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domingo, 5 de agosto de 2018

Diputados de cinco grupos piden a Borrell que evite la pesca en aguas del Sáhara


Recuerdan la sentencia del Tribunal Superior de Justicia Europeo que no reconoce el Sáhara como parte de Marruecos
Desde CEAS-Sáhara anuncian movilizaciones
Fuente: Cuarto Poder. Por Sato Díaz. 4 de agosto de 2018
La sentencia del Tribunal Superior de Justicia Europea del pasado 28 de febrero habla claro y dice que “según la legislación internacional, Marruecos y el Sáhara Occidental son territorios distintos y separados por lo que Marruecos no puede autorizar ninguna actividad económica de extracción de recursos, ni ningún otro país la puede gestionar si no es con el representante legítimo del pueblo, el Frente Polisario”. Así lo recogen un grupo de diputados de cinco grupos distintos en una carta al ministro de Exteriores, Josep Borrell. Esta sentencia se refiere a los acuerdos pesqueros que Marruecos y la Unión Europea firman periódicamente y que incluyen los bancos pesqueros que se encuentran frente a las costas de la excolonia española.
El tribunal internacional no reconoce la soberanía marroquí sobre el Sáhara Occidental, algo que tampoco reconoce explícitamente ningún país, mientras que varias decenas sí que reconocen a la República Árabe Saharaui Democrática (RASD) como un estado independiente. Los diputados Sergio Pascual, Sònia Farré, Carmen Valido, Jorge Luis Bail, Meri Pita y Juan Antonio Delgado, del Grupo Confederal Unidos Podemos; Ana Surra, de ERC, Iñigo Barandiaran, del PNV, Enric Bataller, de Compromís y Oskar Matute, de EH Bildu, forman parte del Intergrupo de Amistad con el Sáhara Occidental del Congreso. Además, advierten en la misiva al ministro de Exteriores que el incumplimiento de esa sentencia “daña la credibilidad del conjunto de las instituciones europeas y pueden dañar las relaciones con otros países, los sectores económicos afectados y sus plantillas trabajadoras”.
Según esta sentencia y la legislación internacional, los acuerdos comerciales que implican a territorios no autónomos, como es el caso del Sáhara Occidental, tienen que beneficiar a las poblaciones autóctonas de los mismos, por lo tanto, en el contencioso del Sáhara, tienen que ser negociados con su representante, el Frente Polisario, y nunca con la potencia ocupante marroquí. Así se lo transmiten también a Borrell en la carta: “Le demandamos que ponga en marcha negociaciones, como Estado soberano y dentro de las instituciones de la UE, con el Frente Polisario como legítimo representante del pueblo saharaui, tal y como reconoce la doctrina de Naciones Unidas que sigue España y que usted mismo afirmó seguir en su comparecencia ante la Comisión de Asuntos Exteriores el pasado 4 de julio”.
“Le exigimos que en el ejercicio de sus funciones traslade al Gobierno de España que no ratifique ninguno acuerdo comercial que no esté basado en la compatibilidad del cumplimiento de las sentencias del TJUE por responsabilidad con el cumplimiento de los tribunales europeos, por los legítimos derechos del pueblo saharaui y la seguridad jurídica y futuro de nuestra flota pesquera”, reclaman.
Además, reclaman a Borrell que cumpla con la “responsabilidad histórica de España con el Sáhara Occidental y las responsabilidades jurídicas que de ella se derivan, como dictaminó el hoy ministro de Interior Fernando Grande Marlaska en un auto en la Audiencia Nacional, para trabajar en una solución que asegure el derecho a la libre determinación del pueblo saharaui, reconocido por Naciones Unidas y asumido por España, mediante un referéndum, exija que la MINURSO tenga un mandato de vigilancia de violaciones de derechos humanos”.
Grande Marlaska Tal y como informaba cuartopoder.es, el actual ministro de Interior declaraba en una sentencia como juez de la Audiencia Nacional que “España, de iure, aunque no de facto, sigue siendo la Potencia Administradora del territorio, y como tal, hasta que finalice el periodo de la descolonización, tiene las obligaciones recogidas en los artículos 73 y 74 de la Carta de Naciones Unidas”.
El diputado de Compromís, Enric Bataller, declara a este periódico al respecto: “La solidaridad europea está nuevamente en marcha mediante la Conferencia Interparlamentaria que acogió el Parlamento Europeo en Bruselas el pasado 7 de junio, y donde fijamos unos objetivos de coordinación que van a tener continuidad”. Por ello, advierte de que en su labor parlamentaria, “la causa saharaui va a estar muy presente y, por supuesto, protestaremos ante el Europarlamento, y donde haga falta, para exigir que la Comisión Europea se ajuste a los términos claros de las sentencias del TJUE“.
En la misma línea se expresa la diputada de En Comú Podem, Sònia Farré, integrada en el confederal de Unidos Podemos. “Es imprescindible cumplir con la responsabilidad histórica con el Sáhara y asumir el papel de potencia administradora, pero es urgente ahora dar cumplimiento a la sentencia del TJUE. No se entiende que la solidaridad que existe des de los pueblos no se refleje en la política y la acción del Gobierno, antes del PP y ahora del PSOE”. Por ello, asegura que “desde En Comú Podem y el grupo confederal seguiremos trabajando para que se reconozca al Sáhara tejiendo alianzas con las demás fuerzas políticas y con la sociedad civil que lleva años luchando por los derechos del pueblo saharaui”.
Por su parte, Josu Oskoz, integrante de la Coordinadora Estatal de Asociaciones Solidarias con el Sáhara, CEAS-Sáhara, advierte: “La Comisión Europea, con su propuesta de acuerdo pesquero que incluye las aguas del Sáhara Occidental, está violando flagrantemente la posición del Tribunal en relación a la consideración del Sáhara Occidental como un territorio completamente independiente de Marruecos”. Por ello, reclama: “Cumplir las Sentencias, denunciar la violación sistemática y a gran escala de los derechos económicos, sociales y culturales del Pueblo Saharaui, y habilitar vías de reparación y restitución son actos de justicia que la UE debe poner en marcha de forma inmediata. No queremos formar parte de una Unión Europea que no respete fielmente los derechos humanos en sus relaciones económicas y políticas con terceros países“.
En los próximos meses el Parlamento Europeo deberá ratificar la propuesta de acuerdo para su aplicación, “trasladaremos a todas y todos los europarlamentarios la necesidad de actuar conforme a la propia legalidad europea y reclamar su compromiso activo con la paz, la justicia y el respeto de los derechos humanos votando en contra de la propuesta ilegal de acuerdo”, añade Oskoz, que también mira al Gobierno español. “España, atendiendo a su responsabilidad y deber como Potencia Administradora, debe trasladar en el seno de la UE la necesidad imperiosa de defender la propia legalidad europea y no legitimar una ocupación, negando a un pueblo hermano sus derechos fundamentales”, dice este activista prosaharaui.
“Por nuestra parte, realizaremos todos los esfuerzos, movilizaciones incluidas, y habilitaremos todas las medidas legales posibles para denunciar e impedir todo acto u omisión que contribuya al expolio, explotación, destrucción y/o agotamiento de las riquezas y recursos naturales saharauis, incluidas sus tierras y sus aguas adyacentes, o pongan en peligro su supervivencia”, alerta el de CEAS-Sáhara.

domingo, 23 de julio de 2017

Todos contra la sentencia de Gdeim Izik, menos PP y el Gobierno

Las reacciones a las duras condenas contra los saharauis de Gdeim Izik han sido contundentes: ausencia de pruebas, declaraciones obtenidas bajo tortura y un tribunal marroquí sin jurisdicción para juzgar hechos ocurridos en un territorio pendiente de descolonización, el Sáhara Occidental; una pantomima, un juicio farsa, y piden al Gobierno de España que se pronuncie.
La mayoría de los partidos políticos españoles han coincidido en rechazar la sentencia del Tribunal de Apelación de Salé -ocho cadenas perpetuas, tres de treinta años de cárcel, cinco de veinticinco, tres de veinte y otras cuatro de seis años y medio a dos-, similares a las que en 2013 impuso un tribunal militar de Rabat por los hechos ocurridos durante el desmantelamiento por las fuerzas de seguridad marroquíes del campamento que 20.000 saharauis levantaron para pedir mejoras sociales en octubre de 2010, a 15 kilómetros de El Aaiún, en el que según Marruecos murieron 11 agentes. Esta sentencia fue anulada por el Tribunal de Casación.
En las reacciones españolas ha habido una ausencia significativa, el Partido Popular, a la que hay que sumar la del que siempre calla si se trata del Sáhara Occidental y Marruecos: el Gobierno de Mariano Rajoy.
Diputados de Podemos, IU, En Comú Podem, En Marea, Equo, ERC, Compromís y Bildu firmaron una declaración pidiendo la nulidad del juicio, que el Ejecutivo intente que Marruecos indulte a los condenados y que la ONU investigue si los condenados sufrieron torturas o malos tratos; los diputados del PP, PSOE y Ciudadanos se abstuvieron al considerar que el intergrupo para el Sáhara no tiene capacidad reglamentaria para hacer declaraciones, ya que los diputados miembros no pueden vincular a sus respectivos grupos y que si querían aprobar una posición política debían proponer una declaración institucional o una proposición no de ley.
El PSOE dijo que antes de emitir su posición política tenía que hablar con los observadores internacionales, precisamente los que no mandó al juicio como hicieron otras formaciones políticas, y Ciudadanos alegó que preparaba preguntas parlamentarias.
Un día después de la declaración del intergrupo, PSOE y Ciudadanos denunciaron irregularidades y falta de garantías en el juicio y que, citando a los observadores internacionales, no quedó acreditada la autoría material de las 11 muertes de agentes marroquíes, así como que hubo obstáculos para el ejercicio de las defensas y que se admitieron confesiones obtenidas bajo tortura.
Quien tampoco envió observadores fue el Gobierno de España, a pesar de que se lo pidió al ministro de Asuntos Exteriores, Alfonso Dastis, y al embajador de España en Marruecos, Ricardo Díez-Hochleitner, la responsable federal de Relaciones Internacionales y portavoz de IU en el Parlamento Europeo, Marina Albiol, que puso como ejemplo a Dinamarca, Finlandia, Holanda, Noruega, Suecia y Suiza, que enviaron representantes de sus embajadas en Rabat.
La eurodiputada  escribió al ministro de AAEE que “los delitos de los que se acusa a los detenidos son más que cuestionables, no habiéndose presentado ninguna prueba o, ni tan siquiera, los certificados de defunción de los miembros de las fuerzas ocupantes supuestamente asesinados, a lo que se suma que las autoridades judiciales se han negado a un peritaje de las supuestas pruebas presentadas”.
Una vez conocida la sentencia, Marina Albiol recriminó al Gobierno no haber atendido su petición y denunció “la complicidad política del Gobierno de Mariano Rajoy con las autoridades del Reino de Marruecos”, que con esta acción “ejemplarizante y disuasoria” continúa “con la represión a todo el movimiento saharaui democrático”.
A pesar de las peticiones de los partidos para que el Gobierno intente que Marruecos indulte a los condenados, el Ejecutivo no se ha pronunciado sobre las fuertes condenas a los saharauis de Gdeim Izik, que han estado casi siete años presos sin sentencia firme.
Periodistas que no preguntan
En la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros del 21 de julio el ministro de Educación, Cultura y Deporte y portavoz del Gobierno, Íñigo Méndez de Vigo, habló de Cataluña, de becas, de ayudas para la amortización de largometrajes… y en su balance de la actualidad semanal se refirió a las visitas del Presidente del Gobierno a las tropas españolas desplegadas en Estonia y Letonia, pero no dijo ni palabra sobre la sentencia contra los 23 presos políticos saharauis.
Los periodistas presentes en la rueda de prensa tampoco preguntaron. ¿Hablará Mariano Rajoy de la sentencia en la próxima rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, la última antes de las vacaciones, en la que tiene previsto comparecer? ¿Volverán a pasar del caso los periodistas acreditados en Moncloa?
Quien ha hecho una serie de preguntas al Gobierno para que se pronuncie sobre el juicio y la sentencia ha sido la senadora de Podemos María Vanessa Angustia. Afirma que en el desmantelamiento del campamento de Gdeim Izik fueron asesinados cinco saharauis y que ante la acusación de la ONU a Marruecos de haber violado varios artículos de la Convención de Ginebra en este proceso judicial, el Gobierno español ha guardado un “silencio cómplice”.
Señala que Marruecos ha puesto trabas a las organizaciones internacionales que querían estar presentes en la vista, y destaca el caso del juez español Jesús Martín, deportado a su llegada al aeropuerto de Rabat; pide al Ejecutivo que aclare si va a solicitar a Marruecos el indulto para los activistas condenados, como ha hecho un grupo de parlamentarios marroquíes del partido  Justicia y Desarrollo (PJD),
Por su parte, Fernando Maura, de Ciudadanos, ha preguntado al Gobierno qué gestiones ha hecho ante Marruecos para que cumpla la legalidad internacional con estos presos saharauis condenados y encarcelados en Marruecos, “lo que supone una vulneración de los derechos humanos fundamentales”.
También se han pronunciado, entre otros, el Consejo General de la Abogacía Española, (“desprecio hacia las reiteradas denuncias de torturas”), la Asociación Profesional de Abogados Saharauis en España  (“la Comunidad Internacional debe imponer la aplicación del Derecho Internacional”), la Coordinadora Estatal de Asociaciones Solidarias con el Sáhara (condena “infame” y “juicio ilegal” por un “tribunal marroquí parcial y dependiente”), y el Consejo de la Juventud de España (sentencia “vergonzosa e infame”).
La directora de Investigación de “AI”, para el Norte de África, Heba Morayef, organización que con Human Rights Watch (HWR) pidió a las autoridades judiciales marroquíes que las sentencias no se dictasen por confesiones obtenidas mediante la tortura o malos tratos policiales, dijo una vez conocido el fallo judicial que si el tribunal hubiera querido darles un juicio justo “habría realizado una investigación adecuada de las denuncias de tortura o excluido las pruebas cuestionables en las vistas” y que el hecho de que “durante más de seis años las autoridades judiciales no hayan investigado de manera adecuada las denuncias de tortura en esta causa empaña la sentencia”.

viernes, 21 de julio de 2017

Partidos políticos españoles piden la anulación de las condenas y la excarcelación de los presos políticos saharauis Juicio #GdeimIzik

Madrid, 20/07/2017 (SPS)- varios partidos españoles con representación parlamentaria, promovieron hoy en su parlamento una declaración parlamentaria que pide "la anulación de las condenas y la excarcelación de los presos de Gdeim Izik y todos los presos políticos saharauis".
Parlamentarios de Unidos Podemos, Comprimís, Esquerra Republicana de Cataluña, Equo y Bildu, exigieron hoy el indulto de los 23 presos saharauis condenados después del brutal desalojo del campamento de Gdeim Izik, argumentando que los hechos no se circunscriben en Marruecos, y por lo tanto, la jurisdicción marroquí no se aplica al Sáhara Occidental, ya que son dos territorios distintos como establece el derecho internacional. Y por lo tanto, "el Tribunal de Salé como una corte extra-territorial sin competencia para juzgar los hechos (...) ocurridos en el Sáhara Occidental", zanja el documento promovido por las mencionadas fuerzas políticas.
Los diputados añaden también la necesidad de una investigación independiente llevada a cabo por las NNUU, para ver si los presos saharauis han sido torturados como recogió Human Rights Watch, Amnistía Internacional y el Comité anti Tortura. "Las misiones internacionales de observación jurídica presentes en los juicios (...), han denunciado numerosas irregularidades y la falta de garantías procesales suficientes para calificar el juicio como justo y transparente", reza la nota de los diputados.
En la misma dirección, las fuerzas políticas con representación en el parlamento español, pidieron que su gobierno actúe para indultar los presos de Gdeim Izik y todos los presos políticos saharaui, y reprocharon la falta de presencia española en el juicio a diferencia de otros países Finlandia, Noruega, Suecia, Suiza, Holanda, etc.
Por último, los parlamentarios, concluyeron que el juicio es políticos y los presos son presos de conciencia, que fueron enjuiciados y sentenciados por sus opiniones políticas y sobre todo la defensa del derecho del pueblo saharaui en su autodeterminación. (SPS)