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miércoles, 12 de febrero de 2020

Équipe Média, una agencia de prensa clandestina fundada en el 2009 por una veintena de jóvenes saharauis, se han erigido en la punta de lanza de quienes buscan romper el bloqueo informativo


Por XAVIER ALDEKOA | BANJUL (GAMBIA), ÁFRICA. CORRESPONSAL 12/02/2020. 
Équipe Média, una agencia de prensa clandestina fundada en el 2009 por una veintena de jóvenes saharauis, se han erigido en la punta de lanza de quienes buscan romper el bloqueo informativo en el Sahara ocupado. 
Marruecos usa nuevos métodos de represión para silenciar a periodistas del Sáhara OccidentalLa policía trata de humillar a activistas detenidas colgando fotos personales sacadas de su móvil.
La Vanguardia, en su edición de hoy miércoles 12/02/2020, publica un extenso reportaje sobre cómo Marruecos en la parte ocupada del Sahara Occidental intenta silenciar a los saharauis y en su lucha, desde las ciudades ocupadas. “Usan videocámaras viejas y teléfonos móviles para alzar la voz desde el desierto y gritar basta. Jugándose el tipo, graban las manifestaciones desde lugares escondidos y denuncian en las redes sociales los actos de represión policial marroquí. Cuando son descubiertos, pagan un alto precio: torturas, detenciones, acoso, calumnias, sabotajes tecnológicos y abultadas penas de cárcel. Los activistas del Équipe Média, una agencia de prensa clandestina fundada en el 2009 por una veintena de jóvenes saharauis, se han erigido en la punta de lanza de quienes buscan romper el bloqueo informativo que Marruecos ejerce en el Sáhara Occidental y que castiga a quien dispute su soberanía sobre el territorio.
En conversación telefónica con este diario, Ahmed Ettanji, presidente de Équipe Média, denuncia desde El Aaiún una atmósfera irrespirable. “Queremos explicar lo que nos están haciendo. Cualquier voz que reivindica los derechos del Sáhara es castigada y reprimida duramente. Hay una falta absoluta de libertad”.
La oenegé estadounidense Freedom House califica de “no libre” la situación en el Sáhara Occidental
Abandonado por España en 1975 tras más de un siglo de colonización y ocupado desde entonces por Marruecos, el Sáhara Occidental se ha convertido en un territorio sin medios libres, como denuncian organizaciones como Reporteros Sin Fronteras (RSF), que el año pasado publicó el primer estudio sobre el asunto, titulado Sáhara Occidental: un desierto para el periodismo . Pero la notable repercusión del trabajo de RSF no ha cambiado las cosas; al revés: periodistas y activistas saharauis en zona ocupada denuncian un recrudecimiento de los castigos por parte de Rabat. “Marruecos –explica Ettanji—, oficialmente ignoró el informe de RSF, pero en el terreno ha aumentado la represión. Nunca han parado, pero ahora hay incluso más presión, agresiones y detenciones”.
Edith R. Cachera, autora del informe, que es además corresponsal y relatora de RSF en España, señala un cambio de táctica de Marruecos para silenciar a quienes piden la autodeterminación del Sáhara Occidental, un territorio dividido entre las zonas ocupadas por Marruecos, las controladas por el Frente Polisario y los campamentos de refugiados de Tinduf (Argelia). Además de penas de cárcel, de varios años o cortas pero constantes, Cachera observa que las autoridades marroquíes han cambiado los métodos de represión hacia más ataques a nivel personal. “Marruecos ha pasado de castigar con la cárcel, algo que aún ocurre, a mancillar la vida privada, calumniar, sacar informaciones falsas en redes sociales y otro tipo de hostigamiento como hacer perder el trabajo al entorno de los periodistas saharauis, especialmente si son funcionarios, forzando su despido o boicoteando sus negocios”. En el caso de las mujeres activistas, denuncia que se han dado casos, también en zonas no saharauis, en que la policía ha publicado fotos personales extraídas de los móviles de las detenidas para calumniarlas en las redes sociales y ante su propia comunidad.
No es sólo RSF quien ha alzado la voz. La oenegé estadounidense Freedom House califica de “no libre” la situación en el Sáhara Occidental, con una puntuación de sólo 4 sobre 100 puntos, y denuncia que los medios y periodistas prosaharauis se enfrentan a “un hostigamiento constante”, “a la suspensión de su actividad” o “a posibles bloqueos”.
Las Naciones Unidas también han mostrado su preocupación ante la deriva marroquí. El pasado 7 de enero, el grupo de trabajo sobre detenciones arbitrarias de la ONU advirtió oficialmente a Marruecos por el encarcelamiento del periodista saharaui Ualid Batal. El documento de la ONU pedía una investigación de Marruecos ante la brutal detención hace menos de un año del activista, quien sufrió, según el texto, “una agresiva violencia policial y tortura” y fue “obligado a firmar confesiones posteriormente usadas contra él en el juicio”. En un vídeo grabado por otro activista en el momento de su captura se ve cómo varios hombres vestidos de civil sacan por la ventana de un coche al activista, le tiran al suelo y le propinan una tremenda paliza con palos, patadas y puñetazos. El noviembre pasado, Batal fue condenado a dos años de prisión acusado de “agredir a oficiales públicos y posesión de armas”.“

sábado, 30 de noviembre de 2019

La periodista saharaui Nazha El-Khalidi denuncia en las Juntas Generales de Bizkaia la represión y el bloqueo informativo en los territorios ocupados


La periodista y activista saharaui Nazha El-Khalidi fue detenida el 4 de diciembre de 2018 en El Aaiún ocupado cuando cubría una manifestación a favor de los derechos del pueblo saharaui y de una solución dialogada. Hoy, ha estado en las Juntas Generales de Bizkaia para denunciar el bloqueo informativo y la represión diaria en los territorios ocupados.
*Fuente: NAIZ. 29/11/2019
«La gente salió a la calle para manifestar su apoyo a la resolución del conflicto. Yo estaba grabando en la Avenida Smara. No llevaba ni cuatro minutos allí cuando me detuvieron, me golpearon y me llevaron a la fuerza a un coche de policía. Estuve en comisaría horas, sufriendo malos tratos y siendo interrogada». Es el relato de la periodista de RASD TV y miembro de Equipe Media Nazha El-Khalidi, detenida el 4 de diciembre de 2018 cuando cubría una manifestación convocada en el marco de la reanudación de las conversaciones entre el Frente Polisario y Marruecos en Ginebra.
En su visita hoy a las Juntas Generales de Bizkaia junto al delegado del Frente Polisario en la CAV, Abdullah Arabi, la saharaui residente en Euskal Herria Aichetu Yeslem Beissat e integrantes de Euskal Fondoa, El-Khalidi ha denunciado el bloqueo informativo que se vive en las zonas ocupadas y la constante violación de derechos humanos.
«Intentamos visibilizar las violaciones de derechos humanos en el Sahara Occidental y eso supone mucho riesgo para nuestra seguridad. Sufrimos detenciones, torturas. Nuestras familias son amenazadas, presionadas. El único delito que cometí fue grabar las cargas policiales contra saharauis y eso me puede costar de tres meses a dos años de cárcel. Pero lo tenemos que hacer para romper el bloqueo que impone Marruecos», remarca.
Asimismo, ha denunciado la militarización del territorio. «Lo único que les importa del Sahara es el territorio, no sus gentes ni los derechos humanos de quienes vivimos allí», ha concluido.

sábado, 23 de noviembre de 2019

Reporteros saharauis Equipe Media, premio Solidaridad 2019 en Estocolmo


*Fuente: Periodistas-es. Por Jesús Cabaleiro Larrán -23/11/2019
El colectivo de reporteros saharaui Equipe Media ha sido galardonado por la ONG sueca Afrika Grupperna (Grupos de África) con el premio Solidaridad 2019 “por su trabajo en documentar los abusos de los Derechos Humanos y difundirla en todo el mundo, para poner fin a la ocupación y mejorar las condiciones de vida del pueblo saharaui”.
Afrika Grupperna es una organización solidaria, con sede en Estocolmo, que colabora con organizaciones en Angola, Mozambique, Namibia, Sudáfrica y Zimbabue y apoya la lucha por la autodeterminación del Sahara Occidental.
Equipe Media, que cumple una década de existencia, ya fue galardonado el pasado mes de abril con el XII Premio de Periodismo Julio Anguita Parrado que entregó en Córdoba el Sindicato de Periodistas de Andalucía.
El Premio Internacional de Periodismo Julio Anguita Parrado vino a reconocer una trayectoria profesional brillante, comprometida con la defensa de los derechos humanos, de periodistas de cualquier nacionalidad, o bien de organizaciones o entidades periodísticas, que hayan trabajado en zonas en conflicto bélico.
Actualmente hay seis periodistas saharauis que se encuentran presos cumpliendo condenas en cárceles marroquíes: Abdellahi Lekhfaouni (cadena perpetua), Hassan Dah (25 años), Mohamed Lamin Haddi (25 años), El Bachir Khada (20 años), Mohamed Banbari (6 años) y Salah Labsir (4 años).
Equipe Media ha colaborado con el informe ‘Sáhara Occidental, un desierto para el periodismo’, elaborado por la sección española de Reporteros Sin Fronteras (RSF) el pasado mes de junio en Madrid, con la presencia de uno de sus fundadores, Ahmed Ettanji, y el pasado 21 de noviembre en Vitoria, previamente a la Conferencia Europea de Apoyo y Solidaridad con el Pueblo Saharaui (Eucoco).

miércoles, 9 de octubre de 2019

Condenado a seis años de prisión el periodista saharaui Oulid Salek Batal por supuesto “atentado contra la autoridad”


*Fuente: Equipe Media. 9 octubre 2019
El Tribunal de Apelaciones de El-Aaiun Ocupado ha dictado esta misma mañana una sentencia condenatoria contra el destacado periodista y activista por los derechos humanos Oualid Salek a seis años de prisión.
El pronunciamiento del tribunal que ha tenido lugar bajo un fuerte dispositivo policial, ha seguido los esquemas habituales de la judicatura marroquí a través de los cuales todo manifestante saharaui detenido por la policía es acusado con posterioridad de “asalto a funcionarios públicos, colocación de barricadas en vía pública y de lanzamiento de piedras a los agentes policiales”.
Según ha declarado un activista saharaui presente en el proceso, la fiscalía marroquí no ha aportado pruebas suficientes para verificar ninguno de los cargos a los que se enfrenta Oualid Salek, ni ha tenido en cuenta su profesión o su condición de defensor de los derechos humanos, hecho que contrasta enormemente con el veredicto final.
Cabe recordar que el mismo Oualid Salek ya pasó 14 meses en prisión como resultado de su detención al participar de una manifestación en el año 2016.
Rabat, 09/10/2019 (EFE).- Un periodista saharaui ha sido condenado hoy a seis años de cárcel por el Tribunal de Apelación de El Aaiún, en el Sáhara Occidental, por participar en altercados con la policía marroquí.
El periodista Oulid Salek Batal fue acusado de "montar barricadas en la vía pública que obstaculizaron el tráfico, ultraje a funcionarios públicos y posesión de armas", según informó hoy a Efe su abogado defensor, Lahbib Rguibi.
El letrado explicó que Batal fue arrestado el pasado mes de abril en Smara tras un altercado con la policía que había establecido un cerco en los alrededores de la casa de un activista saharaui para impedir a los militantes saharauis celebrar un acto tras su salida de la cárcel.
Batal también estaba acusado de participar en unas manifestaciones nocturnas en Smara en marzo de 2018 que degeneraron en unos disturbios que acabaron con un policía marroquí herido, añadió el abogado.
Durante su proceso, Batal denunció malos tratos por parte de la policía durante las manifestaciones y su arresto, al tiempo que negó todas las acusaciones que le fueron dirigidas, subrayó su abogado defensor.
El pasado mes de septiembre nueve independentistas saharauis fueron condenados a penas de entre un año y dos años y medio de cárcel por un tribunal marroquí en El Aaiún por su implicación en disturbios registrados el pasado mes de julio. EFE

lunes, 9 de septiembre de 2019

Nueva prohibición en Líbano de la proyección del documental "3 Cámaras Robadas" sobre territorios saharauis ocupados


Informa Equipe Media. 8 de septiembre de 2019
El Líbano prohíbe por segunda vez que se proyecte el documental "3 Cámaras Robadas" en el Festival de Cine Independiente del Líbano.
El jueves 5 de septiembre, el Comité de Películas en el Líbano recomendó prohibir la publicación del documental "3 Cámaras Robadas" sin revelar las razones reales detrás de la prohibición.
Se esperaba que la película, la cual documenta sobre la experiencia de "Equipe Media" para romper el bloqueo informativo en el Sáhara Occidental, se proyectara en el Festival de Cine Independiente del Líbano, que se inaugurará el jueves.
El director del festival Gauthier Charbel, dijo que existía la posibilidad de organizar un taller y una reunión sobre la película, aunque estaba oficialmente prohibida.
Esta es la segunda vez que actores influyentes en el Líbano intervienen a favor del Reino de Marruecos y sus aliados para impedir la película, que expone el comportamiento y los métodos de la ocupación marroquí para callar la voz del pueblo saharaui en los territorios ocupados.

sábado, 3 de agosto de 2019

Sáhara, una cárcel sin barrotes

Marruecos ha expulsado este año a 19 españoles del Sahara por motivos políticos. No quiere periodistas ni observadores. La censura oculta las torturas, palizas y detenciones arbitrarias que sufre la población saharaui
ANA CORTÉS. Sábado, 3 agosto 2019
Las motocicletas se esquivan como pueden en las calles abarrotadas de El Aaiún nocturno. A orillas del océano Atlántico, la capital del Sahara Occidental duerme hasta que cae la noche y baja la temperatura. El bullicio que domina los restaurantes no se concibe por el día, cuando la mayoría de adultos cumple con su jornada laboral. Sin embargo, existe un grupo de ciudadanos que descansa por el día y se moviliza por la noche. Las casas familiares en las que se dan cita se han convertido en refugios contra las intervenciones policiales. Bajo techo y en la clandestinidad, la comunidad saharaui se organiza para que su identidad sobreviva a las vejaciones.
En 1975, Marruecos invadió la entonces provincia española con la Marcha Verde y estalló una guerra sin cuartel contra el Frente Polisario. La expansión, que incluía Ceuta y Melilla, se enmarcó en el sueño del 'Gran Marruecos'. Los niveles de violencia siguen intactos en la actualidad. Un combinado de torturas descabelladas, penas de cárcel desorbitadas, prohibiciones de moverse libremente y el muro minado convierten al Sahara en un correccional a cielo abierto.
Las organizaciones saharauis de derechos humanos combaten pacíficamente por el referéndum de independencia. Una votación reconocida por las Naciones Unidas y que fue prometida por España cuando ejercía como potencia administradora de su entonces colonia. Los colectivos están vigilados constantemente por las autoridades marroquíes y la violencia es su herramienta para disuadir sus protestas o asambleas. Sus acciones quieren evitar la censura. Denuncian la brutalidad policial incluso ante agentes de la MINURSO, la Misión de Naciones Unidas para el referendo.
El bloqueo mediático es total y ya se cuentan 19 españoles expulsados del territorio en lo que va de año. Sus intenciones políticas fueron la causa. Diez de ellos eran juristas que acudían como observadores internacionales a diversos juicios que se desarrollaban contra activistas locales. Reporteros sin Fronteras (RSF) denuncia frecuentemente que Rabat obstaculiza deliberadamente el trabajo de los periodistas. Consideran que informar en el Sahara es un inconveniente crítico. Dos profesionales españolas fueron forzadas a abandonar El Aaiún en los pasados meses de febrero y junio. Una muestra de la inexistente libertad de prensa que padece el Sahara Occidental. Las expulsiones suelen ser poco difundidas en los medios españoles, y tampoco se aprecia interés por el seguimiento del conflicto.
Polizones en el Sahara
Patricia e Irati inauguraron la serie de expulsiones a principios de enero. Fueron acusadas de promover la independencia de la región. Les siguió el jurista aragonés Luis Mangrane, interceptado tras aterrizar en El Aiaún y a quien se prohibió la entrada por ser «una persona non grata para Marruecos». Ni siquiera llegó a salir del aeropuerto.
En febrero, tres activistas navarros fueron expulsados tras permanecer varios días en El Aaiún. María, Iratxo y Alberto, miembros de la Asociación Navarra de Amigos del Sahara, conversaron con la comunidad de forma clandestina durante su estancia. Su relato de la expulsión coincide con el patrón habitual en estas circunstancias. Fueron vigilados por la Policía y los servicios de inteligencia, detenidos y agredidos durante los interrogatorios. Finalmente, viajaron hasta la urbe marroquí más cercana, Agadir, donde nadie habla de la represión y el turismo hace caja.
«Cada país tiene sus límites», sentenciaba un agente de Policía con cigarrillo en la boca durante el interrogatorio a esta redactora, quien fue expulsada semanas más tarde. Para los cuerpos de seguridad de Rabat, reunir información política en el Sahara rompe todas las reglas. En marzo, se siguió el mismo procedimiento con una joven gallega y en abril se produjo la sexta salida forzosa. Se trataba de dos activistas vascas que se habían reunido con militantes saharauis. Las personas con las que se encontraron fueron golpeadas, según el medio local 'Equipe Media'. A mediados de mayo les tocó el turno a cinco abogados españoles que llegaron a El Aaiún para asistir al juicio de Nazha El Khalidi. Fueron retenidos en el aeropuerto de la capital y después trasladados al de Casablanca. Un mes más tarde expulsaron a Judith Prat, fotoperiodista oscense premiada a escala internacional. La Policía marroquí fue a buscarla dos horas después de recalar en la zona. De nuevo en junio, tres observadores del Consejo General de la Abogacía fueron obligados a volver a España nada más aterrizar.
El singular urbanismo de las casas saharauis suele sorprender al viajero que las visita por vez primera. Las ventanas de los inmuebles pueden contarse con los dedos de una mano y los muros de las azoteas llegan a medir dos metros de alto sin apenas vanos. La comunidad sólo se siente libre a cubierto, entre paredones de hormigón.
Las aguas del Sahara Occidental son las más ricas del Norte de África, pero son explotadas por terceros sin permiso de la RASD (República Árabe Saharaui Democrática).
España encontró ese año el primer yacimiento de fosfatos en el territorio. La abundancia de estas sales lo vuelve esencial en el mercado de este material.
Historia de una invasión
En 1965 el Sahara Occidental es calificado territorio no autónomo por la ONU y se inicia el proceso de descolonización. Como potencia administradora, España se comprometió a celebrar un referéndum de independencia con los allí censados, los locales. No obstante, firmó en 1975 los Acuerdos de Madrid con Marruecos y Mauritania, en los que se establecía una administración tripartita temporal, inválida según el Derecho internacional.
La región saharaui fue dividida de norte a sur con un muro minado. Oculta entre 10 y 40 millones de minas terrestres, según la ONU. Las costas, las ciudades principales y los yacimientos de fosfatos quedan al oeste del muro, bajo poder marroquí. Al este se constituyó la República Árabe Saharaui Democrática (RASD). Una zona liberada, pero yerma y desértica.
Es el año en que España abandona el territorio debido a la inestabilidad que provocó la Marcha Verde y la muerte del dictador. Marruecos asaltó el territorio en el verano del 75 con civiles escoltados por agentes armados. La ONU condenó la ocupación y pidió la retirada inmediata de la población marroquí. Según la legislación internacional, España es aún la responsable de proteger al pueblo saharaui.
Demografía y desempleo
El Sahara, cuyo tamaño supera al de Reino Unido en veinte kilómetros cuadrados, alberga a 566.000 personas. Se estima que sólo el 20% son saharauis, pues en la guerra gran parte se refugió en Argelia.
Según cifras oficiales, cuatro de cada diez jóvenes en entornos urbanos están en el paro. A esta coyuntura se suma que el origen saharaui suele ser una traba laboral.
Última víctima mortal
Una estudiante saharaui de 24 años fue atropellada por vehículos antidisturbios marroquíes el pasado sábado en El Aaiún. Todo ocurrió cuando salía del instituto y cruzaba una vía atestada de manifestantes.
Pese a sus méritos, Mohammed Mayara engrosa la lista de parados saharauis desde hace diez años. A sus 44, es uno de los activistas más acosados por las autoridades marroquíes. Desde que era joven, motivado por el asesinato de su padre durante la Marcha Verde (la invasión marroquí del Sahara español), se convirtió en un diligente defensor de los derechos humanos. A su progenitor se lo llevaron a comisaría en su ciudad natal, Tan Tan, y no regresó. Está oficialmente desaparecido, porque no se ha encontrado su cuerpo.
Fue profesor de Historia en aulas de secundaria a finales de los 90. Perdió su puesto seis años más tarde porque no explicaba «la propaganda marroquí». Una de las consignas que el régimen de Rabat enseña en sus libros de texto y que justifica la ocupación es que el Sahara Occidental tenía conexiones históricas y geográficas con Marruecos. Como historiador, Mayara asegura que no es cierto y lanza una simple pregunta: «Si el Sahara fuese o hubiese sido en algún tiempo de Marruecos, ¿por qué en un primer momento se dividió el pastel con Mauritania?». La soberanía marroquí no es reconocida por ningún Estado ni organización internacional. Sin embargo, la ONU tampoco considera la región como país. El resultado es que el Sahara es el último territorio de África por descolonizar.
Con serenidad y dulzura, la voz de Mayara atrapa al espectador en el cortometraje 'Tres cámaras robadas'. Las imágenes muestran protestas pacíficas en El Aaiún y su disolución por las autoridades marroquíes. La fuerza bruta es la protagonista. La mayor parte de los participantes son mujeres, pues, gracias al movimiento feminista, la detención de una de ellas genera más controversia que la de un hombre. Todas las tomas están grabadas desde las azoteas de las casas. También denuncia que la seguridad marroquí requisa las cámaras en las manifestaciones y las usa para filmar a sus dueños en otras revueltas. Cuando era niño tuvo que enfrentarse a insultos y burlas en la escuela. Como adulto, encara palizas y detenciones. La última fue en el aeropuerto de la capital, al regresar de los campos de refugiados de Tinduf, en Argelia. La agresión ha sido denunciada por la Organización Mundial Contra la Tortura.
Los tribunales de El Aaiún condenaron a Nazha El Khalidi con una multa de casi 400 euros por ejercer como reportera sin la autorización estatal. El Khalidi es una ciudadana saharaui de 27 años que se convirtió en periodista para contar la situación de su pueblo. La vista se celebró en junio y se enfrentaba a una posible pena de hasta dos años de prisión. Los hechos tuvieron lugar en diciembre del año pasado y fue detenida cuando emitía una manifestación en directo a través de sus redes sociales. En el vídeo, de cuatro minutos, se observa una protesta pacífica repleta de mujeres. En los últimos segundos, un policía la persigue y se abalanza sobre ella cortando la emisión.
Habla de «un día en el infierno» para referirse a su primera tortura. Tenía 13 años. Participaba en una concentración contra la soberanía marroquí en las calles de la capital cuando comenzaron las cargas policiales. «Pedí ayuda en una casa que tenía la puerta abierta y estuve segura hasta que las autoridades empezaron a registrar los edificios», recuerda. Los agentes sacaron a decenas de personas de sus viviendas y buscaron entre ellas a los manifestantes. «Aprovecharon para lanzar televisores, vajillas y comida por las ventanas», relata. Nazha fue localizada rápidamente y la colocaron en fila con el resto de mujeres sospechosas. «Nos amenazaron con violarnos y nos dijeron los objetos que utilizarían», asegura. Llegaron los golpes y los jirones de ropa en plena calle. Muchas quedaron desprovistas de su melfa y todas ellas fueron trasladadas a un cuartel. Esposada y con los ojos vendados, lloró toda la noche sentada sobre un suelo mojado. «Quien se puso detrás me preguntaba y, si no contestaba lo que ellos querían oír, me abofeteaban», prosigue. A su edad, ni siquiera entendió cada uno de los insultos que escuchó.
Su familia está dividida por el muro minado. La mayor parte de sus tíos viven en los campos de refugiados de Tinduf, donde la comunidad se mantiene gracias a la ayuda humanitaria internacional. De sus familiares en El Aaiún, nadie trabaja. Sus ocho hermanos han sido torturados y uno de ellos también pasó año y medio en prisión por manifestarse.

El rostro más conocido de la revolución dicta su sentencia: «He sacrificado todo en la vida». Aminetu Haidar llegó a las televisiones en 2009 por su huelga de hambre en el aeropuerto de Lanzarote tras ser expulsada del Sahara Occidental. Para regresar debía pedir disculpas al rey Mohammed VI y anunciar públicamente que era marroquí. Se levantó el veto después de 32 días.
A los 20 años fue encarcelada en una de las prisiones secretas marroquíes por manifestarse a favor de la autodeterminación. No se presentaron cargos contra ella, ni se celebró un juicio; pero pasó cuatro años retenida y con los ojos vendados. Vivió hacinada con una decena de mujeres más en un pequeño habitáculo. «El techo era de chapa y el calor, insoportable; sobre todo, cuando dormíamos. Era una lata de sardinas», cuenta.
Su familia nunca conoció su paradero. Por aquel entonces, en pleno conflicto armado, era la actuación habitual de Marruecos y el Frente Polisario. El alto el fuego de 1991 supuso la liberación de los presos de ambos bandos. Recuerda con mucho dolor varios episodios que sufrieron sus compañeros. «Mohamed Jalil Ayach tendría más o menos mi edad cuando lo encontré muerto en los baños, era un niño», dice. Su delito fue no reconocer al entonces ocupante del trono, Hassan II, como su rey. En el patio practicaban 'El avión' o 'El pollo'. Los agentes ataban los pies de los reclusos a una grúa y le hacían girar con ella. «Se lo hicieron al que sería el padre de mis hijos», explica pausadamente.
Aminetu abandonó sus estudios, pero preside el Colectivo Saharaui de los Derechos Humanos. En enero, recibió a una delegación política interesada en la autodeterminación del Sahara, visitas que se suceden con frecuencia. Se les prohibió la salida de la ciudad y fue agredida ante agentes de la MINURSO (la Misión de Naciones Unidas para el referéndum en el Sahara Occidental). A su juicio, no tiene sentido el trabajo de la ONU en el Sahara. Para Aminetu, el conflicto no se ha resuelto todavía porque «la comunidad internacional no tiene voluntad política». Ella se define libre cuando llega al desierto, donde se evade de la atenta mirada de los centinelas que vigilan su casa día y noche.
Cuando era más joven, Ahmed Ettanji temía a la Policía. Había oído muchas historias sobre las comisarías de El Aaiún. A sus 30 años, no duda en responder a las provocaciones. «Cuando los agentes me amenazan con llevarme a una, insisto en que lo hagan; perdí el miedo cuando fui torturado por primera vez», asegura tranquilo.
Cada noche que pasó retenido llenaba su estómago con un mendrugo de pan. «Me daban lo justo para que no me desmayara», recuerda. Ettanji permaneció cuatro días en un centro policial de la capital, sometido a interrogatorios constantes. Su familia desconocía su paradero. De nuevo, los ojos vendados. Atado de pies y manos, obligado a golpes a quedarse quieto. También estuvo mucho tiempo desnudo. Cuando pensaba que no había nadie, movía el cuerpo y sentía los puños por todas partes. No sabía cuántos hombres había en la celda, pero siempre solía haber vigilancia. Ettanji se ha encontrado en numerosas ocasiones con los policías que lo torturaron. No los identifica por sus rostros, pero sus voces se le quedaron grabadas.
Ahmed fue cuestionado por su papel en organizaciones que apoyan la independencia. A la Policía le interesaba cómo contactaban, sus puntos de reunión y nombres completos. Por aquel entonces formaba parte de un colectivo que repartía folletos sobre la causa saharaui y coordinaba protestas. Suele viajar por Europa, especialmente por España, para informar sobre el sufrimiento en su hogar. Este año ha organizado entrevistas y conferencias en Madrid, Pamplona, Valencia o Vitoria. «No me planteo vivir aquí -confiesa-, el trabajo está en las zonas ocupadas». Quiere dejar un legado a las generaciones futuras por medio de la lucha pacífica.
Domina el castellano, pues estudió Filología Española en la Universidad de Agadir. En el Sahara no hay ningún centro de estudios superiores, el más cercano de la capital está allí, a 640 kilómetros. Esto favorece la diáspora del pueblo. Ettanji nunca ha trabajado, aunque es licenciado y habla tres idiomas con fluidez. Con triste calma, habla de su vida plagada de marginaciones. Lo que más le pesa es sentirse sitiado y la sensación constante de ser perseguido.

martes, 23 de julio de 2019

Nazha El Khalidi y Ahmed Ettanji, periodistas: “El Sahara Occidental es una cárcel sin rejas”

*Fuente: CuartoPoder. María F. Sánchez. 23 de julio de 2019
Más de 40 años después de ser ocupado por Marruecos, el Sahara Occidental es uno de los territorios con menos calidad democrática del planeta, según Freedom House. Muchos de los saharauis que viven allí continúan un activismo pacífico por su autodeterminación que pagan caro. El episodio trágico más reciente se produjo el viernes, cuando la represión de las autoridades marroquíes sobre los saharauis que celebraban la victoria de Argelia sobre Senegal en un partido de fútbol culminó en el atropello mortal de una joven saharaui por un vehículo de la Policía marroquí.
Ahmed Ettanji (30 años) es cofundador de Équipe Media, un grupo de periodistas locales que se creó hace una década para informar sobre lo que ocurre en este "agujero negro informativo", tal y como lo ha definido recientemente Reporteros Sin Fronteras (RSF) en un informe. A menudo la única información que llega que sale de los territorios ocupados es la que ellos proporcionan. El joven saharaui ha visitado recientemente España junto a otra activista del colectivo, Nazha El Khalidi (27 años), quien fue multada por Marruecos a principios de este mes por cubrir una manifestación. Conversamos con ambos sobre la situación del Sahara Occidental y los obstáculos que encuentran a la hora de ejercer su labor.
– El viernes una celebración por la final de la Copa de África en el Sahara Occidental acabó en tragedia, con la muerte de una joven saharaui de 23 años de edad. ¿Pueden decirnos que ocurrió?
Ettanji: Después de la victoria de Argelia en la Copa de África la noche del viernes, los saharauis salieron a las calles para celebrarlo, sobre todo en Smara, la avenida principal de la ciudad de El Aaiún. Como estaba previsto, había un despliegue policial muy fuerte. Intentaron a prohibir las marchas que los saharauis empezaron a hacer. Algunas se quedaron en la avenida Smara, pero la chispa incendió todo El Aaiun. Se levantaron banderas de la República Árabe Saharaui Democrática (RASD) y se gritaron consignas políticas. Las fuerzas de ocupación utilizaron cañones de agua, balas de goma, porras y palos contra los saharauis. Atropellaron a la chica saharaui que murió, Sabah Ozman Hameida.
– ¿Cuál es ahora mismo la situación en los territorios ocupados? ¿Se sabe cuántos heridos hay y cuántas detenciones se han producido?
E: No tenemos una cifra definitiva de heridos, pero hay más de 100. Por la noche allanaron a muchas casas y detuvieron a muchos saharauis. Al día siguiente siguió una ola de detenciones, con allanamientos de más casas. No sabemos cuántos detenidos hay, pero sabemos que muchos son menores de edad. Hasta ahora se han estado produciendo detenciones.
"No sabemos cuántos detenidos hay, pero muchos son menores de edad"
– ¿Esta represión es cotidiana? ¿Cómo es el día a día en el Sahara Occidental?
E: Puedo decir, en pocas palabras, que el Sahara Occidental es una cárcel sin rejas... Es una cárcel donde estamos vigilados, asfixiados por la policía y los militares. No tenemos derecho a movernos ni a manifestarnos y los saharauis estamos muy marginados. Incluso los marroquíes están intentando eliminar la identidad saharaui y todo lo relacionado con nosotros.
– Y sobre esta situación apenas nos llega información. ¿Por esto surge Équipe Media?
E: En el Sahara Occidental vivimos bajo un bloqueo militar e informativo. Los marroquíes no dejan entrar a los periodistas ni a los observadores. Debido a que el Sahara Occidental es un agujero negro, en 2009 un grupo de periodistas decidió crear la organización de Équipe Media. El objetivo era romper el bloqueo informativo occidental y, además de eso, ofrecer fotos, vídeos e investigaciones para las organizaciones internacionales y los medios de comunicación que tienen interés en el territorio. También desmentir la propaganda marroquí, que dice que los saharauis tienen garantizados todos los derechos. Eso es mentira porque en el Sahara Occidental no existe ningún derecho fundamental. Desde entonces hasta ahora estamos trabajando rompiendo barreras y abriendo caminos para mostrar al mundo lo que está pasando.
– Los periodistas y activistas que están intentando reportar lo que allí ocurre, ¿a qué tipo de represión se enfrentan?
E: Es aún más complicado, porque Marruecos no quiere que salga información desde el territorio. Nosotros desafiamos a las fuerzas de ocupación y sacamos estas informaciones. Por eso, la represión está aumentando muchísimo contra los periodistas como el caso de Nazha, tambien de Walid Batal, otro periodista que está en la cárcel ahora mismo.
– Usted mismo ha estado detenido en varias ocasiones. ¿Cómo es una cárcel marroquí para un saharaui?
E: Estar en la cárcel significa entrar en un laberinto. No sabes si vas a salir o vas a entrar. Cuando se produce la detención suele ser en la calle, sin ningún aviso. De repente, te ponen una venda en los ojos, te llevan, no sabes a donde, te torturan, te maltratan, con el propósito de aterrorizarte o sacarte información. Utilizan muchos tipos de tortura y de malos tratos. Mientras tanto, la familia no sabe dónde estás.
– Hemos pasado de un Gobierno del PP a un gobierno del PSOE en España. ¿Se ha notado algo el cambio en el Sahara?
E: Desde que comenzó la democracia, entre comillas, los gobiernos de España no han hecho nada por el Sahara. Al revés, han apoyado a Marruecos y violado el derecho internacional y sus obligaciones con Naciones Unidas, que tienen que descolonizar el territorio y además violaron las leyes internas de España. La Audiencia Nacional ha sacado sentencias en las que dice que España tiene que responder a sus obligaciones jurídicas en su colonia porque no descolonizó el territorio. Esperamos que haya un cambio político en España que, primero, beneficie a España y después a los saharauis, porque estos son víctimas de la abogacía que hace España por Marruecos. España y Francia hoy en día son abogados de un torturador.
"Los saharauis son víctimas de la abogacía que hace España por Marruecos"
– Nazha, usted ha enfrentado recientemente un juicio por grabar una manifestación sin tener el título académico de periodista. ¿Cómo fue su detención?
N: El 4 de diciembre estaba previsto organizar una manifestación en El Aaiún ocupado por el motivo de las conversaciones entre el Frente Polisario y Marruecos. Había un despliegue militar y policial muy grande. Estaba grabando un vídeo para Facebook y me detuvieron cuando no llevaba ni cuatro minutos. Llegaron cuatro policías vestidos de paisano y me confiscaron el móvil, me golpearon, y cuando protesté, me llevaron a la comisaria. Estuve cuatro horas bajo interrogación, malos tratos y amenazas.
– ¿Cómo calificaría el juicio al que se ha enfrentado recientemente, en el que ha sido condenada a pagar una multa de 4.000 dirhams --unos 400 euros?
N: Es un juicio-farsa porque cuando me detuvieron, me robaron el móvil y no me han dado ninguna justificación de por qué me lo robaron. Salí sin cargos y en marzo me acusaron con cargos. Después empezó el juicio, dijeron que era público y era mentira porque expulsaron a todos los observadores que intentaron acudir al juicio y además los saharauis que intentaron acudir al juicio fueron agredidos y les prohibieron entrar. Para mí es un juicio injusto.
– El pueblo saharaui lleva décadas practicando una resistencia pacífica, ¿qué situación viven allí las generaciones más jóvenes y cuál es su actitud ante el conflicto?
N: Hay muchos jóvenes frustrados. En los campamentos de refugiados la naturaleza es muy dura. Viven lejos de su tierra y gracias a la ayuda humanitaria. Nosotros, en los territorios ocupados, vivimos un saqueo diario de los territorios naturales y represión. La causa de todo esto es la ocupación. Marruecos ocupa nuestro territorio, pero nos reprime. No nos trata como seres humanos, no nos garantiza ningún derecho: ni educación ni sanidad ni vivienda. En los territorios ocupados, ves a muchos jóvenes que no hacen nada durante el día y hacen mucha vida por la noche porque no tienen nada que hacer bajo la ocupación.
Marruecos expolia los recursos naturales, y paga a los lobbies y estados que son sus aliados. También mantiene a los colonos y al Ejército para perpetuar la colonización. Eso ha llevado a muchos jóvenes a reivindicar la lucha armada, pero a pesar de eso, nosotros nos mantenemos pacíficos. Por la mañana, un torturador te agrede en una manifestación en la calle, por la tarde, lo ves en el mercado, y no lo atacas porque crees en la lucha pacífica.

lunes, 22 de julio de 2019

Las fuerzas de ocupación marroquíes practican redadas, detenciones y allanamientos contra la población Saharaui tras las manifestaciones pacíficas del pasado viernes


*Fuente: Equipe Media. 21 de julio de 2019
La población de El-Aaiún Ocupado, capital del Sáhara Occidental, vive un grave episodio de represión, persecución y detenciones arbitrarias por parte de las fuerzas armadas marroquíes desde la noche del pasado 19 de julio cuando, de forma espontánea y a modo de celebración del triunfo de la selección argelina sobre la senegalesa en la final de la copa de África, centenares de saharauis salieron a las calles de la ciudad a manifestarse contra el régimen marroquí
Los afectados han declarado a miembros de Equipe Media que los agentes han entrado en sus hogares destruyendo a su paso todas sus pertenencias, ejerciendo violencia física indiscriminada contra todo saharaui presente y apropiándose de todos sus menesteres de valor. Por otro lado, los mismos testigos han asegurado que la intención principal de las policías es sembrar el terror entre los saharauis y amedrentarles así ante hipotéticos futuros actos de protesta
Estás detenciones forman parte de un plan mayor que involucra a los medios de comunicación locales alineados con los intereses de Marruecos en la región a los que se achaca el papel de señalizadores, pues han sido sus publicaciones las que han dirigido los allanamientos y las detenciones de jóvenes saharauis
Entre las casas que fueron allanadas por las fuerzas de ocupación en busca de sus hijos, se contabilizan las de la familia de los activistas Mustafa Labres, Kaziza, Moussaoui, Noumria y Gargar. En el caso de la casa de la familia AbaHamed, el allanamiento resultó con la detención de su hijo menor Khalil Aarbi
Equipe Media seguirá informando de forma tan inmediata como sea posible de nuevas detención y/o allanamiento
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Secuestran a la activista saharaui Khadija Hassana Burial
Equipe Media. 21.07.2019
Las fuerzas de ocupación allanaron la madrugada del domingo la casa de la familia del preso de Gdeim Izik Mohamed Hassana Burial. Destruyeron enseres de casa. Metieron terror en la madre del preso y los niños. Después detuvieron a la madre Khadija Hassana Burial, ahora se encuentra en un paradero desconocido.
La detenida tiene 34 años y 3 niños.

domingo, 21 de julio de 2019

Cantabria por el Sáhara y Alouda condenan el asesinato de una joven saharaui por Marruecos


La celebración de una victoria futbolística generó una reacción represiva con detenciones y redadas
Cantabria por el Sáhara y Alouda Cantabria condenan el asesinato de la joven saharaui Sabah Otman Hameida «Njourni» por las fuerzas de ocupación marroquíes.
La joven falleció el pasado 19 de julio al ser arrollada por vehículos policiales que embistieron a una multitud que celebraba el triunfo de Argelia en la Copa de África de fútbol. Al menos otros dos jóvenes resultaron heridos de gravedad
Según relatan estas asociaciones, los actos preparados en el Sáhara Occidental ocupado para celebrar su pase a los cuartos de final, incluidos colonos marroquíes vestidos con indumentaria saharaui, se quedaron en agua de borrajas el pasado 5 de julio, al no ser capaz la selección marroquí, una de las favoritas para el triunfo final en el campeonato, de superar en la tanda de penaltis a la modestísima selección del occidente africano.
«A la frustración marroquí se unía la alegría contenida de la población saharaui por la derrota del ocupante y la más declarada por la presencia de Argelia, el país de acogida del exilio saharaui, en la final del campeonato», de modo que «con estos antecedentes, la final entre Argelia y Senegal, se presumía tensa en las ciudades saharauis bajo ocupación marroquí»-
Según informa la agencia Equipe Media, en las horas previas a la final, celebrada en El Cairo a las 21:00 del pasado viernes, 19 de julio, “las fuerzas represoras marroquíes ocuparon con vehículos militares la mayoría de las grandes vías de El Aaiún. Entre los vehículos se contabilizaron cisternas de lanzamiento de agua a presión, coches de policía y camiones militares, que se situaron estratégicamente alrededor de la cafetería donde se concentraba la mayor parte de los saharauis que disfrutaban de la fiesta grande del fútbol africano”.
A la conclusión del partido, cientos de saharauis salieron a las calles de El Aaiun a festejar la victoria de Argelia, en un acto que tenía mucha más carga política que deportiva.
En ese contexto, el grito “¡un, deux, trois, vive l’Algérie!” de cientos de gargantas saharauis, iba mucho más allá de una simple manifestación de alegría por el triunfo de una selección de fútbol que, al fin y al cabo tampoco es la suya, aunque sí la del país que les acoge desde 1975 y que les viene prestando apoyo decidido desde entonces.
«Y ese grito fue el detonante para la carga de las fuerzas de ocupación marroquíes que utilizaron para ello una fuerza desproporcionada, con el uso de cañones de agua a presión, balas de gomas y vehículos que embestían contra la multitud, causando la muerte por atropello de la joven saharaui Sabah Otman Hameida «Njourni» y heridas de gravedad a Otman Cheikh Saffar y Ahmed al-Rugaibi», continúan.
Además, según informa igualmente EM, “decenas de personas fueron detenidas durante la carga sin que, hasta el momento, se conozcan detalles sobre su estado de salud o de su paradero”.
Ante estos hechos, Cantabria por el Sáhara y Alouda Cantabria condenan «enérgicamente» el asesinato, así como la «infinidad» de heridos,  dos de ellos graves, causados por su desproporcionada y violenta intervención contra la población saharaui que celebraba la victoria de Argelia en la Copa de África de fútbol la noche del pasado viernes, 19 de julio.
También critican el uso del término “muerte accidental” utilizado por la agencia oficial marroquí (MAP) y replicada por algunos medios de comunicación, «ya que la represión ejercida por las fuerzas de ocupación marroquíes no tiene nada de accidental y sí de sistemática».
Además, cuestionan el tratamiento informativo dado a estos hechos por «algunos medios de comunicación que han optado por la versión de la agencia de prensa oficial marroquí (MAP) o directamente por el silencio más absoluto».
Y exigen al Gobierno de España que intervenga ante el Reino de Marruecos solicitando una investigación ·veraz y objetiva· sobre la intervención de las fuerzas marroquíes que finalizaron con la muerte de la joven saharaui y con un elevado número de heridos, algunos de gravedad.
Asimismo, piden al Gobierno de España la paralización de la venta a Marruecos de armamento y material antidisturbios susceptible de ser utilizado en actuaciones represivas contra la población civil saharaui, y urgen la ONU, a la UE y especialmente a los gobiernos de España y Francia, «ambos con una gran responsabilidad en el conflicto que mantiene al pueblo saharaui en el exilio o bajo la ocupación marroquí», a que intervengan decididamente para hacer respetar la Declaración Universal de los Derechos Humano, dotando a la MINURSO de competencias en esta materia, y para hacer cumplir las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU encaminadas a la celebración del referéndum de autodeterminación.
Del mismo modo, solicitan  a ayuntamientos, parlamentos, gobiernos autonómicos y otras instituciones públicas que a lo largo del verano han recibido o van a recibir a los niños y niñas saharauis del programa Vacaciones en Paz, que condenen públicamente la violenta represión ejercida contra la población saharaui residente en el Sáhara Occidental Ocupado por Marruecos.
EQUIPE MEDIA DENUNCIA PERSECUCIONES Y DETENCIONES
Sobre el terreno, la agencia Equipe Media, que estuvo hace meses en La Vorágine, detalla cómo la población de El-Aaiún Ocupado, capital del Sáhara Occidental, vive un grave episodio de represión, persecución y detenciones arbitrarias por parte de las fuerzas armadas marroquíes desde la noche del pasado 19 de julio.
Los afectados han declarado a miembros de Equipe Media que «los agentes han entrado en sus hogares destruyendo a su paso todas sus pertenencias, ejerciendo violencia física indiscriminada contra todo saharaui presente y apropiándose de todos sus menesteres de valor».
Por otro lado, los mismos testigos han asegurado que «la intención principal de las policías es sembrar el terror entre los saharauis y amedrentarles así ante hipotéticos futuros actos de protesta».
Entre las casas que fueron allanadas por las fuerzas de ocupación en busca de sus hijos, se contabilizan las de la familia de los activistas Mustafa Labres, Kaziza, Moussaoui, Noumria y Gargar. En el caso de la casa de la familia AbaHamed, el allanamiento resultó con la detención de su hijo menor Khalil Aarbi.

lunes, 8 de julio de 2019

Tribunal marroquí condena periodista saharaui Nazha El Khalidi a multa de 400 euros sin cárcel


Rabat, 8/07/2019 (EFE).- El Tribunal de Primera Instancia de El Aaiún condenó hoy a la periodista saharaui Nazha El Khalidi, miembro del colectivo de la información Équipe Média, a una multa de 4.000 dirhams (unos 400 euros), pero no a una pena de cárcel a la que se arriesgaba por el delito de "usurpación de funciones".
El tribunal marroquí comunicó esta tarde un resumen de la sentencia en su página web, en la que añadió que la acusada podrá recuperar al final de todo el proceso judicial el teléfono que le fue confiscado mientras grababa una manifestación y la transmitía en directo por Facebook el pasado 4 de diciembre.
La acusada se encontraba en España, concretamente en San Sebastián, desde donde dijo a Efe que asume "los riesgos de ser periodista en El Aaiún", la capital del Sáhara Occidental, y dijo que volverá en unos pocos días a su ciudad.

viernes, 28 de junio de 2019

Las autoridades de ocupación tratan de impedir a los saharauis la oración del funeral por el difunto Said Uld Lili, el rapero saharaui Flitox


*Fuente: Equipe Media. 28 de junio de 2019
Las autoridades de ocupación marroquíes han prohibido a una multitud de saharauis celebrar la oración del funeral por el rapero saharaui Said Uld Lili “Flitox”, debido, según el ocupante, a estar situados frente a la sede de la MINURSO en El Aaiun ocupado.
Agentes paramilitares irrumpieron en el patio de la mezquita y prohibieron a los saharauis cumplir la oración de la tarde y la oración del funeral por el activista saharaui que murió el pasado domingo 23 de junio en supuesto intento de emigrar a Canarias en patera junto a un grupo de 36 personas.
Policías de uniforme y de paisano y fuerzas auxiliares se han concentrado junto a la sede de la MINURSO, para evitar manifestaciones saharauis pacíficas durante el funeral por Said.
Ante la actuación de las fuerzas paramilitares y policiales, la familia del rapero saharaui se ha visto obligada a cambiar el lugar de oración y se han dirigido a la mezquita Dweirat.
El corresponsal de Equipe Media informa que los paramilitares, dirigidos por Ali Boufri y Mohsen Serguin y que actúan habitualmente contra los saharauis, además de impedir el rezo en el patio de la mezquita han perseguido a los que se dirigían a Daura, a 40 km al norte de El Aaiun, para asistir al entierro en el cementerio.
Un gran número de saharauis, que repetían consignas denunciando la ocupación marroquí y sus crímenes han acompañado el cuerpo, que ha sido enterrado con la bandera saharaui, en reconocimiento a su activismo a través de arte por la libertad del Sahara Occidental.
Los saharauis presentes en el entierro han ondeado banderas de la República Árabe Saharaui Democrática (RASD) y han coreado consignas contra la ocupación y los crímenes marroquíes.
Recordaban que el difunto Said Uld Lili fue un activista conocido por sus posiciones políticas en apoyo del Frente Polisario, así como un artista comprometido con las cuestiones de su pueblo y su resistencia a la ocupación marroquí.


domingo, 7 de abril de 2019

Equipe Media dedica el Premio Anguita Parrado a los periodistas saharauis encarcelados

Han citado los nombres de Mohamed al-Bambary, que actualmente está pasando 6 años en prisión y Bachir Khadda que está pasando 20 años por sus actividades en Equipe Media
*Fuente: Cordopolis. JUAN VELASCO *Fotos: RAFAEL MELLADO - 07/04/2019
Dos periodistas (Mohamed Hiba Mayara y Mohamed Salem Dahi) de la agencia de prensa Equipe Media, creada en 2009 en el Sahara Occidental, han recibido este domingo el XII Premio de Periodismo Julio Anguita Parrado, que entrega el Sindicato de Periodistas de Andalucía, y que los galardonados han dedicado a sus compañeros que “se enfrentan a acoso, arrestos y encarcelaciones por parte de las autoridades marroquíes”.
Más concretamente han citado los nombres de Mohamed al-Bambary, que actualmente está pasando 6 años en prisión y Bachir Khadda que está pasando 20 años por sus actividades en Equipe Media. Desde su creación, han denunciado, los miembros de Equipe Media, que son todos voluntarios, se enfrentan a las autoridades marroquíes.
“Las barreras al trabajo de Equipe Media por la policía o las autoridades ocupantes empezaron en 2009, poco después de su creación, y se intensificaron en octubre de 2010, la fecha de la puesta en marcha del campamento Gdeim Izik”, han relatado los premiados, que han añadido que, “pese a todas las formas de represión e intimidación perpetradas por las autoridades ocupantes”, ellos continúan trabajando para “proporcionar una fotografía objetiva de los hechos que tienen lugar en los territorios ocupados del Sahara occidental y en la parte saharaui del sur de Marruecos”.
A pesar de las zancadillas, Equipe Media se ha convertido “en una fuente de información reconocida por su fiabilidad y calidad, no solo por el pueblo saharaui, sino también por el resto del mundo”, al tiempo que ha mejorado el rango de temas que cubrimos, el alcance de la información y la calidad del trabajo de información, y se ha facilitado “el acceso de muchos periodistas extranjeros al Sahara occidental”, catalogado como “la última colonia de África”.
“Algunos han logrado llevar a cabo su difícil labor con profesionalidad y sensibilidad mientras que otros han sido deportados o expulsados por las autoridades ocupantes marroquíes”, han lamentado los premiados, que han considerado un honor recoger un premio que lleva el nombre de Julio Anguita Parrado, “que dio su vida para revelar la verdad a la opinión pública internacional y rompió todos los bloqueos impuestos a los periodistas y activistas de los medios”.
Por su parte, el padre del periodista, el exalcalde de IU, Julio Anguita, ha reconocido que “el Reino de España tiene un problema” con el territorio ocupado, y ha denunciado: “No sabemos nada de lo que está pasando ahí”. “Vuestra causa es la mía”, ha dicho Anguita dirigiéndose a los miembros de Equipe Media.



domingo, 31 de marzo de 2019

Saharauis de los territorios ocupados exigen a la ONU el fin de la ocupación

*Fuente: Cuarto Poder. Por Equipe Media. 31 de marzo de 2019
“Ha llegado el momento de que Naciones Unidas se mueva seriamente y ejerza más presión política y económica sobre Marruecos para poner fin a la  ocupación ilegal de nuestro país”. Estas son las palabras que pronuncia una mujer saharaui en la avenida Smara, secando sus lágrimas y limpiando su ropa de polvo tras ser perseguida y agredida por las fuerzas de ocupación, después de su participación en una manifestación organizada en frente al barrio de Al-Wifaq.
Varios saharauis se reunieron en el lugar mencionado a las 17:00 del miércoles, alzando las banderas de la República Saharaui y gritando consignas políticas que revindican la salida de la ocupación y el cese del  expolio de los recursos naturales saharauis. En menos de cinco minutos, las fuerzas de ocupación intervinieron contra ellos con palos, porras y las piedras. Fueron perseguidos en las calles que están alrededor de barrio Al-Wifaq, afirma el corresponsal de Equipe Media.
Mientras tanto, un grupo de mujeres activistas saharauis, liderado por la conocida activista Aminatou Ahmed Haidar se reunieron en el centro de El Aaiun ocupado alzando las banderas de la RASD y cantando lemas en apoyo al Frente Polisario. Las fuerzas de ocupación dispersaron por la fuerza a las mujeres y les obligaron a abandonar el lugar.
En una entrevista especial con Equipe Media, Aminatou Haidar cuenta “que las reivindicaciones de los saharauis que participaron en las manifestaciones en El Aaiun Ocupado fueron muy claras contra la ocupación, sobre la libertad y la independencia total. Queríamos enviar un mensaje a Kohler y al secretario General de la ONU de que El Polisario es el único representante legítimo de los saharauis, en especial coincidiendo con la mesa redonda en Ginebra”.
Haidar agregó: “después de unos minutos decenas de policías marroquíes rodearon el lugar donde se planeaba la manifestación. Mis colegas han sido atacadas y sus banderas han sido arrancadas. La bandera que molesta a Marruecos”.
La manifestación fue convocada por la coordinadora de asociaciones saharauis por los derechos humanos con motivo de la negociaciones entre  Frente Polisario y Marruecos en Ginebra en una mesa redonda auspiciada por la ONU, con la participación Argelia y Mauritania como países observadores.
Además de las violaciones de los derechos humanos en el Sáhara Occidental, las autoridades impusieron un bloqueo informativo y militar en el territorio para abortar las actividades políticas que revindican el autodeterminación. Así que prohíben la entrada a los observadores y periodistas internacionales que intentan sacar la información desde el territorio y ser testigos de las barbaries cometidas por el ocupante marroquí.
Desde enero de este año han sido expulsados 17 extranjeros de El Aaiun y Smara, territorios ocupados.
Una de los expulsados nos relata una parte de los momentos duros que ha vivido con sus compañeros, Iratxo y Jolis. “El trato que nos dio la policía fue proporcional a los argumentos que tenían para echarnos de allí. No tenían argumentos para justificar la expulsión, por lo que los argumentos que utilizaron fueron la incomunicación, golpes, insultos, intimidaciones, amenazas de muerte, etc. que utilizaron”, añade María Pérez de Larrayo con impotencia. “Yo permanecí muy fría y además sabía que ellos no tenían ningún argumento que pudiera justificar lo que estaban haciendo. Además, viendo que desde el primer momento eran violentos y nos habían incomunicado, yo decidí mirar al frente y esperar a que el tiempo fuera pasando. Yo iba contestando a las preguntas que me hacían y, mientras tanto, veía la infinita inmensidad del desierto y pensaba en los saharauis de los campamentos”.

“Periodismo desde las azoteas para evitar las detenciones en el Sáhara Occidental”. EFE/EL DIARIO


Fuentes: EL DIARIO/EFE
El periódico español El Diario en su edición del sábado 30/03/2019, tomando como fuente la agencia EFE escribe en su portada de Política Internacional, “Periodismo desde las azoteas para evitar las detenciones en el Sáhara Occidental”. EFE/EL DIARIO
Trabajo como periodista activista en las redes sociales para romper el bloqueo informativo al que somete desde hace años Marruecos a la población del Sáhara Occidental", manifestó la saharaui Nazha al Khalidi, que será juzgada el próximo 20 de mayo por las autoridades marroquíes bajo la acusación de ejercer sin título la profesión.
"Hacemos el trabajo desde azoteas y lugares clandestinos para evitar la dificultad de salir a la calle con una cámara y ser detenidos por filmar una manifestación en un territorio vetado al periodismo internacional", dijo en una entrevista a Efe a su paso por Madrid Al Khalidi, de 26 años, miembro del colectivo "Equipe Media" que se encuentra en España invitada por la Asociación de Solidaridad con el Sáhara Occidental en Sevilla.
"Equipe Media somos un grupo integrado por 25 jóvenes que trabajamos con mucho riesgo y en la clandestinidad para dar visibilidad a lo que le sucede a la población saharaui"(en el territorio bajo la administración de Marruecos). Elaboramos informes que son fuentes de información para organizaciones internacionales defensoras de los derechos humanos", relató.
"El Sáhara Occidental es un territorio cerrado a los periodistas internacionales, por eso los periodistas saharauis locales somos la alternativa. Desde Equipe Media las víctimas, a través de las redes sociales buscamos una fórmula para denunciar la violación de los derechos humanos y a partir de ahí empezamos a ejercer el periodismo", expresó.
Esa posición sobre el terreno, contribuye a que "seamos una fuente fiable para muchos", añadió sobre Equipe Media, que acaba de recibir el XII Premio Internacional de Periodismo Julio Anguita Parrado por ser los únicos que ejercen en la antigua colonia española.
Al Khalidi trabaja como periodista desde 2010 y ha sido detenida en tres ocasiones por sus actividades, la última de ellas el pasado 4 de diciembre cuando cubría una manifestación pacífica en El Aaiún convocada a raíz de la reanudación de las conversaciones en Ginebra entre el independentista Frente Polisario y Marruecos para resolver el contencioso territorial del Sáhara Occidental que ya dura 43 años.
Tras ser detenida, golpeada y su teléfono confiscado pasó cuatro horas en una comisaría donde fue puesta en libertad hasta que días después recibió la notificación de que estaba acusada de ejercer la profesión sin título.
"Me considero activista y periodista al mismo tiempo. Es importante para mi mostrar lo que le sucede a la población saharaui y desmentir que en el Sáhara no pasa nada", declaró.
Sobre su ejercicio de periodista activista en una sociedad patriarcal la joven saharaui expresó que cuenta con "todo el apoyo familiar. Todos mis hermanos sufrieron torturas. Necesito ser libre y levantar la voz y documentar los sufrimientos de la población saharaui. Quiero romper el bloqueo informativo y mostrar al mundo lo que vivimos".
La joven periodista saharaui ya había sido detenida con anterioridad el 21 de agosto de 2016 cuando cubría una manifestación de mujeres, pasó una noche en comisaría y fue liberada sin cargos.
Nota DLRS: Nazha “Al Khalidi” de apellido falso marroquí impuesto por la administración de ocupación. Prosigue El Diario, está nerviosa ante la celebración del juicio el próximo 20 de mayo, en El Aaiún, bajo la acusación de usurpar un título sin cumplir las condiciones necesarias y que, según el artículo 381 del Código Penal marroquí, puede acarrearle una condena de cárcel de tres meses a dos años y una sanción económica.
Según explicó es la primera vez que los tribunales marroquíes utilizan este cargo contra un periodista saharaui.
A pesar de la incertidumbre ante lo que le pueda pasar, confesó que le merece la pena realizar "este trabajo civil" para que "Marruecos no corte la línea que muestra el sufrimiento a diario de la población saharaui".