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sábado, 14 de julio de 2018

El equipo de Paco Etxeberria halla fosas comunes en el Sahara Occidental


*Fuente: EITB, 11/07/2018
Ha sido la tercera expedición realizada desde 2013 y en esta última colaboración han hallado los restos de tres mujeres. El forense Paco Etxeberria ha sido el encargado de dirigir el equipo. Ver video:

lunes, 9 de julio de 2018

Halladas nuevas fosas comunes en el Sahara Occidental


Un equipo de investigación forense de la UPV/EHU, bajo la dirección de Francisco Etxeberria, ha llevado a cabo los trabajos de exhumación en la región de Meheris
A invitación de la Asociación de Familiares de Presos y Desaparecidos Saharauis (AFAPREDESA), un equipo de investigación forense de la Universidad del País Vasco, bajo la dirección del profesor Francisco Etxeberria Gabilondo y promovido por Hegoa-Instituto de Estudios sobre el Desarrollo y Cooperación Internacional de la UPV/EHU, ha procedido a la exhumación de tres nuevas fosas comunes en la región de Meheris en las zonas liberadas de la República Saharaui.  En estas fosas, se han hallados los cuerpos de tres mujeres. Los hechos podrían remontar a los primeros meses de la invasión marroquí, ya que entre los objetos hallados junto a una las víctimas se encontraron 68 monedas por un valor total 689 pesetas de la época española. Los análisis forenses se llevan a cabo en la UPV/EHU y los informes han servido al juzgado nº 5 de la Audiencia Nacional en la causa sobre vulneraciones de Derechos Humanos al pueblo Saharaui en 1976 ejercidas por Marruecos.
Esta es la tercera expedición realizada desde 2013, siendo exhumados hasta la fecha, 16 cuerpos de los cuales 10 han sido identificados a través de un análisis de ADN y restituidos a sus seres queridos, entre ellos dos menores. Los cuerpos fueron inhumados en Fadret Leguiaa que se ha convertido en lugar de Memoria para todas las víctimas de desapariciones forzadas en el Sahara Occidental.
Durante la primera exhumación del equipo de la Sociedad de Ciencias (Aranzadi) y el Instituto sobre el Desarrollo y la Cooperación (Hegoa), realizada en junio de 2013, los investigadores y forenses, dirigidos por el profesor Francisco Etxeberria y el profesor Carlos Martín Beristáin, hallaron los restos de 8 personas, entre ellos dos menores. Los correspondientes trabajos de identificación con análisis ADN concluyeron que se trataba de: Salma Daf Sidi Salec (DIN español: A-4525013), Bachir Salma Daf (menor), Sidahmed Segri Yumani (DNI español: A-3136048), Salama Mohamed-Ali Sidahmed Elkarcha (DNI español: B-1324045), Sidi Salec Salma (menor), Salma Mohamed Sidahmed (DNI español: A-3509018), Mohamed Moulud Mohamed Lamin (DNI español: A-4520032) y Mohamed Abdelahe Ramdan (DNI español: A 9013149).
Durante un segundo viaje, realizado en noviembre de 2013 por el mismo equipo de expertos independientes, se realizó la exhumación de los primeros restos, su entrega a los familiares de las víctimas y su entierro definitivo en el mismo lugar donde fueron localizados. Además de los seres queridos de los fallecidos, estuvieron presentes en el acto el equipo de la investigación, responsables del Gobierno saharaui y miembros de la Misión de Naciones Unidas para el referéndum en el Sahara Occidental (MINURSO). En el mismo periodo, se llevaron a cabo exhumaciones de 5 cuerpos en otras fosas comunes en la misma región.
Este nuevo hallazgo, realizado en junio de 2018, constituye un paso trascendental para los familiares y para AFAPREDESA en el largo camino de búsqueda de la suerte de más de 400 casos documentados de víctimas de desapariciones forzadas en el Sahara Occidental. La mayoría de estas desapariciones se dieron durante los primeros años de la ocupación militar del territorio (entre 1975 y 1976).
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Resumen con los informes sobre los trabajos de investigación realizados por Hegoa (Instituto de Estudios sobre el Desarrollo y Cooperación Internacional de la UPV) sobre el genocidio marroquí en el Sahara Occidental.
Hegoa: publicaciones sobre Memoria Historia y Violaciones de Derechos Humanos en el Sahara Occidental.

Hegoa: publicaciones sobre Memoria Historia y Violaciones de Derechos Humanos en el Sahara Occidental

Informes sobre los trabajos de investigación realizados por Hegoa (Instituto de Estudios sobre el Desarrollo y Cooperación Internacional de la UPV) sobre el genocidio marroquí en el Sahara Occidental.
Resumen: EIC Poemario por un Sahara Libre
Todos los informes se pueden descargar en pdf. Agradecemos difusión.
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“En el trabajo de investigación que sintetiza en el informe ‘El oasis de la memoria’, el Dr. Carlos M. Beristain trata de recuperar la Memoria Histórica y la situación de los derechos humanos en el Sáhara Occidental, desarrollando un enfoque que sigue la metodología de las Comisiones de la Verdad donde ha intervenido y con el enfoque psicosocial que le dio al REMHI en Guatemala, con la importancia de recoger la información directa y la experiencia de las víctimas” (Adolfo Pérez Esquivel, Premio Nobel de la Paz).
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Esta investigación se basa en testimonios de 154 víctimas saharauis de minas a los dos lados del muro construido por Marruecos y algunos testigos clave. Da cuenta del impacto de dicha problemática silenciada, de la alteración del modo de vida y la cultura de los beduinos, de las consecuencias en la vida y la salud de los sobrevivientes, la mayoría de ellos con discapacidades, y sus familias, así como de quienes han perdido sus seres queridos.
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En el presente trabajo damos cuenta de distintos procesos que hemos seguido en materia de desaparición forzada, desde la devolución a los familiares de los restos encontrados en 2013, la exhumación de nuevas fosas descubiertas en 2014, a la identificación de nuevos desaparecidos y un detallado estudio sobre el derecho a la verdad de las víctimas haciendo un estudio comparativo de cerca de cincuenta casos de desaparecidos, contrastando las distintas versiones dadas a lo largo del tiempo por Marruecos con las investigadas por nuestro equipo.
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En febrero de 1976 tuvieron lugar varios bombardeos de campamentos de población civil desplazada en el Sáhara Occidental. Unos hechos que resultaron trascendentales para el devenir del pueblo saharaui. La presente investigación se centra básicamente en el estudio de caso del bombardeo de Um Dreiga que afectó al campamento más poblado y que fue en el que más víctimas se produjeron. No obstante también se referencian otros como los de Guelta, Amgala o Tifariti.
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Este boletín da cuenta de las investigaciones realizadas por el Hegoa respecto a las violaciones de derechos humanos contra la población saharaui, y analiza el papel de dicha investigación y el enfoque de derechos humanos en la búsqueda de salidas políticas al conflicto.
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Las historias y dibujos de este libro nacieron en un proceso de investigación sobre las violaciones de derechos humanos en el Sáhara Occidental y forman parte de los testimonios recogidos en «El Oasis de la Memoria».
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martes, 14 de marzo de 2017

Presentación de la tesis doctoral “Los procesos de verdad, justicia y reparación a las víctimas de desaparición forzada en el conflicto del Sahara Occidental”


(Fotos: Juanjo Miera) El pasado lunes 13 de marzo de 2017 se defendió en la Universidad de Deusto la tesis doctoral “Los procesos de verdad, justicia y reparación a las víctimas de desaparición forzada en el conflicto del Sahara Occidental”, por parte de María López Belloso.
Esta tesis se ha presentado en el marco del programa de doctorado “Derechos Humanos: Retos Éticos, Sociales y Políticos” de la Universidad de Deusto y ha sido dirigida por los profesores Felipe Gómez Isa y Carlos Martín Beristain.
La tesis aborda el fenómeno de la desaparición forzada en el contexto del conflicto del Sahara Occidental desde el enfoque de la justicia transicional. A pesar de que el conflicto del Sahara Occidental, derivado de una descolonización inconclusa, permanece irresuelto, existen distintos factores que serán analizados en esta tesis doctoral que justifican el examen de los derechos de las víctimas saharauis de desaparición forzada desde esta óptica. En primer lugar, la relación directa entre los derechos de las víctimas a la verdad, a la justicia y a la reparación, y la regulación de la desaparición forzada fruto de una evolución paralela, culminada en la entrada en vigor de la  Convención Internacional para la protección de todas las personas contra las desapariciones forzadas (CIPPDF). En segundo lugar, la ratificación de este instrumento por parte de Marruecos en 2013 supone la existencia de una serie de obligaciones internacionales para este Estado. A pesar de no ostentar la soberanía sobre el territorio del Sahara Occidental, al ser su potencia ocupante, aplican también sobre este territorio las obligaciones internacionales contraídas en virtud de esta Convención. En tercer lugar, este tratado fue ratificado por Marruecos en el marco de las recomendaciones de la Instancia de Equidad y reconciliación (IER). En 2004 Marruecos puso en marcha la IER, que constituyó la primera Comisión de la Verdad en el mundo árabe, y que abordó las violaciones de derechos humanos en el país, concretamente los casos de desaparición forzada y detención arbitraria durante los años más duros de represión del monarca Hassan II, justificando pues el análisis de este fenómeno desde el enfoque de la justicia transicional.
Así, esta tesis doctoral, estructurada en seis capítulos, aborda las implicaciones de estos procesos para la defensa de los derechos de las víctimas saharauis de desaparición forzada a la verdad, a la justicia y a reparación. Además de las distintas fuentes jurídicas y doctrinales, esta tesis utiliza los testimonios directos de las víctimas saharauis de desaparición forzada, fruto del trabajo de campo realizado para El Oasis de la Memoria. Las conclusiones finales de esta tesis se espera que sirvan a las víctimas saharauis para la argumentación de la defensa de su derecho a la verdad, a la justicia, y a la reparación en distintas instancias internacionales como el Comité de Desaparición forzada (CED, el Comité de Derechos Humanos (CCPR), o la Audiencia Nacional española.
El tribunal que valoró el trabajo de la doctoranda estaba integrado por Gabriella Citroni (Universidad de Milano-Bicocca), Sidi Mohamed Omar (Universidad Jaume I), y Joana Abrisketa (Universidad de Deusto) y valoraron el trabajo como innovador, pragmático y bien estructurado, concediendo finalmente el título de doctora con la calificación de “sobresaliente”. 


domingo, 6 de noviembre de 2016

Memoria histórica en el Sáhara: “Las fosas son hechos irrefutables”. Marruecos en su ocupación al Sahara Occidental.



 *Fuente: El Diario.es
Foto: Diario.es e Instituto Hegoa y de la Sociedad de Ciencias Aranzadi
La colaboración del Instituto Hegoa y de la Sociedad de Ciencias Aranzadi permite sacar adelante el proyecto ‘El Oasis de la Memoria', basado en casos de víctimas de bombardeos de población civil, desaparición forzada, tortura y violencia sexual cometidos por Marruecos en el Sahara Occidental.
"El trabajo de documentación de violaciones de derechos humanos constituye una forma de ayudar a convertir el sufrimiento de la gente en un espacio de reconocimiento y de denuncia para la prevención. Pero la investigación de los casos tiene que ir de la mano también del acompañamiento a las víctimas”. Carlos Martín Beristain, médico, psicólogo y profesor en el Máster en Desarrollo y Cooperación Internacional de la Universidad del País Vasco (UPV), ha formado parte del proyecto ‘El Oasis de la Memoria', basado en 261 casos de víctimas de bombardeos de población civil, desaparición forzada, tortura y violencia sexual en el Sáhara. Se trata de la primera investigación amplia que documenta un número significativo de casos, ocurridos entre 1975 y 2010.
Da una idea de por qué un enfoque de derechos humanos es clave para buscar una salida política al conflicto. No se trata solo de documentar con rigor, sino de convertir la investigación en propuestas de acción que ayuden a ver el conflicto desde otra perspectiva”, explica Carlos Martín Beristain.
En el caso del Sáhara, el trabajo de documentar los casos de violaciones graves de derechos humanos y escuchar a las víctimas saharauis comenzó  hace cinco años, con un proyecto de investigación apoyado por algunas instituciones públicas vascas. Desde hace muchos años, el saharaui es un pueblo partido en tres: el de los campamentos de Tinduf en el exilio de Argelia, el del Sáhara Occidental ocupado por Marruecos, y el del éxodo a otros países en Europa para buscar otras oportunidades de vida.
“El problema central en el caso del conflicto del Sáhara es el olvido. Y la investigación de memoria histórica y violaciones de derechos humanos actuales es una herramienta para visibilizar lo que no quiere verse, o lo que sistemáticamente es negado o utilizado políticamente. También es difícil acceder a las víctimas en contextos precarios y, en algún caso, peligrosos”, comenta Beristain.
Como parte de ese trabajo, en 2013 un equipo de Hegoa, Instituto de Investigación sobre Desarrollo y Cooperación Internacional de la UPV, y de la Sociedad de Ciencias Aranzadi, coordinado conjuntamente con el forense Francisco Etxeberria y con la ayuda de la asociación de familiares de desaparecidos AFAPREDESA, descubrió dos fosas comunes, con los primeros ocho desaparecidos identificados de la historia del conflicto saharaui, “Dos de ellos eran niños de 14 años, con disparos típicos de ejecuciones extrajudiciales. Sobre ese trabajo publicamos un informe, ‘Meheris: la esperanza posible', con todo el proceso documentado y las identificaciones llevadas a cabo por el laboratorio Biomics de la UPV. Las fosas son hechos irrefutables. Los muertos hablan de lo que les pasó, si hay alguien que sabe escucharlos”.
Y lo que mostraron esos muertos es que la información dada por Marruecos sobre esos desaparecidos “no era cierta. “En 2010,  [Marruecos] dijo que fueron llevados a un cuartel, donde habrían fallecido, y de uno de ellos que había muerto en un enfrentamiento con el Polisario. Esas pruebas y los familiares todavía esperan una respuesta de las autoridades de Marruecos”, apunta en una colaboración en la revista Campusa, editada por la UPV.
LOS VUELOS DE LA MUERTE
En otra investigación, los ‘otros vuelos de la muerte’, se analizó casos de heridos con secuelas físicas, incluyendo sus  historias clínicas, que demuestran los impactos. “Las heridas en el cuerpo son también las marcas de la memoria de los bombardeos, nunca investigados ni admitidos por Marruecos. Estos son ejemplos de cómo el trabajo científico puede ayudar a documentar casos de violaciones de derechos humanos, pero también esclarecer conflictos.
Las condiciones para el trabajo de las organizaciones de víctimas y de derechos humanos son muy precarias en el Sáhara. “Por eso es muy importante que la memoria ayude no solo a documentar lo vivido sino a su fortalecimiento. Cuando empezamos a tomar testimonios, algunas víctimas nos dijeron: ¿va a servir para algo? Hablar duele, pero también puede tener el profundo sentido de hacer algo positivo con ese sufrimiento”.
En este caso, esas investigaciones fueron consideradas como pruebas determinantes por el juzgado de la Audiencia Nacional en Madrid para acusar a 12 altos cargos militares o civiles del régimen marroquí de ser responsables de crímenes contra los derechos humanos. Es la primera reacción de la justicia española, frente a víctimas saharauis que en 1975-76 eran ciudadanos españoles.
El forense Paco Etxeberria se ha referido al carácter "de oficialidad" que dio el juez de la Audiencia Nacional Pablo Ruz cuando procesó a una decena de altos cargos, militares y policías marroquíes por delitos de genocidio  en el Sahara, entre 1975 y 1992, utilizando como pruebas los hallazgos de restos humanos en fosas de este grupo investigador.

domingo, 17 de enero de 2016

Fosas Sahara. “En vulneraciones de derechos no hay tiempo ni distancia”

Paco Etxeberria y Carlos Martín presentan dos nuevos estudios de la UPV sobre el conflicto saharaui
NOTICIAS DE GIPUZKOA, 16 de Enero de 2016
DONOSTIA - El antropólogo Paco Etxeberria subrayó ayer en Donostia, en la presentación de dos nuevos estudios de investigación sobre el Sáhara Occidental, que “cuando se trata de vulneraciones de derechos humanos, no hay distancia geográfica ni cronológica”.
Etxeberria y el doctor en Psicología Social Carlos Martín Beristain presentaron ayer, en el Ayuntamiento donostiarra, dos publicaciones que recogen los resultados de los últimos trabajos sobre violaciones de derechos en el conflicto Sáharaui del grupo de investigación de la UPV/EHU que ambos dirigen.
El forense consideró que, en cuestión de derechos humanos, “nos tiene que importar igual un asunto que ocurrió anteayer que uno que ocurra mañana, y también que sea local y próximo o lejano”. Desde esta postura, Etxeberria explicó “la tarea” de investigación y descubrimiento de pruebas en el Sáhara Occidental iniciada en 2010 por el instituto Hegoa, con el apoyo de instituciones vascas, y que ya ha dado lugar a varias publicaciones y documentales.
El conocido forense se refirió al carácter “de oficialidad” que dio el juez de la Audiencia Nacional Pablo Ruz cuando procesó a una decena de altos cargos, militares y policías marroquíes por delitos de genocidio en el Sáhara, entre 1975 y 1992, utilizando como pruebas los hallazgos de este grupo investigador.
Las dos nuevas investigaciones publicadas ahora serán remitidas igualmente a la Audiencia Nacional, confirmó, por su parte, el médico Carlos Martín Beristain, quien dijo que los investigadores de Hegoa documentan lo ocurrido a los Sáharauis como “una herramienta fundamental contra el olvido”. “El conflicto Sáharaui es el último de la fila en las prioridades internacionales”, dijo Beristain, quien denunció que se acumulen “40 años sin una salida política, aparentemente sencilla, y con una fuerte responsabilidad del estado español”.
Las dos investigaciones publicadas ahora son Saber al fin. Fosas comunes, desaparición forzada y derechos a la verdad, sobre la identificación de ocho beduinos hallados en dos fosas comunes en una región del perdida del desierto Sáharaui; y Los otros vuelos de la muerte, en torno a los bombardeos a población civil ocurridos en febrero de 1976. 

sábado, 16 de enero de 2016

Etxeberria y Beristain anuncian el hallazgo de otras cuatro fosas con restos de desaparecidos saharauis

Paco Etxeberria, Francisco Martín (Euskal Fondoa), Eneko Goia y Carlos Beristain. (Gorka RUBIO/ARGAZKI PRESS)
El doctor en sicología social Carlos Martín Beristain y el presidente de Aranzadi Paco Etxeberria han presentado hoy en el Ayuntamiento de Donostia el resultado de nuevas investigaciones realizadas sobre la vulneración de derechos humanos en el Sahara, en concreto, sobre los bombardeos contra la población civil saharaui los días 18, 19 y 20 de febrero de 1976, y la exhumación de cuatro nuevas fosas descubiertas en 2014 y en las cuales hallaron restos de cinco personas.
‘Los otros vuelos de la muerte. Bombardeos de población civil en el Sáhara Occidental’ y ‘Saber al fin. Fosas comunes, desaparición forzada y derecho a la verdad en el Sáhara Occidental’ son dos piezas fundamentales para comprender el alcance de las vulneraciones de derechos humanos contra la población saharaui y el manto de silencio con las que han sido cubiertas. Hoy, los autores de ambas investigaciones, el presidente de Aranzadi, Pacto Etxeberria, y el doctor en sicología social, Carlos Martín Beristain, han presentado junto al alcalde de Donostia, Eneko Goia, y responsables de Euskal Fondoa y el Instituto Hegoa, los resultados de este trabajo que comenzó con ‘El Oasis de la Memoria’, una recopilación de 261 testimonios que propició el hallazgo en junio de 2013 y, posterior, exhumación de dos fosas en un lugar desértico de Fadret Leguiaa que contenían los restos de ocho beduinos, entre ellos dos menores de 14 años, ejecutados el 12 de febrero de 1976.
En la comparecencia de hoy, Beristain y Etxeberria han anunciado la aparición de otras cuatro fosas en Río Amgala y Fadret Budreiga con cinco víctimas en su interior. «Sus fallecimientos se produjeron algunos con certeza y otros probablemente en febrero de 1976», han explicado. Una de las personas ha logrado ser identificada mediante prueba genética. Asimismo, se han recuperado objetos personales y ropas habitualmente utilizados por la población civil saharaui de la época, y munición de armas de guerra habitualmente usadas por las tropas marroquíes. En el caso de una de las víctimas, se he podido determinar, a partir de pruebas forenses y del testimonio de sus familiares, que murió por causas naturales durante el éxodo de sus familiares. En otros tres casos se ha acreditado su muerte de forma violenta, mientras que uno de los cuerpos hallados, correspondiente al de una mujer, no parece estar relacionado con el conflicto armado.
Además, han documentado el impacto de los bombardeos de febrero de 1976 en los supervivientes. Esa labor de investigación toma forma en el libro ‘Los otros vuelos de la muerte’, que, en palabras de Beristain, «no es una exposición el horror, sino la historia de un pueblo contada a través de los historiales médicos de las víctimas de esos bombardeos jamás reconocidos por Marruecos y que constituyen crímenes de guerra».
En mayo de 2014, un equipo médico coordinado por el jefe de traumatología del Hospital Virgen del Rocío de Sevilla viajó a los campamentos de Tinduf para recoger las evidencias de estos ataques aéreos en los supervivientes. «Las personas heridas han sufrido en sus cuerpos las secuelas de la guerra como una huella imborrable. Son a la vez la prueba de las atrocidades cometidas y el testimonio de lo que no se puede olvidar», ha subrayado Beristain.
Disposición de las víctimas
La mayoría de aquellos supervivientes viven en la wilaya de Dajla, situada a más de tres horas del resto de los campamentos de Tinduf. «Ese lugar fue construido lejos de Tinduf, porque allí en ese momento había una base militar en la que aterrizaban aviones del Ejército argelino y el constante ruido de los aviones generaba pánico y terror en las víctimas que habían sobrevivido a los bombardeos. Construirlo lejos fue una manera de proteger a las víctimas de ese recuerdo permanente de lo vivido que supone volver otra vez al escenario de la pesadilla escuchando el ruido de los aviones», señala.
Beristain ha remarcado también la disposición de las víctimas, que «han tenido el valor de exponer su intimidad. No es fácil dejarse fotografiar las lesiones. Han puesto su intimidad al servicio del reconocimiento de una historia negada». Critica que «nunca una organización internacional ni Naciones Unidas han realizado una investigación sobre estos bombardeos contra la población civil».

domingo, 20 de diciembre de 2015

Descubren tres fosas comunes en el Sahara Occidental con cadáveres de civiles saharauis ejecutados por Marruecos

Fosas comunes de civiles saharauis fusilados por el Ejercito de Marruecos tras su ocupación a parte del territorio
Argel, 18 dic (EFE).- El presidente de la asociación saharaui de prisioneros y familiares de desaparecidos, AFRAPREDESA, Omar Abdeslam, anunció que expertos españoles han descubierto tres fosas comunes en territorio del Sahara Occidental, según informaron hoy a Efe fuentes que participaron en un congreso del Frente Polisario.
El dirigente de AFRAPREDESA dijo a la prensa al margen del 14º congreso que el Frente Polisario celebra en el campo de refugiados de Dahla, que "el proceso de exhumación de los esqueletos y el análisis de la autopsia están en su primera etapa".
Abdeslam explicó que, aunque no podía dar más detalles del lugar exacto de ubicación de las tres fosas comunes, ampliará la información sobre las mismas "una vez que haya terminado el trabajo sobre el terreno".

"Por el momento, diez personas han sido identificadas en la primera de las fosas", precisó el responsable y añadió que "la fosa más grande contiene sesenta esqueletos de víctimas saharauis enterradas vivas". El activista opinó que las tres fosas comunes "son una prueba más que descubre los crímenes contra la humanidad cometidos por el ocupante marroquí".

domingo, 1 de noviembre de 2015

Sahara Occidental. AFAPREDESA asegura que el régimen marroquí cometió genocidio durante la guerra en el Sáhara Occidental

Hallazgo de fosas comunes de ejecutados civiles saharauis por el ejercito de Marruecos
Fosas comunes de ejecuciones de civiles saharauis a mano del ejercito marroquí durante su ocupación al Sahara Occidental
Shahid El Hafed, 31/10/15 (SPS) -.  El Presidente  de la  Asociación de Familiares de Presos y Desaparecidos Saharauis AFAPREDESA  Sr. Abadslam  Omar ha asegurado este sábado  "que el régimen marroquí ha cometido  un  genocidio  contra  el pueblo saharaui durante la guerra librada  en el Sahara Occidental  a lo largo de los   dieciséis años", durante su intervención en el acto político  celebrado  esta mañana en Chahid El Hafed.
El Presidente de AFAPREDESA    destacó que el descubrimiento de una veintena de fosas comunes de desaparecidos saharauis en los Territorios Liberados del Sahara Occidental testimonia el genocidio y horror cometido por la invasión marroquí al territorio, recordando asimismo la negativa del régimen marroquí a recibir a algunos prisioneros marroquíes liberados por el POLISARIO en el 2004.
El titular de AFAPREDESA condenó el saqueo de los recursos naturales por parte de Marruecos y subrayó la necesidad de presionar a las empresas que participan en el saqueo de los recursos naturales saharauis para que pongan fin a esta   actividad ilegal.
Hace 40 años, Marruecos invadió el Sahara Occidental sembrando el terror, la destrucción, el miedo y la desesperanza, y causando la huida masiva de cientos de saharauis hacia el desierto argelino.
Cuarenta años después, el conflicto del Sahara Occidental sigue en manos de las Naciones Unidas sin comprometerse a organizar el referéndum para que el pueblo saharaui pueda elegir libremente su destino. Cuatro décadas después el Sahara Occidental sigue pendiente de un proceso de descolonización sin que la comunidad internacional reconozca la soberanía de Marruecos sobre el territorio saharaui.

miércoles, 21 de octubre de 2015

“Hemos demostrado a Marruecos que somos un pueblo bien organizado y que no conseguirá pisarnos”. Jornadas 40 años de la Marcha Verde




El 16 de octubre se celebraron las jornadas `40 años de la Marcha Verde, 40 años de solidaridad con el Sahara’ en la casa de cultura Ignacio Aldecoa de Gasteiz, organizado por las fundaciones Alkartasuna, Ezkerraberri e Iratzar y con la ayuda del Fondo Vasco y la fundación CMC.
El dichas jornadas lxs ponentes hicieron un repaso de 40 años de ocupación y vulneración de derechos humanos por parte de Marruecos en Sahara occidental y recordaron la responsabilidad que tiene el Estado Español en el conflicto saharaui.
En la primera charla el delegado para Europa del Frente Polisario Mohamed Sidati recordó la responsabilidad que tienen los estados europeos en la ocupación del Sahara, subrayando sobre todo la responsabilidad del Estado Español. Dijo que después de 40 años sigue sin hacer nada para enfrentarse al problema fundamental. “No hemos logrado que España se haga responsable de sus responsabilidades y dé pasos, como por ejemplo hizo Portugal con Timor” dijo Sidati. La vía para la solución del conflicto es aplicar el derecho de autodeterminación y dejar decidir el futuro libremente a los saharauis, según recordó.
Además, alabó y agradeció la solidaridad mostrada por los pueblos en estos 40 años. “La solidaridad entre los pueblos es imprescindible, porque el sistema que nos oprime es el mismo para todxs”. Denunció la actitud de la Unión Europea, porque mira al otro lado “arrodillándose ante los intereses de unos pocos”. Denunció que las instituciones europeas se han “vendido” a los merados.
Las torturas y los malos tratos, pan de cada día
En la segunda conferencia participaron el joven activista saharaui y refugiado Hassana Aalia y el activista pro derechos humanos y doctor en psicología Carlos Martín Beristain.
Según contó Aalia, en las tierras ocupadas de Sahara occidental la tortura y los malos tratos son el pan de cada día. “Todas las familias tienen miembros desaparecidos o muertos.”
“Lxs niñxs se dan cuenta desde muy pequeños de que viven en una zona ocupada”, añadió. Dijo que a menudo se preguntan por qué está “allí el muro de la vergüenza.” Por otra parte, dijo que en las escuelas marroquís les cuentan la historia “manipulada” y que les obligan a hablar un dialecto que no es el suyo.
Además, comentó el joven activista que lxs saharauis no tienen derecho a una salud pública. “No tenemos tarjetas sanitarias. Yo he conocido qué es eso cuando he venido aquí. Nos roban nuestros recursos naturales y encima tenemos que pagar por ir al médico.”
Aalia recordó que él también ha estado en la cárcel más de una vez por manifestarse libremente y que “en la cárcel también son constantes la tortura y los malos tratos.” Aalia ha sido encarcelado más de una vez, con 17 años por primera vez. La última vez fue por participar en el campamento de Gdeim Izik en 2010. “Aquella acampada fue el principio de las Primaveras Árabes” recordó. Ahora, 25 compañeros suyos están en la cárcel con una pena de cadena perpetua y denunció que los familiares de lxs presxs tienen que hacer miles de kilómetros para visitarlxs. Tiene la misma pena en su contra, por eso está refugiado en Euskal Herria.
Sin embargo, aunque la experiencia de Gdeim Izik no duró demasiado, manifestó que el espíritu sigue vivo. “Hemos demostrado a Marruecos que Sahara es un pueblo bien organizado y que no logrará oprimirnos. Seguiremos luchando hasta que se reconozca el derecho de autodeterminación y el pueblo de Sahara decida libremente su futuro.”
De la misma manera, agregó que son solidarios con el pueblo marroquí ya que “ellxs también son víctimas del régimen marroquí y la pobreza, tortura y malos tratos que produce el régimen marroquí.”
El activista pro derechos humanos Carlos Beristain explicó el trabajo realizado a favor de los derechos humanos en Sahara. Según comentó, hay 400 saharauis desaparecidos aunque Marruecos sólo reconozca a 207 y diga que han muerto por “circunstancias”. Añadió que la situación en las cárceles es penosa y denunció la existencia de prisiones especiales como el PCCMI del Aaiún, recordando que no hay ningún control ni garantías de lo que pasa en prisiones de este tipo.
Beristain subrayó la importancia de saber toda la verdad, la memoria y la reparación. “En los informes que hemos realizado hay un montón de testimonios reales, por que contar lo que ha pasado tiene que tener sentido sobre todo para ellxs.” Después contó algunos casos reales sobre las fosas comunes que han encontrado en Sahara.
Por último, Núria Salamé de Catalanes Amigues del Poble Sahrauí- Federació y Nekane Pérez, ex parlamentaria navarra, hicieron el repaso de la solidaridad mostrada por parte de Catalunya y Euskal Herria a Sahara en los últimos 40 años. Salamé subrayó la ayuda y la solidaridad mostrada por el pueblo, denunciando a la vez la estrecha relación que tienen las instituciones catalanas con el Gobierno marroquí, sobre todo el gobierno de CiU.
Varios marroquís boicotearon las jornadas
Varios agentes provocadores marroquís entraron en la sala desde el principio de las jornadas. Pasaron toda la sesión grabando y tomando apuntes sin ningún disimulo. Cuando la charla de Hassana Aalia y Carlos Beristain estaba a punto de acabar, comenzaron a boicotear la sesión a gritos. Lxs organizadorxs echaron de la sala a dichos provocadores y la ertzaintza les impidió entrar otra vez.
Los saharauis congregados en la sala y los miembros de las asociaciones de solidaridad con el Sahara, conocían de antemano a los provocadores, ya que según mencionaron, han estado en otras jornadas de características similares con las mismas intenciones y actitudes. Aalia dijo que el régimen marroquí les persogue a todas partes y que dichas actitudes suelen ser habituales entre estos agentes provocadores. En ese sentido, lxs organizadorxs recordaron que la solidaridad mostrada por el pueblo a Sahara es mucho pero no suficiente, y que la responsabilidad de dichas situaciones es del Estado Español y la policía.

miércoles, 3 de junio de 2015

La Diputación de Gipuzkoa amplía su ayuda para buscar desaparecidos en Sahara

DIARIO VASCO  02 Junio, 2015
San Sebastián, 2 jun (EFE).- La Diputación Foral de Gipuzkoa ha ampliado de 60.000 a 80.000 euros su apoyo económico a un proyecto en favor de los derechos humanos en el Sahara Occidental que, entre otras acciones, incluye la búsqueda de fosas comunes y la identificación de personas desaparecidas.
Según ha informado la institución foral en un comunicado, el Consejo de Gobierno, de Bildu, ha aprobado hoy "ratificar el convenio" entre la dirección de Cooperación Internacional para el Desarrollo y Euskal Fondoa para investigar vulneraciones de derechos humanos del pueblo saharaui por parte de las autoridades marroquíes.
Fruto de las investigaciones practicadas hasta ahora, los investigadores Paco Etxeberria, de Aranzadi, y Carlos Beristain, de Hegoa, han encontrado fosas comunes en el desierto y logrado identificar cadáveres.
La Diputación guipuzcoana ha asegurado que, gracias a este trabajo, once altos cargos militares de Marruecos han sido procesados en España por delitos de genocidio, lo que, a su juicio, supone "un gran paso adelante en el reconocimiento de los derechos humanos del pueblo saharaui".
De ahí que el gobierno foral haya decidido ampliar su subvención a 80.000 euros, para que, además de continuar exhumando cuerpos, se lleven a cabo acciones de formación en derechos humanos y un estudio sobre la situación de la mujer saharaui.

sábado, 11 de abril de 2015

Manuel Ollé: "No esperamos que Marruecos coopere para traer a los procesados a los tribunales españoles"

Manuel Ollé, profesor de Derecho Penal Internacional. Es el abogado responsable del equipo jurídico en la Audiencia Nacional sobre el proceso por genocidio en el Sahara
ZARAGOZA. - Manuel Ollé, profesor de Derecho Penal Internacional, es el abogado responsable del equipo jurídico en la Audiencia Nacional sobre el proceso por genocidio en el Sahara Occidental. Ollé, coordinador de esta investigación que abarca los delitos cometidos contra los refugiados entre los años 1975 y 1992, considera que la propuesta del juez de la Audiencia Nacional, Pablo Ruz, de procesar a once altos cargos y militares del Gobierno de Marruecos es "un logro en la carrera por la dignidad y los derechos humanos de las víctimas".
¿Por qué es un logro en sí mismo el auto del juez Ruz?
Porque, por primera vez, se pone por escrito y en una resolución judicial el hecho de que existió una auténtica finalidad de eliminar al pueblo saharaui. El auto demuestra que hubo una clara voluntad de acabar con él por parte de las fuerzas ocupantes marroquíes. Desde el punto de vista jurídico, las víctimas saharauis y los responsables de las asociaciones de derechos humanos han visto cómo se les ha dado la razón: los hechos que se habían cometido en ese pueblo eran constitutivos de un crimen de genocidio. Además, también se pone de manifiesto que España tiene jurisdicción y competencia en lo acontecido.
¿Cuáles han sido las claves para llegar hasta aquí?
El primer paso más importante en este proceso fue la propia admisión en 2006 de la querella, en un momento incierto. El proceso no hubiera podido continuar adelante sin la absoluta independencia del poder judicial, por encima del político. El tercer escalón ha sido el admirable trabajo y lucha constante por parte de las víctimas y asociaciones que arrimaron el hombro desde el primer momento y realizaron un esfuerzo tremendo viniendo a declarar desde los campos de Tinduf. El cuarto momento clave fue la modificación de la Ley de Justicia Universal, cuando el juez Ruz confirmó la continuidad del procedimiento y que no afectaba la ley. Dijo que no solo se perseguía (el crimen) al amparo del principio de Justicia Universal sino también al amparo del principio de territorialidad. La última de las claves es el apoyo del proceso, desde el primer momento, por parte de la Fiscalía de la Audiencia Nacional. El último informe del fiscal José Perals apoyando el procesamiento de estos once responsables ha sido un factor muy importante.
¿El hallazgo de la fosa común en 2013 es otro de esos escalones?
Es la última clave fáctica. El hallazgo de la fosa y las investigaciones realizadas por dos profesionales de una categoría tan grande como el forense Paco Echevarría y Carlos Beristáin demostraron que existía la finalidad de hacer desparecer a las víctimas y evitar que se encontrara algún rastro de los desaparecidos. Demuestra la crueldad con la que eran tratados los saharauis, durante las torturas, las ejecuciones extrajudiciales y tantas otras aberraciones.
Y, ¿por qué llega ahora?
El derecho penal internacional es un bebé que comienza en estos momentos su etapa de adolescencia. Los principios de Núremberg congelaron el derecho penal internacional. Ha sido a partir de 1997 y 1998 cuando se ha dado el desarrollo de la Corte Penal Internacional, el momento a partir del cual parece que hemos recuperado la conciencia de que estos graves crímenes no podían quedar impunes. Lamentablemente, la defensa de los derechos humanos en todos los grandes crímenes que se cometieron durante el siglo pasado ha tenido una respuesta tardía. Pero más vale esa respuesta tardía y no que se haya consumado y perpetuado la impunidad de estos hechos.
¿Qué supondrá para el proceso la marcha del juez Ruz de la Audiencia Nacional?
Tanto el juez Garzón, que admitió la querella, como el juez Ruz, han sido determinantes en el caso. Ahora, la marcha del proceso no es cuestión de nombres ni jueces, sino de continuar con el procedimiento. El nuevo juez es muy competente y comprometido con la justicia, como es su obligación, pero también con los derechos humanos. Sólo con que continúe la estela de estos anteriores, el procedimiento seguirá adelante.
¿Qué es ahora lo más complicado?
Traer a los procesados, o a alguno de los procesados, ante los tribunales españoles. El juez Ruz ha decretado siete órdenes internacionales de detención con fines de extradición pero lógicamente, y ojalá me equivoque, Marruecos, como ha hecho siempre con las comisiones rogatorias y la cooperación judicial que se le ha pedido, va a hacer caso omiso. En España no tenemos el proceso en rebeldía, por lo que no se puede realizar el juicio si la persona en cuestión no está en el propio acto del juicio. Y ese será el escollo más importante.
Porque no se espera la cooperación de Marruecos...
Desde 2006 Marruecos no ha atendido ninguna de las solicitudes que hemos realizado. En este sentido, detener a un ciudadano marroquí y entregarlo a las autoridades españolas me parece algo sumamente difícil.

El POLISARIO pide al Gobierno que no entorpezca la acción judicial tras el procesamiento de once cargos marroquíes por genocidio

Que el Gobierno de España no obstaculice la acción de la justicia y dé traslado a las peticiones que hace el juez Pablo Ruz en el auto en el que ha procesado a once altos cargos militares y policiales de Marruecos por genocidio, torturas, asesinatos y desapariciones forzadas en la excolonia española del Sáhara Occidental entre 1975 y 1992.
Esto es lo que piden los responsables del Frente POLISARIO y las asociaciones españolas solidarias con el pueblo saharaui, que temen que el Gobierno español no sea diligente a la hora de tramitar lo que establece el auto del juez Ruz.
La querella que presentó la Asociación de Familiares de Presos y Desaparecidos Saharauis (AFAPREDESA) ha dado como resultado que quede acreditado que hubo un “ataque sistemático contra la población civil saharaui”,   acciones de los procesados destinadas destruir a la población saharaui  por medio del “asesinato, desapariciones forzadas o la reclusión durante grandes periodos de tiempo", destrucción biológica de unas personas por su origen étnico…, dentro del plan de Marruecos para apoderarse del territorio que le fue entregado por España.
Se citan, entre otros casos, cortar los dedos a un recién nacido de una presa, a la que se los llevaron después en la comida, la quema de un saharaui de 70 años rociado con gasolina y el bombardeo con napalm y fosforo blanco de un campamento de desplazados en Un Dreiga, con 39 muerto acreditados, aunque se habla de entre 100 y 200. Se reseñan 50 delitos de asesinato, 76 en grado de tentativa, 202 de detención ilegal, 6 desapariciones forzadas, 23 casos de torturas y al menos un delito contra la libertad sexual.
Bucharaya Beyun, delegado saharaui para España, declaró a El Espía Digital que los saharauis y el movimiento solidario español están muy satisfechos con el procesamiento de los mandos marroquíes, “ya que, por lo menos, el juez ha dado un paso positivo”.
 Aunque sabe que “Marruecos no va a responder”, Beyun, que también es miembro del Secretariado Nacional del Frente POLISARIO,  solicita al Gobierno de España “que ayude al juez para decir a Marruecos que se entregue a esos tipos a la justicia”. “Pedimos al Gobierno español que trate de no obstaculizar la acción del juez”, reclacó.
“Esto es muy poquito de justicia de lo mucho que necesitamos los saharauis; consideramos que España es responsable en parte, porque fue quien entregó el territorio a Marruecos”, dijo el representante de la República Árabe Saharaui Democrática (RASD). “España tiene que hacer algo para resarcir de alguna forma a los saharauis por todo el daño causado”, añadió.
Para las organizaciones que trabajan con el pueblo saharaui el auto de la Audiencia Nacional es “una gran noticia para la justicia y los Derechos Humanos”. El presidente de la Coordinadora Estatal de Asociaciones Solidarias (CEAS-Sáhara), José Taboada, dijo a El Espía Digital que ya es hora de que se haga justicia al pueblo saharaui y que lo que llevan denunciando desde hace casi cuarenta años -las desapariciones, las torturas, el genocidio, tirar desde helicópteros a los saharauis al mar, fosas comunes- se está descubriendo y probando en el auto del juez Ruz.
Taboada espera el momento en que los familiares de los más de 500 desaparecidos y los torturados saharauis vean que se hace justicia y que se acaba la impunidad: “No ocurrió solo hace años, todavía hoy siguen las torturas, las desapariciones y las cárceles”.
Por ello, pide una actuación clara al Ejecutivo: “Si hay un poco de dignidad en nuestro Gobierno, en nuestros país, que defienda a los que fueron españoles y que denuncie esta situación de violación de los Derechos Humano. Esperamos que el Estado español, que lo hizo tan mal,  defienda una solución justa y definitiva al conflicto. Ya es hora, después de cuarenta años”.
El presidente de CEAS-Sáhara desea que “el Gobierno español curse las instrucciones que hace el juez Ruz hacia el Gobierno de Marruecos para que se personen los acusados de genocidio, de asesinatos de personas que tenían DNI español, para ser juzgados en la Audiencia Nacional”.
“España, que sigue siendo de cara a las Naciones Unidas la potencia administradora, tiene una responsabilidad en el conflicto y no puede mirar hacia otro lado: Debe resistir la presión y el chantaje marroquí que seguro habrá, pues es la costumbre de Marruecos  hacia España, para que la sociedad española se dé cuenta de que la justicia es independiente de los intereses políticos y económicos del Gobierno”.
Dos fosas  con los restos de ocho pastores saharauis
La investigación del juez Ruz recibió un importante impulso con el hallazgo en febrero de 2013 de dos fosas comunes en la zona de Fadret Leguiaa, cerca de Amgala, en la región de Smara, en las que fueron enterrados ocho saharauis, varios de ellos con documentación española. En junio de ese año las labores del equipo de la Universidad del País Vasco y de la Sociedad de Ciencias Aranzadi dirigido por el médico forense Francisco Etxeberria determinaron que el 12 de febrero de 1976  los ocho saharauis, beduinos dedicados al pastoreo, dos de ellos menores de edad, fueron asesinados por disparos de fusil en la cabeza y enterrados en el mismo lugar donde habían sido detenidos por  militares marroquíes.
En esa fecha, aunque hacía ya más de tres meses que  las tropas marroquíes habían penetrado en el Sáhara Occidental, todavía ondeaba la bandera española en la sede del Gobierno General de El Aaiún, que fue arriada el 28 de febrero de 1976.
 Uno de los testimonios fundamentales que recabó el juez Pablo Ruz sobre los asesinatos de Amgala fue el de Ali Said Daf, entonces un niño de 14 años, que vio como un militar marroquí asesinaba a quemarropa a dos de los ocho saharauis. Ali Said fue citado en la Audiencia Nacional el 12 de febrero de 2014, pero no pudo declarar ya que el Consulado español en Argelia no tramitó el visado para que viajara a Madrid, como tampoco lo hizo con otro testigo, Kabula Selma Daf. La comparecencia se produjo el 6 de octubre de ese año, junto a la de otros cinco testigos.
Ali Said relató meses antes a El Espía Digital que quedó marcado de por vida -“Me dejó secuelas, no he olvidado lo que viví, lo tengo grabado en el cerebro”- y recordó así lo que ocurrió cuando estaba detenido con otros saharauis y apareció un militar de graduación: “Llegó en un Jeep, con cara de muy cabreado y dijo a los soldados ¿dónde están los perros del Polisario? Primero llevaron a Mulud, al que preguntó ¿dónde está el Polisario? El respondió que no sabía. Le pidió la documentación y dio un dni español. Preguntó por segunda vez  ¿dónde está el Polisario?, perro. Y cuando contestaba, lo juró por Alá, por Mahoma,  no le dejó terminar, cogió el arma de un soldado y le disparó a quemarropa. Con el segundo,  Mohamed Abdalahe, hizo las mismas preguntas, salvo que no le pidió la documentación, hubo las mismas respuestas, no sabía dónde estaba el Polisario y le disparó”.
“Entonces me apuntó a mí, me sentó cerca de sus pies  y yo me puse detrás de él llorando. El militar me dijo que si decía ¡viva Hassan!  ¡viva el ejercito de Marruecos! me salvaba y lo dije en voz muy alta.  Después se marcho en el Jeep”.
Aminetu Haidar, tres años y siete meses desaparecida
En el sumario instruido por el juez Ruz se han recogido testimonios de ciudadanos saharauis que padecieron tortura, como el de la activista de Derechos Humanos Aminetu Haidar, que ha celebrado la decisión judicial.
“Estoy muy emocionada. Ante todo quiero felicitar a Pablo Ruz y a la justicia española por su imparcialidad pese a los intentos del Gobierno para desviar el camino. La justicia está por encima de la política y los intereses. Es un paso, ojalá que sea un motivo más para la resolución que está discutiendo el Consejo de Seguridad, ojalá sea un argumento para acabar con el sufrimiento del pueblo saharaui”, declaró a la cadena SER.
“El 21 de noviembre de 1987, cuando tenía 20 años y era muy jovencita, estaba en mi casa en El Aaiún, me sacaron, me introdujeron en un vehículo blanco, me pusieron una venda -que no me la quitaron en 3 años y siete meses- y me llevaron a un sitio desconocido”, recordó Haidar, que se mostró satisfecha de ver que varios responsables directos de su detención han sido procesados.
Haidar, que ha vuelto de Estados Unidos de defender la causa saharaui, señaló que temía represalias: “Están muy enfadados los marroquíes, me mandaron a un hombre a un restaurante donde estaba acompañada con una abogada para provocarme e intimidarme. Estamos en la lucha y estamos dispuestos siempre. Todo puede pasar”.
Contra siete de los procesados se ha ordenado la busca, detención e ingreso en prisión: Abdelhafid Ben Hachem, gobernador de la Administración Territorial del Ministerio del Interior hasta 1997; Abdelkader Lemdaour, coronel de las FAR y jefe en Smara de 1976 a 1978; Driss Sbai, teniente de la Gendarmería Real en Smara a partir de 1976; Said Ouassou,  gobernador de Smara entre 1976 y 1978, que se cree falleció en 2010; Hassan Uychen, exgobernador de Smara y los inspectores de Policía en El Aaiún Brahim Ben Sami y Hariz El Arbi. Los otros cuatro procesados son el coronel Lamarti y los presuntos "responsables de genocidio" Muley Ahmed Albourkadi, Bel Laarabi y Abdelghani Loudghiri.
Entre las personas contra las que se presentó la querella y no han sido procesadas -ante la inexistencia de base probatoria  suficiente y sin perjuicio de que se pudiera ampliar si aparecieran nuevas pruebas o testimonios”-  se encuentra Hosni Benslimane, general de Cuerpo del Ejército Comandante de la Gendarmería Real. En un auto de Garzón fue citado como “el superior que ordenó y dirigió presuntamente la campaña de detenciones y posteriores desapariciones en Smara en el año 1976”.
Benslimane, condecorado en España en noviembre de 2010 con la Gran Cruz de la orden de Isabel la Católica, formó parte de la delegación que acompañó al ministro del Interior marroquí en una visita a Madrid que  fue recibida por el vicepresidente Alfredo Pérez Rubalcaba, pero no se ejecutó una orden de detención francesa en relación con la desaparición y muerte en París en octubre de 1965 de Ben Barka, opositor al rey  Hasán II, padre de Mohamed VI.
La causa por genocidio contra el pueblo saharaui que en 2007 inició el juez Baltasar Garzón y que ahora ha concluido Pablo Ruz días antes de ser relevado en su puesto en la Audiencia Nacional, se consiguió que no fuera  archivada por la reforma de la justicia universal del Partido Popular al tener las victimas documentación española y encontrarse en el Sáhara Occidental,  territorio que se consideraba parte de España, la provincia número 53.

El Polisario quiere que los culpables del genocidio saharaui respondan ante la justicia

El Frente Polisario desea que culmine el proceso comenzado por el juez español Pablo Ruz contra 11 altos cargos militares marroquíes por delitos de genocidio en el Sáhara Occidental y que sean juzgados ante los tribunales.
"Esta decisión judicial es muy importante para todos los saharauis porque corrobora lo que llevamos años denunciando, pero queremos que termine el proceso y que los culpables sean juzgados", asegura en declaraciones a Sputnik Nóvosti Abdulah Arabi, delegado del Frente Polisario en Madrid.
El auto del magistrado afirma que entre 1975 y 1992 hubo un genocidio en el que también se produjeron casos de detenciones ilegales, torturas o desapariciones forzadas.
Arabi destaca la "responsabilidad" de España en esta cuestión porque se trata de ciudadanos que hasta 1975 eran españoles.
Este auto pone fin a 40 años de impunidad, según el delegado saharaui.
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"Se señala a los culpables de estos crímenes, queda probado el genocidio y además se destaca que realmente estamos ante la ocupación ilegal de un territorio donde se pretendía aniquilar al pueblo autóctono", afirma.
Sin embargo, cree que el gobierno marroquí y español pueden intentar paralizar el proceso.
"Intentarán paralizar el caso, recurrir a sus artimañas o presentar otra querella, para callar, silenciar y crear confusión en la opinión pública", asegura.
El motivo es para mantener las relaciones bilaterales entre ambos países.
Marruecos, señala, "intentará utilizar una política de chantaje y España accederá a ello como ha hecho hasta ahora".
"El Gobierno de España siempre ha supeditado sus intereses económicos con Marruecos en detrimento de la justicia con el pueblo saharaui, y esta vez no será menos, aunque ojalá nos equivoquemos", asegura.
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Sin embargo, se muestra convencido que, de cara a la opinión pública, están probados estos crímenes de lesa humanidad porque el auto se basa, entre otras cosas, en pruebas de forenses españoles que se han desplazado hasta el Sáhara y han descubierto fosas comunes.
"Estamos ante un hecho histórico", afirma Arabi, que se muestra esperanzado por la situación política que se vive en España.
Esta situación, cree, "podría ser la oportunidad para que esta querella siga su camino".
El Frente Polisario, que pide la liberación del Sáhara Occidental, ya ha denunciado estos crímenes en tribunales europeos, para que tenga repercusión internacional.
Sin embargo, la causa abierta por Ruz es la primera que ha llegado a señalar a los culpables y hablado con los testigos.
"Algunas de las personas señaladas ahora como responsables de este genocidio han estado en España y Francia condecorados por los Gobiernos como garantes de la libertad y la democracia, por eso es tan importante sacarlo a la luz", explica.