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sábado, 30 de noviembre de 2019

La periodista saharaui Nazha El-Khalidi denuncia en las Juntas Generales de Bizkaia la represión y el bloqueo informativo en los territorios ocupados


La periodista y activista saharaui Nazha El-Khalidi fue detenida el 4 de diciembre de 2018 en El Aaiún ocupado cuando cubría una manifestación a favor de los derechos del pueblo saharaui y de una solución dialogada. Hoy, ha estado en las Juntas Generales de Bizkaia para denunciar el bloqueo informativo y la represión diaria en los territorios ocupados.
*Fuente: NAIZ. 29/11/2019
«La gente salió a la calle para manifestar su apoyo a la resolución del conflicto. Yo estaba grabando en la Avenida Smara. No llevaba ni cuatro minutos allí cuando me detuvieron, me golpearon y me llevaron a la fuerza a un coche de policía. Estuve en comisaría horas, sufriendo malos tratos y siendo interrogada». Es el relato de la periodista de RASD TV y miembro de Equipe Media Nazha El-Khalidi, detenida el 4 de diciembre de 2018 cuando cubría una manifestación convocada en el marco de la reanudación de las conversaciones entre el Frente Polisario y Marruecos en Ginebra.
En su visita hoy a las Juntas Generales de Bizkaia junto al delegado del Frente Polisario en la CAV, Abdullah Arabi, la saharaui residente en Euskal Herria Aichetu Yeslem Beissat e integrantes de Euskal Fondoa, El-Khalidi ha denunciado el bloqueo informativo que se vive en las zonas ocupadas y la constante violación de derechos humanos.
«Intentamos visibilizar las violaciones de derechos humanos en el Sahara Occidental y eso supone mucho riesgo para nuestra seguridad. Sufrimos detenciones, torturas. Nuestras familias son amenazadas, presionadas. El único delito que cometí fue grabar las cargas policiales contra saharauis y eso me puede costar de tres meses a dos años de cárcel. Pero lo tenemos que hacer para romper el bloqueo que impone Marruecos», remarca.
Asimismo, ha denunciado la militarización del territorio. «Lo único que les importa del Sahara es el territorio, no sus gentes ni los derechos humanos de quienes vivimos allí», ha concluido.

sábado, 3 de agosto de 2019

Sáhara, una cárcel sin barrotes

Marruecos ha expulsado este año a 19 españoles del Sahara por motivos políticos. No quiere periodistas ni observadores. La censura oculta las torturas, palizas y detenciones arbitrarias que sufre la población saharaui
ANA CORTÉS. Sábado, 3 agosto 2019
Las motocicletas se esquivan como pueden en las calles abarrotadas de El Aaiún nocturno. A orillas del océano Atlántico, la capital del Sahara Occidental duerme hasta que cae la noche y baja la temperatura. El bullicio que domina los restaurantes no se concibe por el día, cuando la mayoría de adultos cumple con su jornada laboral. Sin embargo, existe un grupo de ciudadanos que descansa por el día y se moviliza por la noche. Las casas familiares en las que se dan cita se han convertido en refugios contra las intervenciones policiales. Bajo techo y en la clandestinidad, la comunidad saharaui se organiza para que su identidad sobreviva a las vejaciones.
En 1975, Marruecos invadió la entonces provincia española con la Marcha Verde y estalló una guerra sin cuartel contra el Frente Polisario. La expansión, que incluía Ceuta y Melilla, se enmarcó en el sueño del 'Gran Marruecos'. Los niveles de violencia siguen intactos en la actualidad. Un combinado de torturas descabelladas, penas de cárcel desorbitadas, prohibiciones de moverse libremente y el muro minado convierten al Sahara en un correccional a cielo abierto.
Las organizaciones saharauis de derechos humanos combaten pacíficamente por el referéndum de independencia. Una votación reconocida por las Naciones Unidas y que fue prometida por España cuando ejercía como potencia administradora de su entonces colonia. Los colectivos están vigilados constantemente por las autoridades marroquíes y la violencia es su herramienta para disuadir sus protestas o asambleas. Sus acciones quieren evitar la censura. Denuncian la brutalidad policial incluso ante agentes de la MINURSO, la Misión de Naciones Unidas para el referendo.
El bloqueo mediático es total y ya se cuentan 19 españoles expulsados del territorio en lo que va de año. Sus intenciones políticas fueron la causa. Diez de ellos eran juristas que acudían como observadores internacionales a diversos juicios que se desarrollaban contra activistas locales. Reporteros sin Fronteras (RSF) denuncia frecuentemente que Rabat obstaculiza deliberadamente el trabajo de los periodistas. Consideran que informar en el Sahara es un inconveniente crítico. Dos profesionales españolas fueron forzadas a abandonar El Aaiún en los pasados meses de febrero y junio. Una muestra de la inexistente libertad de prensa que padece el Sahara Occidental. Las expulsiones suelen ser poco difundidas en los medios españoles, y tampoco se aprecia interés por el seguimiento del conflicto.
Polizones en el Sahara
Patricia e Irati inauguraron la serie de expulsiones a principios de enero. Fueron acusadas de promover la independencia de la región. Les siguió el jurista aragonés Luis Mangrane, interceptado tras aterrizar en El Aiaún y a quien se prohibió la entrada por ser «una persona non grata para Marruecos». Ni siquiera llegó a salir del aeropuerto.
En febrero, tres activistas navarros fueron expulsados tras permanecer varios días en El Aaiún. María, Iratxo y Alberto, miembros de la Asociación Navarra de Amigos del Sahara, conversaron con la comunidad de forma clandestina durante su estancia. Su relato de la expulsión coincide con el patrón habitual en estas circunstancias. Fueron vigilados por la Policía y los servicios de inteligencia, detenidos y agredidos durante los interrogatorios. Finalmente, viajaron hasta la urbe marroquí más cercana, Agadir, donde nadie habla de la represión y el turismo hace caja.
«Cada país tiene sus límites», sentenciaba un agente de Policía con cigarrillo en la boca durante el interrogatorio a esta redactora, quien fue expulsada semanas más tarde. Para los cuerpos de seguridad de Rabat, reunir información política en el Sahara rompe todas las reglas. En marzo, se siguió el mismo procedimiento con una joven gallega y en abril se produjo la sexta salida forzosa. Se trataba de dos activistas vascas que se habían reunido con militantes saharauis. Las personas con las que se encontraron fueron golpeadas, según el medio local 'Equipe Media'. A mediados de mayo les tocó el turno a cinco abogados españoles que llegaron a El Aaiún para asistir al juicio de Nazha El Khalidi. Fueron retenidos en el aeropuerto de la capital y después trasladados al de Casablanca. Un mes más tarde expulsaron a Judith Prat, fotoperiodista oscense premiada a escala internacional. La Policía marroquí fue a buscarla dos horas después de recalar en la zona. De nuevo en junio, tres observadores del Consejo General de la Abogacía fueron obligados a volver a España nada más aterrizar.
El singular urbanismo de las casas saharauis suele sorprender al viajero que las visita por vez primera. Las ventanas de los inmuebles pueden contarse con los dedos de una mano y los muros de las azoteas llegan a medir dos metros de alto sin apenas vanos. La comunidad sólo se siente libre a cubierto, entre paredones de hormigón.
Las aguas del Sahara Occidental son las más ricas del Norte de África, pero son explotadas por terceros sin permiso de la RASD (República Árabe Saharaui Democrática).
España encontró ese año el primer yacimiento de fosfatos en el territorio. La abundancia de estas sales lo vuelve esencial en el mercado de este material.
Historia de una invasión
En 1965 el Sahara Occidental es calificado territorio no autónomo por la ONU y se inicia el proceso de descolonización. Como potencia administradora, España se comprometió a celebrar un referéndum de independencia con los allí censados, los locales. No obstante, firmó en 1975 los Acuerdos de Madrid con Marruecos y Mauritania, en los que se establecía una administración tripartita temporal, inválida según el Derecho internacional.
La región saharaui fue dividida de norte a sur con un muro minado. Oculta entre 10 y 40 millones de minas terrestres, según la ONU. Las costas, las ciudades principales y los yacimientos de fosfatos quedan al oeste del muro, bajo poder marroquí. Al este se constituyó la República Árabe Saharaui Democrática (RASD). Una zona liberada, pero yerma y desértica.
Es el año en que España abandona el territorio debido a la inestabilidad que provocó la Marcha Verde y la muerte del dictador. Marruecos asaltó el territorio en el verano del 75 con civiles escoltados por agentes armados. La ONU condenó la ocupación y pidió la retirada inmediata de la población marroquí. Según la legislación internacional, España es aún la responsable de proteger al pueblo saharaui.
Demografía y desempleo
El Sahara, cuyo tamaño supera al de Reino Unido en veinte kilómetros cuadrados, alberga a 566.000 personas. Se estima que sólo el 20% son saharauis, pues en la guerra gran parte se refugió en Argelia.
Según cifras oficiales, cuatro de cada diez jóvenes en entornos urbanos están en el paro. A esta coyuntura se suma que el origen saharaui suele ser una traba laboral.
Última víctima mortal
Una estudiante saharaui de 24 años fue atropellada por vehículos antidisturbios marroquíes el pasado sábado en El Aaiún. Todo ocurrió cuando salía del instituto y cruzaba una vía atestada de manifestantes.
Pese a sus méritos, Mohammed Mayara engrosa la lista de parados saharauis desde hace diez años. A sus 44, es uno de los activistas más acosados por las autoridades marroquíes. Desde que era joven, motivado por el asesinato de su padre durante la Marcha Verde (la invasión marroquí del Sahara español), se convirtió en un diligente defensor de los derechos humanos. A su progenitor se lo llevaron a comisaría en su ciudad natal, Tan Tan, y no regresó. Está oficialmente desaparecido, porque no se ha encontrado su cuerpo.
Fue profesor de Historia en aulas de secundaria a finales de los 90. Perdió su puesto seis años más tarde porque no explicaba «la propaganda marroquí». Una de las consignas que el régimen de Rabat enseña en sus libros de texto y que justifica la ocupación es que el Sahara Occidental tenía conexiones históricas y geográficas con Marruecos. Como historiador, Mayara asegura que no es cierto y lanza una simple pregunta: «Si el Sahara fuese o hubiese sido en algún tiempo de Marruecos, ¿por qué en un primer momento se dividió el pastel con Mauritania?». La soberanía marroquí no es reconocida por ningún Estado ni organización internacional. Sin embargo, la ONU tampoco considera la región como país. El resultado es que el Sahara es el último territorio de África por descolonizar.
Con serenidad y dulzura, la voz de Mayara atrapa al espectador en el cortometraje 'Tres cámaras robadas'. Las imágenes muestran protestas pacíficas en El Aaiún y su disolución por las autoridades marroquíes. La fuerza bruta es la protagonista. La mayor parte de los participantes son mujeres, pues, gracias al movimiento feminista, la detención de una de ellas genera más controversia que la de un hombre. Todas las tomas están grabadas desde las azoteas de las casas. También denuncia que la seguridad marroquí requisa las cámaras en las manifestaciones y las usa para filmar a sus dueños en otras revueltas. Cuando era niño tuvo que enfrentarse a insultos y burlas en la escuela. Como adulto, encara palizas y detenciones. La última fue en el aeropuerto de la capital, al regresar de los campos de refugiados de Tinduf, en Argelia. La agresión ha sido denunciada por la Organización Mundial Contra la Tortura.
Los tribunales de El Aaiún condenaron a Nazha El Khalidi con una multa de casi 400 euros por ejercer como reportera sin la autorización estatal. El Khalidi es una ciudadana saharaui de 27 años que se convirtió en periodista para contar la situación de su pueblo. La vista se celebró en junio y se enfrentaba a una posible pena de hasta dos años de prisión. Los hechos tuvieron lugar en diciembre del año pasado y fue detenida cuando emitía una manifestación en directo a través de sus redes sociales. En el vídeo, de cuatro minutos, se observa una protesta pacífica repleta de mujeres. En los últimos segundos, un policía la persigue y se abalanza sobre ella cortando la emisión.
Habla de «un día en el infierno» para referirse a su primera tortura. Tenía 13 años. Participaba en una concentración contra la soberanía marroquí en las calles de la capital cuando comenzaron las cargas policiales. «Pedí ayuda en una casa que tenía la puerta abierta y estuve segura hasta que las autoridades empezaron a registrar los edificios», recuerda. Los agentes sacaron a decenas de personas de sus viviendas y buscaron entre ellas a los manifestantes. «Aprovecharon para lanzar televisores, vajillas y comida por las ventanas», relata. Nazha fue localizada rápidamente y la colocaron en fila con el resto de mujeres sospechosas. «Nos amenazaron con violarnos y nos dijeron los objetos que utilizarían», asegura. Llegaron los golpes y los jirones de ropa en plena calle. Muchas quedaron desprovistas de su melfa y todas ellas fueron trasladadas a un cuartel. Esposada y con los ojos vendados, lloró toda la noche sentada sobre un suelo mojado. «Quien se puso detrás me preguntaba y, si no contestaba lo que ellos querían oír, me abofeteaban», prosigue. A su edad, ni siquiera entendió cada uno de los insultos que escuchó.
Su familia está dividida por el muro minado. La mayor parte de sus tíos viven en los campos de refugiados de Tinduf, donde la comunidad se mantiene gracias a la ayuda humanitaria internacional. De sus familiares en El Aaiún, nadie trabaja. Sus ocho hermanos han sido torturados y uno de ellos también pasó año y medio en prisión por manifestarse.

El rostro más conocido de la revolución dicta su sentencia: «He sacrificado todo en la vida». Aminetu Haidar llegó a las televisiones en 2009 por su huelga de hambre en el aeropuerto de Lanzarote tras ser expulsada del Sahara Occidental. Para regresar debía pedir disculpas al rey Mohammed VI y anunciar públicamente que era marroquí. Se levantó el veto después de 32 días.
A los 20 años fue encarcelada en una de las prisiones secretas marroquíes por manifestarse a favor de la autodeterminación. No se presentaron cargos contra ella, ni se celebró un juicio; pero pasó cuatro años retenida y con los ojos vendados. Vivió hacinada con una decena de mujeres más en un pequeño habitáculo. «El techo era de chapa y el calor, insoportable; sobre todo, cuando dormíamos. Era una lata de sardinas», cuenta.
Su familia nunca conoció su paradero. Por aquel entonces, en pleno conflicto armado, era la actuación habitual de Marruecos y el Frente Polisario. El alto el fuego de 1991 supuso la liberación de los presos de ambos bandos. Recuerda con mucho dolor varios episodios que sufrieron sus compañeros. «Mohamed Jalil Ayach tendría más o menos mi edad cuando lo encontré muerto en los baños, era un niño», dice. Su delito fue no reconocer al entonces ocupante del trono, Hassan II, como su rey. En el patio practicaban 'El avión' o 'El pollo'. Los agentes ataban los pies de los reclusos a una grúa y le hacían girar con ella. «Se lo hicieron al que sería el padre de mis hijos», explica pausadamente.
Aminetu abandonó sus estudios, pero preside el Colectivo Saharaui de los Derechos Humanos. En enero, recibió a una delegación política interesada en la autodeterminación del Sahara, visitas que se suceden con frecuencia. Se les prohibió la salida de la ciudad y fue agredida ante agentes de la MINURSO (la Misión de Naciones Unidas para el referéndum en el Sahara Occidental). A su juicio, no tiene sentido el trabajo de la ONU en el Sahara. Para Aminetu, el conflicto no se ha resuelto todavía porque «la comunidad internacional no tiene voluntad política». Ella se define libre cuando llega al desierto, donde se evade de la atenta mirada de los centinelas que vigilan su casa día y noche.
Cuando era más joven, Ahmed Ettanji temía a la Policía. Había oído muchas historias sobre las comisarías de El Aaiún. A sus 30 años, no duda en responder a las provocaciones. «Cuando los agentes me amenazan con llevarme a una, insisto en que lo hagan; perdí el miedo cuando fui torturado por primera vez», asegura tranquilo.
Cada noche que pasó retenido llenaba su estómago con un mendrugo de pan. «Me daban lo justo para que no me desmayara», recuerda. Ettanji permaneció cuatro días en un centro policial de la capital, sometido a interrogatorios constantes. Su familia desconocía su paradero. De nuevo, los ojos vendados. Atado de pies y manos, obligado a golpes a quedarse quieto. También estuvo mucho tiempo desnudo. Cuando pensaba que no había nadie, movía el cuerpo y sentía los puños por todas partes. No sabía cuántos hombres había en la celda, pero siempre solía haber vigilancia. Ettanji se ha encontrado en numerosas ocasiones con los policías que lo torturaron. No los identifica por sus rostros, pero sus voces se le quedaron grabadas.
Ahmed fue cuestionado por su papel en organizaciones que apoyan la independencia. A la Policía le interesaba cómo contactaban, sus puntos de reunión y nombres completos. Por aquel entonces formaba parte de un colectivo que repartía folletos sobre la causa saharaui y coordinaba protestas. Suele viajar por Europa, especialmente por España, para informar sobre el sufrimiento en su hogar. Este año ha organizado entrevistas y conferencias en Madrid, Pamplona, Valencia o Vitoria. «No me planteo vivir aquí -confiesa-, el trabajo está en las zonas ocupadas». Quiere dejar un legado a las generaciones futuras por medio de la lucha pacífica.
Domina el castellano, pues estudió Filología Española en la Universidad de Agadir. En el Sahara no hay ningún centro de estudios superiores, el más cercano de la capital está allí, a 640 kilómetros. Esto favorece la diáspora del pueblo. Ettanji nunca ha trabajado, aunque es licenciado y habla tres idiomas con fluidez. Con triste calma, habla de su vida plagada de marginaciones. Lo que más le pesa es sentirse sitiado y la sensación constante de ser perseguido.

jueves, 11 de julio de 2019

Presentación en Madrid del informe: “El espejismo de los derechos humanos: La juventud saharaui y la ocupación del Sahara Occidental”

“La juventud está luchando mucho, han empezado a saber que hay un camino nuevo para lanzar la causa y justificar su derecho”, afirmaba esta semana en un programa de radio la joven Menha Bouad, refugiada saharaui y formadora en materia de derechos humanos. Varios jóvenes saharauis de territorio ocupado y campamentos de refugiados forman parte de una gira que les ha traído a España para presentar el informe realizado por la ONGD vasca Mundubat “El espejismo de los derechos humanos: La juventud saharaui y la ocupación del Sahara Occidental”.
El informe se presentó ayer miércoles 10 de julio en Madrid en la sede del Consejo de la Juventud de España. Entre el grupo de jóvenes saharauis que ha venido a presentar el informe se encuentra la periodista saharaui de Equipe Media Nazha El Khalidi, quien ha recibido diferentes agresiones físicas directas mientras realizaba su trabajo informativo en los territorios ocupados. Gracias a las diferentes campañas de denuncia llevadas a cabo se ha podido conocer su caso. La labor informativa desde territorios ocupados ha tenido también como consecuencia el reciente informe de Reporteros Sin Fronteras “Sahara Occidental: un desierto para el periodismo” presentado el pasado mes de junio.
En primer lugar tomó la palabra la Representante Saharaui en España, Jira Bulahi, que explicó que estas jornadas pretenden visibilizar la vulneración de sus derechos a través de los testimonios de una generación de jóvenes, de los que destacó la forma en la que cada uno de ellos ha contado su historia y su generosidad para buscar soluciones.
Por su parte Abdeslam Omar Lahsen, presidente de AFAPREDESA, explicó que se realizaron dos procesos de formación en materia derechos humanos entre 2018 y 2019 en los campamentos de refugiados con, en total, 128 jóvenes. Posteriormente se han encontrado con compañeros de territorios ocupados. De entre los jóvenes que han recibido la formación se seleccionaron a varios de ellos que han podido asistir a Ginebra. Destacó que la juventud se está apropiando de su lucha a partir de la defensa de sus derechos. En los territorios ocupados están atrapados por las consecuencias directas de la ocupación, en los campamentos viven una situación muy precaria debido a dicha ocupación.
A continuación, Fernando Lorenzo, coordinador de Mundubat en los campamentos, explicó que este informe se basa en una investigación realizada entre junio y diciembre de 2018 en cuatro espacios, territorios ocupados, campamentos de refugiados, territorios liberados y diáspora en el estado español. Se han realizado 170 entrevistas sobre vulneraciones de derechos humanos de los jóvenes saharauis a raíz de la ocupación. En el informe se han detectado hasta diecinueve tipos de vulneraciones de derechos humanos, entre otros de la libertad de expresión e información, de derechos económicos, sociales, culturales y educativos.
El coordinador de Mundubat recordó que los efectos de la ocupación se extienden a todos los saharauis, también en los campamentos, debido a la dependencia de las ayudas internacionales y la falta de oportunidades; en territorios liberados se enfrentan al riesgo de ser un terreno minado, a las dificultades para el acceso a la ayuda humanitaria y a la sensación de aislamiento; por su parte, los jóvenes de la diáspora sufren una sensación de doble exilio, discriminación, problemas con el acceso a papeles o al asilo.
La periodista Nazha El Khalidi, condenada el pasado lunes 8 de julio por un tribunal marroquí a pagar una multa de 400€, finalmente sin entrar en la cárcel, por ejercer el periodismo sin tener titulación. Nazha destacó que para romper el bloqueo informativo que sufre la población saharaui en territorio ocupado se creó hace diez años Equipe Media. “Sus miembros somos objeto de torturas y detenciones. No es fácil ejercer el periodismo en territorio ocupado”, denunció la activista, que recordó que hay varios periodistas saharauis detenidos y cumpliendo diferentes penas de cárcel. Por otra parte, añadió que se les despide de sus empleos, se ejerce vigilancia sobre ellos y sufren amenazas de muerte y confiscación de su material de trabajo.
“La primera vez que fui detenida tenía trece años. Me detuvieron la infancia. La segunda fue en 2016 haciendo la cobertura de una manifestación, me confiscaron las cámaras y sufrí torturas. La última fue en diciembre de 2018 mientras grababa una manifestación mientras se celebraban las negociaciones, confiscaron mi móvil y me llevaron a comisaría. Salí de comisaría sin cargos en ese momento pero más tarde, en marzo, me acusaron de ejercer la profesión de periodista sin tener titulación”, explicó la activista de Equipe Media. Recordó que la pena puede conllevar cárcel, entre tres meses y dos años, según la legislación marroquí. Es la primera vez que se acusa a un activista saharaui de un delito como éste. Hasta ahora siempre se les acusaba de delitos comunes. En palabras de Nazha, Equipe Media ha llegado para romper el bloqueo informativo en territorios ocupados y se ha convertido en una fuente fiable para muchos medios de comunicación de diferentes países, “por eso tratan de aterrorizarnos y criminalizar nuestra labor”, añadió. “Me han condenado a una multa de 400€ que no pienso pagar porque no voy a contribuir a criminalizar mi trabajo”, concluyó la activista.
También intervinieron jóvenes de los campamentos de refugiados como Ali Chej, Maria Blal o Menha Bouad. Los jóvenes explicaron cómo la ocupación vulnera sus derechos, al trabajo, a la educación, “tenemos que salir fuera para continuar nuestros estudios”, añadieron. Todos ellos pidieron apoyo moral para seguir luchando por su objetivo.
Abdeslam Omar y Jira Bulahi finalizaron la presentación con sendas intervenciones. “Es momento de que los saharauis se apropien de su lucha”, afirmó Abdeslam, haciendo un llamamiento a romper el muro de silencio que rodea a la causa saharaui. Un silencio que se ha convertido en uno de sus principales enemigos.
Hay que destacar también la presencia de Ahmed Ettanji, una de las cabezas visibles de Equipe Media y uno de los artífices del gran trabajo que está realizando este grupo de periodistas de los territorios saharauis ocupados. Además del trabajo informativo, convertido en fuente de información respetada y valorada por prensa de todo el mundo, se está realizando el envío de información a diferentes relatores de la ONU que está dando sus primeros frutos, con nueve denuncias en marcha.



miércoles, 10 de julio de 2019

Un grupo de jóvenes activistas saharauis visitará Madrid para denunciar las vulneraciones de derechos humanos en el Sáhara Occidental ocupado


El grupo de jóvenes se encuentra de gira por varias ciudades europeas (Ginebra, Vitoria-Gasteiz, Donostia-San Sebastián, Bilbao y Madrid) para denunciar la vulneración de derechos humanos en el Sáhara Occidental y llegarán a Madrid el próximo miércoles 10 de julio.
El 10 de julio, a las 18:30, en la sede del Consejo de la Juventud de España (c/ Montera 24, 6º planta, 28013 – Madrid), tendrá lugar la presentación del informe “El espejismo de los derechos humanos: La juventud saharaui y la ocupación del Sáhara Occidental”. Esta actividad está organizada por la Liga de Estudiantes y Jóvenes Saharauis en el Estado Español, la Coordinadora Estatal de Asociaciones Solidarias con el Sáhara y la Fundación Mundubat.
Se trata de un informe realizado por la investigadora de derechos humanos Kavita Kapur junto a la Fundación Mundubat, nutrido con entrevistas en profundidad a 65 jóvenes del Sáhara Occidental ocupado, 66 jóvenes de los campamentos de población refugiada en Argelia, 13 jóvenes del Sáhara Occidental controlado por el Frente POLISARIO y 30 jóvenes de la diáspora en el Estado español.
En el encuentro participarán también jóvenes activistas saharauis que contarán vivencias sobre su lucha en defensa de los derechos humanos del Pueblo Saharaui.
El 11 de julio, el grupo activista y las organizaciones acompañantes acudirán también al Congreso de los Diputados para presentar la investigación y poner sobre la mesa la vulneración de derechos que sufre la juventud saharaui.
A raíz de esta investigación, la Fundación Mundubat ha creado también una plataforma interactiva para conocer de primera mano historias de vulneraciones de derechos humanos contadas por jóvenes saharauis: www.saharaconderechos.org


lunes, 8 de julio de 2019

Tribunal marroquí condena periodista saharaui Nazha El Khalidi a multa de 400 euros sin cárcel


Rabat, 8/07/2019 (EFE).- El Tribunal de Primera Instancia de El Aaiún condenó hoy a la periodista saharaui Nazha El Khalidi, miembro del colectivo de la información Équipe Média, a una multa de 4.000 dirhams (unos 400 euros), pero no a una pena de cárcel a la que se arriesgaba por el delito de "usurpación de funciones".
El tribunal marroquí comunicó esta tarde un resumen de la sentencia en su página web, en la que añadió que la acusada podrá recuperar al final de todo el proceso judicial el teléfono que le fue confiscado mientras grababa una manifestación y la transmitía en directo por Facebook el pasado 4 de diciembre.
La acusada se encontraba en España, concretamente en San Sebastián, desde donde dijo a Efe que asume "los riesgos de ser periodista en El Aaiún", la capital del Sáhara Occidental, y dijo que volverá en unos pocos días a su ciudad.

viernes, 28 de junio de 2019

La Clooney Foundation for Justice denuncia la celebración del juicio de Nazha El Khalidi sin observadores internacionales

AMICS DEL POBLE SAHARAUI/EUROPA PRESS

*Fuente: Abogacía.es, 27/06/2019
El juicio se ha desarrollado sin observadores internacionales después de que Marruecos expulsara a los abogados españoles, Miguel Ángel Jeréz, Inés Miranda y José María Costa
La periodista saharaui del portal electrónico ‘Equipe Media’, Nazha El Khalidi, acusada de incumplir los requisitos necesarios para ejercer la profesión, ha sido juzgado por un tribunal marroquí el 24 de junio. La informadora, que se enfrenta a una pena de dos años de cárcel y una multa de 120 dirhams a 5000 dirhams por un delito de “usurpación de la profesión” por no tener un título oficial, declaró sentirse víctima de una “venganza” por su actividad en un medio “fiable e independiente”.
El juicio se ha desarrollado sin observadores internacionales después de que Marruecos expulsara a los abogados españoles, Miguel Ángel Jeréz, Inés Miranda y José María Costa, que volaron desde Gran Canaria a El Aaiún, y a quienes no se permitió bajar del avión, pese a contar con la acreditación otorgada por la Abogacía Española. Asimismo, las autoridades marroquíes expulsaron a dos observadores del Colegio de la Abogacía de Estados Unidos (ABA, American Bar Association).
A finales del mes de mayo, otros cinco abogados y abogadas españoles, que contaban con la correspondiente acreditación otorgada por el Consejo General de la Abogacía Española para dar apoyo a las misiones de observación judicial internacional, fueron expulsados del Sáhara Occidental cuando también pretendían personarse como observadores en el juicio contra esta periodista. Este grupo de letrados defensores de Derechos Humanos manifestó la opacidad de Marruecos en su actuación en el Sáhara Occidental cuando fueron recibidos por Victoria Ortega, presidenta del Consejo General de la Abogacía.
Apoyo internacional
La Clooney Foundation for Justice ha manifestado su profundo malestar ante la decisión adoptada por las autoridades marroquíes negando la entrada de los observadores internacionales del programa “TrialWatch” al Sahara Occidental. Desde esta Fundación han señalado que “el derecho a una audiencia pública es un derecho humano establecido en el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos y una parte integral del derecho a un juicio justo”. Por ese motivo, solicitan a las autoridades marroquíes que permitan el acceso a sus observadores en juicios y procedimientos futuros celebrados en el Sáhara Occidental.

domingo, 23 de junio de 2019

La administración de ocupación marroquí en El Aaiun expulsa a tres abogados españoles


*Fuente: observadores internacionales y Diario La Realidad Saharaui, 23 de junio de 2019
En una nota enviada por el abogado aragonés Luis Mangrane se informa que tres observadores españoles acaban de ser expulsados por Marruecos de la ciudad saharaui ocupada El Aaiun. Junto a estos tres observadores Equipe Media informa que se han expulsado a otros dos abogados del Colegio de la Abogacía de los Estados Unidos. La fuente dijo que se trata de tres abogados comisionados  por el Consejo General de la Abogacía Española, CGAE, que pretendían asistir mañana lunes 24 al juicio que la administración marroquí celebra mañana contra la periodista saharaui Nazha El Khalidi. Se trata de Miguel Ángel Jerez, José María Costa e Inés Miranda, que habían viajado hoy desde Canarias hacia El Aaiún ocupado para asistir como observadores al juicio de la periodista Saharaui Nazha El Khalidi, encarcelada por grabar una manifestación pacífica en las calles de El Aaiun ocupado y compartir las imágenes con su móvil. Nazha se enfrenta a una condena de tres meses a dos años de prisión. El pasado mes de mayo Marruecos expulsó otra delegación de varios abogados algunos son miembros del CGAE por intentar asistir como observadores en el juicio de la activista saharaui encarcelada por el régimen de Mohamed VI.
Al vecino de España se le acumulan muchas violaciones contra el derecho internacional y las convenciones de la ONU, como ha denunciado recientemente Reporteros Sin Fronteras en su demoledor informe sobre el bloqueo informativo sobre los territorios del Sahara Occidental que el régimen ocupa militarmente desde 1976 e intenta ahogar sus voces desde el interior. Debido a esta presión y la explosiva situación interna del régimen, con el levantamiento de los rifeños en el norte, la precaria situación económica del país y el cada vez más puesto en la escena internacional conflicto del Sahara Occidental, el régimen muestra más histeria que manifiesta con la expulsión de los observadores internacionales que quieren ser testigos de lo que pasa en el territorio saharaui.   

miércoles, 12 de junio de 2019

ONU se preocupa por la situación de periodista saharaui Nazha El Khalidi juzgada en El Aaiún


Rabat, 7 Junio 2019 (EFE).- Tres instancias de la ONU de derechos humanos expresaron su "grave preocupación" por el arresto de la periodista saharaui Nazha al Khalidi e instaron a Rabat a abolir una legislación que criminaliza a las personas que ejercen periodismo sin autorización previa.
Esta postura fue expresada en una misiva enviada al Gobierno de Marruecos por el Grupo de Trabajo sobre Detención Arbitraria, el relator especial para la promoción del derecho a libertad de opinión y expresión y el relator especial sobre la tortura y otros tratos crueles, Inhumanos o Degradantes.
Al Khalidi está procesada en libertad condicional ante el Tribunal de Primera Instancia de El Aaiún, capital del Sahara Occidental, por ejercer el periodismo sin cumplir los requisitos legales de la profesión, una cargo que podría ser castigado con penas de hasta dos años de prisión.
La misiva de la ONU, difundida en las últimas horas en el portal de la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos, consideró además que el artículo 238 del código penal marroquí en el que se apoya la justicia para procesar a Al Khalidi se contradice con el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, firmado y ratificado por Marruecos.
La carta de la ONU está firmado por la vicepresidenta del Grupo de Trabajo sobre Detención Arbitraria, Elina Steinerte, el relator especial para la promoción del derecho a libertad de opinión y expresión, David Kaye, y el relator especial sobre la tortura y otros tratos crueles, Inhumanos o Degradantes, Nils Melzer.
El documento pidió a Marruecos que responda en un plazo de 60 días a seis preguntas sobre alegatos de que la periodista saharaui ha sido torturada, los fundamentos jurídicos de su detención y juicio y si Marruecos ha tomado medidas para adaptar su código penal a dicho pacto internacional.
Al Khalidi, que trabaja en el colectivo mediático saharaui "Equipe Media", fue arrestada por primera vez el pasado 4 de diciembre cuando difundía en directo a través de Facebook un vídeo de una manifestación en El Aaiún en favor de la independencia del Sáhara Occidental.
El pasado 20 de mayo, el Tribunal de Primera Instancia de El Aaiún aplazó el juicio contra Al Khalidi hasta el próximo 24 de este mes, para que se realice un "examen técnico" en su teléfono móvil.

martes, 21 de mayo de 2019

Los abogados expulsados volverán a El Aaiún al juicio contra la periodista Nazha El Khalidi


Contramutis / 20 de mayo de 2019. Alfonso Lafarga.-
Aplazado hasta el 24 de junio el juicio contra la periodista saharaui perseguida por informar sin tener titulación oficial
Las autoridades españoles no se han interesado por la expulsión del Sáhara Occidental de tres abogadas y dos abogados
El Consejo General de la Abogacía Española reclama a Marruecos que permita el trabajo de los observadores de DDHH
Los abogados expulsados por Marruecos de El Aaiún están dispuestos a volver a la capital del Sáhara Occidental el próximo 24 de junio para asistir como observadores al nuevo señalamiento contra la periodista saharaui Nazha El Khalidi, acusada de usurpación de funciones por trabajar sin título oficial, por lo que puede ser condenada hasta con dos años de cárcel.
El juicio debía haberse celebrado el 20 de mayo, pero el Tribunal de primera instancia de El Aaiún aplazó la vista para analizar el contenido del teléfono de la periodista, incautado por la policía marroquí cuando fue detenida el 4 de diciembre de 2018 mientras grababa una manifestación saharaui. Según información de Equipe Media, grupo periodístico al que pertenece Nazha, la decisión del tribunal fue comunicada en medio de fuertes medidas de seguridad.
Las abogadas Lourdes Baron, Dolores Travieso y Ruth Sebastián, y los abogados Sidi Talebbuia y Ramón Campos, a los que se impidió el 19 de mayo entrar en El Aaiún, llegaron al día siguiente por la tarde a Madrid, donde fueron recibidos por un grupo de saharauis e integrantes del movimiento solidario con el Sáhara Occidental.
Los observadores noruegos de la Fundación RAFTO para los Derechos Humanos Vegard Fosso Smievoll y Kjersti Brevik Moeller, a los que tampoco se permitió entrar en El Aaiún, fueron enviados a Lisboa.
La abogada Lourdes Barón manifestó a Contramutis que intentarán volver a El Aaiún para asistir al juicio contra Nazha, para lo que tienen que cuadrar sus agendas: “No sé si seremos nosotras u otros compañeros, pero seguro que iremos”.
La letrada dijo que al llegar el domingo a El Aaiún, sobre las 14 horas de España, la policía les pidió un sello del Ministerio de Exteriores marroquí, lo que nunca antes habían exigido, y señaló el caso de una de letrada de Canarias que lleva 17 años viajando al Sáhara Occidental.
Explicó que el trasfondo de la expulsión es que “no quieren testigos de lo que están haciendo con las personas que reivindican un Sáhara libre, y en el caso de Nazha El Khalidi por publicar en Facebook imágenes de una manifestación saharaui sin estar acreditada como periodista”.
De El Aaiún fueron enviados a Casablanca, donde pernoctaron en un hotel que tuvieron que pagar, y a las 15 horas de la tarde del lunes fueron embarcados en un vuelo con destino a Madrid que pretendían corriese por su cuenta, a lo que los abogados y las abogadas se negaron.
Sobre el trato recibido, Lourdes Baron dijo que fue con “bastante desidia y desinterés”: “No nos dejaban salir de donde nos dejaron y estuvimos constantemente vigilados. La situación fue tensa por la desinformación, no sabíamos cuando íbamos a volver a nuestro país”.
Llegaron a hablar con el Cónsul General en Rabat y pidieron que hubiera una representación consular con ellos, pero, al parecer, no dejaban pasar a la zona del aeropuerto donde se encontraban.
Aunque recibieron algunos apoyos, como del alcalde de Zaragoza, las autoridades de alto nivel del Estado no se interesaron: “Han seguido con su postura habitual de inhibirse en este asunto; espero que a partir de ahora nuestras autoridades protejan a los observadores que van a juicios”.
Recibieron todo el apoyo del Consejo General de la Abogacía Española y de su presidenta, Victoria Ortega, que les esperó en el aeropuerto de Barajas. El Consejo emitió una nota en la que protesta por la prohibición de acceso a El Aaiún “sin justificación motivada”.
Señala que los abogados y abogadas viajaron previa comunicación y acreditación ante el Ministerio de Asuntos Exteriores español, siguiendo los procedimientos habituales del Consejo de la Abogacía “en apoyo a las misiones de observación judicial para velar por el respeto al Derecho de Defensa y al proceso judicial debido”.
El Consejo apoya desde 2002 la observación de juicios en el extranjero, y las visitas “han tenido relación directa con las causas penales iniciadas contra ciudadanos de origen saharaui en las que se aprecian riesgos de que el procedimiento no asegure las preceptivas garantías legales”.
La Abogacía Española reclama al Gobierno de Marruecos “que permita la labor de los Observadores de Derechos Humanos y garantice el derecho de cualquier acusado a un juicio con todas las garantías procesales”.

lunes, 20 de mayo de 2019

Aplazado el juicio contra Nazha Khatari El-Khalidi hasta el próximo 24 de junio


Equipe Media, 20 de mayo de 2019
El-Aaiún Ocupado (Sáhara Occidental)
El juicio a la activista y periodista saharaui Nazha Khatari El-Khalidi ha sido suspendido hasta el próximo 24 de junio.
La razón principal que ha ofrecido el tribunal para atrasar el proceso contra El Khalidi ha sido la necesidad de inspección con detenimiento el contenido del teléfono móvil que le fue confiscado a principios de diciembre del año pasado.
Y es que la periodista se enfrenta ante un tribunal a graves cargos por el mero hecho de grabar una manifestación pacífica de ciudadanos saharauis en las calles de El-Aaiún ocupado.
En el contexto del mismo proceso judicial, el pasado 19 de mayo las fuerzas de ocupación marroquíes expulsaron a cinco abogados españoles y a dos observadores noruegos que acudían a la capital del Sáhara Occidental para garantizar que dicho juicio transcurriera con las mayores garantías judiciales posibles.
Esta decisión no ha hecho más que tensionar el ambiente y centrar el foco de la comunidad internacional en las constantes violaciones de derechos humanos que padece la población civil saharaui que vive bajo el yugo del régimen marroquí. Varias organizaciones internacionales denunciaron, las falsas acusaciones e injusto juicio tales como Amnistía Internacional, Human Rights Watch, Organización Mundial Contra la Tortura o Front Line Defenders .
La decisión del tribunal se ha tomado en un ambiente altamente tensionado con fuertes medidas de seguridad y un gran número de policías y otros cuerpos de represión custodiando el juzgado.

domingo, 19 de mayo de 2019

Marruecos prohíbe entrar en el Sáhara ocupado a 5 abogados españoles y 2 noruegos

Rabat, 19/05/2019 (EFE).- Las autoridades marroquíes prohibieron hoy a cinco abogados españoles y dos observadores noruegos entrar en el El Aaiún, capital del Sáhara Occidental, para asistir al juicio de una periodista saharaui, según informó a Efe uno de los abogados expulsados.
Los cinco abogados españoles y los dos observadores noruegos se encuentran en el aeropuerto de El Aaiún a la espera de ser trasladados en un vuelo hacia Canarias o hacia la ciudad marroquí de Casablanca, según explicó a Efe por teléfono el letrado español Sidi Mohamed Talebbuia, del Colegio de Abogados de Madrid.
Los abogados han sido enviados por el Consejo General de la Abogacía Española para asistir como observadores en el juicio contra la joven Nezha Khalidi, que trabaja de periodista en el portal electrónico "Equipe Media" en el Sáhara Occidental y que será procesada mañana, lunes, tras ser acusada de incumplir los requisitos necesarios para ser periodista.
El letrado español añadió que las autoridades marroquíes les comunicaron su decisión nada más aterrizar en el aeropuerto de El Aaiún, al medio día, con el argumento de que no disponían de una acreditación oficial.
"Nunca nos han puesto pegas antes para entrar en el territorio o en Marruecos con la acreditación del Consejo General de Abogacía Española, es la primera vez que nos prohíban entrar", subrayó Talebbuia.
Talebbuia está acompañado de los abogados Ramón Campos García y María Lourdes Barón, del Colegio de Zaragoza; Lola Travieso y Ruth Sebastián, del Colegio de Abogados de Las Palmas, así como de los dos observadores noruegos Vegard Fosso Smievoll y Kjersti Brevik Moeller de la Fundación Rafto.
Según "Equipe Media", Khalidi está acusada de "reclamar o usurpar un título relacionado con una profesión regulada", un cargo que podría ser castigado con penas de entre tres meses y dos años de cárcel.
Khalidi fue arrestada el pasado 4 de diciembre cuando difundía en directo a través de Facebook un vídeo de una manifestación en El Aaiún en favor de la independencia del Sáhara Occidental, la excolonia española que permanece ocupada por Marruecos desde 1976.
La organización Human Rights Watch (HRW) denunció esta semana que Khalidi podría ser juzgada por haber hecho trabajos periodísticos sin disponer de la preceptiva acreditación, obligatoria en Marruecos. EFE


Expulsados de El Aaiun ocupado siete observadores internacionales que pretendían asistir al juicio de la periodista saharaui Nazha Khalidi


*Fuente: Observadores internacionales y Equipe Media
URGENTE: Expulsados hoy 19 de mayo de 2019 del aeropuerto de El Aaiun ocupado varios abogados que pretendían asistir como observadores al juicio contra la periodista saharaui Nazha Khalidi.
Los cinco abogados, todos ellos acreditados por el Consejo General de la Abogacía Española, son: Maria Dolores Travieso, Ruth Sebastián García, de Canarias, Lourdes Baron, Ramon Campod, aragoneses y Sidi Mohamed Taleb Buya, de Madrid, además de dos observadores noruegos de la Fundación Rafto de Derechos Humanos, Vegard Fosso Smievolly Kjersti Brevik Moeller. Todos ellos esperan en el aeropuerto de El Aaiún ser deportados a Canarias. Hasta el momento no se tienen noticias de la asistencia consular española a los abogados acreditados.

Foto: David Cáceres

domingo, 17 de marzo de 2019

Marruecos juzga a una periodista saharaui de los territorios ocupados. Informar, el delito de una periodista saharaui


*Fuente: Contramutis / 17 de marzo de 2019- Alfonso Lafarga.-
Nazha El Khalidi va ser juzgada por informar sobre manifestaciones saharauis
Las autoridades marroquíes argumentan que no tiene el título de periodista
Puede ser condenada a dos años de cárcel
Nazha El Khalidi informa de lo que ocurre en el Sáhara Occidental ocupado por Marruecos y por su labor periodística ha sido detenida y maltratada en dos ocasiones por la policía marroquí. Ahora va a ser juzgada con la excusa de trabajar sin tener el título de periodista y puede ser condenada a una pena de cárcel de tres meses a dos años.
El Khalidi, de 26 años, que trabaja para Equipe Media y RASD Tv, va a ser juzgada el 18 de marzo en El Aaiún, capital del Sáhara Occidnetal, acusada de “reclamar o usurpar un título relacionado con una profesión regulada por la ley sin cumplir con las condiciones necesarias para llevar este título”.
En aplicación del artículo 381 del código penal marroquí, la periodista  puede ir a la cárcel, además de serle impuesta una multa que puede ir desde los 120 dírham (12 €) a los 5.000 (500 €), por un derecho que contempla la Declaración Universal de Derechos Humanos en su artículo 19 -“Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión”- y el  Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, al que Marruecos se unió en 1978,  y que establece en al artículo 19.2 que “toda persona tiene el derecho a la libertad de expresión; este derecho comprende la libertad de buscar, recibir y difundir informaciones e ideas de toda índole, sin consideración de fronteras, ya sea oralmente, por escrito o en forma impresa o artística, o por cualquier otro procedimiento de su elección.”
La primera vez que la policía detuvo a Nazha El Khalidi fue el 21 de agosto de 2016 en El Aaiún mientras informaba sobre una manifestación de mujeres: le fue confiscada la cámara y pasó la noche en la gendarmería, donde además de ser interrogada sufrió torturas. La segunda tuvo lugar el 4 de diciembre pasado, también en El Aaiún, cuando transmitía una manifestación saharaui con motivo de las negociaciones en Ginebra entre el Frente Polisario y Marruecos. En las redes sociales se pudo ver cómo era perseguida, detenida y golpeada. Le confiscaron el móvil y en comisaría fue interrogada y maltratada durante cuatro horas.
El 4 de marzo la policía marroquí se presentó en casa de Nazha El Khalidi, a la que convocó en comisaría e interrogó sobre su activismo mediático y ella respondió que su trabajo es de periodista. Dos días después recibió una citación para comparecer en juicio el 18 de marzo.
Marruecos criminaliza a los periodistas saharauis
Desde Equipe Media, grupo periodístico saharaui que graba y comparte en redes sociales los abusos cometidos por autoridades marroquíes en el territorio ocupado, se señala que es “la primera vez que los tribunales marroquíes utilizan estos cargos contra un periodista saharaui”. EM y la plataforma de DDHH Watching Western Sáhara denuncian que el juicio forma parte de la “estrategia de Marruecos de silenciar y criminalizar a ciudadanos periodistas que rompen con el bloqueo mediático.
Equipe Media y otros colectivos de periodistas saharauis trabajan en la clandestinidad en la excolonia española al no estar reconocidos por las autoridades marroquíes y las consecuencias de su labor son la detención, la tortura y la cárcel, como es el caso de Abdalahi Lekhfauni (cadena perpetua), Hassan Dah (25 años de prisión), Mohamed Lamin Haddi (25 años), El Bachir Khada (20 años), Mohamed Banbari (6 años), y Saleh Lebsir (4 años).
La periodista El Khalidi lo explica así: “Intentamos visibilizar las violaciones de derechos humanos en el Sáhara Occidental, y eso supone mucho riesgo para nuestra seguridad. Sufrimos detenciones, torturas. Nuestras familias son amenazadas, presionadas. El único delito que cometí fue grabar las cargas policiales contra saharauis, y eso me puede costar meses o años de cárcel. Pero lo tenemos que hacer para romper el bloqueo que impone Marruecos.”
Equipe Media ha pedido a las organizaciones defensoras de los Derechos Humanos y de la libertad de información “que insten a Marruecos a que respete la libertad de prensa y de expresión en el Sáhara Occidental y deje de acosar a los periodistas saharauis”, que se retiren los cargos contra Nazkha y que liberen a los periodistas encarcelados por hacer su trabajo.
Precisamente en marzo el jurado del XII Premio Internacional de Periodismo Julio Anguita Parrado concedió este galardón a la agencia de prensa Equipe Media, creada en 2009, por su esfuerzo colectivo “por hacer un periodismo de gran calidad, en cuatro idiomas, que suministra información a periodistas de todo el mundo y lucha por poner el foco sobre un conflicto olvidado por los medios de comunicación”, “con un gran riesgo para su seguridad y su integridad física”, hasta el punto de que “varios de sus periodistas han sido detenidos y agredidos por realizar su trabajo”.
Nazha El Khalidi va a ser juzgada con la justificación de que trabaja como informadora sin estar en posesión del título de periodista, profesión que se puede ejercer en otros muchos países sin tener tal certificación académica, como es el caso de España, la potencia administradora de iure del Sáhara Occidental, donde ejercen la profesión destacados comunicadores que no son oficialmente licenciados en periodismo.

sábado, 16 de marzo de 2019

Una periodista saharaui se enfrenta a posible pena de cárcel por grabar una manifestación pacífica en el Sáhara ocupado

El colectivo Equipe Media al que pertenece Nazha El Khalidi y la plataforma de DDHH Watching Western Sáhara denuncian que el juicio contra la periodista, acusada de usurpación de la profesión por no tener el título, forma parte de la estrategia de Marruecos de silenciar y criminalizar a ciudadanos periodistas que rompen con el bloqueo mediático
En un intento por silenciar y criminalizar a periodistas saharauis, un tribunal marroquí se dispone a juzgar este 18 de marzo a la informadora Nazha El Khalidi por grabar y compartir con su teléfono móvil una manifestación pacífica en las calles de El Aaiún, en el Sáhara Occidental ocupado por Marruecos. El Khalidi, que colabora con Equipe Media y RASD-TV, fue detenida el pasado 4 de diciembre mientras retransmitía la manifestación en directo a través de redes sociales. El vídeo captura el momento en el que la policía persigue a la periodista, quien posteriormente fue golpeada y su teléfono confiscado.
Equipe Media, un colectivo de periodistas que graba y comparte en redes sociales los abusos cometidos por autoridades marroquíes en el territorio, denuncia que El Khalidi fue llevada a comisaría, interrogada y maltratada durante cuatro horas sin que se le informara sobre los cargos. Ese mismo día fue puesta en libertad pero el pasado 4 de marzo la policía se presentó en su casa para convocarle de nuevo a comisaría. La policía le interrogó sobre su activismo mediático y ella respondió que se limitaba a hacer su labor como periodista. Días después, fue notificada sobre las acusaciones y el juicio.
Equipe Media hizo un llamamiento urgente: “Pedimos a las organizaciones defensoras de los derechos humanos y de la libertad de información que insten a Marruecos a que respete la libertad de prensa y de expresión en el Sáhara Occidental y deje de acosar a los periodistas saharauis. Pedimos que retiren los cargos contra Nazkha y que liberen a los periodistas encarcelados por hacer su trabajo.” La Organización Mundial contra la Tortura, radicada en Francia, ya ha lanzado un comunicado denunciando la detención arbitraria de Al Khalidi.
El Khalidi se enfrenta a acusaciones de “reclamar o usurpar un título relacionado con una profesión regulada por la ley sin cumplir con las condiciones necesarias para llevar este título”. Esta acusación puede suponerle, según el artículo 381 del Código penal, una condena de cárcel de tres meses a dos años y una multa de 120 Dh (12 euros) a 5.000 Dh (500 euros). Es la primera vez que los tribunales marroquíes utilizan estos cargos contra un periodista saharaui. Los colectivos de periodistas saharauis no están reconocidos por las autoridades de ocupación marroquíes, por lo que realizan su trabajo en la clandestinidad.
El Khalidi cubría una manifestación convocada a raíz de la reanudación de negociaciones en Ginebra entre el Frente Polisario y el Reino de Marruecos para resolver el conflicto en el Sáhara Occidental, que ya ha cumplido 43 años.  Seegún El Khalidi “la gente salió a la calle para manifestar su apoyo a la resolución del conflicto. Yo estaba grabando en la Avenida Smara; no duré allí ni cuatro minutos cuando me detuvieron, me golpearon y me llevaron a la fuerza a un coche de policía. Estuve en comisaría horas, sufriendo malos tratos y bajo interrogación”.
El Khalidi sabe lo arriesgado de su trabajo: “Intentamos visibilizar las violaciones de derechos humanos en el Sáhara Occidental, y eso supone mucho riesgo para nuestra seguridad. Sufrimos detenciones, torturas. Nuestras familias son amenazadas, presionadas. El único delito que cometí fue grabar las cargas policiales contra saharauis, y eso me puede costar meses o años de cárcel. Pero lo tenemos que hacer para romper el bloqueo que impone Marruecos.”
El Khalidi también fue detenida el 21 de agosto de 2016 cuando cubría una manifestación de mujeres. La policía marroquí le confiscó la cámara. Pasó una noche en el cuartel de gendarmería bajo interrogatorio y torturas, también sin cargos.
En los últimos años ha aumentado el número de saharauis que quiere enseñar al mundo lo que está pasando en su territorio, y Marruecos ha reaccionado con detenciones arbitrarias, condenas, agresiones físicas y represalias contra estos informadores. Equipe Media recibió el XII Premio Internacional de Periodismo Julio Anguita Parrado por ser “a menudo la única fuente de información sobre los problemas que vive la población saharaui, con un gran riesgo para su seguridad y su integridad física”.
Recientemente la organización irlandesa Front Line Defenders denunció a Marruecos por “el acoso sistemático” al que somete a defensores de DDHH, periodistas y videoactivistas saharauis. En 2016 Reporteros sin fronteras pidió a Marruecos que acabara con las restricciones impuestas contra periodistas saharauis e internacionales que intentan informar desde el territorio, pero desde entonces la represión contra los colectivos de medios saharauis y las expulsiones de periodistas internacionales han incrementado. El Grupo de trabajo de detenciones arbitrarias de la ONU pidió a Marruecos la puesta en libertad del periodista saharaui Mohamed al-Banbari, condenado a seis años de prisión por informar sobre manifestaciones en la ciudad ocupada de Dajla.

Reporteros sin Fronteras se hace eco del caso de la periodista saharaui Nazha El Khalidi. Sólo falta decir que quien la juzga es el régimen ocupante del Sahara Occidental, Marruecos. El periodista Alfonso Armada es presidente de Reporteros sin Fronteras-España.

La activista saharaui de la información Nazha El Khalidi imparte una conferencia en Casa Sahara y participa en un curso de Las Resistentes

*Fuente: Casa Sahara y Las Resistentes, 15 de marzo de 2019
Interesante encuentro en Casa Sahara el pasado miércoles 13 de marzo con la activista saharaui de la información Nazha El Khalidi, que se enfrenta a posible pena de cárcel por grabar una manifestación en el Sáhara ocupado.  Nazha ha descrito el terrible panorama que vive el Pueblo Saharaui en la zonas ocupadas: marginalidad, represión, odio por parte de los colonos, expolio de recursos... El trabajo del colectivo Equipe Media, al que pertenece Nazha, ha conseguido romper el bloqueo mediático y que las fuerzas de represión marroquíes moderen su violencia al sentir que las cámaras las graban. "No hay ninguna agencia internacional de prensa en las zonas ocupadas y los periodistas que logran acceder al territorio son maltratados y expulsados". Destacó la lucha de las mujeres en las calles, compartiendo su experiencia con un grupo clandestino de mujeres que repartía pasquines y banderas, y realizaba pintadas reivindicativas y manifestaciones. Las mujeres hacen un trabajo importante, pero todxs compartimos los mismos objetivos, la independencia del Sáhara Occidental y sufrimos la misma represión.
Nazha ha sufrido diversos arrestos arbitrarios por las fuerzas marroquíes de ocupación desde 2005, cuando participó en la primera Intifada saharaui. Trabaja como periodista para la RASD TV y el colectivo Equipe Media, recientemente galardonado con el Premio Julio Anguita Parrado que concede el Sindicato de Periodistas de Andalucía por la calidad de su cobertura del conflicto saharaui que se realiza en cuatro idiomas. Antes de este trabajo, ella formaba parte de una organización de mujeres defensoras de derechos humanos que luchan por la independencia del Sahara Occidental con protestas regulares en las calles, siendo objeto de una dura represión. Ahora, les da cobertura mediática para visibilizar su lucha.
El jueves, la activista saharaui participó también en el curso de feminismo de Las Resistentes. Fue un día mágico, lleno de poesía, arte, lucha y mujeres fuertes, valientes y dispuestas a resistir juntas. Al final de la sesión del curso se hizo una obra colectiva de la silueta de la activista saharaui Mina Baali con frases, poemas, dibujos y esperanza para la resistencia, gracias a la mirada y manos artistas de todas las alumnas y de Fiko Artista que hizo la silueta original de Mina. En la actividad participaron además la poeta saharaui Zahra Hasnaui, y Nayat Ahmed.