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sábado, 23 de diciembre de 2017

Condenan a 20 años de cárcel a Mohamed El Ayoubi, último preso del grupo de Gdeim Izik que quedaba por dictar sentencia

Sobre información publicada por EFE. Rabat, 21 dic 2017.- El anciano saharaui Mohamed El Ayoubi, último juzgado en el macrojuicio de Gdeim Izik, fue condenado el 20 de diciembre a 20 años de cárcel por el Tribunal de Apelación de Salé por los delitos de "violencia y heridas contra las fuerzas del orden".
Según explicó a Efe Brahim Dahan, presidente de la Asociación saharaui de víctimas graves de violaciones de derechos humanos cometidos por el estado marroquí (ASVDH), El Ayoubi, que a sus setenta años se encuentra “gravemente enfermo”, no ingresará en prisión mientras no se resuelva su último recurso en casación.
El juez encargado del caso del Gdeim Izik decidió el pasado enero separar el expediente de El Ayoubi por su delicado estado de salud y perseguirlo en estado de libertad provisional.
Los demás presos políticos saharauis juzgados en el caso de Gdeim Izik (23 en total) fueron condenados el pasado julio a penas de entre 20 años de cárcel y la cadena perpetua, con excepción de uno que fue condenado a dos años. Estas nuevas condenas se dictaron en un juicio posterior al que se celebró en febrero de 2013 en un tribunal militar.
El Ayoubi, que camina con dificultad y necesita sesiones periódicas de diálisis por problemas en sus riñones, se encuentra actualmente en Agadir, la ciudad más cercana al Sahara Occidental que cuenta con un hospital equipado para este tipo de operaciones, y ayer ni siquiera estuvo presente en la lectura de la sentencia.
Para Dahan, no cabe duda de que el anciano no podrá cumplir la pena de cárcel dada la gravedad de su salud, y por ello consideró que la condena a veinte años es “un mensaje político de venganza”, según él en línea con los "malos tratos" que están recibiendo el resto de los condenados.

AFAPREDESA

lunes, 25 de septiembre de 2017

Gdeim Izik: informe denuncia juicio marroquí a presos políticos saharauis basado en falsas confesiones obtenidas bajo tortura

Fuente: Porunsaharalibre, 25 de septiembre de 2017
En un detallado informe [1], la activista portuguesa de derechos humanos, Isabel Lourenço, denuncia las ilegalidades cometidas durante el juicio de los presos políticos saharauis conocidos como Grupo Gdeim Izik.
Este grupo fue secuestrado, detenido arbitrariamente y torturado en 2010 tras el desmantelamiento por las fuerzas de ocupación marroquíes en el Sáhara Occidental del pacífico campamento de protesta conocido como Gdeim Izik y que Noam Chomsky caracterizó como el inicio de la primavera árabe.
Los acusados fueron condenados en un juicio militar en 2013, pero el Tribunal de Casación, el más alto tribunal de Marruecos, ordenó un nuevo proceso civil, debido a la falta de pruebas en relación con los crímenes de los que fueron acusados y el hecho de que todo el juicio militar se basaba únicamente en autos de la policía.
En el juicio anterior, el tribunal militar en Rabat condenó a todos los acusados exclusivamente sobre la base de confesiones obtenidas bajo tortura.
En respuesta a una denuncia presentada por Asfari, representado por la Acción de los Cristianos para la Abolición de la Tortura (ACAT-Francia), el Comité de la ONU contra la Tortura concluyó el 15 de noviembre de 2016 que Marruecos violó la Convención de las Naciones Unidas contra la Tortura en lo que se refiere a Naama Asfari.
La Sra. Lourenço, que es miembro de la Fundación Sahara Occidental y colaboradora de porunsaharalibre.org, participó en el juicio que comenzó el 26 de diciembre de 2016 y terminó en julio de 2017 en el tribunal de apelación de Salé, Rabat, y fue también observadora internacional en el tribunal militar, habiendo, por tanto, participó de todos los días de los dos procesos.
19 de los detenidos recibieron sentencias que van de 20, 25 o 30 años a cadena perpetua.
En las conclusiones del informe, la señora Lourenço destaca la violación de las normas internacionales relativas al derecho a un juicio justo, establecido en la Declaración Universal de los Derechos Humanos y en la 4ª Convención de Ginebra, así como en la Ley y la Constitución de Marruecos.
El informe hace un profundo análisis de los acontecimientos que llevaron al juicio y las responsabilidades no sólo del poder de ocupación, el Reino de Marruecos, sino también de la comunidad internacional y de las Naciones Unidas.
Como se puede leer en el resumen de los procedimientos y conclusiones, este juicio debe ser considerado de carácter político y el grupo de Gdeim Izik como prisioneros políticos injustos y arbitrariamente detenidos.
El 16 de septiembre de 2017, los 19 activistas de derechos humanos y prisioneros políticos fueron separados y trasladados a 6 prisiones diferentes en Marruecos permaneciendo en paradero desconocido durante más de 24 horas. 6 de ellos están actualmente en huelga de hambre.
Estas transferencias ocurrieron sólo unas semanas antes de la primera visita del subcomité de la ONU contra la tortura a Marruecos.
En 2014, el grupo de trabajo de la ONU sobre detención arbitraria visitó el Grupo Gdeim Izik, excepto al Sr. Larroussi, que las autoridades marroquíes separaron del grupo. Larroussi fue víctima de tortura extrema y sistemática, su condición de salud es crítica y, durante el tribunal militar, sus ropas estuvieron varias veces manchadas de sangre.
[1] Ver aquí: Informe

viernes, 28 de julio de 2017

El presidente saharaui denuncia ante la Unión Africana juicio ilegal marroquí contra los presos políticos de #GdeimIzik

Argel, 28 jul (PL) El presidente saharaui, Brahim Ghali, denunció hoy ante la Unión Africana (UA) la ilegalidad del juicio de un tribunal marroquí contra 23 presos acusados por la muerte en 2010 de 11 soldados, en el campamento de Gdeim Izik.
El jefe de Estado de la República Árabe Saharaui Democrática (RASD) rechazó como 'extremas' en una carta al titular del organismo regional, Alpha Condé, las sentencias dictadas el pasado 19 de julio contra los reclusos involucrados en ese proceso judicial.
Los reos saharauis fueron condenados a penas de entre 20 años de prisión y cadena perpetua, según la fuente oficial de la RASD.
El también secretario general del Frente Popular de Liberación de Saguia, el Hamra y Río de Oro (Frente Polisario) subrayó las irregularidades del juicio, como trasfondo del conflicto entre su país y Marruecos, que ocupa ese territorio del Sahara desde 1975, tras la retirada de España como anterior potencia ocupante (desde 1884).
El líder saharaui destacó entre esas violaciones la detención arbitraria a lo largo de siete años, torturas, falsos testimonios contra los prisioneros, 'cuya única culpa fue pedir la aplicación de las resoluciones de la ONU y la Unión Africana', sostuvo.
Ghali subrayó que las condenas en un proceso civil son una repetición de las impuestas por un tribunal militar en 2013, que oscilaron entre 20 años de cárcel y perpetuidad, y recordó que los militares marroquíes murieron en el desmantelamiento de forma violenta del campamento pacífico de Gdeim Izik.
El presidente y líder del Frente Polisario, brazo político y armado de la RASD, apeló a la Unión Africana para que exija a Rabat el cumplimiento de la Carta Constitutiva y sus resoluciones respecto al conflicto entre los dos Estados miembros.
Llamó también al titular del organismo panafricano a demandar la liberación de los integrantes del grupo de Gdeim Izik sentenciados y en general de los presos políticos saharauies recluidos en cárceles marroquíes.
El presidente presentó antes una solicitud a la ONU para que interceda ante Marruecos, mediante un mensaje al secretario general del organismo mundial, António Guterres.
Tales condenas sin la presencia de testigos son 'otra demostración de las intenciones de Marruecos de continuar su política de abusos contra los derechos humanos', expresó Ghali ante el organismo mundial.
'Tras el infame veredicto creció el apoyo y la solidaridad internacional expresados a nivel de partidos políticos, parlamentos, sindicatos, asociaciones, organizaciones y comités de apoyo que rechazaron y condenaron el juicio injusto marroquí', manifestó.
Los hechos que involucraron a los 23 saharauis ocurrieron el 8 de noviembre de 2010, tras el desmantelamiento forzado por efectivos marroquíes del campo de Gdeim Izik, cerca de El Aiún, capital de la RASD, donde se concentraron unos 15 mil saharauis para protestar por sus paupérrimas condiciones de vida.

miércoles, 26 de julio de 2017

Traidora España. Por Sato Díaz

Año 1975. Traidora España entrega el Sáhara Occidental, entonces aún provincia española, a Marruecos quebrantando la fidelidad a la Justicia Internacional.
Un tribunal marroquí sentencia a 21 activistas saharauis a cadenas perpetuas y más de 300 años de prisión por participar en un campamento de protesta.
Si al Sáhara se le llama la última colonia de África, entonces España es el único país europeo que no ha sido capaz de poner fin a esa lacra, la colonización africana.
La traición quita el sueño al que la ejecuta y perpetúa el desasosiego en quien tiene un mínimo de principios. La traición vuelve, del pasado al presente, una y otra vez, y toma rostro de culpa, de arrepentimiento. No deja descansar. Traidora España que, como a Macbeth, te retumban los fantasmas del pasado para recordarte tus vergüenzas, tus fracasos. Traición, dice la RAE que es una falta que se comete quebrantando la fidelidad o lealtad que se debe guardar o tener; o el delito cometido por civil o militar que atenta contra la seguridad de la patria. La patria, traidora España. Esa España que bosteza.
Año 1975. Traidora España entrega el Sáhara Occidental, entonces aún provincia española, a Marruecos quebrantando la fidelidad que se debe guardar a la Justicia Internacional, al Derecho Internacional, a la Corte Internacional de Justicia de La Haya que había fallado poco antes que no existía vínculo de soberanía territorial entre el territorio del Sáhara Occidental y el Rey de Marruecos. Traidora España. Juan Carlos de Borbón, entonces jefe del Estado en funciones mientras el dictador agonizaba, el 2 de noviembre prometía a las tropas españolas desplegadas en el Sáhara que se defendería el territorio frente a la invasión marroquí que tomaba forma mediante la Marcha Verde. Carlos Arias Navarro, entonces presidente del Gobierno, firmaba una carta redactada por el sultán de Marruecos de compromiso con que los soldados españoles se retirarían, según narran cargos militares de la época. No la redactó él, la redactó el sultán de Marruecos.
Traidora España, entonces, cuando entregaste a todo un pueblo a la barbarie de la guerra, la muerte, el exilio y la ocupación a cambio de sucios negocios, billetes manchados de sangre intercambiados en los postres de cenas compartidas entre familias reales, entre empresarios aficionados al estraperlo, al saqueo y a los favores de ida y vuelta, entre ministros y cargos públicos franquistas entonces, socialistas y populares más adelante. Negocios acordados debajo de las mesas, donde la opinión pública no los puede llegar a ver, donde huele a clamidias y a infección de orina.
Imágenes de la traidora España durante más de cuarenta años. Felipe González prometiendo que el PSOE siempre estaría del lado de los derechos legítimos del pueblo saharaui en 1976, más adelante jugando al intercambio de cromos con familias reales marroquíes y saudíes. A veces los cromos parecen escrituras inmobiliarias. Rodríguez Zapatero, otrora defensor de una alianza de civilizaciones basada en los Derechos Humanos, en 2015 participando en un foro internacional organizado por Marruecos en la ciudad saharaui de Dajla, en unos territorios ocupados donde se violan flagrantemente los Derechos Humanos de la población saharaui, en un territorio que ningún actor internacional reconoce que forma parte de Marruecos, legitimando una ocupación ilegal, militar y violenta.
Pérez Rubalcaba recibiendo como vicepresidente del Gobierno y ministro del Interior al entonces también ministro del Interior marroquí, Taib Cherkaui y un amplio séquito, en el que se encontraba Hosni Bensliman, máximo jefe de la Gendarmería marroquí, imputado por genocidio en la Audiencia Nacional y reclamado también por la Justicia francesa por secuestro y desaparición, haciendo caso omiso a la orden internacional de detención librada por Interpol, así como la euro-orden dictada por la Justicia francesa. La exministra de Exteriores, Ana Palacio, entrando a formar parte de una sociedad estatal marroquí de fosfatos, que expolia estos recursos naturales saharauis, pocos meses después de que el Tribunal de Justicia Europeo aclarara que el Sáhara no es Marruecos y que no se puede comerciar con estos recursos de un territorio no autónomo… Business.
Traidora España, qué malasombra es la traición que siempre vuelve a mirarte a los ojos. Y qué poco aguantas la mirada ante la verdad, cuánto complejo. Un tribunal marroquí sentencia a 21activistas saharauis a cadenas perpetuas y más de 300 años de prisión por participar en un campamento de protesta. En el desmantelamiento de aquel campamento moriría un ciudadano saharaui y también español sin que nadie investigara posteriormente la muerte. Traidora España. Un juicio sin garantías, según han denunciado observadores internacionales, con declaraciones extraídas bajo tortura, según advierte Amnistía Internacional, sin pruebas concluyentes… Les acusan de culpables del fallecimiento de 11 agentes marroquíes. No hay pruebas, ni garantías. Ninguna investigación independiente sobre lo que sucedió en el brutal desmantelamiento de aquel campamento, conocido como Gdeim Izik. Y qué callada estás, traidora España. 21 vidas truncadas y familias rotas. Qué silencio del Gobierno, del PSOE, del PP y tantos otros, mientras la sociedad civil, organizaciones de todo tipo, muestran su descontento. Qué mal te callas, España.
La traición que vuelve a sacarte los colores, España, rojigualdos. Como volvió en el 2009, cuando la saharaui Aminatou Haidar fue expulsada y devuelta desde el aeropuerto de El Aaiún hasta Lanzarote, tras habérsele retenido el pasaporte, por decir que era saharaui y no marroquí. Traidora España, que con el socialista Miguel Ángel Moratinos de ministro de Exteriores aceptabas el chantaje marroquí y el ingreso en suelo español de una mujer extranjera, sin pasaporte, contra su voluntad. Cómo bajas la mirada cuando la traición regresa para mirarte a los ojos. Cuando Haidar mantuvo una huelga de hambre en el aeropuerto de Lanzarote durante 32 días reclamando algo tan de sentido común como que le devolvieran el documento para poder regresar a su casa, en el Sáhara, junto a su familia. Cuando se hizo eco todo el mundo del atropello y venció una mujer frente al complot de dos estados, traidora España y Marruecos.
Qué jodida es la traición que retorna y llama a la puerta de tu casa cuando menos te la esperas, en medio de una sobremesa con amigos y chistes de mal gusto y risas falsas, cortando la digestión de las rosquillas y el anisete. Qué vergonzoso es pasear con la incapacidad y el fracaso marcados en la frente de por vida. Cuando Naciones Unidas y la Comunidad Internacional ya habían condenado mucho antes la lacra de la colonización, cuando toda África se descolonizaba, cuando las potencias europeas se retiraban después de décadas de saqueo, atrocidades, muerte y destrucción, entonces prefieres el acuerdo de trastienda, el trapicheo, la traición, que cumplir con la obligación.
Si al Sáhara Occidental se le llama la última colonia de África, entonces tú, traidora España, eres el único país europeo que no ha sido capaz de poner fin a esa lacra, la colonización africana, tantos años después. Cómo vas a ser capaz de pedir la palabra en algún foro internacional, con tu traje bien planchado y los cabellos brillantes engominados, de levantar la voz y emitir promesas de un futuro más humano, más justo. Cómo vas a ser capaz de esto cuando escondes tanta ceniza bajo la mesa camilla y el brasero, las chustas de los puros encendidos con billetes prendidos. El proceso de descolonización inacabado, hasta que se desarrolle el derecho a la libre determinación del pueblo saharaui, tu promesa, la legalidad internacional, tu traición. Cómo vas a sonreír hablando de democracia, de progreso, de Derechos Humanos o de presos políticos si se nota que no es sonrisa, es una mueca mal disimulada, desencajada.
Traidora España que durante cuarenta años has ejercido de trilera, mientras el pueblo saharaui ha resistido para no ser exterminado. Un pueblo refugiado en un solar en medio del desierto, exilio inhóspito entre el sol abrasador y la arena que no deja crecer la hierba. Un pueblo que ha resistido en un Sáhara ocupado, donde se han borrado los derechos más elementales, humanos, económicos, sociales y culturales. Entre cárceles negras, violaciones, desapariciones, asesinatos, bombardeos con napalm y fósforo blanco, ha resistido este pueblo pobre en riquezas materiales, pero digno en valores, mientras algunas de tus empresas, traidora España, homóloga Europa, continúan saqueando sus escasas riquezas: la pesca, la arena, los fosfatos…
Ahora que, como todos los veranos, han llegado cerca de 5.000 niñas y niños de los campamentos de población refugiada con sus sonrisas inocentes, que juegan al fútbol en las plazas de tus pueblos, que echan a correr cuando se acercan las olas de tus playas, que aplauden cuando se prueban unas gafas que corrigen sus crónicas miopías, que consumen proteínas suficientes para engañar la desnutrición durante unos meses y que se emboban al descubrir que de los grifos sale agua. Ahora, que cerca de 5.000 familias más de todo el Estado se suman a los lazos que se construyen entre pueblos y que no pueden ser borrados por la traición perpetuada en las reuniones de casino. Ahora, traidora España, vuelves a tener la oportunidad de asumir tu responsabilidad, de pedir perdón, decir la verdad y reparar la injusticia. De considerar nulos los juicios sin garantías que acaban de condenar a los activistas saharauis de Gdeim Izik. De asumir tu papel de potencia administradora del proceso de descolonización e iniciar un camino que termine con la lacra del colonialismo en África después de varios siglos. De poder mirar a los ojos al pasado.
Pero qué esperar de ti, traidora España. Cuando a Macbeth le regresa la traición en forma de espejismo, cuando se le aparece el espectro de Banquo, no puede disimular su culpa y enloquece. Tú eres más del sainete y del astracán que de tragedia shakespeariana. Tú no conoces el arrepentimiento, quizás, tan solo unos golpes en el pecho exagerados. Qué bien viene la frase pronunciada por un personaje de Max Aub, aquel que se exilió en México después de la guerra y al que también condenaste al olvido, en su novela “El laberinto mágico”, en una despedida en la frontera pirenaica dejando atrás un país en llamas. Esa frase, “me vienes a la garganta, España”. Porque vienes a la garganta, te repites, como arcadas. Mientras entran en la cárcel estos presos saharauis, tú ya estás preparando la caseta de la feria en terreno recalificado. Ya estás retirando el hediondo gato muerto de un solar en el que pronto construirá la inmobiliaria de tu primo. Y olé.

lunes, 24 de julio de 2017

El Frente Polisario insta a la ONU a interceder ante Marruecos por la libertad de los condenados por #GdeimIzik

El Frente Polisario ha pedido a la ONU que interceda ante las autoridades marroquíes para lograr la liberación "inmediata e incondicional" de los 23 activistas saharauis condenados por la muerte de once miembros de las fuerzas de seguridad durante el violento desmantelamiento en 2010 del campamento de protesta de Gdeim Izik, cerca de El Aaiún.
El presidente de la autoproclamada República Árabe Saharaui Democrática (RASD), Brahim Ghali, ha remitido una carta al secretario general de la ONU, António Guterres, en la que denuncia las "injustas e infames" sentencias contra los activistas saharauis, condenados a penas que van de entre dos años de cárcel a cadena perpetua el pasado 19 de julio.
Estas condenas son "otra demostración de las intenciones de Marruecos de continuar su política de abusos contra los Derechos Humanos sin la presencia de testigos, lo que subraya la necesidad urgente de establecer un mecanismo de Derechos Humanos en el Sáhara Occidental para supervisa la situación de los Derechos Humanos en el territorio", afirma Ghali en la misiva, recogida por la agencia de noticias saharaui SPS.
La carta subraya que las sentencias se basan en acusaciones falsas y preparadas en las comisarías marroquíes, donde los detenidos eran sometidos a "todo tipo de tortura". Además, subraya que los tribunales marroquíes no tienen jurisdicción sobre las cuestiones relacionadas con el Sáhara Occidental.
Por todo ello, Ghali exige la liberación de los "presos políticos" de Gdeim Izik y de "todos los presos políticos saharauis retenidos ilegalmente en las cárceles marroquíes".
Cientos de saharauis acamparon a las afueras de El Aaiún en 2010 para denunciar su situación social y económica en lo que muchos consideran el inicio de la Primavera Árabe. Sin embargo, las autoridades marroquíes disolvieron la protesta, que vincularon con el independentismo saharaui, y detuvieron a numerosos activistas saharauis, incluidos los 23 ahora condenados.
ANTIGUA COLONIA ESPAÑOLA
La colonia española del Sáhara fue ocupada en 1975 por Marruecos y Mauritania tras los Acuerdos Tripartitos, firmados el 14 de noviembre de 1975, que cedían la soberanía del Sáhara Español a estos dos países.
Tras una breve guerra, el movimiento independentista Frente Polisario expulsó a Mauritania y firmó la paz y el reconocimiento mutuo con sus milicias a las puertas de Nuakchot, pero Marruecos consolidó su control sobre el territorio y miles de saharauis huyeron de la salvaje represión. Entonces comenzó la colonización marroquí del territorio.
En 1991 se firmó un alto el fuego entre ambas partes, que se comprometían a la celebración de un referéndum de autodeterminación organizado por la Misión de Naciones Unidas para el Referéndum en el Sáhara Occidental, pero desde entonces las disputas sobre el censo para la votación --Marruecos quiere que voten los colonos marroquíes-- ha impedido la consulta. Ahora 140.000 refugiados saharauis viven en los campamentos de Tinduf, Argelia.

domingo, 23 de julio de 2017

La lucha por la dignidad del pueblo saharaui no se encarcela – Carlos Cristóbal

Fuente: Diario de Noticias de Navarra, Carlos Cristóbal. 23 julio, 2017
El 20 de julio de 2017 será recordado por el pueblo saharaui como un día triste en el que se conocieron las brutales condenas impuestas tras el juicio farsa contra 23 de los 25 activistas saharauis perseguidos tras el desmantelamiento violento del Campamento de Gdeim Izik (campamento de la dignidad) por las fuerzas de ocupación marroquíes.
La sentencia se conoció a las 4 de la madrugada, como un triste recuerdo de la cobarde e vil intervención de las fuerzas marroquíes contra el Campamento de Gdeim Izik, el 8 de noviembre de 2010. Ese trágico día -como recuerda AFAPREDESA, la Asociación de Familiares de Presos y Desaparecidos Saharauis- “20.000 saharauis, la mayoría niños y mujeres,  fueron sacados de su sueño por el ruido de helicópteros, camiones, coches con sirenas, bombas lacrimógenas, tiros con armas de fuego y el humo de las jaimas incendiadas. Durante la intervención criminal del ejército y las fuerzas policiales marroquíes se perpetraron 4 asesinatos de ciudadanos saharauis, entre ellos un niño de 14 años Nayem El Garhi. Más de 300 personas fueron detenidas y torturadas: algunas de ellas fueron liberadas después de varias semanas o meses sin juicio, 167 fueron liberadas provisionalmente, mientras que 25 fueron perseguidos por un tribunal militar.”
Las condenas del actual juicio no por esperadas pueden dejar de considerarse como durísimas y difieren en muy poco de las impuestas por el anterior Tribunal Militar de 2013: son una muestra clara de que los resultados de este juicio ilegal por un tribunal marroquí, parcial y dependiente, estaban prefijados políticamente como una condena a la lucha pacífica por su dignidad que el pueblo saharaui llevó a cabo en el campamento de Gdeim Izik y que aún perdura en el día a día de las calles de las ciudades saharauis de las zonas ocupadas del Sahara Occidental.
Concretamente hablamos de ocho condenas perpetuas, tres penas de 30 años, cinco de 25 años, tres de 20 años y la revisión de otras, en ausencia de los acusados; condenas todas ellas sin pruebas y basadas únicamente en confesiones obtenidas bajo tortura y malos tratos, y en falsos testigos, como han puesto de manifiesto organizaciones internacionales de defensa de los derechos humanos y los observadores internacionales presentes en las sesiones del juicio.
Heba Morayef, directora de Investigación de Amnistía Internacional para el Norte de África, ha declarado en relación con el juicio que acaba de finalizar que “el hecho de que durante más de seis años las autoridades judiciales no hayan investigado de manera adecuada las denuncias de tortura en esta causa empaña la sentencia de hoy.”
Y añadido que “en el juicio la mayoría de los acusados declararon ante el tribunal que los habían torturado para hacerlos ‘confesar’ o autoincriminarse o incriminar a terceros. Si el tribunal realmente hubiera querido darles un juicio justo, a estas alturas ya habría realizado una investigación adecuada de las denuncias de tortura o excluido las pruebas cuestionables en las vistas”, declaró.
En relación con la citada sentencia, como señala APRASE -la Asociación Profesional de Abogados Saharauis en España- que ha desplazado observadores a las distintas sesiones del juicio, la misma “no resuelve cuestiones de fondo como son: nexo causal víctima-acusado pues se imputan genéricamente las muertes a los presos, la inexistencia de restos de ADN y huellas que vinculen a los presos, y un largo etcétera de cuestiones procesales” y es una sentencia carente de argumentos jurídicos, lo que la convierte en un “digno” colofón de un juicio ilegal en un tribunal ilegal en el que no se han respetado las más mínimas normas legales, lo que ha llevado a los presos y a sus defensores a boicotear el juicio por la falta de garantías legales.
En resumen, una indignante noticia para el pueblo saharaui y para quienes apoyamos su causa: unas condenas con el solo objetivo de acallar al pueblo saharaui y abortar sus demandas de libertad e independencia -algo que no conseguirán- y que son posibles por la impunidad internacional de la que disfruta Marruecos y por el silencio informativo general que sufre el Sahara Occidental.
Pero la lucha pacífica por los derechos y la dignidad del pueblo saharaui continúa y continuará; por lo que corresponde hacer una petición de libertad inmediata de todos los presos políticos saharauis y una llamada a la comunidad internacional para que actúe con mayor contundencia e imponga la aplicación del derecho internacional y el fin de la represión y persecución de la población saharaui en los territorios ocupados por Marruecos del Sahara Occidental.
Y seguiremos acompañando la lucha por la dignidad del pueblo saharaui: ya sabes, no te olvides del Sahara Occidental ningún día… NUNCA.
La lucha por la dignidad del pueblo saharaui no se encarcela. Por Carlos Cristóbal (@Sahara_1951)
Publicado en Diario de Noticias de Navarra el 23 de julio de 2017. Pág. 21

Todos contra la sentencia de Gdeim Izik, menos PP y el Gobierno

Las reacciones a las duras condenas contra los saharauis de Gdeim Izik han sido contundentes: ausencia de pruebas, declaraciones obtenidas bajo tortura y un tribunal marroquí sin jurisdicción para juzgar hechos ocurridos en un territorio pendiente de descolonización, el Sáhara Occidental; una pantomima, un juicio farsa, y piden al Gobierno de España que se pronuncie.
La mayoría de los partidos políticos españoles han coincidido en rechazar la sentencia del Tribunal de Apelación de Salé -ocho cadenas perpetuas, tres de treinta años de cárcel, cinco de veinticinco, tres de veinte y otras cuatro de seis años y medio a dos-, similares a las que en 2013 impuso un tribunal militar de Rabat por los hechos ocurridos durante el desmantelamiento por las fuerzas de seguridad marroquíes del campamento que 20.000 saharauis levantaron para pedir mejoras sociales en octubre de 2010, a 15 kilómetros de El Aaiún, en el que según Marruecos murieron 11 agentes. Esta sentencia fue anulada por el Tribunal de Casación.
En las reacciones españolas ha habido una ausencia significativa, el Partido Popular, a la que hay que sumar la del que siempre calla si se trata del Sáhara Occidental y Marruecos: el Gobierno de Mariano Rajoy.
Diputados de Podemos, IU, En Comú Podem, En Marea, Equo, ERC, Compromís y Bildu firmaron una declaración pidiendo la nulidad del juicio, que el Ejecutivo intente que Marruecos indulte a los condenados y que la ONU investigue si los condenados sufrieron torturas o malos tratos; los diputados del PP, PSOE y Ciudadanos se abstuvieron al considerar que el intergrupo para el Sáhara no tiene capacidad reglamentaria para hacer declaraciones, ya que los diputados miembros no pueden vincular a sus respectivos grupos y que si querían aprobar una posición política debían proponer una declaración institucional o una proposición no de ley.
El PSOE dijo que antes de emitir su posición política tenía que hablar con los observadores internacionales, precisamente los que no mandó al juicio como hicieron otras formaciones políticas, y Ciudadanos alegó que preparaba preguntas parlamentarias.
Un día después de la declaración del intergrupo, PSOE y Ciudadanos denunciaron irregularidades y falta de garantías en el juicio y que, citando a los observadores internacionales, no quedó acreditada la autoría material de las 11 muertes de agentes marroquíes, así como que hubo obstáculos para el ejercicio de las defensas y que se admitieron confesiones obtenidas bajo tortura.
Quien tampoco envió observadores fue el Gobierno de España, a pesar de que se lo pidió al ministro de Asuntos Exteriores, Alfonso Dastis, y al embajador de España en Marruecos, Ricardo Díez-Hochleitner, la responsable federal de Relaciones Internacionales y portavoz de IU en el Parlamento Europeo, Marina Albiol, que puso como ejemplo a Dinamarca, Finlandia, Holanda, Noruega, Suecia y Suiza, que enviaron representantes de sus embajadas en Rabat.
La eurodiputada  escribió al ministro de AAEE que “los delitos de los que se acusa a los detenidos son más que cuestionables, no habiéndose presentado ninguna prueba o, ni tan siquiera, los certificados de defunción de los miembros de las fuerzas ocupantes supuestamente asesinados, a lo que se suma que las autoridades judiciales se han negado a un peritaje de las supuestas pruebas presentadas”.
Una vez conocida la sentencia, Marina Albiol recriminó al Gobierno no haber atendido su petición y denunció “la complicidad política del Gobierno de Mariano Rajoy con las autoridades del Reino de Marruecos”, que con esta acción “ejemplarizante y disuasoria” continúa “con la represión a todo el movimiento saharaui democrático”.
A pesar de las peticiones de los partidos para que el Gobierno intente que Marruecos indulte a los condenados, el Ejecutivo no se ha pronunciado sobre las fuertes condenas a los saharauis de Gdeim Izik, que han estado casi siete años presos sin sentencia firme.
Periodistas que no preguntan
En la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros del 21 de julio el ministro de Educación, Cultura y Deporte y portavoz del Gobierno, Íñigo Méndez de Vigo, habló de Cataluña, de becas, de ayudas para la amortización de largometrajes… y en su balance de la actualidad semanal se refirió a las visitas del Presidente del Gobierno a las tropas españolas desplegadas en Estonia y Letonia, pero no dijo ni palabra sobre la sentencia contra los 23 presos políticos saharauis.
Los periodistas presentes en la rueda de prensa tampoco preguntaron. ¿Hablará Mariano Rajoy de la sentencia en la próxima rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, la última antes de las vacaciones, en la que tiene previsto comparecer? ¿Volverán a pasar del caso los periodistas acreditados en Moncloa?
Quien ha hecho una serie de preguntas al Gobierno para que se pronuncie sobre el juicio y la sentencia ha sido la senadora de Podemos María Vanessa Angustia. Afirma que en el desmantelamiento del campamento de Gdeim Izik fueron asesinados cinco saharauis y que ante la acusación de la ONU a Marruecos de haber violado varios artículos de la Convención de Ginebra en este proceso judicial, el Gobierno español ha guardado un “silencio cómplice”.
Señala que Marruecos ha puesto trabas a las organizaciones internacionales que querían estar presentes en la vista, y destaca el caso del juez español Jesús Martín, deportado a su llegada al aeropuerto de Rabat; pide al Ejecutivo que aclare si va a solicitar a Marruecos el indulto para los activistas condenados, como ha hecho un grupo de parlamentarios marroquíes del partido  Justicia y Desarrollo (PJD),
Por su parte, Fernando Maura, de Ciudadanos, ha preguntado al Gobierno qué gestiones ha hecho ante Marruecos para que cumpla la legalidad internacional con estos presos saharauis condenados y encarcelados en Marruecos, “lo que supone una vulneración de los derechos humanos fundamentales”.
También se han pronunciado, entre otros, el Consejo General de la Abogacía Española, (“desprecio hacia las reiteradas denuncias de torturas”), la Asociación Profesional de Abogados Saharauis en España  (“la Comunidad Internacional debe imponer la aplicación del Derecho Internacional”), la Coordinadora Estatal de Asociaciones Solidarias con el Sáhara (condena “infame” y “juicio ilegal” por un “tribunal marroquí parcial y dependiente”), y el Consejo de la Juventud de España (sentencia “vergonzosa e infame”).
La directora de Investigación de “AI”, para el Norte de África, Heba Morayef, organización que con Human Rights Watch (HWR) pidió a las autoridades judiciales marroquíes que las sentencias no se dictasen por confesiones obtenidas mediante la tortura o malos tratos policiales, dijo una vez conocido el fallo judicial que si el tribunal hubiera querido darles un juicio justo “habría realizado una investigación adecuada de las denuncias de tortura o excluido las pruebas cuestionables en las vistas” y que el hecho de que “durante más de seis años las autoridades judiciales no hayan investigado de manera adecuada las denuncias de tortura en esta causa empaña la sentencia”.

viernes, 21 de julio de 2017

"Las condenas de Gdeim Izik son un castigo político contra todo el pueblo saharaui"

El tribunal civil que juzgaba a 24 activistas saharauis procesados por la muerte de once agentes marroquíes ha dictado las mismas sentencias que el tribunal militar de Rabat en 2013
Expertos en derecho internacional y observadores lo consideran un "juicio político y nulo"
Los saharauis en libertad hicieron la señal de la victoria pero seguirán "en pie para liberar a los compañeros"
La madrugada del 19 de julio fue larga para quienes esperaban el veredicto del juicio a 24 saharauis acusados del asesinato de 11 gendarmes marroquíes el 8 de noviembre, durante el desmantelamiento en 2010 del campamento Gdeim Izik, conocido también como 'Campamento de la Dignidad', a 14 kilómetros de El Aaiún, capital del Sáhara Occidental. E n él, miles de manifestantes pedían el fin de la ocupación, y además de los agentes marroquíes, murieron dos civiles saharauis.
El escenario de la noche del martes no parecía favorable para los detenidos, confesó desde la puerta del Tribunal uno de los defensores de derechos humanos a eldiario.es. El despliegue policial en los barrios donde residen los activistas saharauis de El Aaiún, la falta de luz en el Tribunal de Apelación de Salé mientras los observadores internacionales esperaban en la calle el resultado, y el aumento de agentes secretos en Salé "hacían esperar sentencias duras".
Y se cumplieron los pronósticos. Después de 20 horas de deliberación, el Tribunal de Apelación de Salé dictó penas similares a las ya impuestas por el Tribunal Militar de Rabat en 2013. Castigos desde la cadena perpetua para siete saharauis, hasta lo más livianos, 20 años de cárcel para otras tres personas. En esta ocasión, dos presos quedaron en libertad por haber cumplido la condena durante los siete años que han estado en prisión.
Diech Daf, condenado a seis años y medio, y Bakay Arabi a cuatro años y cinco meses, quedaron en libertad y llegaron haciendo la señal de la victoria a las viviendas que los saharauis alquilan en Salé para visitar a sus familiares en la cárcel. "No tengo expresión, nuestra alegría es incompleta mientras que nuestros compañeros estén en la cárcel. No vamos a sentarnos, vamos a estar de pie para liberar a todos los saharauis en las prisiones", confesaba Diech a la televisión Smara News.
"Nadie se deja engañar"
Los condenados "están en plena forma", ha asegurado Claude Mangin, la esposa de Naama Asfari, considerado el cerebro del campamento, que ha sido sentenciado a una pena de 30 años. Esta profesora francesa, varias veces expulsada de Marruecos, denunció telefónicamente que "han sido condenados sin pruebas, y nadie se deja engañar. La ONU tiene todo lo necesario para condenar a Marruecos. Todo está escrito y lo recibirán".
El presidente de la Coordinadora de las familias y amigos de las víctimas marroquíes, Ahmed Atertour, ha afirmado en declaraciones a la prensa que las penas son "equitativas para las dos partes" al no haberse dictado "pena de muerte" para ningún acusado. También agradeció a las asociaciones de la sociedad civil y a los abogados, marroquíes y extranjeros el apoyo a los familiares de los gendarmes fallecidos.
Aminatou Haidar, defensora saharaui de los derechos humanos y una militante en favor del derecho a la libertad y a la autodeterminación del Sáhara Occiental considera que estas sentencias "son un castigo político contra todo el pueblo saharaui, contra su resistencia pacífica y contra la comunidad internacional", según explicó a eldiario.es. Es crítica con Marruecos porque, dice, "por desgracia, el aparato judicial marroquí no es absolutamente independiente y está directamente dirigido por el Palacio Real Marroquí".
Un juicio para "maquillar" el proceso militar
En 2013 el Tribunal Militar de Rabat dictó sentencia contra los 24 saharauis con condenas de los 20 años a la cadena perpetua. Después de tres años el Tribunal de Casación de Rabat la anuló. Marruecos decidió emprender un nuevo juicio tras la decisión del Comité de la ONU contra la Tortura de noviembre de 2016 que consideró que el país había vulnerado las Convención contra la Tortura en relación al acusado Naama Asfari. Entonces se inició de nuevo el juicio ante un tribunal civil "para demostrar que en Marruecos no se tortura", asegura Juan Soroeta, profesor de Derecho Internacional Público en la Universidad del País Vasco.
Para este experto en Derecho internacional, que participó como observador internacional en ambos procesos, el objetivo era "maquillar" un juicio militar que "había sido irregular desde todos los puntos de vista". "El Tribunal de Casación estableció que no existían pruebas, y que no existían vínculos entre las personas procesadas y los fallecidos, de quienes no había autopsia", recuerda.
Sin embargo, la prensa marroquí achacó la anulación del tribunal militar a "no tener competencia". La Constitución de 2011 contemplaba que un tribunal militar no tenía competencia para procesar a civiles pero "no había un desarrollo de la ley", detalla Soroeta.
Solo dos días antes del veredicto, Amnistía Internacional y Human Rights Watch enviaron un comunicado advirtiendo de que las autoridades judiciales marroquíes debían asegurarse de que las sentencias que se dictaran en "un juicio masivo no se basan en confesiones o declaraciones que involucren a otros acusados y obtenidas mediante tortura u otros malos tratos durante los interrogatorios policiales".
El campamento Gdeim Izik se creó el 10 de octubre [2010] para exigir derechos sociales, políticos y económicos. Comenzó con 9 personas, y llegaron a reunirse hasta 20.000 ciudadanos acampados en jaimas, las tiendas de campaña de los pueblos nómadas. A los 21 días del asentamiento, las leyes internacionales hubieran permitido que fuese declarado campamento de refugiados. Pero para eso era necesaria la intervención de la MINURSO, la misión de la Organización de las Naciones Unidas para el [Referéndum en el] Sáhara. Una posibilidad que no se dio porque este organismo se mantuvo al margen.
Entre los observadores, llegó el martes Mans Andersen, ex relator especial de la ONU, que calificó la detención de "arbitraria". Algo que se toma como una señal de que las instituciones internacionales reaccionarán y "se verán obligados a negociar con el Frente Polisario", piensa Claude Mangin.

¿Quién mató a quién? ¿Quién es el agresor y quién el agredido? Juicio #Gdeim Izik Por Sidi M. Talebbuia

Bajo los estandartes de Hassan II una horda de marroquíes cruzó la frontera del Sáhara Occidental, a finales de octubre de 1975, arrasando con todo a su paso. Y desde entonces la agresión no ha cesado, la persecución se mantiene bajo un fuerte estado policial que secuestra, tortura y asesina a cualquier signo de resistencia proveniente de los legítimos dueños del Sáhara Occidental.
La mayor movilización contra el ocupante ilegal que se recuerda en territorio desde el abandono cobarde de España, y que muchos expertos internacionales califican como el inicio de la primavera árabe, conocida como Campamentos de la Dignidad o de Gdeim Izik, fue cruelmente reprimida por el ejército del hijo del sanguinario Hassan II, el aún más cruel Mohamed VI.
El brutal desmantelamiento del campamento de protesta, en la madrugada del 8 de noviembre de 2010, sin aviso previo y quebrantando la confianza que depositaron los saharauis en la comisión negociadora marroquí, que prometía el oro y el moro... provocó una avalancha de más de 20.000 personas y el caos propio de pánico multitudinario.
El derecho internacional prevé como una de las excepciones a la prohibición del uso de la violencia, el derecho de los pueblos bajo dominación extranjera a la resistencia... y así fue, la mayoría de los jóvenes presentes respondieron a la agresión del ejército marroquí con piedras y lo que tenían a mano, para contener su avance sobre el campamento. Finalmente, y después de días de disturbios y centenares de personas detenidas y en paradero desconocido, una calma tensa se instaló en las ciudades Ocupadas del Sáhara Occidental.
Entre los más de 300 detenidos, 24 fueron seleccionados por su conocido activismo y resistencia pacífica a la ocupación, son los conocidos como el Grupo de Gdeim Izik. Trasladados a Rabat para ser juzgados y condenados con duras penas por un Tribunal Militar, sin garantías ni prueba incriminatoria alguna.
La presión internacional hizo que Marruecos anulara la sentencia del Tribunal Militar y devolviera la causa a un Tribunal Ordinario, un Tribunal que se suponía iba a ser más justo y benévolo con estos presos, que a ojos del mundo entero están condenados por sus ideales políticos.
Sin embargo, rompiendo con la expectativa creada por la Sentencia del Tribunal de Casación marroquí y la recomendación de Naciones Unidas, Marruecos repite los mismos argumentos ya anulados en casación y vuelve a condenar, con penas casi idénticas a las ya anuladas en su día.
Asesinato premeditado de once miembros de las fuerzas marroquíes, ¿quién mató a esos 11 o 14 o 20 agentes? ¿Quién mató a quién? No fueron capaces de establecer la regla más elemental del derecho penal (A mata a B).
Esperan que este pueblo resista en silencio otros 42 años, o que el hartazgo de una juventud cada vez más desesperada y sin perspectivas de progreso vital, no se traduzca en un retorno a la vía armada, creerán que los saharauis seguirán en poniendo la otra mejilla mientras reciben hostias por todos lados.
No sé qué esperarán o qué desean que ocurra, lo que sé es que la historia se repite, que Marruecos está repitiendo patrones muy parecidos a los de la España franquista y que originaron el inicio de la lucha armada del Frente Polisario el 20 de mayo 1973.
El 17 de junio de 1970 una gran manifestación en Zemla (El Aaiún) fue duramente reprimida por la legión española, con centenares de heridos y desaparecidos, entre los que se encontró el ideólogo del nacionalismo saharaui, Sidi Brahim Basiri, tres años después se constituye el Frente Polisario y comenzó la lucha por la independencia.
Gdeim Izik, podría ser esa gran manifestación de Zemla y sus consecuencias, tan injustas para los saharauis, la mecha que prenda las llamas de la espada de Apolo en manos de jóvenes que nada tienen que perder, pues todo le fue robado antes de que nacieran.
Sidi M. Talebbuia

Somos #GdeimIzik Los queremos libres porque son inocentes. Por Uxía Castro

Tenemos a 20 compañeros presos desde hace 7 años ilegal e ilegítimamente en una cárcel fuera de su tierra soportando torturas y humillaciones que seríamos incapaces de imaginar. En esta madrugada el reino de Marruecos volvió a refrendar sus interminables condenas en un juicio falsario que duró 7 meses en el que los informes desfavorables de l@s observadores internacionales presentes no son tomados en cuenta.
Marruecos lo ha vuelto  hacer: volvió a demostrar ante un mundo impasible que está por encima del bien y del mal y que su odio no tiene límites. Todas las palabras para calificar esta barbarie y la total impunidad con la que hacen y  deshacen en el Sahara Occidental desde hace 42 años hoy se nos quedan cortas.
Hoy en los telediarios más Venezuela. El gobierno español ni está ni se le espera. Mañana en la ONU y en la EU probablemente resoluciones de condena a las sentencias. Más papeles mojados que en el momento en que estamos lo que consiguen es minar todavía más la moral.
No queremos más comunicados de repulsa.
No queremos más declaraciones institucionales vacías de contenido.
No queremos más lamentos de lo que pudo haber sido si quienes tienen la potestad hubieran movido un dedo.
No queremos más héroes ni mártires.
Queremos efectividad y hace tempo que deberíamos de haberla exigido.
Los queremos libres porque son inocentes y porque los necesitamos fuera para lograr  su legítimo objetivo de poder decidir su futuro.
Queremos que quienes tienen el poder real de hacer algo para su liberación actúen con una décima parte de la dignidad que ellos poseen.
Queremos de una vez un paso al frente que incline la balanza hacia el lado debido.
Queremos, como ellos, paz, justicia y libertad.
Somos Gdeim Izik.
¡Sahara Libre!
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Uxia Castro. Resistencia Saharaui

Abogacía Española: Marruecos impone penas durísimas a activistas saharauis del Grupo #GdeimIzik

La sala de lo Criminal del Tribunal de Salé, ciudad próxima a Rabat, ha ratificado la pena de cadena perpetua para siete de los integrantes del denominado Grupo Gdeim Izik, tras seis meses de juicio civil. Otros doce acusados fueron condenados a penas que oscilan entre los 30 y 20 años mientras que dos fueron puestos en libertad porque la condena impuesta era inferior al tiempo permanecido en prisión preventiva.
El Consejo General de la Abogacía ha acreditado a numerosos abogados para que asistieran como observadores en varias de las audiencias celebradas, junto con juristas de Francia,  Italia, Estados Unidos, Suecia, Noruega, Dinamarca y Alemania. Todos los observadores han denunciado diversas irregularidades durante el juicio, como por ejemplo el desprecio hacia las reiteradas denuncias de torturas a los acusados durante su detención y encarcelamiento, que no han sido investigadas y por las que los abogados de la defensa llegaron a solicitar la suspensión del juicio, igualmente denegada. Los acusados alegaron que sus confesiones habían sido recabadas y firmadas por ellos bajo torturas y se declararon inocentes de todos los cargos.
Los observadores también han recalcado durante el proceso lo inadecuado de que los acusados permanecieran en prisión preventiva durante aproximadamente siete años desde que tuvieron lugar los hechos hasta la sentencia. Igualmente, se ha denunciado que los acusados permanecieran en las vistas judiciales en Rabat en una “pecera” de cristal dentro de la cual no se escuchaban las alegaciones de las diferentes partes en el juicio, o que se admitieran en el proceso continuas argumentaciones de los abogados de la “acción civil” contra los acusados basadas en cuestiones políticas sobre el Sáhara y Marruecos y sin correspondencia con los hechos que se enjuiciaban.
PROTESTAS EN 2010
El grupo de activistas saharauis fue detenido en 2010 cuando participaba en las protestas que tuvieron lugar en el campamento de Gdeim Izik organizado a las afueras de El Aaiún. Ahí se concentraron más de 20.000 saharauis en lo que hoy se considera la primera manifestación de la ola de protestas civiles que posteriormente se extendió por la cuenca del Mediterráneo dando lugar a la denominada Primavera Árabe.
Los motivos que llevaron a movilizarse al pueblo saharaui son la ausencia de derechos sociales, civiles y políticos que se deriva de la ocupación del territorio por parte del Reino de Marruecos en el contexto de un conflicto por la soberanía del Sahara que  sigue latente. El campamento fue desmantelado por las autoridades marroquíes haciendo uso de la violencia y se saldó con trece muertos: once policías marroquíes y dos civiles.
El Tribunal Militar de Rabat procesó y sentenció el 16 de febrero de 2013 por estos hechos a un grupo de 25 activistas a los que impuso penas muy elevadas y bajo la sospecha de haber utilizado testimonios auto inculpatorios obtenidos bajo tortura tratando de buscar un castigo ejemplarizante. Nueve acusados fueron condenados a cadena perpetua; 4 a 30 años; 7 a 25 años y 3 a 20 años.
Posteriormente, el Tribunal de Casación de Rabat, mediante sentencia firme procedió a declarar nulo el juicio y sentencia del Tribunal Militar de Rabat seguido contra el grupo de activistas saharauis, y declaró la remisión del procedimiento a la jurisdicción ordinaria para la celebración de un nuevo juicio, enviando el procedimiento al Tribunal Penal de Rabat.
De este modo, el tribunal de Penal de Rabat, sección de Sale, reanudó el juicio el 26 de diciembre de 2016 y hasta la fecha se han celebrado audiencias a las que han asistido observadores internacionales. Por la parte española, la Fundación Abogacía ha extendido acreditaciones a los abogados y abogadas que han expresado su deseo de asistir a las audiencias en calidad de observadores judiciales y a través de su testimonio se ha podido realizar un seguimiento del proceso.
Las penas impuestas son muy similares a las impuestas en  su día por el Tribunal Militar de Rabat y las denuncias por la falta de debida diligencia se han repetido ante el que es considerado un juicio sin garantías procesales para los acusados.
CONDENA AL PUEBLO SAHARAUI
La Asociación Profesional de Abogados saharauis en España (APRASE), algunos de cuyos miembros han asistido al juicio contra los activistas saharauis en calidad de observadores internacionales acreditados por la Abogacía Española, han hecho pública una nota en la que critican duramente estas condenas. APRASE considera que van contra todo el pueblo saharaui con el objetivo de silenciar sus protestas

Partidos políticos españoles piden la anulación de las condenas y la excarcelación de los presos políticos saharauis Juicio #GdeimIzik

Madrid, 20/07/2017 (SPS)- varios partidos españoles con representación parlamentaria, promovieron hoy en su parlamento una declaración parlamentaria que pide "la anulación de las condenas y la excarcelación de los presos de Gdeim Izik y todos los presos políticos saharauis".
Parlamentarios de Unidos Podemos, Comprimís, Esquerra Republicana de Cataluña, Equo y Bildu, exigieron hoy el indulto de los 23 presos saharauis condenados después del brutal desalojo del campamento de Gdeim Izik, argumentando que los hechos no se circunscriben en Marruecos, y por lo tanto, la jurisdicción marroquí no se aplica al Sáhara Occidental, ya que son dos territorios distintos como establece el derecho internacional. Y por lo tanto, "el Tribunal de Salé como una corte extra-territorial sin competencia para juzgar los hechos (...) ocurridos en el Sáhara Occidental", zanja el documento promovido por las mencionadas fuerzas políticas.
Los diputados añaden también la necesidad de una investigación independiente llevada a cabo por las NNUU, para ver si los presos saharauis han sido torturados como recogió Human Rights Watch, Amnistía Internacional y el Comité anti Tortura. "Las misiones internacionales de observación jurídica presentes en los juicios (...), han denunciado numerosas irregularidades y la falta de garantías procesales suficientes para calificar el juicio como justo y transparente", reza la nota de los diputados.
En la misma dirección, las fuerzas políticas con representación en el parlamento español, pidieron que su gobierno actúe para indultar los presos de Gdeim Izik y todos los presos políticos saharaui, y reprocharon la falta de presencia española en el juicio a diferencia de otros países Finlandia, Noruega, Suecia, Suiza, Holanda, etc.
Por último, los parlamentarios, concluyeron que el juicio es políticos y los presos son presos de conciencia, que fueron enjuiciados y sentenciados por sus opiniones políticas y sobre todo la defensa del derecho del pueblo saharaui en su autodeterminación. (SPS)

Miembros del Parlamento Europeo rechazan el dictamen contra los presos de #GdeimIzik

Varios diputados del Parlamento Europeo expresaron su absoluto rechazo a las injustas sentencias contra los activistas saharauis del grupo Gdeim Izik, que sus condenas oscilan entre 20 años de prisión y perpetuidad.
Los eurodiputados, que varios de ellos siguieron de cerca todo el proceso, desde las condenas del Tribunal Militar a las actuales sentencias, pasando por la postergación del juicio más de 6 veces, afirmaron en sus cuentas en twiter que se trata de un juicio político contra presos de conciencia.
La eurodiputada española de Izquierda Unida, Paloma López, expresó en su cuenta, su condena a “las injustas sentencias contra el grupo de Gdeim Izik” y reafirmó su “apoyo a la lucha del pueblo saharaui”. Su compañera de grupo parlamentario, Mariana Albiol Gúzman, se expresó en la misma línea, afirmando su “rechazo a las injustas condenas impuestas por Marruecos a los actos vistas saharauis de Gdeim Izik”.
El parlamentario europeo de Podemos, Miguel Urban, concretó por su parte que “Marruecos responde las demandas democráticas con más represión” en alusión a las duras condenas del Tribunal marroquí contra los activistas saharaui.
Por último, la diputada de Izquierda Unida, Ángela Vallina, opinó que Marruecos “condenó mediante un juicio-farsa a los militantes saharauis de Gdeim Izik”, mientras que su compatriota y representante de la misma fuerza política en el Parlamento Europeo, Lidia Senra, zanjó que “el tribunal civil repite prácticamente las condenas del tribunal militar” y concluye con “demandar la libertad de los presos saharauis”.
Finalmente, cabe señalar que la causa saharaui cuenta con un amplio apoyo entre los legisladores europeos, que está plasmado mediante las actividades del Intergrupo en el Parlamento Europeo.

Comunicado de la Delegación saharaui en Galicia y SOGAPS sobre la sentencia del Juicio #GdeimIzik

COMUNICADO DE LA DELEGACIÓN SAHARAUI EN GALICIA Y SOGAPS SOBRE LA SENTENCIA DEL TRIBUNAL DE APELACIÓN DE SALÉ-RABAT QUE CONDENA A 24 SAHARAUIS POR PARTICIPAR EN EL CAMPAMENTO PACÍFICO DE GDEIM IZIK.
El juicio que comenzó en diciembre de 2016, suponía una continuación del juicio militar anulado por ilegal, representa una farsa y una burla contra los derechos humanos y la legalidad internacional. Los observadores de distintas nacionalidades que participamos en este juicio comprobamos las irregularidades y juego sucio del gobierno de Marruecos en todo el proceso. Desde declaraciones bajo tortura, falta de testigos que no fuesen policías torturadores, la ridiculez de las pruebas, carencia de autopsias reales sobre supuestos cadáveres, juicio por parte de una potencia invasora sobre personas de otro territorio…lo convierten en un proceso político que nada tiene que ver con la justicia.El campamento de la dignidad de Gdeim Izik fue desmantelado brutalmente por la policía y el ejército marroquí. Los presos saharauis solo fueron una disculpa del régimen marroquí para ejercer un castigo a la causa saharaui que en derecho reclama su libertad como pueblo colonizado. El tribunal que actuó en esta parodia de juicio esperpéntico acaba de condenar:
A cadena perpetua a: Ahmed Sbai, Brahim Ismaili, Abdalahi Lejfauni, Larosi Abdelyalil, Mohamed Bachir Butanguiza, Mohamed Bani, Abhah Abdalahi Admed Sidi.
A 30 años de prisión a: Naama Asfari, Mohamed Burial, Chiej Banga.
A 25 años a: Hasan Dah, Abdalahi Taubali, El Husain Ezaui, Mohamed Lamin Haddi, Mohamed Embarek Lafkir, Mohamed-juna Babait, Sidahmed Lamyaied.
A 20 años a: Mohamed Tahlil, El Bachir Khada, Abdalahi Taubali.
Fueron puestos en libertad Deich Daf y Bakay Arabi por superar en prisión las penas impuestas. De seis años y medio y cuatro años y cinco meses respectivamente.
Y ya estaban en libertad Abderrahman Zeiyu y Ettiki Elmachdoufi, por ya haber cumplido sus condenas de dos años y tres meses.
El hecho de que uno de los presos del grupo, Hassanna Aalía, se encuentre en España en calidad de asilo político demuestra claramente que este ha sido un juicio político del gobierno marroquí; convertido en farsa de justicia.
La Comunidad Internacional no debe tolerar esta barbaridad. A ella nos dirigimos. Queremos manifestar al mundo que estos presos hermanos del Sahara Occidental, no están ni estarán solos. Desde la Delegación Saharaui en Galicia y SOGAPS lucharemos con todas nuestras fuerzas por su libertad y la anulación de una sentencia brutal, represiva y esperpéntica que debería avergonzar a cualquier organismo de justicia internacional. Decimos al régimen corrupto de Marruecos que se equivoca y muestra nula inteligencia con esta represión con careta de juicio; no van a silenciar las voces del pueblo saharaui ni de todo el movimiento solidario que luchamos a su lado por el derecho a la descolonización del Sahara Occidental. Esta acción represiva solo hace crecer nuestro esfuerzo en la lucha por la libertad del Sahara.
Nos dirigimos al gobierno de España para que cese de una vez su irresponsabilidad y como potencia administradora deje de mirar para otro lado y ejerza en derecho su deber de exigir la ley con el pueblo saharaui. Que responsablemente solicite la anulación de esta sentencia y se cumplan los derechos del pueblo saharaui. A los medios de comunicación de España les reclamamos también un mínimo de responsabilidad, que ofrezcan la información necesaria en este país. El muro de silencio sobre el Sahara Occidental les retrata ensuciando la ética informativa. Es necesaria de una vez por todas un ejercicio de dignidad de los gobiernos, los medios informativos.. Al pueblo de Galicia y España su solidaridad. Nuestra lucha continúa, estaremos siempre ahí, a su lado. En este día triste, a los presos nuestro afecto y apoyo y a vuestras familias,
¡Viva el Sahara Libre!
¡Viva el Frente Polisario!
¡Viva la lucha del Pueblo Saharaui, hasta la Victoria!
¡Libertad Presos Políticos Saharauis!

jueves, 20 de julio de 2017

La Asoc. Uruguaya Amistad con República Saharaui condena sentencia marroquí contra presos políticos saharauis, Gdeim Izik.

EIC Poemario por un Sahara Libre
Madrid, 20/07/2017
La Asociación uruguaya en una declaración de condena y repudio a las injustas sentencias de los tribunales del régimen marroquí contra el grupo de presos políticos saharauis Gdeim Izik indica: “Ha culminado en la ciudad de Salé -reino de Marruecos- un largo y grotesco proceso “judicial” contra un grupo de ciudadanos saharauis. Proceso “judicial” en el que los acusados carecieron de la defensa debida. Proceso “judicial” basado en “declaraciones” arrancadas bajo tortura y en falsos testimonios. Proceso “judicial” realizado extraterritorialmente y al que fueron impedidos de participar observadores internacionales… en fin, un proceso “judicial” muy acorde con el carácter colonialista de la ocupación marroquí en el Sáhara Occidental.
En la madrugada de hoy, 19 de julio de 2017, un tribunal civil marroquí impuso durísimas condenas a veinte patriotas saharauis integrantes del denominado “grupo Gdeim Izik”: siete condenados a cadena perpetua, cuatro condenados a 30 años de prisión, seis a 25 años y tres a 20 años. Este tribunal simplemente ha reafirmado las condenas impuestas hace siete años por un tribunal militar, que juzgó en ese entonces a los civiles detenidos tras el asalto y desmantelamiento del campamento de Gdeim Izik, en el que más de 25.000 ciudadanos saharauis se reunieron para protestar pacíficamente contra la ocupación marroquí.
Esta es una nueva farsa judicial escenificada por la monarquía marroquí para amedrentar a la población saharaui que resiste y levanta la bandera de la independencia. Esta es una nueva muestra de la impunidad con que actúa el régimen de Mohamed VI amparado, principalmente, por los gobiernos de Francia, España y Arabia Saudí.
La Asociación Uruguaya de Amistad con la República Saharaui, interpretando el sentir de miles de ciudadanos uruguayos amantes de la libertad y solidarios con las causas democráticas, manifiesta su total repulsa al régimen de ocupación ejercido por el reino de Marruecos sobre la población del Sáhara Occidental. Asimismo manifiesta su total solidaridad con los patriotas injustamente condenados y con todos aquellos saharauis que de una u otra forma, luchan contra la presencia extranjera en su tierra natal”.
Montevideo, 19 de julio de 2017 Emiliano Gómez          Presidente, Ernesto Domínguez    Vicepresidente.