martes, 11 de enero de 2011

Las raíces del conflicto del Sahara Occidental

Ali Salem Iselmu. Revista CCOO suplemento Euskadi. Diciembre 2010


EL 6 DE Septiembre de 1991 entra en vigor el cese del fuego en el Sáhara Occidental entre el Frente Polisario y Marruecos poniendo fin a dieciséis años de guerra y desplegando en el territorio la misión pacificadora de la ONU que tendría como objetivo aplicar el Plan de Arreglo que preveía la celebración de un referéndum donde el pueblo saharaui pudiera escoger entre la independencia o la integración.

El Polisario siempre ha defendido a nivel internacional, la urgente necesidad de descolonizar el Sáhara mediante un referéndum de autodeterminación que le permita a los saharauis pronunciarse sobre su destino tal y como lo recoge la propia Asamblea General de las Naciones Unidas en su resolución 15/14 de 1960. Esta resolución es la base fundamental sobre la cual se ha planteado este conflicto desde la década de los sesenta hasta hoy con el fin de respetar la legalidad internacional e imponer una solución que esté acorde con el derecho internacional y con el dictamen del Tribunal Internacional de la Haya que resolvió de forma clara que no existe ningún derecho histórico de Marruecos sobre la población ni su tierra que impida el inicio de un proceso de descolonización que resuelva desde un punto de vista legal esta larga controversia.

El 20 de noviembre de 1975 muere Franco y España inicia un proceso de transición hacia la democracia, circunstancia que aprovecha Marruecos para lanzar la Marcha Verde con miles de civiles acompañados por el ejército para impedir el cumplimiento de la legalidad internacional en el Sáhara Occidental.

España se retira de su provincia número cincuenta y tres conocida entonces como el Sáhara Español y firma los Acuerdos Tripartitos de Madrid, mediante los cuales se dividía al Sáhara en dos partes: la parte sur pasa a manos de Mauritania y la parte norte es ocupada por Marruecos. A partir de ese momento se inicia un largo conflicto entre el Frente Polisario por una parte, Marruecos y Mauritania en la otra; aunque este último país se retira de la guerra en 1980 firmando un acuerdo de paz con los saharauis y reconociendo su soberanía.

Rabat ocupa la parte de la que se retira Mauritania y construye un Muro de 2700 km con el objetivo de controlar las minas de fosfato y el banco de pesca, por su parte el Polisario con el apoyo de Argelia y la postura de este país favorable a la autodeterminación del Sáhara, ayuda a los saharauis y los acoge en su tierra desde el inicio del éxodo de la población en 1975, cuando los desplazados sufrieron los bombardeos de la aviación marroquí con bombas de NAPALM y Fósforo Blanco.

Las Naciones Unidas inician una mediación entre las partes a partir de los años noventa enviando a la zona a varios representantes especiales y enviados personales entre los cuales se encuentran, Eric Jensen, James Baker, Peter Van Walsum y Christopher Ros con el objetivo de Garantizar la paz y la estabilidad en una región de gran importancia geoestratégica para Europa y África.

Se inicia el proceso de identificación de votantes y La Misión de las Naciones Unidas para la Celebración de un Referéndum en el Sáhara Occidental, Minurso logra identificar a 86 mil 386 personas, pero Marruecos presenta cerca de 130 mil recursos a la comisión y se inicia un proceso de revisión de cada caso presentado y al final el Frente Polisario acepta la resolución 1495 conocida como Plan Baker para la libre determinación del Sáhara Occidental, aprobada de forma unánime por el Consejo de Seguridad en el año 2003.

En esta resolución se preveía una autonomía de cinco años y después la celebración de un referéndum de autodeterminación donde participarían los residentes en el Sáhara a partir del año 1999, en ese momento por cada saharaui había tres colonos marroquíes, a pesar de este margen Marruecos rechazó la celebración de la consulta electoral alegando que no aceptaría ninguna solución que cuestione su soberanía, cuando en realidad ningún país reconoce su ocupación al territorio, ni su administración.

Empezó entonces la estrategia de la autonomía y la creación del CORCAS, Consejo Real Consultivo para los Asuntos del Sáhara, pero sobre el papel este organismo era una baza para alargar la negociación, pero en ningún momento el Gobierno Marroquí iba a conceder a los saharauis una estructura administrativa que les permita ser más libres y gobernarse mejor haciendo una gestión eficaz de los recursos de su tierra.

En el año 2005 empieza el descontento de la población y los saharauis salen en las principales ciudades exigiendo la celebración del referéndum, pero la respuesta a sus demandas es más represión, deportación y encarcelamiento de los principales activistas de derechos humanos de los cuales podemos citar los casos de Aminetu Haidar, Hmad Hmad, Ali Salem Tamek, Brahim Dahan y El Mami Amer Salem.

Los principales derechos de la sociedad civil y sus exigencias son vulnerados por parte de la fuerzas de ocupación, convirtiendo en delito cualquier reivindicación, los saharauis hartos de tanta humillación inician un éxodo desde la ciudad del Aaiún al desierto instalando un campamento de cerca de 20 mil personas y pidiendo un trato más digno, pero Marruecos una vez más acude a la fuerza y moviliza la policía y el ejército para desmovilizar y disolver la protesta, pone controles de seguridad y restringe la entrada de vehículos que traen comida y agua.

Los policías marroquíes en su intento de encerrar a la población del campamento matan al niño saharaui Nayem El Garhi disparando con fuego real al coche en el que viajaba cuando intentaba junto con sus compañeros cruzar el control policial para reunirse con su familia.

El Campamento de Agdeym Izik que nació el pasado mes de octubre es un nuevo factor que debe servir para las Naciones Unidas, el Frente Polisario y Marruecos en buscar una solución legítima y respetuosa que abra la puerta a una salida justa y democrática que garantice al pueblo saharaui su derecho a la autodeterminación tal y como viene pidiendo La Asamblea General de las Naciones Unidas todos los años a través del Cuarto Comité de descolonización.

Marruecos no puede imponer a la fuerza lo que el derecho y la legalidad internacional no le reconocen en el Sáhara Occidental. Christopher Ros enviado personal del Secretario General de las Naciones Unidas debe proponer a las partes una hoja de ruta clara que saque a flote el Plan de Paz de la ONU para que la negociación adquiera sentido en este largo conflicto.

Ali Salem Iselmu
Periodista y escritor saharaui

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