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miércoles, 21 de junio de 2017

Cheija, apátrida en España: "No he sentido nunca la tranquilidad que da tener un hogar"

Esta joven saharaui es una de los al menos diez millones de personas que hay en el mundo sin nacionalidad, según el informe 'Tendencias Globales'.
El documento ha sido presentado por ACNUR en el marco de la celebración este martes del Día Mundial de los Refugiados.
Ella afirma que si España cumpliese las resoluciones de la ONU, "los saharauis tendrían la nacionalidad española casi al día siguiente de solicitarla".
Cheija Abdalahe sale del trabajo. Viste un pantalón blanco y una blusa negra. En su día a día mantiene un estilo occidental. Pero si tiene que acudir a un acto sobre refugiados, a una manifestación o conceder una entrevista, no lo hace sin la melfa. "Es mi seña de identidad", argumenta ya en casa, mientras con gran agilidad se anuda la prenda típica de las mujeres saharauis. Porque aunque hay quien considera que no tiene patria, ella se siente saharaui.
Esta joven es una de los al menos diez millones de apátridas que hay en el mundo, según recoge el informe Tendencias Globales que ACNUR presentó el lunes, en vísperas del Día Mundial de los Refugiados. Son personas sin nacionalidad, a las que ningún estado considera como ciudadanos suyos.
Cheija resume esa situación con dos palabras: "Indeseados y desprotegidos". Y en su caso, alguien que no ha llegado a experimentar la sensación de tener un hogar. "La sensación de estar en un sitio en el que tus derechos humanos son respetados y sobre todo, un sitio en el que nadie te va a decir en la cara que le debes algo. Es seguridad y estabilidad y sobre todo, vivir en dignidad", explica. "No he sentido nunca esa tranquilidad. Tiene que ser tan satisfactoria... La única sensación que he experimentado es la de ser refugiada, extranjera y apátrida", lamenta.
Lo más cercano a un hogar que conoce son los campamentos de refugiados de la provincia argelina de Tinduf, en los que nació hace casi 30 años. Sus padres se habían visto obligados a exiliarse del Sáhara Occidental en 1975, cuando Marruecos ocupó la antigua colonia española. A la hija mayor la dejaron con la abuela, pensando que pronto podrían regresar. Pero no fue así y no han vuelto a reunirse. Cheija tiene contacto con su hermana, pero nunca la ha visto en persona.
Esta mujer pasó sus primeros 20 años entre haimas y casas de barro y los internados de Argelia a los que iba a estudiar. Una vida "con condiciones extremas, pero con mucha dignidad", en la que los adultos se afanaban porque los más pequeños tuvieran una buena infancia: "Me recuerdo como una niña descalzamente feliz". "Nuestras madres nos amantaron el amor a la tierra y a la libertad y a la vez creces con una causa, pensando en que estás luchando por algo, y que por eso estás en las condiciones en las que estás", cuenta.
Participar en el proyecto Vacaciones en Paz que las asociaciones de Amigos del Pueblo Saharaui ponen en marcha para que los pequeños de los campamentos pasen los veranos en España le permitió corroborar la existencia de realidades diferentes a la suya y ahondar en su deseo de aspirar a "algo mejor". "Y lo conseguí, aunque las cosas no fueron del todo como yo esperaba", reconoce. Hace una década llegó a Madrid con la ilusión de legalizar su situación, convalidar sus estudios y continuar con su carrera, pero tardó cuatro años en obtener el permiso de residencia. "Aquella época fue muy dura, pero gracias a lo vivido entonces soy lo que soy ahora", resalta.
"Incongruencias" burocráticas
Cheija ha solicitado recientemente la ciudadanía española, pero teme que no se la concedan. Y ello pese a que su madre la tiene. También su padre es español, pero al haber perdido durante el exilio el DNI que lo acredita tampoco tiene nacionalidad. "Se sabe el número de memoria pero los registros de algunas ciudades saharauis desaparecieron por lo que es un español apátrida en España", comenta su hija. Una de tantas "incongruencias" burocráticas.
Esta activista se muestra muy crítica con la actitud que los diferentes Gobiernos españoles han adoptado respecto al Sáhara, considerado como uno de los diecisiete territorios no autónomos de la ONU, para la que la potencia administradora sigue siendo España. La joven considera que si este país siguiese las resoluciones de Naciones Unidas, "los saharauis tendrían la nacionalidad española casi al día siguiente de solicitarla". Creces con una causa, pensando en que estás luchando por algo, y que por eso estás en las condiciones en las que estás.
"Es duro ser apátrida. Pero es peor cuando eres apátrida saharaui en España. Eres apátrida y refugiado porque te han quitado tu tierra y ¿quién se la cedió a Marruecos? España. ¿Y quién te considera apátrida? España. Ni siquiera nos dan el estatuto de refugiado. Y yo nací como refugiada", denuncia.
Cheija exige al Estado español valentía internacional, no ceder a las presiones de Marruecos y el apoyo a la celebración de referéndum, para que sea el pueblo saharaui el que elija el futuro del territorio. Su enfado es con los dirigentes, pero nunca con la sociedad española, por la que asegura haberse sentido bien tratada siempre.
ACNUR se dio en 2014 un plazo de diez años para erradicar la apatridia. "Puede significar vivir sin formación, atención médica o empleo, sin poder moverse libremente, sin perspectivas ni esperanza. Sin una nacionalidad, frecuentemente son personas sin acceso a los derechos y servicios que los países normalmente reconocen a sus ciudadanos. Es inhumana y es hora de terminar con esta injusticia", apuntaba en un comunicado.
A esta saharaui le gustaría creer que eso será así, pero, "en la forma en la que va evolucionando el mundo", admite que tiene dudas. "¿Qué sería yo dentro de diez años?", se pregunta, para enseguida responder: "Tal vez estaría en mi tierra. Ese sí que sería el mundo ideal".

El País ignora a los refugiados saharauis en el Día Mundial del Refugiado, o cómo hacer un espantoso ridículo

Foto: Asociación Rimal Sáhara-Tormes
EL PAÍS digital publicó ayer 20 de junio (Día Mundial del Refugiado) un artículo sobre los 10 campamentos de refugiados más grandes del mundo. Firmado por la periodista Patricia R. Blanco, recogía los campos de refugiados con un número entre el millón y los 60 mil habitantes, con un olvido clamoroso, los campamentos de refugiados saharauis.
Ante las decenas de cartas de protesta la alucinante respuesta que se ha dado es que se ha contado por separado a las wilayas (El Aaiun, Dajla, Bojador, Auserd y Smara) en que se dividen administrativamente los campamentos.
Francamente intentar una vez más invisibilizar a los refugiados saharauis y ofrecer una excusa tan peregrina demuestra una vez más por qué El País está tan de capa caída y no para de perder lectores.
Aluvión de quejas por una entrada en el blog ‘Mundo global’ que recogía los diez campos de refugiados más grandes del mundo, entre los que no figuran los de Tinduf
LOLA GALÁN, defensora del lector de El País. 21 JUN 2017 -
El martes 20 de junio se celebró el Día Mundial del Refugiado y, por ese motivo, EL PAÍS incluyó en su web un par de temas sobre este inmenso colectivo de personas obligadas por las guerras, las persecuciones políticas o la hambruna a llevar una vida de parías lejos de sus países de origen. En el blog Mundo Global, Patricia R. Blanco redactó un artículo –“Los diez mayores campos de refugiados del mundo”·- en el que se aportaban datos globales sobre los refugiados en el mundo y se pasaba revista a los diez mayores campos de refugiados que existen. El último de la lista es Yida, que alberga a 55.000 personas.
Al poco tiempo de aparecer el artículo en la portada de la web de EL PAÍS comenzaron a llegar a mi buzón quejas de lectores. Decenas y decenas de cartas de particulares y de asociaciones de solidaridad o ayuda al pueblo saharaui. La cifra ha sido tal, que me ha sido imposible contestar a todos los correos para explicar las razones que han llevado a Blanco a dejar fuera de su artículo los campos de refugiados saharauis en Argelia.
Marina Tufusaus escribe respecto al artículo de Patricia R. Blanco:
"Hay una falta muy grave en lo que respecta a esta clasificación. La población saharaui refugiada en los campos ubicados en territorio argelino que lleva más de cuarenta años fuera de su tierra, hoy supera de largo las 100.000 personas.
Con el máximo respeto a todas las personas que tienen que sufrir las consecuencias de conflictos e intereses de poder y que viven en los campos de refugiados que aparecen en este "ranking", es indignante que las más de 160.000 personas que viven en los campos de refugiados saharauis no reciban un espacio en esta clasificación".
Juliana García Salinero explica por su parte:
"Una vez leído el artículo, quiero expresar que en una primera fase me ha sorprendido y posteriormente me ha molestado profundamente que no se mencionen los 4 campamentos de refugiados saharauis en los que según los organismos de las Naciones Unidas viven 125.000 refugiados. El Frente Polisario habla de una población de 165.000 refugiados, que viven en lamentables condiciones en territorio argelino, en lo que España, como Estado, tiene una enorme responsabilidad política, tal y como se indica en el siguiente sitio de Acnur.
En noviembre de 1975, tras la firma de los Acuerdos Tripartitos de Madrid, España se retiró de la zona conocida como Sáhara Occidental, que 23 años antes había anexado al resto de sus provincias peninsulares, y a partir de ahí se registró una huida masiva de refugiados saharauis hacia zonas más seguras".
Otro lector, Elbachir Mahmoud, escribe:
"Omitir mencionar a los campos de refugiados saharauis entre los más poblados es faltar a la verdad y deja en entredicho la profesionalidad del periodista y del periódico”
Muchos otros lectores y asociaciones, como la Asociación de Amistad con el pueblo Saharaui Rivas Sahel, me han escrito para lamentar esa omisión alegando parecidas razones.
Ante la imposibilidad de contestarles a todos, he pedido a Patricia R. Blanco que explique los criterios con los que elaboró el texto. Esta es su explicación:
“El criterio seguido para elaborar este tema ha sido seleccionar los 10 mayores campos de refugiados del mundo en cuanto al número de personas a las que dan cobijo, según los datos proporcionados por Acnur. La agencia de la ONU para los refugiados calcula que hay unos 165.000 refugiados saharauis en cinco campos en Tinduf. No existen datos de que alguno de ellos sume más de 55.000, que es aproximadamente el número de personas que alberga Yida, en Sudán del Sur el último de la clasificación que he elaborado para EL PAÍS. En ningún caso se ha excluido de forma intencionada a los saharauis, sino que el criterio seguido para realizar esta clasificación ha sido única y exclusivamente el número de personas que habitan en los campos de refugiados, no los colectivos de refugiados.
Por poblaciones, y siempre según los datos de Acnur y sin tener en cuenta la prolongada situación de los refugiados palestinos, Siria es el país con más desplazados (12 millones), seguido de Colombia (7,7 millones), Afganistán (4,7 millones), Irak (4,2 millones) y Sudán del Sur (3,3 millones). Menciono estos datos solo para ilustrar que, por ejemplo, el texto no alude tampoco a los refugiados colombianos puesto que no se encuentran en uno de los 10 mayores campos de refugiados del mundo. Esta clasificación no implica, en ningún caso, que se obvie la gravedad de la situación que atraviesan, al igual que ocurre con los refugiados saharauis. Yo misma he entrevistado al ya fallecido secretario general del Frente Polisario Mohamed Abdelaziz El titular de la entrevista, “Los saharauis iremos a la guerra si falla la diplomacia” reflejaba el hartazgo que vive este pueblo. En el subtítulo destaqué la denuncia de Abdelaziz hacia Marruecos: “Marruecos intenta que fracasen los esfuerzos de la ONU”.

domingo, 12 de febrero de 2017

La cantante saharaui Aziza Brahim en el Concert "Volem acollir", por los refugiados

"Nosotros los saharauis sabemos bastante sobre la invasión, la guerra, el éxodo, la tortura, el exilio, el refugio, el olvido. Tenemos cuarenta y un años de experiencia debido a las nefastas políticas colonialistas de estados alienantes y corruptos. Pero afortunadamente también sabemos mucho de la resistencia, la acogida, la paz, la solidaridad gracias a personas como los artistas y los organizadores que han hecho posible esta noche de reivindicación. Pero sobre todo gracias a personas como ustedes que nos han tratado de igual a igual, nos han brindado sus casas y nos han ayudado incondicionalmente siempre. Este compromiso con la humanidad no puede detenerse ahora. Esta noche vamos a decirle al mundo que ningún ser humano es ilegal. Que ante la emergencia que está avergonzando al planeta hay que darle una oportunidad a la paz. Hay que darle una afectuosa bienvenida a los refugiados y a la vez hay que encontrar soluciones pacíficas a los conflictos bélicos. Esta noche queremos decir a los gobiernos del mundo: abrid las fronteras, queremos acoger. Volem acollir”.
Aziza interpretó su tema “Lagi” (refugiado) dedicado a todos los refugiados del mundo.

jueves, 16 de junio de 2016

La delegada saharaui participa en ​el​ evento ​”SOS Refugiados”

Jira Bulahi Bad, Delegada Saharaui para España, participó en la tarde de ayer en un evento bajo el título "SOS Refugiados, un acto de la sociedad y cultura", en el Circulo de Bellas Artes de Madrid. El salón de actos abrió sus puertas a este evento organizado por ONG, grupos políticos, sindicatos y artistas; en el acto se concentraron centenares de personas en una clara muestra de apoyo y solidaridad por parte de la sociedad a estos colectivos.
Los ejes centrales de la jornada fueron el derecho, que toda persona tiene a la protección internacional y, por lo tanto, a solicitar asilo y refugio, pues sólo así, poden buscar una vida mejor, aquellos que huyen de las guerras y de emergencias humanitarias.
Jira Bulahi Bad recordó que el pueblo saharaui, lleva más de cuatro décadas exiliado en el desierto argelino donde, aseguró, " vivimos en un desierto hostil que reseca no solamente la piel sino también el alma como consecuencia de un destierro político que comenzó desde aquel 1975 tras el abandono de España”. Subrayó las condiciones infrahumanas, en las que vive su pueblo, tanto los que están exiliados de los Campamentos de Refugiados en Tinduf, como los que están bajo la ocupación de Marruecos.
Todos los participantes han insistido en la importancia de   participar, el próximo 20 de junio, en la manifestación de apoyo a las personas refugiadas en Madrid.