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viernes, 28 de junio de 2019

En el adiós a Sidi Saleh Sidahmed Tayeb, miembro de la Representación Saharaui en España e histórico de la causa saharaui

Día de luto para la causa Saharaui.
Por: Dr. Dahman Kaid-Saleh Beiruk
Se ha ido un Gran Patriota y un gran trabajador por la causa.
SIDI-SALEH SIDAHMED TAYEB ha fallecido tras una larga e insufrible enfermedad.
Herido en la histórica manifestación de Zemla el 17 de junio de 1970, militó en el Frente POLISARIO desde sus inicios y cuando se produjo la invasión marroquí al Sáhara acudió entre los primeros a las filas del Ejército Popular de Liberación Saharaui. Estuvo en la segunda Región Militar hasta el final de la guerra. Fue entonces cuando asumió la responsabilidad de la Administración en la Representación en España, función que ejerció hasta el último aliento sin desfallecer ni escatimar ningún esfuerzo a pesar de su grave enfermedad.
Fue leal y cumplidor en todas las responsabilidades que le fueron asignadas. Trataba bien a todos, con amabilidad, sencillez y generosidad, sin discriminación de ningún tipo.
Era valiente y sacrificado por los demás en el frente militar.
Era un ejemplo de militante desprendido, sacrificado y dedicado por completo a la causa.
Hoy se ido una buena persona, un buen Nacionalista y gran hombre en humildad, fraternidad, caballerosidad y altruismo.
Descansa en paz, hermano
GLORIA ETERNA A NUESTROS MÁRTIRES
*Fuente: CEAS-Sahara. 28 junio, 2019
La Coordinadora de Asociaciones de Amistad y Solidaridad del Estado español ante el fallecimiento de nuestro amigo y compañero Sidi Saleh Sidahmed Tayeb queremos manifestar nuestro más sentido pésame, además del apoyo y cariño a su familia, a sus compañeros de la Delegación saharaui para España, a todo el pueblo saharaui y al Frente Polisario ante tan irreparable pérdida.
Una gran pérdida de un amigo y luchador incansable desde principio de los años 70, que siempre tenía una palabra amable, un agradecimiento sincero y entusiasta al trabajo voluntario de cientos, de miles, como decía él, de hombres y mujeres que desde cualquier punto del Estado, trabajan diariamente en la preparación de las Caravanas de ayuda humanitaria, en el programa Vacaciones en Paz, en los viajes solidarios…etc. Su reconocimiento al Movimiento Solidario era constante, a cada una de las Asociaciones por su esfuerzo y su apoyo a la causa de la libertad e independencia del pueblo saharaui.
Nos ha dejado una gran persona, un hombre bueno, un gran nacionalista luchador hasta el último día de su vida, un ejemplo en donde mirarse, sin ningún tipo de protagonismo y gran humanidad, que amaba la cultura y se identificaba con la identidad Nacional saharaui, difícil de reemplazarlo en su trabajo. Lloramos sinceramente su pérdida, y como él nos diría, no llorarme, caemos en el combate, seguimos adelante, reemplazarme para seguir nuestra lucha.
Por su memoria, por tu ejemplo seguiremos resistiendo y luchando, las personas pueden desaparecer, pero los pueblos que luchan por sus derechos y su libertad ¡son invencibles! Compañero, nada ni nadie podrá impedir que un día todos veamos la independencia del Sahara Occidental.
Un fuerte abrazo a su familia y que sepan que nunca estarán solos, que caminaremos siempre unidos

domingo, 25 de noviembre de 2018

Fallece el expreso político saharaui El Bakay Farasa


*Fuente: Porunsaharalibre, 23 de noviembre de 2018
PUSL.- Esta mañana ha fallecido en accidente de tráfico el expreso político saharaui El Bakay Farasa. El trágico accidente ocurrió en la carretera que une las ciudades saharauis de Bojador y El Aaiun.
El Bakay Farasa fue apresado tras el desmantelamiento del Campamento de Gdeim Izik permaneciendo en la Cárcel Negra durante cuatro meses entre el 2010 y 2011, siendo víctima de torturas por parte de las autoridades de ocupación marroquíes.
Con el fallecimiento de El Bakay Farasa el pueblo saharaui pierde uno de sus más grandes activistas. Ferviente luchador contra la ocupación marroquí y defensor de los derechos humanos que dio toda su vida por la libertad de su pueblo.
Según información recibida por PUSL El Bakay recibirá sepultura durante la tarde de hoy.
En el adiós a El Bakay Farasa. Por Hmad Hamad
Hoy falleció Farasa, el incansable luchador saharaui nacido en Bojador en el año 1954, padre de cuatro hijos. Fiel a su lucha contra la dictadura y del genocidio marroquí y la ocupación de nuestra tierra, su muerte se produjo tras un accidente de tráfico a unos 10 km del puerto de El Aaiun.
Familiares, amigos y activistas llegaron en la tarde de hoy hasta su casa para dar el último adiós a Farasa.
Yo mismo me he derrumbado al enterarme de la triste noticia, porque no hace ni dos días me llamó para interesarse por mi salud y me conmovió mucho, porque era un amigo y un hermano que no paraba de darlo todo por la causa, entregándose fielmente a la lucha activa. La entrega que mantuvo durante su vida con la lucha por la libertad fue incansable.
Farasa fue muy reconocido por ser buena persona, por salir siempre en las manifestaciones, por alzar su voz, por estar siempre en primera fila y por estar al tanto de lo que ocurría en el puerto de El Aauin, de todas las ilegalidades que se comenten en él.
Estuvo en la cárcel durante los desmantelamientos del campamento de la dignidad gdeim izig y cumplió cuatro meses de condena, con frecuentes torturas que le causaron muchas secuelas de salud.
Su incansable tarea como activista y sus ganas de lucha y su constante disposición a actuar por el Sahara le convirtieron para nosotros en un héroe.
Quiero dar mi más sentido pésame a tod@s sus familiares. Que descanse en paz siempre estarás en nuestros corazones, Farasa. Hasta la victoria siempre, compañero. DEP.

miércoles, 8 de agosto de 2018

En el adiós de Ahmed Salek Kaid Salah. “Otro día triste, otra pérdida irreparable”


Por: Dahman Kaid Salah
Ahmed Salek Kaid Salah fallecía el 7 de agosto de 2018 tras una grave enfermedad  le tuvo encamado a lo largo de estos interminables últimos meses.
Nació el 5 de agosto de 1948 en la región de Smara, en el Sahara Occidental.
Cursó sus estudios en el Instituto General Alonso de El Aaiún hasta terminar el Bachillerato Superior y el Preuniversitario.
Continuó sus estudios universitarios de Derecho en la Laguna (Tenerife) junto a sus inseparables amigos Bujari Ahmed Bericala y Mohamed Salem Hach Embarek. En los últimos años de la carrera de Derecho se trasladaron juntos a la Universidad Pública de Madrid dónde terminaron la carrera en 1975.
Fue un patriota desde muy joven, militando en el movimiento vanguardista que organizó las históricas manifestaciones pacíficas de Zemla el 17 de junio de 1970, donde participó activamente en su organización.
Posteriormente, tras la creación del Frente POLISARIO, se incorporó a la militancia activa en él desde los primeros años y en el Movimiento Estudiantil.
Participó en el Primer Congreso de Estudiantes Saharauis bajo el patrocinio del Frente Polisario en el verano de 1974.
En noviembre de 1975 participó en la organización de la incorporación de los Universitarios Saharauis al Frente POLISARIO .
Tras la proclamación de la R.A.S.D. en febrero de 1976 asumió el papel de primer Presidente de la Media Luna Roja Saharaui.
Tras un periodo de formación militar en Argelia, participó en varias operaciones militares.
Después de un curso de formación en Cuba sobre Relaciones Internacionales, pasó al cuerpo diplomático como Embajador en Madagascar y más tarde en Yugoslavia.
Al desintegrarse Yugoslavia pasó a ser nombrado Director Nacional del Ministerio de Exteriores de la RASD.
Posteriormente fue representante en varias provincias españolas hasta que fue designado Director de Protocolo Nacional.
Tras la formación del gobierno en el penúltimo Congreso General se le asignó la tarea de Embajador itinerario en el Ministerio de Exteriores. Esta ha sido su última designación.
Le diagnosticaron una enfermedad grave el año pasado, que no respondió a los tratamientos médicos. Finalmente falleció el martes 7 de agosto a la edad de 70 años.
Ahmed Salek (Salku, como familiarmente se le llamaba) fue uno de los primeros universitarios saharauis y dedicó a la causa de su pueblo más de 50 años de su vida con entrega, sacrificios y humildad.
Padre de cinco hijos, la suya es una pérdida irreparable y supone un día triste en nuestra historia familiar y en la del pueblo saharaui.

viernes, 15 de junio de 2018

Fallece Eduardo Jordán, escritor comprometido con el Sahara


*Fuente: El Faradio. 14 DE JUNIO DE 2018. POR OSCAR ALLENDE
La comunidad saharaui en Cantabria ha perdido a uno de sus miembros, enfermero y escritor cántabro Eduardo Jordán, fallecido tras una enfermedad.
Eduardo Jordán era enfermero de profesión, un enamorado del Sáhara y su gente que plasmó ese compromiso en la literatura.
Quienes le trataron en vida describen su “sencillez, alegría, generosidad y valentía”, como recordaba en redes sociales el presidente de Cantabria por el Sáhara, Gabriel Herrería, que elogiaba como Jordán demostró que “tras los muros derribados se abren amplios horizontes”.
Otro escritor implicado en la causa saharaui, Fernando Llorente, elogiaba su figura y su compromiso.
Eduardo Jordán nació en 1959, en Santander, donde cursó sus estudios de Enfermería, y la especialidad de Radiología y Electrología. Desde 1980 desarrolló su profesión en el Hospital “Marqués de Valdecilla” de Santander.
En el año 1999 acogió por primera vez a Ali, un niño saharaui que le acercó a la cultura, las costumbres, las virtudes, la situación, y la triste realidad de su pueblo. A partir de entonces ha participado en diferentes actividades solidarias con la causa saharaui.
En 2004, publicó su primer trabajo literario, “Atrapados en Tinduff”; un libro de viajes con pinceladas históricas, sin otra pretensión que la de contribuir a la difusión de información relacionada con la fallida descolonización del Sáhara Occidental, y con sus terribles consecuencias.
Y a finales de 2017 presentaba su segunda novela “Horizonte de Arena”, escrita ya mientras estaba enfermo.
“Horizonte de Arena” es un relato cimentado en el testimonio personal de un grupo de profesionales, residentes en Cantabria, que fueron testigos de una etapa determinante en el futuro del Sáhara Occidental; maestros, médicos, militares, funcionarios de la administración, y trabajadores con menor cualificación; y en otros datos e informaciones obtenidos, tras un importante trabajo de documentación, en archivos, informes y todo tipo de publicaciones.
El núcleo argumental de la novela se desarrolla entre los años 1968 y 1992, un momento histórico determinante, en el que el ejército marroquí invadió el Sáhara Occidental, provocando el éxodo obligado de sus habitantes hacia una de las zonas más áridas, hostiles y desiertas del norte de África, la “hammada” argelina; y la reacción de un pequeño grupo de militares españoles que, avergonzados por la actitud de nuestro gobierno, abandonaron sus unidades para unirse a los jóvenes saharauis que, sin otras armas que su coraje y el perfecto conocimiento de su territorio, iniciaron una lucha encarnizada y desigual contra el ejército invasor.
Los hechos más relevantes ocurrieron realmente aunque, como obligado tributo a una exposición novelada, algunos personajes se han enmascarado con nombres que no les corresponden, y se han introducido situaciones o elementos figurados que ayudan a entrelazar y a dinamizar la narración.
“Horizonte de Arena” está escrita con un lenguaje muy sencillo, con la pretensión de recordar y homenajear a todos los españoles que se dejaron la piel en el Sáhara, y establecieron unos lazos afectivos tan intensos con la población nativa que aún perduran; y de volver a poner sobre la mesa la injusta, penosa y prolongada realidad del pueblo saharaui.
El autor cedió los beneficios derivados de la venta de la novela a la Asociación Cantabria por el Sáhara, para la realización de proyectos solidarios con el pueblo saharaui.
El libro puede adquirirse en la propia sede de Cantabria por el Sáhara, en las librerías La Vorágine y La Libre y en la tienda de comercio justo Gira por el desarrollo.
No es la única pérdida que ha experimentado en los últimos años la comunidad cántabra de apoyo al pueblo saharaui: en agosto hará dos años del fallecimiento de Mayte Lorenzo, presidenta de la asociación Cantabria por el Sáhara.
Se acerca el verano y pronto llegarán a nuestra comunidad los niños participantes en el programa Vacaciones en Paz, que permite que chicos se alejen durante unas semanas de las altas temperaturas en el desierto y estén en contacto con familias cántabras en sus casas.
Durante este tiempo, además de tejer redes, mejoran su nutrición y pasan por reconocimientos médicos, en una experiencia que sirve para transmitir la situación del pueblo saharaui, confinado en el desierto a la espera del reconocimiento de su autodeterminación.

lunes, 9 de abril de 2018

Recuerdo y homenaje a Bujari


Fuente: Libres opiniones (ARSO). Por Hach Ahmed, 8 de abril de 2018
Permitidme que haga míos los versos de un gran poeta:
“se me ha muerto como del rayo Bujari, el hermano y el maestro con quien tanto quería. No hay extensión más grande que mi herida”.
Lloro por mí, lloro por mi familia, la pequeña, y lloro también por nuestra familia grande, el pueblo saharaui, ese pueblo grande, noble y generoso, donde nacimos, crecimos y vivimos, junto al que asumimos sus tragedias y sus esperanzas. Bujari, como decía el poeta español, luchador por las libertades, Miguel Hernández, “siento más tu muerte que mi vida”.
En estas horas, en estos días, he sentido que mi herida, la gran herida de mi familia, la comparten muchas personas de todo el mundo, me han llegado los sentimientos sinceros de miles y miles de saharauis, de todas las edades, de todos los rincones, de conocidos por todos y de completamente desconocidos para mí, que tienen en común el cariño y la admiración por una trayectoria de vida que supera lo mucho que yo ya conocía y admiraba. Recuerdo al niño con el que compartí la infancia, al hermano mayor y responsable a cuyo lado fui haciéndome hombre y descubriendo con él quiénes éramos, quién era el pueblo noble al que pertenecíamos y su encrucijada histórica por el sometimiento al colonialismo y las invasiones extranjeras.
Juntos también crecimos en el descubrimiento de la responsabilidad que debíamos asumir para la liberación de nuestro pueblo, un compromiso que ha condicionado toda nuestra vida, como la de muchos saharauis. Bujari, el brillante estudiante con un prometedor futuro profesional, se puso, antes que yo, en la primera línea de lucha del movimiento de liberación de su pueblo, poniendo a su servicio sus enormes capacidades, sus ilimitadas cualidades intelectuales y humanas. Décadas de pelea sacrificándolo todo, los afectos, la familia, las comodidades materiales.
Bujari era el eterno e incorregible convencido de que la justicia de la causa saharaui sólo podía llevar, tarde o temprano, a su victoria y a su reconocimiento. Pero, sobre todo, Bujari es el hombre íntegro que nunca se desvió del rumbo, que nunca cedió un ápice a la tentación de soluciones personales, nunca abandonó esa actitud, nunca hizo fortuna personal, el legado a sus hijos e hijas, no es ni un solo dólar, una sola “ouguiya”, es mucho más grande que todo eso, es una lección de dignidad y de integridad absolutas para todos aquellos a los que el destino pudo o podrá llevar a asumir puestos de responsabilidad en el liderazgo de los pueblos que aún luchan por la libertad. Bujari fue, en otras palabras, un icono, no sólo en el orden intelectual, sino también en el moral.
Bujari se codeó con presidentes, diplomáticos y figuras internacionales de todo tipo y siempre dejó alto el pabellón de la causa y del pueblo que representaba. Bujari será siempre el incansable luchador por los derechos del pueblo saharaui, por la independencia y la integridad, por el futuro de un Sáhara que se desarrolle en el contexto de los países democráticos y más avanzados. Hasta la última hora de su vida su misión, su defensa de la causa, estaba por encima de sus necesidades y de su propia salud. La enfermedad, la maldita enfermedad, la sufrió como un estorbo que limitaba sus capacidades para seguir trabajando ante las últimas maniobras en la ONU, pendiente de las noticias, escribiendo, razonado. Sus sufrimientos nunca hicieron mella en su moral ni en la firmeza de su voluntad hasta el último suspiro.
Bujari, pese a todo, forma ya parte imborrable de la historia del pueblo saharaui y permanecerá como un ejemplo insustituible mientras los saharauis sigamos existiendo y luchando por nuestro futuro.
La inmensa pena y consternación con las que nuestro pueblo vivió y vive esta pérdida, esta tragedia para mi familia, el duelo generalizado que invadió cada hogar, cada jaima de este pueblo grande y generoso, es la demostración de que los pueblos, y sólo ellos, saben colocar a sus hijos en el lugar que se merecen en la historia
Para sus hijas e hijos será siempre el padre excepcional y ejemplar, y para mí, para su familia, será siempre el hermano querido hasta el final.
Bujari se ha ido, como muchos mártires de este pueblo, es una pérdida irreparable, pero también es una de aquellas pruebas en las que todos debemos sentirnos orgullosos de pertenecer a este pueblo grande y noble.

Muere Bujari Ahmed, el alma de la diplomacia saharaui


Fuente: El Mundo. ROSA MENESES. 8 ABR. 2018
Pieza imprescindible de todas las negociaciones entre Marruecos y el Frente Polisario en la ONU desde 1992, Ahmed Bujari fue un diplomático experimentado y cercano. Con buen hacer y un gran conocimiento de los entresijos del Consejo de Seguridad y la Asamblea General de la organización, lidió también con innumerables desencuentros diplomáticos. Con su fallecimiento, el martes en un hospital de Bilbao, a causa de un cáncer, el pueblo saharaui pierde a uno de sus mejores y más carismáticos políticos.
Bujari uld Ahmed uld Barikalla había nacido hace 65 años en Dajla, la antigua Villa Cisneros bajo dominio español. Su padre era traductor bajo la Administración española y sería luego uno de los pioneros del movimiento independentista saharaui, según recuerda en su blog Carlos Ruiz Miguel, catedrático de Derecho Constitucional y especialista en el Sáhara Occidental. Y aquí está la raíz del dominio del idioma español de Bujari, que frecuentaba el liceo español e iría a estudiar Derecho en la Universidad de La Laguna (Tenerife) y Ciencias Políticas en Madrid.
Bujari se unió muy joven al Frente Polisario y desde el principio hizo de sus conocimientos jurídicos una lanza para defender en el exterior las aspiraciones independentistas saharauis. Tras participar en la redacción de los documentos fundacionales de la RASD, entre 1978 y 1980 fue el representante Polisario en España. Le sucederían varios puestos como embajador en países latinoamericanos, entre ellos México y Venezuela.
Tras el Acuerdo de Alto el Fuego con Marruecos de 1991, Bujari se convirtió en enviado del Frente Polisario ante Naciones Unidas, posición en la que se mantuvo hasta su muerte. Desde este puesto, como número dos de la diplomacia saharaui, Bujari protagonizó entre bambalinas los hitos de la política exterior de su país en las últimas tres décadas. Entre ellos destaca el Plan Baker de 2003, que preveía un referéndum de autodeterminación en cinco años, pero que nunca se llegó a implementar. O la primera visita de un secretario general de la ONU al Sáhara Occidental. Fue Ban Ki-moon, en marzo de 2016. El lugar escogido fue Bir Lehlu, pequeña pero emblemática localidad al este del muro marroquí, en los llamados "territorios saharauis liberados". Un enclave de gran importancia para los 'hijos de la nube', ya que allí se proclamó la RASD el 27 de febrero de 1976. Ban también visitó Tinduf, donde se sitúan los campamentos de refugiados, y Nuakchot, la capital mauritana, pero no Rabat ya que las autoridades marroquíes le comunicaron que el rey Mohamed VI no estaba "disponible" para recibirle. Era la primera vez que Ban visitaba la zona en sus 10 años de mandato, un triunfo personal de Bujari.
Años antes, el veterano diplomático vivió con desesperación el violento desmantelamiento por parte de las fuerzas de seguridad marroquíes del campamento de Gdeim Izik, cerca de El Aaiún, la capital del Sáhara Occidental bajo ocupación. Fue en noviembre de 2010 y esta rebelión saharaui reprimida se considera uno de los fogonazos que precedieron el estallido de las primaveras árabes. "¿Cómo se puede bombardear Libia en nombre de los derechos humanos pero no ejercer ninguna presión por ellos en el Sáhara Occidental?", se llegaría a preguntar ante la inacción de la comunidad internacional.
Murió con las botas puestas. Un día antes de fallecer, Bujari había enviado una carta al Consejo de Seguridad refutando las acusaciones de Marruecos de que combatientes polisarios habían entrado en la ciudad de Mahbes, al noreste del Sáhara Occidental, violando el acuerdo de alto el fuego del 91. Calificó el señalamiento de Rabat de "alegaciones infundadas", lo que corroboraría la Misión de la ONU para el Referéndum en el Sáhara Occidental (Minurso) al asegurar que "no había observado ningún movimiento de elementos militares" en la zona.
La desaparición de Bujari coincide con una de las últimas escaladas de tensión entre Marruecos y el Polisario, cuando se acerca la reunión del Consejo de Seguridad en la que se deberá adoptar, a finales de abril, una nueva resolución sobre la prolongación de la Minurso. El propio secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, se declaró "entristecido" por el fallecimiento del diplomático. La RASD declaró siete días de duelo nacional. Su cuerpo recibirá sepultura este domingo en el exilio de los campamentos de refugiados de Tinduf.

El Frente Polisario celebra el funeral de su representante ante la ONU

Bujari Ahmed, en 2004. JESÚS URIARTE EL PAÍS
El Frente Polisario celebró este domingo el funeral de Bujari Ahmed, su representante ante la ONU y uno de sus más destacados miembros. Bujari falleció el miércoles 3 de abril en Bilbao a los 65 años, después de padecer un cáncer de pulmón durante varios meses. Nadie como él conocía dentro de su organización las relaciones de fuerza entre los grupos de presión que intentan influir sobre el Secretario General de la ONU y el Consejo de Seguridad.
La ceremonia del funeral se celebró en el cementerio de Smara, uno de los campamentos de refugiados saharauis cercanos a la localidad argelina de Tinduf. Un asistente al acto indicó a este diario que los oradores que intervinieron resaltaron “su trayectoria y también su faceta como intelectual”. “Tenía una gran capacidad de análisis para readaptar las propuestas del Frente Polisario al contexto internacional sin perder la esencia de nuestras reivindicaciones. Mostraba mucha serenidad para librar las batallas diplomáticas”, indicó la citada fuente que prefiere mantenerse en el anonimato.
Bujari nació en Dajla, la antigua Villa Cisneros del Sáhara español. Su padre había sido traductor y él estudió derecho en la universidad de La Laguna (Tenerife) y después Ciencias Políticas en Madrid. Durante varios años mantuvo un trato fluido con el equipo diplomático del expresidente socialista Felipe González, sobre todo con el exministro de Asuntos Exteriores Miguel Ángel Moratinos (2004-2010).
En 2015, al cumplirse 40 años de la retirada de España del Sáhara Occidental Ahmed Bujari escribió una tribuna en este diario que comenzaba así: “El 14 de noviembre de 1975 la España de aquel fatídico momento escribió una de las páginas más tristes, a 40 años vista, de su historia moderna. La entrega a toda prisa de un pueblo al matadero en las circunstancias que describe con profusos detalles el profesor José Luis Rodríguez Jiménez en su bien documentando libro (Agonía, Traición, Huida) deja un sentimiento de indignación que fuerza al lector a un largo silencio y a una profunda inhalación de oxígeno”.
Los últimos días antes de su muerte Bujari se encontraba mejor en la evolución de su enfermedad. Tanto es así que un día antes de morir Bujari envió una misiva al Consejo de Seguridad. En ella negaba las acusaciones efectuadas por Marruecos el domingo 1 de abril sobre una supuesta incursión de fuerzas del Polisario en el municipio de Mahbes, en el noreste del Sáhara Occidental, con lo que se habría violado los acuerdos de alto el fuego de 1991 que establecían una zona tapón entre ambas partes. El portavoz de la ONU, Stéphane Dujarric, señaló que los efectivos de la Misión de Naciones Unidas para el referéndum en el Sahara Occidental (Minurso) no habían observado ningún “movimiento de elementos militares en el Nordeste del territorio”.
Para sus compañeros del Frente Polisario una de las batallas diplomáticas más relevantes de Bujari consistió en combatir la propuesta de la ONU de conceder un régimen autonómico dentro de Marruecos para el Sáhara Occidental. “Cuando Marruecos presentó su plan a principios de la década de 2000”, indica una fuente del Frente Polisario, “había muchos países que no veían con malos ojos la autonomía. Bujari se encargó de convencerles para que desecharan esa iniciativa”
La línea roja para Marruecos en el conflicto del Sáhara Occidental sigue siendo su propuesta de autonomía. Más allá no pretende ceder. Y para el Frente Polisario, su condición indispensable es el referéndum.

miércoles, 4 de abril de 2018

Bujari Ahmed: La intensa relación con España del representante del Polisario ante la ONU


Contramutis / 04/04/2018
Alfonso Lafarga.- Bujari Ahmed, el diplomático saharaui fallecido en un hospital de Bilbao el 3 de abril y que durante 17 años mantuvo en la esfera internacional la lucha del Frente Polisario por la independencia del Sáhara Occidental desde la ONU, tuvo una intensa relación con España, donde estudió, fue el primer delegado “reconocido” del Frente Polisario, estuvo respaldado  por unas fuerzas políticas y llegó a ser expulsado del país por otras.
Nacido en 1954 en Tiris, la patria del verso saharaui, Bujari militó desde joven en el Frente Polisario e inició los estudios de Derecho en la Universidad de la Laguna, en Santa Cruz de Tenerife, que continuó en la Universidad Complutense, en Madrid. En el último año de carrera sufrió la primera expulsión de España por su militancia activa en el Polisario; enviado a Mauritania, de allí se trasladó con una beca a Túnez. La asignatura que le quedó pendiente en Derecho la aprobó años después.
En otra ocasión, Bujari Ahmed ni siquiera pudo entrar en  la capital de España: El 19 de febrero de 1978 llegó al aeropuerto de Barajas procedente de México y tuvo que continuar viaje a Italia. El Gobierno de Adolfo Suarez actuó así contra el dirigente saharaui por haber declarado trece días antes, en Las Palmas de Gran Canaria, que si España ratificaba el acuerdo de pesca con Marruecos para el Polisario seria  como una declaración de guerra.
El abogado socialista asturiano Antonio Masip, primer presidente de la  Asociación de Amigos del Sáhara, creada en 1975,  dijo que  la expulsión  era “un contrasentido” y que “la dimisión de Marcelino Oreja (ministro de Asuntos Exteriores) sería un paso importante para conseguir la normalización de las relaciones de España con el norte de África”.
Más de siete años después tuvo lugar la tercera expulsión de Bujari, cuando era el representante saharaui para Europa, con residencia en Madrid. Todo fue consecuencia del ataque que  el Frente Polisario realizó el 21 de septiembre de 1985 contra el pesquero canario El Junquito por faenar en aguas saharauis bajo bandera marroquí, en el que murió el contramaestre Guillerno Batista,  y contra la patrullera de la Armada Tagomago que acudió en su auxilio, muriendo el cabo José Manuel Castro.
El Gobierno de Felipe González ordenó ocho días después del ataque el cierre de las oficinas del Frente Polisario  en España –que no se volvieron a abrir hasta 1989- y la expulsión de todas las personas identificadas como miembros del movimiento de liberación saharaui. El titular de la representación en Madrid, Sidi Shamed Mohamed, y el secretario, Mohamed Hadel Mohamed, abandonaron el país el 1 de octubre.
Ese mismo día, Bujari Ahmed fue detenido por la policía cuando  iba a entrar en un restaurante en la plaza de Tirso de Molina de Madrid, donde unas 200 personas, entre amigos del pueblo saharaui y  miembros del Partido Comunista de España (PCE), iban a ofrecerle una cena de despedida. Fue conducido al aeropuerto de Barajas, pasó la noche en dependencias policiales, y al día siguiente salió hacia Argelia.
La detención del representante saharaui fue calificada por el vicesecretario general del PCE, Enrique Curiel, como “injustificable” y dijo que era  “una vuelta a los tiempos del franquismo” ;  los asistentes a la cena  gritaron  “Polisario vencerá” y “Bujari, estamos contigo”.
En señal de protesta, al día siguiente varios centenares de personas se congregaron en Madrid  frente a la sede del Ministerio de Asuntos Exteriores,  entre las que se encontraba Enrique Curiel y el secretario general de Comisiones Obreras, Marcelino Camacho, y en Santa Cruz de Tenerife. Los grupos políticos vasco y mixto consideraron un error  la expulsión de España de los representantes saharauis y Alianza Popular (AP) criticó el cambio de postura del Partido Socialista con el Frente Polisario.
Fue Felipe González cuando estaba en la oposición quien el 6 de septiembre de 1977, junto a otros destacados socialistas, presentó a Bujari en una rueda de prensa en Madrid en la sede del PSOE, en la que el asesor del secretario general del Frente Polisario pidió la intervención de España para poner fin al conflicto en el Sáhara Occidental.
Antes de ser nombrado representante permanente del Frente Polisario ante las Naciones Unidas, cuya labor diplomática ha sido elogiada por los dirigentes saharauis,  Bujari Ahmed fue embajador en varios países latinoamericanos y formó parte de varias comisiones de alto rango de la diplomacia saharaui, entre otras las  las conversaciones con Marruecos que tuvieron lugar en Manhasset, en las afueras de Nueva York,
Su presencia en España era frecuente, participando en conferencias como los encuentros sobre el Sáhara que organizan todos los años las universidades públicas madrileñas,
La Delegada Saharaui para España, Jira Bulahi, ha dicho de Bujari que fue “un luchador con fuerza y convicción, abnegado, leal a sus principios, firme en sus decisiones, claro en sus planteamientos” y que estaba “convencido de la victoria de su pueblo.
Bujari Ahmed será enterrado en el campamento de refugiados de Smara, en Tinduf (Argelia).

Bujari Uld Ahmed Uld Barikal-la: se ha ido un líder intelectual continuador de la doctrina anticolonial africana


Blog El País "¿Y dónde queda el Sahara?", por Bahia Mahmud Awah, 04/04/2018
Anoche soñé con él, –me visto que voy adonde la familia–, así, sonriente, se despedía de nosotros dejando vacía su estera…
De muy temprana edad el ayer tristemente desaparecido líder saharaui Bujari Ahmed fue seguidor de La Escuela anticolonial africana de Nelson Mandela, Kwame Nkrumah, Patrice Lumumba, Oliver Tombo, Agostinho Nheto, Hauari Boumediene, Julius Nyerere, Amílcar Cabral, entre otros.
En 1972 Bujari cursaba el tercer año de Derecho en una universidad de la metrópoli y mantenía su colaboración con la revista Irifi del instituto General Alonso de la ciudad de El Aaiun; aún no había nacido el Frente Polisario en aquellos años. Bujari entonces filtraba de manera solapada en la revista su sentir nacionalista anticolonial.
“Solamente la juventud que va a las escuelas, a los institutos o a las universidades, puede tener conciencia de su misión. Se necesita una juventud que tenga las manos desatadas, pues no se puede trabajar en una obra de arte con una camisa de fuerza”. (Irifi-1972)
En aquellos momentos el dominio colonial español se encontraba en su máximo apogeo doctrinal. Ayer noche mientras intentaba digerir la triste noticia de su marcha, estuve recordando momentos de años atrás, cuando intercambiaba con él correos que él me respondía desde Nueva York. Investigaba datos sobre su generación, la de “El 73 Saharaui”, un tema que más tarde recogí en mi libro “El sueño de volver”. En ese momento me acordé de cómo otros dirigentes de su misma generación sentían la tristeza cada vez que alguno de ellos se consumía en aras de los firmes principios de lucha que abrazó inequívocamente su generación. Como el caso de Hamada Uld Mohamed Luali, caído en la batalla de Edluu, en Guelta Zemur, el 29 de diciembre de 1980; un día que fue calificado por el entonces ministro de defensa y actual presidente  de la República Saharaui, Brahim Ghali, como يوم اسود و ملعون “un día negro y maldito”.
Anoche las redes estaban desorbitadas ante la confirmación o el desmentido de la noticia de su fallecimiento; los internautas saharauis y del movimiento solidario no querían creer en la desconsolada noticia de la muerte del hombre que cautivaba a todos con su discurso, su mirada, sus pausas y sus sentenciosas frases en la lengua de Cervantes y en hasania, con las que dejaba sin argumentos a sus contrincantes. Mientras buscaba una confirmación definitiva, apareció un cable de la agencia nacional saharaui que confirmaba la terrible noticia. “Un gran y prestigioso diplomático que dedicó su vida al servicio de la causa nacional”. Y recordaba sus infinitas cualidades como dirigente. “Era conocido por su habilidad diplomática y su conocimiento de la cuestión saharaui y el lugar que ocupa  en las relaciones internacionales, especialmente a nivel de la ONU”.
Desde hace muchos años y a raíz de conocerle en persona me atraía por su intelecto. Recordé un archivo que abrí para recoger sus certeras frases en español. La densidad, fluidez y naturalidad de su lenguaje en sus discursos en Naciones Unidas, conferencias, tribunas en periódicos, revistas, canales de televisión, emisoras y en libros, son sólo la punta de su iceberg de su sabiduría sahariana que asomaba para contar sus verdades y defender los principios de su lucha. Un talante que siempre me ha asombrado, virtudes y capacidad que él poseía a raudales y con las que atrapaba y convencía al público desde el primer momento. Talante que pude observar en otros integrantes de su misma “Generación del 73 Saharaui” de la que fue uno de sus más ilustres pensadores, como se puede apreciar en este texto.
“La conclusión esencial de nuestro debate desembocaría en la opción por un Estado Republicano de régimen Presidencial. Este Estado debe inmunizarse contra las causas que condujeron a otros a una obra fallida o a un marco disfuncional. Para ello, debe resolver antes que nada, de manera clara e inequívoca, el enorme problema que habían encontrado en su camino muchos Estados Africanos, y ciertamente latinoamericanos.  La sucesión de golpes de Estado y su corolario en términos de inestabilidad, caos económico y conflictividad étnica y tribal (…) (Bujari en AIJSO Oviedo-2012)
Como ya he mecionado, Bujari era un genuino condiscípulo de la Escuela de líderes anticoloniales africanos, encarnados, entre otros, en la figura del filósofo y líder ghanés Kwame Nkrumah, quien decía “Las revoluciones son proclamadas por los hombres que piensan como hombres de acción y actúan como hombres de pensamiento”. En ese contexto Bujari Ahmed ante el Comité de Descolonizacion de la ONU decía:
(..)Si la ONU, y de manera particular el Consejo de seguridad, adopta la política de Poncio Pilatos ante lo que es un claro desafío marroquí, el colapso probable del proceso de paz no puede desembocar sino en un escenario bélico, al retorno del punto de partida de 1975. (Comité C24 de la ONU-2016)
Para seguir la trayectoria de esta emblemática figura que el proceso de descolonización y liberación nacional dio a los saharauis, no hay más que buscar en la hemeroteca del periódico El País y buscar aquellas Tribunas que sólo podía escribir alguien de su calado intelectual y político. Dos ejemplos:
TRIBUNA de El País el 11 de febrero de 2007. Bujari Ahmed titula su texto de tribuna. Primero, la consulta popular.
(…) No estamos ante un debate de corte intelectual donde cabrían elucubraciones de todo género a cargo de lobbystas o expertos en todo y en nada, iluminados que a veces se creen en posición de poder influir en la Historia y en los acontecimientos, yendo contra ambas cosas a la vez.
TRIBUNA de El País el 14 de noviembre de 2015. La otra rendición de Breda. Se cumplen 40 años del fatídico momento en el que España se retiró del Sáhara Occidental. [Sin descolonizar el territorio]
Nos costó llegar a la conclusión de que eso tal vez nunca ocurrirá y si llega a ocurrir será como el cuento de “después del burro muerto… cebada al rabo”. España parece decirnos con cada Gobierno que asume el poder que no está interesada en la suerte del pueblo saharaui porque, para sus intereses estratégicos de cara a la región, íntimamente ligados a la monarquía marroquí, considera que fue ya sellada por Solís Ruiz en su entrevista con el rey Hassan II en la otra rendición de Breda.
En 2006 le pregunté por Hanafi Uld Mohamed Chej, amigo suyo caído en los primeros años de la guerra, otra figura de gran peso intelectual y que fue uno de aquellos primeros universitarios que fundaron el Frente Polisario y proclamaron la República Saharaui. Bujari me habló sobre su compañero caído:
Joven inquieto, lograba siempre imprimir entusiasmo y alegría a los momentos de gravedad. Estaba animado por una firme determinación y fe en la causa de independencia. (…)Nos vimos brevemente en Argel, a mediados de 1976, pocos meses antes de su caída en el campo de batalla. Me dio la impresión durante ese encuentro fugaz que había madurado muchísimo y percibí que su inquietud juvenil fue reemplazada por un alto sentido de responsabilidad y un alto grado de conciencia política que le hacían ver con claridad y afianzada serenidad totalmente nueva en él, el precio que había que consentir. Sentí enormemente su pérdida. (El Sueño de volver, 96-2007)
El surafricano Oliver Tambo durante el Apartheid decía: “La política de apartheid es criminal, brutal e intolerable. Nosotros debemos paralizarla. Las sanciones económicas y la retirada de inversiones son un freno”. Bujari reiteraba en sus conferencias un pensamiento similar contra la ocupación marroquí a partes del Sahara Occidental. “Aquellos que crean que los saharauis van a ser víctimas del paso del tiempo no conocen la naturaleza del desierto. Podemos morir, otros continuarán». Era un hombre global, íntegro en su manera de ver cómo se estaba proyectando el Estado Saharaui. “Recuperada la paz y la libertad y articulando esta visón interna, hacia la región y más allá de ella, el Estado saharaui tendrá todos los resortes para ser viable, ser un interlocutor serio, fiable que, no cabe duda, contribuiría en el fortalecimiento de la seguridad y  estabilidad en la región y más allá de ella”.
Descansa en paz, Bujari. Tu pensamiento teórico revolucionario de lucha está en buenas manos y la lucha seguirá.

En la muerte del gran intelectual y diplomático saharaui Ahmed Bujari


Desde el Atlántico. Carlos Ruiz Miguel 04.04.18  @Desdelatlantico
En la noche del día 3 de abril, en el hospital de Cruces de Baracaldo (Vizcaya) rodeado de su mujer, sus hijos y su hermano, falleció de un cáncer Ahmed Bujari (Bujari Uld Ahmed Uld Barical-la). Bujari era una figura carismática del Frente Polisario. Un hombre culto e inteligente, con un gran encanto personal que, tras desempeñar diversas responsabilidades como la de embajador de la RASD en México, asumió en sus últimos años la representación del Frente Polisario en la sede de Naciones Unidas en Nueva York. Bujari se va en un momento importante en la lucha del pueblo del Sahara Occidental. Queda ahora la interrogante de quien asumirá su importante responsabilidad.
I. AHMED BUJARI, MIEMBRO DE UNA IMPORTANTE FAMILIA EN LA LUCHA DEL PUEBLO SAHARAUI.
Bujari, nacido en Villa Cisneros, era hijo de Ahmed Uld Barical-la quien trabajó como traductor en la administración española y que fue una de las figuras pioneras del movimiento independentista saharaui. Ese origen familiar ayuda a entender el perfecto dominio del español de sus dos hijos, Bujari y Hash Ahmed (El Hash Uld Ahmed Uld Barikal-la).
Bujari, al igual que su padre y su hermano Hash fueron figuras de primera fila en la historia del movimiento saharaui.
II. LA FACETA JURÍDICO-DIPLOMÁTICA DE BUJARI
Cuando se produce la crisis de 1975 Bujari estaba estudiando Derecho en España. Creo que en la Universidad de La Laguna. Uno de sus profesores, el Catedrático de Derecho Administrativo Ramón Parada Vázquez dijo en alguna ocasión que Bujari fue quizá el alumno más brillante que tuvo en su vida. Esa formación jurídica hizo que desde un primer momento su lucha se desempeñara, no con las armas, sino con las letras.
Su trabajo fue importante en la redacción de los documentos constitucionales de la RASD.
Su perfecto dominio del español y del inglés, sumado a sus dotes de seducción, le llevaron a desempeñar muy diversos puestos. En 1979 fue el primer Embajador de la RASD en Panamá y en 1982 el primer Embajador en Costa Rica. Poco después fue designado representante del Frente Polisario para Europa, En 1988 tomó posesión como primer Embajador en México. Más tarde fue Embajador en Misión en varios países de Hispanoamérica. La última etapa de su vida se desempeñó como representante del Frente Polisario en la sede de Naciones Unidas de Nueva York.
Su último gran servicio fue la carta fechada el día 2 de abril dirigida al Consejo de Seguridad respondiendo a las intoxicaciones vertidas por el embajador de Marruecos en una carta del día anterior. Ese mismo día 2 de abril el portavoz del Secretario General de Naciones Unidas desmintió al embajador marroquí.
Pero quizá su mayor triunfo fue el ser el anfitrión del Secretario General de las Naciones Unidas, Ban Ki Mun, en la visita que éste hizo a Bir Lehlu, en el Sahara Occidental liberado en marzo de 2016. Fue la primera vez que un SG de la ONU pisaba el territorio liberado del Sahara Occidental.
III. BUJARI COMO INTELECTUAL
El fallecido Ahmed Bujari ha sido el referente intelectual saharaui en España. Ya en este blog en alguna ocasión recogí sus reflexiones.
Salvo error mío ha sido el único dirigente del Frente Polisario al que han publicado tribunas en el diario "El País". Algo que, aparte de la indudable sagacidad de sus escritos se explica por la vieja amistad que tuvo con Felipe González Márquez, anterior al "giro" de éste hacia el majzen.
También polemizó, en las páginas del diario ABC, con el Embajador español gran conocedor de la cuestión del Sahara Occidental, Fernando Arias-Salgado, aunque yo no comparta las posiciones que Bujari defendió en esa polémica.
Sus contribuciones también se publicaron en otros medios como "Mundo árabe".
También son dignas de estudios sus contribuciones en otros foros, como una ponencia que presentó en el Senado de México en 2008.
Además, él junto con Jatri Beiruk fueron los únicos intelectuales saharauis que publicaron trabajos en los "think-tanks" españoles. Bujari, concretamente en el Real Instituto Elcano publicó al menos dos trabajos, uno en 2004 ("Las dimensiones internacionales del conflicto del Sahara Occidental y sus repercusiones para la alternativa marroquí") y otro en 2014, más reciente, cuando escribió en respuesta a un llamado "Informe" que trataba de avalar la anexión marroquí del Sahara Occidental ("El Informe Elcano de Estrategia Exterior y la profecía sobre el Sáhara Occidental").

Irreparable pérdida. En el adiós a Bujari Ahmed


Por Mohamed Zrug
Bujari fue un gran hombre, mejor persona y extraordinario diplomático.
De cualidades únicas, por encargo de su heroico pueblo que hoy le rinde sentido tributo, se había atravesado en la garganta a nuestro enemigo; en la primera línea de un combate distinto y no menos feroz, que marcó nuestra lucha política durante casi las últimas tres décadas. Murió luchando en condiciones geopolíticas adversas. Desiguales; pero llevando siempre y con orgullo el ejercicio de la resistencia política y la legitimidad de quién se sabe con derecho, a su máximo exponente.
De insondable preparación y profunda dedicación, Bujari amaba a su causa de la misma forma que mimaba su profesión.
De convicciones igualmente insobornables, fue metódico y disciplinado; insistía en los argumentos y en la doctrina, hasta la saciedad, al tiempo que destilaba en cada ocasión, una alta habilidad de maniobra, que revertía inmediatamente en victorias sonadas o cuanto menos, en esperanzas fundadas para su pueblo.
Hoy hemos perdido a un hermano y a un dirigente extraordinario; pero también, permítanme decirlo, a un maestro.
Que descanse en paz Bujari Ahmed Baricala.
Gloria eterna a nuestro mártires y larga vida a nuestros nobles ideales y a los más dignos militantes que como Bujari, aún nos defienden, con lealtad, firmeza y altas dosis de talento.

lunes, 2 de abril de 2018

En el adiós a Winnie Mandela, histórica líder africana que acompañó la causa saharaui

Fuente y Fotos: EIC Poemario por un Sahara Libre, 2 de abril de 2018
“Yo no he venido a hablar aquí, el mundo ya está bastante lleno de palabras (…) Decidme qué queréis que haga y yo lo haré (…) Basta de quejas, de lamentarse de los actos, hay que ir más allá de la condena a Marruecos por sus actos... Es el momento de ir a la confrontación”.
Quien así hablaba en los campamentos de refugiados saharauis era Winnie Madikizela Mandela, la política sudafricana y activista contra el apartheid, fallecida hoy a los 81 años. Figura de referencia en el Congreso Nacional Africano, en sus últimos años acogió con gran compromiso la lucha del pueblo saharaui. Cuenta el profesor Juan Carlos Gimeno, presente en aquella ocasión, que Winnie habló con la enorme determinación que le daban sus décadas de compromiso y lucha, “en aquel salón multicolor, en aquel caleidoscopio formado por cientos de melhfas de las mujeres saharauis presentes. En un lugar de honor en la segunda fila se sentaban once activistas saharauis de los territorios ocupados que realizaban una gira por los campamentos”. Entre ellos se encontraban Sultana Jaya y Mohamed Daddach.
Por aquellos días, marzo de 2010, Winnie era diputada sudafricana y presidenta de la Liga de Mujeres del ANC y se encontraba visitando los campamentos de refugiados saharauis como invitada en el Segundo Encuentro Internacional de Solidaridad con la Mujer Saharaui, “Mujer y Resistencia”.
Sólo unos meses después, en mayo de 2010, Winnie Mandela participó activamente en las IV Jornadas de las Universidades Públicas Madrileñas, 'Sáhara Occidental, una agenda pendiente. Descolonización y Derechos Humanos'.
La recordamos llena de fuerza y ganas de contribuir de manera concreta y eficaz a la resolución del conflicto saharaui presionando al régimen marroquí, instando a que se condenaran las “atrocidades de la ocupación de Marruecos” y mostrándose orgullosa de que las universidades españolas se movilizasen “contra el colonialismo”. Winnie ofreció una conferencia sobre el estrado de la sala donde se celebraban las Jornadas en el Círculo de Bellas Artes, en la que denunció que Marruecos “muestra las mismas tendencias fascistas que tenía el régimen del apartheid en Sudáfrica”, con una “evidente falta de respeto por la ley y los derechos humanos”. Animó además a que se realizaran el mismo tipo de acciones que acabaron con el apartheid en Sudáfrica para liberar el Sáhara Occidental. Sus palabras, llenas de convicción y fuerza, llenaron de electricidad la sala.
Vestida con un largo y vaporoso vestido azul, Winnie aparecía imponente durante su discurso. Fue al finalizar su intervención cuando el público presente pudimos disfrutar de una Winnie tremendamente cercana. Abrazó a todo el que quiso acercarse a ella, haciéndose fotos con quienes se lo pidieron y desplegando su arrolladora sonrisa a todos los asistentes. Winnie Mandela departió durante el descanso con las autoridades saharauis presentes, el Primer Ministro saharaui Abdelkader Taleb Omar, con el diplomático Sidi  Mohamed Omar, y una nutrida representación de aquellas mujeres saharauis que la habían recibido con tantos entusiasmo en los campamentos dos meses antes sabiendo de la importancia de su figura, encarnadas en las personas de Jadiya Hamdi, Suilma Bieruk, Fatma Mehdi y Zahra Ramdan.
Hoy el pueblo saharaui está de luto por la desaparición de esta emblemática personalidad africana, tan cercana a su causa.


Foto: Dajla.org

sábado, 27 de enero de 2018

Falleció el anciano Deida, la incansable resistencia al ocupante marroquí

No callaba  ante las violaciones de los Derechos Humanos y siempre estaba en primera línea en las manifestaciones en defensa de la independencia del Sáhara Occidental.   Falleció el 24 de enero de 2018 y su entierro fue una de las  mayores concentraciones de saharauis en el Aaiún desde el campamento reivindicativo de Gdeim Izik, desmantelado por las fuerzas de ocupación marroquíes en noviembre de 2010. Era Deida Uld El Yazid, de 94 años, el “abuelo de la resistencia pacífica saharaui”.
El verano pasado sufrió agresiones y malos tratos de la policía marroquí, que desmontó en varias ocasiones la jaima que él y su familia instalaron en la calle tras haber sido incendiada una vivienda familiar por un policía.
El  relato que hizo el anciano demostró su espíritu combativo: “Nos asaltaron esos perros, esos salvajes, sobre las dos de la mañana. A mí me golpearon en la pierna, que aquí se ve cómo está,  Sus golpes sólo me dieron más fuerza, militancia y más convicción en la lucha. Y aquí seguiremos enfrentándonos a ellos hasta que desalojen la tierra o nos aniquilen y nos convertiremos en una tumba colectiva, como pasó en Gdeim Izik”.
Su vida fue la oposición permanente al ocupante marroquí: se manifestó con los sindicatos y los parados en 1999 y recibió una paliza; también lo hizo ante el Alto Comisionado por los Derechos Humanos de las Naciones Unidas en 2006 y fue atropellado con un coche por la policía, sufriendo fractura de una pierna; en 2011 luchó por la liberación de los presos políticos saharauis y fue golpeado y amenazado; asistió al 13 Congreso del Frente Polisario, en los territorios liberados, y a su regreso “se ganó” heridas de diversa consideración; su participación en el duelo por el fallecimiento del presidente Mohamed Abdelaziz le supusieron  más amenazas.
En Gdeim Izik Deida ofició la despedida a Najim Gerhui, un joven de 14 años que murió por disparos de la policía marroquí,  y el pasado año viajó hasta Rabat para apoyar a los presos que fueron juzgados y condenados por  el “campamento de la dignidad”. Y  asi, otras muchas acciones reivindicativas y de protesta.
Este anciano saharaui fue soldado del Ejército español en la época colonial, sirviendo en la Policía Territorial del Sáhara,  por lo que le fue asignada una pensión.
Deida, una vida cargada de dignidad
Por Cristina Martínez Benítez de Lugo.-
Deida es un símbolo de la resistencia saharaui. Ya lo era en vida.
Era un tipo enjuto, viejo, descarado con el poder y con el abuso. No se dejaba amilanar por nadie, ni por el ocupante. Tenía una cara sonriente, pícara, alegre, que tornaba en enfado furibundo si la ocasión lo merecía, y 42 años de ocupación proporcionan muchas ocasiones.
Me contaron anécdotas suyas. Tenía el pelo blanco, largo. Dijo que no se lo cortaría hasta que los marroquíes no se fueran de su tierra. Se lo dijo a la policía ocupante, a esa misma que, en una ocasión, le ordenó quitarse de donde estaba y a la que él contestó gritando: quitaos vosotros, vosotros sois los que no tenéis derecho a estar aquí. Esta es nuestra tierra. ¿Qué hacéis aquí? Fuera, fuera.
Era saharaui. No toleraba al invasor, y lo manifestaba con vehemencia.
Le recuerdo solemne, en Gdeim Izik, oficiando el funeral del niño Najim asesinado a bocajarro por la policía marroquí. Le recuerdo en el juicio de Gdeim Izik, al que acudió, a pesar de su avanzada edad, a apoyar a los presos. Todos le rodeábamos, le venerábamos.
Hace poco la policía quemó su casa, en la que vivía con su hija embarazada y sus nietos –un acto más de vandalismo de las fuerzas de ocupación, sin ninguna trascendencia. Entonces, Deida montó una jaima en la calle, y la policía volvió, destrozó los muebles y apaleó a todos. Alguna foto muestra sus miembros delgaditos con las marcas de la paliza, y su cara conmocionada. Tenía más de 90 años.
Una vida plagada de actitudes osadas de resistencia que le valieron incesantes agresiones del ocupante.
Cada vez que muere un viejo en los territorios ocupados, se pierde un trozo de cultura; ellos conocen los poemas y las tradiciones de una cultura saharaui detenida hace décadas en los territorios ocupados del Sahara Occidental, que los ocupantes marroquíes quieren derrotar.
Hay personas que te resultan tan cercanas, sin serlo, por las que sientes un cariño y una admiración inmensos. Son necesarios; unas referencias enormes que dan sentido a la lucha, que le dan humanidad. Cuando se van, te quedas confuso y triste, incrédulo de que una roca como él pueda faltar.
Vivió 42 años de ocupación. Murió sin disfrutar la liberación. Pero murió libre, como había vivido. Ahora puede descansar.

jueves, 28 de septiembre de 2017

Adiós al intelectual saharaui Baba Mustafa Sayed

En el adiós de Baba Mustafa Sayed recuperamos su intervención en las III Jornadas de las universidades públicas madrileñas sobre el Sahara Occidental. Baba Mustafa, entonces Director del Centro Saharaui de Estudios Estratégicos, participó en la mesa Derechos Humanos en el Sahara Occidental.
Su intervención tenía lugar el miércoles 27 de mayo de 2009, en la Sesión II: “Otros actores, nuevos escenarios internacionales del Sahara Occidental”. En la mesa participaron junto a Baba Sayed, Marko Antonio Cortés Mendoza, Senador mexicano; Inés Miranda, Abogada; Hmad Hamad, activista saharaui de derechos humanos. Modera: Alfonso Ruiz Miguel, Catedrático, UAM.
Baba Sayed habló entonces sobre las relaciones Europa-Marruecos en las que “bajo un barniz de país muy cercano a Europa se encuentra un régimen arcaico que tiene gran capacidad para conseguir la indulgencia del mundo”. El objetivo de las autoridades marroquíes durante todo este tiempo ha sido luchar contra el tiempo para hacer desaparecer a gran parte del pueblo saharaui, “con una política de tierra quemada, con asesinatos, desapariciones, encarcelamientos y persecución”. Pero los saharauis “se han enfrentado en condiciones inhumanas con enorme esperanza a su objetivo último”, la consecución de su libertad. Por último Baba Sayed abogó por la creación de un organismo internacional que coordine los esfuerzos desplegados y que multiplique la presión internacional, haciéndola sentir a las autoridades marroquíes.
BABA SAYED, intervención completa. Del libro MEMORIA Y TIEMPO PRESENTE DEL SAHARA OCCIDENTAL
Quisiera agradecer primero a los organizadores de estas jornadas, tanto del lado saharaui como del lado español. También quisiera expresar mi gratitud a los representantes de los movimientos de solidaridad y de la sociedad civil en España, agradecer a los personajes académicos que vienen de varios lugares y países, esencialmente y fundamentalmente para manifestar su solidaridad con el pueblo saharaui y que testimonian esta solidaridad por su presencia aquí y por haber recorrido miles de kilómetros. Quisiera rendir un homenaje especial a un prohombre que se llama Francisco Bastagli, uno de los numerosos representantes de las Naciones Unidas que nos dio la esperanza, una esperanza que sigue viva, de que todos los funcionarios de las Naciones Unidas no trabajan de la misma manera y no son los mismos. Ciertos representantes quedan fascinados por los encantos de Marruecos y están sometidos a su presión. Sin embargo, otros dan mucha importancia al derecho, a la legalidad, a la justicia. Entonces, Francisco Bastagli se merece la expresión de nuestra gratitud por haber compartido esta idea, esta gran idea, que todos tenemos de la justicia y del derecho.
Quisiera rendir un homenaje especial, vibrante y fuerte a todos estos valientes hombres y mujeres, niños de cualquier edad, que, con sus brazos desnudos, son los testigos de la voluntad inquebrantable de un pueblo entero frente a la máquina increíble de la ocupación marroquí que quiere imponerles el silencio y obligarles a no moverse, y que cada día gritan, plantan banderas, dicen cuánto les agobia la presencia marroquí, testimonian frente a la opinión internacional esta determinación, esta resolución histórica de un pueblo entero para avanzar cueste lo que cueste y seguir en el buen camino que trazó el día 20 de mayo de 1973, para obtener su independencia o morir colectivamente con la esperanza de obtenerla. También agradecer a todos estos militantes valientes de los derechos humanos que se merecen nuestra gratitud, porque gracias a ellos podemos ver al hombre y a la mujer saharauis erguirse frente a la máquina infernal marroquí y decir, en el silencio casi total del mundo entero, que el pueblo saharaui continúa su marcha triunfal hacia su libertad y su independencia. Finalmente quisiera también, a través de la abogada, agradecer a estos hombres y estas mujeres que no sabían mucho, a priori, sobre la cuestión saharaui, que quizás no conocían el Sahara Occidental, pero que, impulsados por una voluntad de agitar la bandera de la justicia y de defenderla, vienen a apoyar antes sus torturadores a estos saharauis, debilitados, y que sin voluntad no podían vivir. Por todo esto, estoy encantado de estar al lado de la abogada y a través de ella deseo también hablar de todos los abogados que, arriesgando la vida, su tranquilidad y sacrificando su tiempo, no dudan en declarar a menudo que la opinión internacional, aunque ciertos gobiernos se callen, que la opinión pública española y otras opiniones públicas siguen del lado de los derechos y de la justicia.
Les confieso que me encuentro en una situación complicada porque el senador mexicano y también la abogada me minaron el terreno, porque mencionaron ya la mayor parte de lo que iba a decir. Por eso, durante esta intervención rápida, sólo insistiré en algunos puntos que me parecen fundamentales. El objetivo es aclarar un poco, porque creo que hay que pararse en algunos aspectos de este conflicto para entender otras cosas que a veces no entendemos muy bien. Hay un libro, que es el testimonio de un marroquí, director de un gran periódico por cierto, el único periódico independiente de Marruecos. Este hombre acaba de escribir un libro titulado, “Mohamed VI: le grand malentendu” (Mohamed VI, el gran malentendido) y he sacado una cita que me parecía ilustrar la realidad de estas relaciones, que calificaría de casi incestuosas, entre Europa y este régimen feudal que representa Marruecos. Decía Ali Amar: “Bajo el barniz aparente de un país, Marruecos, tan cerca de Europa, un paraíso de exotismo para expatriarse e irse de vacaciones, se esconde en realidad un régimen arcaico, encerrado en la ceremonia y el fasto, un régimen que desde la entronización de Mohamed VI en 1999, cuidó su apariencia pero preservó su naturaleza feudal profunda con esta capacidad extraordinaria de obtener la indulgencia del mundo”. Y presenciamos esta indulgencia ahora. Para los y las que asistieron a estas jornadas desde el principio, creo que se han dado cuenta de que el pueblo saharaui tiene verdaderamente el derecho a disponer de un territorio, no solamente porque lo heredó de sus antepasados, sino también porque este derecho le ha sido otorgado por la comunidad internacional, a veces sin que esté presente. Con el testimonio particularmente conmovedor de la abogada, ustedes se han dado cuenta de cuántas personas están asesinadas bajo la losa del silencio, a algunos kilómetros de Europa. Porque el Sahara se encuentra, por ejemplo, a algunos minutos, en línea recta, de las Islas Canarias. Y a esta indulgencia, yo diría impunidad, de la cual goza este régimen marroquí que nos indigna todos, no encontramos ninguna explicación ni tampoco justificación.
Mi intervención rápida se centrará en tres puntos. Quiero deciros que el objetivo establecido por las autoridades marroquíes desde el principio de la invasión militar ha sido correr una carrera contra el tiempo para imponer el silencio y hasta la desaparición, incluso física, de todos los que contestarían o que tendrían el coraje de contestar sus puntos de vista. Pero frente a esta máquina infernal de represión, de opresión en silencio, y a veces con la complicidad del mundo entero, el pueblo saharaui opuso en condiciones inhumanas, inimaginables, una resistencia fomentada por esta esperanza que sigue alimentando su marcha hacia la victoria. Y esta resistencia la adoptaron finalmente las organizaciones internacionales más importantes, quizás, a pesar de ellas mismas. Por fin, quiero hablar rápidamente de ciertas recomendaciones y propuestas que me parecen eminentemente importantes para ayudarnos a levantar esta losa de silencio impuesta en el Sahara Occidental y al pueblo saharaui casi desde 1975. Entonces, en el marco de esta carrera contra el tiempo, Marruecos empleó, por supuesto, una política llamada “de tierra quemada” con bombardeos sistemáticos de las ciudades y de los pueblos, destrucción de los medios de subsistencia, contaminación de los pozos, pero también eliminación del ganado. Y la dictadura, como decía también Ali Amar porque para mí este libro es una referencia muy importante para los y las que querrían conocer Marruecos y los meandros de su régimen la dictadura de hierro en Marruecos en el contexto favorable de la Guerra Fría intentó eliminar cualquier forma de oposición durante un período tumultuoso de más de treinta años. Y no hablamos de los asesinatos, las desapariciones forzadas, los encarcelamientos en cárceles secretas y en condiciones insalubres e inhumanas. Pueden imaginar el pudor saharaui; los que conocen el Sahara Occidental pueden imaginar esta tortura psicológica, esta agresión física que constituye el hecho de encontrarse uno al lado de su padre, de su madre y de sus niños en un calabozo de unos centímetros cuadrados durante diez años, a veces hasta quince años. Marruecos también es esto. Kelaat M’gouna es una de las cárceles secretas donde decenas de saharauis fueron enviados. Derb Moulay Cherif es también una de las cárceles secretas, así como Agdz. Desde 1975, estas detenciones, estas desapariciones no han parado nunca. Driss Basri, el ministro del Interior de Marruecos, por supuesto con el aparato policial entero, sólo tomaba en consideración un peligro, y es el peligro que representa el pueblo saharaui y su lucha para la independencia. Después de dos golpes de estado, Hassan II se dio cuenta de que la única posibilidad de eliminar este ejército que representa la verdadera amenaza para el cambio de monarquía era que desapareciera, y el calabozo para alejarlo de los palacios reales era el Sahara Occidental.
No quiero insistir en este conteo lúgubre del número de prisioneros saharauis, los que desaparecieron durante años, los que reaparecieron diez años o quince años después, o los que desaparecieron definitivamente y su muerte ha sido averiguada o en los quinientos que desaparecieron pero cuyas familias no consiguen hasta ahora aceptar que murieron porque subsiste la esperanza, aún tenue, de que volverán a verlos; y esto es una situación tan inaguantable y difícil de soportar. Querría sólo, sobre este período, subrayar el testimonio de un responsable marroquí, que sigue siendo responsable. Se trata del presidente de este Consejo de Consulta instaurado por el rey y se llama Khalihenna Ould Errachid. Sigue en el puesto, es una de las personalidades más importantes en Marruecos hasta ahora, y es lo que decía: hay algunas personas, se trata de tres o cuatro oficiales del ejército, que cometieron lo que se puede calificar de “crímenes de guerra” contra prisioneros fuera del marco de la guerra. Y muchos de estos civiles fueron lanzados desde helicópteros o enterrados vivos sólo porque eran saharauis. Era el único crimen que cometieron. Él, que rompió un tabú cuando afirmó que varios representantes marroquíes cometieron serias violaciones de guerra en el Sahara Occidental, no es un responsable conocido del Polisario y tampoco un militante independentista. Él, que acusa a altos responsables del ejército alauita, es Khalihenna Ould Errachid, el actual presidente del Corcas (Consejo Real Consultivo para los Asuntos del Sahara). Khalihenna Ould Errachid no ha hecho estas declaraciones públicamente, sino que las ha hecho a puerta cerrada, en el marco de sesiones de la Instancia Equidad y Reconciliación, un organismo creado por el rey de Marruecos para sacar a la luz las violaciones de derechos humanos cometidas bajo el reinado de Hassan II. Su testimonio, grabado y transcrito en el 2005 no debía ser publicado, pero un periódico de Casablanca, Al Jarida Al Oula, decidió publicarlo integralmente y anunciar al mismo tiempo que poseía otras grabaciones similares de personalidades marroquíes de alto rango que testimoniaron ante la instancia mencionada. Por supuesto, como lo saben todos, estas acusaciones también llevaron a muchas familias saharauis a presentar una demanda ante el juez español Baltasar Garzón, que decidió preguntar a las autoridades judiciales marroquíes si estos hechos fueron investigados, o si llevaron a tramitaciones penales en contra de las personas denunciadas, pero todavía no ha tenido ninguna respuesta. Asimismo, durante los últimos días hemos escuchado testimonios y atestaciones que no dejan ninguna duda sobre la incapacidad y la impotencia inaceptables de las Naciones Unidas frente a estas responsabilidades históricas, estas responsabilidades que tiene con el pueblo saharaui desde el año 1990 cuando aceptó organizar el referéndum de autodeterminación. Pero esta incapacidad, esta impotencia de las Naciones Unidas, muchos saharauis no las aceptaron. Las rechazaron, no las entendieron y, por eso, desde el 2005 jóvenes saharauis, mujeres y hombres saharauis de cualquier edad siguen manifestando, con los pocos medios que poseen, su rechazo a la ocupación marroquí y la necesidad de ver a las Naciones Unidas asumir totalmente la misión que sería defender la legalidad y la justicia en el Sahara Occidental.
Vamos a dar unos elementos para explicar la intifada, este levantamiento continuo, permanente, que empezó en el 2005 y que se mantiene hasta ahora en el contexto de una máquina marroquí que se fortalece cada vez más y de un territorio sometido a un bloqueo casi internacional, porque son pocos los organismos u organizaciones que recibieron una autorización de las autoridades marroquíes para investigar esta realidad en el terreno. Entonces, básicamente este levantamiento se produjo porque las resoluciones de las Naciones Unidas no fueron aplicadas, y particularmente la ejecución a la cual se comprometieron las Naciones Unidas del Plan de Paz que debía permitir al pueblo saharaui elegir entre la independencia y la integración marroquí. También cabe mencionar este saqueo continuo, indignante de los recursos naturales saharauis delante de todos, mientras que las Naciones Unidas consideran el Sahara Occidental como un territorio no autónomo, es decir, un territorio todavía no descolonizado. Y también esta voluntad casi arrogante del ocupante de no respetar el compromiso tomado en el marco no sólo de las Naciones Unidas, sino también de otras instituciones. Podemos añadir también el mencionado por la abogada y el senador mexicano, y que permite a Marruecos “trabajar” en la serenidad, por así decirlo. No hablé mucho de este informe de las Naciones Unidas porque sigue siendo secreto. Las Naciones Unidas decidieron enviar una misión de investigación al Sahara Occidental, a los campamientos de refugiados, para informar sobre la realidad de las violaciones de los derechos humanos en el Sahara Occidental. Y lo que podemos ver es que las Naciones Unidas tuvieron que guardar secreto lo que han visto, lo que han sabido, lo que han constatado, porque Marruecos, así como sus compañeros en el Consejo de Seguridad, no quieren que nadie sepa, que nadie se entere de este asesinato colectivo en las zonas ocupadas. Entonces no voy a hablar de esto, no es el único informe. Amnistía Internacional también hizo informes muy largos, Human Rights Watch también, el Parlamento Europeo últimamente también realizó informes. Cabe decir que estos informes no tuvieron hasta ahora consecuencias efectivas porque Marruecos sigue aprovechándose de las zonas ocupadas y haciendo con éstas lo que le da la gana.
Quisiera insistir en algunos puntos antes de acabar con esta intervención. El respeto de los derechos humanos en el Sahara Occidental depende fundamentalmente, esencialmente, del derecho a la autodeterminación y a la independencia del pueblo saharaui. Y la comisión de las Naciones Unidas desplegada en la zona llegó a esta conclusión. Por consiguiente, el derecho del pueblo saharaui a la autodeterminación es casi el derecho fundamental a partir del cual pueden o no ser respetados los otros derechos. Por eso hay una necesidad imperativa de obtener de las Naciones Unidas la publicación oficial de los informes del Alto Comisionado para los Derechos Humanos para que se sepa lo que pasa realmente en el Sahara Occidental. Otra propuesta sería fundamental crear una instancia internacional que permita coordinar y combinar los esfuerzos de las principales organizaciones de derechos humanos que quieran proteger las poblaciones civiles saharauis en las zonas ocupadas. Por último, es necesario aumentar y reforzar la presión internacional sobre las autoridades marroquíes para que respeten la legalidad internacional y los derechos en el Sahara Occidental. Y, en este caso, sugiero que el método de presión empleado sea la manifestación, lo que por cierto hacen muy bien y con mucha valentía los representantes de la sociedad civil en España, a pesar de la barrera de incomprensión a la cual se enfrentan cuando se trata de que las autoridades oficiales entiendan el mensaje. También quiero mencionar la necesidad de aumentar y de favorecer las visitas de representantes de la sociedad civil en el territorio, porque ustedes no se imaginan el alivio de los saharauis que se encuentran casi asaltados por todas partes por las fuerzas de seguridad marroquíes cuando ven a un extranjero, sobre todo a un extranjero, que ha venido para ayudarles o constatar su estado, cuánto ánimo les da, cuánta esperanza de que hay gente a su lado. Y esto es esencial.
Quisiera formular mi conclusión así: creo que a pesar de las dificultades que no se pueden ignorar, creo que hoy, tras treinta años, ha nacido la esperanza. Es verdad que no se vencieron ni se superaron todas las dificultades, pero creo que la esperanza también nació cuando Marruecos no pudo imponer la solución militar. Y ahora todo el mundo está de acuerdo para decir que la única solución para este problema sólo podría ser política y preservar el derecho de los pueblos saharauis a elegir libremente su destino. Pienso que este punto es fundamental, y si además añadimos las dificultades a las cuales se enfrenta Marruecos a cualquier nivel, sabemos que estamos realmente en el buen camino y que hay que seguir avanzando, porque queda poco.