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jueves, 6 de octubre de 2016

La Audiencia Nacional reconoce el estatus de refugiado político a Hassanna Aalia

Hassanna-aalia Hassanna Aalia, junto al abogado Javier Canivell y Patricia Bárcena, directora de CEAR Euskadi. (ARGAZKI PRESS)
Tras cinco años, la Audiencia Nacional española ha reconocido el estatus de refugiado político al activista saharaui Hassanna Aalia, que en una rueda de prensa en Bilbo se ha mostrado emocionado y ha dado gracias a quienes le han apoyado. «Lo celebraré cuando todos los presos y refugiados saharauis sean libres».
La Audiencia Nacional española ha reconocido el estatus de refugiado político de Hassanna Aalia. El activista saharaui ha estado cinco años luchando por conseguirlo, frente a la reclamación de Marruecos para su extradición y la orden de expulsión emitida por el Estado español.
El joven saharaui ha agradecido el apoyo recibido durante este largo proceso de cinco años y se ha mostrado emocionado por la noticia. Sin embargo, ha remarcado que lo celebrará «cuando todos los presos y refugiados saharauis sean libres».
«Ha sido un proceso muy largo y duro, aunque muy bonito a su vez, ya que me he sentido acompañado y apoyado por muchas personas, organizaciones e instituciones durante estos cinco años», ha manifestado el activista. La sentencia es aún recurrible ante el Tribunal Supremo. A este respecto, ha afirmado que si se recurre «habrá otros intereses por encima del derecho de asilo» y ha reconocido que la actitud del Gobierno español está mediatizada por intereses políticos y no jurídicos. Hassanna Aalia ha reivindicado el derecho a asilo para todas las personas.
El abogado Javier Canivell, a quien se notificó el lunes la sentencia, ha explicado que ahora el Ejecutivo español tiene 30 días hábiles para recurrir. «Aunque es una gran noticia, tenemos que recordar que lamentablemente no suele ser habitual la concesión de la protección para las y los saharauis», ha lamentado, al tiempo que ha pedido que se facilite la llegada a la UE de refugiados, retirando valla y concertinas.
Condenado a cadena perpetua
Aalia fue condenado en ausencia a cadena perpetua por un tribunal militar marroquí en 2013 por participar en el campamento saharaui de protesta pacífica Gdeim Izik.
Sin embargo, el Ministerio de Interior español rechazó admitir a trámite su petición de asilo en el Estado español, una denegación que implica la salida obligatoria del territorio. El activista, con apoyo de CEAR Euskadi, recurrió al tribunal especial, que el 26 de marzo estableció como medida cautelar que el joven permaneciese en el Estado hasta que su recurso se resolviese.
En octubre del año pasado, la Audiencia Nacional decidió paralizar la expulsión hasta que se resolviese el caso.

jueves, 26 de noviembre de 2015

El Cabildo de Gran Canaria reclamará a Interior asilo político para el activista saharaui Hassana Aalia

El grupo de gobierno llevará al pleno de este viernes una petición al Ministerio para que reconsidere la petición realizada por este saharaui de 27 años condenado a cadena perpetua por Marruecos
El Cabildo de Gran Canaria instará este viernes en el pleno al Ministerio de Interior a reconsiderar la petición de asilo político del activista saharaui Hassana Aalia, de 27 años, condenado a cadena perpetua por el Tribunal Militar Permanente de Rabat en 2013 y desde entonces juzgado en rebeldía.
Asimismo, la moción reitera su preocupación por la vulneración de los Derechos Humanos en el Sahara Occidental y exige la puesta en libertad de los presos políticos saharauis.
Hassana fue acusado por el Gobierno de Marruecos de participar en el Campamento de la Dignidad de Gdeim Izik, que en 2010 congregó a las afueras de El Aaiún a 20.000 saharauis, convirtiéndose en el campamento de protesta pacífica más importante de la historia.
El joven fue condenado a cuatro meses de prisión, que no cumplió pues así lo dispuso el propio tribunal en 2011, si bien meses después, durante su estancia en Bilbao donde colaboraba en un proyecto de formación dirigido a jóvenes activistas saharauis, el Gobierno marroquí emitió una orden de busca y captura contra Hassana por los mismos hechos por los que ya había sido condenado, por lo que solicitó asilo político denegado por el Gobierno de España en enero de 2015.
Lejos de abandonar su activismo, Hassana recorre el país para dar a conocer su situación y "la violación de los derechos humanos a la que el régimen marroquí somete diariamente al pueblo saharaui" mediante conferencias y actos públicos.
Así, dos años después de la primera condena, en febrero de 2013, el Tribunal Militar Permanente de Rabat acusa a 25 saharauis, entre ellos Hassana, de organizar el Campamento de la Dignidad en un juicio que contó con la presencia de Amnistía Internacional, Human Rights Watch, y el Consejo General de la Abogacía Española, entre otros observadores internacionales.
Según los juristas internacionales, el procedimiento no cumplió las garantías mínimas al vulnerar el derecho a la defensa, a un tribunal independiente, a la tutela judicial efectiva y por el principio de contradicción. Además, inciden en que el Tribunal Militar carece de competencias para enjuiciar a civiles constituyéndose en un “Tribunal de Excepción” que prohíbe el IV Convenio de Ginebra y la propia Constitución marroquí.
También el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) apoya la solicitud de asilo de Hassana al entender que cumple con los requisitos establecidos para obtener el "estatuto de refugiado".
Sin embargo, Interior denegó a Hassana la protección internacional y emitió una orden de salida de España sin efecto, gracias al recurso de la Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR) ante la Audiencia Nacional que paralizó la expulsión reconociendo asimismo el activismo pacífico de Hassana y los malos tratos a los que ha sido sometido desde los 17 años por la policía marroquí.

miércoles, 18 de noviembre de 2015

Hassana Aalia no teme la estigmatización de los refugiados en Europa

San Sebastián, 18 nov 2015 (EFE).- El activista saharaui Hassana Aalia no teme que los refugiados sean estigmatizados en Europa porque considera que la ciudadanía conoce lo que ha ocurrido en cada uno de sus países de origen y no confunde su situación con la del terrorismo internacional.
"Creo que cada uno sabe de dónde viene y de qué conflicto. Como saharaui llevo cuatro años en el Estado español y mucha gente me conoce como activista y pacifista. La gente sabe muy bien todo lo que pasó", ha dicho Aalia en declaraciones a EFE.
Ha dicho que los saharauis han sufrido también el terrorismo "porque Marruecos es un estado terrorista" y han denunciado atentados como los de París, cuyas concentraciones de apoyo a víctimas y familiares han secundado.
"Lo sucedido en París no afecta a los refugiados porque el terrorismo no tiene ni religión ni país", ha recalcado.
Este saharaui, condenado a cadena perpetua por un tribunal militar de Marruecos en 2010, que está a la espera de que la Audiencia Nacional resuelva su recurso contra la denegación de asilo del Ministerio del Interior, ha ofrecido hoy una charla a estudiantes de la UPV-EHU en el aulario del campus de Gipuzkoa.
Ha opinado, no obstante, que los estados europeos "deben tener mucho cuidado" en el control de los refugiados que entrar en la UE porque se puede dar el caso de que alguno de ellos utilice "esos pasaportes que cualquier persona puede comprar".
Aalia, de 26 años, que fue detenido el mes pasado en un tren en Burgos y luego puesto en libertad, espera que la Audiencia Nacional resuelva pronto y de manera favorable su petición de asilo.
"Sabemos que en este país hay separación de poderes y espero que me den el asilo porque tengo todo el derecho, porque estoy condenando a cadena perpetua por un tribunal militar siendo civil, y que he sido juzgado dos veces por el mismo hecho", ha destacado el activista saharaui, cuya causa ha sido apoyada por asociaciones e instituciones españolas y organizaciones internacionales.
Ha añadido que si la Audiencia Nacional le deniega el asilo político, acudirá "al Supremo y, si hace falta, al Tribunal Europeo de Derechos Humanos".

jueves, 29 de octubre de 2015

#AsiloParaHassanna La Audiencia Nacional paraliza la expulsión del activista saharaui Hassana Aalia

La Audiencia Nacional ha decidido paralizar la expulsión del activista saharaui Hassana Aalia, al que la Policía Nacional abrió un expediente para deportarle pese a que el recurso que había presentado contra la denegación de su solicitud de asilo en España aún no había sido resuelto y el tribunal había autorizado que permaneciese mientras tanto en el país.
Según informa a Europa Press el letrado de CEAR-Euskadi Javier Canivell, la Audiencia ha pedido a la Brigada Provincial de Extranjería y Fronteras de Burgos, donde le fue incoada la orden de expulsión, que proponga a la subdelegación del Gobierno el archivo del procedimiento.
Hassana Aalia, que llegó a España en 2011 para estudiar con una beca en Bilbao, fue condenado en ausencia a cadena perpetua por un tribunal militar marroquí en 2013 por participar en el campamento saharaui de protesta pacífica Gdeim Izik. Organismos y entidades nacionales e internacionales han denunciado que el procedimiento judicial no contó con las suficientes garantías.
Sin embargo, el Ministerio del Interior rechazó admitir a trámite su petición de asilo en España, una denegación que implica la salida obligatoria del país. El activista, con apoyo de CEAR Euskadi, recurrió a la Audiencia Nacional, que el 26 de marzo estableció como medida cautelar que el joven permaneciese en España hasta que su recurso se resolviese.
Aalia, que fue detenido en Burgos por la Policía Nacional, dio cuenta a los agentes de estas circunstancias, pero, conforme explica Canivell, le fue incoado un procedimiento sancionador "que ellos ya denominaban expulsión" y que le ponía en riesgo de ser devuelto a Marruecos, donde ingresaría en prisión.
Los letrados de CEAR Euskadi alertaron a la Audiencia, que ahora se ha puesto en comunicación con la Brigada de Extranjería y Fronteras en Burgos para solicitar que se proponga el archivo del expediente, extremo que tendrá que ratificar a continuación la Subdelegación del Gobierno. Mientras, la reclamación por la solicitud de asilo continúa en la Audiencia Nacional.
CEAR-Euskadi reitera "la gravedad de incoar un expediente expulsión a personas que corren riego si son devueltas a sus países de origen y exige que no vuelva a suceder" y recuerda que Aalia "no ha recibido la protección de las autoridades españolas que necesita".
El pasado 17 de febrero, la Comisión de Interior del Congreso de los Diputados rechazó con los votos del PP la petición de los grupos de la oposición de instar al Gobierno a rectificar y conceder finalmente el asilo al activista.

miércoles, 28 de octubre de 2015

La Ponencia especial ‘Paz para el pueblo saharaui’ solicita a Interior el asilo político para el activista Hassana Aalia

Las Cortes han creado esta mañana un órgano que surgió en 1996 y del que formarán parte Pilimar Zamora (PSOE), coordinadora; Eduardo Peris (PP), Mª Eugenia Díaz (Podemos), Lucía Guillén (PAR), Jesús Sansó (Ciudadanos) y Patricia Luquin (IU), uniéndose a la veintena de diputados que, desde la IV Legislatura, han tomado partida en este grupo de trabajo
Zaragoza, 28/10/15.- La Ponencia especial ‘Paz para el pueblo saharaui’ ha retomado esta mañana la actividad que viene realizando en el Parlamento aragonés durante casi dos décadas con la sesión constitutiva de este grupo de trabajo en la IX Legislatura. Un primer encuentro que ha servido también para reclamar al Ministerio del Interior que reconozca el derecho a asilo político de Hassanna Aalia, con un acuerdo que reitera "su apoyo y solidaridad con el compañero y activista de Derechos Humanos de la causa saharaui en los términos ya expresados en su anterior acuerdo de 5 febrero de 2015".
Este miércoles, las Cortes han creado este órgano que surgió en 1996 y del que formarán parte ahora Pilimar Zamora (PSOE), que ha sido elegida coordinadora; Eduardo Peris (PP), Mª Eugenia Díaz (Podemos), Lucía Guillén (PAR), Jesús Sansó (Ciudadanos) y Patricia Luquin (IU), uniéndose a la veintena de diputados que, desde la IV Legislatura, han tomado partida en este grupo de trabajo.
En las labores de coordinación que ahora desempeñará Zamora le han precedido, entre otros, Peris, en el último periodo, y socialistas como Carlos Tomás o Ricardo Berdié. El origen de este grupo de trabajo especial de apoyo al pueblo saharaui se sitúa en una petición formulada por Izquierda Unida ante la Comisión Institucional, aprobada en noviembre de 1996, y en base a la capacidad que otorga el Reglamento a la Cámara para constituir grupos especiales de trabajo para un asunto determinado que se extinguen al término de la legislatura.
Ante esta situación, la Mesa de las Cortes, en la reunión celebrada el pasado 23 de septiembre, abordó la renovación de la ponencia con motivo del cambio de legislatura e instó a su constitución de nuevo. Entre los motivos de esta decisión figura la celebración de la 40ª conferencia internacional de apoyo y solidaridad con el pueblo saharaui que tendrá lugar este mes en Madrid.

Hassana Aalía dice que "España es uno de los peores países de la UE en conceder asilo político"

PAMPLONA. El activista saharaui Hassanna Aalía ha afirmado que "España es uno de los peores países de la Unión Europea en conceder asilo político" y ha pedido al Ejecutivo central que "pare de apoyar a la ocupación marroquí y a los torturadores".
Aalía ha comparecido en la comisión de Convivencia y Solidaridad del Parlamento de Navarra, a petición de Geroa Bai, EH Bildu, Podemos e Izquierda-Ezkerra, para explicar su situación personal y la de la población saharaui.
El activista ha contado a los parlamentarios que en octubre de 2011 pidió una orden de asilo al Gobierno de España después de que un tribunal militar de Marrueco emitiera una orden de busca y captura. La petición fue denegada por el Ministerio del Interior en enero de 2015. El Ministerio emitió además una orden de salida obligatoria que está suspendida a la espera de que la Audiencia Nacional resuelva el recurso presentado por Aalía.
El activista ha calificado la denegación de asilo de "vergonzosa" porque "en esta denegación reconoce un tribunal militar que ha sido denunciado por organizaciones internacionales" y asociaciones marroquíes por los derechos humanos que han considerado el procedimiento contra este activista como "juicio farsa sin garantía". "No han presentado ni una prueba contra nosotros", ha criticado el joven saharaui.
Además, recientemente, en un viaje al País Vasco, Aalía fue parado por la policía en Burgos y se le ha abierto un proceso sancionador que puede terminar en una expulsión del país. El activista ha asegurado que presentó a la policía "el auto de la Audiencia Nacional y la orden del salida obligatoria paralizada" y se ha preguntado "cómo puede la comisaría de Burgos no reconocer a la Audiencia Nacional". El recurso ante esta decisión sigue sin respuesta.
"Mi caso es una de las situaciones de miles saharauis que sufren en los territorios ocupados bajo la ocupación ilegal marroquí" que "diariamente sufre graves violaciones de derechos humanos", ha lamentado el activista.

viernes, 16 de octubre de 2015

#AsiloparaHassanna “Si me expulsan a Marruecos me esperan cadena perpetua y torturas”

Entrevista a Hassana Aalia, conocido activista saharaui, que está en riesgo de ser expulsado de España tras ser detenido hace unos días en un tren camino a Bilbao. Será extraditado a Marruecos para cumplir una cadena perpetua a la que fue condenado por un tribunal militar, que organizaciones como Amnistía Internacional y HRW, consideran un juicio fraudulento.
Viajaba en el tren, camino del País Vasco y me pararon dos policías de paisano y me pidieron la documentación. Les enseñé los papeles de la Audiencia Nacional, junto con la orden de salida obligatoria del país paralizada. Me dijeron que estaba detenido por situación irregular, y de ahí fuimos a comisaría. Aunque les mostré lo que me pidieron, me dijeron que no reconocían el auto de la Audiencia Nacional".
Cuesta trabajo acercarse a Hassana Aalia (El aaiun, 1988). Tras terminar su charla en la sala Kutxa de Donostia, un grupo de vecinos y saharauis de todas las edades se acerca a su alrededor, a desearle buena salud, hacerse una foto con él, o simplemente saludarle.
Hace ahora 40 años, el Frente Polisario, reunido en la región de Ain Bentili, declaraba el 12 de octubre como la fiesta de la Unidad Nacional, y dentro de ese marco, se ha celebrado una charla sobre la situación médica en los campamentos de refugiados de Tindouf y la situación actual en el territorio no autónomo controlado por Marruecos.
Sereno y sin perder la sonrisa, el joven activista explica cómo fue la detención del pasado martes, su situación actual o cómo ve el futuro del Sahara Occidental.
¿Cómo fue la detención en Burgos el pasado martes?
Viajaba en el tren, camino del País Vasco y me pararon dos policías de paisano y me pidieron la documentación. Les enseñé los papeles de la Audiencia Nacional, junto con la orden de salida obligatoria del país paralizada. Me dijeron que estaba detenido por situación irregular, y de ahí fuimos a comisaría. Aunque les mostré lo que me pidieron, me dijeron que no reconocían el auto de la Audiencia Nacional, lo que me extrañó, porque es una organización superior. Cuando llegó el abogado de oficio, me abrieron un expediente sancionador.
No me esperaba algo así, por que la policía me ha parado en otras ocasiones y no he tenido problemas. Pienso que no ha sido legal, porque deberían reconocer la validez de los papeles de la Audiencia Nacional.
¿Y cuál es tu situación ahora?
Pues la verdad es que no sé en qué situación estoy, porque teniendo el recurso que planteamos reconocido y la expulsión paralizada en la Audiencia, que me abran ahora sin fundamento este expediente sancionador que puede terminar en una expulsión, desconozco en qué situación me deja.
Al día siguiente de la detención, junto con mi abogado Javier Canivell, presentamos un recurso, dentro de las 48 horas en las que podía hacerlo, y ahora estamos esperando. No sabemos cuánto tiempo van a tardar. Mi abogado también ha informado a la Audiencia Nacional y todavía estamos a la espera.
Hasta ahora has tenido numerosos apoyos como el Parlamento Gallego, el parlamento Vasco, ayuntamientos como el de Bilbao, que se han posicionado frente a la expulsión. ¿Crees que estos apoyos pueden ayudarte de alguna manera?
La verdad es que estoy recibiendo muchos apoyos en toda España, a nivel individual e institucional. Los parlamentos Vasco y el Gallego han pedido la revocación y mi derecho al asilo. Este tipo de apoyos me dar fuerzas para seguir y para pedir algo que consideramos legítimo y dentro de la ley.
¿Qué es lo que te ocurriría si se tramita finalmente tu expulsión?
Si finalmente me expulsan, en Marruecos me espera una cadena perpetua, con todo lo que eso conlleva para alguien de mi situación, además de malos tratos o torturas, como han sufrido los compañeros que fueron juzgados conmigo.
Espero no llegar a esta situación. Además, estoy condenado a cadena perpetua pero juzgado en dos ocasiones por el mismo hecho de manera irregular. El juicio tuvo condenas de organizaciones internacionales de Derechos humanos, como Amnistía Internacional, por falta de garantías. Incluso también de organizaciones de derechos humanos marroquíes. Estamos hablando de un juicio ilegal, una farsa sin garantías.
¿Cuál es la situación actual de los presos condenados por aquella protesta?
Los presos están sufriendo maltrato dentro de las cárceles marroquíes. Mis compañeros de Gdem Izik fueron condenados por un tribunal militar. Y continúan sufriendo: hace ahora dos semanas, la policía entró a golpearles dentro de las celdas. También les niegan asistencia médica, como en el caso de Hassana Luali, que por negarle esta asistencia, murió en octubre del año pasado, dentro de la cárcel de Dahkla. En un futuro abrirán campañas de huelgas de hambre para luchar por sus derechos.
Cuando me detuvieron en Burgos, no me ocurrió nada, pero recordé todas las torturas que sufrí en las comisarías marroquíes. Para mí fue algo muy duro.
¿Cuál es la situación actual en los territorios controlados por marruecos?
La situación es cada vez más crítica. Las fuerzas marroquíes siguen reprimiendo cualquier manifestación pacífica saharaui. Los saharauis que allí viven ya están cansado de tanta tortura y tanto maltrato, o del silencio de la ONU y de la comunidad internacional. La gente ya no quiere esperar más. Este año se cumplen 40 años desde que España abandonara el Sahara Occidental, y el gobierno de Marruecos sigue robando nuestros recursos naturales, siguen encarcelando a la gente…
¿Que supuso una revuelta tan popular y multitudinaria como Gdeim Izik para los saharauis que viven en la zona controlada por Marruecos?
Fue algo increíble, algo que no podíamos ni imaginar. Fue el inicio de la Primavera Árabe, como ha señalado Noam Chomsky. Los saharauis fuimos libres por primera vez en nuestro propio país, viviendo libres bajo nuestras “haimas”, algo tan importante dentro de nuestra cultura. Libres en nuestro propio territorio. Fue un tipo de protesta nueva, grande, multitudinaria. Nos ayudó a aprender a organizarnos.
Aminatu Haidar, entre otras activistas saharauis, lleva tiempo advirtiendo de que la situación puede estallar en cualquier momento, que los jóvenes están cansados, y que si la actitud de Marruecos o de la comunidad internacional no cambia, se puede tornar más violento. ¿Cuál es tu opinión al respecto?
Comparto esa opinión, ella está escuchando a los jóvenes en los territorios ocupados. No paran de hacer preguntas: “¿Hasta cuándo vamos a estar así?”, “¿Cuánto tiempo más hay que esperar?”. Muchos jóvenes en ambos lados están llamando a la vuelta a las armas, presionando al Frente Polisario, y quieren buscar otra salida, porque mediante la lucha pacífica no hemos conseguido nada.
En diciembre, el Frente Polisario celebrará un congreso, donde revisarán sus actuales políticas. ¿Crees que este tipo de cosas pueden forzar a algún cambio en las vías que se han usado hasta ahora?
No lo sé, pero lo que he estado leyendo estos días, es que hay dirigentes del Polisario que están llamando a volver a las armas. Esperemos que no lleguemos a este punto, porque los únicos que se benefician de las guerras, son las empresas que fabrican las armas. Esperemos que la ONU comience a organizar el referéndum de una vez.
¿Crees que puede llegar a haber otra revuelta tan popular como la de Gdeim Izik?
Pienso que después del congreso habrá más protestas en los territorios ocupados, quizás nuevas manera de protesta, para que nuestros derechos sean reconocidos.
¿Qué opinión te merece la reacción de Marruecos frente a Suecia, prohibiendo la apertura de un IKEA en Casablanca, por la disposición sueca a reconocer a la RASD en su parlamento en un futuro?
Marruecos está mostrando su verdadera cara ante la comunidad internacional ¿Qué tiene que ver IKEA con lo que vaya a decidir el parlamento sueco? Marruecos ha mandado a un grupo de presión político que si siquiera ha sido recibido por el gobierno sueco. Lo que vayan a hacer, lo han de decidir los partidos suecos, y estamos hablando de un país democrático.
Marruecos ha comenzado una campaña de presión ilegal, cerrando empresas que nada tienen que ver con un gobierno elegido. Está claro que si Suecia llega a reconocer a la RASD, sería un antes y un después. Sería el primer país europeo en hacerlo, y el gobierno marroquí sabe lo que esto puede significar.
Ahora se habla de acoger a los refugiados sirios que huyen de la guerra en su país, pero a ti te niegan el reconocimiento a ser refugiado político.
Venden una imagen que no es la realidad: todos los países europeos hablan de la acogida, pero en mi caso o en el de muchos otros, la niegan. Estamos hablando de refugiados que llegan a Europa, pero hay otros miles que viven en campamentos, que esperan en las fronteras, que están sufriendo. Estamos muy cerca de las vallas de Melilla, viendo personas que vienen huyendo de Mali, Ghana, Siria o de otros países. Para solucionar el problema de los refugiados hay que ir a la raíz. Muchas guerras están provocadas por los intereses de los países europeos o de los Estados Unidos.

viernes, 9 de octubre de 2015

#AsiloparaHassanna Todo el Parlamento vasco reclama el asilo político para el activista saharaui Hassanna Aalia

Rechaza por unanimidad la expulsión del joven, condenado por Marruecos a cadena perpetua
Todo el Parlamento vasco reclama el asilo político para el activista saharaui Hassanna Aalia
El Parlamento vasco ha exigido al Ministerio del Interior que reconozca el derecho a asilo político al activista saharaui Hassanna Aalia, y ha rechazado la orden de expulsión decretada contra él tras su detención, el pasado día 6, en Burgos. Este pronunciamiento ha sido aprobado de forma unánime por el PNV, EH Bildu, PSE-EE, PP y UPyD.
Aalia huyó a España tras ser condenado a cadena perpetua por la justicia marroquí por haber participado en 2010 en el campamento de protesta saharaui de Gdeim Izik.
Este joven, de 27 años de edad, tiene recurrido ante la Audiencia Nacional el rechazo del Gobierno central a su solicitud de asilo político. En declaraciones a los periodistas, ha calificado de "vergüenza" que el Gobierno le quiera expulsar cuando aún no se ha resuelto el proceso sobre su petición.
Tras reunirse con el activista, el Intergrupo de Paz y Libertad para el Sáhara Occidental del Parlamento vasco ha aprobado una declaración en la que rechaza la detención de este joven, que el 6 de octubre fue arrestado en Burgos por la Policía Nacional. La Cámara rechaza también la orden de expulsión que se ha decretado contra él.
El PNV, EH Bildu, PSE, PP y UPyD han expresado su oposición a la denegación de su solicitud de asilo por parte del Gobierno español. En la resolución del Parlamento se constata que Aalia "está protegido por la suspensión cautelar" dictada por la Audiencia Nacional contra su orden de expulsión. Por otra parte, se recuerda que el activista está a la espera de que la Audiencia Nacional se pronuncie definitivamente sobre su derecho de asilo.
"RECONOCIMIENTO INTERNACIONAL"
El Parlamento reclama al Ministerio del Interior que conceda el asilo político al joven, dado que si vuelve a su país "será castigado duramente por las autoridades ocupantes marroquíes y no volverá a salir de prisión en lo que le queda de vida".
La Cámara denuncia que el "castigo" impuesto por Marruecos a Hassana Aalia se debe a que "es una persona activa políticamente", así como un activista "de reconocimiento internacional" y que "lucha pacíficamente por el derecho de autodeterminación del pueblo saharaui" contra la ocupación del Sáhara Occidental por parte de Marruecos.
El Legislativo vasco expresa su "preocupación" por la vulneración de derechos humanos en el Sáhara Occidental "por parte" del Ejecutivo marroquí, y exige "el final de esta represión" y la puesta en libertad de "todos los presos políticos saharauis".

#AsiloparaHassanna Hassanna Aalia: 'No sé en qué situación estoy'. Entrevista en EITB

Sin ir más lejos. EITB. 07/10/2015
El refugiado saharaui Hassanna Aalia ha visitado "Sin ir más lejos" tras su detención en Burgos y su puesta en libertad. Se enfrenta a una cadena perpetua en Marruecos si no lo asilan.
(Programa conducido por Klaudio Landa)


#AsiloparaHassanna “Es vergonzoso que me detengan como a un delincuente”

El activista Hassanna Aalia, que pidió asilo político en Bilbao, fue arrestado por situación ilegal
Hassanna Aalia espera a que resuelvan los dos recursos presentados en la Audiencia Nacional.
DONOSTIA - El activista saharaui Hassanna Aalia fue detenido por la Policía el pasado martes en un tren, cuando regresaba a Euskadi, alegando su situación ilegal en España, lo que podría derivar en su extradición. No obstante, Aalia portaba el recurso que presentó ante la Audiencia Nacional en enero, después de que el Gobierno español le denegara el asilo político, el cual acreditaba que está en un proceso judicial, por lo que no puede salir del país. También mostró la medida cautelar expedida por este órgano que invalida su salida inmediata del país. Con todo, la Policía le hizo descender del vagón en la siguiente parada, Burgos.
Permaneció dos horas y media en comisaría, hasta las 20.00 horas, cuando fue puesto en libertad con un plazo de 48 horas para presentar un nuevo recurso. “No lo entiendo, me parece un acto vergonzoso. Lo he pasado mal estando detenido como un delincuente, sin haber hecho nada”, denunció Aalia, que apuntó que en ese momento una persona que se encontraba en su mismo vagón calificó la escena de “racista”.
“Me abrieron un procedimiento sancionador, por no tener papeles, que puede terminar en expulsión. Pero presenté los papeles de la Audiencia Nacional, que es un órgano superior del Estado español, y la Policía no los reconoció. No tiene ni pies ni cabeza”, criticó el saharaui, que un mes y medio antes presentó esos mismos documentos en un control rutinario de la Policía, donde no hubo problemas en aceptarlos.
A primera hora de ayer, Aalia presentó el recurso, junto a su abogado, y pudo viajar hasta Bilbao, para después regresar a Hernani, donde reside desde hace dos años. Ahora se encuentra a la espera de una respuesta, que podría variar sus planes. Aunque, según informó Zumaiako Darahli Elkartea, el activista no puede ser extraditado hasta que se resuelvan los dos recursos.
Sin embargo, el lunes 12 de octubre el Pueblo Saharaui celebra el día de la Unidad Nacional, y este año las asociaciones de Gipuzkoa que se dedican a este colectivo van a realizar un acto en Donostia al que Aalia estaba invitado. Sin embargo, este saharaui lamentó no poder confirmar su asistencia porque no sabe “qué va a pasar mañana, ni pasado”.
UN CASO DE LIBRO El caso de este activista de los territorios ocupados del Sahara Occidental es de manual. “He sido detenido y torturado muchas veces en los territorios ocupados y también he sido juzgado”, relató. De hecho, carga con dos cadenas perpetuas, la segunda dictada por el Tribunal Militar marroquí, por participar en el campamento de protesta pacífico de Gdeim Izik, a doce kilómetros de El Aaiún, en el Sahara Occidental. En dicho acontecimiento, que se celebró en 2010, más de 20.000 personas salieron de sus ciudades y “dijimos que no íbamos a volver hasta que se cumplieran nuestros derechos sociales y políticos”, apuntó.
Fue entonces cuando lo condenaron, junto a otros compañeros, y dieron la orden de busca y captura. Aalia ya estaba en Euskadi, así que decidió quedarse y tramitar la solicitud de asilo político en Bilbao, a donde viajó para estudiar un curso de Derechos Humanos. En 2013, el Tribunal Militar marroquí lo volvió a condenar por rebeldía. Hasta que este mes de enero recibió la negativa del Ministerio del Interior sobre la protección política, junto a una orden de salida obligatoria del país en 15 días. La única explicación que Aalia encuentra para esto son “los intereses de España en Marruecos”.
 “Con mi abogado preparamos el recurso en la Audiencia Nacional, y nos lo aceptaron. Paralizaron la salida obligatoria hasta que termine el proceso judicial, con una medida cautelar, y desde entonces he estado viviendo en Hernani libremente”, recordó, hasta que el martes fue detenido.
PIDEN ASILO PARA AALIA Por su parte, el Ayuntamiento de Bilbao pidió ayer de nuevo al Ministerio del Interior que reconsidere su negativa a conceder asilo al activista y que acepte su petición de protección internacional. De hecho, el consistorio recordó que en febrero ya emitió una declaración de respaldo a Aalia, que había pedido asilo político en Bilbao.
Así, todos los grupos políticos del ayuntamiento (PNV, PSE, EH Bildu, PP, Udalberri y Goazen) aprobaron una declaración en apoyo. Con el mismo texto que el acordado en febrero, la corporación bilbaina reiteró que si Hassanna Aalia vuelve a su país “será castigado duramente por las autoridades ocupantes marroquíes y no volverá a salir de prisión en lo que le queda de vida”.
En esta línea, la diputada del BNG, Rosana Pérez, registró una proposición de ley en el Congreso con esta petición para que debata en Comisión.

miércoles, 7 de octubre de 2015

‪#‎AsiloparaHassanna‬ La situación actual de Hassanna Aalia. Entrevista EITB

EITB. 07/10/2015
Condenado a cadena perpetua en Marruecos por participar en un campamento de protesta en el Sáhara occidental, fue detenido por la Policía en Burgos, y puesto en libertad poco después.
El activista saharaui Hassanna Aalia queda en libertad
AGENCIAS | REDACCIÓN. 07/10/2015
El Ayuntamiento de Bilbao ha pedido de nuevo al Ministerio del Interior que reconsidere su negativa a conceder asilo al activista saharaui.
El activista saharaui Hassanna Aalia, quien pidió asilo político en Bilbao, ha sido puesto en libertad a la espera de la resolución de los tribunales a su recurso contra la denegación de asilo. Fue detenido ayer en Burgos.
Hassana Aalia, de 26 años, fue condenado a cadena perpetua por un Tribunal Militar marroquí tras participar en 2010 en el campamento de protesta pacífico de Gdeim Izik, a 12 kilómetros de El Aaiún (Sahara Occidental).
Marruecos ordenó su busca y captura y Aalia cursó una solicitud de asilo en Bilbao, donde se encontraba participando en un programa sobre derechos humanos, pero el Ministerio del Interior del Gobierno español rechazó la solicitud con el argumento de que el saharaui afronta un proceso judicial en Marruecos.
Pero el joven recurrió y, mientras ese recurso se resuelve, la Audiencia Nacional decidió paralizar temporalmente la orden de salida obligatoria del territorio español decretada en su día por el Ministerio del Interior.
Ayer, la Policía Nacional le detuvo en un tren en Burgos por, dicen, no portar documentación, pero quedó después en libertad.
Nueva petición del Ayuntamiento de Bilbao
El Ayuntamiento de Bilbao ha pedido hoy de nuevo al Ministerio del Interior que reconsidere su negativa a conceder asilo al activista saharaui Hassanna Aalia y que acepte su petición de protección internacional. Todos los grupos políticos del consistorio (PNV, PSE-EE, EH Bildu, PP, Udalberri y Goazen) han aprobado una declaración en apoyo de Aalia después de que el activista saharaui fuera detenido ayer y luego liberado en espera de que los tribunales decidan sobre su recurso contra la denegación de asilo.
El Ayuntamiento ha recordado que el pasado mes de febrero ya emitió una declaración de respaldo a Aaisa, quien en su momento pidió asilo político en Bilbao, en la que instó al Gobierno del PP a reconsiderar su negativa a conceder asilo político al activista, condenado a cadena perpetua en Marruecos. Con el mismo texto que el acordado en febrero, la corporación bilbaína reitera que si Hassanna Aalia vuelve a su país "será castigado duramente por las autoridades ocupantes marroquíes y no volverá a salir de prisión en lo que le queda de vida".
Para el Ayuntamiento bilbaíno, esta situación viene motivada porque Aalia "es una persona políticamente activa, de reconocimiento internacional que lucha pacíficamente por el derecho de autodeterminación del pueblo saharaui".

‪#‎AsiloparaHassanna‬ Nota de Hassanna Aalia tras su detención

De Hassanna Aalia
Primero de todo quería dar las gracias por todo el apoyo y la muestra de solidaridad que estoy teniendo.
Ayer a la tarde fui detenido por dos policías vestidos de paisanos que pertenecían a la Brigada de Extranjería dentro del tren.
Quiero hacer las siguientes aclaraciones:
Se me ha abierto un procedimiento sancionador, que en menos de 48h, mi abogado, presentará recurso. Y puede terminar en una expulsión.
Teniendo en cuenta mi situación, la detención no tiene ningún sentido. Interpretando que mi caso está pendiente de resolución en la Audiencia Nacional, y además con una medida cautelar de suspensión de salida del Estado admitida.
Es vergonzoso lo que me han hecho pasar, un trato degradante y humillante. Además de ser un acto vejatorio y de persecución. Nadie puede justificar este acto contra mi persona y me parece muy denunciable.
Pero aún diría más, el Gobierno Español que alardea de ser un país acogedor y habla de una supuesta acogida, cuando aquí mismo tiene un caso real. Hipocresía pura.

#AsiloparaHassanna Hassana Aalia participa en un acto conmemorativo del Día de la Unidad Nacional saharaui el lunes en Donostia

DONOSTIA. El refugiado saharaui Hassana Aalia hablará sobre vulneración de Derechos Humanos en un acto conmemorativo del Día de la Unidad Nacional que el pueblo saharaui celebra el 12 de octubre en Donostia.
En un comunicado, Euskal Fondoa, el colectivo saharaui de Gipuzkoa y la Asociación de Amigos de la RASD Donostia, que organizan esta iniciativa han informado de que la charla de Aalia tendrá lugar a las 17.00 horas en la sala Kutxa de la calle Andia de Donostia.
Además, Raabub Mohamed Lamin hablará de la situación sanitaria en los campamentos de refugiados. A las 19.00 horas habrá un concierto en los jardines del Alderdi Eder con el cantante Ali Saidad, el grupo de rap saharaui Nosotros-Famili y la banda vasca Sangre de Mono.
Los promotores de esta jornada han recordado que el Día de la Unidad Nacional del pueblo saharaui supone "celebrar de forma solemne su legítimo derecho a ser respetado como pueblo, su derecho a resistir, a ser libre y a defender su unidad y su territorio".

martes, 6 de octubre de 2015

#AsiloparaHassanna La Policía detiene en Burgos a un saharaui condenado a cadena perpetua por Rabat

ABC. LUIS DE VEGA / MADRID. 06/10/2015 Agentes de paisano se han llevado a Hassana Aalia de un tren y lo han dejado en libertad horas después con una orden de expulsión que ha de cumplir antes de la tarde del jueves
El saharaui Hassana Aalia ha sido detenido por la Policía por «estancia ilegal» en el país, ha explicado a ABC el delegado del Frente Polisario en España, Bucharaya Beyun. El propio detenido ha confirmado los hechos a ABC tras se liberado en Burgos horas después con una orden de expulsión de 48 horas desde las 19.40 horas del martes.
«Policías de paisano me han pedido los papeles, me han dicho que teníamos que bajar en la siguiente parada» y «me han llevado a comisaría» a pesar de que «les he enseñado los papeles con el recurso ante la Audiencia Nacional», ha señalado a través del teléfono nada más abandonar dependencias policiales en Burgos.
Las autoridades españolas le habían denegado el asilo y la Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR) había interpuesto un recurso que estaba pendiente de respuesta, ha añadido Beyun.
Un tribunal militar de Rabat había juzgado en rebeldía a Hassana Aalia (El Aaiun, 1988) y condenado en febrero de 2011 a cadena perpetua por los mismos hechos por los que había sido juzgado y condenado con anterioridad a cuatro meses. Al no tener antecedentes no tuvo que ingresar en prisión. El fallo del macroproceso, el mayor celebrado en el reino alauí contra saharauis, recibió duras críticas de Human Rights Watch (HRW).
A Aalia le acusaron de haber participado en agresiones a agentes marroquíes durante las protestas que llevaron a miles de saharauis a instalarse en un campamento protesta a las afueras de El Aaiún, capital del Sahara Occidental, en 2010.
Pero no quedó probado que Aalia participara en las agresiones a las Fuerzas de Seguridad marroquíes, según un informe de la Asociación Internacional de la Observación de los Derechos Humanos (AIODH).
Tras aquella sentencia de cuatro meses «viajé al Foro Social Mundial en Dakar, a los campamentos de refugiados (saharauis en Tinduf, Argelia), a España…», explicó Aalia a ABC en una entrevista realizada en 2013. Pero la sorpresa llegó en medio de aquellos desplazamientos en los que regresaba con normalidad a su casa de El Aaiún, cuando «un Tribunal Militar anuncia una orden de búsqueda y captura contra mí».
Le pilló por sorpresa en España y tomó entonces la decisión de no volver más. Así es como fue juzgado en rebeldía, junto a otros 23 activistas saharuis que sí estaban presentes, por un Tribunal Militar en Rabat. El pasado 17 de febrero emitía nueve cadenas perpetuas (entre ellas la de Aalia), cuatro condenas a treinta años, seis a veinticinco años, tres a veinte años y dos a dos años y tres meses.

domingo, 14 de junio de 2015

Hassanna Aalia: “Si volvemos a la guerra, la culpable será la comunidad internacional”


El saharaui Hassana Aalia se encuentra en España a la espera de que la Audiencia Nacional reconozca su derecho al asilo político. Aalia está condenado a cadena perpetua por actos de rebeldía.
Hassana Aalia (El Aaiún, 1988) lleva el activismo en la sangre. Comenzó en 2005, “cuando vi por primera vez la bandera saharaui” y continúa hasta hoy. Hace más de dos años que no puede volver a su tierra, a su Sahara Occidental, ya que en cuanto ponga un pie en el territorio ocupado por Marruecos irá a la cárcel. Está condenado a cadena perpetua. Le acusan de “rebeldía” por participar en actos de resistencia pacífica reclamando el derecho del pueblo saharaui a decidir su futuro.
Cuando conoció la sentencia del Tribunal Militar que le juzga en Marruecos, decidió pedir asilo político en España. El pasado enero, la policía le llamó para comunicarle que le denegaba la solicitud de asilo y que tenía 15 días para abandonar el país. O recurría o vería el resto de sus días en prisión. La lógica y la Justicia se aliaron, y ahora su caso se halla en la Audiencia Nacional a la espera de resolución. Él tiene claro que está dispuesto a llevarlo, si hace falta, “hasta el Tribunal Europeo de Derechos Humanos”.
Hassana ha pasado unos días en Madrid, invitado por la Universidad Autónoma en el marco de las Jornadas sobre el Sahara Occidental que han organizado las Universidades Públicas Madrileñas, y que cumplieron su novena edición.
¿Tu primer encarcelamiento comenzó en el campamento de Gdeim Izik, en 2010?
En realidad mi caso no empezó en el campamento de Gdeim Izik. Yo empecé en el activismo el 22 de mayo de 2005, cuando empezó la intifada pacífica que llevamos desde 2005 hasta hoy, y de la que vamos a celebrar 10 años de esta lucha que sigue en pie, día a día en la zona ocupada del Sahara Occidental. La primera vez que entré en la comisaría y probé la tortura y el maltrato fue en octubre de 2005. Y desde ahí numerosas detenciones. Estuve detenido muchas veces, siendo torturado y maltratado.
En el campamento de Gdeim Izik estuve como todos los saharauis, como las mujeres, los hombres y los niños que estuvieron. Porque en este campamento se reunieron más de 20.000 personas. Fue organizado por todos los saharauis, y cada mujer, hombre o niño hizo lo que podía en este campamento, que es el campamento de la dignidad y que fue para nosotros algo muy importante, increíble, que no puedes imaginar, ya que por primera vez, como pueblo, hemos sentido lo que es vivir libremente en nuestro territorio. Siempre hemos vivido bajo la ocupación marroquí, bajo la presión de los colonos marroquís. En este campamento hemos conseguido vivir los saharauis bajo las jaimas, porque la jaima para nosotros es algo muy importante en nuestra cultura, que está atacada por el ocupante marroquí. Era inimaginable la alegría de las mujeres, de los niños, de todas las personas que estuvieron en este campamento. Hemos podido reunirnos más de 20.000 saharauis y formar un campamento fuera de la capital del Sahara Occidental, a 13 km. de la ciudad, en un desierto, y fue algo increíble porque formamos una ciudad.
Se inició este campamento por el sufrimiento que llevamos arrastrando desde el 75, bajo la ocupación marroquí. El ocupante marroquí lleva contra la población saharaui muchas políticas, empezando por los colonos marroquís, a los que ofrecen trabajo o vivienda mientras que, a su vez, atacan a los saharauis, a los jóvenes; atacando la cultura, robando nuestros recursos naturales, etc. Además de maltratos, torturas, desapariciones, etc. se suma un bloqueo informativo que ejerce el gobierno marroquí en la zona ocupada. Entonces, como pueblo, decidimos que teníamos que organizarnos y hacer algo grande para romper este bloqueo y conseguir nuestros derechos sociales y políticos. Por eso se inició el campamento de Gdeim Izik, que ha sido el inicio de la primavera árabe.
No sólo lo decimos nosotros como saharauis. Noam Chomsky dijo que “el inicio de la primavera árabe fue en El Aaiún, en el Sahara Occidental”.
Entre las iniciativas pacíficas que se llevan a cabo tanto en los territorios ocupados como en los liberados, hay una, “Gritos contra el muro” que se hace una vez al mes.
Sí. Jóvenes, mujeres y hombres, están luchando contra el muro de la vergüenza, que es el segundo muro más largo del mundo, del que muy pocos medios de comunicación hablan. La gente no sabe que existe un muro en el Sahara Occidental. Siempre se habla de otros muros, pero el muro de la vergüenza pasa desapercibido.
Me parece interesante este grupo porque están llevando a cabo unas actividades para que el mundo sepa que existe un muro. Están llevando a cabo un trabajo muy importante. Yo los sigo, veo lo que están haciendo, y animo a este grupo para que continúen con esta iniciativa.
Las torturas fueron una práctica habitual una vez entraste en prisión. El último caso que se conoce de una víctima mortal por torturas fue del pasado 26 de enero. Abdul Baqui Aliyen Antanah (22 años) murió en la prisión de El Aaiún precisamente por estas prácticas. La versión del gobierno marroquí señala que “se suicidó”…
Creo que era un preso político común saharaui, que ha sufrido torturas y maltrato en la cárcel negra de El Aaiún.
Por ejemplo el año pasado asesinaron a un preso político, Hassana El Ouali, por las manifestaciones en Dajla. Lo asesinaron por abstinencia médica. Murió en la cárcel. Hay otros presos que también asesinaron bajo la tortura y el maltrato.
En los últimos años –desde 2005 hasta hoy– tenemos más de 14 asesinatos por parte de la policía marroquí o los militares por el hecho de manifestarse pacíficamente. Como el caso del niño Nayem El Gareh de 14 años, al que asesinaron el 24 de octubre de 2010 intentando entrar al campamento de refugiados. O como el primer mártir para nosotros en la lucha pacífica en 2005, el activista Hamdi Lembarki.
Hay muchos casos de víctimas asesinadas bajo la tortura y maltrato. Hasta hoy, sus familias siguen luchando para conseguir una autopsia y también para juzgar a los culpables que asesinaron a estos jóvenes.
Dentro de la estrategia que lleva el gobierno marroquí está que los colonos marroquís se levanten contra los saharauis. Eso pasó en el campamento de Gdeim Izik, pasó en Dajla, en otras ocasiones en la zona ocupada se levantaron los colonos con la ayuda de los militares y la policía contra los saharauis, entrando en las casas de los saharauis, torturando, maltratando a los niños delante de sus padres o a los padres delante de sus niños.
Vemos que el modus operandi de Marruecos tiene bastante que ver con el de Israel en los territorios palestinos. ¿Por qué crees que se le da más difusión a lo que pasa en Palestina que a lo que pasa en el Sahara Occidental?
Los medios de comunicación del estado español y de la Unión Europea no están interesados en hablar de lo que está pasando en la zona ocupada. Eso, por ejemplo, se ve en que España reconoció a Palestina como Estado hace poco, pero hasta hoy no ha reconocido al gobierno saharaui –que ha sido reconocido por más de 80 países–.
A la UE, España o Francia no les interesa que los europeos sepan lo que está pasando en la zona ocupada. También Marruecos, y esto ha salido en documentos secretos, paga dinero a funcionarios de la televisión pública española, a medios de comunicación, para tapar lo que está pasando en la zona ocupada, que está pasando más cerca que lo que pasa en Palestina.
A su vez, la Justicia española te está complicando mucho las cosas. En enero se dictó que tenías 15 días para salir del país. Con la ayuda de CEAR-Euskadi y Javier Canivell [abogado de Hassana] se ha conseguido retrasar la orden de expulsión. ¿Cómo está ahora tu situación?
Mi llegada a España fue en octubre de 2011. Un mes después de mi llegada salió la orden de busca y captura del Tribunal Militar de Marruecos, y tomé la decisión de quedarme en España y presentar asilo político. Presenté el asilo político en enero de 2012. Y en 2013 me juzgaron por rebeldía y me condenaron a cadena perpetua desde Marruecos, junto con mis compañeros. Un Tribunal Militar que ha sido denunciado por numerosas organizaciones internacionales –Amnistía Internacional, Human Rights Watch, Comité Europeo de Derechos Humanos–.
Desde enero de 2012 estaba esperando la respuesta del Ministerio del Interior. Y siempre me decían que estaban estudiando mi caso. Hasta enero de este año, que recibí una llamada de la Policía diciendo que tenían algo que darme y que tenía que ir a comisaría. Fui y me dieron la denegación del asilo político junto con una salida obligatoria en 15 días. Cuando sale la noticia fue un revuelo a nivel estatal, y también fue una sorpresa porque no esperaba que fueran a denegarme la solicitud, ya que mi caso es un caso muy claro.
¿Te dijeron por qué?
El Ministerio del Interior reconoció, de una manera u otra, a un Tribunal que ha sido denunciado por numerosas organizaciones internacionales…
¿Por qué sois juzgados por un Tribunal Militar?
Y juzgado dos veces por el mismo hecho. La primera vez en enero de 2011 me condenaron a cuatro meses. Y desde entonces he salido muchas veces del país. Estuve en Argelia, en el campamento de refugiados tres meses; en España…siempre volvía, hasta la última salida que es cuando se emite la orden de busca y captura.
Era un caso muy claro. Presenté ante el juez mis denuncias de tortura y maltrato, las noticias, mi primer sumario, la primera y la segunda condena…Además presenté informes de ACNUR, CEAR, HRW, AI, testimonios de observadores internacionales, etc. Personas del Colegio de Abogados español que han sido testigos y han hecho un informe sobre el juicio, que ha sido juicio ilegal. También las condenas del organizaciones de derechos humanos marroquís –en concreto, ocho organizaciones- que denunciaron que fue un juicio militar. Además presenté mis fotos de tortura, de maltrato.
Tras todo eso me encontré con la denegación de mi asilo político. Pero en la denegación me pusieron que tenía derecho de recurso. Dos tipos de recurso: uno administrativo y otro en la Audiencia Nacional (AN). Junto con mi abogado Javier, decidimos que iríamos directos a la AN. Ahí presentamos las medidas cautelares respecto a la salida obligatoria, y desde que salió la noticia en enero hubo mucho apoyo: manifestaciones, concentraciones, huelga de hambre en el aeropuerto de Barajas… En el Congreso madrileño presentaron una propuesta no de ley, votaron todos los grupos a favor –menos el PP–; en Galicia, el Parlamento votó en contra de la decisión del Ministerio del Interior y a favor de mi asilo político, etc.
Hace poco la AN dictó que suspende la salida obligatoria hasta que se termine todo el proceso judicial. El abogado del Estado no se opuso a las medidas cautelares. Dijo: “No tengo nada que decir”, me contó mi abogado, Javier. Presentamos el recurso y ahora estamos esperando.
La verdad es que ha sido una prueba más de cómo trata el Gobierno de España el conflicto del Sahara Occidental, y de cómo trata España a personas y víctimas del terrorismo marroquí. Porque lo que está aplicando Marruecos en territorios ocupados no es otra cosa que terrorismo: matando, asesinando, violando. En mi juicio, cinco de mis compañeros han denunciado que han sido violados sexualmente con botellas de cristal. Lo dijeron delante de observadores internacionales, delante del juez y el fiscal. La defensa pidió ir al médico para tener una prueba muy clara de que fueron torturados, maltratados. A muchos de ellos les quitaron las uñas bajo las torturas.
España ha sido y sigue siendo un apoyo a la ocupación marroquí. Un apoyo a los torturadores. Eso se ve a lo largo de todos estos años, de todos los gobiernos que pasaron en la democracia española. Todo por los intereses económicos: no es el interés de España, sino el interés de un lobby marroquí que está apoyando esta ocupación. Y las víctimas son la población española y el pueblo saharaui.
¿Tienes alguna esperanza en España?
Yo espero que no siga como siempre, de un color político. Que no siga habiendo mayorías absolutas, que haya otros colores a la hora de tomar decisiones.
A estas Jornadas han acudido cuatro representantes de distintos partidos políticos de España: Federico Buyolo García (PSOE), Joan Josep Nuet i Pujals (IU), Gabriel Julio López López (UPyD) y Miguel Urbán Crespo (Podemos). Cuando les escuchabas, ¿creías algo de lo que decían?
Por la experiencia que tenemos con los políticos del estado español, no confío. Siempre que llegan al poder, cambian. Antes de llegar al gobierno siempre dicen “estamos con vosotros hasta la última gota”, y cuando llegan al gobierno cambian su postura y apoyan la ocupación marroquí. Como ha hecho el PP, como ha hecho el PSOE. Y espero que no lo hagan otros.
Llevas más de dos años sin ver a tu familia. ¿Confías en poder reunirte pronto con ella?
La verdad es que es muy duro obligarte a vivir en otro país que tú no quieres. Es muy duro vivir lejos de tu familia, de tu pueblo. Nunca pensé que llegaría a vivir en el exilio. Ni tampoco vivir con una cadena perpetua. Ni con la responsabilidad de llevar la voz de mis compañeros y mi pueblo que está sufriendo en la zona ocupada. Pero bueno, me ha tocado y tengo que hacerlo.
Es duro porque en estos dos años que llevo aquí en España he perdido personas. Murió mi abuela sin poder despedirme de ella, murió mi tía; he sido tío. Cambian muchas cosas y tú no puedes estar. Con todo, no sabes hasta cuándo va a seguir esto, pero espero que no sea mucho tiempo porque tengo muchas ganas de estar con la familia. Para cualquier persona es importante estar con la familia, pero para una sociedad como la saharaui es más todavía. No es como aquí, que se junta en Navidades o Semana Santa, allí pasamos casi todos los días.
Yo soy optimista. Tengo la esperanza de que seguramente, un día viviremos libremente en nuestro territorio. Espero que sea pronto, porque ya son muchos años de lucha, el pueblo saharaui está sufriendo y está dividido en dos partes. Espero que no se alargue mucho el conflicto.
Leí una noticia del diario Público que recogía declaraciones de jóvenes saharauis. Les preguntaba que cuál es la solución, y ellos decían que la única posible es la guerra…
Sinceramente, yo estoy en contra de la guerra. A quien benefician las guerras es a las empresas de armas. Es a países como Estados Unidos, Francia y otros países que fabrican armas.
A lo largo de la guerra que hemos vivido hemos sufrido mucho, hemos perdido a muchas personas. Yo, como joven que nació allí, siempre he vivido una resistencia pacífica. Desde 2005, desde que tenía 17 años, los niños juegan en estas ciudades donde está la resistencia pacífica y confío mucho en este tipo de resistencia, confío que vamos a conseguir nuestra independencia con la resistencia pacífica que hacemos en la zona ocupada.
En el año 2005 vimos por primera vez nuestra bandera saharaui. Nunca había visto una bandera de mi pueblo. Y en ese año conseguimos ver nuestra bandera. Pensamos que nuestra resistencia llegaría a la televisión, a los medios de comunicación. Hoy en día organizaciones, parlamentos, observadores, países, la UE hablan de la resistencia pacífica y de las violaciones de derechos humanos en el Sahara Occidental.
También entiendo a estos jóvenes. Tenemos personas en la zona ocupada que están llamando a la guerra. Es algo para nosotros muy preocupante, porque si volvemos a la guerra la responsable y la culpable de esta guerra va a ser la comunidad internacional: España, Francia, los países que apoyan la ocupación marroquí. Y la ONU, que no quiere organizar referéndum de autodeterminación. La MINURSO es la única misión de la ONU en el mundo que no protege los derechos humanos. Están en la zona ocupada tomando el té, tomando el sol. Y el pueblo saharaui sufre delante de las tropas de la ONU, mientras ellos disfrutan de nuestros recursos y del sol. Es una gran vergüenza.
¿Cómo es el día a día de una persona saharaui en los territorios ocupados?
Depende de cada saharaui. Hay gente que ha podido estudiar y que está estudiando. Hay gente que tiene trabajo. Pero lo más duro es ser activista en la zona ocupada. Desde que te levantas hasta que duermes, tu vida es el activismo, tu vida es la política, la lucha. Y eso es muy difícil. Incluso sufres porque en algún momento dado llegas a salir de casa y sabes que te van a detener este día, o que te van a torturar, y tú sales. Es muy duro ser activista en la zona ocupada. Puedes perder todo, por ejemplo tus estudios, como es mi caso y el caso de otros jóvenes. Puedes perder tu mano, tu ojo, tu pierna. Y puedes perder tu familia, como lo que está pasándome a mí. Y puedes perder tu vida, como les ha sucedido a muchos jóvenes.
Es duro también porque hay muchas familias que no tienen trabajo. Una de las políticas que lleva el gobierno marroquí es empobrecer a los saharauis para que se vayan del Sahara Occidental. Por esto hemos perdido a muchos jóvenes. Hablo de miles de jóvenes que murieron en las aguas entre Canarias y la zona ocupada, intentando llegar a las islas para buscar una vida mejor. Una de las estrategias de las muchas que lleva el ocupante marroquí es vaciar el territorio de jóvenes.
¿Cuál es el siguiente paso?
Cuando llegué a España me encontré con muchas asociaciones y gente que lucha contra la ocupación, pero muy poca gente sabe lo que está pasando en la zona ocupada. Desde entonces, tomé la decisión de viajar y hablar, hacer todo lo posible para que se reconozca la lucha que llevamos en la zona ocupada. Eso es lo que estoy haciendo desde hace años, viajando por todo el Estado y dando charlas en universidades, en parlamentos…dar charlas por distintas ciudades de España, y también buscar un apoyo político a mis compañeros y a la lucha pacífica. Mandar gente, periodistas y a personas a la zona ocupada. Mandar también a formadores de grupos y personas a la zona ocupada.
Desde la denegación, estoy notando los problemas para viajar. Me quitaron todos los papeles, ahora no tengo papeles. Sólo tengo tarjeta sanitaria, y con esa tarjeta no puedes coger aviones.
Cuando me pasó eso recordé la carta universal de derechos humanos, cuando dice que todas las personas tienen la libertad de movimiento. Todas estas cartas son mentiras que nos están vendiendo, diciendo que hay derechos, hay igualdad, hay democracia, etc. Aquí creo que no hay muchos derechos, incluso la población española sufre la política del gobierno porque hay más paro, peor educación, peor sanidad. Pero bueno, a ver si cambia.