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domingo, 5 de noviembre de 2017

El Frente Polisario destruye 2500 minas antipersona

El Frente Polisario destruyó ante representantes internacionales 2500 minas anti persona y antitanque, recogidas en los territorios liberados del Sáhara Occidental, especialmente a lo largo del muro marroquí de 2700 kilómetros que divide el territorio.
La destrucción, realizada el 4 de noviembre, se efectuó en Tifariti, localidad situada en los territorios bajo control del Polisario y que fue bombardeada por Marruecos el mismo día de la firma del alto el fuego, el 6 de septiembre de 1991, después de dieciséis años de guerra.
Ante autoridades militares saharauis, como el ministro de Defensa y el jefe de la 2 Región Militar, y de representantes del Servicio de Acción contra las minas de Naciones Unidas (UNMAS), de la MINURSO, Misión de NNUU para el referéndum en el Sáhara Occidental, y del Llamamiento de Ginebra, fueron destruidas 2.300 minas antipersona VS-50, 100 SB-33, 100 M-966 y 8 minas anticarro BPRB-M3.
Con esta acción, desde 2006 el Frente Polisario lleva destruidas 15.508 minas y tiene previsto inutilizar otras 4985 en 2018.
El jefe de las tropas de reserva saharauis, Mohamed LaminBuhali, señaló que la voluntad del gobierno de la República Árabe Saharaui Democrática (RASD) es continuar aplicando los acuerdos en materia de destrucción de minas, con los que Marruecos nunca ha querido implicarse.
Mohamed Lamin Buhali, ex ministro den Defensa, dijo que la parte ocupada del Sáhara Occidental sigue padeciendo las minas sembradas a lo largo del muro,  que son transportadas por las aguas a los cauces de los ríos y se convierten en trampas mortales para la población saharaui que se traslada libremente por la parte liberada del Sáhara Occidental.
Pascal Bongar, director jurídico del Llamamiento de Ginebra, afirmó estaban ante una “muestra clara de la voluntad del Frente Polisario de colaborar en la destrucción y limpieza de las minas”, que siembran el terror, en especial en la parte liberada del Sáhara Occidental.
Dijo que en lo que va de año las minas han causado 34 víctimas en la parte liberada y el hecho de que Marruecos no quiera firmar el acuerdo del Llamamiento de Ginebra “es una muestra de que no quiere colaborar en el proceso de paz”.
A la destrucción de las minas asistieron los artistas participantes en ARTifariti, encuentros internacionales de Arte y Derechos Humanos del Sáhara Occidental, que toma el nombre de la localidad que destruyó Marruecos.
En un comunicado dirigido a los responsables de las Naciones Unidas, de la MINURSO y otros organismos internacionales, artistas e intelectuales de quince países consideraron que era una obra de arte “destruir esas minas que siegan la vida de los más indefensos cuando se mueven por el desierto, por unos caminos en los que antaño no temían que pisar la tierra significase volar por los aires”.
Los artistas rememoraron a Picasso diciendo que “el arte es eliminar lo innecesario”, como lo son las minas, y su desaparición una demostración de sabiduría, la que el humanista José Luis Sampedro definió como “el arte de vivir”. “Ahora –apuntaron– esos artefactos destruidos ya no podrán impedir la vida”.
Dieron la enhorabuena al Frente Polisario por su compromiso con los convenios internacionales que luchan contra las minas terrestres, “los que no quiere firmar Marruecos”, y “cuya aplicación es motivo de alegría e inspiración para la creación artística”.
Desde ARTifariti 2017 y la Universidad Popular de los Movimientos Sociales (UPMS), que ha celebrado una sesión de dos días en el marco de estos encuentros internacionales, pidieron a los organismos internacionales implicados “que presionen a Marruecos para que se adhiera a los acuerdos contra las minas y las bombas de racimo, que faciliten los medios necesarios para la debida atención de las víctimas de minas, y que se proceda a la limpieza total de las zonas del Sáhara Occidental plagadas de minas y restos de guerra, especialmente a lo largo del muro de la vergüenza, que debe ser eliminado”.

domingo, 14 de mayo de 2017

Minando la paz. El muro marroquí de la vergüenza en el Sahara Occidental

El ‘Muro de la Vergüenza’ es la mayor barrera militar operativa y la segunda más larga del mundo. Se encuentra en el Sáhara Occidental y sus minas antipersona se han cobrado la vida de más de 2.500 civiles saharauis
Primera línea del ‘Muro de la Vergüenza’ construido por Marruecos en el Sáhara Occidental. Fotos: Campaña Internacional contra el muro de ocupación marroquí
Una primera línea de minas y alambradas seguidas de una pared de arena, otra de piedra, zanjas antitanque, nidos para municiones y parapetos. A continuación, una segunda línea con artillería, radares y blindados. Y finalmente, una tercera con tropas de intervención rápida. Así es la fortificación del muro militar marroquí, un cerco de seis tramos que se alarga un total de 2.720 kolómetros, que fue construido por Marruecos en los años 80 en el Sáhara Occidental y que divide a la población, viola los derechos humanos y supone, actualmente, el mayor obstáculo para la resolución del conflicto en este territorio de África del Norte. “Se trata de la mayor barrera militar operativa en el mundo y se ha cobrado directamente las vidas de más de 2.500 civiles saharauis”, denuncia Gaici Nah Bachir, investigador y activista saharaui. De ahí que se haya ganado el sobrenombre el Muro de la Vergüenza.
Tal y como explica Gaici en su libro El muro marroquí en el Sáhara Occidental: Historia, estructura y efectos, el cerco comenzó a levantarse en verano de 1980 durante la Guerra del Sahara Occidental (1975-1991) después de que Marruecos intentase por todos los medios ocupar el territorio por la fuerza. “Ante los avances del Ejército de Liberación Popular Saharaui, las fuerzas marroquíes tuvieron que atrincherarse en su afán de continuar con la ocupación”. Algo que en la actualidad no ha cambiado: 26 años después del alto el fuego entre el Frente Polisario saharaui y Marruecos, prácticamente el 90% del ejército marroquí está instalado en el territorio del Sáhara Occidental, gastando un 3% del PIB del país en el mantenimiento de este muro.
Esta barrera militar tiene múltiples efectos sobre el pueblo saharaui. Para empezar, supone un cerco que no solo divide el territorio saharaui ocupado por Marruecos desde 1975 de las regiones liberadas por el Frente Polisario antes del fin de la guerra, sino también a un pueblo. “Hay familias que nunca se han visto desde la invasión marroquí y la construcción de este muro”, asegura Gaici. Además, en muchos casos dificulta que los niños lleguen a escuelas e impide que los enfermos traspasen el muro para recibir atención médica, mientras que el ejército marroquí lo usa como corredor para la inmigración ilegal y el tráfico de drogas. Todo ello sume a la población saharaui en una gran desmotivación social: “Es la prisión al aire libre más grande del mundo, porque encierra herméticamente a un pueblo entero”.
Por supuesto, los intereses económicos también están de por medio: “El muro supone un parapeto y un paraguas para el saqueo y el pillaje de los recursos naturales del Sáhara Occidental”, denuncia este activista. El cerco divide la tierra fértil, los embalses de agua y las desembocaduras de los ríos del desierto y, en ocasiones, la vida de la muerte. La parte ocupada por el cerco es rica en diferentes aspectos. Como dato, alude a que el 90% de la pesca marroquí está usurpada de este territorio. Y sin embargo, la población saharaui que está en estas zonas ocupadas vive en extrema pobreza debido al bloqueo impuesto por Marruecos: “Muchas familias que viven en la parte este del Sáhara, en los campos de refugiados, solo sobreviven gracias a la ayuda humanitaria”.
Además, algunas regiones están altamente contaminadas por el uso de minas. Aunque a día de hoy no existe un cálculo exacto de la cantidad de explosivos que hay desplegados en el Sáhara Occidental, según los datos recopilados por Gaici, de las casi 10 millones de minas que hay en la región, solamente en el llamado Muro de la Vergüenza hay más de siete millones. “El Sáhara Occidental es uno de los territorios más contaminados por minas junto con Angola y Afganistán”.
Después de todo, el territorio saharaui está infectado por todas y cada una de los 72 tipos de minas existentes. Estas tienen muy diferente procedencia: las hay alemanas, belgas, soviéticas, españolas, americanas, checas, francesas, británicas, griegas, israelíes, portuguesas, rumanas, chinas y de muchos otros países.
COBERTURA INTERNACIONAL Según las investigaciones de Gaici, la construcción del Muro de la Vergüenza solo ha sido posible gracias a una amplia cobertura internacional. La idea, por ejemplo, asegura que fue de Israel. La asistencia técnica y tecnológica, estadounidense. La cobertura política, francesa. La financiación, de países petroleros del golfo; mientras que la mano de obra es marroquí. “Desgraciadamente, es la única obra de la Guerra Fría donde Occidente y Oriente, con sus ideologías antagónicas, se unieron contra un pueblo cuyo único pecado es reclamar su derecho a la autodeterminación y a la libertad”.
A día de hoy, este activista sentencia que esta “conspiración internacional” continúa con la financiación, la manutención y el mantenimiento del cerco que ofrecen varios gobiernos, entre los cuales se encuentra el del Estado español. Si España entregó en 1975 el Sáhara Occidental a Marruecos abriendo la frontera norte para facilitar la invasión, fue el gobierno de Felipe González el que cerró el territorio saharaui por el sur en 1986 mediante una ayuda militar de 221 millones de dólares que posibilitó a los marroquíes construir el sexto y definitivo tramo del muro. “Fue gracias a Felipe González, a su ministro de Defensa Narcís Serra y al rey Juan Carlos por lo que este muro pudo ser terminado”, denuncia este investigador.
Gaici asegura que esto fue un trueque entre los gobiernos español y el marroquí con vistas al interés de España en la Unión Europea y, posteriormente, un posible convenio de comercio en lo que se refiere a la pesca entre ambos países en territorio saharaui. “Pero la relación no termina ahí, porque todo Gobierno español vende armas a Marruecos para que pueda mantener el muro”. Como ejemplo, señala que Zapatero “regaló” unos lotes de armas y coches al ejército marroquí al precio simbólico de un euro la unidad: “Los saharauis no son solamente víctimas de Marruecos, sino también de muchos otros países”.
En 2005 el Frente Polisario firmó unilateralmente la prohibición del uso de minas antipersona. En cambio, el gobierno marroquí se niega hasta la fecha a renunciar a su uso y, a día de hoy, no solo impide a las ONGs humanitarias desminar áreas críticas, sino que sigue aumentando el número de minas de este cerco 26 años después de la firma del alto el fuego.
El desminado humanitario solamente se está llevando a cabo en algunas zonas concretas del este del Sáhara Occidental bajo el control del Frente Polisario. Aun así, aunque ahora mismo se retiraran todas las minas del territorio, los saharauis continuarían durante décadas expuestos a la contaminación que estas han causado. Además, es el único pueblo del mundo que está considerado en su totalidad como potenciales víctimas de minas: “Hoy más que nunca es una oportunidad más para exigir y obligar al gobierno marroquí a cumplir con las reglas del derecho internacional humanitario y desmilitarizar el muro de la ocupación, prohibiendo el uso de las minas antipersona y llevar a cabo un desminado total, masivo y eficaz en las zonas bajo su control”.
IMPEDIMENTO PARA LA PAZ A nivel político, Gaici destaca que el cerco supone actualmente el mayor impedimento para la celebración de un referéndum del Sáhara Occidental y la resolución del conflicto. “El muro forma parte de la guerra y no se puede construir la paz con elementos y mentalidades de la guerra”. Para Gaici, el cerco debe desaparecer de cara a que el Frente Polisario y Marruecos decidan optar por la paz, dado que este “es la prueba más importante de una ocupación ilegal marroquí”. Además, el muro no solamente afecta a los saharauis, sino que también es un clavo en el ataúd respecto al intento de acercamiento político de los países de la zona.
Uno de los principales problemas para hacer presión a favor del desmantelamiento de este cerco es, según Gaici, el silencio mediático al que están sometidos tanto su existencia como sus efectos: “Los países que promovieron el desplome del muro de Berlín son los que mantienen este muro y los que imponen bloqueos a la prensa”. Por ello, opina que es primordial que se otorgue más espacio a este conflicto en la prensa internacional y que diferentes ONG y sociedades civiles como Amnistía Internacional o Right Watch también se centren en el muro marroquí: “Hablan de Israel y Palestina, pero no del Sáhara Occidental”.
Ante esta situación, en 2013 se lanzó la Campaña internacional contra el muro de la ocupación marroquí en el Sáhara Occidental: juntos para derribar el muro, de la que Gaici forma parte. Sus tres ejes principales son el muro, las minas y las víctimas de las mismas. “El muro no es más que una copia de unas tácticas que se han utilizado en otros países en los que se ha demostrado su fracaso y este muro no puede ser una excepción”. Para este investigador, el cerco es la constatación física del fracaso militar marroquí en el Sáhara Occidental. “Si los marroquíes pensaran que el muro podría resolver el conflicto del Sáhara Occidental no lo hubieran construido”. Aun así, Gaici se mantiene optimista: “El Sáhara está ocupado, pero no está conquistado”.

domingo, 20 de noviembre de 2016

El Presidente de la República Saharaui inicia visita de trabajo y de inspección a las regiones militares del sector sur del Ejército Saharaui

El presidente de la Republica Saharaui, Sr. Brahim Gali acompañado por el Cdte del 2º Regimiento Sidi Wagag e integrantes de su Plana Mayor


Fuente. Servicio de Prensa Saharaui SPS
Foto. spsrasd
Chahid El Hafed, 18/11/2016 (SPS) -. El Presidente de la República y Jefe  de las Fuerzas Armadas, el Sr. Brahim Gali  comienza este viernes una visita de trabajo y  de inspección a las regiones sur  del Ejército de Liberación Popular Saharaui (ELPS).
La visita  es una  prolongación de una gira que le llevó al sector norte del Ejército de Liberación  Saharaui en  agosto pasado para activar el plan de alerta adoptado por el Estado Mayor del ejército saharaui y para dar cumplimiento al proyecto de preparación para aumentar las capacidades combativas  del Ejército de Liberación Saharaui para enfrentarse a nuevas eventualidades.
El Jefe  Supremo de las Fuerzas Armadas durante su recorrido por  las regiones Primera, Tercera y Séptima examinará   el esfuerzo dirigido a lograr la plena disposición del ejército  saharaui y conocer sobre el terreno la situación de la  acción militar. 

domingo, 21 de agosto de 2016

El Presidente de la República inaugura una exposición y una biblioteca en la cuarta región del Ejército Saharaui

Mheriz (Territorios Liberados), 20/08/2016 (SPS)- El Presidente de la República, SG del Frente Polisario y Jefe supremo de las Fuerzas Armadas, Brahim Ghali inauguró, en la cuarta región militar del Ejército de Liberación Popular Saharaui (ELPS), una exposición histórica y una biblioteca que lleva el nombre del mártir Mamadu el Aita.
La exposición fotográfica incluye imágenes sobre la memoria histórica de la región y foto retratos de mártires que sacrificaron sus vidas por la liberación de la patria.
Durante una reunión con los cuadros de la región, el Presidente de la República hizo hincapié en la necesidad de poner en marcha todas las decisiones del 14º Congreso del Frente Polisario así como los planes trazados en este año por el Estado Mayor General del ELPS.
Cabe recordar que el Presidente de la República y comandante supremo de las fuerzas armadas, comenzó una gira de inspección al sector norte del Ejército Popular de Liberación Saharaui el pasado sábado por la quinta región militar.
El presidente estuvo acompañado durante la visita por el ministro de defensa nacional, Abdalahi Lehbib y todos los miembros del Estado Mayor General del ejército saharaui. (SPS)

viernes, 22 de agosto de 2014

El Frente Polisario preocupado por la situación de alerta del ejército marroquí en las zonas ocupadas

Bir Lahlu, 22/08/14 (SPS)-. El Frente Polisario ha expresado este jueves su  más profunda preocupación por el ESTADO de alerta del  ejército marroquí en las zonas ocupadas y ha advertido en una carta al secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, que este  acto es una violación "flagrante y peligrosa" al  derecho del pueblo saharaui y una afrenta a la comunidad internacional.
El Presidente de la República ha manifestado al titular del organismo internacional la preocupación del gobierno saharaui sobre los graves acontecimientos que están teniendo lugar en las zonas ocupadas del Sahara Occidental.
 Mohamed Abdelaziz ha señalado en su carta a Ban Ki Moon que Marruecos ha puesto en estado de extrema alerta a su ejército en las zonas ocupadas “desde hace  aproximadamente una semana, Marruecos  introdujo  fuerzas de su  ejército en el Sahara Occidental ocupado, ha movilizado a sus fuerzas militares terrestres y su defensa aérea", “esta gran movilización del ejército marroquí es la más grande desde la firma del alto del fuego entre los dos ejércitos el 6 de septiembre de 1991", agrega el presidente saharaui.
Las fuerzas del ejército marroquí según el presidente saharaui se han concentrado con mayor envergadura  en los sectores de Farsia, Guelta Zamur y Auserd del muro militar marroquí.
“Transmitimos nuestro temor y a la vez advertimos que el Reino de Marruecos podría atacar a los territorios liberados del Sahara Occidental donde actualmente se concentran las fuerzas del ejercito, las oficinas, la administración, habitan ciudadanos saharauis y donde están los centros de la ONU”, indica Abdelaziz en su carta a Banki Moon.
El presidente saharaui dijo que si Marruecos lleva a cabo sus pretensiones de agredir  estos territorios sería “una flagrante violación al alto de fuego firmado entre las partes el 6 de septiembre de 1991”. En ese sentido ha pedido a la ONU su intervención y la adopción de medidas urgentes que impidan a Marruecos cometer semejante atrocidad lo que tendría graves consecuencias y repercusiones sobre los  esfuerzos desplegados por las Naciones Unidas y sobre la paz, la seguridad y la estabilidad en la región. (SPS)

viernes, 10 de mayo de 2013

El embajador de Argel, Mohammed Haneche, aclara al general Jesús Argumosa en el CESEDEN “el problema” del Sahara Occidental


[Por Alfonso Lafarga] El embajador argelino en España, Mohammed Haneche, aclaró  al general de División (r) Jesús Argumosa en el CESEDEN, y ante un auditorio de militares de la máxima  graduación,  que el Sahara Occidental no es “un problema” entre Marruecos y Argelia,  pero sí “según la ONU, un problema de descolonización”.
Ocurrió el martes 7 de mayo, ante la sorpresa del director del CESEDEN, teniente  general del Ejército de Tierra Alfonso de la Rosa Morena, que no sabía que el embajador se encontraba  en la sala del Centro de Estudios de la Defensa Nacional donde se celebraba el I Foro de debate ATENEA-ADALEDE, dedicado a “El impacto de las revueltas árabes en el Magreb” y que había  inaugurado  el teniente general del Aire Juan Antonio Carrasco, Jefe de Estado Mayor Conjunto de la Defensa  (JEMACON).
El debate transcurría sin controversia alguna y la complacencia de los intervinientes, hasta el punto de que la frase “ya poco puedo añadir a lo que han dicho mis predecesores, con los que estoy de acuerdo” era, por lo general, la repetida forma de iniciar su alocución los ponentes: el general de Brigada Miguel Ángel Ballesteros, director del Instituto Español de Estudios Estratégicos; Ignacio Rupérez, embajador de España; Rafael Calduch, catedrático de Relaciones Internacionales, y el periodista Enrique Montánchez.
En la presentación del acto el director del CESEDEN, además de las habituales palabras protocolarias y agradecimientos, saludó al embajador de Marruecos, Ahmed Ould Souilem, el saharaui que después de militar desde 1975 en el Frente Polisario, con cargos de responsabilidad,  se pasó a Marruecos en julio de 2009 y a los nueve meses ya fue nombrado embajador por Mohamed VI.  También señaló  la presencia de la embajadora de Mauritania, una mujer vestida con un traje típico de su país (en la página web de la embajada aparece como embajador Mohamed Mahmoud Ould Abdallahi Ould Boye),  sin mención alguna al embajador de Argelia.
El general Argumosa, director de Foros del Grupo ATENEA y moderador del debate, dijo en la introducción que las “revueltas” árabes se iniciaron en Túnez y aludió de pasada al conflicto del Sahara, para acto seguido matizar: “conflicto, entre comillas, entre Marruecos y Argelia”.
Los ponentes coincidieron en situar el origen de la Primavera Árabe en Túnez, y hablaron de Egipto, de Libia, de Mali, de Mauritania… algo de Marruecos y la habilidad de su rey (general Ballesteros), de que el Sahara Occidental puede ser otro punto de desestabilización (embajador Rupérez), de los peligros que desde el Sahel amenazan a  Europa y que Marruecos es la contención y el Sahara Occidental quien sabe lo que seria.
El debate se centró entonces en si era posible revitalizar la Unión del Magreb Árabe (UMA), integrada por Argelia, Libia, Marruecos, Mauritania y Túnez, que no se reúne desde 1994, y la situación en el Sahara Occidental.
En este punto el profesor Calduch se refirió a la peligrosa evolución del problema del Sahara “que hace necesaria la colaboración y el  entendimiento de Marruecos y Argelia, que con la excusa saharaui se han hecho daño mutuamente” y aseveró que Al Qaeda ya está reclutando personal entre los saharauis.
El general Ballesteros reseñó que no hay presión suficiente para que Marruecos cumpla la resolución de la ONU sobre el Sahara Occidental y que el problema del Magreb es si el yihadismo entra en el Sahara Occidental, a la vez que criticó que Marruecos no aceptase la propuesta de Estados Unidos de que la MINURSO vigilara los DDHH en la excolonia española, si como dice allí no pasa nada.
Faltaba ya poco para que finalizase el acto, que clausuraba el secretario general de Política de Defensa, Alejandro Enrique Alvargonzález, cuando  llego el turno de preguntas del público, pidiendo el moderador la identificación de los intervinientes. Y así lo hizo el hombre de aspecto árabe al que acababa de dar la palabra, sentado en la primera fila, justo a la izquierda del embajador marroquí. “Soy el embajador de Argelia”, dijo en español, ante la sorpresa del director del CESEDEN, de los miembros de la mesa y de la sala.
Mohammed Haneche, de 59 años, embajador en España desde noviembre de 2005, expresó detenidamente sus discrepancias con mucho de lo allí expuesto. Cuando ya parecía que iba a terminar pidió unos minutos más al moderador, al que se dirigió para aclararle que su entrecomillado sobre el Sahara Occidental no respondía a la realidad. “Según la ONU -dijo-, el Sahara Occidental es un problema de descolonización, que tiene que hallar una solución justa en el marco de Naciones Unidas”.
Y mirando al resto de los ponentes, continuó: “Vincular el terrorismo con los saharauis es una locura, es un falso pretexto para descalificar el deseo del pueblo saharaui de ser libre, dejados de la mano de dios por quien sabe”, expresión esta última que provocó la sonrisa  de la audiencia, seguida de un general y sonoro aplauso. Las felicitaciones personales y saludos siguieron después fuera de la sala de conferencias, entre ellos el del director del CESEDEN, quien previamente había pedido disculpas públicas al embajador.

sábado, 18 de agosto de 2012

Brevísima historia del Ejercito Liberación Popular Saharaui ELPS. Las gestas que conforman una nación.


*Fotos: Poemario por un Sahara Libre
Pocas cosas ayudan tanto en la conformación de una conciencia nacional como las epopeyas colectivas. Esos hechos que consiguen entusiasmar al mayor número posible de personas, son las que terminan formando el estrato donde se sustenta la conciencia de un pueblo.
Y con la firme convicción de que, a la élite intelectual saharaui, ya no le interesan las epopeyas tribales (la mayoría imaginarias), he aquí una breve exposición que intenta fijar algunos hechos, no todos, de la historia del ELPS..
Las gestas, las heroicas gestas, del Ejército de Liberación Popular Saharaui constituyen el mayor TESORO de la historia del pueblo saharaui como nación moderna.
De ahí que la élite intelectual saharaui, antes que nadie, tenga el DEBER, de al menos no perderse en esa Historia (con mayúsculas). De ahí el inapelable DEBER de conocer, aunque sea a grandes rasgos, algunos pasajes de esa Historia (con mayúsculas).
La base del ELPS la constituye un grupo de 17 hombres voluntarios, que tenían por todo equipamiento militar: 8 fusiles antiguos y cinco camellos. Son los celebérrimos autores del ataque al puesto colonial de El Janga, acaecido el 20 de mayo de 1973 o, lo que es lo mismo, el 18 de Labyadh Lawal de 1393 de la Hégira.
Con el tiempo se crearon las dos Regiones Militares iniciales (Región Norte y Región Sur).
A mediados de 1975, el POLISARIO, ya enviaba, hacia Argelia, a algunas unidades para su instrucción. Años más tarde, también, las mandaba hacia Libia, Cuba y Yugoslavia.
La Primera gran operación tuvo lugar en Amgala, los días 13 y 14 de febrero de 1976. Nótese que la batalla tuvo lugar, incluso, antes de la proclamación de la RASD. Ahí es donde según cierta prensa internacional (la española incluida) cayeron prisioneros, en manos de Marruecos, 96 militares argelinos. Un dato, éste, desmentido hasta hoy día, tanto por Argelia como por el POLISARIO.
‘Ofensiva El Uali’: de junio 1976 hasta diciembre de 1978.
Durante esta Ofensiva tuvo lugar el ataque al Palacio Presidencial de Mauritania, en la batalla de Nouackchott que tuvo lugar el día 08-06-1976.
Algunas de las batallas más importantes, durante esta ofensiva, fueron las siguientes: La Güera, Auserd, Aguerguer, Argub, Gleibat Legleia, todas dentro del Sahara Occidental, y Zuerat, Chum, Ain Bentili, Fdirik , Nouackchott, Tiyigya, Tichit, Bascnu, Uadan, Chenguiti, Atar, dentro del propio territorio mauritano.
Durante 1978 y 1979 hubo intervención directa de las fuerzas francesas cuyos Mirage despegaban de las bases de Dakar (Sénegal) y atacaban, a las unidades del ELPS, que operaban dentro del territorio mauritano.
En esta Ofensiva, se reorganizaron las regiones militares, pasando el ELPS a tener estas 5 Regiones Militares: Sureste; Suroeste; Centro; Norte y Nordeste. Todo ello, además de la reestructuración del propio Ministerio de Defensa y del Alto Estado Mayor (“larkan”) y la creación de las primeras escuelas saharauis de formación militar.
‘Ofensiva Houari Bumedian’: de enero 1979 hasta octubre de 1984.
16-01-1979: Violentos combates en las puertas mismas de El Aaiún;
28-01-79: Se ataca y se ocupa durante 4 horas la ciudad de Tan Tan.
Mayo/79: Destrucción, en Chbeika, de un convoy marroquí donde caen 23 muertos marroquíes.
Junio/79: Se ataca la ciudad de Assa, en Ued Daräa.
11-08-79: Operación de Bir Enzarán. El ELPS reúne para esa operación, a 2000 efectivos militares. Es la primera operación en la que, el ELPS, ataca con tantos efectivos.
24-08-79 o 30 de Ramadhan de 1396 de la Hégira. En ayunas tuvo lugar la batalla de Leboirat (el mayor éxito durante muchos años). El botín capturado incluía 37 carros de combate T-54, de fabricación soviética, que Anuar Sadat había regalado a Marruecos. Esta batalla algunos la llaman ‘El Dien Bien Phu Saharaui’ y otros la llaman ‘La Masacre de los Tanques’, porque, en efecto, en esa operación los ligeros Land Rover habían masacrado a los pesados tanques.
06-10-79: Otra importantísima batalla. Smara. Las unidades del ELPS habían conseguido alcanzar la ciudad de Smara que estaba guarnecida por 8000 soldados marroquíes. Fueron liberados más de 850 saharauis, incluido el notable Mohamed Ali uld Sid El Bechir. Esta batalla, tiene fama de ser una de las más costas, en vidas humanas, para el ELPS.
13-10-1979: Mahbes. Unas diez unidades saharauis cayeron, como fieras, sobre toda la guarnición marroquí del Mahbes, donde había más de 6000 soldados. Todo este batallón fue completamente aniquilado. La prensa internacional (europea incluida), apenas unos días después de la operación, pudo testimoniar visualmente sobre el terreno, el alcance y magnitud de la grandiosa batalla.
Enero y Febrero de 1980: Con Mahbes liberado, las unidades del ELPS avanzaban hacia el norte. Estaban ya acampadas en Ued Tighzert, controlando la Garganta de Lengab, que era el único punto por donde se podía atravesar la cadena montañosa del Wargziz en más 150 kilómetros. Y en su avance hacia el norte, las unidades del ELPS, habían dejado, a sus espaldas, la localidad de Zack. Usted habrá oído hablar del “Cerco de Zack”, pero, en realidad, no era un cerco en sentido estricto, sino que las unidades del ELPS habían avanzado tanto hacia el norte que dejaron, a Zack, a sus espaldas. Consecuentemente, estaba cercada, puesto que no le llegaba ningún tipo de suministros sino era por aire. Ciertamente, el ELPS, había dejado una pequeña unidad para que vigilara a Zack por si hubiera necesidad de intervenir, pero nada más. La localidad de Zack está a unos 50 kilómetros de la frontera saharaui marroquí. Como decía, en febrero de 1980, el grueso de las unidades del ELPS acampaba mucho más al norte, en Ued Tighzert, justo enfrente de la Garganta de Lengab, a unos 100 kilómetros al norte de la frontera saharaui.
En febrero de 1980, el POLISARIO, celebró la festividad del 27 de febrero, en un terreno situado a medio camino entre la Wilaya de Smara y la Escuela 12 de Octubre. Nótese que, entonces, el año 1980 fue un año bisiesto, es decir, febrero tuvo 29 días. Pues menos mal que había un día de más. En aquellos días, las unidades del ELPS, casi no les da tiempo para terminar su desfile (arengar a las masas con los desfiles militares, tenía tanto valor o más que repeler a un ataque marroquí). Todas las unidades fueron avisadas para no romper filas después del desfile. Iban directo a Lengab. En efecto, el día 01-03-1980, se inician las larguísimas batallas del Wargziz. La primera batalla duró, ininterrumpidamente,  los días 1,2,3,4,5,6,7 y 8. Se paralizó el día 9 y, nuevamente, el día 10 continuó hasta el 15 de marzo. Lógico, estaba en juego, nada más y nada menos, que el importantísimo paso o Garganta de Lengab. Las batallas del Wargziz, duraron todo marzo, abril y la primera mitad de mayo. Se acordará Usted de aquella canción que decía algo así como: "los montes de Uark Ziz amanecieron como cementerio de los enemigos". Pues tenía razón, la canción. No era para menos, el asunto.
Para romper la barrera del ELPS, Marruecos, acudió a unos gigantescos batallones con nombres legendarios: Zal-laga y Uhud. Pues, ni acudiendo a la historia del Islam, pudo vencer a las ligeras unidades del ELPS. A finales de abril, el batallón Zal-laga fue derrotado y el General Dlimi que lo mandaba se dio a la fuga. Pero un poco antes, a finales de marzo, también, el batallón Uhud, había sufrido la misma suerte.
Finalmente, en mayo de 1980, Marruecos, consigue franquear el paso de Lengab y abrir un corredor hasta la ciudad de Zack.. Ante su avance, las unidades del ELPS, retroceden a sus santuarios más allá de Aidar, en el Zemmur Lajdhar, donde se reorganizan para seguir los combates.
Desde el verano de 1980, otro batallón gigante, con nombre igual de legendario, ‘Larak’, comandado por el Coronel Azman, se preparaba para entrar en acción. Y entra en acción en agosto de 1980. Y lo hace ocupando los, estratégicamente, importantísimos cerros de Ras Aljanfra, situados en la punta occidental del Wargziz, a escasos 8 kilómetros de la frontera saharaui y a 52 kilómetros de la ciudad de Smara. Marruecos iniciaba, entonces, la construcción de los muros. Esa estrategia y sus preparativos, Marruecos, los había llevado bajo el máximo sigilo y discreción. Ni el POLISARIO ni el aliado argelino se habían percatado de esos planes marroquíes hasta que empezaron las obras.
Sospecho yo que la edad de nuestros jóvenes dirigentes en aquellos días (como media no tendrían más de 30 años) les impidió ver que detrás de aquellos legendarios nombres, Hassan II, tenía planes igual de míticos: prolongar la barrera natural del Wargziz con otra barrera artificial, hecha a base de bombas, espino y toda clase de artilugios.
En efecto, en agosto de 1980 empieza la construcción de los muros y ahí, el ELPS, literalmente, se rompe la crisma para detener su construcción. Los feroces combates duraron todo agosto y fueron especialmente incruentos en septiembre debido, según algunos, a que un combatiente nos había traicionado, pasándose a Marruecos, y facilitando toda la información sobre el despliegue de nuestras unidades, lo que, oportunamente, fue aprovechado por la aviación enemiga que, no ya bombardeaba, sino que regaba con fuego y bombas, las trincheras de las unidades del ELPS.
Es de recordar que durante 1980, es decir, durante las operaciones del Wargziz y las de Ras Aljanfra, se elevó, exponencialmente, el número de peticiones del POLISARIO, a sus aliados, para obtener material bélico. Es de recordar, también, que no tuvo toda la suerte que deseaba en esas peticiones.
La aparición de los muros supuso una auténtica novedad en los frentes. De hecho, descendió considerablemente, el número de operaciones militares durante casi seis meses.
Hubo que esperar al día 11 de octubre de 1981, para librar una de las buenas. Fue la Gran Batalla de Guelta Zemmur. Una batalla al estilo clásico. El ELPS puso toda la carne en el asador y se estrenó, por primera vez, en el uso de los blindados. Empleó 90 blindados (20 blindados BMP; 10 carros T-55; 30 carros PTR y 30 carros Cascabel).  La batalla fue una verdadera carnicería para Marruecos, lo que obligó la intervención rápida de la aviación enemiga. Pero la artillería estaba lista: fueron derribados varios aviones (un Northrop F-5E; dos Mirage; un Hércules C130 y un helicóptero).
FINALMENTE, a la luz de la escasa información disponible, cabe realizar este balance de los 16 años que ha durado la guerra:
El resultado de 16 años de guerra:
-- 2000 operaciones militares. Lo que supone una media de una operación cada 3 días, durante 16 años. Como quiera que hubo períodos de baja actividad, eso quiere decir que, también, hubo períodos en los que se atacaba en varios frentes al mismo tiempo;
-- 3000 prisioneros de distinta graduación;
-- 100.000 víctimas marroquíes, entre muertos y heridos;
-- Un frente de más de 4000 kilómetros, desde La Güera, en el sur del Sahara Occidental, hasta Zagura, en el sureste de Marruecos;
-- 77 aparatos aéreos derribados, que incluyen, avionetas, Mirage, Jaguar, C130, helicópteros;
-- Destruidos o capturados: 8000 vehículos militares, desde los jeep hasta los modernos tanques;
-- Destruidos o capturados: 21 naves marinas;
-- Destruidos 7 trenes;
-- Capturadas 12000 armas;
-- Capturados 800 aparatos de telecomunicaciones
El acceso de nuestras élites culturales e intelectuales, a las nuevas tecnologías, debería ser empleado como una herramienta para que esas mismas élites ocuparan el vacío dejado por el Estado. Es hora de que nuestros historiadores, sociólogos, y demás gentes del saber asuman la RESPONSABILIDAD HISTÓRICA que les ha tocado, ilustrándonos con sus trabajos y sus escritos. Ciertamente, toda una generación de saharauis se ha dejado la piel y la sangre, por colocar, a nuestro pueblo, en el mapa. ¿Estarán las actuales generaciones a la altura de sus predecesoras?
Atentamente  y con mucha humildad, Haddamin Moulud Said.

lunes, 3 de enero de 2011

Declaraciones de un ex-oficial del ejército marroquí



Abdelilahou Issou, el oficial desertor del ejército marroquí en declaraciones exclusivas al periódico argelino “Echorouk” "El alto el fuego salvó al ejército marroquí de una derrota frente al Polisario”

Abdelilahou Issou fue un oficial del ejército marroquí que sirvió en el Sáhara Occidental y ha vivido la guerra contra el Frente Polisario. Actualmente, él vive como refugiado político en Madrid, España, desde que huyó de su país en enero del 2002. Es perseguido por los servicios de inteligencia marroquíes desde hace varios años. Estos servicios han tratado de secuestrarlo.

Se le acusó de espionaje a favor de los servicios secretos de España. Abdelilahou Issou nació el 8 de Junio de 1965 en Tetuan, en el norte de Marruecos.

En esta entrevista, la primera que da a un periódico árabe, en ella revela a éste  periódico varios relatos sobre el ejército de Marruecos, el Sáhara Occidental, el tráfico de drogas y los derechos humanos.

Anouar Malek: ¿Cómo se unió Vd. al ejército marroquí?

Abdelilahou Issou: Después de las masacres cometidas por el ejército marroquí en enero de 1984 en Tetuan y otras ciudades para reprimir la huelga general activa en ese momento, decidí unirme a la academia militar para tratar de cambiar la situación desde dentro. En ese momento, yo estaba convencido de que había gente "noble" que podría cambiar el curso de los acontecimientos. Salí de la academia en septiembre de 1988 con el rango de subteniente y fui asignado a la infantería. Hay un detalle importante que me gustaría mencionar es que mi padre era amigo del fallecido general Abdelsalam Elhadj Ben Omar, también llamado Nigra. Este me dio una carta y me pidió que la transmita a su amigo el general Abdelnabi Brital el director de la academia en esos momentos. El propósito de esta misiva era conseguir que me asignara una buena posición. Sin embargo, esto fue y es en contra de mis principios, por lo que no le entregué la carta. Estoy seguro de que muchos de mis compañeros de aquellos tiempos, y si estuvieran en mi lugar, habrían aprovechado esa oportunidad de oro.



El alto el fuego salvó al ejército marroquí de una derrota frente al Polisario

Anouar Malek: Usted sirvió en el Sáhara Occidental como oficial del ejército marroquí, ¿ nos podria decir algo acerca de lo que ha experimentado?

Abdelilahou Issou: Como subteniente jefe de sección y como teniente que fue nombrado comandante de compañía. Las unidades de infantería en el Sáhara Occidental están divididas en dos categorías. La primera categoría se basa en el acantonamiento a lo largo del cinturón de seguridad (el muro) que fue construido bajo la supervisión de expertos israelíes. El muro es de una longitud de 2700 km. Esta categoría no tiene vehículos (o camiones u otros vehículos). La compañia se divide en secciones. Entre las posiciones que las secciones controlan, hay zonas del muro que no están cubiertas, pero están minadas y cercadas con alambre de púas. Sin embargo, esto no impedia que las unidades de comandos del Frente entraran en estas áreas. La segunda categoría está compuesta por las fuerzas de intervención móvil rápida. Estas tenian vehículos, mejor armamento y el mando era mejor desde el punto de vista táctico. Las unidades localizadas en el cinturón de seguridad se retiran y huyen cada vez que hay ataques importantes, ya que carecían de recursos para hacer frente a los blindados del Frente Polisario. Como jefe de seccion he frustrado varios intentos de infiltración de comandos del Frente Polisario, entre 1988 y 1990. Pero a pesar de mis logros, nunca fui recompensado por ello. Ves a los altos mandos de la zona sur, acantonados en la ciudad de Agadir, muy lejos del frente, mostrar con orgullo sus pechos llenos de medallas, a pesar de no haber pisado nunca el suelo del Sáhara Occidental. Esa es la amarga verdad.

Anouar Malek: ¿Cómo fue la situación de los soldados marroquíes en los cuarteles durante la guerra?

Abdelilahou Issou:  El Polisario nos bombardeaba a diario con ametralladoras de 14,5 y 23 mm, y morteros del calibre 60 o 82 mm, hubo muchas bajas, sin mencionar los heridos. Nuestras bases fortificadas en el muro eran objetivo permanente de cohetes de RPG7 (granadas propulsadas por cohetes), y nuestra vida se convirtió en un infierno. Además, los comandos saharauis se infiltraban en nuestras posiciones y degollaban a los centinelas. Personalmente no dormia de noche, siempre estaba alerta. Pero después del alto el fuego de 1991, la situación ha mejorado. Francamente, el ejército marroquí tiembla con sólo pensar en los comandos del Frente Polisario. En caso de que una guerra estalle de nuevo, el régimen marroqui sería el mayor perdedor, peor aun, los soldados abandonarían sus posiciones.

El 99% de los saharauis están con el  Frente Polisario, la autodeterminación es la única solución

Anouar Malek: ¿Cómo evalúa usted la situación de los derechos humanos en Marruecos y el Sáhara Occidental?

Abdelilahou Issou: Los derechos humanos no se respetan, ni en Marruecos ni en el Sáhara Occidental. Los saharauis son considerados ciudadanos de segunda clase. Ellos son maltratados, perseguidos y oprimidos, y muchos de ellos se unieron al Frente Polisario.  El 99% de los saharauis están con el  Frente Polisario, en cuerpo y alma. Es, además, por esta razón que el régimen marroquí les niega el referéndum de autodeterminación. Los saharauis diariamente ven sus riquezas saqueadas. Un día vi un barco cargado de arena saharaui en venta en las Islas Canarias. Los ejemplos sobre la explotación ilegal de los recursos saharauis abundan.

Anouar Malek: El pueblo saharaui está oprimido, sus riquezas saqueadas, nos podria comentar acerca de la injusticia que sufre este pueblo?

Abdelilahou Issou: Un amigo oficial me dijo un día que a finales de los años 70, un grupo de soldados del 6º Regimiento de Intervencion llegó a un hammam (baño turco) para mujeres, en la ciudad de Smara y violaron a todas las mujeres que estaban allí. Los soldados irrumpian en las casas, robaban todo lo que tenia valor y violaban a las mujeres allí mismo, en sus casas. Incluso los niños y los ancianos no escapaban a la barbarie de los soldados marroquíes. El pueblo saharaui sufre de la opresión y la injusticia, y la violencia que sufren es física y moral. Por lo tanto, un gran número de refugiados saharauis en Tinduf fueron al sur oeste de Argelia para salvar sus vidas.

[Estos son algunos extratos - traducidos del francés - de la entrevista reciente del exoficial marroquí al periódico argelino “Echorouk” ].

Traducción: Muntada Sahara.

Enlace al original de la entrevista (en arabe): http://www.anouarmalek.com/?p=3860

*Fuente: Por un Sáhara Libre quiere agradecer al Sr. Abdelilahou Issou por su colaboración para la publicación de esta entrevista.

domingo, 12 de diciembre de 2010

Los zorros del desierto

AUNQUE PAREZCA CONTRAPRODUCENTE, LA ESTRATEGIA DEL EJÉRCITO SAHARAUI SIEMPRE HA SIDO OFENSIVA EL CONOCIMIENTO DEL TERRENO Y LA MOTIVACIÓN FUERON SUS MEJORES ARMAS EN LA GUERRA DEL SAHARA (1975-1991)

DEIA   ZIGOR ALKORTA IÑAKI MENDIZABAL - Domingo, 12 de Diciembre de 2010 - Actualizado a las 08:33h.

EL uniforme verde de camuflaje destaca sobre el fondo arenoso y arcilloso de la geografía del Sahara. El Ejército de Liberación Popular Saharaui (brazo armado del Frente Polisario) lo adoptó tras el cese de las hostilidades, en 1991, sustituyendo el uniforme caqui que habían usado durante todo el conflicto. Lo curioso es que se decantaron por una prenda que apenas sirve para camuflarse en las dunas arenosas del desierto. Mohamed Alal, responsable de logística del 2º Regimiento de la 2ª Región militar, apenas puede explicar ese cambio, pero sus palabras reflejan lo poco que les importa a los saharauis exponerse ante el enemigo: "Aquí lo típico ha sido el color caqui, sí, pero luego se optó por este uniforme. Puede que no sea el más adecuado, pero en el desierto es muy difícil esconderse. Además, para nosotros lo importante es llegar al objetivo, no vamos a la guerra a escondernos. Camuflamos, sobre todo, los vehículos".

La estrategia, que puede parecer suicida, tiene su parte lógica. "Nosotros nunca hemos estado en situación defensiva", añade, "nuestra táctica es siempre ofensiva". "No nos interesa estar quietos, porque en cuanto te localizan estás perdido, y más ante un ejército tan poderoso como el que tiene Mohamed VI". Acostumbrados a las penalidades del desierto, los saharauis basan toda su estrategia en un perfecto conocimiento del terreno que pisan y en la extraordinaria motivación de sus soldados. "El desierto es la gloria de la táctica y el infierno de la logística", explica el oficial del Frente Polisario. "El desierto plantea problemas logísticos importantes, pero si se conoce es un buen territorio para luchar y para llevar a la práctica las diferentes estrategias. En cambio, es más difícil gestionar un ejército clásico en un lugar así. Nosotros podemos mantener unidades pequeñas en activo durante mucho tiempo, la gente se apaña con poca cosa, comen poco y pueden estar sin beber varios días… El saharaui está acostumbrado al sacrificio", apunta Alal, mostrando sagacidad y templanza.

CONTRA TODOS. El ejército saharaui fue creado el 20 de mayo de 1973, y durante años demostró gran pericia en el campo de batalla, intercalando la lucha de posiciones y de guerra de guerrillas. El ELPS tiene un historial impresionante y sus tácticas las han sufrido tanto los ejércitos coloniales (Francia y España) como el propio ejército de Marruecos. Los Tercios españoles padecieron en sus propias carnes el ímpetu casi suicida de estas gentes del desierto, y la mismísima Legión se vio impotente para parar a los osados beduinos, bien organizados y mucho más motivados que las tropas españolas, que estaban pensando más en regresar a casa que en mantener unas posiciones cada vez más lejanas y extrañas.

Después de la retirada española del Sahara Occidental las Fuerzas Armadas marroquíes y las mauritanas invadieron el territorio, pero durante años padecieron las acometidas del ELPS, una tropa que les infligió humillantes derrotas y obligó a los mauritanos a firmar la paz, mientras que los militares alauitas tuvieron que parapetarse tras un muro que fueron construyendo a lo largo del propio territorio saharaui.

Pero hay que remontarse al principio de la guerra para entender tan extraño fenómeno, la victoria de un pastor llamado David ante un Goliat dotado de mucho más poder. La acción del Janga, una de las primeras emboscadas que el Polisario preparó a los marroquíes, fue un pequeño ejemplo de lo que iba a suceder durante toda la Guerra del Sahara. En aquella ocasión unos pocos combatientes saharauis, armados con un par de fusiles antiguos de cerrojo, tomaron un puesto enemigo y les arrebataron las armas y los medios de transporte que tenían. Durante 16 años los saharauis se batieron sobre un terreno de más de un millón de kilómetros cuadrados, en su mayoría desértico. Lo hicieron con pocos medios y mucha voluntad. Y lo que para el rey Hasan II iba a ser un "paseo militar" y una "operación policial" se convirtió en un fiasco. Los marroquíes se desinflaron en largas batallas de desgaste, acosados en todos los frentes por pequeños grupos de guerrilleros que actuaban de una forma cada vez más arriesgada. El Ejército alauita, mejor preparado pero mucho menos motivado, se desangró. En esa época los saharauis también tuvieron que hacer frente a ataques de militares franceses, que ayudaron con aviación y fuerzas especiales al rey alauita, y también los derrotaron.

Para muestra un botón. Sólo en la batalla de Lebuerat, que se prolongó durante diez días, el ejército marroquí perdió a 562 efectivos y 45 tanques, mientras que los soldados del Frente Polisario capturaron 57 blindados, 125 automóviles, 495 piezas de artillería y 105 toneladas de municiones.

JUGAR AL ESCONDITE. En la actualidad el Ejército de Liberación Popular Saharaui (ELPS) está estructurado en 7 regiones militares, 6 de combate y 1 de logística y asuntos administrativos. Lo gestionan el Ministerio de Defensa y el Estado Mayor. Las unidades de combate, por su parte, se organizan en batallones de infantería, batallones de artillería y artillería antiaérea y otras pequeñas compañías que asumen diferentes funciones de logística. El presidente de la República Árabe Saharaui Democrática (RASD), Mohamed Abdelaziz, es a la vez el jefe supremo de las Fuerzas Armadas.

En total las fuerzas que aguardan fuera del Muro marroquí no suman más de 15.000 hombres, aunque el Polisario cuenta con otros tantos en la reserva. "No merece la pena tenerlos a todos aquí", asegura Mohamed Alal, experto en logística: "es un gasto innecesario y un engorro para todos los soldados; cuando nos hagan falta los llamaremos". Los saharauis cuentan con pocos blindados y no tienen fuerza aérea. Ante este panorama cualquier analista militar deduciría que el ejército del Polisario poco o nada tiene que hacer ante un ejército como el marroquí, mucho más sofisticado y nutrido, tanto en medios como en efectivos. Pero el historial del ELPS y las palabras de sus mandos ponen en jaque la hipótesis.

Habuha Braica es comandante de artillería del ejército saharaui, y además de tener amplia experiencia en el combate, es un teórico en su especialidad.

"Nosotros hemos ampliado las teorías clásicas de la artillería, y sabemos lo que hay que hacer en cada momento. No estamos locos, no nos vamos a enfrentar a un ejército como el de Marruecos de frente, eso no nos interesa. Nuestra guerra es una guerra de desgaste". Y explica cómo llevar esta táctica al terreno árido en el que se ubican: "Nosotros montamos un batallón de piezas de artillería en doce minutos, disparamos y nos movemos. Ellos tienen que localizarnos primero y responder después. Además, en la respuesta lanzan más proyectiles que nosotros, por lo que el gasto de munición es mucho mayor. Nosotros podemos mantener esa estrategia durante 72 horas sin parar. Nuestros cañones pueden disparar cada 40 segundos, si es preciso". Pero para que la estrategia funcione el comandante necesita de soldados adiestrados. Y los tiene: "Un soldado saharaui sabe hacer lo que hacen cuatro y cinco marroquíes. El soldado saharaui es abnegado, instruido y está siempre muy motivado. Esa es nuestra gran baza, además del conocimiento exacto del terreno que pisamos".

El Ejército saharaui se prepara para lo peor


LOS SEIS REGIMIENTOS CON LOS QUE CUENTAN LOS SAHARAUIS EN LOS TERRITORIOS LIBERADOS SE ENCUENTRAN ACANTONADOS FRENTE AL MURO Y PREPARADOS PARA HACER FRENTE A CUALQUIER AGRESIÓN DEL EJÉRCITO MARROQUÍ

DEIA  IÑAKI MENDIZABAL Y ZIGOR ALKORTA (ENVIADOS ESPECIALES AL SAHARA) - Sábado, 11 de Diciembre de 2010 -

TINDUF. LA constancia, la paciencia, la humildad y la obediencia, fama, honor y vida son caudal de pobres soldados, que en buena o mala fortuna la milicia no es más que una religión de hombres honrados". La frase tiñe una de las paredes del refugio militar que el 2º Regimiento saharaui ha instalado en la retaguardia, en Tifariti, a unos 400 kilómetros de los campamentos de refugiados de Tinduf, y resume la filosofía del ejército de liberación del Frente Polisario: humildad y pragmatismo. Es decir, saben de sus limitaciones pero aprovechan al máximo sus ventajas.

Tifariti fue un lugar muy disputado durante la guerra del Sahara (1975-1991). El Polisario tuvo que emplearse a fondo en un terreno reseco y pedregoso, salpicado de una vegetación áspera y rapada, donde los montículos son pieza codiciada de radares y puestos de mando. Los saharauis perdieron Tifariti dos veces, y la recuperaron en otras tantas ocasiones, hasta que los marroquíes decidieron retirarse al Muro, que se encuentra a unos 80 kilómetros de esta posición clave.

Tifariti está situada dentro del perímetro de la 2º Región militar. El ejército del RASD (República Árabe Saharaui Democrática) cuenta con siete regiones militares y otros tantos regimientos; seis están acantonados frente al Muro marroquí y uno permanece en la reserva, apostado en Argelia, en los campamentos de refugiados. El frente, la primera línea del ejército del Polisario en esa zona, está a unos veinte kilómetros del refugio, y ofrece mejores condiciones para la guerra de guerrillas: el paisaje es desigual, con grandes extensiones de tierra interrumpidas por bancos de arena donde abunda la vegetación. El mapa se completa con pequeños promontorios de pizarra o peñascos lisos y negros, pelados por el siroco del Sahara. "La 2ª base, que está afincada aquí, es primordial, es la columna vertebral de todo el ejército saharaui", explica Mohamed Alal, segundo jefe del Estado Mayor de la 2ª Región militar.

AÑOS DIFÍCILES El historial de Alal se asemeja al de casi todos los hombres saharauis de su edad: vivía en el Sahara Occidental (ahora son territorios ocupados) y la guerra le sorprendió muy joven. Se alistó en el Ejército del Frente Polisario y combatió a los marroquíes durante 16 años. Perdió a muchos amigos y le hirieron varias veces. Una de las heridas es visible: le falta el dedo meñique de la mano derecha. Otras heridas, más profundas, asoman sólo cuando relata acontecimientos de aquellos años implacables: "No encontrarás un solo saharaui que te hable bien de la guerra, porque fueron años difíciles, de bombardeos indiscriminados contra la población, años donde luchamos con muchas desventajas y con pocas armas. Pero de aquella dura experiencia aprendimos mucho".

Aunque la amenaza de un conflicto es constante en los territorios liberados, con los acontecimientos de las últimas fechas la situación se ha vuelto extremadamente tensa. Así lo entiende Alal, que define la situación actual como "muy grave", argumentando que "la comunidad internacional no puede permitir que nuestros hermanos del Sahara Occidental sean masacrados, sean arrinconados y humillados de la manera que lo están siendo; ni siquiera son tratados como ciudadanos de Marruecos". El militar habla de forma medida, sin aspavientos, y lo hace con suavidad, como si las palabras las dijera para sí. Son pensamientos mascullados, ristras de susurros con mucho contenido. "No sé durante cuánto tiempo vamos a aguantar esto, pero el ejército del Frente Polisario está preparado para entrar en guerra cuando haga falta. No queremos la guerra, el saharaui es una persona pacífica, pero de alguna manera nos están obligando a tomar un camino que no queremos tomar, el de las armas". Y advierte: "No tenemos ningún miedo a tomarlas, pero estamos esperando a que las gestiones que hace nuestro Gobierno obtengan resultados. Ellos han analizado bien la situación y todos sabemos que Marruecos está esperando que nosotros ataquemos primero, para ponerlo como excusa, pero a nosotros no nos hacen falta más pretextos, tenemos suficientes para ir a la guerra, lo que pasa es que no queremos, sólo lo haremos como último recurso".

Alal califica el momento actual como "de alarma, de emergencia", y compara este escenario con otros vividos anteriormente. "En el 2000 hubo otra situación de alarma total, y ahora la cosa está parecida, puesto que el último discurso del rey de Marruecos ha sido amenazante y puede llevarle a hacer cualquier barbaridad. Esto nos obliga a tomar muchas medidas ante cualquier eventualidad que pueda surgir". El militar piensa que Mohamed VI "sería un aventurero, un suicida, si intentara atacar a los saharauis, porque tanto el ejército como la población marroquí no quieren ir a la guerra, pero siempre se puede esperar esa locura. Nosotros estaremos preparados", advierte.

Los mandos militares se encuentran atrapados entre la voluntad popular y la política del Gobierno saharaui, que opta por la ponderación. "Es una situación muy difícil para nosotros", reconoce Alal. "La gente está mucho más motivada que hace años y el proceso de paz está siendo una patraña. Y después de la masacre del 8 de noviembre la gente no asimila esta situación. Aquí casi todos tienen algún familiar allí, y el sufrimiento de los familiares se les hace insoportable. Además, el mundo no hace nada, y los marroquíes no han tenido la cortesía de tratarles como ciudadanos de Marruecos, ni siquiera eso. Salieron de la ciudad de El Aaiún para no molestar y les masacraron".

La juventud, harta de la ineficacia de la ONU y cansada de esperar, pide armas y reclama la guerra: "Toda la población está motivada porque esta es su tierra, no tiene otra, no tiene más alternativas. Nosotros estamos teniendo serios problemas para contener el ímpetu de los jóvenes, que quieren paz o guerra, pero no soportan esta situación. Es normal, en el frente tenemos muchos jóvenes que están hipotecando su futuro, jóvenes que tienen carreras y licenciaturas y que no saben lo que será de su futuro". Los propios militares tampoco parecen estar cómodos en esta especie de limbo: "Los altos mandos pedimos lo mismo que el pueblo: paz o guerra. Esta situación no la soportaremos de forma indefinida, y estamos preparados para lo peor", opina el oficial, aunque sus palabras, curiosamente, no suenan a amenaza.

UN EJÉRCITO A MEDIDA Refiriéndose al ejército saharaui, "preparado" puede resultar una palabra engañosa, que conduce, además, a una paradoja: no es una tropa numerosa, pero son conscientes de sus debilidades y de sus ventajas, y las aprovechan al máximo.

El ejército del Polisario no cuenta con un gran volumen de armamento y tampoco es dado a las concentraciones ostentosas. No hay soldados profesionales, no se obliga a nadie a enrolarse (tienen opción de entrar en una escuela de instrucción a los 19 años), y la disciplina militar es más permisiva que en un ejército clásico. Todo eso minimiza problemas habituales en otro tipo de formaciones (ejércitos profesionales o de reclutas), como son las deserciones y los suicidios. "Aquí no hacen falta psicólogos, porque nosotros luchamos para liberar a nuestros hermanos de Sahara Occidental, luchamos por nuestra tierra, y esa es una razón poderosa. Nosotros no vamos obligados, nos prestamos voluntarios porque todo saharaui daría su vida por recuperar su tierra. Es una de nuestras grandes ventajas, porque sabemos de buenas fuentes que en el ejército marroquí los reclutas van obligados al Muro y a otros les pagan muy bien por estar allí. Por eso decimos siempre que dos soldados saharauis equivalen a cien marroquíes; no es una fanfarronada, es una realidad que se demostró durante 16 años de guerra", explica el propio Alal.

Un regimiento saharaui (llamarlo división sería excesivo, aunque está organizado como tal) se compone de unos 3.000 hombres, divididos en varios batallones: dos batallones motorizados (blindados), uno ligero, un grupo de artillería, un grupo antiaéreo y una unidad de logística, además de las diferentes direcciones que componen el Estado Mayor de la propia Región militar. El Frente Polisario tiene siete regimientos como éste. A priori no parece un ejército poderoso, pero esta apreciación puede inducir a error al más preciado de los analistas militares. Las palabras de Mohamed Alal son elocuentes en cuanto a este aspecto: "Nosotros no vamos a hacer frente al ejército marroquí de forma convencional. Nuestra estrategia es de desgaste, de guerrilla, de atacar de forma constante y de retirarnos o dispersarnos. Somos conscientes de que no podemos hacer mucho más, pero para nosotros es la estrategia ideal. No contemplamos otros escenarios de guerra. Somos prácticos en este aspecto y no podemos medirnos con un ejército como el de Marruecos, que nos supera en todo, pero ya demostramos durante 16 años que la cantidad no gana una guerra, hacen falta otros condicionantes".

Sin aviación y sin una gran flota de blindados, los saharauis se atreven a desafiar al ejército alauita: "Los aviones son más un elemento intimidatorio que otra cosa. Les sirve para levantar la moral a los soldados marroquíes, pero el nuestro, al ser un ejército muy pequeño, no es un blanco fácil para los aviones. Tampoco tenemos grandes emplazamientos ni construcciones. Y además, disponemos de armas para derribarlos. ¡Y un avión es muy caro!". Razonamiento inquietante que sin embargo pusieron en práctica en los años ochenta, obteniendo buenos resultados y obligando al ejército marroquí a escudarse tras un muro que ahora alcanza los 2.700 kilómetros de largo.

La voz atemperada del militar desgrana las estrategias y los objetivos que alcanzaron en la anterior guerra, planteamientos que mantienen inalterables: "Nuestro objetivo es causar grandes pérdidas al Gobierno marroquí. En los ochenta conducíamos más de cien ataques todas las noches; ellos nos respondían pero no podían mantener ese gasto de munición. Disparaban a todo, estaban esquizofrénicos, disparaban contra coches, contra animales, se mataban entre sí… Y al final se cansaron de disparar y la gente se acercaba hasta las lindes del Muro; había saharauis nómadas que escuchaban hablar a los marroquíes soldados en el Muro"

ENTERRADO SIN AUTOPSIA Por otro lado, el ciudadano saharaui con nacionalidad española Babi Hamday Buyema, que perdió la vida el pasado mes de noviembre en los incidentes de El Aaiún, era enterrado en la noche de este jueves, "sin haberle practicado la autopsia", tal y como reclamó su hermano Lehmad.

Lehmad Hamday Buyema, residente en la localidad alicantina de Mutxamel, mostró ayer su "indignación" tras conocer que las autoridades marroquíes consiguieron el permiso de la esposa de su hermano -de nacionalidad marroquí e hija de un policía de ese país- para enterrarlo, aunque cree que pudo ser "presionada". De este modo, en la noche del jueves acudieron a la morgue de El Aaiún y se llevaron el cuerpo para enterrarlo en el cementerio de Jatrahma, a las afueras de la ciudad. En el enterramiento no estuvo presente la viuda, que conforme a la tradición debe permanecer unos cuatro meses y medio confinada en el domicilio familiar.