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domingo, 18 de abril de 2021

Marruecos convierte al Magreb en un polvorín a punto de estallar, por Mah Iahdih Nan, diplomático e intelectual saharaui

Fuente: Diario La Realidad Saharaui/ DLRS, 18/04/2021 صحيفة الواقع الصحراوي

ARTIULOS DE OPINIÓN

Marruecos convierte al Magreb en un polvorín a punto de estallar, por Mah Iahdih Nan, diplomático e intelectual saharaui

El conflicto saharaui y por ende la región del norte de África está que arde, los enfrentamientos bélicos se multiplican por días, la tensión en la zona es de alto voltaje y los ánimos están caldeados y exaltados y a todo esto Antonio Guterres y las Naciones Unidas están ausentes, en estado de desaparición total.

Todo parece indicar que el empeño del Majzen por ocultar lo que sucede en la zona, facilitado por la situación provocada por la pandemia y por el silencio cómplice de la ONU y de algunas potencias, está detrás de la falta de interés e implicación de la comunidad internacional en la toma de conciencia de la magnitud y la gravedad de la situación imperante en el Sahara Occidental.

Aunque la Unión Africana y muchos países ya han advertido sobre el alcance y el efecto de la actual situación y han emplazado a las Naciones Unidas a implicarse en una mediación real no sujeta a intereses políticos ni a los juegos geoestratégicos de las grandes potencias. El Llamamiento del UA, realizado a través de resoluciones oficiales de la cumbre de los Jefes de Estados y de su Consejo de Seguridad y paz es concreto, diáfano y a la vez directo. La UA ha demandado;  negociaciones directas entre las partes,  un nuevo alto el fuego, designación del Representante Especial de las Naciones Unidas para el Sahara, apertura de la oficina de la UA en las Zonas Ocupadas, pronunciamiento de los servicios jurídicos de la ONU sobre las ilegales aperturas de consulados en el territorio No Autónomo del Sahara Occidental, la realización de una misión urgente a las zonas ocupadas y los Campamentos de Refugiados y finalmente ha pedido la implicación urgente de la Troika Africana, del Consejo de Seguridad y Paz de África, del Representante especial de la UA para el Sahara el Sr. Joaquim Chissano y de las mismas Naciones Unidas para encontrar una rápida solución al conflicto.     

Desde que Marruecos el día 13 de Noviembre se saltó impunemente el alto el fuego, bajo la atenta mirada de la MINURSO, como testigo privilegiado de los acontecimientos, sin mover un solo dedo y menos denunciar o condenar la agresión, que era lo mínimo que podían realizar. Cinco meses después de aquel atentado a la frágil paz que reinaba,  la MINURSO no se ha pronunciado y sigue actuando como un mero espectador del complicado escenario imperante, que ya empieza a ser más que preocupante. Desde el día que Marruecos se saltó el alto el fuego, el riego, la inestabilidad y la inseguridad se han instalado en la zona, agravados por la participación de fuerzas extranjeras en el conflicto. Está constatado por testigos presenciales, la participación sobre el terreno, con la presencia a lo largo del muro construido por Marruecos de asesores, instructores y oficiales militares de Emiratos árabes, de Israel y de Francia.

La participación de estos países al lado de Marruecos en esta guerra ha  enrarecido el ambiente en toda la zona del Magreb y ha provocado un nerviosismo y una agitación generalizados que han creado una situación crítica y voluble, que puede provocar la participación en la guerra de los países vecinos, temerosos por su estabilidad y seguridad.  La implicación de estas potencias extranjeras con antecedentes bélicos en otras zonas, con resultados desastrosos, fatídicos e infaustos, ha sembrado el pánico el desconcierto, y el temor en los pueblos y países de todo el entorno geográfico, lo que sumado a las siempre tirantes, tensas y malas relaciones de Marruecos con todos sus vecinos,  ha motivado la preocupación y la alarma por la repetición en la zona de experiencias trágicas y desgraciadas como las ocurridas en;  Siria, Yemen, Libia o el Sahel.

Tanto Marruecos como sus aliados (Francia, Israel y las monarquías del Golfo), que con toda probabilidad son los que lo han inducido a violar el alto el fuego, se equivocan en sus cálculos, si creen que liquidaran las reivindicaciones y la lucha del pueblo Saharaui por la vía de la guerra, eso jamás sucederá. Tienen muchos ejemplos a los que pueden acudir para certificarlo, de pueblos mucho menos organizados y menos preparados que el pueblo Saharaui, que han resistido todo tipo de guerras incluida la nueva guerra tecnológica y han acabado imponiéndose a potencias supersónicas que se creían invencibles. Lo único que conseguirán es dilatar la solución del conflicto y agravar la delicada situación socioeconómica de los pueblos de la región y en especial la del maltratado pueblo Marroquí.

Marruecos, Francia, Israel y las monarquías del Golfo, creen que la situación está bajo  control y que no derivará en un conflicto abierto que acabe salpicando a todas las zonas de la región, pero una vez más se equivocan y más ahora que han internacionalizado el conflicto con la injerencia de estados extranjeros, para agredir al pueblo Saharaui. Pero han de saber,  que su agresión no quedará impune y que  los Saharauis están dispuestos a llegar hasta las últimas consecuencias por defender a su tierra y a su gente. 

Hacen bien las Naciones Unidas y las potencias Occidentales, en dejar de guiarse por las apreciaciones, criterios y recomendaciones de un régimen trasnochado y anacrónico como lo es el Majzen marroquí, que intenta tapar el sol con un tamiz, haciendo un apagón sobre la realidad predominante en el Sahara Occidental y el sur de Marruecos.  Para evitar una catástrofe en el norte de África; la ONU y la comunidad internacional, deben someter la situación a un examen serio, transparente y hacer una valoración objetiva y equilibrada,  para calibrar y medir los riesgos  y la gravedad que deparará un escenario de guerra total en el norte de África. Seguramente, muchos Gobiernos, Organismos y especialistas lo verán en estos momentos como una posibilidad lejana y exagerada, como veían hace seis meses la imposibilidad de la vuelta a las armas. Pero lo cierto es que, si no se interviene de forma urgente con rigor, mesura y prevención, no es descabellado, encontrarnos en poco tiempo ante un panorama devastador que convertirá la zona en un nuevo foco de conflicto de dimensiones  internacionales. 

viernes, 28 de febrero de 2020

Dónde están Laya e Iglesias ante las expulsiones en frio


Hace unos días asistimos a un espectáculo bochornoso, protagonizado por la ministra de exteriores y el vicepresidente tercero del Gobierno de España, en el que sobreactuaban y se esforzaban en lisonjear y complacer a una monarquía feudal, que la única lengua que entiende es el chantaje y la presión. Los dos ministros ni se ruborizaron al presentar mil y una disculpas, mil y una excusas, mil Y una explicaciones y mil una justificaciones; porque un cargo de segundo orden del Gobierno, haya recibido a una ministra saharaui. Que hace apenas un mes era vicepresidenta del Parlamento Africano y presidía reuniones a las que asistían innumerables autoridades marroquíes entre ellas, el mismo ministro del Sultán que les regañó y les tiró de las orejas por recibirla. La paradoja adquiere tintes satíricos, cuando el jefe del Gobierno del mismo ministro del Sultán, que abronco y riño a la Sra. Laya, estaba sentados al lado del presidente saharaui en la cumbre de jefes de Estado de África, que se celebró hace apenas diez días en la capital de Etiopia.
La Sra. Laya, está acostumbrada a los mangoneos de los Lobbys en los pasillos de la Unión Europea, y es posible que aún no haya aterrizado en el ministerio de Exteriores de un estado soberano como lo es el Reino de España. Cuando está sentada en su butaca de ministra, deberá saber que, aunque la realpolitik a veces te juega malas pasadas y te hace tragar sapos. Las formas y la dignidad de un estado soberano, son cuestiones inviolables y hay que mantenerlas y guardarlas en la forma y en el fondo y no se pueden abandonar cuando un ministro de un estado caprichoso, muy poco respetuoso con la legalidad, las formas diplomáticas y las relaciones de buena vecindad. Se le ocurre hacer una insolente e irrespetuoso llamada a su homóloga, de un honorable y distinguido estado democrático, como lo es España. 
Es verdad que la Sra. Laya y el Sr. Iglesias son novatos, pero deberán aprender con el tiempo que la ley y la legalidad están siempre por encima de los intereses, chantajes y presiones varias, vengan de quien vengan y más si es de un estado despótico, que antepone las coacciones y las presiones ilícitas al cumplimiento de la legalidad y la ley. Es igualmente necesario, que los dos asimilen que Marruecos es un estado chantajista, que el entendimiento y el diálogo los interpreta a su gusto y son válidos si van en consonancia con sus caprichos y sus antojos y los ejecuta como hechos consumados.
También, la Sra. Laya, no tanto el Sr Iglesias, debe ser consciente, que posiblemente lo ignore,  de que el territorio del Sahara Occidental, está registrado en Naciones Unidas como uno de los 16 territorios NO AUTONOMOS, por si lo desconoce, son territorios ocupado o coloniales, que están sujetos a la aplicación de la Resolución 1514, conocida como declaración sobre la concesión de la independencia a los países y pueblos coloniales. Por lo tanto, Marruecos es sencillamente un mero ocupante ilegal del territorio y no tiene ninguna autoridad ni potestad legal sobre el mismo.
Estos argumentos que el Sr, Iglesias conoce de sobra, habrá que añadirles las tres sentencias del TSJUE, la sentencia del TRIBUNAL Internacional de la Haya y el dictamen del año 2002 del asesor jurídico de las naciones Unidas el Sr, Hans Corell. En todas estas leyes se reconoce que el Sahara Occidental y Marruecos son entes jurídicos diferentes, así mismo se reconoce el derecho a la libre autodeterminación del pueblo Saharaui y finalmente se reafirma que a efectos de la legalidad internacional el Estado Español ostenta aún la administración del territorio.
Con todos estos ingredientes sobre la mesa, como se puede explicar el derroche de servilismo, sumisión y obediencia que ofrecieron la ministra de exteriores y el vicepresidente tercero del gobierno por una entrevista a priori sin relevancia y según el vicepresidente era para ayudar a unas personas invidentes en los Campos de Refugiados Saharauis. O esto es ciencia ficción o algo se nos escapa a los mortales.
El interminable espectáculo de la infame monarquía Marroquí, disfrazado  por las cobardes explicaciones de los  dos ministros españoles, redondea la semana  con la expulsión  en frio, de El Aaiún, Capital del Sahara Occidental,  de 8 miembros del Intergrup Pau i Solidaritat amb el Poble Saharaui del Parlament de Catalunya, entre ellos tres diputados del Parlament de Cataluña, tres representantes de los Ayuntamientos, una representante de la Generalitat  de Catalunya y un representante de una organización Juvenil. Fueron rechazados sin contemplaciones, de forma grosera y sin ningún tipo de respetos por sus derechos y por los derechos universales de libertad de circulación de personas. Un estado que trata a las personas con este desprecio, típico de otras épocas despóticas, ¿es un estado que merece respeto?,¿es un estado que se puede calificar de socio estratégico?, ¿es un estado que merece las infinitas excusas ofrecidas esta semana?, ¿es un estado que merece ser el primer benefactor de las ayudas europeas? Seguramente la respuesta a todas estas preguntas es un rotundo NO, pero la miopía política, resultante del chantaje sistemático que practica la monarquía feudal marroquí, hace que la lógica y la coherencia brillen por su ausencia en las relaciones bilaterales con Marruecos.
Este comportamiento soez es habitual y sistemático, con todos los observadores que intentan acceder a la zona para comprobar la crítica situación de violaciones en la que vive la población saharaui en las ciudades Ocupadas. Durante el 2009 fueron expulsados del Sahara Occidental, 49 observadores internacionales, y Marruecos sigue siendo el hijo malcriado y predilecto de la Unión Europea, ninguno de los abusos y atropellos que comete afectan esas relaciones privilegiadas.
Estas expulsiones en frío constituyen un insulto y una falta de respeto de la autocracia marroquí hacia las instituciones que representan estas personas. Este deleznable acto, es el que merece que Laya e Iglesias se esfuercen, sobreactúen, utilicen las redes sociales y la televisión pública para demandar explicaciones al régimen marroquí. Así podrán demostrar su gallardía y la coherencia de la que presumen, de lo contrario, si se esconden, por temor a las temidas represalias del incomodo y chantajista vecino , entonces, le están dando la espalda a la sociedad civil organizada del Estado Español, que día tras día les empuja a enarbolar la bandera de la justicia y la legalidad y les anima a guardar la de los cobardes y miopes intereses.

jueves, 27 de febrero de 2020

España y el Sáhara Occidental: la responsabilidad histórica y ética no prescribe. Ali Salem Iselmu


Por Ali Salem Iselmu
Todas las resoluciones del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas siguen exigiendo la descolonización y la autodeterminación del Sáhara Occidental. El Gobierno de España es consciente de la presencia de la República Árabe Saharaui Democrática a nivel internacional.  La RASD es un factor de estabilidad en la región del Magreb, la ONU lo ha constatado mediante su misión desde el año 1991 al igual que Argelia y Mauritania.
Los saharauis son un pueblo conocido por su lucha pacífica y el apego a sus derechos. España mediante sus Gobiernos de sucesión no debe alentar a Marruecos a seguir ocupando de forma ilegal el territorio no autónomo del Sahara Occidental. La responsabilidad histórica y ética no prescribe. El Reino de Marruecos no ha desmantelado el muro que divide el territorio saharaui, tampoco ha retirado su ejército y sigue intentado ejercer una política ciega en la que quiere imponer a la fuerza y por agotamiento su ocupación militar.
La Unión Africana en la que está la República Saharaui y el Reino de Marruecos ha pedido recientemente junto con el Secretario General de las Naciones Unidas el fin del colonialismo en África y en el Sáhara Occidental. La resolución del conflicto saharaui mediante un referéndum de autodeterminación puede ayudar a España en sus relaciones bilaterales con Argelia, Marruecos y con los saharauis. El expansionismo de este país es de sobra conocido, Argelia lo vivió en la guerra de las arenas en 1963 y Mauritania lo sufrió hasta 1969 ante la reclamación permanente de unos supuestos lazos históricos y jurídicos.
El tema de la delimitación de la frontera marítima con las Islas Canarias, el intento de aislar a Ceuta y Melilla, la inmigración y la seguridad son la baza permanente que ha pesado sobre Madrid en sus relaciones con Rabat. Los saharauis y el Frente Polisario son un aliado natural de Europa y España en África. La lengua y la historia han demostrado y siguen demostrando que la República Saharaui goza de gran apoyo en América Latina y otras partes del mundo.
Los partidos políticos en España y en Europa deben tener coraje en la defensa de los valores democráticos. No se puede mirar hacia otro lado cuando vemos la expulsión de abogados y parlamentarios españoles que Marruecos expulsa sin explicaciones de los territorios ocupados del Sahara Occidental, El Aaiun, Dajla y Smara. Contra la falta de libertad se lucha y se protesta y esto desde España debe ser un punto de encuentro con la causa saharaui. 
Si el Gobierno de España piensa que los intereses con Marruecos pasan por claudicar en la no aplicación del derecho internacional y la no descolonización del Sahara, la Unión Africana con países de peso pesado como Argelia, Sudáfrica y Nigeria no lo consentirán. Tarde o temprano España tendrá que asumir su responsabilidad en los Acuerdos Ilegales de Madrid que entregaron un territorio no autónomo contra el dictamen del Tribunal Internacional de La Haya. Y la historia juzgará estos hechos.  
Los saharauis se han defendido desde 1976 hasta 1991 mediante las armas y lo hicieron limpiamente sin cometer atrocidades de guerra, esa posibilidad permanece como opción si no se avanza hacia la autodeterminación. El proceso de resolución por la vía negociadora depende en última instancia del fin de la ocupación ilegal del territorio del Sáhara Occidental.
África y los países anticolonialistas están del lado del pueblo saharaui, al igual que la sociedad civil Europa y muchos partidos políticos. La sentencia del Tribunal Europeo deja de forma clara a quién pertenecen los recursos naturales del Sáhara Occidental y la naturaleza del Sahara Occidental “país distinto y separado de Marruecos”.
Dilatar el conflicto y pensar que los saharauis aceptaran de forma indefinida esta situación es arriesgado y peligroso. Apoyemos una solución democrática que devuelva a España al escenario del que nunca debió de salir, la lucha por el fin del colonialismo y la libertad del pueblo saharaui.
La historia nos juzgará por haber entregado a un pueblo entero a Marruecos, cuando le prometimos que íbamos a respetar su derecho a la autodeterminación.
La historia no prescribe y la Marcha Verde siga viva en la memoria de muchas generaciones. No corregir aquel capítulo es como no reconocer las barbaridades de la Segunda Guerra Mundial y sus consecuencias para la humanidad.
Marruecos sabe que su presencia nace de un acto ilegal, llevarlo a la legalidad es nuestra responsabilidad con la historia y con el pueblo del Sáhara Occidental.

martes, 25 de febrero de 2020

Y van 44 años de república saharaui...

Por Larosi Haidar, 25 de febrero de 2020
Parece mentira pero son ya 44 años los que cumple nuestra joven república, esa jaima grande saharaui en la que hay cabida para todo el mundo. Contra todo pronóstico, continúa en la brecha y con la cabeza bien erguida. Sigue luchando por la libertad e independencia de todo su territorio, y ello a pesar del irredento Marruecos, de la vileza de cierta clase política española y de la traición de muchos saharauis cegados por la vanidad y las ansias de poder.
Su espíritu emana de las aguas del Draa para fundirse con los manantiales de Aaiún; cobra vida en esa pequeña gran colina de la esperanza, Lagüera, nuestra Numancia, para entrar en trance respirando los sanos aires de nuestra santa ciudad del junco, Esmara. Boga valientemente y sin descanso por las encantadoras aguas del cabo del miedo, Bojador. Acaricia con sutileza nuestra joya impenetrable que penetra en el mar seductoramente, Dajla, la traicionada Villa Cisneros. Le susurra zéjeles a Tarfaya, ese árbol del taraje enamorado de la luna y enfrascado en un eterno flirteo con el insondable mar y su sirena de piedra conejera, Casamar de Mackenzie, que se yergue cual leviatán de la pérfida Albión.
Por aquel entonces, fuimos no más que el precio pagado para garantizar la corona de quien se moría por verse coronado y le importaba un rábano que ello significara el desastre y aniquilación de todo un pueblo. Al fin y al cabo, no eran más que una tribu de beduinos hambrientos y apestosos..., y lucir la corona bien valía una misa y alguna que otra hecatombe en el altar de la piel de toro. Aunque bien contado, más que cien, eran unos cuantos cientos de miles; y en vez de bóvidos, se trataba de humanos, bípedos inteligentes con conciencia y sentido de la dignidad. Bueno, tampoco hay que exagerar, pues como mucho podrían considerarse en nuestra real jerga como humanoides pseudosemitas perfectamente prescindibles. ¡Ay! Si repasáramos más a menudo nuestras suras coránicas, recordaríamos que “cuando los reyes entran en un país, causan la destrucción y la corrupción en el mismo, y humillan a los más nobles de sus habitantes. Esto es lo que ellos realmente llevan a cabo”.
Nuestro destino estaba en las manos de un par de reyezuelos en apuros que no dudaron en sacrificarnos para asegurar sus ensangrentadas coronas. Sin embargo, cuarenta y cinco años después, somos una joven república que lucha dignamente por su libertad, mientras que el fruto de las dos coronas manchadas con nuestra sangre ha sido un vergonzoso tándem reconocido internacionalmente. Por un lado, el Estado Canalla por antonomasia de política enfermiza y barriobajera; y por otro, un Estado Cobarde de primera fila, de política acomplejada y parasitaria y especializado en seguidismos y posicionamientos pasivos.
No obstante, no hay que perder de vista a los nuestros, entre los que hay de todo. Los hubo quienes traicionaron a la república incluso antes de que naciera y siguieron haciéndolo hasta el día de hoy. Se inventaron redes de espionaje y conspiraciones y convirtieron la revolución saharaui en una revolución saturnina que devoraba a sus propios hijos. Y a pesar de ellos, el pueblo saharaui triunfó y siguió adelante. También, los hubo de traición tardía y trasnochada basada en un oportunismo inoportuno y mal calculado que, en menos que canta un gallo, se quedaron con el culete al aire. Y aun así, dieron rienda suelta a sus delirios autojustificantes y convirtieron la hipocresía y el cinismo en su principal credo. De la noche a la mañana y para su deshonra, se reciclaron convirtiéndose en mercenarios de pluma y lengua bien pagados y retribuidos por el majzén y sus colaboradores. Dejaron muy atrás al obsoleto Bob Denard.
Por lo demás, no hay nada nuevo bajo el sol. Hoy por hoy, seguimos amenazados por una ocupación salvaje y feroz cuyo objetivo estratégico es hacernos desaparecer como pueblo y como saharauidad. España, que debería ser nuestro principal valedor, se ha convertido en nuestro peor enemigo en la escena internacional. Y la escoria, esa estirpe ubicua de la que no se salva ni el infierno, está erigiendo su particular emirato de Vichy en los territorios ocupados del Sáhara Occidental. Pero que nadie se equivoque ni se haga ilusiones, la justicia está de nuestra parte y estamos dispuestos a hacer lo necesario para liberar todo el suelo patrio de nuestra república. Y como reza el dicho, la muerte es inevitable, sin embargo, vivir en la humillación no lo es.
Larosi Haidar
24/02/2020

lunes, 23 de diciembre de 2019

"La espera marroquí", articulo analisis de Alfonso González Jerez


Fuente: Diario La Realidad Saharaui/DLRS, 23/12/2019
ARTICULO DE ANALISIS,  Alfonso Gonzalez Jerez
Marruecos recula de sus endiabladas decisiones ampliando aguas que no son suyas y robando otras
Artículo publicado hoy 23 de dic en el periódico canario, La Provincia

·        “Una tensión en ocasiones extrema y otras casi imperceptible”.
·        “El Gobierno marroquí hace esas cosas una y otra vez, porque lo suyo –y lo de su Parlamento– no es aprobar legislaciones, sino amagar propagandísticamente con iniciativas que amenazan el orden de las relaciones”.
·        “La élite política que maneja Marruecos con la anuencia –y el beneficio– de un rey todavía joven, pero con frecuencia ausente”.
El régimen marroquí se retracta de su decisión parlamentaria de ampliar sus fronteras marítimas hacía Canarias, tras las fuertes condenas por parte del Frente Polisario, el gobierno de la República Saharaui y las autoridades políticas y del gobierno de Canarias. Ahora recula ante su mala estrategia como subraya el autor de este artículo, Alfonso González Jerez, “Una tensión en ocasiones extrema y otras casi imperceptible”.  Estrategia que se va a enfrentar con una próxima resolución judicial que emitirá el Tribunal de la Justicia Europea, en repuesta al recurso que el Frente Polisario y el gobierno saharaui presentaron este verano contra la inclusión de las aguas del Sahara Occidental en los acuerdos Unión Europea-Marruecos. El próximo fallo según analistas, el Parlamento y la Comisión de la Unión Europea lo tomarán muy seriamente tras la aprobación del Parlamento marroquí a la ampliación de sus aguas frente a las aguas de dos países que  forman parte de la UE, Portugal y España, a parte de las aguas anexionadas en la guerra del Sahara Occidental y Mauritania.
En este contexto el periodista e intelectual canario Alfonso González Jerez hace un repaso muy interesante sobre lo que definió como “La élite política que maneja Marruecos con la anuencia –y el beneficio– de un rey todavía joven, pero con frecuencia ausente” y titula su análisis “LA ESPERA MARROQUÍ”. DLRS
“Claro que Marruecos ha congelado el proyecto legislativo que redefinía –ampliándolas– sus fronteras marítimas. De veras que es asombroso. El Gobierno marroquí hace esas cosas una y otra vez, porque lo suyo –y lo de su Parlamento– no es aprobar legislaciones, sino amagar propagandísticamente con iniciativas que amenazan el orden de las relaciones y tratados internacionales. En el verano de 2004 Mohamed VI concedió a una compañía europea una licencia de explotación petrolífera al norte de Melilla, justo en el límite de aguas españolas. La licencia se retiró años después, pero en su momento preocupó mucho en el Ministerio de Asuntos Exteriores.
La élite política que maneja Marruecos con la anuencia –y el beneficio– de un rey todavía joven, pero con frecuencia ausente, tiene como principio básico de su estrategia diplomática mantener la tensión. Una tensión en ocasiones extrema y otras casi imperceptible. Y hay que reconocer que los Gobiernos españoles han reaccionado tal y como los dirigentes marroquíes esperaban, salvo la sorpresa del islote Perejil, un gesto militaroide de José María Aznar que, por otra parte, no sirvió absolutamente para nada. España jamás ha exigido a Marruecos en foros internacionales abrir un proceso que culmine con la delimitación de las fronteras marítimas entre ambos países, aunque el Senado aprobó una moción en ese sentido. Cuando se presentan en la asamblea marroquí los proyectos legislativos que han levantado toda la polvareda –y en particular el establecimiento de la jurisdicción marroquí en las aguas del Sáhara Occidental–, era casi obvio que terminaría por paralizarse su tramitación parlamentaria€ momentáneamente. El parlamento marroquí no es la cámara representativa de una auténtica democracia, pero los ministros de Su Majestad el Rey, así como los portavoces de los diversos grupos, saben perfectamente a lo que están jugando. A cambio de renunciar coyunturalmente a lo que consideran una exigencia de soberanía, negociarán algún tipo suplementario de compensación a corto o medio plazo. Y el Gobierno español y la Unión Europea, con toda seguridad, volverán a ceder. Es un juego de equívocos, amenazas, ofrecimientos y exigencias que caracteriza a los Gobiernos marroquíes desde su independencia y a lo largo de tres reinados.
Ya desde los años iniciales de Muhammad V lo que se llamó el Sáhara Occidental fue un objetivo central en pro de un relato oficial de unificación territorial. Se consiguió en 1976 gracias a la debilidad política de España y el señuelo irresistible que era el control de las minas de fosfatos de Bucraa. Frente al Sáhara, en el fondo marino, se encuentran minerales preciosos y tal vez petróleo. La oligarquía marroquí negocia, amenaza, advierte, estrecha la mano. Y espera. Sigue creyendo que la política, dentro o fuera de su país, consiste básicamente en esperar”.

domingo, 22 de diciembre de 2019

(“El yihadismo busca aislar a los saharauis de quienes les apoyan”)


OPINION
Fuente: Diario de Burgos, edición  del pasado 16 de diciembre de 2019
Fernando Pinto Cebrián, exagente del CNI e historiador experto en el Sahara Occidental y Mauritania
 (“El yihadismo busca aislar a los saharauis de quienes les apoyan”)
Primero fue el Ministerio de Defensa y Exteriores español; después la ONU. La advertencia en ambos casos fue la misma: existe un riesgo claro de secuestros y atentados contra ciudadanos españoles en el Sáhara. El burgalés Fernando Pinto Cebrián, quien fue durante muchos años agente de los servicios de inteligencia españoles en varios países, conoce a la perfección esa zona sensible del norte de África, a la que ha dedicado numerosos libros en los últimos años y cuya compleja realidad conoce al dedillo. EL ex espía analiza para este periódico esa alarma terrorista que mantiene en vilo ese territorio. “España, Al-Ándalus, siempre ha estado en la mira de los yihadistas en la idea obsesiva de su reconquista, y hacia ese fin, buscado consciente y permanentemente, han dirigido esfuerzos (considerados legítimos), propagandísticos, amenazas y acciones terroristas (en el recuerdo más cercano: Barcelona y Cambrils), tanto directas como indirectas, fuera y dentro del país. Elementos que han sido y siguen siendo el eje de la contra acción de los Servicios de Inteligencia y de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, en la base de una estrategia preventiva, que funciona y da respuesta eficaz a todas sus actividades”, explica. Así, frente al anuncio de posibles atentados, Pinto Cebrián considera que ello exigiría “unas medidas concretas de seguridad acordes con dicha amenaza; medidas que tan solo han quedado en la recomendación-consejo gubernamental y del Ministerio de Asuntos Exteriores a los españoles que se encuentren en la región de los campamentos de Tinduf, y cuya presencia no sea imprescindible, a que abandonen el Sáhara en cuanto sea posible”.

Atentados, secuestros, subraya el ex agente burgalés, que “no serían novedad ante los ya sufridos con anterioridad en Marruecos y en el territorio del Sáhara Occidental” pero que si lo son por cuanto ahora la amenaza no viene de los grupos habituales, “sino de un muy activo en Mali, Burkina Faso y Níger denominado Estado Islámico del Gran Sáhara (EIGS o ISIS-GS) bajo la dirección de un saharaui nacido en El Aaiun, Adnan Abu Uualid al Saharaui. Novedad sería la intervención saharaui en asuntos de terrorismo, fuera quien fuere el objetivo, ya que siempre ha estado vetado en la consideración a que tal actividad iba en contra de sus reivindicaciones cara al ámbito internacional y a Marruecos en particular”, subraya.
Pero, según sus fuentes, “no es un grupo terrorista prosaharaui (por lo tanto, no antimarroquí, como sería en la realidad si estuviera integrado por saharauis del Frente Polisario o la República Saharaui), grupo con campo de actuación lejano a los campos de refugiados y que está dirigido por un saharaui yihadista radicalizado bien conocido por la inteligencia saharaui, los Servicios de Inteligencia y los medios de comunicación. Parecería, pues, que el grupo EIGS está buscando el aislamiento del pueblo saharaui de quienes más le apoyan: de una gran parte de la sociedad española y de quienes en su pueblo luchan por la libertad e independencia, al objeto de integrarlos en el, tal vez bajo el ofrecimiento yihadismo de una ´verdadera`  independencia y libertad en ´su` Islam (lo que está muy lejos de la mentalidad saharaui), al tiempo que estimulan la lucha para cerrar la herida históricamente abierta de  su querida Al-Ándalus propiciando su recuperación-reconquista, tratando asimismo de estimular a sus ´compañeros de viaje` magrebíes a actuar más sobre España y sus intereses.
OTRA VERSIÓN. Sugiere Fernando Pinto que cabe otra versión, “basada en el desmentido del posible atentado por parte de otros servicios extranjeros, de las fuerzas de seguridad de Tinduf y de los propios saharauis (que han protestado al respecto), que apuntan a que la noticia habría sido filtrada por Marruecos y difundida por fuentes francesas con la finalidad de arruinar el Congreso del Frente Polisario, amén de dañar la imagen de Argelia. Esta versión parece ratificarse, sin aludir a las citadas intenciones de Marruecos, tras ciertas matizaciones posteriores del Ministro del Interior sobre la alerta terrorista y el desmentido de varias agencias de noticias”.
Y concluye el periódico burgalés subrayando en su trato al artículo del experto en la zona del Sahel africano, Fernando Pinto Cebrián, “Sea como fuere, para el que fuera agente del CNI,  “resulta injustificable jugar mediante la duda con cualquier información-alerta que conlleves in motivo desconcierto y temor en la sociedad, y más cuando se pone en la picota de los medios la fiabilidad de los servicios secreto”

sábado, 21 de diciembre de 2019

“El secuestro del Tropic”: Fantasmagórica aparición de un nuevo espectro marroquí


Por José Antonio Monje*
Tal como lo anunciamos hace pocos días, el Majzén acaba de lanzar otra provocadora distracción en pleno desarrollo de las reuniones preparatorias del XV Congreso del Frente POLISARIO en Tifariti, nuevamente destinada a infundir temor y poner contra las cuerdas al gobierno español, tratando de impedir que asuma su responsabilidad histórica en el proceso de descolonización del Sahara Occidental tal como lo propone la Organización de Naciones Unidas (ONU) y las autoridades saharauis. Usando una estratagema similar a la desarrollada en julio del año 2002 cuando protagonizó la histriónica ocupación de la Isla de Perejil, el pasado 16 de diciembre el parlamento marroquí aprobó dos leyes sobre la delimitación de sus fronteras marítimas con España y Mauritania. Y aunque aún no se han dado a conocer oficialmente las coordenadas exactas referidas en dichas leyes, el propio gobierno marroquí ya plantea la posibilidad de una superposición con las aguas territoriales de las Islas Canarias, las mismas que actualmente forman parte del territorio español. Esta reciente reivindicación limítrofe se enmarca dentro de los recurrentes y siempre tan “oportunos” reclamos de la monarquía alauí en relación a los actuales territorios españoles en el Magreb, todos ellos fruto de su previa ocupación colonial.
Apelando a la Convención de la ONU sobre el Derecho al Mar, estas leyes no sólo propician un potencial conflicto territorial con España sino que, aún más grave, asumen la pertenecía marroquí del Sahara Occidental y sus aguas, buscando imponer una política de hechos consumados frente a la ocupación. De esta forma, pretenden crear un clima inicial de zozobra para forzar posteriormente un espacio de negociación con el estado español en el que su ilegal derecho a decidir sobre el mar saharaui sea considerado de facto como una condición dada.
Además del torpe amedrentamiento, con la sanción de estas leyes el Majzén también busca la posibilidad de apropiación parcial o total de uno de los recursos estratégicos más importantes de la zona, los yacimientos de telurio existentes en el monte submarino denominado Tropic, ubicado a 250 millas al suroeste de Canarias. De acuerdo a las prospecciones realizadas, dichos yacimientos contendrían un 10% de la reserva mundial de este recurso clave utilizado en la industria electrónica moderna.
Seguros del total respaldo previo de Francia y Estados Unidos de Norteamérica en el Consejo de Seguridad de la ONU, con esta argucia el régimen alauí persigue como objetivo final la reconfirmación de apoyo por parte de España a su propuesta de autonomía, cerrando así toda posibilidad de exigencia efectiva de un referéndum de autodeterminación como parte de la solución definitiva del conflicto al contar con la anuencia de los principales actores involucrados y la absoluta inoperancia de la ONU para hacer cumplir sus propias resoluciones.   
Frente a este desfavorable escenario, durante el XV Congreso del Frente POLISARIO se tendrá que evaluar la real factibilidad de forzar a Marruecos por diferentes medios para que respete el derecho internacional, involucrando a otros legítimos protagonistas directos del conflicto (la Unión Africana por ejemplo) y diversificando estrategias y frentes de lucha. En tal sentido, sin descartar la reactivación de las hostilidades, será menester reconfigurar radicalmente el frente diplomático e informativo, de modo que posibilite una ruptura contundente del actual bloqueo mediático y del chantaje permanente realizado por el Majzén. 
*José Antonio Monje. Director del Centro de Estudios Estratégicos Magrebíes

martes, 10 de diciembre de 2019

Los sempiternos espectros del Majzén: Oportuna cabalgata de fantasmas ante decisiones políticas clave en el Magreb


Por José Antonio Monje*, 10 de diciembre de 2019
Entre el 19 y 21 de diciembre se celebrará en Tifariti el XV Congreso del Frente POLISARIO, el mismo que se desarrollará teniendo como marco una coyuntura geoestratégica muy especial tanto para la zona del Magreb como para todos los países que realmente se encuentran “no alineados” a los arbitrarios designios de las grandes potencias hegemónicas. Por un lado, nos encontramos frente al fracaso del último intento por retomar las negociaciones entre las autoridades de la República Árabe Saharaui Democrática (RASD) con el régimen marroquí en búsqueda de una solución justa al bloqueado conflicto político y territorial que tienen desde el año 1975. Y por otro lado, también durante este mes de diciembre, el próximo jueves 12, se llevarán las elecciones presidenciales en Argelia, actualmente involucrada en un complejo proceso de reestructuración de la distribución del poder en el país, en medio de persistentes manifestaciones populares que exigen desde el 22 de febrero de este año un cambio radical de sistema político argelino.
Frente a tal escenario, el Congreso del POLISARIO debe marcar un auténtico punto de inflexión en el prolongado conflicto pues, después de casi treinta años de inoperancia efectiva, la ONU ha evidenciado su falta de capacidad real para facilitar la conducción de un proceso que encuentre una solución definitiva acorde con el derecho internacional y las numerosas resoluciones emitidas por este propio organismo. Por tal motivo, el POLISARIO está forzado a pensar, en primer lugar, en otras alternativas de intermediación con mejores resultados, además continuar incansablemente con el ya recurrente reclamo a la ONU para que asuma su ineludible responsabilidad histórica. Como posibilidad de algún organismo al cual se le podría asignar un mayor protagonismo y responsabilidad en dicha intermediación, la Unión Africana se presenta como la mejor carta. Sin embargo, ésta no es la única complicación que tiene respuesta pendiente ya que la intermediación es tan sólo una de las variadas alternativas de solución a las que el Frente POLISARIO dedicará numerosas horas de discernimiento en este encuentro. El resto de posibilidades que las autoridades saharauis esgriman necesariamente deben ser novedosas, ajustadas a derecho y, sobre todo, que no conlleven a un mayor sufrimiento del que ya padece la población exiliada en Tindouf, masacrada en los territorios ocupados o aquella que se encuentra en búsqueda de nuevos horizontes en medio de marginación e incomprensión desde la diáspora. En ello radica la gran importancia de este acontecimiento, el mismo que llevará el nombre del Mártir Bujari Ahmed Baricala, destacado representante del Frente POLISARIO ante la ONU, y que contará con la asistencia de delegaciones oficiales de países solidarios con la RASD. Se tratará de una profunda reflexión colectiva sobre los posibles cambios en la estrategia y los métodos de lucha, como merecido homenaje a la incansable labor del excepcional diplomático, realizada en el corazón de los territorios liberados.
En este escenario también se inscribe el reciente llamado de Aminatu Haidar, la reconocida activista por los derechos humanos y la autodeterminación del pueblo saharaui en los territorios ocupados, pidiendo a la comunidad internacional una mayor implicación en la búsqueda de soluciones pacíficas y justas. La alternativa de retomar la lucha armada siempre ha sido una posibilidad no deseada para el Frente POLISARIO, pero a la que se podría ver forzado en el corto o mediano plazo frente a la indiferencia de los gobiernos y organismos internacionales directamente involucrados en el conflicto. Lamentablemente, dicha alternativa violenta se encontraría mayoritariamente respaldada por jóvenes que tanto en los campamentos de Tindouf como en el Sahara ocupado no ven perspectivas claras de futuro.
Como era de esperarse, algunos días antes de este trascendental Congreso se están produciendo una serie de eventos destinados a enrarecer el ambiente y con ello entorpecer la buena marcha e imagen del Congreso. Un claro ejemplo de estas interferencias lo tenemos en la sonada reunión oficial de los ministros de relaciones exteriores de España y Marruecos, seguida de la inoportuna llamada de alerta (basada en información de los “servicios de inteligencia extranjeros”) dirigida a los cooperantes españoles para prevenirlos ante el “riesgo inminente de un atentado grave” terrorista en los campamentos de refugiados saharauis ubicados en Tindouf (Argelia). En este evento se trató de involucrar al gobierno argelino, el mismo que oportunamente calificó de “infundada” la información sobre el supuesto ataque.
Nuevamente es el terrorismo yihadista el que unido al desborde de la inmigración africana y al narcotráfico forma parte de los tres apocalípticos espectros presentados recurrentemente por el Majzén ante algún movimiento estratégico planteado por el Frente POLISARIO o la República Argelina. Debemos estar alertas pues no sería de extrañar que en los próximos días tengamos otra espectral aparición similar.
*José Antonio Monje es Director del Centro de Estudios Estratégicos Magrebíes.

viernes, 6 de diciembre de 2019

La causa saharaui y las relaciones hispano-marroquíes


*Fuente: Último Cero. POR ABDO TALEB OMAR 05 DICIEMBRE 2019
Como es habitual,  la política española hacia el Sahara Occidental, independientemente del gobierno de turno, demuestra que su objetivo primordial es contentar al Reino de Marruecos. Ejemplo de ello es hacer lobbying a favor del ocupante marroquí en el seno de las instituciones europeas, Parlamento y Comisión principalmente, cuyo resultado fue la firma de acuerdos comerciales UE-Marruecos pese al dictamen del Tribunal Europeo de Justicia; avalar la gestión de la monarquía marroquí, como se vio en los artículos escritos por Zapatero, Rajoy y Sánchez con motivo del Aniversario del Trono; impedir el cumplimiento de la legalidad respecto a la cuestión saharaui, etcétera.  No obstante, el colaboracionismo del Gobierno español, suele ser respondido por las autoridades marroquíes por más chantajes como el fomento de la migración ilegal, la introducción de estupefacientes en la península, terrorismo y acciones de sus servicios de inteligencia en suelo español. Es decir, que España no está cosechando los esperados resultados.
Por ello, y teniendo en consideración que España es miembro de la Unión Europea y la OTAN, y cuenta con los suficientes medios como para enfrentar a los desafíos procedentes de un país como Marruecos, se puede afirmar que otra política exterior es posible, si se quiere. Lo que se requiere, en este sentido, es un cambio de enfoque en lo que respecta las relaciones con El Majzen, cuyas ambiciones expansionistas y naturaleza dictatorial, hacen insostenible seguir satisfaciendo sus demandas, empezando por la incesante solicitud de más fondos comunitarios para el control fronterizo, hasta la adopción  de su tesis respecto al conflicto del Sahara Occidental, y pasando por la complicidad en cuanto a blanquear la imagen de un régimen dictatorial al tapar las sistemáticas violaciones de derechos humanos y el palpable déficit democrático. España no tendría la capacidad de hacer lo contrario a menos que tenga una política exterior propia, alejada de las estrategias del eje franco-marroquí en el Magreb en general y el Sahara Occidental en específico.
Lo cual está lejos de ocurrir como demuestra la decisión de España y de su establishment mediático al desaconsejar a las familias españolas solidarias con el pueblo saharaui viajar a los campamentos, alegando amenaza terrorista, a cambio de que Marruecos deje de incentivar la migración ilegal, o más concretamente lo que el diario marroquí, Hespress, consideró que es un acuerdo (Sánchez-Bourita) que consiste en retornar los Menores Extranjeros No Acompaños (MENA) a Marruecos; así como más colaboración e intercambio de información en cuanto a la lucha antiterrorista.
La presencia de Marruecos en el Sahel es bien conocida por la comunidad de inteligencia de los países occidentales. Es evidente que El Majzen recurre a actores no estatales, como los grupos terroristas, para hacer acción exterior. Ejemplo de ello es el grupo terrorista Movimiento para la Unicidad y la Yihad en África Occidental (MUJAO, por sus siglas en francés), cuya primera operación, en 2011, fue el secuestro de tres cooperantes en los campamentos de refugiados saharauis y, en abril de 2012, la retención del personal del Consulado de Argelia en Gao (Malí), ambas acciones fueron dirigidas contra intereses de la RASD y Argelia. Posteriormente, Marruecos dio asilo a Ould Shafí, conocido por su extensa red de relaciones con grupos terroristas en el Sahel, que ha utilizado para consolidarse como figura intermediaria en la liberación de occidentales secuestrados a cambio de comisiones.
La elección de la fecha del comunicado del Ministerio de Asuntos Exteriores de España no es casual: viene horas después del encuentro entre el ministro de exteriores marroquí, Naser Bourita con el presidente en funciones, Pedro Sánchez; coincide con las vacaciones (puente de la Constitución y fiestas de Navidad) en las que decenas de españoles optan por visitar y convivir con los refugiados saharauis; así como, el Congreso del Frente Polisario, una estación que suele reunir decenas de delegaciones diplomáticas y miembros del movimiento solidario con la RASD. El gobierno español, con su gesto, que por cierto no es nuevo ya que lo mismo sucedió con Rajoy, pretende acabar con los lazos de amistad y solidaridad que unen el pueblo saharaui con  su homólogo español, por un lado, e imposibilitar las relaciones internacionales de la RASD con sus aliados por el otro. De este modo, la política exterior española no esta aportando a la resistencia pacífica de los saharauis, particularmente en un momento en el que el Frente Polisario esta revisando la forma de su implicación en el proceso de arreglo auspiciado por la ONU. En definitiva, se está apremiando la intransigencia y el uso de la fuerza.
Mientras tanto, el Gobierno “progresista”, con su intercambio de favores con Marruecos esta contribuyendo enormemente a la inestabilidad en toda la ribera sur del Mediterráneo. Hacer caso a omiso a las operaciones híbridas que protagoniza Marruecos en el Sahel y en el Sahara Occidental, es tolerar el crecimiento de una fuente de inestabilidad cuyo efecto repercutirá, sin duda, sobre el territorio nacional español: migraciones masivas de zonas en conflicto como Malí; atentados terroristas; y narcotráfico.
En fin, lo más adecuado para una política exterior española seria y con personalidad, hacia el Sahara Occidental, sería asumir las responsabilidades como potencia regional capaz de aportar al cumplimiento de las resoluciones de la ONU respecto al conflicto del Sahara Occidental. Es decir, revocar los Acuerdos Tripartitos de Madrid; dar el estatus diplomático al Frente Polisario y reconocerlo como movimiento de liberación nacional; abogar por el respeto del derecho comunitario en lo referente a los acuerdos comerciales con Marruecos; y tener una actitud proactiva con el propósito de conseguir una solución basada en la autodeterminación del pueblo saharaui, tal y como indica el mandato de la MINURSO. En suma, saber decir no a las peticiones del régimen marroquí.

lunes, 25 de noviembre de 2019

Las futuras generaciones seguirán el paso de sus abuelos que fueron grandes luchadores contra el dominio colonial en África


Por: Ali Salem Iselmu, 25/11/2019
La Cuarenta y Cuatro Conferencia Europea de Apoyo al Pueblo Saharaui, diseña una nueva estrategia política.
Las futuras generaciones seguirán el paso de sus abuelos que fueron grandes luchadores contra el dominio colonial en África. Artículo de reflexión del periodista y escritor saharaui Ali Salem Iselmu
Vitoria, Gasteiz. La Cuarenta y cuatro Conferencia Europea de Solidaridad con el Pueblo Saharaui, EUCOCO ha servido como punto de inflexión de cara a valorar nuevas estrategias que permitan desbloquear la actual situación que se vive en el Sáhara Occidental.
Delegaciones de Europa, África y América Latina se reunieron los días 22 y 23 de noviembre en la capital vasca Vitoria-Gasteiz para debatir y analizar el proceso de descolonización del Sahara Occidental estancado desde hace varios años. El primer ministro saharaui Mohamed Luali Uld Akeik, alertó sobre el peligro de la actual coyuntura y sobre las consecuencias que se pueden derivar del actual bloqueo.
El lehendakari Iñigo Urkullu recibió al primer ministro saharaui en Ajuria-Enea y reiteró el compromiso del País Vasco con la causa saharaui y su deseo de que se alcance una solución que permita la aplicación de un referéndum de autodeterminación.
La Conferencia Europea de Apoyo al Pueblo Saharaui, trazó nuevas estrategias de cara al 2020, e insistió en la necesidad de intensificar la acción política, denunciando los Acuerdos Tripartitos de Madrid e invitando a la Alta Comisionada de la Naciones Unidas para los Derechos Humanos Michelle Bachallet a visitar los territorios ocupados del Sáhara Occidental.
Asociaciones del movimiento solidario renovaron su apoyo a la resistencia de los saharauis y pidieron un verdadero compromiso político que le dé visibilidad al conflicto, mediante la denuncia del expolio de los recursos naturales y la violación de los derechos humanos.
El mensaje de este año se ha centrado en multiplicar la acción política y ha alertado de las consecuencias que puede tener el bloqueo de la solución pacífica. Las decisiones futuras sobre el conflicto del Sáhara Occidental, podrían derivar en una guerra que se ha vivido en el pasado y que puede ser peligrosa para toda la región del norte de África.
Del fracaso de la diplomacia y la vuelta a las armas, depende mucho del papel del Gobierno Francés en el Consejo de Seguridad y la responsabilidad de España como país en la descolonización del territorio.
Los saharauis se pronunciaron en 1976 proclamando su república que goza del reconocimiento de muchos países y de la Unión Africana. Quienes pretenden proteger a Marruecos, tendrán que justificar su postura ante el mundo. La razón y la historia están de parte de los saharauis, las futuras generaciones seguirán el paso de sus abuelos que fueron grandes luchadores contra el dominio colonial en África.

jueves, 12 de septiembre de 2019

El PSOE, sus propuestas y el Sahara


*Fuente El Heraldo de Aragón: 12 septiembre, 2019. Por: Enrique Gómez. Miembro de Um Draiga, asociación de amigos del pueblo saharaui en Aragón.
Hace unos días el PSOE presentaba sus “propuesta abierta de programa común progresista” entre las que incluía una sobre el Sahara Occidental. En concreto la 347 donde indica: “El Gobierno apoyará los procesos negociadores, tanto en Naciones Unidas como en otros ámbitos, sobre el Sáhara Occidental, basados en el absoluto respeto a las obligaciones del derecho internacional y apoyaremos que la MINURSO amplíe su mandato a la vigilancia de derechos humanos”
A priori parecería una buena noticia, pero creo la primera parte tiene trampa. Cuando habla de apoyar procesos negociadores, tanto en Naciones Unidas como en otros ámbitos, sin duda salta alarma cuando no se detalla lo de “otros ámbitos”. Nos recuerda como el expresidente Zapatero nada más llegar al poder y en su primera visita a Marruecos en 2004, ya intentó sacar el expediente de la ONU para regocijo de Marruecos mediante la ilustre idea “de formar un eje franco-español para presionar por una solución del conflicto” formado por Francia, España, Argelia y Marruecos olvidándose, oh casualidad, de los saharauis.
Sobre la segunda, apoyar a la MINURSO (Misión de las Naciones Unidas para el Referéndum del Sáhara Occidental) para que vigile la violación de los derechos humanos de Marruecos en el Sahara Occidental es una buena idea. Lo que ocurre es que la competencia de la MINURSO es del Consejo de Seguridad de la ONU de la que España no forma parte. En octubre, cuando termine el plazo de 6 meses de la renovación de esa misión, veremos la postura del Gobierno del PSOE.
El problema del Sahara Occidental es un problema de descolonización y debería obligar a España como potencia administrativa de iure según las Naciones Unidas y la Audiencia Nacional a liderar, dentro de la ONU, las negociaciones entre las partes para que éstas desemboquen en un Referéndum (R de MINURSO) de autodeterminación donde los saharauis puedan decidir libremente su futuro.
Creemos los amigos del pueblo saharaui que el PSOE o cualquier partido con aspiraciones de gobierno debería reafirmar su apoyo al derecho a la autodeterminación del pueblo saharaui en conformidad con la legalidad internacional con valentía para tapar la oscura historia de entrega de nuestro país de la otrora provincia española número 53 a Marruecos.

domingo, 11 de agosto de 2019

La desobediencia civil saharaui anti ocupación marroquí. Ruptura con el Id marroquí


Diario La Realidad Saharaui/DLRS. Por Bahia Mahmud Awah. 11/08/2019
“Marruecos ocupó nuestra tierra y asesinó a nuestra gente en nombre de la religión, ¿de qué manera entonces compartiremos con él una festividad religiosa de concordia?”, Hmad Uld Ali Uld Bachir, alias Hmad Hammad.
Explorando este nuevo tema de la desobediencia civil saharaui ante las leyes del régimen de ocupación marroquí, cabría recordar a Nelson Mandela en su libro “El largo camino hacia la libertad, obra autobiográfica en la que Madiba desgrana detalles de su lucha pacífica contra el dominio del apartheid. Cómo los militantes del ANC diversificaron sus métodos de lucha contra el régimen racista de la Sudáfrica apartheidiana. Uno de esos métodos fue lo que Mandela llamó “DESOBEDIENCIA CIVIL”. Diversificación de lucha  que consistió en desafiar las leyes civiles del Apartheid, apoyadas por la iglesia anglicana que simpatizó con el régimen en contra de los negros, una apuesta que  Nelson Mandela describió en su enfrentamiento con el apartheid: “La Iglesia aprobaba esta política y aportó el apuntalamiento religioso del apartheid sugiriendo que los afrikáners eran el pueblo escogido de Dios, mientras que los negros eran una especie subordinada a ellos. En la visión del mundo que defendía el afrikáner, apartheid y religión marchaban codo con codo.” En el mismo sentido va esta expresión del militante saharaui Hmad Uld Hammad: “Marruecos ocupó nuestra tierra, secuestró, asesinó y enterró vivos a nuestros familiares y compatriotas en nombre de la religión. ¿Cómo vamos a compartir con él una fecha religiosa de concordia que usa en contra de nosotros?”.
Hoy esta filosofía de militancia de ruptura antirégimen reaccionario y religioso ha irrumpido en el activismo de lucha pacífica que practican los saharauis que viven bajo ocupación militar marroquí. Una experiencia con la que los sudafricanos del ANC pudieron avanzar en su largo proceso de liberación contra el dominio del apartheid y la iglesia anglicana. Los saharauis por su naturaleza son receptivos a las buenas experiencias, como lo prevé el proverbio, اعطيني كلبك اباش انخمم “Dame tu corazón (los saharauis lo relacionan con la toma de conciencia) para pensar”. Finalmente los saharauis, conscientes de diversificar sus métodos de lucha, dieron con la clave العصيان المدني (la desobediencia civil) contra la política de la administración con la que Marruecos gestiona los asuntos de los territorios que ocupa en el Sahara Occidental.
Contra esa política de anexión militar arropada desde sus inicios por el uso de la religión, los saharauis captaron el peligro de su mensaje y  declararon la ruptura con ella.  En 2010 un grupo de universitarios saharauis se proclamó como “رافدين الجنسية المغربية” (saharauis que rechazan documentación marroquí), condición que la administración marroquí en 1976 impuso a la población con el propósito de su marroquinización. El elocuente caso de la activista saharaui Aminetu Haidar en 2009 es otro ejemplo al  rechazar que se pusiera en su tarjeta de embarque que es marroquí. La activista saharaui protagonizó una epopeya de 32 días de huelga de hambre en el aeropuerto de Lanzarote, un caso que recibió el apoyo de miles de personas en todo el mundo, personificado, entre otros por el Premio Nobel José Saramago, el Centro Robert Kennedy para la Justicia y la Paz y cantantes, actores e intelectuales que hicieron suya la causa de Aminetu.
Para los pueblos nada es imposible en los métodos de lucha contra cualquier poder, sea como sea su naturaleza. Y los ejemplos son muchos, desde los movimientos negros de los derechos civiles en Estados Unidos, el movimiento antiglobalización, los inicios de las primaveras árabes, la oposición civil a guerras como la de Vietnam o Irak (movimiento No a la guerra en España), el 15M español, el mayo del 68 francés. Los ciudadanos se declaran en desobediencia contra sistemas injustos. Posiblemente a muchos anónimos saharauis, defensores de derechos humanos y activistas políticos contra el régimen marroquí también pasarán a la historia por declarar esta desobediencia y ruptura con las leyes políticas y religiosas que Marruecos ha impuesto sobre sus aspiraciones, diferentes y opuestas a las marroquíes.
¿Cómo empezó esta ruptura y cómo se está retroalimentando en el Sahara Occidental?, esta es la interrogante que a continuación respondo partiendo de realidades recogidas sobre el terreno. Desde el inicio de la anexión militar al territorio en 1976 y cuando nadie se atrevía llevarle la contraria a la ocupación, nació la rebeldía en un joven de aquella generación testigo de los últimos años del periodo colonial español. Se llamaba Hmad Hammad y actualmente aún vive en “el calabozo grande” como él llama a la ciudad de El Aaiun. Me contó que desde el principio la invasión marroquí tuvo muy claro desobedecerla y romper con su imposición cultural, ajena y extraña para la cultura e identidad saharaui.
Hmad no cayó en esa macabra estrategia como muchos otros que, por necesidad de estudios, fueron deportados al interior marroquí y acabaron hablando o introduciendo en su personalidad saharaui la dariya marroquí y la lengua francesa. En varias ocasiones me contó que fue represaliado por la administración por dirigirse en hasania o en español a funcionarios marroquíes de la administración de ocupación del territorio. Y que en muchos juicios en los tribunales de la ocupación pedía interprete en su lengua hasania o de español. Método de resistencia que le ha costado cárcel, agresiones y persecución. Ante el saqueo y la destrucción del patrimonio cultural material saharaui, tanto arqueológico como de recursos naturales, Hmad se ha postulado desafiando al régimen para denunciar este atropello, a través de videos y testimonios expuestos en multitud de conferencias y encuentros con los medios.
Recientemente, cuando la población saharaui en los territorios ocupados se está preparando para celebrar la fecha religiosa de las pascuas del Sacrificio, Id El Adha, que para la administración de ocupación marroquí es el lunes 12 de agosto, ha surgido un interesante debate en torno a esta fecha. Entre la población del Sahara Occidental, dividida por un muro militar, han surgido nuevas y contundentes voces en contra de la fecha estipulada por el ocupante para la celebración de la festividad religiosa. Y ante el debate que si los saharauis en la parte ocupada deben ceñirse a las indicaciones de la administración marroquí, se han declarado contrarios anteponiendo su Id para celebrarlo hoy domingo 11 de agosto, con su compatriotas en los territorios liberados y en los campos de refugiados en Argelia.  
El viernes 9 de agosto el activista saharaui Hmad Hammad me enviaba un audio donde un foro de saharauis arengaba a la población a la desobediencia religiosa a Marruecos y la ruptura con su fecha del Id. Pero también hubo opiniones discrepantes al respecto, que alegan otras razones de interpretaciones religiosas. Hmad Hammad se dirigía a los saharauis que no los tienen claro: “Si ellos lo van a celebrar el lunes 12, nosotros debemos celebrarlo el domingo para no coincidir con ellos y unirnos a la fecha de celebración de nuestra República, que a través de sus sabios y ulemas nos guía para esa fecha y no según la agenda del ocupante”. Hmad tiene sus ideas muy claras y ante sus  correligionarios explicó por qué los saharauis deben desobedecer las prácticas religiosas de la administración marroquí que controla esta parte de la población y territorio saharaui con las siguientes razones: “He escuchado vuestro debate sobre la fecha de celebración de El Id, y veo que se esta tratando su lado religioso. Pero quiero dejar clara una cosa, Marruecos invadió nuestro territorio en nombre de la religión, mató nuestra gente en nombre de la religión, envenenó nuestros pozos en nombre de la religión, secuestró nuestros hijos en nombre de la religión, asesinó nuestra madres, hermanas, compañeros, los enterró vivos y también les lanzó vivos desde sus helicópteros, en nombre de la religión”.
Cuando  repasamos la historia de la ocupación del territorio que Marruecos y la prensa española llama la “Marcha Verde”, tenemos una imagen de hordas de maltrechos ciudadanos marroquíes, ciegamente exaltados por el llamado de su rey Hasan II para recuperar el Sahara a los españoles. Miles de personas caminaron por el desierto hacia el Sahara Occidental, portando en sus manos el libro del Corán, sus sudarios y la bandera marroquí junto a la americana de Henry Kissinger.
Riszard Capuscinski recordaba cómo se justificaban los ideólogos del apartheid: “somos partidarios de que todo el mundo viva cada vez mejor y pueda desarrollarse”. El rey de Marruecos Hasan II alegaba en su defensa de la ocupación del Sahara Occidental que lo hacía para liberar a los saharauis y unirlos a lo que alegaba que siempre había sido su patria, Marruecos. Pero los líderes saharauis tenían su propia respuesta, como los desaparecidos Mahfud Ali Beiba y Bujari Ahmed. Mahfus Uld Ali Beiba decía que “si algún día los saharauis quieren ser «otros» yo no seré ese «otro»”. Y Bujari Uld Ahmed Uld Barikala afirmaba que “La coyuntura internacional es como lo que decía Bismarck,  el manto de Dios pasa una vez delante de tu puerta cada mil años. Y nosotros los saharauis estaremos preparados para el paso del manto de Dios”. Es decir, la ocasión de este tipo de lucha ya está servida para no perderla. Y los saharauis no deben esperar más y redoblar la desobediencia contra las leyes tanto religiosas como administrativas del ocupante marroquí. 
El difunto poeta Beibuh Uld El Hach, llamaba con estos clarividentes versos a cerrar filas y luchar unidos y con todos los medios.
“Unidos, mi llamado os llega, /hombres dignos y bravos, /no aceptéis arrodillaros, /es preciso que os rebeléis”.

domingo, 4 de agosto de 2019

Mohamed VI y la complicidad del establishment español


*Fuente: La Voz del Sur. Abdo Taleb Omar. 4 de agosto 2019 
En estos días, el monarca marroquí, Mohamed VI, celebra su 20 aniversario de acceso al trono, más conocido en Marruecos por Fiesta del Trono, que se inicia con una serie de rituales cuyo pistoletazo de salida suele ser el Discurso del Rey, en el que se aborda el estado de la nación. En esta ocasión, el rey, quien compagina el reinado simbólico con facultades ejecutivas atribuidas por la constitución, mantuvo el ya tradicional discurso basado en promesas y “reconocimiento” de las insuficiencias que aún persisten, y que, según él, son culpa de los demás cargos políticos.
La ocasión no ha sido desaprovechada por las personalidades que han sido las máximas autoridades españolas durante las dos últimas décadas. Es el caso de Rodríguez Zapatero, Mariano Rajoy y Pedro Sánchez, quienes publicaron extensas notas de opinión elogiando la gestión de Mohamed VI. La única diferencia entre los tres, como no puede ser de otra manera, es que los socialistas optaron por el diario El País, mientras que Rajoy prefirió ABC. De las aludidas tribunas se desprende que las citadas figuras políticas, de forma somera, renuncian a que su país tenga personalidad y visión propia a la hora de hacer acción exterior: aparte de seguir la línea de Francia, sobrevaloran enormemente el tamaño de Marruecos frente a España. Zapatero llegó a afirmar que “buena parte del futuro de la España democrática, en su dimensión de política exterior, dependía de nuestra relación con Marruecos y de su proceso de modernización”.
Dicha visión, a mi juicio, es la que obliga a España a estar detrás de Marruecos en múltiples aspectos entre los que se encuentran sus relaciones con la UE, tal y como reconoce Pedro Sánchez, quien admite que su país se implicó activamente en el proceso de negociación y la posterior firma del Acuerdo Agrícola y del Acuerdo de Pesca entre la UE y Marruecos, en una clara contradicción con el contenido y el espíritu de sucesivas sentencias del Tribunal Europeo de Justicia, así como la opinión mayoritaria dentro de la Unión, especialmente de los países nórdicos e Irlanda quienes no admitían que se sabotee el derecho comunitario por unos acuerdos que solo afectan a España y Portugal.
España, según la visión de sus políticos, no quiere malas relaciones con Marruecos por dos razones principales: el control de la inmigración ilegal y la lucha antiterrorista. Otros especialistas agregan el tema de Ceuta y Melilla. Por ello, por ejemplo, cuando Pedro Sánchez elogia la colaboración de Marruecos, lo hace citando, exclusivamente, las cifras que demuestran el descenso del número de pateras que arribaron a España, mientras omite las grotescas actitudes del Majzen, como los constantes intentos de espionaje; la implicación del tejido estatal en el narcotráfico; o el hecho de abrir el grifo de la inmigración para “recordar a un gobierno socialista que acaba de llegar el grado de dependencia que tiene España con Marruecos”, afirma Ignacio Cembrero.
A eso se suma el “desprecio” que muy de vez en cuando hace Marruecos con las máximas autoridades españolas. Lo plasman las sucesivas cancelaciones de la última visita de los reyes de España a Marruecos. Lo mismo ocurrió con el propio Pedro Sánchez, quien tuvo que suspender su visita sin anunciar fecha por la ambigüedad que rodeó la duración de las vacaciones de Mohamed VI en Francia. Sánchez solo pudo efectuarla después de la audiencia privada que tuvo el monarca marroquí con Zapatero y Moratinos, quienes le habrían transmitido las garantías necesarias.
Aun así, el establishment español no escatima esfuerzos para aprobar los “avances” que consiguió Marruecos de la mano de su rey. Ni siquiera los políticos franceses felicitaron a Mohamed VI con similares términos de sus homólogos españoles que, con datos macroeconómicos en la mano, quisieron transmitir que “Marruecos es un referente de estabilidad y progreso entre los principales países del mundo árabe”, zanja Mariano Rajoy. Paradójicamente, Mohamed VI desmiente la afirmación del político español al reconocer, en su Discurso del Trono, el fracaso de su proyecto socioeconómico que no llegó a reflejarse en la mayoría de la población, por lo que crea una Comisión Especial encargada de buscar un nuevo modelo de desarrollo y la elaboración de cambios urgentes en el seno del ejecutivo. Los datos de NNUU van en la misma línea.
En términos de desarrollo humano colocan  a Marruecos en el puesto 123 del ranking mundial, muy detrás de países como Venezuela (78) o Libia (108), naciones que suelen encabezar los telediarios del mainstream media. Su Coeficiente de Gini (el indicador que mide las desigualdades), lo hace formar parte de los países mas desiguales del mundo; un tercio de su población es analfabeto; más de la mitad de los jóvenes se encuentran en situación de desempleo; altos índices de pobreza multidimensional, etcétera. Eso ocurre mientras Mohamed VI no cesa de engrosar sus cuentas. La revista Forbes lo considera el hombre más adinerado de su país y de África: cuenta con 12 palacios, más de 600 coches de lujo, uno de los yates más grandes del mundo (recién adquirido por 80 millones de euros) y múltiples cuentas corrientes en paraísos fiscales.
En cuanto a la opinión pública marroquí, un estudio del Barómetro Árabe sostiene que más del 70% de la población desea emigrar y otro 50% quiere cambios urgentes. Y si vamos al terreno de los DDHH, es peor aún. A nivel internacional, Amnistía, HRW y Reporteros Sin Fronteras alertan por la gravedad de la situación. La propia Asociación Marroquí de Derechos Humanos lamenta las sistemáticas violaciones sufridas a manos de las propias instituciones. El propio Hassan Aurid, ex portavoz del Palacio Real, en un artículo recién publicado, admite la profunda crisis del régimen marroquí por falta  de instrumentos políticos adecuados para desatascar la situación y recurre a Antonio Gramsci para ilustrarlo: en Marruecos lo viejo no acaba de morir y lo nuevo no puede nacer. Por lo cual, Hassan Aurid augura un gran estallido social que puede derrumbar los pilares, no solo de la monarquía, sino que de todo el Estado. Este es el país de las maravillas del que nos hablan Zapatero, Rajoy y Sánchez.
En fin, los políticos españoles, especialmente los socialistas, a mi juicio, priorizan la contención de la inmigración ilegal por su impacto sobre la derechización de la opinión pública española que afecta directamente a sus posibilidades electorales. También lo hacen por las más de 600 empresas españolas registradas en Marruecos, así como los intereses personales. Felipe González es un claro ejemplo. De ahí  la constante tarea de procurar mantener contento al gendarme de la rivera sur del Mediterráneo. El resto de temáticas se colocan en el segundo plano. Todo vale: mentir, tergiversar los datos y blanquear la imagen de Marruecos en Europa. Es decir, un enfoque cortoplacista. El estallido del que habla Hassan Aurid es inevitable en Marruecos. Todos los ingredientes están allí. Con ello, España enfrentará todo aquello que quería evitar al apostar por la sobrevivencia de un sistema moribundo: avalanchas de inmigrantes y solicitantes de asilo; radicalización; pérdida de intereses económicos, etcétera.
Abdo Taleb Omar, doctorando en Ciencias Políticas.