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miércoles, 26 de julio de 2017

Traidora España. Por Sato Díaz

Año 1975. Traidora España entrega el Sáhara Occidental, entonces aún provincia española, a Marruecos quebrantando la fidelidad a la Justicia Internacional.
Un tribunal marroquí sentencia a 21 activistas saharauis a cadenas perpetuas y más de 300 años de prisión por participar en un campamento de protesta.
Si al Sáhara se le llama la última colonia de África, entonces España es el único país europeo que no ha sido capaz de poner fin a esa lacra, la colonización africana.
La traición quita el sueño al que la ejecuta y perpetúa el desasosiego en quien tiene un mínimo de principios. La traición vuelve, del pasado al presente, una y otra vez, y toma rostro de culpa, de arrepentimiento. No deja descansar. Traidora España que, como a Macbeth, te retumban los fantasmas del pasado para recordarte tus vergüenzas, tus fracasos. Traición, dice la RAE que es una falta que se comete quebrantando la fidelidad o lealtad que se debe guardar o tener; o el delito cometido por civil o militar que atenta contra la seguridad de la patria. La patria, traidora España. Esa España que bosteza.
Año 1975. Traidora España entrega el Sáhara Occidental, entonces aún provincia española, a Marruecos quebrantando la fidelidad que se debe guardar a la Justicia Internacional, al Derecho Internacional, a la Corte Internacional de Justicia de La Haya que había fallado poco antes que no existía vínculo de soberanía territorial entre el territorio del Sáhara Occidental y el Rey de Marruecos. Traidora España. Juan Carlos de Borbón, entonces jefe del Estado en funciones mientras el dictador agonizaba, el 2 de noviembre prometía a las tropas españolas desplegadas en el Sáhara que se defendería el territorio frente a la invasión marroquí que tomaba forma mediante la Marcha Verde. Carlos Arias Navarro, entonces presidente del Gobierno, firmaba una carta redactada por el sultán de Marruecos de compromiso con que los soldados españoles se retirarían, según narran cargos militares de la época. No la redactó él, la redactó el sultán de Marruecos.
Traidora España, entonces, cuando entregaste a todo un pueblo a la barbarie de la guerra, la muerte, el exilio y la ocupación a cambio de sucios negocios, billetes manchados de sangre intercambiados en los postres de cenas compartidas entre familias reales, entre empresarios aficionados al estraperlo, al saqueo y a los favores de ida y vuelta, entre ministros y cargos públicos franquistas entonces, socialistas y populares más adelante. Negocios acordados debajo de las mesas, donde la opinión pública no los puede llegar a ver, donde huele a clamidias y a infección de orina.
Imágenes de la traidora España durante más de cuarenta años. Felipe González prometiendo que el PSOE siempre estaría del lado de los derechos legítimos del pueblo saharaui en 1976, más adelante jugando al intercambio de cromos con familias reales marroquíes y saudíes. A veces los cromos parecen escrituras inmobiliarias. Rodríguez Zapatero, otrora defensor de una alianza de civilizaciones basada en los Derechos Humanos, en 2015 participando en un foro internacional organizado por Marruecos en la ciudad saharaui de Dajla, en unos territorios ocupados donde se violan flagrantemente los Derechos Humanos de la población saharaui, en un territorio que ningún actor internacional reconoce que forma parte de Marruecos, legitimando una ocupación ilegal, militar y violenta.
Pérez Rubalcaba recibiendo como vicepresidente del Gobierno y ministro del Interior al entonces también ministro del Interior marroquí, Taib Cherkaui y un amplio séquito, en el que se encontraba Hosni Bensliman, máximo jefe de la Gendarmería marroquí, imputado por genocidio en la Audiencia Nacional y reclamado también por la Justicia francesa por secuestro y desaparición, haciendo caso omiso a la orden internacional de detención librada por Interpol, así como la euro-orden dictada por la Justicia francesa. La exministra de Exteriores, Ana Palacio, entrando a formar parte de una sociedad estatal marroquí de fosfatos, que expolia estos recursos naturales saharauis, pocos meses después de que el Tribunal de Justicia Europeo aclarara que el Sáhara no es Marruecos y que no se puede comerciar con estos recursos de un territorio no autónomo… Business.
Traidora España, qué malasombra es la traición que siempre vuelve a mirarte a los ojos. Y qué poco aguantas la mirada ante la verdad, cuánto complejo. Un tribunal marroquí sentencia a 21activistas saharauis a cadenas perpetuas y más de 300 años de prisión por participar en un campamento de protesta. En el desmantelamiento de aquel campamento moriría un ciudadano saharaui y también español sin que nadie investigara posteriormente la muerte. Traidora España. Un juicio sin garantías, según han denunciado observadores internacionales, con declaraciones extraídas bajo tortura, según advierte Amnistía Internacional, sin pruebas concluyentes… Les acusan de culpables del fallecimiento de 11 agentes marroquíes. No hay pruebas, ni garantías. Ninguna investigación independiente sobre lo que sucedió en el brutal desmantelamiento de aquel campamento, conocido como Gdeim Izik. Y qué callada estás, traidora España. 21 vidas truncadas y familias rotas. Qué silencio del Gobierno, del PSOE, del PP y tantos otros, mientras la sociedad civil, organizaciones de todo tipo, muestran su descontento. Qué mal te callas, España.
La traición que vuelve a sacarte los colores, España, rojigualdos. Como volvió en el 2009, cuando la saharaui Aminatou Haidar fue expulsada y devuelta desde el aeropuerto de El Aaiún hasta Lanzarote, tras habérsele retenido el pasaporte, por decir que era saharaui y no marroquí. Traidora España, que con el socialista Miguel Ángel Moratinos de ministro de Exteriores aceptabas el chantaje marroquí y el ingreso en suelo español de una mujer extranjera, sin pasaporte, contra su voluntad. Cómo bajas la mirada cuando la traición regresa para mirarte a los ojos. Cuando Haidar mantuvo una huelga de hambre en el aeropuerto de Lanzarote durante 32 días reclamando algo tan de sentido común como que le devolvieran el documento para poder regresar a su casa, en el Sáhara, junto a su familia. Cuando se hizo eco todo el mundo del atropello y venció una mujer frente al complot de dos estados, traidora España y Marruecos.
Qué jodida es la traición que retorna y llama a la puerta de tu casa cuando menos te la esperas, en medio de una sobremesa con amigos y chistes de mal gusto y risas falsas, cortando la digestión de las rosquillas y el anisete. Qué vergonzoso es pasear con la incapacidad y el fracaso marcados en la frente de por vida. Cuando Naciones Unidas y la Comunidad Internacional ya habían condenado mucho antes la lacra de la colonización, cuando toda África se descolonizaba, cuando las potencias europeas se retiraban después de décadas de saqueo, atrocidades, muerte y destrucción, entonces prefieres el acuerdo de trastienda, el trapicheo, la traición, que cumplir con la obligación.
Si al Sáhara Occidental se le llama la última colonia de África, entonces tú, traidora España, eres el único país europeo que no ha sido capaz de poner fin a esa lacra, la colonización africana, tantos años después. Cómo vas a ser capaz de pedir la palabra en algún foro internacional, con tu traje bien planchado y los cabellos brillantes engominados, de levantar la voz y emitir promesas de un futuro más humano, más justo. Cómo vas a ser capaz de esto cuando escondes tanta ceniza bajo la mesa camilla y el brasero, las chustas de los puros encendidos con billetes prendidos. El proceso de descolonización inacabado, hasta que se desarrolle el derecho a la libre determinación del pueblo saharaui, tu promesa, la legalidad internacional, tu traición. Cómo vas a sonreír hablando de democracia, de progreso, de Derechos Humanos o de presos políticos si se nota que no es sonrisa, es una mueca mal disimulada, desencajada.
Traidora España que durante cuarenta años has ejercido de trilera, mientras el pueblo saharaui ha resistido para no ser exterminado. Un pueblo refugiado en un solar en medio del desierto, exilio inhóspito entre el sol abrasador y la arena que no deja crecer la hierba. Un pueblo que ha resistido en un Sáhara ocupado, donde se han borrado los derechos más elementales, humanos, económicos, sociales y culturales. Entre cárceles negras, violaciones, desapariciones, asesinatos, bombardeos con napalm y fósforo blanco, ha resistido este pueblo pobre en riquezas materiales, pero digno en valores, mientras algunas de tus empresas, traidora España, homóloga Europa, continúan saqueando sus escasas riquezas: la pesca, la arena, los fosfatos…
Ahora que, como todos los veranos, han llegado cerca de 5.000 niñas y niños de los campamentos de población refugiada con sus sonrisas inocentes, que juegan al fútbol en las plazas de tus pueblos, que echan a correr cuando se acercan las olas de tus playas, que aplauden cuando se prueban unas gafas que corrigen sus crónicas miopías, que consumen proteínas suficientes para engañar la desnutrición durante unos meses y que se emboban al descubrir que de los grifos sale agua. Ahora, que cerca de 5.000 familias más de todo el Estado se suman a los lazos que se construyen entre pueblos y que no pueden ser borrados por la traición perpetuada en las reuniones de casino. Ahora, traidora España, vuelves a tener la oportunidad de asumir tu responsabilidad, de pedir perdón, decir la verdad y reparar la injusticia. De considerar nulos los juicios sin garantías que acaban de condenar a los activistas saharauis de Gdeim Izik. De asumir tu papel de potencia administradora del proceso de descolonización e iniciar un camino que termine con la lacra del colonialismo en África después de varios siglos. De poder mirar a los ojos al pasado.
Pero qué esperar de ti, traidora España. Cuando a Macbeth le regresa la traición en forma de espejismo, cuando se le aparece el espectro de Banquo, no puede disimular su culpa y enloquece. Tú eres más del sainete y del astracán que de tragedia shakespeariana. Tú no conoces el arrepentimiento, quizás, tan solo unos golpes en el pecho exagerados. Qué bien viene la frase pronunciada por un personaje de Max Aub, aquel que se exilió en México después de la guerra y al que también condenaste al olvido, en su novela “El laberinto mágico”, en una despedida en la frontera pirenaica dejando atrás un país en llamas. Esa frase, “me vienes a la garganta, España”. Porque vienes a la garganta, te repites, como arcadas. Mientras entran en la cárcel estos presos saharauis, tú ya estás preparando la caseta de la feria en terreno recalificado. Ya estás retirando el hediondo gato muerto de un solar en el que pronto construirá la inmobiliaria de tu primo. Y olé.

domingo, 22 de enero de 2017

Juan Carlos Borbón pactó en secreto los términos de la Marcha Verde con Hassan II

Extracto del documento de la CIA
El entonces príncipe acordó el repliegue de las tropas y la entrada de 50 marroquíes en El Aaiún.
Los documentos secretos que la CIA ha desclasificado esta semana arrojan luz sobre algunos de los episodios más significativos de la historia reciente de España: desde las presiones que recibió Felipe González para no celebrar el referéndum de la OTAN hasta el futuro de Gibraltar o de Adolfo Suárez. Pero si hay un nombre que se repite con asiduidad en las 12 millones de páginas ahora públicas es el del rey emérito Juan Carlos I. Y las últimas revelaciones apuntan al papel que el monarca jugó en un acontecimiento decisivo: la Marcha Verde, movimiento en el que España perdió el territorio del Sáhara, que quedó repartido entre Marruecos y Mauritania.
Los hechos tuvieron lugar entre el 6 y 9 de noviembre de 1975. El príncipe Juan Carlos asumía en funciones la jefatura de Estado ante la debilidad física de Francisco Franco y las reivindicaciones que llegaban desde el Sáhara requerían la intervención de la máxima autoridad nacional: el rey Hassan II de Marruecos había diseñado una invasión sobre el territorio -y que pretendía su anexión a su país- a la que bautizó con el nombre de la Marcha Verde. "Se hará cuanto sea necesario para que nuestro Ejército conserve intacto su prestigio y su honor", afirmó el príncipe Juan Carlos en una visita a El Aaiún en vísperas de los acontecimientos.
Pero los papeles de la CIA detallan que el papel del rey emérito no se limitó a mediar para resolver un conflicto que terminó con la retirada del Sáhara del Ejército español. Al menos, eso le confesó el príncipe Juan Carlos al embajador de EE.UU., Wells Stabller: "Madrid y Rabat han acordado que los manifestantes sólo entrarán unas pocas millas en el Sáhara español y que permanecerán un corto periodo de tiempo en la frontera, donde ya no hay tropas españolas".
El informe de la Agencia de Inteligencia continúa con más detalles de los pactos secretos para celebrar la Marcha Verde: "El príncipe [Juan Carlos] ha añadido que delegación representativa de unos 50 marroquíes tendrán permitido entrar en la capital territorial de El Aaiún".
El documento está fechado el 6 de noviembre de 1975, el mismo día en el que arrancó la invasión. "La zona en la que no está prevista que caminen los manifestantes está claramente marcada como campos de minas. Juan Carlos dijo que las fuerzas españolas usarán cualquier medio a su disposición para evitar que los marroquíes crucen esta línea".
TEMOR A QUE SE DESCONTROLE LA SITUACIÓN
"Una vez que los manifestantes crucen la frontera, la situación puede descontrolarse fácilmente", esgrime el documento, incluido en el Boletín de Inteligencia Nacional, que también habla de los movimientos del Frente Polisario. "Algunos de sus miembros están en el área que ya han abandonado las tropas españolas", detalla. "Casi con total seguridad intentarán atacar a los manifestantes".
La CIA subió a internet en la madrugada del martes casi un millón de documentos desclasificados que contienen parte de la historia de la Agencia norteamericana en los últimos 25 años. Son más de 12 millones de páginas de información. Unas 12.500 entradas mencionan a España y contienen informes de estrategia y cables diplomáticos secretos que reflejan la visión de la inteligencia americana sobre la Transición, el rey Juan Carlos y la Historia del país hasta los años 90. Estos documentos se han ido desclasificando regularmente desde 1999 y algunos eran conocidos. Pero para consultarlos había que acudir físicamente al Archivo Nacional en Washington.

viernes, 12 de julio de 2013

Convocatoria en Madrid. Denuncia al Gobierno español por la exportación de material bélico al reino alauita, coincidiendo con la visita a Marruecos de Juan Carlos I

Organizaciones de la sociedad civil exigen la paralización inmediata de la venta de armas a Marruecos con pruebas de que el reino alauí, en el que el Rey Don Juan Carlos está de visita oficial a partir del lunes 15 de julio, las utiliza para la represión del Pueblo Saharaui. Hassana Aalia condenado a cadena perpetua en el juicio de Gdeim Izik, cuestionado por pretigiosas organizaciones de Derechos Humanos, acompañará a los denunciantes.
Madrid, 12 de julio de 2013.- Representantes de CEAS-SAHARA, Justicia i Pau, la Asociación de Juristas Andaluces por el Sahara (AJASAHARA), el Observatorio Asturiano de Derechos Humanos para el Sáhara Occidental y el Observatorio Aragonés para el Sahara Occidental se concentrarán este lunes, 15 de julio, a las 12:00 horas, en la puerta del Ministerio de Economía y Competitividad con el objetivo de interponer una denuncia para paralizar la exportaciones de nuevos vehículos militares con destino a Marruecos. En dicha denuncia se presentarán pruebas de que el Reino alauí los está utilizando para la represión del Pueblo Saharaui, lo que convierte su transacción comercial en ilegal según la normativa española y los tratados internacionales contra la venta de armas suscritos por España. La denuncia coincide con el viaje oficial del Rey de España a Marruecos, del que hablarán los denunciantes por su relación con estas operaciones. Hassana Aalia, un joven saharaui condenado a cadena perpetua en el juicio de Gdeim Izik, que prestigiosas organizaciones de Derechos Humanos piden sea anulado, y testigo del uso fraudulento de dichas armas, estará en la concentración.
CONVOCATORIA
Tema: Presentación de denuncia contra la venta de armas y material de doble uso a Marruecos
Interviene en la denuncia: Pepe Taboada (CEAS-Sahara), Eduardo Melero (Justicia i Pau), Francisco Serrano (AJASAHARA) y Luis Mangrané (Observatorio Aragonés para el Sahara Occidental).
Acompaña: Hassana Aalia
Fecha: 15 de julio de 2013
Hora: 12:00
Lugar: Puerta del Ministerio de Economía y Competitividad (Paseo Castellana, 162)

Teléfono de contacto: 646795541

Campaña Amnistía Internacional. Viaje de alto nivel a Marruecos: ¿Los derechos humanos estarán? Los esperamos

Iniciada el 10 de julio de 2013.
Firma aquí:
Enviaremos un mensaje en tu nombre (leer) al Ministro de Asuntos Exteriores y de Cooperación José Manuel García-Margallo (el mensaje enviado contendrá tu nombre, apellidos y correo electrónico).
Su Majestad el Rey junto con el Ministro de Asuntos Exteriores y Cooperación, así como empresarios viajarán a Marruecos del 15 al 17 de julio. Queremos que los derechos humanos estén en su agenda. ¡Actúa!
El monarca hará "un viaje oficial y de trabajo a Rabat" entre los días 15, 16 y 17 de julio, atendiendo a una invitación del rey Mohamed VI de Marruecos. La nutrida representación española incluirá altos cargos del gobierno y empresarios.
Desde Amnistía Internacional exigimos que, entre los múltiples temas que se tratarán con el Rey Mohamed VI, estén los derechos humanos, por ejemplo :
El respeto a la libertad de expresión, reunión y asociación
Que se deje de hacer uso excesivo de la fuerza para dispersar manifestaciones
Que no se celebren juicios injustos 
El fin de la tortura y malos tratos
Que no se reprima a activistas y civiles saharauis en lo que se refiere a todos los temas anteriores
El fin de la discriminación y la violencia hacia mujeres y niñas
Que dejen de obstaculizar la existencia de un mecanismo de observación de los derechos humanos en la Misión de Naciones Unidas para el Referéndum en el Sáhara Occidental (MINURSO).
La crisis económica no puede ser excusa para hacer de la política exterior española una herramienta orientada exclusivamente a la búsqueda de acuerdos comerciales e inversión empresarial.

El viaje del rey. Javier Perote

*Juan Carlos I en El Aaiun, Sahara Occidental; 1975
Empiezo este escrito sin poder evitar una gran sensación de tristeza  y vergüenza; el Rey va a viajar a Marruecos. Ya lo anunciaron para el  mes de marzo pasado. Entonces escribí una  especie de carta abierta  para pedirle que no lo hiciera. Acababan de pronunciarse las brutales sentencias por los sucesos ocurridos durante el desmantelamiento del campamento de Gdeim Izik, y su viaje en ese momento era como una burla a las  familias de los presos y a las de los miles de saharauis que sufren constantemente la represión de ese régimen.
Ahora, cuando el Rey decide realizar su aplazado viaje, se encuentran en España unos cinco mil niños saharauis repartidos por todo el territorio. Vienen desde lo profundo del desierto, de los campamentos de refugiados donde malviven desde que el Gobierno de Arias Navarro con Juan Carlos de Jefe de Estado los abandonó a su suerte. Apenas ha empezado la estancia de estos niños entre nosotros y  el Rey decide emprender su viaje a Marruecos. Ahora la burla es a estas cinco mil familias que han acogido a estos niños.
Tampoco cuando se fue a Bostwana a cazar elefantes estuvo bien elegido el momento, en plena crisis social y económica del país. La prueba es que se vio obligado a pedir excusas. Ni la imagen de aquel hermoso animal  espachurrado como un higo porque una pandilla de bonvivant fueron a divertirse unos días, habla bien de la sensibilidad de nuestro Rey. Ni cuando le pegó dos tiros al osito Mitrofan; aunque fuera un borracho.
No acierta el Rey en esto de los viajes ni en las fechas. Además cabe preguntarse: ¿por qué tanto viaje a Marruecos? ¿Será porque allí la poca libertad de prensa le garantiza impunidad en sus correrías y le  pone a salvo de preguntas indiscretas?
Juan Carlos empezó mal su reinado cediendo al chantaje que supuso la Marcha Verde; veremos cómo termina. De aquella experiencia Marruecos sacó conclusiones  y desde entonces no ha parado.
Desde hace treinta años empezaron las familias españolas a acoger niños saharauis por diversos motivos; enfermedad u otros. En todos esos años, el Rey  no  se ha dignado mencionarlos ni una sola vez aunque solo fuera para desearles una feliz estancia. Tampoco lo ha hecho nunca  en estos veintisiete años que hace que vienen en la operación “Vacaciones en Paz”. Nunca ha tenido un pensamiento para ellos, nunca les ha tenido presentes ni aún tratándose de los hijos o nietos de aquellos que un día fueron ciudadanos españoles y a los que prometió defender sus legítimos derechos.
La operación “Vacaciones en Paz” es la mejor muestra de la voluntad de dos pueblos de entenderse por encima de políticas en contrario y de prejuicios, muchas veces alentados artificialmente por el poder. No hay en el mundo  una operación como ésta en que miles de familias musulmanas envían a sus hijos a pasar unas vacaciones entre familias cristianas. Creo que puede ser un modelo de convivencia a mostrar por todo el mundo, pero por razones que no entiendo esta magnífica operación cristiano/musulmana pasa casi desapercibida. Son cinco mil (otros años han venido hasta diez mil), pequeños embajadores de buena voluntad que un día cuando sean mayores recordarán con afecto su estancia entre nosotros. Algunos de los que vinieron en las primeras expediciones tienen más de treinta años, y bastantes de ellos ya ocupan puestos de importancia en la administración saharaui. Muchos de ellos hablan con fluidez el español. Pero no lo aprendieron en España; fue Cuba la que acogió a miles de ellos y, a pesar de sus carencias, durante bastantes años, puso en marcha una formidable operación de ayuda al pueblo saharaui cuando estaban casi olvidados por todo el mundo.
Los futuros dirigentes de la Republica serán algunos de estos niños que pasaron algún verano con familias españolas.  No pasará mucho tiempo antes de que el Sáhara sea independiente, y a cualquiera se le puede ocurrir que cuando esto suceda, lo mejor para España  sería  que al frente de la República Saharaui estuvieran algunos de estos niños que hablen español y que mantengan vínculos afectivos con las familias con las que convivieron, los vecinos que conocieron en los pueblos donde estuvieron y los niños con los que jugaron. Pero al Rey, y a esa corte de políticos y gente importante que le acompañan, estos argumentos no los comparten; ellos están a lo suyo.
Javier Perote- julio 2013

miércoles, 10 de julio de 2013

Ante su próxima visita a Marruecos. El Rey debe cumplir el compromiso que adquirió como jefe de estado con los saharauis (CEAS Sahara)

-Juan Carlos se comprometió a proteger los legítimos derechos de la población saharaui en noviembre de 1975
-El rey debe ser coherente con sus palabras y tener el coraje de asumir responsabilidades nunca asumidas
-Los empresarios españoles y Marruecos no pueden negociar sobre asuntos en los que no son competentes legalmente
Madrid, 10 de julio.- Los movimientos solidarios con el Sáhara  han pedido al rey Juan Carlos que cumpla su palabra y proteja los legítimos derechos de la población saharaui, compromiso que adquirió cuando viajó  en noviembre de 1975 al Sáhara Occidental, cuando aún era colonia española, como jefe de Estado en funciones.
Ante la visita que el monarca realizará el próximo día 15 a Marruecos, la Coordinadora Estatal de Asociaciones Solidarias con el Sáhara (CEAS-SÁHARA), la Federación de Instituciones Solidarias con el Sáhara (FEDISSAH) y la Coordinadora de los Intergrupos parlamentarios “Paz por el Sáhara, han enviado una carta a Juan Carlos en la que le recuerdan sus palabras de compromiso pronunciadas en El Aaiún ante jefes y oficiales  del Ejército: proteger “los legítimos derechos de la población saharaui, ya que nuestra misión en el mundo y nuestra historia nos lo exigen”. “Aún es posible enterrar el dolor y la ira y restaurar la dignidad y la justicia que sus palabras  no consiguieron enmendar ni enderezar entonces”,  dicen al rey.
Las organizaciones solidarias con el Sáhara piden a Juan Carlos que haga entender a las autoridades marroquíes el derecho a la libre soberanía del pueblo saharaui, así como que los empresarios españoles y los marroquíes no pueden negociar sobre asuntos y bienes en los que no son competentes legalmente.
En la carta se solicita respeto a los derechos fundamentales de la población saharaui, derechos que pasan por la seguridad de bienes y personas y por el cese de las agresiones indiscriminadas a mujeres, ancianos y niños. También se demanda la liberación de los presos de opinión, la finalización de la persecución política y el fin del muro que divide el Sahara Occidental.
Los firmantes de la carta, José Taboada por CEAS-SAHARA, Carmelo Ramírez por FEDISSAH y Carmelo Barrio por los Intergrupos parlamentarios, reclaman al rey  Juan Carlos que les represente y “coherentemente con sus palabras de ayer, tenga hoy la decisión y el coraje de asumir las responsabilidades nunca asumidas y se implique decididamente en la búsqueda de una solución política que reconozca los legítimos derechos del pueblo saharaui para asumir su propia responsabilidad en el ámbito de las naciones contemporáneas”.
“Su amistad y cercanía con la monarquía marroquí –finaliza la carta- no puede desairar el espíritu de equidad y la consecución de la justicia para quienes, con total entereza y tal vez a su pesar, no han dejado de formar parte aún de nuestra comunidad y nuestra historia”.
Asimismo, CEAS-SAHARA pide a los exministros españoles de Exteriores que acepten la invitación del rey para viajar a Marruecos y asistir a una cena con Mohamed VI, que tengan la valentía de adoptar una postura conjunta en defensa del derecho de los saharauis a decidir su futuro, un pueblo al que España abandonó y con el que tiene una deuda histórica.
CARTA AL REY JUAN CARLOS, CON MOTIVO DE SU VIAJE A MARRUECOS
TODAVÍA HAY UN TIEMPO PARA LA JUSTICIA EN EL SÁHARA OCCIDENTAL
Señor:
Aún es posible enterrar el dolor y la ira y restaurar la dignidad y la justicia que sus palabras del Día de Difuntos de 1975, pronunciadas ante Jefes y Oficiales de nuestro ejército colonial en el Sáhara Occidental, no consiguieron enmendar ni enderezar entonces. Se comprometía, decía en ese día, a proteger “los legítimos derechos de la población saharaui ya que nuestra misión en el mundo y nuestra historia nos lo exigen” con el ofrecimiento de proponer “soluciones justas y desinteresadas” que se establezcan desde la búsqueda “con afán de la cooperación y entendimiento entre los pueblos”. Que lejos quedan esas palabras pero que vivas siguen estando aún hoy si sus intenciones de entonces eran verdaderas y no mera simiente en el viento.
Todavía hay tiempo para que, en su próximo viaje al Reino de Marruecos, trate de hacer entender a sus autoridades que no habrá una solución para el contencioso que mantienen que no pase por asumir que los imaginarios derechos que el reino alauíta tiene sobre el Sáhara solo podrían construirse a partir del ejercicio de la voluntad y la libre soberanía del pueblo saharaui, único y elemental responsable de su propio destino. De la expresión incondicional de sus decisiones como punto final del colonialismo al que ha estado sometido.
Sigue siendo posible que nuestros empresarios entiendan y acepten que no se puede negociar sobre asuntos y bienes cuya competencia no le corresponde legalmente ni a las autoridades marroquíes ni a su pueblo. Y que se garantice el respeto a los Derechos Humanos (económicos, sociales y culturales) de los y las saharauis que aún siguen siendo parte de nuestra historia y sobre cuya protección y defensa aún tenemos responsabilidades que asumir y cumplir.
Unos derechos que pasarían necesariamente por la seguridad de bienes y personas y por el cese de las agresiones indiscriminadas que incluyen a mujeres, ancianos y niños. Por la liberación de los presos de opinión y la finalización de la persecución política a quienes defienden ideas y planteamientos aceptados comúnmente por la comunidad internacional. Y que debería de acabar con ese muro siniestramente burlesco que separa a las tierras y las gentes y rompe la libertad de los caminos del desierto.
Por eso, haciéndonos eco del sentir de cientos de miles de españoles y españolas, de un buen número de partidos políticos y sindicatos, de los parlamentos y ayuntamientos que han demandado la autodeterminación del pueblo saharaui y la defensa de sus derechos cívicos y personales, de las diferentes instituciones y colectivos que han unido sus voces para pedir el respeto a la dignidad y a la voluntad de ese pueblo hermano ultrajado, desde CEAS-Sáhara, la Federación de Instituciones Solidarias con el Sáhara (FEDISSAH) y la Coordinadora de los Intergrupos parlamentarios “Paz para el Sáhara” le pedimos que nos represente y, coherentemente con sus palabras de ayer, tenga hoy la decisión y el coraje de asumir las responsabilidades nunca asumidas y se implique decididamente en la búsqueda de una solución política que reconozca los legítimos derechos del pueblo saharaui para asumir su propia responsabilidad en el ámbito de las naciones contemporáneas.
Su amistad y cercanía con la monarquía marroquí no puede desairar el espíritu de equidad y la consecución de la justicia para quienes, con total entereza y tal vez a su pesar, no han dejado de formar parte aún de nuestra comunidad y nuestra historia.
En Madrid, a 8 de julio de 2013
Por la Coordinadora de Intergrupos “Paz para el Sáhara” Firmado: Carmelo Barrio Baroja
Por la Federación de Instituciones Solidarias con el Sáhara Occidental Firmado: Carmelo Ramírez Marrero
Por la Coordinadora Estatal de Asociaciones Solidarias con el Sáhara Occidental Firmado: José Taboada Valdés

martes, 9 de abril de 2013

Revelaciones de Wikileaks sobre el rey Juan Carlos y el Sahara



*Fuente: RAFAPAL  8 de abril de 2013
El diario Público nos estremece hoy con unos telegramas filtrados por Wikileaks de los años 70 entre el embajador USA en Madrid y el propio Henry Kisinger, el conspirador entre los conspiradores, que echa por tierra la llamada “transición democrática”.
En ellos, se revela que el actual Rey de España traicionó a su país, que incluía los territorios del Sáhara, al actuar de espía para los Estados Unidos contándole al secretario de estado Kisinger los planes de Franco sobre ese asunto. Evidentemente, Estados Unidos reenvió la información al rey de Marruecos, que ocupó el protectorado español con la llamada “marcha verde” y originando el conflicto actual, que todavía continúa.
Los históricos documentos revelan (como habíamos anticipado al desvelar la verdadera razón del atentado del almirante Carrero Blanco) que la verdadera razón por la que Juan Carlos Borbón fue colocado en su puesto fue para incluir a España en la OTAN, cosa a la que se oponía el militar asesinado.
Con estos documentos, no queda duda: el jefe del estado español traicionó a su pueblo aún antes de comenzar a ostentar su puesto.
Ahora sólo falta, lo evidente, conocer los datos que demuestran que la CIA ayudó a ETA en el atentado a Carrero Blanco, y la participación de Juan Carlos Borbón…
El príncipe dio a Washington detalles pormenorizados sobre los movimientos de Franco en el [respecto al] Sáhara y pidió ayuda para conseguir que el dictador renunciara. EEUU vio en él al relevo indispensable para que la OTAN aceptara la entrada de España, lo que propiciaría que los estadounidenses mantuvieran sus bases militares aquí.
"A medida que entramos en el periodo de transición es esencial que yo pueda conservar la confianza del príncipe. Y es muy difícil hacerlo cuando mis mensajes son reenviados a todo el circuito y cuando parece que hay una falta de discreción total en determinadas misiones". El cabreo monumental de Wells Stabler (embajador de EEUU en Madrid entre 1975 y 1978) era comprensible. El 5 de noviembre de 1975 el príncipe Juan Carlos le había desvelado cuáles iban a ser los siguientes movimientos de Franco con respecto al Sáhara justo cuando las relaciones con Marruecos atravesaban un momento crítico y el caudillo estaba a punto de morir.
Stabler envió el correspondiente informe al Departamento de Estado dirigido por Henry Kissinger. Cinco días después, descubrió que las confidencias del Borbón habían llegado hasta la embajada estadounidense en Rabat, que el encargado de la legación las había transmitido a su homólogo francés en la capital marroquí y que éste último hizo lo propio a través de un telegrama a la embajada de Francia en Madrid, lo que, de alguna manera, podía hacer peligrar su impagable cercanía con el aspirante a rey.
¿Qué hacía el príncipe Juan Carlos revelando los planes de España a una potencia extranjera que jugó un papel clave y no precisamente neutral en el conflicto por el Sáhara? WikiLeaks ha compilado 1,7 millones de cables diplomáticos de EEUU entre 1973 y 1976 hoy ya desclasificados aunque difícilmente accesibles a toda la opinión pública. Y los ha organizado en una base de datos que, junto con el Cablegate filtrado en 2010, pretende ser la mayor biblioteca diplomática jamás creada.
Público ha tenido acceso a todos esos documentos correspondientes a la era Kissinger en exclusiva para los medios españoles y de su análisis se puede afirmar que el heredero del dictador se convirtió en aquel momento crucial de la historia de España en el mejor informador de EEUU con la esperanza de que con su lealtad se ganaría el respaldo de Washington tras la muerte de Franco.
(…)

miércoles, 11 de mayo de 2011

Visita de Juan Carlos I a Mohamed VI


Desencuentro entre Juan Carlos I y Mohamed VI


La prensa nacional ofrece una visión excesivamente melosa de la visita que ha hecho el rey español Juan Carlos I al monarca alauita Mohamed VI. Pero hay indicios de que las cosas no han sido normales. No han sido normales y probablemente contrarias a la Constitución Española.

I. REUNIÓN POSPUESTA DEL DOMINGO AL LUNES
Las primeras informaciones sobre la presencia del rey español en Marruecos hablaban de una visita privada que dio comienzo el miércoles 4 e iba a concluir el domingo 8. Todos estos días, según informaciones de la prensa independiente marroquí, el rey español iba a alojarse en el palacio "Jnane Lekbir" de Marrakech propiedad de Mohamed VI.
Al día siguiente de la llegada de Juan Carlos a Marrakech, donde le dio la bienvenida en el aeropuerto Mohamed VI, la prensa española recogía la noticia.
El País ofrecía algunos detalles:

Ningún miembro de la familia real ni del Gobierno le acompañan. La ministra Trinidad Jiménez rehusó, en Roma, comentar el viaje.

Pero la agencia Europa Press ofrecía un detalle importante:

La Casa Real española ha anunciado este jueves que el Rey se encuentra desde ayer en el reino alauí, invitado por Mohamed VI, para una visita privada de cuatro días.

No hay que ser un gran matemático para adivinar que la Casa Real española anunció una visita que iba a concluir EL DOMINGO. Y el anuncio que hizo la Casa Real española, recordemos, se hizo DESPUÉS de que Juan Carlos y Mohamed se encontraran en el aeropuerto de Marrakech.
Y, sin embargo... llegó el domingo, día 8, y la reunión entre ambos no se produjo. No se puede alegar una indisposición de Mohamed VI, porque esos días la agencia de prensa oficial del majzen marroquí (MAP) informaba de varias visitas realizadas por Mohamed VI a Casablanca y Nuacer.
Antes bien, la MAP el domingo anunciaba la visita para... el lunes por la tarde.

Es evidente que ha habido un desencuentro: mientras la Casa Real española informaba a Europa Press que la visita concluiría el domingo... la Casa Real marroquí no aceptó ese calendario.
Estamos, claramente, ante un desaire de Mohamed VI a Juan Carlos I.

II. REUNIÓN SÍ, PERO... ¿"ENCUENTRO" O "RECIBIMIENTO"?
El lenguaje diplomático tiene sus sutilezas.
Cuando un jefe de Estado se reúne con un político de nivel inferior (como por ejemplo, un primer ministro o un ministro) se dice que "lo recibe".
Pero cuando un Jefe de Estado se reúne con otro Jefe de Estado, que por tanto tiene su mismo nivel, se dice que hay un "encuentro" entre ambos.
Y aquí se produce un nuevo desencuentro.

Después de que el rey de Marruecos provocara el retraso en el encuentro, la agencia France Presse, recogía unas declaraciones de la Casa Real Española:

"El rey Juan Carlos mantendrá un encuentro con el rey Mohammed VI mañana (lunes) en el Palacio Real de Marrakech", indicó un portavoz de la casa real española sin poder precisar los temas que los dos monarcas tratarán, ni la hora del encuentro.

Muy diferente es lo que anunciaba la Casa Real alauita por medio de la MAP:

"El Ministerio de la Casa Real, del Protocolo y de la Cancillería anuncia que, en el marco de la visita privada que efectúa Su Majestad Juan Carlos I, rey de España, al reino de Marruecos, su majestad el rey Mohamed VI, que Dios le asista, recibirá al soberano español en el Palacio Real de Marrakech la tarde del lunes 9 de mayo de 2011."

Pues bien, ocurre que mientras la Casa Real española hablaba de un "encuentro" entre ambos reyes, la Casa Real marroquí se refería a un "recibimiento" de Mohamed VI a Juan Carlos I.
Parece evidente que hay un desencuentro grave.

III. JUAN CARLOS I REHÚSA LOS DÁTILES QUE LE OFRECE MOHAMED VI
Es tradición en algunos países del norte de África honrar al visitante ofreciéndole dátiles y leche (de camella generalmente).
Así relata la MAP el hecho:

se ha ofrecido al Rey Juan Carlos leche y dátiles conforme a las tradiciones marroquíes.

Pero la versión que nos ofrece la agencia EFE ofrece un significativo detalle:

A la entrada del palacio se le hizo a Don Juan Carlos la clásica invitación a dátiles y leche. El Rey declinó los frutos, pero aceptó beber algo de leche

IV. UNA "VISITA PRIVADA" TRANSFORMADA EN "VISITA OFICIAL" POR MOHAMED VI
La Casa Real Española anunció que Don Juan Carlos iba a Marrakech en "visita privada".
Sin embargo, el encuentro celebrado ha sido transformado por Mohamed VI en una auténtica visita oficial. Así se desprende de los datos del encuentro que ha publicado la MAP:

En la entrada del Palacio real, SM el Rey y el Soberano español han pasado revista a un destacamento de la guardia real que rendía los honores.
Acto seguido, el Rey Juan Carlos I ha sido saludado por el primer ministro, Abbas El Fassi, el presidente de la Cámara de los Representantes (cámara baja), Abdelwahed Radi, el Presidente de la Cámara de los Consejeros (senado), Mohamed Cheikh Biadillah, el ministro de Asuntos Exteriores y Cooperación, Taib Fassi Fihri, y el ministro del Interior, Taieb Cherqaoui.
El Soberano español ha sido igualmente saludado por varios oficiales superiores del Estado-mayor general de las Fuerzas Armadas Reales, el director de la seguridad nacional, el wali de la región de Marraquech-Tensift-El Haouz, gobernador de la prefectura de Marraquech, así como por electos locales.

Pasar revista conjuntamente a las tropas, ser saludado por todas las más importantes autoridades civiles y militares de Marruecos, ... eso NO es una "visita privada", sino una auténtica "visita OFICIAL".
No es admisible la explicación que nos ofrece el ABC:

A pesar de que la visita de Don Juan Carlos es privada, un destacamento de la Guardia Real le ha hecho los honores, quizás en una muestra del aprecio que en Marruecos se tiene al jefe del Estado español.

El problema es que el Rey, según el artículo 56 de la Constitución Española no asume responsabilidad política por sus actos, porque siempre deben estar REFRENDADOS por un miembro del Gobierno.
El problema es que NO HABÍA NINGÚN MIEMBRO DEL GOBIERNO ESPAÑOL.
Ciertamente la MAP habla de que Mohammed VI ha sido saludado "por el ministro español de la Casa Real, Alberto Aza".
El problema es que Alberto Aza NO ES MIEMBRO DEL GOBIERNO y, por tanto, no puede refrendar los actos del rey.

Juan Carlos I y Mohamed VI han tenido "Un encuentro a solas de casi dos horas":

El propio Mohamed VI acudió a recoger a don Juan Carlos a la residencia Jnane Kbir, donde se ha alojado desde su llegada el pasado miércoles, y allí charlaron unos 25 minutos, antes de dirigirse juntos al Palacio Real para departir una hora y media más.

Si la Casa Real española anuncia una "visita privada" y Mohamed VI organiza una recepción tan "oficial", y si se produce una entrevista a solas en este contexto, sin presencia de ningún miembro del Gobierno, es que hay un desencuentro profundo:
¿sabía Juan Carlos I que iba a ser objeto de una recepción por las más altas autoridades marroquíes... o ha sido una "encerrona" preparada por Mohamed VI?

V. CONCLUSIÓN: ALGO NO ESTÁ CLARO... EL SAHARA OCCIDENTAL VUELVE A SER EL OBJETIVO
Muchos repiten como un "mantra" que las relaciones entre ambos reyes son fluidas.
No lo sé.
Pero esta reunión no es normal.
Hay muchas cosas raras en este viaje que exigen una exhaustiva explicación por parte del Gobierno español.
Lo sucedido en Marrakech es preocupante porque el mensaje que ha quedado es que en lugar de "constitucionalizarse" la monarquía marroquí se intenta "desconstitucionalizar" la monarquía española haciendo a Juan Carlos I un monarca con los poderes que tiene el propio Mohamed VI.

Todo parece indicar que Mohamed VI ha pedido ayuda a Juan Carlos I para el conflicto del Sahara Occidental después de que la resolución 1979 del Consejo de Seguridad haya reactivado el referéndum.
Los indicios son que Mohamed VI no puede acudir a USA y Francia para consolidar su pretensión anexionista del Sahara Occidental.
USA, bajo la presidencia de Obama, está apoyando el referéndum.
Francia, con Sarkozy, no puede seguir alimentando su doble discurso en el Sahara Occidental y en otros lugares de África.
Todo parece indicar que, Mohamed VI, desahuciado, ha acudido a Juan Carlos I y le está presionando para que termine lo que empezó a hacer cuando aún era Príncipe de España: la entrega del Sahara Occidental a Marruecos ignorando los compromisos solemnes de España ante la comunidad internacional.

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Juan Carlos I visita a su primo Mohamed VI

Ya sabemos a qué ha ido Juan Carlos I a Marruecos.
No ha ido a pedir que los encausados por genocidio en la Audiencia Nacional se presenten ante el juez que incoa la causa. No. Ha ido a pedir, entre otras cosas que no se pueden confesar, más licencias para los pesqueros españoles, fuera de las cuotas que Marruecos concede a la Unión europea, y que nos cuestan más de treinta y seis millones de euros. A remachar el clavo del espolio que sufre el pueblo saharaui en sus riquezas pesqueras.

Como la cuota de pesca anual que tienen asignada los pescadores españoles en aguas europeas ya ha sido superada (y todavía estamos en mayo), hay que buscar nuevos caladeros, y hay que explotar más los caladeros en los que ya se está.

¡Una visita de cinco días para esto! ¡Ni que hubiese ido a lomos de un asno!
También ha hecho, eso sí, de agente de viajes, mostrando que Marrakech es visitable, ¡no sea que los turistas españoles dejen de ir, y sean acusados de racistas!

Y, como no, ha ido para avalar el proceso de (mini)reformas que está poniendo en marcha el rey marroquí para tapar la boca a los jóvenes, y no tan jóvenes, que piden un procesos de reforma real que afecte positivamente al país.

Salvador Pallarès-Garí, Presidente de ACAPS la sabor