Mostrando entradas con la etiqueta FISAHARA 16. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta FISAHARA 16. Mostrar todas las entradas

domingo, 16 de octubre de 2016

#FiSahara2016 La película saharaui "Leyuad" se lleva la Camella Blanca del XIII FiSahara

EFE, 16 octubre de 2016.- La película saharaui "Leyuad", realizada por Brahim Chagaf, Gonzalo Moure e Inés G.Aparicio, se ha llevado el premio principal, la Camella Blanca, de la XIII edición del Festival Internacional de Cine del Sahara, que concluyó anoche en el campamento de refugiados de Dajla, Argelia.
La cinta cuenta la historia de Limam Boisha, poeta saharaui que vive en Madrid y que viaja al Sáhara Occidental para recuperar la inspiración, según una nota de prensa enviada hoy por los organizadores.
El segundo premio ha sido para el documental "Sonita", realizado por la iraní Rokhsareh Ghaemmaghami y protagonizado por una mujer afgana joven vendida por sus padres a un marido desconocido: y el tercero para "Gurba, la condena", documental de temática saharaui realizado por Miguel Ángel Tobías.
La actriz Clara Lago, invitada estrella en esta edición del festival, se ha llevado el Premio Fisahara-Eduardo Galeano por su participación en el evento.
"Este festival me ha enseñado muchas cosas, me emociona mucho este premio", ha destacado la actriz. Por otro lado, el Premio Especial ha sido para "Fuera de plano", de la directora palestina Riham Gazali, otra de las invitadas del festival este año.
Para José Taboada, director de Fisahara y presidente de CEAS-Sahara, el evento ha supuesto un año más un reencuentro con la familia saharaui, pero supone "una vergüenza que nosotros nos vayamos y ellos se queden en el desierto sin avances en la solución del conflicto".
Taboada ha realizado un llamamiento, aprovechando que España presidirá el Consejo de Seguridad de la ONU en diciembre, "para exigir a nuestro Estado que impulse algunas medidas en relación con el referéndum pendiente y las violaciones de los derechos humanos que diariamente se producen en los territorios ocupados del Sahara Occidental".
Por su parte, María Carrión, directora ejecutiva de Fisahara, ha destacado que "es la edición más internacional que ha habido hasta ahora" y que "el cine y la cámara se convierten en herramientas esenciales en la lucha contra la ocupación".
La gala de clausura contó con la participación de Clara Lago como presentadora y del primer ministro de la República Árabe Saharaui Democrática, Abdelkader Taleb Omar, además de la banda madrileña Vetusta Morla, que dio el concierto de cierre. EFE

sábado, 15 de octubre de 2016

#FiSahara2016 Vetusta Mora: "España no se atreve a plantar cara a Marruecos con el Sáhara porque le chantajea"

Vetusta Morla actúa en el FiSáhara para dar visibilidad al conflicto saharaui a través de la cultura
Entrevistamos a Guille Galván, guitarrista de la banda, que reivindica que el pueblo saharaui tiene que ser escuchado
Vuelven para cantar en medio del desierto que ya es suficiente. Vuelven a esa "chispa de luz" donde, dice su canción Saharabbey Road, "ya es hora de volver a empezar". Vetusta Morla tocará este sábado para los refugiados saharauis en el campamento más aislado de la hamada argelina, donde viven en una espera constante desde hace más de 40 años. Es la segunda vez que participan en el Festival de Cine del Sáhara Occidental (FiSáhara), pero desde entonces poco ha cambiado.
Guille Galván, guitarrista de la banda, toma la palabra para responder a las preguntas de eldiario.es. Tras haber visitado los campamentos de refugiados en siete ocasiones y trabajar durante cuatro años en la organización del FiSáhara, habla con la empatía de quien conoce al pueblo saharaui desde hace tiempo y se esfuerza en no manchar su discurso con una mirada occidental. Porque, insiste, "a un pueblo que ha hecho lo posible con lo imposible hay que escucharlo".
Defiende la cultura como medio para llegar a una parte de la sociedad que puede desconocer la causa del pueblo saharaui y las responsabilidades ligadas a su exilio. Por eso vienen hasta aquí, con el objetivo de convertirse en altavoz pero también con la intención de compartir su vida con los refugiados durante unos días. "Como siempre, nuestra familia saharaui nos ha acogido muy bien. El otro día sacamos la guitarra en la jaima, cantamos, las niñas nos enseñaron a bailar... Intentas meterte todo lo que puedes, vivir una experiencia emocional además de política".
Hablamos siempre del carácter provisional del campo pero son ya 41 años. ¿Qué responsabilidad tiene España en este exilio que parece no acabar?
El Estado español no hizo los deberes con el proceso de descolonización africano en el Sáhara Occidental. No ha habido ningún gobierno en estos años de democracia que haya presionado realmente para que el conflicto saharaui tenga una salida justa. En España algunos partidos políticos han apoyado su lucha, pero en el momento que han llegado a La Moncloa el tema se ha quedado un poco aparcado. Y en general, no ha habido ningún gobierno que haya presionado lo suficiente por una cuestión de acuerdos internacionales.
¿Qué intereses cree que hay detrás?
España no se atreve a plantar cara a Marruecos porque tiene la sartén por el mango. Por los acuerdos económicos de pesca y, sobre todo, por la inmigración. Marruecos utiliza la valla de Melilla para presionar y chantajear a España para que el tema del Sáhara quede en un segundo plano o se olvide de la agenda diaria.  Por eso es tan importante que existan eventos como el Fisáhara, que a través de la cultura visibiliza el tema internacionalmente, con lo que podemos presionar a la política.
La otra responsabilidad viene de la ONU y de los estados. Tienen que obligar a Marruecos a que cumplan las resoluciones para que el pueblo saharaui elija libremente.
La espera se eterniza y los jóvenes llevan años defendiendo el abandono de la resistencia pacífica y volver a las armas.
Te vienes aquí para ser altavoz, poner la oreja, escuchar y el juicio ético es complejo viniendo del mundo occidental, donde vives en una supuesta democracia, donde hay ciertas cosas que se dan por hecho. Los saharauis llevan desde 1991 con un alto el fuego que no ha tenido una correspondencia a nivel diplomático y administrativo.
En ese sentido, defiendo y creo que es un ejemplo que el pueblo saharaui haya mantenido la paz y tenga la paciencia que tiene pero, aunque no lo justifique, cuando te lo han quitado todo te están engañando y las resoluciones no avanzan, puedo entender que pienses en la lucha armada porque estás desesperado. Porque no te queda mucho que perder. No creo que sea la mejor solución, pero quien soy yo para decir qué está mal y qué está bien.
Te pone un poco los pies en la tierra. La solidaridad es un medio, no es un fin. No puedes convertir una situación solidaria en algo permanente.
En 2015, con la llegada de cientos de miles de refugiados -la mayoría sirios- a Europa, parece que hay una sensibilidad social especial con los refugiados sirios. ¿Cree que se olvidan otros que llevan años en el exilio, como los saharauis?
Los refugiados saharauis siempre han tenido la solidaridad y la ayuda de distintas asociaciones en España, aunque existan otro tipo de refugiados. Todas estas personas no pueden volver a su tierra y necesitan recuperar su identidad o no perderla. Aunque la crisis ha afectado mucho al pueblo saharaui a nivel de recursos. Por eso es fundamental enfocar el tema desde todos los puntos de vista que se pueda: político, cultura, educación... Para forzar que entre en la agenda diaria. Tenemos que hacerlos presentes.
Una de las pocas cosas que ha cambiado en los campamentos es la llegada de la electricidad e internet en las jaimas. Aunque puede parecer una simple mejora, algunos temen que pueda simbolizar la perpetuación del exilio. ¿Qué opina?
Hay un debate interno interesante con respecto a esto. Tengo la sensación de que no somos nadie para meternos en ese juicio. Comprendo a las dos partes. Esto es un campo de refugiados pero, claro, si lleva 40 años ha tomado un cariz más estable, y quizá el debate tiene más que ver con lo psicológico que con otra cosa. Igual que montas una casa de adobe, puedes construirla de cemento con la misma intención de volverte a tu país. Lo mismo pasa con tener internet. 
¿Harán algo especial en su actuación en medio del desierto?
Tendremos un formato más reducido de lo que solemos hacer, porque nos tenemos que adaptar a las condiciones técnicas. Va a sonar seguro Saharaui Road. Pero, en realidad, las canciones son como las transparencias, parece que están ligadas a un momento y lugar concreto y, de repente, toman diferentes significados. Creemos que esto es lo que pasará y se adaptarán al contexto.
El otro día preparábamos La marea y hablamos de cómo se adaptaba a los campamentos: una canción que habla del paso del tiempo, con el imaginario de las playas y de las mareas, ante un pueblo que venía de un país con mar y ahora está en el desierto... Va a ser muy bonito.
¿Recuerda con especial cariño alguna conversación con una persona saharaui que le marcase especialmente?
Sí, la primera vez que vinimos. Estábamos tomando el té. El ritual es muy largo, puedes estar tres horas entre té y té y, mientras tanto, pasa poco... Hablas.
Me acuerdo de que, una vez, le pregunté a la niña de la familia, que tenía 10 años, que si hacían eso todas las mañanas aunque fuesen al colegio. Me dijo que sí y le dije que si no era mucho tiempo dedicado a ello.
Ella me respondió: "Si no hacemos esto, no podemos hablar ni saber quienes somos ni conocernos". Y, claro, me hizo pensar que la pregunta que había hecho era la más tonta del mundo. Lo hacía desde el prisma occidental de la cantidad de tiempo que dedican a lo que nosotros dedicamos unos minutos y hacemos con un microondas. Para ellos es la base de toda su identidad.  

miércoles, 12 de octubre de 2016

Todo listo para el #FiSahara2016 dedicado a los "Pueblos Ocupados: Memoria y Resistencia".

Foto: @cazurro
MADRID (Sputnik) 10.10.2016— El Festival Internacional de Cine del Sáhara, más conocido como FiSahara, vuelve a los campamentos de refugiados saharauis de Dajla "con el objetivo de visibilizar el conflicto que lleva cuatro décadas sin resolución".
"Este año volvemos al Sáhara para visibilizar la lucha y resistencia de los saharauis desde que Marruecos invadió el Sáhara Occidental en 1975; este festival lucha con ellos, por recuperar su tierra y su libertad y para que se haga justicia", aseguró a Sputnik José Taboada, presidente de la Coordinadora Estatal De Asociaciones Solidarias Con El Sáhara (CEAS) y director del FiSáhara.
Este año, el festival, el único que se celebra en un campamento de refugiados en el desierto, se dedicará a los "Pueblos Ocupados: Memoria y Resistencia".
Con este título, el FiSahara acogerá a representantes de distintos pueblos "que sufren las consecuencias de la ocupación en todo el planeta y que son un ejemplo de resistencia para el mundo: desde Papua Occidental, hasta la Amazonía ecuatoriana, Palestina, el Kurdistán y las tierras indígenas de Norte América", señala la organización.
Durante esta semana, cineastas, activistas y artistas celebrarán un encuentro con el pueblo saharaui para compartir sus historias y métodos de lucha.
Los organizadores destacan que este año es "una edición especial del festival", porque "es el año que ha muerto el presidente de la República Árabe Saharaui Democrática y Secretario General del Frente Polisario, Mohamed Abdelaziz, al que se le rendirá un homenaje.
"Abdelaziz apoyó desde el principio el FiSahara, creemos que con el nuevo presidente seguiremos ese camino", asegura Taboada.
Durante los cinco días que durará el festival, además de proyección de películas, habrá talleres, conciertos y, especialmente, mesas redondas en las que se debatirá sobre la situación política.
Entre los invitados de este año destaca el conocido grupo indie español Vetusta Morla y la actriz Clara Lago.
"El pueblo saharaui es un referente, para nosotros es un orgullo poder estar", aseguró uno de los componentes de Vetusta Morla durante la presentación en rueda de prensa del festival.
En las conferencias participarán varios dirigentes de la República Árabe Saharaui Democrática y del Frente Polisario, además de los activistas y cineastas invitados.
Entre los más destacados se encuentra Benny Wenda, un líder de la lucha por la independencia de West Papua; Jennifer Robinson, abogada internacional defensora de los Derechos Humanos, defensora del movimiento por la independencia de West Papua y abogada de Julian Assange; Riham Ghazali, cineasta y fotógrafa palestina de Gaza o Mohamed Dadach, considerado prisionero de conciencia por AmnistíaInternacional y preso político de los Territorios Ocupados del Sáhara Occidental, entre muchos otros.    
El delegado del Frente Polisario en Madrid, Abdulah Arabi, considera que este conflicto "va a tener un final feliz".
"Los saharauis nunca hemos perdido la esperanza, la solución es mediante la vía pacífica", señaló.
No obstante, Arabi destaca que la actual situación política es de "tensión".
"Marruecos está intentando provocar la paciencia del pueblo saharaui, romper el statu quo, mientras la ONU actúa con mucha pasividad, incluso complicidad con Marruecos", denuncia el delegado del Frente Polisario.
Sin embargo, la organización afronta el festival con mucho optimismo "son cinco días de cultura y resistencia junto al pueblo saharaui, compartiendo sus costumbres, conviviendo con la población refugiada, intercambiando experiencias y conocimientos", apuntan.
Esta es la XIII edición del FiSahara, "durante estos 13 años, más de 200 directores, actores y actrices pasaron por el festival y se hicieron eco de la ocupación y resistencia en el Sáhara Occidental. Seguiremos haciéndolo hasta conseguir justicia y libertad", insiste Taboada.
David Bollero, Posos de anarquía, Público. 11/10/2016
Hoy arranca la XIII edición del FiSahara (Festival Internacional de Cine del Sáhara). Se prolongará hasta el próximo domingo 16 y, durante esta semana, volverá a poner el foco en la lucha del pueblo saharaui, absolutamente olvidado por el Gobierno español. Bajo el lema “Pueblos Ocupados: Memoria y Resistencia”, la edición de este año pasa por ser una de las más importantes de los últimos tiempos, porque los tambores de guerra suenan con más fuerza que nunca. De hecho, y aunque las noticias no lleguen interesadamente a los medios de comunicación masiva, el presidente de la república árabe saharaui democrática (RASD), Brahim Ghali, ha autorizado a sus tropas atacar sin restricciones al ejército marroquí.
El motivo es la tensión provocada por Marruecos desde el pasado mes de agosto, cuando incumplió el Acuerdo Militar firmado en 1991 por Marruecos y el Frente Polisario en virtud del cual ninguno de los dos bandos puede sobrepasar el muro de división. La invasión tuvo lugar en La Güera (región de El Guerguerat), la localidad saharaui más sureña en la frontera con Mauritania. En agosto, Mohamed VI llegó, incluso, a cerrar la frontera, según sus argumentos, para impedir que entren por ella tropas saharauis.
Ahora, el Ejército de Liberación Popular Saharaui se ha hecho con el control total de El Guerguerat y tiene orden de disparar si el ejército marroquí vuelve a invadir. Especialmente acertado es el análisis que realiza de la situación el experto en la materia Carlos Ruiz Miguel, en el que se denuncia la ineptitud de la ONU y la MINURSO gestionando el incidente o, lo que es peor, su complicidad con Marruecos.
Y en España, nadie sabe nada, a pesar de que los saharauis fueron compatriotas, ahora que ese palabra está en boca de muchos… Por eso FiSahara y el puñado de locos y locas, que casi sin medios, de manera altruista y con mucho esfuerzo e ilusión lo organizan, son tan importantes. El Festival, reconvertido desde hace unos años en un auténtico referente en el circuito de los Derechos Humanos (DDHH), es un grito que rompe el silencio mediático sobre cuanto acontece a los que un día constituyeron la provincia 53 de España.
Y es necesario, creánme, no sólo porque Marruecos esté forzando romper el alto el fuego aprovechando la reciente muerte del presidente del RASD, Mohamad Abdelaziz, y la impaciencia -aunque son 40 años viviendo en campamentos de refugiados- de los saharauis más jóvenes, sino por el cúmulo de desgracias que vive este pueblo en el desierto: Hace cinco días que un niña saharaui de cuatro años murió víctima de una de las minas antipersona con que Marruecos tiene sembrado el territorio. No sólo eso, Argelia ya ha advertido sobre los temporales de lluvia que se avecinan y que, como sucedió el año pasado, destrozaron algunos de los campamentos de refugiados. Entonces, muchos saharauis tuvieron que escapar de las inundaciones hacia Mauritania, a través de fronteras como la que Marruecos había cerrado con sus soldados.
Así que más FiSahara, por favor, más activistas por la libertad y los DDHH como los que levantan este festival que vuelve a sacar los colores a España, Francia, EEUU y la ONU que, de estallar finalmente la guerra, serán en realidad los que hayan apretado el gatillo.

domingo, 9 de octubre de 2016

Vuelve el Festival de Cine del Sáhara Occidental para visibilizar 40 años de ocupación y resistencia

José Taboada presidente de CEAS, la actriz Pilar Bardem, el Director y cineasta Javier Corcuera y la Directora del FiSahara Maria Carrion
*Fuente: El Diario.es
Foto. Archivo saharaui
La gran pantalla vuelve al desierto del Sáhara. Entre los días 11 y 16 de octubre el festival FiSahara acercará a la población refugiada saharaui cine, cultura y derechos humanos por decimotercer año consecutivo, con el objetivo de visibilizar el conflicto que lleva cuatro décadas sin resolución desde que Marruecos invadió el Sáhara Occidental en 1975.
Bajo el título de "Pueblos Ocupados: Memoria y Resistencia", esta nueva edición del proyecto estará dedicada a las distintas comunidades que sufren las consecuencias de la ocupación en el planeta.
Cinco días de proyecciones, mesas redondas, cultura tradicional, carreras de camellos, conciertos y talleres audiovisuales con las que "ofrecer alivio psicológico a la monotonía y dureza de las condiciones de los campamentos". La organización espera también poder llamar la atención de la comunidad internacional hacia "la situación de olvido en la que se encuentra el pueblo saharaui".
Este año, la clausura del festival correrá a cargo del grupo español Vetusta Morla, que acercará su música en el concierto final de FiSahara 2016. Antes, entre dunas y jaimas convivirán artistas, actores, cineastas y cooperantes con las propias familias saharauis, intercambiando experiencias y creando fuertes vínculos con la comunidad, en un evento de intercambio cultural mutuo.
A ello se suman en esta ocasión dos grandes novedades: los proyectos de innovación Watching Western Sáhara y Solar Cinema Western Sáhara. El primero, una plataforma online con vídeos grabados clantestinamente en el Sáhara Occidental para mostrar las violaciones de derechos humanos contra la población saharaui. El segundo, llega para quedarse: una sala de cine itinerante que utiliza energía solar para ofrecer proyecciones en los campamentos durante todo el año.
La XIII edición del FiSahara rinde homenaje al recientemente fallecido Mohamed Abdelaziz,  presidente de la República Árabe Saharaui Democrática y Secretario General del Frente Polisario. Abdelaziz "ejemplifica a la perfección la lucha de un pueblo que, a pesar del olvido internacional, mantiene intacta su dignidad, su ersistencia y resistencia con el objetivo de conseguir la libertad", afirma la organización.

Además de dar visibilización a la situación y proporcionar alivio a sus gentes, el festival pretende dejar una huella posterior, como ya ha ocurrido antes. De las anteriores ediciones han surgido proyectos a largo plazo, como la escuela de formación audiovisual Abidin Kaid Saleh en el campamento de Bojador que, inaugurada en la edición del 2011, está formando a la primera generación de cineastas saharauis.

domingo, 2 de octubre de 2016

CINE FISAHARA 2016: Clara Lago irá este año a los campamentos saharauis con el cine del FiSahara



CINE FISAHARA en su XIV edición de 2016, Wilaya de Dajla
*Fuente. EFE
Foto. Efe
La actriz española Clara Lago participará este año en el FiSahara 2016, el festival de cine que se celebra en los campamentos de Tinfuf (Argelia), donde viven los refugiados saharauis que reclaman la recuperación de sus territorios ocupados por Marruecos hace 40 años.
Este año, Lago compartirá festival con otros invitados como el líder independentista de West Papua, Benny Wenda; la abogada de Julian Assange, Jennifer Robinson; el director del festival de cine Duhok que se celebra en el Kurdistán iraquí, Shamal Sabri y la cineasta palestina Riham Ghalazi, entre otros.