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miércoles, 3 de julio de 2024

Diplomacia Cultural: Embajada de Ghana en España promueve obra del escritor saharaui Bahia Mahmud Awah

 


Diplomacia Cultural: Embajada de Ghana en España promueve obra del escritor saharaui BahiaMahmud Awah

Embajador de Ghana en España organiza acto para  la “presentación del libro “Mi madre, mi maestra: Memorias del Sáhara Occidental" , del escritor Bahia Mahmud Awah.

SPS, 01/07/2024

Madrid (España), 2 de julio de 2024 (SPS)-  - En un esfuerzo por fortalecer la identidad e historia africana a través de la literatura, la embajada de Ghana en España organizó en Madrid un evento para promover la literatura saharaui como parte del rico patrimonio africano . El acto “Foro para la Diplomacia y Sociedad Civil del s.XXI, celebrado en la histórica sede de la “Real Sociedad Económica Matritense de Amigos del País”, sirvió como plataforma para la presentación del libro "Mi madre, mi maestra: Memorias del Sáhara Occidental”, del escritor y poeta saharaui D. Bahia Mahmud Awah.

Un Evento de Alto Nivel Diplomático y Académico

El evento contó con la participación de distinguidas personalidades del cuerpo diplomático acreditado ante el Reino de España y académicos. Presidido por el Embajador de la República de Ghana, D. Muhammad Adam, y el Director del Foro Diplomacia y Sociedad Civil, D. José Luis Yzaguirre, el acto reunió a expertos que ofrecieron una profunda perspectiva sobre la obra y su relevancia para dar a conocer la lucha del pueblo saharaui y su aporte al rico patrimonio literario africano. Se hizo hincapié en la importancia de promover la presencia de escritores africanos a nivel internacional para contrarrestar el relato neocolonialista y presentar la realidad africana contada por sus propios hijos.

Presentación del Libro

El libro "Mi madre, mi maestra: Memorias del Sáhara Occidental" y su versión en inglés "My Mother, My Teacher: A Memoir from Western Sahara", traducido por la profesora Dorothy Odartey-Wellington, fue el eje central del evento. La obra es una memoria sobre la vida colonial y poscolonial en el Sáhara Occidental. Publicada por primera vez en 2011 como “La maestra que me enseñó en una tabla de madera”, esta edición incluye un nuevo epílogo del autor que presenta más recuerdos de su madre y ejemplos de su poesía tradicional y revolucionaria, utilizando un hilo conductor muy íntimo para abordar la historia del pueblo saharaui y su justa lucha contra el colonialismo europeo y la ocupación del régimen marroquí.

Para el Embajador de la República de Ghana, la presentación de este libro implica un doble orgullo: en primer lugar, porque el autor es africano y, en segundo lugar, por la colaboración entre escritores saharauis y ghaneses para que la obra llegue a un público lector global. El diplomático ghanés no dejó pasar la oportunidad para reconocer la trayectoria y aportación del escritor y poeta saharaui al patrimonio literario africano. Mencionó que la implicación de la prestigiosa editorial “Modern Language Association of America” (fundada en 1883) es un reconocimiento a Bahia Mahmud Awah como un escritor africano y saharaui de renombre en la diáspora.

Por su parte, el autor D. Bahia Mahmud Awah inició su intervención recordando el compromiso africano con el pueblo saharaui y el firme posicionamiento a favor de la liberación del último territorio africano bajo ocupación. También hizo mención a las relaciones que unen a Ghana y la RASD, señalando que Ghana fue el primer país en lograr su independencia y que el Sáhara Occidental es el último que aún sigue luchando por ella. En relación a la obra, el escritor saharaui explicó que la elección de Jadiyetu Men Omar no es más que un argumento para, a través de las vivencias más íntimas de una figura anónima, contar la historia de todo el pueblo saharaui en su larga travesía revolucionaria anticolonial. El libro recoge las etapas abarcadas desde el colonialismo español hasta la etapa final y de paz definitiva en el exilio en Argelia.

El evento también contó con intervenciones de académicos de renombre que aportaron sus conocimientos y reflexiones sobre la obra: el Prof. Justo Bolekia Boleká, escritor y académico correspondiente de la Real Academia Española en Guinea Ecuatorial y profesor en la Universidad de Salamanca, destacó la importancia de la literatura africana en la construcción de una identidad cultural sólida y reconocida a nivel mundial; el Prof. Juan Carlos Gimeno Martín, profesor en la Universidad Autónoma de Madrid y buen conocedor de la cultura saharaui, resaltó la labor de los escritores saharauis y la rica cultura del pueblo saharaui, así como su papel en la lucha anticolonial; y la Prof. Dosinda García-Alvite, profesora en Denison University, Estados Unidos, subrayó la importancia de la literatura como medio para dar a conocer la lucha de los pueblos oprimidos y preservar su memoria histórica.

Este foro no solo destacó la riqueza de la literatura africana contemporánea, sino que también promovió un diálogo intercultural y un mayor entendimiento de la historia y las experiencias africanas. La iniciativa de la embajada de Ghana en España es un paso hacia la visibilidad y el reconocimiento de los escritores africanos y sus historias, especialmente aquellos que residen en Europa.

La "Real Sociedad Económica Matritense de Amigos del País" proporcionó el escenario perfecto para este encuentro, simbolizando una unión entre la historia y la modernidad, así como un espacio para la reflexión y el aprendizaje mutuo.


La Embajada de Ghana en España promueve la obra del escritor saharaui Bahia MahmudAwah

Contramutis / 2 de julio de 2024

Mi madre, mi maestra: Memorias del Sáhara Occidental” es una memoria sobre la vida colonial y poscolonial en el Sáhara Occidental.

Para fortalecer la identidad e historia africana a través de la literatura, la embajada de Ghana en España promovió la literatura saharaui como parte del rico patrimonio africano en el acto “Foro para la Diplomacia y Sociedad Civil del siglo XXI, en el que se presentó el libro «Mi madre, mi maestra: Memorias del Sáhara Occidental”, del escritor y poeta saharaui Bahia Mahmud Awah, informa la agencia Sáhara Press Service.

El evento, celebrado en la histórica sede de la “Real Sociedad Económica Matritense de Amigos del País”, contó con la participación de personalidades del cuerpo diplomático acreditado en España y académicos.

Presidido por el Embajador de la República de Ghana, Muhammad Adam, y el Director del Foro Diplomacia y Sociedad Civil, José Luis Yzaguirre, el acto reunió a expertos que ofrecieron una perspectiva sobre la obra y su relevancia para dar a conocer la lucha del pueblo saharaui y su aporte al rico patrimonio literario africano. Se hizo hincapié en la importancia de promover la presencia de escritores africanos a nivel internacional para contrarrestar el relato neocolonialista y presentar la realidad africana contada por sus propios hijos.

La vida colonial y poscolonial en el Sáhara Occidental

El libro “Mi madre, mi maestra: Memorias del Sáhara Occidental” y su versión en inglés “My Mother, My Teacher: A Memoir from Western Sahara”, traducido por la profesora Dorothy Odartey-Wellington, fue el eje central del evento.

La obra es una memoria sobre la vida colonial y poscolonial en el Sáhara Occidental. Publicada por primera vez en 2011 como “La maestra que me enseñó en una tabla de madera”, esta edición incluye un nuevo epílogo del autor que presenta más recuerdos de su madre y ejemplos de su poesía tradicional y revolucionaria, utilizando un hilo conductor muy íntimo para abordar la historia del pueblo saharaui y su justa lucha contra el colonialismo europeo y la ocupación del régimen marroquí.

Para el Embajador de la República de Ghana, la presentación de este libro implica un doble orgullo: en primer lugar, porque el autor es africano y, en segundo lugar, por la colaboración entre escritores saharauis y ghaneses para que la obra llegue a un público lector global. El diplomático ghanés no dejó pasar la oportunidad para reconocer la trayectoria y aportación del escritor y poeta saharaui al patrimonio literario africano. Mencionó que la implicación de la prestigiosa editorial “Modern Language Association of America” (fundada en 1883) es un reconocimiento a Bahia Mahmud Awah como un escritor africano y saharaui de renombre en la diáspora.

Por su parte, Bahia Mahmud Awah inició su intervención recordando el compromiso africano con el pueblo saharaui y el firme posicionamiento a favor de la liberación del último territorio africano bajo ocupación. También hizo mención a las relaciones que unen a Ghana y la República Árabe Saharaui Democrática (RASD), señalando que Ghana fue el primer país en lograr su independencia y que el Sáhara Occidental es el último que aún sigue luchando por ella. En relación a la obra, el escritor saharaui explicó que la elección de Jadiyetu Men Omar no es más que un argumento para, a través de las vivencias más íntimas de una figura anónima, contar la historia de todo el pueblo saharaui en su larga travesía revolucionaria anticolonial. El libro recoge las etapas abarcadas desde el colonialismo español hasta la etapa final y de paz definitiva en el exilio en Argelia.

También intervinieron académicos de renombre, que aportaron sus reflexiones: Justo Bolekia Boleká, escritor y académico correspondiente de la Real Academia Española en Guinea Ecuatorial y profesor en la Universidad de Salamanca, destacó la importancia de la literatura africana en la construcción de una identidad cultural sólida y reconocida a nivel mundial; Juan Carlos Gimeno Martín, profesor en la Universidad Autónoma de Madrid y conocedor de la cultura saharaui, resaltó la labor de los escritores saharauis y la rica cultura del pueblo saharaui, así como su papel en la lucha anticolonial, y Dosinda García-Alvite, profesora en Denison University, Estados Unidos, subrayó la importancia de la literatura como medio para dar a conocer la lucha de los pueblos oprimidos y preservar su memoria histórica.

SPS señala que el foro no solo se destacó la riqueza de la literatura africana contemporánea, sino que también promovió un diálogo intercultural y un mayor entendimiento de la historia y las experiencias africanas y que la iniciativa de la embajada de Ghana en España es un paso hacia la visibilidad y el reconocimiento de los escritores africanos y sus historias, especialmente aquellos que residen en Europa.

La Real Sociedad Económica Matritense de Amigos del País proporcionó el escenario para este encuentro, simbolizando una unión entre la historia y la modernidad, así como un espacio para la reflexión y el aprendizaje mutuo.




domingo, 5 de diciembre de 2021

Presentación del libro “Poetas y Poesía del Sahara Occidental. Antología de la Poesía Nacional Saharaui", un arma de lucha por un principio grande.

El pasado jueves 2 de diciembre se presentó en el Espacio Miguel Delibes de Alcobendas el libro “Poetas y Poesía del Sahara Occidental. Antología de la Poesía Nacional Saharaui”. Se trata de una obra fruto de varios años de trabajo común entre investigadores saharauis y de la Universidad Autónoma de Madrid, por el que se ha recogido la producción poética de los llamados poetas nacionales saharauis, se le ha dado forma escrita y traducido, más bien recreado, al castellano. El acto fue organizado por la Asociación Amistad Saharaui de Alcobendas y San Sebastián de los Reyes, también impulsora de la edición del libro.

La presentación del acto corrió a cargo del actor y poeta Pepe Viyuela, artista comprometido con el pueblo saharaui desde su participación hace unos años en el Festival Internacional de Cine del Sahara (FISahara). Viyuela denunció que el muro de silencio sobre la cuestión saharaui “no puede ser casual hay una intencionalidad clara de sumir en el olvido algo sobre lo que todavía sentimos vergüenza”. El actor reconoció dentro de lo relacionado con el compromiso y la solidaridad con el Sáhara Occidental hay “un déficit importante en lo relacionado con la cultura”, por eso da las gracias por que este libro exista. Pepe Viyuela, que en el momento de presentarse la antología ya la había leído en su totalidad, la definió como “una gran llave para asomarse a la cultura saharaui” y para conocer la poesía saharaui desde el lirismo de la poesía nómada hasta la poesía combativa y de lucha que predomina en la producción de estos poetas nacionales.

A continuación, el representante saharaui en Naciones Unidas, Sidi Mohamed Omar, destacó que este libro es “un trabajo excelente y oportuno que debe ser ampliamente difundido” y que supone una gran aportación bióloga bibliográfica del estudio de la poesía, pero también de la cultura saharaui, “ya que la poesía es uno de los conocimientos más elocuentes de la cultura saharaui”. El diplomático destacó la importancia del compromiso de los intelectuales saharauis con su causa, no solo luchando contra la ocupación si no también desde una postura crítica en bien de la causa. Todo el pueblo saharaui mantiene una lucha de resistencia contra la ocupación del territorio y en defensa de la identidad saharaui, ya que la ocupación implica también la negación del pueblo saharaui y su identidad. Los intelectuales saharauis tienen “un compromiso total con su causa, que nace de su propio sufrimiento”, participan “activamente en contra de la ocupación”, además de ser “voces del pueblo a través de las cuales se dirigen al mundo” y “custodios de la sabiduría y aspiraciones del pueblo saharaui” y actuar “como la conciencia de su pueblo”. El Delegado Saharaui para la Comunidad de Madrid, Ali Salem Sid Zein, tomó la palabra para agradecer el trabajo académico realizado por el grupo para rescatar la memoria oral saharaui y recordó que la cultura saharaui es objeto de destrucción por parte de la ocupación marroquí. También reiteró el papel de los poetas nacionales saharauis en la lucha de liberación. 

En representación de la parte española que ha trabajado en este ambicioso proyecto, habló el profesor Juan Carlos Gimeno. El profesor destacó que se trata de un libro “que produce conocimiento no solo desde la Academia sino también desde las luchas”. Gimeno explicó que el libro forma parte de un proyecto reclamado por el Ministerio de Cultura saharaui para recuperar y guardar la creación oral del pueblo saharaui, que en realidad es una “oratura”, en palabras del profesor, ya que “todos estos poemas no tienen sentido sin una audiencia que los escuche, no es poesía pensada para ser escrita y reproducida, sino para ser escuchada”. Los poetas nacionales han colocado en el centro de la temática de su producción la revolución y la lucha.  Esta antología es una parte de un proyecto que comenzó con la película documental “Legna, habla el verso saharaui”, ganadora del primer premio de FISahara, que cuenta con la edición de libros dedicados a cada uno de los poetas nacionales saharauis, que más tarde irán siendo traducidos en castellano y publicados. Según el profesor Gimeno, la traducción “se ha convertido a un lenguaje global para que pueda ser leído en más partes del mundo, en este caso en todo el mundo hispanohablante”. El profesor destacó que “se trata de una apropiación contra hegemónica del español por parte del pueblo saharaui hace un uso de la lengua para su proyecto de resistencia”. El proyecto en el que se haya inmersa esta antología tiene dos objetivos, según el profesor Gimeno, “por un lado, la recopilación de la memoria como elemento de transmisión a generaciones futuras y la visibilización de su pueblo y su forma de vivir, que ha sido y es permanente y sucesivamente invisibilizada”. “La lucha del pueblo saharaui no es la lucha de un pueblo pequeño, sino la lucha por un principio grande”, concluyó. 

En representación de los investigadores y poetas saharauis que han trabajado en el proyecto, tomaron la palabra los escritores saharauis Ali Salem Iselmu y Bahia Mahmud Awah. Ali Salem, que entró por vía telefónica desde el País Vasco, destacó el formidable trabajo de todo el equipo para recoger esta parte de la poesía saharaui y registrarla en una antología de este calibre. Iselmu forma parte del grupo de escritores saharauis, junto con Bahia Awah y Mohamed Salem Abdelfatah Ebnu, encargados de la recreación de los poemas en castellano, junto con la introducción de la historia de vida del autor traducido. Por su parte, Bahia Awah denunció que  “el colonizador omitió a los eruditos y poetas saharauis de manera sistemática”, reconociendo que los poetas nacionales cumplen con su misión, así como las distintas generaciones saharauis que han escrito en castellano. Según el poeta e investigador, este libro es un puente entre la poesía saharaui en hasanía y la de los poetas saharauis que producen en castellano, ya que “la poesía en hasanía no se traduce, se recrea, y para ello uno tiene que ser poeta”, concluyó.

En su intervención, el diplomático saharaui Ahmed Muley Ali, actual encargado del Departamento de América Latina, recordó la figura de la anterior Ministra de Cultura saharaui, Jadiya Hamdi, gran impulsora de este proyecto que, entre otros motivos, se ha acometido para que las bibliotecas humanas no desaparezcan con su marcha. Ahmed insistió en que se trata de un libro “que debería tener todo intelectual en sus bibliotecas” y que tiene “una importancia histórica por el legado que deja al pueblo saharaui”. El libro ha llegado además “en un momento crucial para plantarse frente al intento de marroquinización del pueblo saharaui”. El diplomático reconoció que la traducción de este el libro al castellano completa la identidad saharaui, ya que esta lengua “ nos ayuda a mantener nuestra identidad frente a la francofonía” que rodea al pueblo saharaui en la región.

Calificado por el académico Boaventura de Sousa Santos como “un ejercicio de responsabilidad política”, “Poetas y Poesía del Sahara Occidental. Antología de la Poesía Nacional Saharaui” está editado por Última Línea y con portada del artista sevillano Federico Guzmán, la antología recoge poemas de Mohamed Salem Uld Abdelahe Badi, Mohamed Moulud Uld Budi Beibuh, Ljadra Mint Mabruk, Alal Uld Daf, Sidi Brahim Uld Salama, Bachir Uld Ali, Ahmed Uld Mahmud, Hosein Uld Moulud, Mustafa Uld El Bar, Hasin Uld Brahim, Bunana Buseif y Jadiyetu Mint Aleiyat.




lunes, 12 de abril de 2021

¡Alimenta derechos, Frena el expolio! Slam Poetry para frenar el expolio ilegal del pueblo saharaui

 

*Informa Iván Dyso Pérez Moreno

¡Alimenta derechos, Frena el expolio!

Es una campaña organizada por Mundubat y financiada por el Ayuntamiento de Madrid, para sensibilizar sobre la vulneración de derechos humanos en el Sáhara Ocupado y mostrar cómo con nuestra participación podemos frenar el expolio ilegal del pueblo saharaui.

Para ello se realizarán varios Slams de Poesía en varios mercados de Madrid y País Vasco. A continuación os dejamos varias de las fechas confirmadas:

 ️16/04/2021 | Mercado Las Aguilas (La Latina) | C/ de Blas Cabrera, n.º 125 (exactamente en la puerta de dicho mercado) | De 12 a 14 horas

️16/04/2021 | Mercado Alto Extremadura (La Latina) | Paseo de los Jesuitas n.º 44 28011 Madrid (Exactamente en la puerta de dicho mercado, en la plazoleta que hay delante) | De 18 a 20 horas.

️17/04/2021 | Mercado de San Fernando | Plaza de Agustín Lara, pegando con La Plaza de Arturo Barea | De 12 a 14 horas.

️17/04/2021 | Mercado de La Cebada | Plaza de la Cebada, s/n (plazoleta de la puerta trasera del mercado, en la calle de la Cebada) | De 18 a 20 horas.

Para inscribirse y participar, entra en www.alimentacionelexpolio.com

Colaboran GeoAlternativa, Apazlabrando y Poetry Slam Madrid

martes, 12 de mayo de 2020

Muere Sidati Selami, el sabio invidente saharaui que dedicó su vida a recopilar la cultura oral del Sáhara Occidental


Fuente: CatalunyaPress, martes 12/05/2020
SABIOS/CULTURA/SAHARAUI
Muere Sidati Selami, el sabio invidente saharaui que dedicó su vida a recopilar la cultura oral del Sáhara Occidental
Artículo del experto en la historia colonial del Sahara Occidental, exdirector de la Radio Sahara y el periódico La Realidad en El Aaiun, Pablo Dalmases. Publicado hoy 12 de mayo en el periódico Catalunya Press.
Entre 1974 y principios de 1976 tuve la oportunidad de ejercer como periodista en la emisora de radio que existía en El Aaiún, capital del entonces Sáhara español. Radio Sáhara tenía como finalidad servir de vehículo de información en un inmenso territorio desértico en el que el único medio capaz de llegar a casi todos sus rincones era el radiofónico. Constituía, además, un excelente instrumento para la conservación y difusión de la cultura autóctona y era una eficacísima herramienta para la construcción de la identidad nacional y la defensa de los derechos del pueblo saharaui frente a las pretensiones anexionistas de los países vecinos.
Entre el casi medio centenar de trabajadores de la emisora, que en parte eran españoles y en parte, saharauis, encontré a un joven de apariencia tímida y mirada dulce. ¿He dicho mirada? Pues sí y ello pese a que era invidente. Se trataba de Sidati Selami. No hablaba español, por lo que siempre tuve que dialogar con él a través de un intermediario, pero de inmediato surgió entre nosotros una relación distendida y cordial. Sidati era un acreditado experto en la cultura del país bidán, el que se extiende a lo largo de la zona atlántica del gran desierto, principalmente por el Sáhara Occidental y Mauritania, aunque abarca asimismo algunos territorios del Marruecos meridional y del occidente argelino y malinés, siendo su principal peculiaridad, además del carácter nómada de sus gentes, el uso por estas de la lengua hasanía, una variante del árabe.
Pese a su invidencia, Sidati era un hombre intrépido que cargaba en su equipaje un magnetófono de la época y se lanzaba por el desierto durante meses de frig en frig (campamentos nómadas) en busca de leyendas, tradiciones, músicas, canciones y retazos de la cultura bidán. Todo ello lo grababa, guardaba y al cabo regresaba a la ciudad para montar dicho material en la radio y emitirlo, lo que le convirtió en un personaje popular y en un referente indispensable y respetado del patrimonio cultural saharaui.
De Sidati se contaba que, pese a ser ciego, había aprendido a desmontar y reparar el magnetófono que le acompañaba cuando se producía alguna avería. Y poseía una memoria prodigiosa que le permitía recordar textos larguísimos en su literalidad, sin equivocarse. El primero de todos, el sagrado Corán.
El doctor Larosi Haidar, profesor de la Universidad de Granada, le dedicó un artículo biográfico (Historia oral saharaui. Relato de un invidente) en el que relata su origen y peripecia vital. Era nieto por vía materna de Chej el Uali, uno de los numerosos hijos del legendario Chej Maelanin, fundador de Smara, pertinaz enemigo de los franceses y docto erudito, que poseyó una importante biblioteca en pleno desierto y al que se le atribuye la autoría de más de 300 textos.
Explica que quedó ciego con pocos años, según el decir de los suyos por culpa del “mal de ojo”. Sin embargo, su abuelo le profetizó que, pese a dicha minusvalía, sería envidiado de sus contemporáneos por sus extraordinarias cualidades. Como así fue. Memorizó de adolescente, además del libro sagrado, numerosos conocimientos de gramática y literatura árabe, fue capaz de administrar un comercio familiar (ha conservado hasta su muerte el cuaderno en el que anotaba los impagados) y permaneció un par de años en Senegal gestionando un negocio.
Había nacido en torno a 1940-1941 (en el desierto en aquellas calendas la fecha de nacimiento era harto aproximada) y dice el profesor Haidar que se implicó en el conflicto de 1957-1958, pero entonces era poco más que un fogueiris (adolescente con la madurez necesaria para hacer el ramadán) y además invidente, por lo que nos tememos que su participación debió ser más moral que efectiva. No tengo constancia que en el asendereado panorama del Sáhara que yo conocí tuviese una implicación directa en la vida política. De hecho, se puede decir que no hacía ninguna falta: él hacía política hablando por la radio de la cultura saharaui y creando conciencia entre la gente de su identidad nacional propia y diferente de la de los demás países.
Pero si con España no tuvo problema alguno, si los hubo con Marruecos porque, habiendo permanecido en El Aaiún ocupado, fue detenido en 1987 y encarcelado hasta 1991. Peor aún: me dicen que, como suele ser frecuente en los usos y costumbres de la represión marroquí, la policía o sus adláteres violentaron su casa y destrozaron su biblioteca, que hubo de reconstruir tras su puesta en libertad.
Le reencontré en 2015 convertido en un anciano venerable de lenguas barbas, con la misma actitud de 1974: sonriente, apacible, hospitalario, sabio, rodeado de libros y objetos recogidos por el desierto. Me llega la “jabara” (noticia), de que acaba de fallecer en Agadir, en uno de cuyos hospitales estuvo ingresado. Si en el Sáhara se dice que cuando muere un anciano desaparece un libro, con la desaparición de Sidati Selami es toda una biblioteca la que se ha perdido. Aunque en su caso queda la obra: todo el material que recopiló, clasificó, analizó, estudió y difundió. ¡Que Allah le haya acogido benévolo en su seno!

lunes, 13 de enero de 2020

En el adiós de Baba Jouly, músico y viceministro de cultura de la República Saharaui

*Fuente: Nubenegra. Por Manuel Domínguez. 13 de enero de 2020
Baba Jouly ha fallecido en Pamplona en la tarde del 8 de enero de 2020. Pocos días antes le habían detectado un cáncer de colon cuando le trataban otra dolencia. Fue operado, pero apenas sobrevivió una semana. Esto ha tenido lugar en Pamplona, en la misma clínica que murió Baba Salama en 2005.
Conocí a Baba el 9 de octubre de 1997, en el campamento de Auserd. Era el segundo día del Festival de Cultura y Artes Populares.
«Por la tarde, en un jeep nos hacen sitio a Zazie, al Rubio y a mí, para llevarnos al recinto del festival. En aquél momento el conductor se gira hacia nosotros y pregunta a Zazie algo que ella no entiende.
—¿No eres española?
—No, soy alemana.
—Entonces, podemos hablar en alemán —dice el conductor riendo, y cuenta que ha estudiado en Austria.
—Trabajo para el Ministerio de Cultura.
Yo le explico el motivo de nuestra presencia en el festival.
Cuando nos bajamos del coche, el Rubio nos informa de que Baba Jouly es viceministro de Cultura y nos va a preparar una reunión con el ministro.»
Así lo cuenta el libro de “La voz indómita”, en la página 26. Su nombre volverá a aparecer en otras 19 páginas. De hecho, si no hubiera sido por él, Nubenegra no habría podido producir y publicar 11 Cds y participar en unos cuantos proyectos centrados en la música saharaui. Como los dos festivales “Sáhara en el Corazón”, cuya infraestructura en el campamento de Smara asumió Baba Jouly.
En aquellos años, finales de los 90, me comunicaba con él por fax para organizar giras del grupo Leyoad por España y Europa. Apenas sabía de su trayectoria personal, nuestras conversaciones giraban siempre sobre la música y la cultura saharaui y los proyectos que nos traíamos entre manos.
Como colaborador de la revista “SHUKRAN”, yo había publicado en 2010 un artículo sobre el grupo El Uali (El Wali – Luali – Shaid / Mártir El Uali Mustafa Sayed, Grupo Nacional de Cantos y Danzas Populares) tras entrevistar a Kaziza, guitarrista y miembro fundador del grupo.
Cuando andaba con el proyecto “Cuéntame Dah / Cuéntame Abuelo” aproveché un encuentro con Baba en Madrid, el 15 de junio de 2012, para que me contara su experiencia con El Uali.
«En el 76 nos habían mandado a estudiar fuera y a los 10 años volvimos a los campamentos con nuestras formaciones completadas. La guerra estaba todavía activa. En ese momento Jatri Ahdu era director de Cultura, que dependía del Ministerio de Información. Conocía muy bien el tema de la música y planteó una prolongación de El Uali. Entramos tres o cuatro músicos que veníamos de estudiar en distintos países, con lo que traíamos con nosotros ritmos y melodías muy diferentes que aportar a esa idea que era El Uali. Cuando se creó el Ministerio de Cultura, Tammy fue nombrado ministro y, además de la música, se empezó ya trabajar en áreas diferentes, teatro, artes plásticas, poesía. En esa época se formó un grupo sólo para baile y medej y los grupos de música popular de las wilayas.
La primera cosa en la que participamos fue en un festival de la canción árabe, en Argelia. Preparamos dos o tres canciones nuevas para esa primera salida. Al poco tiempo cada uno de nosotros estaba trabajando con los grupos de jóvenes de las wilayas participando en los festivales de la juventud que se hacían los veranos. En ese año se produjo una especie de boom de la música saharaui con tantos jóvenes que se incorporaron a la música.
Se crearon muchas canciones nuevas. Mejoramos el serbat, también el sgaier, introduciendo una melodía que encajaba perfectamente.
Otra cosa que nos planteamos fue darle una estructura a las canciones. Hasta entonces una canción se sabía cómo empezaba pero no ni cuándo ni cómo terminaba. Cada cual la tocaba como quería. Decidimos fijar las canciones y que siempre se tocara una canción del mismo modo. Nos lo planteamos como un reto y lo realizamos.
El segundo tema fue organizar unas competiciones entre las wilayas, coordinadas con Jatri, marcando objetivos, para que no viniera todo el mundo con canciones en fagu o liyen, que es muy fácil, o en lebteit, que todo el mundo lo conoce. Que prepararan canciones y danzas y medjas en formas concretas, para que trabajaran con ideas nuevas.
A los dos o tres años conseguimos consolidar grupos musicales en todas las wilayas. Luego se creó Leyoad, para presentar en Europa las primeras grabaciones de Nubenegra. Y terminé como director de los grupos musicales dentro del ministerio hasta llegar a ser Secretario General del Ministerio de Cultura.
Yo estaba en la wilaya de Smara, Ali Mohamed estaba en Auserd. Entraron Boika, Hamma Hassan.
Todo esto era muy importante para certificar el distanciamiento con respecto a los mauritanos y su cultura de clases respecto a los músicos. Que los músicos saharauis no somos igawen, somos gente normal que cree que la música y el frente cultural son tan importantes como el militar para un país que está luchando por sobrevivir. Algo fundamental en ese momento.
Hasta entonces los poetas traían sus poemas y los músicos los convertían en canciones. Pero nosotros empezamos haciendo la música y llevándole a los poetas algunas palabras que rimaban, explicándoles lo que queríamos plasmar en la canción. Todo esto coincidió con la aparición en el 2º año de otros poetas jóvenes como Mohamed Lamín Allal Daf, con un buen nivel cultural. Una forma de no tener que estar pendientes de lo que escribían los poetas consagrados.
Introducir los teclados fue muy difícil. Yo conocía sólo algunas gamas. Aprendí a tocar los teclados entre Argelia y Libia. Lo de Libia era música oriental, con los cuartos de tono. Y cuando regresé a los campamentos me tocó investigar para poder resolver algunas gamas. Era en 1985.
En aquella época el Polisario estaba muy bien organizado. Lo que más costó fue hacerle entender al antiguo grupo de El Uali y a los grupos de las wilayas que debían organizar un espectáculo. Que la puesta en escena era fundamental. Que no es lo mismo grabar música que presentarse en un escenario. No teníamos experiencia y era un reto difícil al que enfrentarnos.
Cuando estuve grabando en Francia o en Bélgica todo mi interés era hablar con los técnicos para perfeccionar la presentación.
¿Cómo podemos hacer, Manuel, que la música saharaui se pueda presentar mejor? ¿Cómo hacérsela entender a un europeo?
Mariem y Aziza, disciplina, ambición, trabajo y objetivos que se van consiguiendo. Una de las cosas que no se consiguió entonces es formar algún grupo en el que participaran saharauis y europeos. Y eso sólo lo han hecho Aziza y Mariem. Y también utilizar recursos musicales que nunca han estado a nuestro alcance. Y no me refiero a las cajas de ritmo, que es algo que suena sintético, ni a los efectos que les ponen a las guitarras, que son horribles.
En 1987 organizamos una caravana cultural, La Caravana de la Amistad, que viajó por vía terrestre a 7 países africanos: sur de Argelia, Mali, Burkina Faso, Benin, Togo, Ghana y Mauritania. Duró 6 meses, integrada por el grupo El Uali; algunos poetas, entre ellos Bachir Ali; una delegación política; y la gente de una exposición de fotos y artesanía. Éramos en total 50 personas. ¿Puedes imaginar lo complicado que fue? Si vacunábamos a los músicos no podían tocar, y con los bailarines, igual; había que hacerlo en los días de descanso, cuando se viajaba. Era divertido, éramos jóvenes con mucha fuerza y muy comprometidos.
Sobre los dos discos en que participé, uno en Bélgica y otro en Francia. El de Francia era una cosa muy improvisada. Al de Bélgica debía ir un chico que tocaba el teclado, pero no le salió el visado a tiempo y tuve que ir yo, sin conocer muy bien las canciones. Y pasó algo parecido con una cantante y al final fue Shueta. Y ella debía trabajar un mawal que no le salía, y lo repitió 20 veces hasta que lo consiguió. Pero aquello se le quedó grabado y ahora canta todo de esa forma, como aquél mawal.
En el 94 me fui estudiar a Austria y allí pasé 3 años. A la vuelta me quedé en la administración del Ministerio de Cultura con la ventaja de que, al ser músico, entendía mejor los problemas suyos y podía preparar mejor las giras y las grabaciones. Es fundamental entender lo que están haciendo para poder colaborar. He tratado de explicarle a los cuadros del Polisario que hay que proteger el arte saharaui.”
En noviembre de ese 2012, comprobé encantado cómo Baba Jouly, viviendo ya en España, seguía comprometido con la cultura saharaui. Participó en unas jornadas en Salamanca que incluían talleres sobre la música saharaui, baile y percusión. Allí estaba él, junto con Mariem Hassan, Lamín Allal, Vadiya, Eduardo Contreras y Luis Giménez, entre otros. Recuerdo que en la sala que se desarrollaban los talleres había un piano. En algún momento Baba se sentó y se puso a tocar y Mariem a improvisar con él. Un escalofrío me recorre el cuerpo desde los pies a la coronilla al recordarlo. ¡No lo grabé! ¡No lo grabé! Me consuelo pensando en los versos en la madera, que los saharauis borran tras escribirlos. La poesía queda en ese momento de disfrute que ya no se puede volver a saborear más que con su recuerdo más o menos difuso.
Por entonces Baba me contó que Luis Giménez, guitarrista de Villena que acompañó a Mariem en sus últimos años, le había pasado un DVD con el documental “Los mares del desierto”, fruto de una estancia en los campamentos en la que estudió con ahínco la música haul. Que al final del documental Luís se refería a un mar (una gama / afinación) muy utilizada en los bailes que se llama Lehdar, cuando en realidad se llama Tehrar, sin saber que en nuestro idioma hasanía Lehdar significa Mierda. Baba Jouly me confesó que estuvo a punto de poner en YouTube un comentario: “Aquí sólo una T separa este gran trabajo de la Mierda”
¡Por ti, Baba!
Manuel Domínguez

domingo, 22 de diciembre de 2019

Encuentro de la actriz cubana Mirtha Ibarra con el encargado de negocios de la Embajada Saharaui


El encargado de negocios de la Embajada Saharaui en Cuba Mohamed Ali Ali Salem ha tenido un encuentro con la conocida actriz, guionista y dramaturga cubana Mirtha Ibarra.
Durante el cordial encuentro la actriz y el diplomático saharaui charlaron sobre el cine y la cultura saharaui y cubana y sobre la causa y la lucha del pueblo Ssharaui. A este respecto Mirtha Ibarra reafirmó su apoyo incondicional al Frente Polisario y a la República Saharaui. Apoyo y sostén que siempre ha mantenido, independientemente de cualquier circunstancia, y reiteró que seguirá acompañando al pueblo saharaui hasta que logre recuperar los territorios ocupados y culminar la integridad territorial de la República Saharaui.
Ibarra añadió  que no entiende  la presencia  de la ONU en el Sahara  Occidental si no es para solucionar el conflicto, según lo acordado con las partes, que no es nada más  que la celebración un referéndum de autodeterminación para los saharauis.
La distendida charla transcurrió con absoluta sintonía y cordialidad y la actriz la aprovechó para interesarse por las actualidades de la causa saharaui y sobre las novedades del mundo de la cultura del Sahara Occidental. Finalizó el encuentro fotografiándose con la señal de la victoria al lado de la bandera saharaui como muestra de compromiso con el pueblo saharaui y su causa.

lunes, 9 de diciembre de 2019

"Planiverso", diez mujeres poetas de cinco continentes, con la saharaui Jadiyetu Omar Ali

*Fuente: EIC Poemario por un Sahara Libre. El pasado viernes 29 de noviembre se presentaba en la Biblioteca Pablo Neruda de Madrid la antología “Planiverso”, un libro que recoge la poesía de diez mujeres de los cinco continentes, entre ellas la saharaui Jadiyetu Mint Omar Uld Ali.
Se trata de un libro que pretende documentar y visibilizar la producción poética de mujeres poetas olvidadas, desconocidas o poco investigadas, de los cinco continentes. Definido por su creadora Yolanda Jiménez como “un libro cálido”, parte de una edición muy cuidada con ilustraciones del artista ciudarrealeño Vicente Ruiz Pérez. Planiverso es un proyecto internacional de poesía. Estas diez poetas han sido “exploradas y compartidas” por un grupo de otra decena de poetas (hombres y mujeres) de diferentes procedencias “que las desvelan y les rinden homenaje”. El motor de este proyecto es “visibilizar lo diverso, lo Femenino, la creación, la poesía, el Mundo del sentir desde la perspectiva mujer”.
La edición es multilingüe e incluye los idiomas originales y sus traducciones al español. Madrid es la ciudad donde nace la iniciativa en la que se ha desarrollado el proyecto. También es lugar donde viven las poetas y los poeta que han investigado sobre la obra de estas mujeres y las han traducido.
Giusseppe Domínguez, prologuista de “Planiverso”, fue el encargado de abrir la presentación. El poeta señaló que “Planiverso” es un proyecto en el que hay involucradas más cosas que la mera edición de un libro. Explicó que se ha realizado una “exhaustiva búsqueda de poetas, algunas fuera de este país, de este continente e incluso de este idioma”. Algunas son poetas desconocidas, otras son conocidas en sus países de origen. Todas tienen vivencias personales diferentes y muy interesantes. “El libro es semillero, es búsqueda y es exploración”, recalcó Domínguez, “además de un viaje por los cinco continentes”.
La idea de “Planiverso” parte de Yolanda Jiménez, coordinadora del libro. Yolanda es la creadora y coordinadora del proyecto en el que participa además, como poeta. Yolanda explicó que el título elegido para el libro es un juego de palabras entre planisferio y poema, con la idea de “expandir la poesía por el mundo. La condición de mujer en el mundo ya es de por sí complicada, más en el caso de las artistas o las escritoras”.
En “Planiverso” se han recogido obras de diez autoras de cinco continentes, a las que se ha ido uniendo más gente. Las poetas son todas mujeres pero en el libro también han intervenido hombres en la búsqueda y traducción de las autoras, han realizado un viaje literario para conocer y acercarse a cada autora elegida. En el proceso de realización del libro “he contado con personas estupendas que han colaborado para que sea una realidad”, explicó Yolanda, “un grupo mixto de otros diez poetas, mujeres y hombres, que las han descubierto y han co-creado haciendo las traducciones, investigando sobre las poetas y colaborando con ellas en los casos que ha sido posible”.
La poeta elegida por Yolanda Jiménez es Jadiyetu Mint Omar Uld Ali. Bahía Awah, su hijo, ha sido el que ha acercado a Yolanda la figura de su poeta elegida. “Si estuviera viva mi madre se sentiría muy contenta”, afirmó Bahia, “ya que desde niña estuvo muy interesada en el mundo del libro y en concreto en la poesía”. El escritor saharaui explicó que “cuando se va un sabio en Africa decimos que es como si se fuera una biblioteca, ya que se trata de sociedades eminentemente orales”. Reconoció que en muchas ocasiones estas figuras son desconocidas e ignoradas por su propia sociedad. “Les invisibilizó el colonizador pero también su propia sociedad. El hijo, el investigador, son quienes pueden rescatar a esas figuras y darlas a conocer”, explicó Bahia, quien destacó que los poemas de Jadiyetu se han rescatado de la memoria de sus hijos, amigos, vecinos y gente que memorizaba sus versos. “Con este libro estas figuras dejarán de estar olvidadas”, concluyó.
Durante la presentación se leyeron varios de los poemas recogidos en el libro, con alguna de las autoras presentes, como la poeta india Madhumita Das, acompañada por Isabel Jiménez Moreno que leyó la traducción al español del poema; la poeta coreana Kay Woo, que ha trabajado sobre la obra de la poeta también coreana, Lee Sumyeong; Ernesto Pentón, encargado de la obra de la poeta ucraniana Iryna Ferdiko, cuyos poemas aparecen en su idioma y grafía originales en “Planiverso”; la colombiana Andrea Vidal Escabí, que ha trabajado sobre la figura de su compatriota María Clara González de Urbina; y la profesora y escritora María José Gómez Sánchez-Romate, quien nos acercó a la figura de Phillis Wheatley, la primera mujer afroamericana en publicar un libro, una esclava cuya azarosa vida la llevó desde un barco negrero a la literatura. Para finalizar las lecturas, Bahia Awah leyó en hasania, la lengua de los saharauis, varios poemas de su madre Jadiyetu Omar, Yolanda se encargó de leerlos en español y nos ofreció su homenaje a la poeta saharaui.
A Jadiyetu Omar Ali, por Yolanda Jiménez
Te imagino,
te observo,
te huelo,
te leo,
en el azul de las telas,
en la quietud de tus ojos,
en la dulzura del té,
en la añoranza de tus versos.

Te imagino,
te miro,
te aprendo,
te canto,
en la inmensidad de la arena,
en tu jaima dispuesta,
en tu baúl de los libros,
en tu mujer de alegría.

Te imagino,
te hablo,
te acompaño,
te miro,
envuelta de estrellas,
en susurros de viento,
en desierto de arena,
bañada de letras.

Te imagino
con tus libros gastados.
Te escribo
sobre la madera de tabla.
Te descubro
en tu baúl de poemas.
Te reconozco
en las mujeres que somos.
El libro ya está viajando por el mundo. Están previstas presentaciones y actividades en bibliotecas, centros culturales, además de embajadas y delegaciones. De momento ya ha sido presentado en Colombia y en Corea.



miércoles, 4 de diciembre de 2019

Homenaje a Badi. Poeta nacional del Sáhara Occidental



El día que el poeta de poetas MOHAMED EL MUSTAFA MOHAMED SALEM MOHAMED LEMIN ABDELAHI (BADI), falleció, estábamos escuchando en clase del grado de Antropología de la Universidad Autónoma de Madrid, algunos de sus poemas. Proyectábamos la película LEGNA: HABLA EL VERSO SAHARAUI.
Entonces recordé un momento lleno de emoción, cuando recibimos el premio FISAHARA 2014 por este trabajo; los poetas y las poetisas nacionales nos reunieron en una jaima de Dajla. Se hizo una ronda de intervenciones, recuerdo un mensaje unánime, nítido, lleno de humildad y grandeza, sencillo y digno: Llevad nuestra poesía más allá de nuestra tierra, esta poesía le pertenece a la humanidad, como toda creación literaria que ve la luz bajo el sol de esta tierra.
El poeta Badi, ya muy enfermo en aquel año 2014, no pudo acudir a Dajla, y no estaba presente en esta jaima inolvidable. Días después fuimos a visitarlo. Le preguntamos, ¿qué versos, qué poemas son los más valiosos? Solamente aquellos –contestó- que son conservados en la memoria del pueblo, de la gente; los demás, que el olvido y el tiempo se los lleve.
Año tras año, nuestros y nuestras estudiantes escuchan, quizá por primera vez, el ritmo del recitar de la poesía saharaui, para muchos es el primer acercamiento a este pueblo hermano, tan cercano e invisible para muchos. Es nuestra forma de cumplir la promesa adquirida en aquella jaima de Dajla hace ya cinco años. Es la forma de mantener viva la memoria de quien ya es lo que siempre fue ante todo: Palabra en el viento del desierto, en labios de nuestros/as estudiantes.
Juan Ignacio Robles
Profesor Antropología Social
Universidad Autónoma de Madrid

lunes, 25 de noviembre de 2019

La poeta saharaui Jadiyetu Omar Ali es homenajeada en un libro junto a nueve mujeres de los cinco continentes. Presentación en Madrid, 29 de noviembre

*Fuente: Diario La Realidad Saharaui/DLRS, 06/11/2019
La poeta y erudita saharaui Jadiyetu Omar Ali es homenajeada en un libro junto a nueve mujeres de los cinco continentes, “PLANIVERSO” luz en el universo de las mujeres poetas.
Se publica “Planiverso”, un libro que recoge la obra de diez poetas de cinco continentes. Entre las autoras está la poeta y erudita de la República Saharaui, Sahara Occidental, Jadiyetu Omar Ali Embarec Fal (1942-2006)
La erudita y poeta saharaui Jadiyetu Omar Ali Embarec Fal (1942-2006)
“Planiverso es un proyecto internacional de poesía. Recoge poemas de diez Mujeres “desconocidas” de los cinco continentes.  Exploradas y compartidas por un grupo de otra decena de poetas (hombres y mujeres) de diferentes procedencias que las desvelan y les rinden homenaje”. Destaca la escritora Yolanda Jimenez Garcia. El libro se presentará en varias embajadas y misiones diplomáticas, correspondiendo a las nacionalidades de las poetas.
En esta ocasión y en primicia, “Planiverso” se abre al mundo en la Biblioteca Pablo Neruda. Será el viernes 29 de noviembre, a las 19:00 horas. C/ Ascao, 4 (junto al metro Ascao), Madrid.
Esta obra “Planiverso” según la autora “Trata de visibilizar lo diverso, lo Femenino, la creación, la poesía, el Mundo del sentir desde la perspectiva mujer. Un homenaje a lo sutil”.
Diario La Realidad Saharaui pudo obtener esta nota de la escritora Yolanda para explicar la iniciativa: “La condición de mujer es muchas veces un impedimento en varios aspectos sociales y eso incluye escribir y publicar. Y mucho más si la situación está agravada por conflictos bélicos, políticos o exilio”.
En esta ocasión y en primicia, “Planiverso” se abre al mundo en la Biblioteca Pablo Neruda. Será el viernes 29 de noviembre, a las 19:00horas. C/ Ascao, 4 (junto al metro Ascao), Madrid.
La escritora y poeta Yolanda Jimenez Garcia
Yolanda explicó que “libro está estructurado en bloques por continentes y hay dos nacionalidades distintas por cada continente. En el caso de África, van: Sahara Occidental, con su representante Jadiyetu Omar Ali y Mozambique con Noémia de Sousa.  Así que, en cada continente van dos poemas de la poeta desconocida, tanto en el idioma original, como traducidos al español y a continuación va un poema escrito en homenaje a ella (lo que nos inspira su vida o su obra).
Y al final del libro hay un apartado de las biografías de esas mujeres poetas, donde cada uno introducimos nuestra experiencia de descubrimiento y acercamiento a la poeta elegida. Y a continuación, su biografía "formal".
Yolanda indicó que esta obra concluye con unas breves notas biográficas de todos l@s poetas (hombres y mujeres) que participamos. Son muy breves, ya que quiero dar prioridad y visibilidad a las poetas desconocidas; ellas son las importantes”.


Lengua contra viento y arena. Poetas, profesores, y activistas saharauis luchan para preservar la lengua castellana y frenar su retroceso en el desierto del Sáhara

*Fuente: La Vanguardia. XAVIER ALDEKOA | CAMPAMENTO DE TINDUF, CAMPAMENTO DE TINDUF. CORRESPONSAL. 24/11/2019. Foto: Javier Cortés, Un micro para el Sáhara
Hace 44 años, Ahmed Mohamed Fadel lo perdió todo menos tres cosas. Dejó atrás su casa en Sáhara Occidental, vio morir a amigos en la guerra con Marruecos y maniató su futuro en un exilio forzado a los campamentos saharauis de Tinduf. A sus 63 años, hoy Fadel usa un tono sosegado en el salón de su casa de la wilaya de Bajador al recordar cómo atravesó el desierto y llegó a tierras argelinas con una mochila casi vacía al hombro. Dentro, sólo había tres cosas: una foto del Che, un casete de Serrat y un libro de Federico García Lorca. “En aquel momento pensé que era pobre y no tenía nada. Ahora pienso que no podía haber llevado un equipaje más valioso”.
Para Fadel, poeta y activista cultural, esos tres recuerdos condensan una vida dedicada a la lucha y el arte y trazan un lazo invisible entre la historia de España y su excolonia africana, un territorio bajo control castellano durante más de cien años hasta 1975. “En esa mochila –explica Fadel– estaba lo que soy hoy porque el idioma español es todo para mí; es mi niñez, la lengua con la que pienso o siento y con la que me acuesto cada noche. El idioma de Cervantes vive refugiado con nosotros”. Pese a su pasión, al hablar de su amor incondicional a la lengua española, a Fadel se le ensombrece el gesto. Se ajusta el turbante y se revuelve inquieto para lanzar un grito desesperado: el español en el Sáhara está en peligro.
“Necesitamos gargantas que den la voz de alerta. Es una cuestión de cultura española, de legado y de raíz común; la presencia del español aquí se remonta hasta el siglo XV con los Reyes Católicos y se está perdiendo. Si no se pone remedio, en una o dos generaciones, este patrimonio cultural común se perderá”. El de Fadel no es un grito inmóvil. Desde hace décadas, el escritor saharaui organiza encuentros con intelectuales que escriben en español, apoya festivales de cine o teatro y coordina recitales de poesía. Y no está solo en el esfuerzo. Alejados de los focos y desde el anonimato, cientos de saharauis luchan desde diferentes campos para preservar la lengua española y frenar su retroceso en la antigua provincia española del Sáhara.
Madya Mahum, de 26 años, no tiene complejos en considerarse uno de los muchos guardianes del español en el desierto. Tras estudiar en Cuba y España, dirige la biblioteca de Smara, donde el 90% de libros son en castellano. “Sí, me siento parte de una lucha por la supervivencia de la lengua. Somos el único país árabe que habla español, forma parte de nuestra identidad y tenemos que esforzarnos para conservarlo”. Además del préstamo de libros, Madya organiza juegos infantiles y clubs de lectura como parte del proyecto Bubisher, una red de bibliotecas y bibliobuses que lleva libros a los asentamientos para fomentar la lectura en español. Para Madya es necesario actuar ya desde todos los ámbitos. “No hay duda de que el español está en peligro, el nivel en la escuela es cada vez peor porque los mejores profesores se van por la falta de medios. Antes, la primera semana aprendías el abecedario completo, ahora sólo una letra cada semana. No es suficiente”.
A tiro de piedra de la biblioteca, Jadijetu Mohamed, de 23 años, está dispuesta a poner de su parte para llenar ese agujero. Licenciada en Lengua española en Argelia, y con varios másters y cursos online de especialización, representa a la generación joven y formada dispuesta a sumar. “Quiero impartir clases de español a mi pueblo y ayudar a preservarlo, es un tesoro que se hable castellano en el desierto”. Aunque echa de menos a su segunda madre en Cornellà de Llobregat, ciudad en la que vivió varios meses de los once a los catorce años, Jadijetu sabe que sus conocimientos pueden ser útiles en la hamada. “Nadie sabe qué pasará en el futuro, pero mientras tanto quiero ayudar aquí”.
Algunos síntomas avisan de que se acaba el tiempo de reacción. Aunque el español es la segunda lengua oficial de la República Árabe Saharaui Democrática después del hassania, un dialecto del árabe, el año pasado la televisión pública saharaui paró de emitir el único informativo diario en español. Ahora todos son en árabe. Para Jalil Mohamed Lamin, responsable de cooperación del Ministerio de Información, el motivo está en las ausencias. “Cada vez es más difícil. Los jóvenes con buen conocimiento de español se marchan. En la radio pasa igual, antes el castellano tenía una presencia constante y ahora nada”. En este caso, la resistencia viene de Madrid, desde donde el periodista Jalil Mohamed realiza prácticamente en solitario cientos de vídeos y notas de prensa en castellano para la web de la televisión y las redes sociales.
Desde el activismo político en los campamentos, Tiba Chagaf pide perspectiva y reparte culpas. Responsable de cooperación del Ministerio de Cultura, critica la pasividad del Gobierno español y el Instituto Cervantes porque, en su opinión, no respaldan proyectos de fomento del español en los campamentos para no incomodar a Marruecos, que tiene en el control migratorio y los acuerdos de pesca dos importantes cartas de presión. “España debería considerar el español en el Sáhara parte de su cultura, es una pena que priorice intereses políticos”. Pero Chagaf, que se formó en Cuba y conversa cada noche por WhatsApp con sus amigos cubarahuis, diferencia política y sociedad española. Subraya la “importancia clave” de programas como Vacaciones en paz, iniciado en 1979, y en el que familias españolas voluntarias acogen a niños saharauis durante el verano. “Los niños se sumergen en la realidad española y se familiarizan de verdad con el idioma”. Aunque Chagaf admite las dificultades para preservar el español, su alma revolucionaria no admite el desaliento. “Cuando llegamos aquí hace 40 años –recuerda– dábamos clases de español en haimas o tiendas de campaña, sin recursos. Cada profesor hacía los libros a mano para sus alumnos. Si no nos rendimos entonces, no lo haremos ahora”.
Una calurosa mañana, Chagaf insiste en acompañarnos a la escuela Martir Mulay Lhij Sid, del campamento de El Aiun. Al final de un patio alargado, se oye a niños recitar: “eme con la a, ma; eme con la i, mi…”. Dentro, Embarek Rais, profesor de español de 30 años, pregunta cuáles son las palabras favoritas en castellano a sus alumnos, de ocho años, y sonríe satisfecho al observar como todos estiran las manos hacia el cielo. Aunque estamos en mitad del desierto y rodeados de arena, en su elección de palabras preferidas los niños dejan claro que la lengua puede ser también un vehículo para soñar: “¡piscina!”, “¡amigo!”, “¡mar!”.