó.
Hace ahora un año, en noviembre de 2017, Bachir presentaba su primer libro en solitario, titulado “Donde siguen los errantes”, en la Casa Museo Domingo Rivero. Un poemario de cincuenta poemas, con prólogo del escritor Helio Ayala, donde hace un recorrido variado y rico de sus experiencias de vida. Como colofón del espacio radiofónico, recitó un precioso poema dedicado al desierto. Y nos regaló un ejemplar para que podamos disfrutar de su lectura en la biblioteca.
'Libros vivos' es un espacio en Radio Arucas, dentro del magacín Las Mañanas De Arucas que dirige y realiza Juan Carlos Falcón. Es una de las acciones del proyecto Erasmus+ #MigrateToLibrary!, que desarrolla la Biblioteca Municipal de Arucas, con la cual se produce un acercamiento directo a la experiencia de personas que se han visto obligadas a migrar. Personas que actúan como ‘libros vivos’, transmitiendo sus experiencias y conocimientos.
La biblioteca cuenta para este espacio con la colaboración de la Comisión Española de Ayuda al Refugiado, CEAR Canarias, a través del Área de Comunicación Social, cuyo responsable es Juan Moreno.
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Escuchar el programa. Las Mañanas de Arucas, 26 de noviembre de 2018

miércoles, 28 de julio de 2010

Vacaciones en paz


*Relato aparecido en el número 27 de la revista Shukran


Desde que empecé el curso escolar, estoy muy ilusionado. Este año cumplo ocho años y por primera vez participo en el programa vacaciones en paz. No sé lo que significa, pero mis hermanos mayores han tomado parte y me cuentan tantas cosas, que yo también deseo que llegue el momento para poder descubrir personalmente lo que ya tengo en la imaginación.

Tengo ganas de montarme en un avión. He visto muchos porque pasan sobre los campamentos cuando se dirigen a Tinduf. Nunca he embarcado en ninguno y no puedo entender como es posible que puedan volar. Me dicen que son de hierro, ese metal es muy pesado, entonces ¿cómo es posible que se pueda sostener y avanzar en el aire? Igualmente me comentan que aterrizan en unas carreteras enormes y después entras en unos edificios, también muy grandes, donde te esperan las familias con las que vivirás durante dos meses.

Las personas que forman la familia de acogida, son muy buenas, aunque por lo que me cuentan, tienen unas cosas muy extrañas. Cada uno vive en una habitación, tiene una tele y un ordenador y duerme solo. No se reúnen para comer y los abuelos viven en otras casas. Hablan muy poco y casi no se besan y abrazan. Además, viven encerrados en sus pisos y es imposible por las noches ver la luna y las estrellas. Los primeros días son muy duros y los niños lloran porque se acuerdan de su familia en los campamentos. También es verdad que a la semana, cuando conoces bien a la familia ya te sientes como en casa.

Una de las cosas que me hacen más ilusión, es conocer el mar. Dicen que es muy grande y que tiene mucho agua; se podrían llenar infinidad de cubas, aunque es imposible porque no se puede beber, está muy salada. Quiero probar esa agua y también comprobar una cosa que me tiene muy intrigado. Los barcos navegan sobre el mar y aun siendo muy pesados, porque también son de hierro, no se hunden. No me lo creo mucho, aunque en la tele los he visto. También me gustaría ver por primera vez como los peces pueden vivir bajo el agua. Siempre ha sido para mí una incógnita entender como es posible que el mar esté lleno de peces que pueden estar en las profundidades sin salir a respirar.

Quiero ir a la playa para poder bañarme y aprender a nadar. Parece muy fácil, pero si no sabes te puedes hundir y ahogarte. Me parece que si los otros niños pueden nadar yo también puedo hacerlo. No creo que sea muy difícil, aunque los que han estado de vacaciones, me dicen que las familias siempre están preocupadas cuando van a la playa. Siempre te dan consejos para que no te alejes de la orilla y si lo haces, te riñen mucho. Si vives lejos del mar también te puedes bañar en las piscinas que, aunque tienen mucha agua, no tiene nada que ver con el mar. Parece que el agua no se mueve tanto, no hay corriente ni olas.

Una cosa que no puedo entender es que mucha gente va a las playas o a las piscinas no a bañarse sino a “tomar el sol”. Yo creo que el sol está siempre con nosotros para que lo gocemos cada día y no solo cuando vamos a la playa. El sol, junto a la luna y las estrellas nos pertenecen y por eso debemos admirarlos cada día de nuestra vida y no solo cuando llega el verano. Son alguna de las cosas que no entenderé nunca.

También tengo que decir que tengo un poco de miedo, ya que me he enterado que nos llevarán a ver muchos médicos, a los que tengo pánico. Seguro que nos quitarán sangre con jeringuillas para ver que enfermedades podemos tener. Nos revisarán diferentes especialistas que determinarán los tratamientos que corresponde a cada uno. Yo se que fastidia mucho, pero es lo mejor que nos pueden hacer. Muchos niños de los campamentos se han curado gracias a esos médicos que hacen ese trabajo solidario solo para que la salud de los niños saharauis sea la mejor.

Los niños quieren mucho a sus familias de acogida y por eso piensan que la ciudad donde han estado es la mejor. Se generan grandes discusiones sobre el tema y yo no se que pensar porque todavía no conozco nada, seguramente yo tomaré partido por el lugar donde me toque pasar las vacaciones. Por lo que oigo a los niños, puedo asegurar, sin temor a equivocarme, que los dos únicos equipos de fútbol que existen son el Real Madrid y el Barcelona. Cuando discuten, no entiendo mucho porque no se ponen de acuerdo cual es el mejor jugador del mundo. Los del Madrid dicen que un tal Ronaldo y los del Barcelona se decantan por uno al que llaman Messi.

Tengo que confesar que siento cierta envidia cuando escucho a mis hermanos y demás niños saharauis hablar el castellano. Me da mucha rabia no poder entender lo que dicen. Me gusta mucho ese idioma y sobre todo poder conversar con las familias cuando nos visitan en los campamentos. Aunque veré muchas cosas interesantes, lo que más me hace ilusión, es poder aprender el idioma que casi todo el mundo en los campamentos conoce.

Mi madre siempre me recuerda que debemos estar agradecidos a las familias que nos acogen, porque hacen un trabajo muy humano al ayudarnos y tratarnos como si fuéramos sus propios hijos.

Esta semana han reunido a nuestras madres y les han comunicado que había rumores de que posiblemente no se llevaría a cabo el programa vacacional. Ha dicho un señor que manda mucho en España y que parece que es muy amigo de Marruecos que se necesitaban unos papeles para que los niños pudieran viajar. Yo simplemente me pregunto ¿Por qué ahora se necesitan documentos cuando hace más de veinte años que los niños saharauis viajan a Europa sin ningún problema? ¿Por qué han esperado hasta que me tocará a mí?

Bachir Ahmed

lunes, 1 de marzo de 2010

La República Saharaui, una realidad

Me parece increíble que a estas alturas, más de treinta años después, todavía hay gente, interesada o no, que obvia la existencia de la República Árabe Saharaui Democrática.

La incredulidad en la gente te hace sentir impotencia de tener que explicar cosas obvias que cualquier persona, medianamente preparada, debería saber.

Es verdad que las personas jóvenes que no se interesan por el tema no están obligados a saberlo, mucho menos cuando los libros de texto no reflejan la realidad de lo ocurrido en el Sahara Occidental en estos últimos cuarenta años. La atención me la merecen personas que por edad y cultura, tendrían que conocer, no solo lo ocurrido en el Sahara, sino también la relación del conflicto con la región.

El reparto colonial de África por parte de las potencias europeas, en el congreso de Berlín (1884 – 1885) obligó a España a pedir un territorio continental, que sirviera de protección a las islas Canarias. Es el final del siglo XIX y España como potencia imperialista, había dejado de existir. Los países del continente americano que habían estado subyugados por ella, se habían emancipados en una larga lucha de independencia. Las pocas colonias que todavía creían poseer, Cuba, Puerto Rico y Filipinas, las perderían en la próxima década. Con este bagaje, se presentó España en el Congreso de Berlín. Aun así, accedieron a su petición y podemos considerar esta fecha como el comienzo del colonialismo español en el Sahara.

Como cualquier país colonialista, España comenzó su penetración en el territorio de forma sigilosa, procurando hacerse con el favor de algunas tribus saharauis; sobre todo las que vivían en la zona costera. Es así como crean una factoría en la actual Dajla, al sur del territorio, que emplean para comerciar con los habitantes, pero también para estudiarlos y poder formar un destacamento militar que les serviría para ir reconociendo el terreno y los habitantes que en él viven. Realmente España no se hace con el control del territorio hasta el año 1936, un poco antes del comienzo de la guerra civil. Era un control efímero ya que hasta ese momento era una ocupación estratégica por la cercanía con las islas Canarias. Eso cambia con el descubrimiento de las minas de fosfato de Bucraa. La pureza del mineral y la posibilidad de explotación de una forma rápida y económica, despierta los apetitos de la administración española.

Al principio de los años sesenta del siglo pasado comienza a hablarse del Sahara en los consejos de ministros desde una perspectiva económica. El gobierno destina partidas para el “desarrollo” del territorio, entiéndase explotación brutal de los recursos naturales saharauis.

Lo que no tenían programado es que los países africanos se liberan del yugo colonial, y en la ONU se habla del derecho de autodeterminación de los pueblos. Desde esa instancia se recomienda a España que debe abandonar su colonia. Comienzan a aparecer las primeras resoluciones que abogan por una independencia del territorio.

La década de los sesenta es convulsa. El gobierno español se centra sólo en poder explotar los recursos del territorio. El abandono de la población autóctona es vergonzoso. Desde Madrid se presta poca atención al desarrollo económico y social de los saharauis; es más, se intenta impedir que se produzca. Las contradicciones entre la metrópoli y la colonia se acentúan. El punto álgido se produce el 17 de junio de 1970, la población sale a la calle y pide más libertad. La respuesta de España es contundente; se dispara contra los manifestantes con los consabidos muertos y desaparecidos, la represión se convierte en algo cotidiano. El pueblo saharaui comprende que se ha acabado la vía del dialogo para lograr la independencia. Tres años después aparece el Frente para la Liberación de Saguia el Hamra y Rio de Oro (POLISARIO).

Después de dos años de enfrentamientos, España accede a dar la independencia al pueblo saharaui por medio de un referéndum de autodeterminación. Los saharauis creen en las palabras de Madrid y se preparan para vivir en libertad.

En octubre de 1975 hay un giro en la política española, las promesas se convierten en dudas. Los barrios donde viven los saharauis son rodeados por alambradas, los militares que durante años han servido a España son licenciados, se anuncia un toque de queda solo para los saharauis y lo más asombroso es que el día treinta y uno de este mismo mes, las fuerzas españolas comienzan a entregar al ejercito marroqui los puestos avanzados del desierto. Incredulidad y asombro en el Frente POLISARIO y en los ciudadanos saharauis.

Marruecos, aprovechando la ocasión de la enfermedad de Franco y la debilidad del régimen, comienza a hacer presión sobre España con la Marcha Verde, verdadera invasión de desarrapados y desclasados protegidos desde dentro por el ejército marroquí y con el apoyo económico de las potencias occidentales. El 14 de noviembre España claudica y firma los Acuerdos Tripartitos de Madrid con Marruecos y Mauritania donde traiciona y abandona a su suerte a todo el pueblo saharaui.

La traición de España obliga al Frente POLSARIO a improvisar en los primeros momentos de la invasión, aunque teniendo como meta primordial la protección de la población civil, que abandonaba las ciudades bajo los bombardeos de la aviación marroquí. Momentos verdaderamente dramáticos para los saharauis.

El último soldado español abandonó el Sahara el 26 de febrero de 1976. Las cero horas del siguiente día, es el momento elegido por el pueblo saharaui para proclamar la RASD como máxima aspiración de libertad e independencia.

Desde aquellos lejanos días, son muchas las victorias conseguidas. El pueblo saharaui ha logrado un reconocimiento internacional, después de mantener una guerra de quince años contra el invasor marroquí, donde se le ha demostrado a la comunidad internacional el ansia de libertad y justicia de todos los saharauis. Las Naciones Unidas han reconocido el derecho de ese pueblo a la autodeterminación e independencia. Son cientos las resoluciones que reafirman ese derecho. Las naciones y pueblos del mundo reconocen la existencia de los saharauis, razón por la que se establecen relaciones de toda índole. Son más de ochenta los países que reconocen a la República Saharaui y muchos de ellos mantienen relaciones diplomáticas a nivel de embajadores. Por supuesto, las relaciones más estrechas se mantienen con los países africanos, asiáticos y latinoamericanos por afinidades ideológicas, geográficas, culturales o simplemente de justicia. En los países occidentales nos encontramos con delegaciones del POLISARIO, donde lo reconocen como legítimo y único representante del pueblo saharaui. Son miles las asociaciones de apoyo al pueblo saharaui en todos los rincones del mundo y cada día se incrementa su número.

Los jóvenes saharauis, tanto en los campamentos de refugiados de Tinduf como en los territorios ocupados por Marruecos, se esfuerzan por participar en la lucha de liberación de su pueblo, sin abandonar los estudios que harán de ellos los futuros dirigentes. Es digno su sentido de sacrificio y abnegación en la denuncia de la violación de los derechos más elementales de su pueblo por parte del ocupante. Muchos de ellos se encuentran en las mazmorras marroquies y la mayoría han sido torturados.

El gobierno marroquí, que niega la existencia de los saharauis, que viola sistemáticamente sus derechos y no respeta las resoluciones de la ONU, se ve obligado a sentarse con el POLISARIO, como representante del pueblo saharaui, para buscar una solución al conflicto, que existe, porque ellos no están interesados en su solución.

Con todas estas premisas, todavía hay alguien que ponga en duda la existencia del pueblo saharaui y la República Árabe Saharaui Democrática?



Bachir Ahmed, febrero 2010