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viernes, 1 de marzo de 2019

Del frío nórdico a ganar en el desierto: correr contra el olvido por el pueblo del Sahara Occidental

El campeón Fahlen, en el centro, flanqueado por el español Jon Salvador (izda.), segundo, y por el saharaui Lehsen Sidahmed (dcha.), tercero, en la meta del Sahara Marathon. Carrascosa. Foto AS

ATLETISMO/SAHARA MARATHON 2019
Los suecos Fahlen y Edqvist se alzan con el triunfo en la prueba solidaria en los campamentos de refugiados saharauis de Tinduf.
Por Eugenio G. Delgado Tinduf 01/03/2019
La 19ª edición del Sahara Marathon, la carrera solidaria en la que lo verdaderamente trascendental es darle voz al pueblo saharaui y a los más de 150.000 refugiados que sobreviven desde hace 43 años en los campamentos de Tinduf (Argelia), ha concluido con la victoria de un hombre y una mujer venidos del frío: los suecos Jon Jonatan Fahlen y Li Edqvist.
La línea de llegada de los 42,195 metros del Sahara Marathon no era una llegada cualquiera, como nada en esta carrera: los atletas han cruzado un arco de meta con forma de jaima, coronado por una instalación que representaba una típica vasija de barro con la leche derramada, obra del artista conceptual saharaui AlArbi, simbolizando así las tradiciones de este pueblo nómada del desierto que, en los años de abundancia, derramaba la leche sobre la arena para dejarla secar y poder guardarla en polvo para temporadas de penuria.

Tiempos pasados de bienestar y esperanza para unos refugiados que, en la actualidad, resisten en medio de la nada, rodeados del desierto más extenso del mundo, y que luchan para que su causa no caiga en el olvido internacional, a la espera del referéndum de autodeterminación acordado en 1991 por la ONU tras el alto el fuego en la guerra con Marruecos.
“Siempre acudo a carreras en las que se combina deporte y solidaridad internacional, que es lo realmente importante para mí: apoyar causas de pueblos oprimidos. Y el Sahara Marathon reúne ambos aspectos. Como deportista creo que debemos tomar responsabilidades ante las injusticias”, explica el sueco Jon Jonatan Fahlen, campeón con un tiempo de 2:52:46 y debutante en la prueba a sus 28 años. También ha sido su “primera carrera en distancia maratón”, señala.
PRUEBA DE SUPERVIVENCIA
El segundo clasificado ha sido el primer ganador saharaui de la historia de la prueba, Lehsen Sidahmed (2:54:51), quien cruzó la meta apenas 200 metros después de Fahlen. “Venía un poco lesionado con un espolón y sólo he podido entrenar cinco semanas, pero el dolor que yo he sentido no tiene nada que ver con el que el pueblo saharaui sufre desde hace más de 40 años”, comenta a sus 29 años el vencedor de 2018.
“Esta carrera es una lucha contra el sufrimiento en el desierto. Igual que resiste el pueblo saharaui, yo también. Estoy súper contento con el podio después de haberme roto cinco costillas hace poco más de dos meses, pero esta vez la juventud se ha impuesto. Es una carrera de supervivencia y está hecha para titanes”, asegura a sus 52 años Jon Salvador (2:58:26), ganador en 2010, segundo en 2011 y 2018 y tercero en 2017.
También con 52 años, Jorge Aubeso, campeón en 2003 del Sahara Marathon, ha vuelto 15 años después a la prueba. A pesar de llegar con problemas musculares, el burgalés ha querido terminar la carrera y lo ha logrado en el puesto número 19 (4:15:17): “Aquí me he reencontrado como persona y como corredor. En cualquier otra carrera no hubiese ni salido, pero si los saharauis soportan la dureza de esta vida, nosotros no podemos rendirnos. Eso es lo que me ha dado la fuerza para continuar y terminar”.
BUENA TEMPERATURA Y VIENTO EN CONTRA
El Sahara Marathon se ha disputado el 26 de febrero entre los campamentos de refugiados saharauis de Tinduf (Argelia), justo un día antes de la celebración del día nacional de la República Árabe Saharaui Democrática (RASD), con una temperatura benévola de menos de 20ºC durante la carrera y con un viento en contra leve, pero constante y molesto para los atletas que han corrido por la temida ‘hamada negra’ argelina, un desierto pedregoso e inhóspito.
Atletas de más de 20 nacionalidades han participado en la competición, algunos de países tan lejanos como Singapur, Chile, Estados Unidos, Sudáfrica o China; también de Argelia y países europeos como España, Italia, Francia, Bélgica, Gran Bretaña, Dinamarca, Noruega o Alemania. Y, por supuesto, Suecia.
 “Ha sido una gozada correr en el desierto… hasta los últimos kilómetros, en los que he sufrido bastante por calambres y por el calor. Me había preparado corriendo sobre la nieve en Suecia, que se parece un poco a correr sobre las dunas. Es alucinante pasar por los campamentos y ver a todas las mujeres ondeando banderas saharauis y a los niños y niñas corriendo al lado tuyo”, recuerda el vencedor sueco.
Para Lehsen la temperatura ha sido “buena”: “Ha hecho bastante menos calor que el año pasado, aunque ha habido un poquito de viento. Eso ha sido lo peor”.
Como siempre, Jon Salvador se ha vaciado: “He tirado todo lo que he podido hasta el kilómetro 35 y me he visto con posibilidades de ganar, pero he apostado tanto que me he quedado sin fuerzas. La mayoría de la carrera ha habido viento de cara y cuesta coger ritmo. Además, el sol que, aunque parece que no hace mucho, te va pegando en la cabeza y te va mermando”.
En la prueba femenina se ha impuesto Li Edqvist, con una marca final de 4:33:17. “Vengo de Suecia y allí hace mucho frío. Aunque he entrenado poniéndome mucha ropa encima para sudar, el calor, el sol y la arena han sido muy duros. Lo compensa poder correr por las dunas, ver flores en medio del desierto, el horizonte infinito y, sobre todo, el apoyo del pueblo saharaui. He querido tener recuerdos para toda la vida y durante la carrera me he parado en los avituallamientos y en los campamentos para hacerme fotos. Crucé la meta sin saber que había ganado y ha sido una enorme sorpresa”, reconoce, a sus 40 años, la debutante en el Sahara Marathon.
Tras Li, ha entrado en la meta Leonor Macià (4:35:48), corredora de Caudete (Albacete) de 47 años: “Es mi primer Sahara Marathon y ha sido una carrera dura, pero era lo que venía buscando. Este desierto es inquietantemente bello. Me ha encantado la soledad y la arena de color canela con las piedras negras por encima. También me he parado hacerme fotos porque éste es un recuerdo imborrable. Al cruzar la meta, llamé a mi familia y me puse a llorar de alegría”.
SIETE DÍAS EN UNA JAIMA
La carrera del Sahara Marathon es la columna vertebral de una experiencia en la que las personas participantes conviven durante una semana con los refugiados saharauis en sus jaimas y casas de adobe, conociendo de primera mano sus costumbres, dificultades y anhelos.
“Te reciben desde el principio como uno más de la familia. Su amabilidad y entrega es increíble, sobre todo, teniendo en cuenta dónde están y que dependen totalmente de la ayuda internacional. Como experiencia, he podido comer camello, cuscús y beber todo el día té”, declara el campeón Jon Jonatan Fahlen.
“Sólo tengo palabras de agradecimiento para el pueblo saharaui y espero que mi victoria contribuya a visibilizar su lucha. Su hospitalidad es inacabable y vivir aquí una semana te hace recapacitar sobre lo deprisa y acelerados que vivimos en nuestros países. Aquí es todo tranquilidad y calma”, destaca Li Edqvist. 
Jorge Aubeso reconoce que el Sahara Marathon es una vivencia que marca para el resto de la vida: “Para nosotros es una experiencia imborrable y que toda persona debería vivir para abrir los ojos. Tristemente, para los saharauis es su vida y su día a día”.
Leonor Macià concluye: “El Sahara Marathon es el arma que tienen los saharauis para luchar contra el olvido. Luchan con el deporte y con la paz”.


jueves, 16 de agosto de 2012

Eslovenia. MARATHON SAHARA: Historia del deporte, del desplazamiento y el Sahara Occidental


TekPlus Agosto/Septiembre 2012  Por: DARJO VOLARIČ
“Ni la crisis, ni los secuestros criminales paran el Maratón de apoyo a los casi olvidados Saharauis”. Reportaje sobre el Maratón Sahara 2012 escrito por un maratonista esloveno en la revista TEKPLUS .
En los campos de los refugiados en medio de la  nada en la parte argelina del  Sahara tuvo lugar este año el 12 Maratón  Sahara . Un evento internacional, que une el deporte, el respeto de su destino y el apoyo al pueblo que está luchando hace ya 37 años contra la ocupación marroquí del Sahara Occidental. Sucedió así que ni la crisis económica que está inquietando Europa y la incertidumbre después del secuestro de los voluntarios Enric, Ainhoa y Rosella   en los campos de los refugiados Saharauis no ha parado a más de 400 corredores de maratón de 18 Países, que hemos recorrido la arena desértica argelina para mostrar nuestro apoyo a los Saharauis, que están esperando ya 36 años su regreso a su ocupada Sahara Occidental. El organizador de Sahara maratón Diego Muñoz ha explicado que el triste evento ha fortalecido el deseo de organizar el maratón. Ha dicho también que cada año hay más participantes que después de su vuelta a sus respectivos países, hablan de sus impresiones, que son tan positivas que cada año aumenta el número de corredores solidarios con el pueblo Saharaui. Con  más voces se podría superar el bloqueo de información, porque se habla muy poco de ellos, allí no hay ni guerra ni paz. Hay mucha esperanza. El Ministro de deporte saharaui ha agradecido a todos los participantes por su participación, cuando se reunieron con la única meta de apoyo al pueblo Saharaui en su lucha pacífica para la libertad e independencia de Sahara Occidental. Fue visible su emoción cuando nos agradeció en nombre del pueblo Saharaui por  todo nuestro apoyo. Esta vez, el maratón fue particular también por haber sido organizadas actividades paralelas, como por ejemplo animación con un circo italiano, organización de pequeña olimpiada para niños (carrera), juego de futbol entre los saharauis y los corredores y el hermanamiento con escuelas de España y de Estados unidos de América y también con las donaciones de animales domésticos para las familias más pobres (cabras, ovejas). Los corredores del Maratón hemos contribuido, a través de nuestra contribución para participar en el maratón, a la compra de los zapatos de deporte y de medicamentos para el hospital. Sahara maratón fue organizado por primera vez en el año 2001 con la organización de los voluntarios internacionales con el fin de recaudar fondos para proyectos humanitarios, como son la recogida de los artículos deportivos para los niños, de medicamentos y de alimentación. Todo eso ha contribuido a construir escuelas, edificios anexos a las escuelas y de ambulatorios.
Preparaciones para Sahara maratón
El año pasado, mientras navegaba por internet, encontré la dirección del – quizás el maratón más humanitario – maratón para el apoyo a los Saharauis, que permanecen en el medio de nada desde hace años, en la parte más inhospitalaria del desierto argelino. Algunos clics en internet y ya encontré la página Sahara maratón, con todas las instrucciones para la participación. La cuota de participación fue de 900 euros e incluía el vuelo Madrid-Tinduf-Madrid, el visado argelino y el alojamiento con familias, alimentos, agua, transporte al punto inicial y la ayuda humanitaria, que sería de 500 euros. Claramente he tenido que organizarme yo solo para llegar hasta Madrid. He volado desde Venecia, lo que me costó 150 euros. Después de seis horas de vuelo desde Madrid, que despejaba los tonos de teñido  amarillo y castaño del desierto y con la puesta del sol, hemos llegado con hormigas en el estómago al aeropuerto militar de Tinduf. Debido al peligroso viento desértico, los aviones salen y aterrizan solo de noche. Luego, hemos entrado en los autobuses viejos, acompañados por los militares en caravana a los campos de los refugiados. El viaje duró unas tres horas. En el medio de la noche, después de más de un día de viaje, hemos llegado hasta nuestros anfitriones bajo la luz de las linternas. En los campos de los refugiados no había ni electricidad, ni alcantarillado, ni agua corriente ni carreteras. Para ellos, es todo temporal, todos volverán a sus casas y dejarán el desierto solo, en el medio de nada. Toda la semana, todos los participantes del Sahara maratón hemos sido huéspedes de las familias saharaui en jaimas (esto son las tiendas tradicionales saharauis), donde hemos sentido su vida cotidiana y su hospitalidad. Solo así podemos entender su vida cotidiana y sus dificultades, que los Saharauis viven durante todo el año. Hace ya 37 años. La comida fue muy bien preparada; como huéspedes hemos tenido casi platos europeos, claro sin carne de cerdo, pero en toda su carestía nos han servido casi como en cualquier hotel. Entre la multitud de las tazas de té nos hemos reunido con ellos en su mundo de espera para la vuelta a la ocupada Sahara Occidental. Sahara maratón tiene lugar cada año siempre el mismo día 27 de febrero, que es su día de independencia; cuando el deporte y la aventura se unen para apoyar a los olvidados del desierto. Hemos sido sus huéspedes y embajadores de apoyo, que se ha convertido en una especie de turismo solidario; todos hemos contribuido para la ayuda más urgente para el hospital y las placas solares y tubos para el agua.
Mi número de Sahara maratón: 266
La entrega de los números de la carrera el día anterior al inicio ha sido algo especial. En el edificio al lado del campo de baloncesto estaba un mercadillo muy especial, donde las mujeres Saharauis vendían sus productos (banderas, camisetas y bufandas), los organizadores tenían la conferencia de prensa y presentaron el maratón y los proyectos, que tendrían lugar paralelamente a la carrera. Me dieron el numero 266 y les preguntaba muchas cosas. Quería saber todo. La escasez de tecnología, sin chips, sin sensores, ni cronómetros que mostrarían los resultados provisionales, han formado la atmosfera de maratón, lo único que temían todos era el viento desértico. El gran maratón ha reunido tres campos de refugiados: El Aaiun, Ausserd y Smara. Yo escogí el pequeño maratón, que nos condujo desde el campo de refugiados Ausserd, a través de la hamada desértica llena de rocas, a través de las dunas de arena desértica hasta la meta en el campo de refugiados de Smara.
El día  del  Sahara maratón
El despertador me despertó a las 6.30, después de una noche de vueltas continuas en mi cama. Teníamos que prepararnos e ir al desayuno en plena oscuridad. Ya el camino hasta el punto de reunión pareció ser una aventura, como no hay electricidad y solo con una lámpara buscábamos el camino entre las tiendas. El desayuno se hizo en silencio, era el día D, miel o mermelada  con mantequilla y té o café fueron lo que podíamos escoger antes de empezar el maratón; ninguno se preocupó mucho de lo que había que comer. Mis pensamientos eran: qué pasa si me pierdo, si me quedo tumbado en el medio del desierto y sin agua. Nuestra salida con los autobuses hasta el punto de salida se retrasó media hora; el sentido de puntualidad entre los Saharauis es muy relativo. Un autobús desechado (donación de España) se ha rellenado de corredores deseosos de la aventura y se dirigió hacia nuestro punto de salida en Ausserd. El camino fue casi tan largo como nuestro maratón; hemos cruzado áreas sin caminos ni senderos, sin carreteras de asfalto, a través de las dunas desérticas y los restos rocosos del desierto. En el punto de salida nos esperaba la multitud entusiasmada de la gente con las banderas saharauis y con sus típicos gritos ezgarit. De los micrófonos salía el eco de su música tradicional mientras nosotros nos calentábamos y saludábamos estrechando la mano con los saharauis, argelinos, españoles y los demás. La foto en el punto de salida con una pancarta diciendo que somos todos solidarios con las tres personas secuestradas y  luego empezamos.
La temperatura en el punto de salida fue de 18 soportables grados con 10 % de humedad, lo que representó una gran diferencia respecto al nuestro frío presionaba durante todo el febrero. El aliento y las banderas Saharauis desplegadas en el punto de salida nos condujeron a través de primeras dunas y delante de mí vi la imagen del Marte, sacada por el robot Spirit. Las imágenes del paisaje inmenso con piedras ardientes, eso no es un desierto normal, se trata de la  Hamada. Es la parte más inhospitalaria del desierto, donde el mercurio durante el verano muestra las temperaturas que superan los 60 grados. Delante de mis ojos se desarrollaba la película de todas las personas que corrían ese día, gente de Barcelona, Argelia, Buenos Aires,  Bucarest, Londres y con los nativos. Hemos corrido con hombro al hombro, nos animábamos con una mezcla de los idiomas del mundo. Ninguno del grupo, que corría juntos, buscaba la victoria. Hemos vencido ya anticipadamente, porque tenemos otras metas, corremos para apoyar al pueblo Saharaui. Al lado del camino había asistencia médica y los organizadores, que cada 5 kilómetros tenían los puntos de refresco ofreciéndonos el agua, los dátiles y gajos de naranjas. Durante toda la carrera nos acompañaban los jeeps con la policía Saharaui, que se ocupaba de nuestra seguridad durante todo el camino. El Maratón, con todos los esfuerzos en atravesar las dunas y las caídas en la arena viva fue un símbolo del pueblo, que vive en el desierto, sin agua corriente y sin electricidad en circunstancias extremas, inadecuadas para la vida. La arena desértica entraba por todos los lados, los calcetines se llenaron de arena ya en primeros metros e ideales para ampollas; lo mismo la respiración,  que se estaba llenando del sabor de la arena del Sahara. Por primera vez, vi a los nativos, como corrían en zapatillas viejas, para nosotros ya inadecuadas y desechables y como las zapatillas les dejaron en la estacada, pero ellos no ceden, corren el maratón también descalzos. Ellos son un símbolo, porque insisten en circunstancias imposibles, en la espera que llegaría un día mejor. Los organizadores temían mucho al viento desértico, que puede dificultar mucho la visibilidad. Las circunstancias del tiempo del desierto son muy inestables, la mañana puede ser bonita y tranquila, pero ya en pocas horas podría acercarse la tormenta de la arena, que borra todas las huellas de la mañana. El camino del Maratón ha sido marcado por piedras o palos cada 5 kilómetros. Fue muy difícil correr porque había que atravesar las dunas y el calor aumentaba siempre más durante los últimos kilómetros. Mientras nos acercábamos a la meta ya no teníamos tanta fuerza pero los Saharauis nos animaron. Las dunas dificultaban  siempre más la carrera, los pies se hundían en la arena hasta los tobillos y  el paisaje de Sahara pintaba delante de mis ojos un sol grande y ardiente. Los últimos kilómetros ya no había puntos de refresco, los Saharauis llevaron todas las botellas de plástico a casa, carecen de agua, también para ellos el agua es la vida. Los gritos y animación han ayudado a superar las contracciones y los últimos átomos de fuerza. Nunca olvidare a los niños que durante los últimos kilómetros pedían caramelos, camiseta o gorro y la botella de agua que tenía. Muy irónico, durante mis últimos kilómetros cuando apenas podía avanzar hacia la meta, deshidratado y débil, escuchaba los gritos: “¡Dame agua!”. La escasez y la pobreza son los mayores enemigos del pueblo olvidado en el desierto. La inscripción 20 km en la caja de las Naciones Unidas de ayuda a los refugiados se ha grabado en mi memoria y me empujaba hacia la meta, con una calle larga de banderas Saharauis y la pancarta Sahara maratón.
La meta y mi ampolla
En la meta, cuando me quité los calcetines, vi mi nuevo recuerdo del maratón, se me ha formado una ampolla. No estoy acostumbrado a las ampollas. Estaba enojado con mis zapatillas Mizuno y les regalé al nuevo amigo  con el cual llegué juntos a la meta soñada, fue un Saharaui nativo con zapatillas llenas de agujeros que me dijo: “con estas zapatillas podré correr en el maratón los próximos 20 años”. Cuando le mencioné mi ampolla, me explico que ellos tienen una ampolla hace muchos años que se hace siempre más grande y se llama Marruecos, que es siempre mas difícil de deshinchar. Los organizadores se preocuparon en la meta de cada uno de nosotros, nos ofrecieron agua, huevo duro, paté y tres rebanadas de pan, con bebida isotónica y una naranja. Podíamos también ducharnos – la única vez durante nuestra estancia. Para ellos, el agua tiene significado diferente, en la carencia de agua corriente el agua es más que la vida, el agua vale oro. Los resultados fueron publicados el día siguiente en la ventana al lado del edificio en la meta. Este fue mi primer pequeño Maratón donde los resultados se publicaron el día siguiente; tenemos que comprender que es un milagro ya la preparación del Maratón en los campos de refugiados.
Que sea este el último Sahara Maratón
En la solemne entrega  de los premios nos dieron a todos los participantes las medallas, hechas a mano con el símbolo Sahara Maratón 2012 hecho de arcilla y latas recicladas con su triste historia en tres idiomas mundiales. La premiación fue teñida de colores de las banderas argelinas,  porqué ellos ocuparon la mayoría de podios de vencedores. Nos parecía muy extraño cuando el Ministro de Deportes Mohamad Molud decía en su charla de agradecimiento que este fuera el último Sahara maratón… El año siguiente se organizaría en otro lugar… correríamos hacia el mar… el océano Atlántico, donde el mar se une con el País desértico denominado Sahara Occidental.
Lejos de su País, del Sahara Occidental ocupado
La carrera a través de la arena desértica para apoyar al pueblo Saharaui que vive exiliado nos ha marcado para toda la vida.  Saber que viven en un lugar de Sahara 200.000 refugiados, que esperan hace ya 37 años su vuelta, en condiciones de vida imposibles, en campos de refugiados, lejos de su Patria. Bajo el sol ardiente de verano, donde el mercurio supera los 50 grados, se enfrentan con las tormentas desérticas, con hambre, sed, con aburrimiento y enfermedades. Soportan la carga de los refugiados porque saben, que tienen razón. Pero, detrás de nosotros reluce la puesta del sol; es allí donde está ocupado su Sahara Occidental.
La vida en exilio depende siempre más de ayuda internacional, pero la ayuda, debido a la crisis económica (el mayor donante es España) está disminuyendo. Los paquetes de ayuda de las Naciones Unidas se están siempre más retrasando y son siempre más pequeños. La alarma suena ya. Siempre menos medicamentos en los hospitales, los médicos se buscan una vida mejor. Según los datos de UNHCR la ayuda para los refugiados no supera los 50 % de sus necesidades. Con 2 kilos de arroz por persona, 2 kilos de legumbres, 425 g de pescado en lata, 1 kilo de pasta, 1 kilo de azúcar, 10 kilos de harina y 1 l de aceite tienen que sobrevivir en un mes. Por persona reciben 20 l de agua al mes y una bombona de gas para la familia. De carne, frutas y verduras pueden solo soñar; esto pueden comprárselo en el mercado libre. Un ejemplo: el sueldo mensual de un maestro de escuela es de 10 euros.  

lunes, 27 de febrero de 2012

El Sahara Marathon solidario con los secuestrados. Cerca de 400 corredores han dejado su huella esta mañana en los campamentos de Tinduf, Argelia



*Fotos: Sahara Maraton y Marca
Entre los particpantes, este año se encuentran tres cocineros de excepción: Darío Barrio, José Luis Estevan y Paco Roncero, quienes además están llevando a cabo diversas actividades solidarias
Madrid, 27 de enero de 2012. La decimosegunda edición del Sahara Marathon ha dado esta mañana su pistoletazo de salida con un mensaje muy contundente: “No hay crisis ni criminales que vayan a detener la solidaridad con el pueblo saharaui”.
Y así ha sido: pues a pesar de la crisis económica y de la confusión tras el secuestro el pasado mes de octubre en Rabuni de Enric, Ainhoa y Rossella, más de 400 atletas procedentes de 18 países diferentes han corrido esta mañana por arenas argelinas para mostrar todo su apoyo hacia los tres cooperantes.
En el maratón (42 km), los atletas argelinos han sellado su superioridad haciéndose con los tres primeros puestos. El primero en llegar, Rhamnia Abdlatif, lo hacía en 2h 40min, seguido de Shab Adel (2h 51 min) y  de Sabaj Sad Din (2h 53min). Luís Alonso Marcos ha sido el primer español en llegar a meta (3h 6 min) y el cuarto en la general del maratón tras los tres argelinos. El atleta procedente de Segovia está desarrollando su proyecto Grand Slam, en el que correrá un maratón en cada uno de los cinco continentes. El del Sahara ha sido el primero de ellos.
En cuanto a las mujeres, la cordobesa María Dolores Jiménez Guardeño ha saboreado el éxito por tercer año en el Marathon del Sahara. Ha entrado la primera a meta tras 3h 41min. La segunda en llegar era también otra española: Mónica Llorente Manzanares, y tras ella, Angelines Lizarraga.
La media maratón masculina ha estado también reinada por los atletas argelinos, ocupando los primeros puestos de la clasificación. Sin embargo, las mujeres españolas en esta categoría se han hecho notar logrando el primer y segundo puesto: Francisca Yolanda Quirós Jiménez y Rosa María Ortega Ceacero, respectivamente. La tercera en llegar ha sido la italiana Annamaria Nistri.
DE LOS FOGONES AL SAHARA
Junto a todos estos grandes atletas, han participado en el maratón tres de excepción: los chefs Darío Barrio, Paco Roncero y José Luís Estevan. El último de ellos ha corrido a pesar de sufrir ayer por la noche, mientras preparaban la cena para todos los corredores, un accidente. Mientras escurría la pasta en una cacerola de grandes dimensiones, se derramó el agua en su pie causándole quemaduras de segundo grado. “Hoy lo de menos es mi pie”, confesaba José Luís. “He venido a correr para mostrar todo mi apoyo al pueblo saharaui y aunque tenga que ir más despacio no me perderé esta experiencia”.
Los tres cocineros, además de haber corrido la media maratón, van a desarrollar una serie de proyectos. Entre ellos está “Fogones por el Sahara”, a través del cual recaudarán fondos para facilitar un plan de desayunos en la escuela para los más pequeños. “Nuestro objetivo es promover los hábitos de vida saludables, tanto a la hora de comer como a la de hacer ejercicio, por ello nos hemos sumado a esta iniciativa a la que venimos cargados de ilusión”, señalaban los tres chefs. Para todos aquellos interesados en hacer su pequeña aportación al proyecto, podrán hacerlo a través de www.deportistassolidarios.com
Al igual que todos los años, cada edición del maratón destina todos los beneficios a un proyecto determinado. Todo lo recaudado este año irá dirigido a la formación de entrenadores y deportistas y a la organización de eventos deportivos para niños y jóvenes.
Resultados Sahara Marathon 2012:
Hombres 42:
Rhamnia Abdlatif (ALG) 2h 40m
Shab Adel (ALG) 2h 51m
Sabaj Sad Din (ALG) 2h 53 min
Luís Alonso Marcos (SPA) 3h 06min
Manuel Morente Paez (SPA) 4h 07min)
Hombres 21:
Chaluay Fateh (ALG) 1h 18min
Blgarma Rabeh (ALG) 1h 20 min
Ben Arbi Mohamed (ALG) 1h 20min
Hmaida Hilal (ALG) 1h 21min
Wareg Nuari (ALG) 1h 21min

Mujeres 42 km:
María Dolores Jiménez Guardeño (SPA) 3h 41min
Mónica Llorente Manzanares (SPA) 4h 16min
María Angelines Lizarraga Balda (SPA) 4h 33min
Fiona Bird (GBR) 5h 06min
Anna Wester (HOL) 5h 12min
Mujeres 21 Km:
Francisca Yolanda Quirós Jiménez (SPA) 1h 53min
Rosa María Ortega Ceacero (SPA) 2h 03min
Anna Maria Nistri (ITA) 2h 07min
Trijntje Bajema (HOL) 2h 17min
Isabel González Yagüe (SPA) 2h 26min

SAHARA MARATHON 201227 de febrero
Campamentos saharauis de Tindoufwww.proyectosahara.com

viernes, 20 de enero de 2012

El Maratón del Sahara, listo para servir




El vuelo chárter, con 160 plazas, sale el 24 de febrero de Madrid
Los ingredientes están preparados. Un corazón y una sonrisa bastan para cocinar uno de los maratones más emotivos del mundo, el del Sahara. Un trío de ases de los fogones, Darío Barrio, José Luis Estevan y Paco Roncero, se une a otro del atletismo, Chema Martínez, Jesús España y Fabián Roncero, por una de las causas más nobles.
Los campamentos de refugiados de Tindouf volverán a ser protagonistas en la duodécima edición de este evento el próximo 27 de febrero. Una carrera de cinco kilómetros, otra de 10, el medio maratón y el maratón son las distancias posibles para aquellos que quieran sumergirse en la realidad saharaui. Todos los participantes serán acogidos por familias locales durante una semana.
Los cocineros, como han corroborado en la presentación del maratón en el restaurante Dassa Bassa de Madrid, no sólo irán para demostrar sus dotes atléticas. Inmersos en el proyecto "Fogones por el Sahara" pondrán todo su empeño en recaudar fondos para un plan de desayunos en las escuelas, ya que muchos niños tienen graves problemas de desnutrición.
Entre los deportistas profesionales, el madrileño Chema Martínez ha afirmado tener una deuda con la carrera y, cuando abandone el atletismo de élite, formará parte de esa expedición de la ilusión. En esta edición, el vuelo chárter, con 160 pasajeros, saldrá de Madrid el 24 de febrero. El objetivo sigue siendo el mismo, que todo el mundo tenga presente la difícil situación del pueblo saharaui. Tanto Last Lap en la organización, como medios de comunicación generalistas y especializados, del prestigio de la revista Runner's o el diario MARCA, están involucrados en la carrera. El corazón del Sahara volverá a acelerarse en cada zancada.

martes, 17 de enero de 2012

SAHARA MARATHON 2012. Los atletas Chema Martínez y Fabián Roncero presentarán la duodécima edición del maratón


Este año la carrera contará con la participación de tres chefs de excepción: Darío Barrio, José Luis Estevan y Paco Roncero
Madrid, 17 de enero de 2012. La duodécima edición del Sahara Marathon ya se está cocinando. Todo está listo para una nueva edición de esta prueba tan especial, en un año particularmente complicado por el secuestro de tres cooperantes en la localidad de Rabuni. Ahora, más que nunca, los saharauis necesitan el apoyo de la comunidad internacional y allí estará el Sahara Marathon para brindárselo.
El próximo viernes 20 de enero tendrá lugar en el restaurante Dassa Bassa de Madrid la presentación oficial de la carrera solidaria que, como cada año, se celebra durante la última semana de febrero en los campamentos de refugiados saharauis en Tindouf.
Este año, la carrera tendrá un sabor especial porque entre otros muchos, contará con tres participantes de excepción, los chefs Darío Barrio, José Luis Estevan y Paco Roncero, quienes tomarán parte en la prueba y participarán en diversos proyectos de ayuda humanitaria al pueblo saharaui. Ellos mismos, acompañados por el Delegado Saharaui en España, Bucharaya Beyun, y los atletas Chema Martínez y Fabián Roncero, nos darán a conocer los detalles de la carrera y del proyecto "Fogones por el Sáhara".

jueves, 17 de febrero de 2011

Sahara Marathon, ahora más que nunca





SAHARA MARATHON, AHORA MÁS QUE NUNCA

Madrid, 14 febrero 2011. "Juntos podemos correr contra el viento, la arena y el olvido" este es el lema de la undécima edición del Sahara Marathon, la carrera solidaria que año tras año se celebra en los campamentos de refugiados saharauis de Tindouf y que en 2011 se disputa en unas circunstancias muy especiales. Tras los tensos y dramáticos hechos ocurridos hace unas semanas en el Sahara Occidental ocupado por Marruecos, el Sahara Marathon pretende ser más que nunca una manifestación de apoyo al pueblo saharaui para recordarle que no está solo en su lucha.

Cerca de quinientos corredores de todo el mundo se desplazarán el día 25 de febrero hasta el campamento de Smara para convivir durante una semana con las familias saharauis, disputar una nueva edición del prestigioso maratón y celebrar el aniversario de la República Saharaui. Este año, de hecho, se cumplen 35 años de la proclamación de la RASD y las autoridades han preparado una serie de festejos especiales tanto en los territorios liberados (Tifariti) como en el propio campamento de Smara. En el maratón habrá representantes de más de 20 países de los 5 continentes, siendo la española la delegación más numerosa. Están fletados dos vuelos charter, uno desde Madrid y otro desde Sevilla, que llevarán a dos centenares de corredores a vivir esta experiencia solidaria única. Entre ellos destaca el ganador del año pasado, el vasco Jon Salvador, que intentará repetir éxito. Junto al Maratón, se disputan pruebas de media maratón, 10 kilómetros y 5 kilómetros, con lo cual cada corredor puede elegir su distancia. Además, este año se ha incorporado al programa del Sahara Marathon la marcha ciclista Sahara Bike Race, que durante cinco días recorrerá todos los campamentos hasta concluir en el más lejano el de Dahla, tras varios días en el desierto. Cerca de una treintena de bikers tomará parte en esta prueba.

El objetivo principal del Sahara Marathon es recordar al mundo la situación del pueblo saharaui, evitar que su causa caiga en el olvido y aportar ayuda humanitaria principalmente encauzada a través del deporte. Tras la construcción de varias pistas deportivas y escuelas de deporte, este año el proyecto solidario se basa en la formación de atletas y monitores y la coordinación de competiciones entre los distintos campamentos.

Este año, más que nunca, el pueblo saharaui necesita sentir el apoyo de la comunidad internacional y el Sahara Marathon pondrá su granito de arena.

lunes, 1 de marzo de 2010

Sahara Marathon. 878 atletas solidarios corren por la libertad del Sahara


SAHARA MARATHON. NOTA DE PRENSA


TRIUNFO ESPAÑOL EN EL SAHARA

- El español Jon Salvador vence en la décima edición del Maratón del Sahara
- Los más pequeños se vuelcan con el ex futbolista Iván Helguera, que por primera vez participa en el Maratón

Madrid. 22 de febrero 2010 . En la mañana de hoy, 878 atletas han querido alzar su voz para recordar al mundo que los refugiados saharauis no están solos en su lucha por la libertad, y lo han hecho participando en la décima edición del Maratón del Sahara.

La victoria de esta décima edición ha tenido sabor español. El corredor vasco Jon Salvador, tras haber vencido en dos ediciones anteriores la media maraton (21Km.), hoy se ha coronado como vencedor de los 42 Km.

Un maratón en el que la emoción ha estado presente a lo largo de todo el recorrido. Hasta el kilómetro 35, Jon se posicionaba en el cuarto puesto. Desde ese momento ha comenzado a remontar hasta que, a falta de nueve kilómetros, se colocaba el segundo. Siete kilómetros antes de la meta ha adelantado a un corredor argelino manteniéndose Jon a la cabeza hasta el final, logrando el récord de la prueba en los diez años de existencia con 2 horas, 42 minutos y 40 segundos.

Jon, de 43 años, natural de Bilbao y vecino de Erandio, corría por primera vez el maratón, y confesaba: "Ha sido una prueba “muy disputada, dada la gran calidad de los atletas. Después de tres años participando en la media maratón, este año tenía claro que venía a por los 42 Km. Venía a ganar la prueba aun siendo consciente de las dificultades, dadas las cualidades de los atletas argelinos, que dominaron la prueba los últimos años. Tengo claro a quien dedico mi triunfo: al pueblo saharaui que tanto nos anima a lo largo del recorrido. Y en especial a mi familia de acogida en el campamento de Mahbes, que con tanto cariño nos está cuidando”.

El otro gran protagonista de la jornada ha sido el ex futbolista Iván Helguera, que confesaba que era la primera vez que corría un maratón y que tras todo lo vivido en los campamentos de refugiados saharauis desde que llegó a Tindouf el pasado viernes, el próximo año volverá.

La carrera trascurría en medio de la inhóspita hamada argelina uniendo los campamentos de El Aaiun, Auserd y Smara. En ella han tomado parte atletas de más de 25 nacionalidades y de todos los rincones del mundo (Argentina, Japón, Chile, Estados Unidos, Australia, Eslovenia, Suecia, Noruega, Gran Bretaña, Canadá, Alemania, Bélgica, Holanda, Italia, Austria, México, Argelia, Finlandia, Suiza, España…).

Entre todos los atletas, el más joven es un niño de 10 años procedente del País Vasco, y el más mayor, un alemán, que a sus 74 años de edad todavía se siente en plena forma para correr los 42 kilómetros.

La delegación española, este año, ha batido récords. Con más de 200 participantes, ha vuelto a demostrar su lado más solidario. Entre ellos muchos casos anecdóticos y entrañables como el de dos modistas madrileñas que han impartido un curso de costura creativa a las mujeres saharauis; o Manuela, la profesora holandesa que ha recaudado más de 7.000 euros organizando carreras infantiles en el colegio en el que trabaja; o David, un corredor diabético que quiere demostrar las ventajas de la práctica deportiva para la diabetes corriendo en medio del desierto; o el mismo Iván Helguera, que llegaba al Sahara cargado de medicamentos para repartir entre hospitales de la zona.

Todos ellos muestran su apoyo al Sahara y persiguen el mismo sueño que en su día manifestaba Brahim Cheij (director de la prueba): “Agradecemos mucho el apoyo de todos los corredores y periodistas que acuden, pero nuestro sueño es poder invitarles un día a correr este Maratón en nuestro país, junto al Océano Atlántico ”.

Qué es el maratón:

Cada año, centenares de corredores de todo el mundo emprenden viaje a los campamentos saharauis de Tindouf (Argelia) para sumarse a una de las carreras solidarias más relevantes, el Maratón del Sahara. Coincidiendo con los actos del aniversario de proclamación de la República Árabe Saharaui Democrática, el mundo del deporte muestra su apoyo a la causa saharaui, que lucha por resolver este conflicto que dura ya casi 35 años.

El Maratón del Sahara, organizado por la Secretaría de Estado de Deporte Saharaui y dos asociaciones solidarias de Italia y España, llega a su décima edición con los mismos objetivos con que se fundó. Por un lado recordar al mundo la realidad de este pueblo que huye del olvido e intenta mantener la esperanza a pesar del paso de los años. Por otro, aportar ayuda humanitaria a los refugiados en forma de medicamentos, material escolar y proyectos de índole deportiva como la construcción de instalaciones y escuelas del deporte.

Campamentos de Tindouf

Los participantes se integran durante una semana en la sociedad local, conviviendo con las familias saharauis y conociendo de cerca todas las costumbres y grandezas de un pueblo tremendamente hospitalario. Con ello la prueba deportiva queda en un segundo plano ante la fascinante experiencia de convivir y apoyar de cerca a una nación en lucha.

En las últimas ediciones participaron los dos maratonianos españoles más laureados. Abel Antón no olvidará fácilmente su participación: “Cuando ves cómo vive esa gente, pero qué alegría tienen para vivir y como te cuidan, se te quitan todos los dolores y vuelas sobre el desierto”. Martín Fiz, nuestro otro campeón del Mundo corrió lesionado y aguantó hasta el final por el pueblo saharaui: “sabes que defienden una causa justa y que tu presencia allí les ayuda a mantener la esperanza; es lo mínimo que podemos hacer ”. Ambos han mostrado su lado más solidario por una causa que también han respaldado abiertamente otros atletas como Marta Domínguez, Fabián Roncero o Chema Martínez.