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lunes, 8 de julio de 2019

Rabat expulsa por quinta vez a la francesa Claude Mangin, esposa de destacado reo saharaui Naama Asfari (Grupo Gdeim Izik)


Rabat, 08/07/2019 (EFE).- Las autoridades marroquíes expulsaron hoy por quinta vez a la francesa Claude Mangin Asfari, esposa del activista saharaui preso Naama Asfari, encarcelado en Marruecos desde 2010, según informó ella misma a Efe tras llegar de vuelta a su país.
"He sido expulsada, acabo de aterrizar en el Aeropuerto de París-Orly", dijo Mangin.
Explicó que tras llegar al Aeropuerto de Rabat, las autoridades fronterizas le impidieron salir de la zona internacional y le obligaron a volver a su país en el mismo avión.
"Quieren 'romper' a los presos, por eso nos impiden vernos, pero voy a protestar e intentar hasta que me dejen entrar", precisó.
Señaló que va a denunciar este comportamiento de las autoridades marroquíes ante el Gobierno de su país y el Comité contra la Tortura de la ONU.
Asfari es considerado el líder del "grupo de Gdaim Izik" que fue condenado en julio de 2017 a treinta años de cárcel en apelación por un tribunal de Salé (ciudad vecina de Rabat) por el asesinato de once agentes de seguridad marroquíes durante el desmantelamiento de un campamento en la localidad de Gdaim Izik, en las afueras de El Aaiún en 2010.
Junto a Asfari, otros 23 independentistas saharauis fueron condenados por el mismo tribunal a penas que llegan hasta la cadena perpetua, en ausencia de los acusados, que boicotearon las sesiones desde el pasado mayo.
Asfari y sus compañeros fueron encontrados culpables de homicidio y formación de banda armada, entre otros delitos, aunque los observadores en el juicio denunciaron la falta de pruebas y dijeron que sus condenas se habían basado en confesiones policiales obtenidas bajo malos tratos o tortura. EFE

viernes, 18 de mayo de 2018

Claude Mangin suspende la huelga de hambre


Fuente: Porunsaharalibre, 18 de mayo
Claude Mangin, ciudadana francesa y esposa del preso político saharaui Naama Asfari suspendió ayer la huelga de hambre que comenzó el 18 de abril.
La profesora de 62 años que se vio obligada a entrar en huelga de hambre para hacer que las autoridades francesas accionaran los canales diplomáticos que le permitan entrar en Marruecos para visitar a su marido.
Una decisión difícil y una acción a la que Mangin recurrió después de 4 expulsiones en los últimos dos años, período durante el cual no le fue permitido ver a su esposo.
Ayer, Claude Mangin suspendió la huelga de hambre, el gobierno francés está en negociaciones al más alto nivel con Marruecos y el diputado Jean Paul Lecoq pidió el martes pasado en el parlamento nacional francés que Claude suspendiera la huelga.
Uno de los objetivos de la huelguista fue sin duda alcanzado, el gobierno francés, los diputados del Parlamento Europeo y cientos de organizaciones y personalidades pidieron al gobierno marroquí que autorizara la visita de Claude al marido.

domingo, 13 de mayo de 2018

Claude Mangin, esposa de activista saharaui, en huelga de hambre por ser vetada en Marruecos


*Fuente: EFE. París, 11 mayo 2018.- La profesora francesa Claude Mangin-Asfari, esposa del activista saharaui Naama Asfari, mantiene una huelga de hambre, que entra hoy en su 24 jornada, en señal de protesta contra la prohibición del Gobierno marroquí de pisar el país y visitar a su marido, encarcelado desde 2010.
Asfari fue encarcelado junto a otros 24 militantes y condenado a treinta años de prisión tras el desmantelamiento del campamento de Gdeim Izik, a las afueras de El Aaiún, en el que once agentes marroquíes y dos civiles saharauis fueron asesinados.
Considerados culpables de homicidio y formación de banda armada, Asfari y sus compañeros fueron condenados a 30 años de prisión, de los que han cumplido ya siete, aunque los observadores del juicio denunciaron la falta de pruebas y condenas basadas en confesiones policiales obtenidos bajo tortura.            
"Hasta 2016 pude ver a mi marido con normalidad, pero desde entonces me han rechazado la entrada hasta en cuatro ocasiones", asegura a EFE Mangin-Asfari para quien el veto de Marruecos coincidió con la condena del Comité contra la Tortura contra el Reino de Marruecos por maltratos hacia su marido.
Esta francesa de 62 años cumple la huelga de hambre en unas dependencias del ayuntamiento de Ivry-sur-Seine (sureste de París), donde recibe el apoyo del alcalde comunista, Philippe Bouyssou, y de la Asociación de amigos del pueblo saharaui (AARASD).
Mangin-Asfari, que no parará la protesta hasta que Marruecos le permita volver y visitar a su marido, quería también implicar a las autoridades francesas para que se posicionen como mediadoras con Rabat.
El pasado 30 de abril, el presidente Emmanuel Macron pidió en un comunicado al ministro de Asuntos Exteriores, Jean-Yves Le Drian, que tome cartas en el asunto.
"La situación avanza y en los últimos dos días he recibido dos emisarios del Gobierno para decirme que la cuestión lleva su tiempo porque Marruecos no responde, pero esperan volver rápidamente con un sí o un no", sostuvo Mangin-Asfari.
La mujer, que ha perdido siete kilos desde el inicio de la huelga, ha seguido comunicándose con su marido por teléfono pero denuncia que desde que inicio del ayuno a Asfari le han quitado la silla y la mesa que tenía en su celda.
Además, se muestra preocupada por no haber conseguido hablar con él desde el pasado lunes, lo que no le parece "una buena señal".
"Independientemente de sus opiniones, las familias del resto de prisioneros pueden verlos, pero Claude no. Es una muestra de la arbitrariedad de Marruecos y su política de alejar a los extranjeros señalados por los servicios de inteligencia por apoyar la autodeterminación", critica Régine Villemont, presidenta de AARASD. EFE

Vigilia en el día 24 de la huelga de hambre de Claude Mangin, esposa de preso político saharaui


*Fuente: Porunsaharalibre, 12 de mayo de 2018
PUSL.- Simpatizantes de Claude Mangin-Asfari, esposa de Naama Asfari preso político saharaui, que mantiene una huelga de hambre, desde el 18 de abril, realizaron ayer una vigilia con velas frente al Ayuntamiento de Ivry sur Seine, que acoge a la huelguista en protesta contra la prohibición del gobierno marroquí de dejarla entrar en el país y visitar a su marido preso desde 2010.
El día 24 de la huelga de hambre coincidió con el aniversario de la Sra. Mangin que recibió ya cientos de cartas de apoyo de todos los continentes y cuyo caso se ha seguido en la prensa francesa.
Decenas de asociaciones y organizaciones, diputados europeos, diputados franceses y representantes de gobiernos como el caso de Sudáfrica, han enviado llamamientos al presidente Macron para que se ponga en contacto con el Gobierno de Marruecos para interceder a favor de Claude Mangin cuyos derechos más elementales han sido negados.
“Hasta 2016 pude ver a mi marido con cierta regularidad, pero desde entonces se me ha rechazado la entrada en Marruecos cuatro veces”, contó Claude Mangin.
Durante su huelga ha tenido el apoyo incondicional de Philippe Bouyssou, alcalde de Ivry y de la Asociación de Amigos del Pueblo saharaui (AARASD).
Philippe Bouyssou se dirigió al inicio de la huelga de hambre a la residencia personal de Mohamed VI en París donde entregó una carta apelando a la reconsideración de la decisión del Reino Alauita.
Régine Villemont presidente de la AARASD subraya que el recurrir a la huelga de hambre no fue una decisión fácil y no es en absoluto una forma de acción que suelen utilizar. “Enviamos cartas, intentamos sensibilizar a la opinión pública y a los responsables políticos, realizamos sesiones de aclaración y proyecciones de documentales, pero de hecho este caso es especial, necesitaba una atención especial.” Claude no es la única extranjera expulsada de Marruecos y del Sahara Occidenal, se ha convertido en una práctica muy común de las autoridades marroquíes. Claude está sufriendo represalias por defender a su marido y por decir lo que piensa, pero ella está en francia, tiene el derecho tener una opinión y hablar públicamente.
El 30 de abril, el presidente Emmanuel Macron pidió al ministro de Relaciones Exteriores, Jean-Yves Le Drian, en un comunicado que tomara medidas sobre el asunto. Hace tres días Claude Mangin recibió la visita de dos emisarios del gobierno que le informaron que hasta el momento no había reacción por parte de Marruecos pero que el asunto seguía siendo tratado y esperaban obtener una respuesta en breve.
Después del inicio de la huelga de hambre también su esposo fue víctima de las represalias arbitrarias de las autoridades marroquíes que le retiraron la mesa y silla que tenía en la celda, quedando sin nada, teniendo que dormir en el suelo.
En 2016 se publicó la condena del Comité contra la Tortura contra el Reino de Marruecos por tortura con respecto a Naama Asfari, condenado a 30 años de prisión.
El grupo de Gdeim Izik está compuesto actualmente de 19 detenidos, del que Naama forma parte, estos activistas de derechos humanos saharauis fueron acusados culpables de asesinato y formación de banda armada en un juicio que los observadores internacionales y varias organizaciones no gubernamentales como Human Rights Watch y Amnistía Internacional consideran injusto y que denuncian la falta de pruebas siendo las acusaciones sobre la base de confesiones obtenidas bajo tortura policial.
Los demás miembros del grupo han sido también víctimas constantes de maltrato y torturas, se desconoce el paradero de Sidi Abdallahi Abbahah que fue “trasladado” a un lugar desconocido, descalzo víctima de maltratos en la madrugada del 7 de abril desde la prisión de Kenitra. Abddalhi tiene cadena perpetua.
Las familias y esposas de los demás miembros de este grupo también han sido víctimas de violencia, cercos policiales a las casas y represalias económicas por parte de las autoridades marroquíes. La esposa de Mohamed Bani otro miembro del grupo, condenado a cadena perpetua, denunció el intento de secuestro de uno de sus hijos por la policía durante el juicio el año pasado en Rabat y su hija mayor contó cómo es seguida e insultada en la calle en la ciudad de El Aaiún, capital del Sáhara Occidental ocupado, por agentes de la policía. Recientemente el único apoyo financiero que tenía esta familia compuesta por la madre y 5 hijos fue retirado, estando ahora en una situación de desesperación absoluta.
Mangin-Asfari, está en huelga de hambre en protesta para poder volver y visitar a su marido, esta acción fue una forma de involucrar a las autoridades francesas a posicionarse como mediadores con Rabat. Al parecer, este objetivo ha sido alcanzado y sin duda la ciudadana francesa ha logrado movilizar a la sociedad civil que ha manifestado su apoyo diariamente de forma espontánea como el envío de flores y mensajes, pero también con la recogida de más de 4000 firmas en pocos días que se destinan al gobierno francés.

miércoles, 2 de mayo de 2018

Claude Mangin, esposa del preso saharaui Naama Asfari, en huelga de hambre, saca los colores a Francia

Fuente: Amis de la République Sahraouie
Fotos: http://ecrirepourlesliberer.com
Claude Mangin-Asfari, ciudadana de Ivry-Sur-Seine (Francia) y maestra en un colegio del Valle de Marne, inició el pasado 18 de abril una huelga de hambre ilimitada y se instaló, por invitación del alcalde Philippe Bouyssou, en el ayuntamiento de la localidad.
¿Por qué una huelga de hambre?
La Sra. Mangin-Asfari es esposa del preso político saharaui Naama Asfari, detenido desde hace 7 años en una prisión marroquí por haber violado públicamente un tabú en Marruecos: defender la libre determinación del pueblo saharaui y, por tanto, decir en alto que No es marroquí. Algo que dice la ONU desde el año 1966. Naama Asfari es uno de los presos del Grupo Gdeim Izik.
Claude Mangin  visitaba a su marido con regularidad en la cárcel, pero desde hace dos años el régimen marroquí le prohíbe la entrada a Marruecos y, por tanto, le prohíbe visitar a su marido.
Ha sido expulsada cuatro veces de territorio marroquí, la última el pasado 16 de abril de 2018. Decidió una huelga de hambre ilimitada para forzar lo prohibido y finalmente volver a ver a su marido.
Hay que tener en cuenta que el preso político Naama Asfari, su esposo, tiene una resolución a su favor del Comité contra la Tortura de la ONU, que reconoce que ha sufrido tortura e insta a que se le repongan sus derechos, entre ellos la visita de su familia.
Mientras continúa con su huelga de hambre Claude realiza actividades para informar sobre las violaciones de derechos humanos en el Sahara Occidental y difundir su situación y la de su marido.
Fuente: Contramutis / 27/04/2018-
Por: Cristina Martínez Benítez de Lugo.-
La ciudadana francesa Claude Mangin-Asfari está poniendo en evidencia con su huelga de hambre la connivencia de Francia con la ocupación marroquí del Sahara Occidental.
Activista por la liberación del Sahara Occidental, Claude lleva en huelga de hambre desde el 18 de abril en el Ayuntamiento de Ivry-sur-Seine. Reclama poder visitar a su marido, Naama Asfari, preso político saharaui en cárceles marroquíes, condenado a 30 años en el juicio farsa de Gdeim Izik. Lleva preso desde 2010 y fue torturado, como los demás del grupo y como los otros presos políticos saharauis.
El Comité contra la tortura de la ONU estableció en diciembre de 2016 que Marruecos había torturado a Naama y pedía expresamente que no hubiera represalias contra él o contra su familia. Marruecos se tuvo que reír mucho de esta resolución de un organismo de las NNUU, porque ha hecho todo lo contrario. Ni siquiera consintió, en el juicio de Gdeim Izik, que sus abogados franceses terminaran las frases cuando empezaban a hablar de la resolución del Comité.
Naama está en la cárcel de Kenitra (Marruecos). Claude vive en Ivry-sur-Seine, cerca de París. A Claude Mangin las autoridades marroquíes no la dejaron cruzar el aeropuerto de Rabat-Salé (Marruecos) en octubre de 2016 ni en los otros tres intentos que hizo Claude de visitar a su marido, el último el 16 de abril de este año.
Marruecos dispersa a los presos políticos saharauis y los mantiene en cárceles de Marruecos, alejados de su tierra, conculcando el artículo 76 del IV Convenio de Ginebra: “las personas protegidas (por el Convenio) inculpadas quedarán detenidas en el país ocupado y, si son condenadas, deberán cumplir allí su castigo”. Estos presos están condenados, no sólo a la cárcel sino a la lejanía de sus familias en más de 1.000 y más de 1.200 km. Las familias de los territorios ocupados no se pueden permitir el viaje por motivos económicos y por el cuidado de los hijos pequeños. A la familia francesa, directamente no la dejan pasar. Es una venganza. Ya no saben cómo castigar a estos presos irreductibles.
El activismo de Claude no viene de hoy. Ha dado un paso muy difícil. Es terrible que uno se tenga que perjudicar la salud para ser oído, pero es el tributo que hay que pagar. Claude quiere que el Gobierno francés la defienda.
Pero es que el país pseudo-defensor de los derechos humanos apoya descaradamente a Marruecos en su ocupación del Sahara Occidental. Constituye el mayor escollo para que la MINURSO controle los derechos humanos en los territorios ocupados, y de paso para que se ponga en marcha el referéndum, que para eso existe esa Misión. Recientemente Macron ha manifestado que apoyaría un ataque militar de Marruecos a los territorios liberados del Sahara Occidental.
Así es la política de Francia, que no ha considerado defender seriamente ante Marruecos tanto a Claude Mangin-Asfari como a las dos abogadas francesas -Olfa Ouled e Ingrid Metton-a las que tampoco dejaron pasar para visitar a su cliente, el propio Naama Asfari –que, por cierto, también tiene la nacionalidad francesa. Francia no defiende ni a los suyos ni a la legalidad internacional.
La huelga de Claude Mangin-Asfari está defendiendo la causa saharaui. Está dando visibilidad a la situación de los presos políticos saharauis. Y está denunciando la postura de Francia, brazo derecho de Marruecos en la ocupación.
Hay que apoyar esta huelga. Hay que darle visibilidad porque supone mucho. Se trasladan a Europa en esta causa los horribles métodos pacifistas empleados por los saharauis, en un mimetismo de su situación desesperada.
Nada más conocer la noticia, la familia de Mohamed Bani, preso político saharaui condenado a cadena perpetua, se puso en huelga de hambre de 24 horas, en El Ayún. La madre de Bani, su hermana, su mujer, su hija y su hijo mayores y los tres pequeños manifestaron su solidaridad hablando ante la cámara de vídeo, con botellitas de agua en la mano y carteles del preso y de la huelguista.
Coincide la huelga con la reunión anual del Consejo de Seguridad en la que se decide lo de siempre: no dar atribuciones a la MINURSO para la vigilancia de los derechos humanos en el Sahara Occidental ocupado.
Yo sugiero que se le envíen mensajes de cariño y de ánimo a esta luchadora. Esta es la dirección: soutien.claude@gmail.com que quiere decir Apoyo a Claude.
Y el apoyo puede ir más allá. Podemos plantarnos en París, de la misma manera que nos fuimos a Lanzarote nada más empezar Aminetu Haidar su huelga de hambre. Allí estuvo Claude. Esta puede ser una buena ocasión para manifestar nuestra solidaridad por esta mujer y por esta causa que no se acaba nunca, y para airearla en un país con mucha responsabilidad en el conflicto.
No esperemos a que tenga que sufrir muchos días. El tiempo pasa rápido. Hay que ponerse en marcha ya. Y que el Gobierno francés dé la cara.