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domingo, 25 de noviembre de 2018

Fuertes lluvias y la total falta de infraestructuras en las ciudades del Sáhara ocupado ahogan a El Aaiun

*Fuente: Por un Sahara Libre, 23/11/2018
PUSL.- Las fuertes lluvias de estos días, sumado al total abandono por parte del ocupante marroquí de las ciudades del Sáhara Occidental ocupado, sumen a El Aaiun en un auténtico caos.
Una vez más las circunstancias vienen a demostrar que, a pesar de las grandes riquezas naturales del Sáhara Occidental y de su explotación por parte del Reino de Marruecos, ocupante ilegal del territorio, sus beneficios no revierten en beneficio de la población saharaui. Las ciudades saharauis carecen de las mínimas infraestructuras necesarias para hacer frente a eventualidades como las que estos días suceden en El Aaiun.
Esta situación debería ser suficiente para que la Unión Europea no celebrase acuerdos económicos con Marruecos que incluyan el Sáhara Occidental, una vez que queda suficientemente demostrado que los beneficios del expolio de los recursos naturales del Sáhara Occidental solo benefician y enriquecen al ocupante.
Hoy, una vez más, los saharauis han salido a la calle para protestar de forma pacífica en contra del apartheid político, social y económico impuesto a la población saharaui y contra la ocupación de su tierra.

martes, 8 de noviembre de 2016

Los estragos de las inundaciones en las infraestructuras coloniales en el Sahara ocupado

Fuente: Equipo Media, 8 de noviembre de 2016
El río Saguia El Hamra no se había desbordado así desde 1987. Las fuertes lluvias caídas en el Sahara Occidental del 28 al 31 de octubre de 2016 han provocado una crecida del río que ha tenido múltiples consecuencias. Los efectos se han visto agravados por la ausencia de respeto por el entorno natural en las construcciones de infraestructuras del colonizador marroquí. Debido a la no descontaminación del territorio de los restos explosivos de la guerra y de las minas terrestres, es muy probable que muchos de esos artefactos de muerte se encuentren ahora en las grandes ciudades.
Las minas terrestres y otros restos explosivos de guerra se encontraban en su gran mayoría al este de El Aaiún, cerca del muro de defensa marroquí. A causa de las grandes lluvias, el lecho del río ha crecido y el agua se lo ha llevado todo.
El lecho del río Saguia pasa por el lugar llamado Gouairet Lhoussein, cerca de la comuna Sid Ahmed El Aaroussi, a 25 km al sur de Smara ocupada. Testigos han informado a Equipe Media que habían visto numerosos restos de guerra por donde el agua se había retirado.
Si es que hubo cartografía del emplazamiento de las minas, el río ha cambiado toda la información. Las amenazas reales para la vida de los habitantes ribereños han llevado a la sección de la Media Luna Roja de Smara a lanzar un llamamiento urgente a la prudencia de la población frente a todo objeto no identificado. Esto es válido para Smara y sus alrededores. La información ha sido transmitida por los sitios marroquíes de la región.
A la entrada de El Aaiún, la crecida del río Saguia ha provocado el derrumbe de la presa “la marcha verde” construida en 1995. Esta presa, construida con arena y piedras, hacía de puente sobre el que pasaba toda la circulación en dirección al norte del país y de Marruecos.
Según la prensa marroquí, la capacidad de absorción del puente era de 110 millones de metros cúbicos, por lo que la destrucción no se debería al estado de la construcción sino a la importancia de las masas de agua.
Según especialistas de caminos y puentes locales, la construcción estaba debilitada por el uso y por la ausencia de mantenimiento, siendo además la concepción de la obra muy discutible.
Según los ancianos saharauis la construcción servía para la colonización y el robo de los recursos del Sahara Occidental sin respeto ninguno por la naturaleza y el desierto. Los ciclos naturales del río, la fertilización estacional de los bordes y la irrigación, que se habían vuelto imposibles por el efecto presa, habían llevado consigo la desaparición de especies animales y vegetales, pero también problemas con los rebaños debidos a la falta de control de la polución de las fábricas río arriba.
El puente Saguia El Hamra, situado al norte de la ciudad, construido por el colonizador español en 1965, tampoco resistió la crecida del río y se rompió. La ciudad padeció además 3 días de ausencia total de alimentación eléctrica y de comunicación.
Allí por donde ha pasado el río, las casas se han derrumbado, y otras se han debilitado por las infiltraciones. 
El barrio Douar El Mkhaznia, donde viven cientos de familias de colonos, agentes de las fuerzas auxiliares, se ha visto especialmente afectado. Los barrios Soug Jaj y Brarkik Ettben “chozas de paja” donde viven saharauis en su mayoría, han sufrido numerosos destrozos.
Según varias fuentes, parece que la ayuda a las víctimas ha sido discriminatoria. Las autoridades marroquíes no se habrían hecho cargo en los momentos de urgencia más que de los colonos marroquíes, dejando a los saharauis buscarse un cobijo por ellos mismos.
Aunque no ha habido alerta oficial, es muy probable que las minas terrestres y otros restos de guerra se hallen ahora también en la ciudad de El Aaiún, arrastrados por el río y depositados en los bordes y en las calles inundadas.
La carretera nacional entre El Aaiún y Tan Tan está cortada desde el 29 de octubre así como la que bordea la costa entre Tarfaya y El Aaiún.
El único acceso posible a El Aaiún es actualmente la carretera de Smara. La carretera Tan Tan-Smara no está cortada.
Sin embargo, según varias informaciones, el eje Smara-El Aaiún fue cerrado durante 3 horas el 3 de noviembre a causa de la explosión de un vehículo que habría pisado una mina.
La ruptura de los puentes ha llevado consigo el aislamiento de la ciudad y la imposibilidad de todo aprovisionamiento. El Aaiún es una ciudad inflada artificialmente por los colonos marroquíes. Esto más la obligación de sedentarización –reforzada desde la prohibición de montar y vivir en jaimas– que atenaza a los saharauis –improductivos y sin autonomía- han provocado una rápida y fuerte inflación de los precios en los productos básicos, según manifiestan numerosos testigos.
Un balance provisional arroja la cifra de 30 personas, entre civiles y militares, que habrían perdido la vida.
Se dice que algunos de los militares marroquíes que han hallado la muerte son agentes de vigilancia de la inmigración clandestina contratados por Marruecos con fondos de la Unión Europea según acuerdos relativos a esta problemática.
Al ser ilegal la utilización de fondos europeos en un acuerdo con Marruecos sobre el territorio del Sahara Occidental, puede que ello explique el silencio de los medios marroquíes sobre estas víctimas.
El parque tecnológico Foum el Oued, promesa de construcción de un polo educativo ambicioso inaugurado con gran pompa en febrero de 2016 por el rey de Marruecos y cuya apertura estaba prevista para 2022, podría malograrse. Allí donde todavía no había nada, hay ahora un impresionante lago.
Equipe Media, El Aaiún, Sahara Occidental ocupado

jueves, 3 de noviembre de 2016

Los saharauis remedian la indiferencia de la administración de ocupación marroquí ante los desaparecidos y damnificados en las riadas de El Aaiun y Smara


*Fuente y fotos: Red Maizirat/Territorios ocupados Sahara Occidental, 3 de noviembre de 2016
Redacción EIC Poemario por un Sahara Libre
Las torrenciales lluvias en los territorios saharauis ocupados han dejado decenas de desaparecidos, arrastrados por el desbordamiento del Río Saguia. Según fuentes de la Red Mizirat y de activistas de DDHH saharauis desde los territorios ocupados, la administración de ocupación marroquí no se ha implicado en la búsqueda de los desaparecidos saharauis llevados por las riadas de las lluvias y desbordamiento del Río Saguia el pasado 26 de octubre.
Ante la indiferencia de las autoridades de ocupación los saharauis se han organizado con sus rudimentarios medios para buscar en las profundidades del río y en sus riveras los cuerpos de los desaparecidos y varios vehículos que había tragado el río con sus ocupantes. Hasta el momento sólo se ha podido localizar vehículos y animales muertos.
Los defensores saharauis de derechos humanos denuncian la dejadez marroquí y responsabilizan al régimen por las cerca de treinta víctimas que ha podido causar el desbordamiento de las riadas y las fuertes lluvias que afectaron principalmente  a las ciudades ocupadas de El Aaiun y Smara. Las primeras estimaciones indican que tras estas riadas han desaparecido decenas de saharauis, además de cientos de cabezas de ganado, barriadas destruidas y vehículos arrastrados por las aguas.





miércoles, 11 de noviembre de 2015

#SOSSAHARA El espíritu saharaui se fortalece ante la adversidad


11/11/2015 | Mundubat
Contra todo pronóstico, en medio del desastre provocado por las torrenciales lluvias que arrasaron las wilayas saharauis en los campamentos de refugiados en Tinduf, Argelia, la población está más fuerte que nunca. Ella misma explica el milagro: las tormentas hicieron emerger el espíritu solidario de las familias.
En esta entrevista, Eneko Gerrikabeitia, coordinador de Mundubat y que participó en la misión de solidaridad que organizó la Coordinadora Estatal de Asociaciones Solidarias con el Sáhara (CEAS-Sáhara), entre el 3 y 8 de noviembre, cuenta como sorprende ver animada a la gente a pesar de tener sus casas derrumbadas y llevar 40 años en el exilio por culpa de la ocupación marroquí de su tierra, el Sáhara Occidental.
Mundubat: ¿Qué valoración hace de la última misión de solidaridad a los campamentos de refugiados saharauis?
Eneko Gerrikabeitia: “La valoración es muy positiva, porque se ha podido, a través de una misión interinstitucional, conformada por diversas organizaciones y colectivos de apoyo al Pueblo Saharaui, desarrollar una agenda intensa y completa en cada una de las cinco wilayas de los campamentos de refugiados. Pudiéndonos entrevistar con cada una de las autoridades de las wilayas: gobernadores, gobernadoras, autoridades municipales, etc. Y, sobre todo, se ha visitado a pie, in situ, los daños sufridos por las inundaciones. Constatamos y valoramos las afectaciones, evaluando la situación con las familias afectadas”.
¿Qué decía la gente afectada?
“Lo primero y sorprendente que decía es que por encima de todo está muy animada. Que si durante 40 años han resistido a su situación de refugio fuera de su tierra, estas inundaciones no han hecho más que fortalecer el espíritu de solidaridad entre todas las familias refugiadas. El mismo que tuvieron hace 40 años cuando comenzaron a llegar a los campamentos de Tinduf. O sea que ha habido una explosión positiva de solidaridad, un fortalecimiento de nuevo de la solidaridad.
Y otro tema que nos recalcaban era que no nos olvidemos que se trata de una situación temporal para ellos, y que lo que esperan de la solidaridad es que se les pueda apoyar, acompañar, en su retorno a su tierra, el Sahara Occidental.
A nivel material se necesitan jaimas, tiendas de campañas adaptadas para las familias que viven el desierto. También suministros de alimentos y agua, básicamente. Asimismo agradecieron mucho la solidaridad del pueblo argelino con las familias saharauis, ya que fueron los primeros que llegaron después de las inundaciones a prestar la ayuda humanitaria”.
¿Cuál es la petición más urgente del Pueblo Saharaui refugiado?
“En primer lugar que se reconozca el Derecho a la Autodeterminación del Pueblo Saharaui, que puedan retornar a sus tierras”.
Además de atender la crisis humanitaria provocada por las lluvias se debe dar una solución política al caso saharaui, ¿por qué?
“Porque en la medida de que se trata de un pueblo que aunque muy bien organizado en los campamentos y que cuenta con una institucionalidad respetada, el Frente Polisario, todavía no tiene un Estado saharaui debido a Marruecos, el ocupante ilegal del Sahara Occidental. En ese sentido, en la situación de refugio que viven las familias saharauis son muy vulnerables.
Eso hace que ante cualquier fenómeno de este tipo, como las inundaciones, las pérdidas, los daños, sean muy grandes, porque están fuera de su territorio en viviendas muy precarias, de materiales no muy resistente que se deterioran fácilmente. Las casas no están concebidas como una vivienda permanente, sino que son temporales por su condición de refugiados”.
¿De qué forma Mundubat apoyará la solución política del Derecho a la Autodeterminación del Pueblo Saharaui?
“En primer lugar, Mundubat apoya, a nivel local, en los campamentos de refugiados, toda iniciativa política que vaya en sentido de garantizar la legítima demanda del Pueblo Saharaui de poder autodeterminarse. Trabajamos junto a otras organizaciones y movimientos sociales haciendo incidencia política tanto a nivel local en Euskal Herria, Parlamento, Ayuntamientos vascos, como a nivel del Estado español.
Además, a nivel internacional, intentamos en la medida de nuestras posibilidades estar en espacios donde se discuten las violaciones a los derechos humanos, aunque desgraciadamente constatamos que no se dan las resoluciones acorde con la justicia internacional o las leyes humanitarias, porque tienen más peso los intereses políticos y económicos de las grandes potencias que a su vez tienen acuerdos con Marruecos.
Y como bien expresaba la población saharaui, afectada por las lluvias, que la culpa de este desastre no la tenía las tormentas sino Marruecos, porque es quien les ha empujado a vivir en esa situación durante los últimos 40 años. Y en última instancia, la potencia colonial de aquel momento que era España que permitió tanto a Marruecos y Mauritania que invadieran y ocuparan el Sahara occidental”.
¿Qué lección aprendió de la visita a los campamentos?
“La primera lección que aprendí es que se trata de una situación muy desconocida, invisibilizada y que eso exige destapar la responsabilidad de Marruecos y España sobre la situación del Pueblo Saharaui. La segunda es que me ha sorprendido la fortaleza y el ánimo con el que el Pueblo Saharaui enfrenta esta situación, y lo bien organizado que esta a pesar de vivir en refugio.
También que debemos en Mundubat fortalecer las campañas de incidencia política y de denuncia sobre esta situación, en coordinación con todos los movimientos sociales, partidos políticos y organizaciones que sea posible.
Y hablando de campañas, Mundubat tiene dos en este momento sobre el Pueblo Saharaui: “Porque 40 años bastan. Denunciemos los Acuerdos de Madrid” y “Flores del Sahara”. ¿Cuál es el objetivo de ellas?
“El primer objetivo es denunciar los Acuerdos de Madrid, con los cuales España permitió en 1975 la ocupación del Sahara Occidental por Marruecos y Mauritania. Visibilizando el origen de esta situación y presionando a los partidos políticos actuales para que hagan suya esta denuncia. En ese sentido se están logrando declaraciones de diferentes dirigentes políticos para que de forma pública denuncien los Acuerdos de Madrid. Y esta denuncia se podrá mostrar en un video durante la conferencia de la EUCOCO que comienza este viernes 13 de noviembre en Madrid”.
¿Y qué se busca con la campaña Flores del Sahara?
“Apoyar a los defensores y defensoras de derechos humanos en el Sahara, a través de la organización saharaui AFAPREDESA (Asociación de Familiares de Presos y Desaparecidos Saharauis), para que puedan con equipos audiovisuales registrar las violaciones a los derechos humanos que comete Marruecos en los territorios saharauis ocupados. Estos registros son un material valiosísimo que se agrega a la documentación jurídica para denunciar en instancias internacionales, como el Consejo de Derechos Humanos de Ginebra, las graves violaciones que comete Marruecos contra el Pueblo Saharaui.
Flores del Sahara pretende dar fuerza a la resistencia saharaui y que sienta el acompañamiento de la solidaridad internacional".
Para mayor información de la campaña "Porque 40 años bastan" Pinchad aquí
Flores del Sahara Pinchad aquí

sábado, 31 de octubre de 2015

Asoc. Amigos del Pueblo Saharaui de Alcobendas y S.S. Reyes, llama para ayudar a los Refugiados Saharauis


*Fuente: Asociacion Amigos del Pueblo Saharaui de Alcobendas y S.S Reyes
Las lluvias torrenciales de los últimos días han provocado una auténtica catástrofe. En realidad llevar cuarenta años expulsados de su país ya era catastrófico y además hay que sumar la indiferencia de la comunidad internacional y la reducción de ayuda humanitaria en los últimos años. Estas lluvias han destrozado más de 3.000 hogares saharauis.
Ahora más que nunca necesitan nuestra ayuda para construir sus casas, para seguir siendo refugiados sin olvidarnos que es un pueblo que ansía recuperar su patria.
Nuestra campaña tiene una duración del 2 al 20 de noviembre y esperamos recoger vuestra ayuda y toda la que podáis difundir. En ningún momento se han sentido solos, la ayuda está llegando y tienen que saber que aunque son refugiados estamos ahí. Nuestro corazón está en el Sahara.

Muchísimas gracias por vuestra colaboración.

#SOSSAHARA Aprueba España ayuda oficial para refugiados saharauis

Foto: Prensa Latina
Madrid, 31 oct 2015 (Prensa Latina) España anunció una ayuda de 200 mil euros para paliar los efectos de las lluvias torrenciales que provocaron en los campamentos de refugiados de Sahara Occidental 90 mil damnificados, prácticamente sin apoyo hasta hoy.
El secretario de estado español de Asuntos Exteriores, Ignacio Ybáñez, precisó que la asistencia se hará con aportes de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo a la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados (Acnur).
Ybañez informó asimismo en un comunicado que su país mantiene el apoyo a la función de Naciones Unidas en la búsqueda de una solución política justa, duradera y mutuamente aceptable para la libre determinación del Sahara Occidental.
El funcionario se reunió con el enviado personal del secretario general de Naciones Unidas para el Sahara Occidental, Christopher Ross, al término de visitas a Rabat, Nuakchott, el campo de refugiados de Tinduf y Argel.
El comunicado recuerda que España integra el Grupo de Amigos del Sahara Occidental y es miembro no permanente del Consejo de Seguridad de la ONU durante el bienio 2015-2016.
Las lluvias de la semana pasada afectaron a más de 90 mil refugiados, de los cuales 25 mil perdieron casas y alimentos, según estimados de Acnur difundidos por su director para Medio Oriente y Norte de África, Amin Awad.
Todo quedó destruido, casas, lugares de trabajo, guarderías, escuelas y hospitales: las personas están en medio de la nada en uno de los lugares más inhóspitos del mundo, precisó Awad.
Según la institución, la situación es peor porque durante tres años sólo se recibió 20 por ciento de lo solicitado por Acnur, junto al incremento de malnutrición y problemas de salud en la crisis de refugiados saharauis, considerada la más larga de la Historia.

miércoles, 28 de octubre de 2015

#SOSSAHARA El Sáhara se ahoga. Carne Cruda

Foto: Carlos Cristóbal
En uno de los lugares más secos del planeta, las lluvias torrenciales han arrasado los campos de refugiados saharauis. 25.000 personas se han quedado sin hogar, 90.000 están afectadas, pero apenas ha salido en las noticias ni se ha organizado una campaña global solidaria. Es como si un torrente de agua los hubiera borrado del mapa.
Desde el cielo es un océano de arena que te golpea en cuanto bajas del avión. En tierra, ráfagas de viento incandescente y arenisca te acribillan los ojos y la piel que el turbante deja al descubierto. La boca y la garganta se resecan al respirar el aire abrasador. El agua que bebes se transforma de inmediato en sudor que gotea por tu espalda y se evapora dejando un cerco de sal en la orilla de tu frente. De camino a los campos de refugiados sarahauis, la carretera está amurallada por bancales de arena en los que se acumulan los plásticos, las latas y otras basuras inorgánicas que el viento arrastra por los interminables kilómetros del Sáhara. Uno espera ver el desierto de preciosas dunas doradas de las películas, pero en este rincón del extremo suroeste de Argelia, no es más que un pedregal árido y arisco donde una boca de fuego te escupe a la cara.
Los jeeps y autobuses se arrastran renqueando con la dificultad de un viejo, tosiendo calor por los tubos de escape y parando a cada tanto para dejar descansar a los motores, tan asfixiados como los pasajeros. En pocos minutos dejas atrás los últimos rastros de civilización y te adentras en una carretera al infinito que pronto se convierte en camino rocoso por el que los vehículos avanzan dando tumbos como una comitiva de elefantes. El polvo apenas deja ver a través de las ventanas pero el viaje parece conducir a ninguna parte. Al fin del mundo. Incluso más allá. Al vertedero de la Tierra. Allí donde la vida es sólo una forma de supervivencia angustiosa, donde vivir es casi imposible si no eres un escorpión, un escarabajo o un saharaui. Casi parece más fácil que la vida salga adelante en Marte que en este planeta rojo al que han sido expulsados los exiliados del Sáhara Occidental.
La Hamada lo llaman, la parte más infernal del infierno. Hamada, una onomatopeya que expresa cuando algo quema. Cuarenta años llevan quemándose los saharauis en el horno más inhóspito de la Tierra al que tuvieron que escapar huyendo del genocidio de Marruecos y abandonados a su desventura por el gobierno español que dos días antes los llamaba ciudadanos y desde entonces les ha dado la espalda para no molestar al amigo marroquí. Cuarenta años, varias generaciones perdidas, abuelos, padres, ahora sus hijos, esperando, entre la miseria y la ayuda humanitaria, a que se haga justicia y les devuelvan el país que les robaron. Cuarenta años de falsas promesas, bloqueos de Francia en Naciones Unidas, represión, torturas y asesinatos de Marruecos y el intolerable olvido de España. Cuarenta años de resistencia en mitad de la nada sin más apoyo que la solidaridad de los pueblos frente a la indiferencia de sus gobiernos.
Y ahora esto: en uno de los lugares más secos del planeta, las lluvias torrenciales que han caído durante días, han arrasado los campos de refugiados dejando a 25.000 personas sin hogar y a más de 90.000 afectadas. Las reservas de agua potable y comida escasean. Los generadores fallan. Los riesgos de enfermedades aumentan. Escuelas, hospitales, tiendas, lugares de trabajo, han sido destruidos. Cuando construyes casuchas sin medios y jaimas de nómadas con la intención de regresar pronto a casa, el agua puede devastar en un día lo que ha aguantado durante décadas. El desastre es tan colosal como ignorado. El Sáhara está exiliado también de las noticias, por lo que no ha habido ni una campaña global de ayuda. Al menos a los refugiados que se agolpan a las puertas de Europa, les vemos helarse de frío bajo la lluvia, lo que obliga a una respuesta de nuestros gobiernos, aunque sea insuficiente y patética.
Pero quién ve a los refugiados más invisibles y longevos de la Historia. Llevan tanto tiempo olvidados que al mundo le falla la poca memoria que tenía. Los saharauis no son ni siquiera como los palestinos. Casi nadie sabe de su existencia, casi nadie tampoco que son un pueblo partido en dos por el muro más largo del planeta después de la muralla china, el que separa el Sáhara Occidental y su mar de esta lengua salida del infierno que les abrasa. A ningún país le interesa meterse con Marruecos para resolver el problema. Están en la esquina del mundo, en una tierra prestada, donde no molestan ni hay nada que nadie quiera. Es como si un torrente de lluvia los hubiera borrado del mapa.
MEDIA LUNA ROJA SAHARAUI ha habilitado una cuenta para colaborar: ES84-0081-0655-63-0001351540.
Recuerda que este programa es solo posible gracias a ti.
Difúndelo, y si puedes, hazte Productor o Productora de #CarneCruda.

Sáhara: ¿Dónde estuvieron en los últimos 40 años? David Bollero

Las lluvias torrenciales de los últimos días han provocado una auténtica catástrofe en los campamentos de refugiados saharauis. En realidad, es una catástrofe al cuadrado, porque llevar cuarenta años expulsados en la Hamada ya era catastrófico… o una catástrofe al cubo porque, además de eso, tenemos que sumar la indiferencia de la Comunidad Internacional y la reducción de la ayuda humanitaria en los últimos años.
Estas lluvias, que han destrozado más de 3.000 hogares saharauis, han provocado que, incluso ayer, el Sáhara fue trending topic en Twitter, algo que yo no recuerdo que hubiera sucedido antes. Y es que desde que el pasado 17 de octubre arrancaran esas terribles lluvias, no sólo ha corrido el agua, también los ríos de tinta, los programas especiales de radio, los blogueros de tecla fácil y trasero cuadrado de no despegarse del sillón… La tragedia vende, trae visitas, se contagia… Es así.
Y aunque este interés por el Sáhara sea efímero, tenga fecha de caducidad, me alegro de que se haya producido, porque quizás contribuya a que alguien que no conocía el drama saharaui lo haga y, a partir de ahora, se sume a la causa justa de un pueblo que ansía recuperar su patria, esa palabra con la que a los Gobiernos de España se les llena la boca pero con la que luego comercian a placer.
Y aunque, como digo, me alegre de este repunte mediático sobre el Sáhara, no puedo dejar de preguntarme:
¿Dónde han estado muchos de esos medios, blogueros y tuiteros durante los últimos 40 años?
¿Dónde han estado cuando nuestro Gobierno y el PP quisieron parar la investigación del juez Ruz sobre el genocidio saharaui?
¿Dónde han estado cuando el Gobierno del PP niega sistemáticamente la nacionalidad a los saharauis, considerándolos apátridas, mientras se la concede a los sefardíes?
¿Dónde han estado cuando la Unión Europea suscribía con Marruecos los acuerdos de pesca de unos bancos de peces saharauis?
¿Dónde han estado cuando Marruecos torturaba, apaleaba y asesinaba a sangre fría a los activistas saharauis?
¿Dónde han estado cuando en 2010 Marruecos masacró el campamento Gdeim Izik y la ministra de Exteriores, Trinidad Jiménez, no movió un dedo para investigar la muerte de saharauis y un español?

martes, 27 de octubre de 2015

#SOSSAHARA Testimonio desde los campamentos saharauis en Tinduf (Edi Escobar)

Foto: Cadena SER
El lunes 19 un equipo de la Asociación de Amistad con el Pueblo Saharaui de Sevilla se encontraba en Dajla, uno de los campamentos de refugiados saharauis en el desierto argelino, en Tinduf. Bajo un aguacero que no paraba desde hacía días y en situación de alerta, intentábamos realizar nuestro trabajo con un colectivo de mujeres que sufren anemia y desnutrición, un proyecto que apoya la Agencia Andaluza de Cooperación Internacional para el desarrollo. Había llegado también la comisión sanitaria de Granada. Dormíamos en Protocolo, el centro donde se alojan las personas extranjeras. Las que convivíamos allí acabamos esa noche apiñadas en el centro de una habitación, rodeadas de caños de agua y sufriendo por lo que pudiera estar pasando en el exterior.
La lluvia no dio tregua y la mañana confirmó nuestros temores. Dajla estaba arrasada y el 80% de las casas afectadas. La de Jnaza, la coordinara sanitaria del proyecto, fue una de las primeras en derrumbarse. Pero los mayores decían: “Todo se va a caer, todo”. Caminando entre las jaimas, se escuchaban los golpes secos del colapso de tejados y muros. Caían bruscamente, mientras junto a ellos las familias desmontaban sus casas para subir a la parte alta de la wilaya a resguardarse. El temor era que el río cercano a Dajla, hasta entonces un cauce seco, pudiera desbordarse e inundar todo el campamento como en los setenta. El hospital estaba inaccesible, más tarde montarían uno de campaña, y el generador que da electricidad a la wilaya no funcionaba. No había luz desde hace dos días y ya casi no nos quedaban baterías en los equipos para documentar lo que estaba pasando. En los campamentos saharauis cortan preventivamente la luz, ya sea de la red o del generador, cuando empieza a llover y a formarse charcos. El cableado va por el suelo, empalmado en la mayoría de los tramos por el desgaste del implacable clima y el paso de los coches. Con el agua se producen cortocircuitos, descargas eléctricas y accidentes; y hay que suspender el suministro para evitarlos. Las necesidades vitales están cubiertas al mínimo, por eso es difícil responder ante una crisis como esta.
En los campamentos las lluvias torrenciales son cíclicas y cuando llegan a este desierto invivible, donde el calor supera en verano los 50 grados, despiertan sus ríos dormidos cuyos cauces normalmente secos están poblados de jaimas. La gente asustada recuerda estos días las grandes inundaciones del 82, del 94 y de 2006… y esa lluvia de tres días, como la llaman, que por ejemplo el año pasado destrozó colegios y jaimas en El Aaiún. Las inundaciones de ahora están siendo peores y todavía no se sabe cuándo parará la lluvia. Aunque se siguen valorando los daños, ya hay una primera conclusión: en muchos lugares habrá que recomenzar de cero.
Había empezado a llover con fuerza y de forma constante el viernes 16 de octubre. Ese fin de semana el agua castigó especialmente a Auserd, arrasando casas de adobes, jaimas y los casi vacíos almacenes de alimentos. También El Aaiún estaba en alerta. Sidahme, el conductor que nos apoya en el trabajo diario, nos había llamado desde la jaima de su madre. Su padre murió hace poco y tiene hermanos pequeños. “No quiero dejarlos solos. Están avisando del peligro”. Los micrófonos de las dairas alertan de que amenaza de nuevo la tormenta, por lo que piden a las familias que no se separen, que protejan sus enseres, básicamente sus mantas, y que las personas que no sean necesarias en las casas acudan al ayuntamiento para ayudar en otras emergencias. La vida cotidiana se había paralizado.
Después del siniestro de Dajla, del miércoles al jueves les tocó el turno a Smara y Bojador. En la wilaya más grande de los campamentos, Smara, gran parte de las dairas de Farsia, Echderia y Hausa, cercadas por el agua, se estaba desmoronando y la gente corrió con lo que pudo a protegerse a las montañas. Los tejados de zinc, como derretidos, salpicaban de gris el paisaje desolador de Bojador tras la riada. Allí, esa noche, se había abierto un paso en el dique que rodea las jaimas y el río salvaje había atravesado en unos minutos la wilaya, arrasando todo lo que encontró a su paso. El nuevo y colorido mercado creado por los jóvenes a la entrada de la antigua
Escuela de Mujeres 27 de Febrero parecía un decorado cinematográfico. Apenas resistían algunas paredes y, ante el peligro de nuevos derrumbes, los muchachos gritaban para alejar a los niños que intentaban colarse entre las grietas. Dos calles más allá, otro grupo de chavales rebuscaba entre los restos de una tienda intentando rescatar del barro y el agua unos botes de zumo. Las familias, las que podían, colocaban plásticos en las fachadas de sus habitaciones; intentando proteger los muros que todavía aguantaban. Si los bloques no se siguen mojando, quizás puedan salvarse. Aunque cuando el sol salga también hará estragos en estos castillos de arena, levantados con adobe pobre y sin cimentación.
La situación es de emergencia. En las zonas más afectadas la gente necesita lo más básico, empezando por pan, agua para beber y un techo que les proteja. Hay que arreglar de forma urgente las infraestructuras destruidas, especialmente las carreteras, cuyo deficiente estado va a complicar de forma importante las distribuciones. Después harán falta otras ayudas para dar una mínima cobertura a las familias refugiadas. “Es terrible”, dicen voces saharauis y extranjeras en todos los rincones de los campamentos. Sí, es catastrófico, es una catástrofe humanitaria; pero sobre todo, es una catástrofe humana. Las lluvias constantes han arrasado las wilayas por la precariedad de la vida en el refugio, pero las familias no han llegado hasta este inhóspito desierto arrastradas por las lluvias. Están aquí porque su tierra está ocupada militarmente y porque la comunidad internacional es incapaz de cumplir sus propias leyes, sus propios acuerdos. Vivimos en un mundo salvaje, donde se impone la ley del más fuerte. Desde la montaña de Dajla, desde su jaima mojada y desagarrada, con la voz rota por la humedad y el frío, protegida solamente por el calor de su familia, sus hijos, hija, sobrinos, sobrinas, hermanas… que se arremolinan para compartir el único techo que conservan, Jnaza me dice “ten cuidado”. Ella se preocupa por mí y yo sólo puedo responder: ¿Dónde hemos escondido nuestra dignidad?

lunes, 26 de octubre de 2015

#SOSSAHARA Las autoridades saharauis declaran zona de catástrofe los campamentos de refugiados

El Gobierno de la República Árabe Saharaui Democrática (RASD) ha declarado los campamentos de refugiados en Argelia zona de catástrofe por las fuertes lluvias caídas la semana pasada y que han dejado a más de 11.000 familias con daños totales o parciales en sus casas.
La Media Luna Roja Saharaui ha advertido en un comunicado de que todos los campamentos se han visto afectados en mayor o menor medida, lo que ha dejado a miles de personas en "una situación de fragilidad extrema".
La ONG ha establecido como prioridades el alojamiento, la distribución de alimentos, el acceso al agua potable y la prevención de "riesgos sanitarios", informa la agencia local SPS. El domingo llegó hasta la zona una caravana con ayuda humanitaria fletada por las autoridades de Argelia.




domingo, 25 de octubre de 2015

#SOSSAHARA ante las graves inundaciones en los campamentos de refugiados saharauis. Comunicado de CEAS-Sahara

La población refugiada que se encuentran desde hace 40 años en los campamentos de Tinduf (Argelia), entre ellos, miles de ciudadanos españoles de origen que portan DNI y pasaporte español y sus familiares, se encuentran sufriendo la mayor tragedia humanitaria desde su huida a la Hammada argelina tras la ocupación marroquí del territorio del Sahara Occidental en 1975. Desde el pasado 17 de octubre están viendo cómo las lluvias abundantes y persistentes causan inundaciones que han derribado, hasta ahora, la friolera cifra de 3.000 hogares familiares formados por jaimas y frágiles cuartos construidos a base de adobe (cocinas, baños, dormitorios...), lo que afecta, hasta la fecha, a unos 25.000 refugiados, según datos de ACNUR.
Con sus viviendas, la población refugiada y nacionales españoles de los campamentos, han perdido los enseres, alimentos, ropa y las escasas, pero importantes pertenencias que habían atesorado durante los 40 años de exilio, por ello, la Media Luna Roja Saharaui y el Gobierno de la República Árabe Saharaui Democrática (RASD) están realizando un llamamiento a los países donantes, Organizaciones Internacionales, ONGDs, organizaciones sociales, empresas y sociedad civil para que ayuden a reconstruir los campamentos mediante aportaciones económicas que serán transferidas a la Media Luna Roja Saharaui y el envío de tiendas de campaña, mantas, medicinas, alimentos y ropa.
Desde la Coordinadora Estatal de Asociaciones Solidarias con el Sahara (CEAS-Sahara) demandamos del Gobierno de España y de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID) el envío inmediato de ayuda humanitaria de emergencia y le recordamos que aún persiste responsabilidad política, moral e histórica por el abandono a su suerte del pueblo saharaui: si el pueblo saharaui se ha visto inmerso en esta última crisis humanitaria es porque España no ha concluido el proceso de descolonización del Sahara Occidental. España es responsable de la ocupación del territorio por Marruecos y, también, del drama humano del pueblo saharaui dividido entre la vida en el refugio y la ocupación, viéndose obligado a deambular entre la guerra, el exilio, la pobreza, la violencia y, ahora, también, la catástrofe natural. Le recordamos que la tragedia humanitaria afecta, también, a ciudadanos españoles y llamamos al conjunto de los partidos políticos cuyas candidaturas van a concurrir a las próximas Elecciones Generales, a ponerse de acuerdo en las nuevas Cortes Generales para cerrar un Pacto de Estado poniendo fin a la herida abierta de la descolonización del Sahara Occidental y al dolor del pueblo saharaui que no merece el destino actual. Estamos a escasos días del 40º aniversario de la firma en Madrid de los Acuerdos tripartitos, firmados el 14 de noviembre de 1975, sobre el Sahara que numerosas e importantes voces del mundo del Derecho vienen calificando como nulos. No permitamos que pase un sólo día más, reparen el terrible daño causado.
Solicitamos la colaboración de las Instituciones españolas, Agencias de cooperación autonómicas, Diputaciones provinciales y Ayuntamientos, organizaciones sociales...etc., que siempre ha mostrado su solidaridad con los refugiados saharauis y han acogido a sus hijos cada verano, para ayudar a levantar de nuevo los campamentos de refugiados. Para ello, CEAS-Sahara ha dispuesto una cuenta bancaria donde miles de españoles están ya aportando su ayuda:
Banco de Sabadell ES84-0081-0655-63-0001351540.
Trasladamos a nuestros hermanos y hermanas saharauis y a sus hijos, nuestros niños y niñas de acogida cada verano, que estamos desplegando todos nuestros esfuerzos para ayudarlos a reconstruir hospitales, escuelas y sus hogares, que no les fallaremos tampoco en esto y que los acompañaremos hasta que abran de nuevo las puertas de sus casas en el Sahara Occidental porque nosotros, la sociedad civil española, los amigos y amigas del pueblo saharaui, nunca los hemos abandonado y nunca les vamos a abandonar.
#sossahara  #saharalibre
En Madrid, a 24 de octubre de 2015
José Taboada Valdés. Presidente de la Coordinadora Estatal de Asociaciones Solidarias con el Sahara

viernes, 23 de octubre de 2015

Los campamentos saharauis demandan ayuda urgente por las lluvias torrenciales, que continúan



AYUDA para refugiados saharauis. INUNDACIONES
Media Luna Roja Saharaui. Banco Sabadell: ES84-0081-0655-63-0001351540
Al menos 1.400 jaimas y casas de adobe han sufrido daños en los campamentos de refugiados saharauis, ya afectados por los recortes de la ayuda en cooperación
“Muchas familias han perdido sus casas, mantas y la alimentación se ha estropeado”, advierten desde Médicos del Mundo
EL DIARIO.ES Fabiola Barranco Riaza  21/10/2015
Desde el pasado 17 de octubre lluvias torrenciales han arrasado a los campamentos de refugiados saharauis en la hamada argelina, un lugar inhóspito del desierto del Sáhara donde la alimentación depende de la ayuda humanitaria y donde ni la luz eléctrica ni el agua corriente existen. Pero aun así, da cobijo a más de 160 mil personas que viven forzosamente en el exilio desde hace 40 años, tras el abandono del Gobierno español de su última colonia y la ocupación ilegal del territorio por parte de Marruecos.
Cuando la lluvia llega al desierto, dicen quienes lo habitan, es una bendición. Pero en esta ocasión el agua cae sin control, provocando fuertes inundaciones y numerosos daños materiales, especialmente en las wilayas –distritos- de Auserd y Dajla. Las tormentas han hecho mella en las precarias infraestructuras de los campamentos que sirven de hogar para tres generaciones de refugiados.
Ante este panorama el Frente Polisario ha creado una Comisión de Urgencia para evaluar damnificaciones y dar respuesta lo antes posible a las familias afectadas. Las autoridades saharauis, junto con las organizaciones que trabajan en terreno, estiman que unas 700 casas de adobe y otras tantas jaimas de tela han sufrido daños total o parcialmente, pero la amenaza de lluvias no remite y dificulta la evaluación.
Bachir Lahasen, uno de los afectados, cuenta desde el otro lado del teléfono cómo ha pasado toda la noche achicando agua junto a su hermano, en la habitación más segura de la casa familiar en Smara. Allí han tenido que dormir su madre, sus sobrinos, hermanos y hermanas, una de ellas embarazada. Hasta el momento han tenido suerte, al contrario que en otros campamentos más afectados como los de Dajla, donde “se han derrumbado las casas y todo lo que la gente tenía se ha caído en un minuto”.
Para evitar mayores desgracias, y ante el amenazante cielo gris que avisa de nuevas tormentas, Bachir y su familia se preparan para protegerse en una zona más elevada instalando allí una jaima, pues el agua terminará por vencer los ladrillos de adobe que levantan las paredes de su casa y guardan los recuerdos de su infancia. Afortunadamente no se han registrado heridos en ninguno de los campamentos, pero las consecuencias nocivas dejan huella en la vida cotidiana, ya debilitada en los últimos años por la crisis humanitaria acuciada por los recortes en ayudas de cooperación.
Durante estas jornadas de precipitaciones han aparecido en las redes sociales numerosas fotos y videos testificando las secuelas de las duras condiciones meteorológicas. Imágenes que sirven de grito de auxilio, un clamor que la población saharaui está acostumbrada a entonar para tratar de vencer cada día el olvido al que, como pueblo, parecen estar condenados.
Médicos del Mundo es una de las ONG que más tiempo lleva atendiendo a los saharaui en el exilio, y es testigo de esta dejadez y olvido. El coordinador de la organización en los campamentos de refugiados saharauis, Bruno Abarca, explica para eldiario.es que “las fuertes lluvias han provocado daños en los dispensarios y hospitales, lo que ha obligado a realizar algunas operaciones en la ciudad argelina de Tinduf”. Y añade que “el problema es que muchas familias han perdido sus casas, mantas y la alimentación se ha estropeado, lo que ha provocado que familias que ya se encontraban en una situación vulnerable, ahora estén peor”.
Desde la organización les preocupa que estas circunstancias afecten a las mujeres embarazadas con anemia –representan el 45% de las mujeres en gestación- y a la población infantil que padece malnutrición aguda o severa. A lo que Abarca añade que lo que se vive en los campamentos es “una situación bastante preocupante por los recortes en asistencia humanitaria, cuyos fondos son insuficientes e imposibilita mantener un sistema de salud en condiciones”.
Una postura que comparte Brahim Mojtar, ministro de Cooperación saharaui, que denuncia que “ha disminuido en un 20% los repartos de la canasta básica de alimentos, proporcionada por el Programa Mundial de Alimentos”. Mojtar también señala que “el Gobierno español no ha mostrado ningún apoyo ante el llamamiento por parte del Frente Polisario a través de la Media Luna Roja saharaui, para auxiliar a los habitantes damnificados” y espera que “la llegada de refugiados a Europa, no sirva de pretexto para España y la Unión Europea para no acudir al amparo de las víctimas de los campamentos de refugiados saharauis”.
Cómo ayudar
La Media Luna Roja Saharaui en colaboración con las Agencias de Naciones Unidas presentes en los Campamentos de Población Refugiada Saharaui se está encargando de cuantificar las pérdidas para valorar con exactitud las necesidades más urgentes. Se ha organizado una Comisión de Urgencia compuesta por ACNUR, PAM, UNICEF, CRA (Argelia), OXFAM, CISP y la propia MLRS para prestar ayuda inmediata a los damnificados que se cuentan por cientos, según informa La Coordinadora Estatal de Asociaciones Solidarias con el Sáhara (CEAS Sáhara).
"La MLRS lanza un llamamiento a los países donantes, a las organizaciones internacionales, a las ONG, al movimiento solidario, a la sociedad civil y a todos los amigos y amigas del Pueblo Saharaui para colaborar cuanto antes, realizando donaciones para que se puedan comprar jaimas, alimentos y medicamentos, que son las necesidades más urgentes para paliar la difícil situación causada por las lluvias", indican a través de un comunicado.
Se pueden realizar aportaciones "que serán transferidas íntegramente a la Media Luna Roja Saharaui", en el siguiente nº de cuenta del Banco Sabadell:

ES84-0081-0655-63-0001351540
MUGALARI. Cristina Molera. 23/10/2015
Impotencia, mucha impotencia y rabia. Es lo que siento. Hace muchos días que llueve en el desierto, y lo que parecería una bendición se ha convertido en maldición. ¿Que más les puede pasar a los saharauis que viven olvidados en el exilio?
Sufren un maldito exilio forzado por Marruecos y consentido por el Gobierno de España y del que nadie quiere hablar.
Fue hace 40 años y huyendo de la masacre marroquí cuando llegaron a un trocito de desierto que les prestaron, un desierto duro, caluroso, donde todo es extremo, en la terrible hamada argelina.
Sólo ellas y ellos son capaces de sobrevivir en esas circunstancias. Y ahora lo han vuelto a perder todo, casas, jaimas, pertenencias, alimentos, parece que el cielo se haya confabulado con el enemigo. Y la lluvia sigue, sin dar tregua.
Nos llegan imágenes y vídeos, cada uno más preocupante que el anterior y es un sinvivir. Las ONGS piden colaboración y la mayoría de las familias estatales que participan en el Proyecto Vacaciones en Paz intentan hacer llegar ayuda a sus familias saharauis.
Y es lo que debemos hacer, no vamos a esperar un gesto gubernamental que no llegará. Sin embargo solo es una solución momentánea: pan para hoy hambre para mañana. La única y justa solución es devolverles su país, empezando si hace falta -yo creo que lo tienen más que ganado- por el referéndum prometido. No es tan difícil, solo se necesita voluntad, pero ésta por desgracia escasea, sobre todo para los de arriba.
¡Sahara hurra!
AYUDA DE EMERGENCIA ANTE LAS INUNDACIONES EN LOS CAMPAMENTOS SAHARAUIS
Se pueden realizar aportaciones que serán transferidas íntegramente a la Media Luna Roja Saharaui, en el siguiente nº de cuenta del Banco Sabadell:
ES84-0081-0655-63-0001351540

Grave crisis humanitaria (campamentos de refugiados saharauis)



EL FARO DE VIGO. Fito Álvarez Tombo. Ponteareas 23.10.2015 |
(Imágenes recogidas de Por Un Sahara Libre) Desde el pasado 17 de octubre lluvias torrenciales están arrasando los campamentos de refugiados saharauis.
Al menos 1.400 jaimas y casas de adobe han sufrido daños en los campamentos de refugiados saharauis, ya afectados por los recortes de la ayuda en cooperación. Muchas familias han perdido sus casas, mantas y la alimentación se ha estropeado.
La Media Luna Roja Saharui, en colaboración con las Agencias de Naciones Unidas presentes en los Campamentos de Población Refugiada Saharaui, se está encargando de cuantificar las pérdidas para valorar con exactitud las necesidades más urgentes. Se ha organizado una Comisión de Urgencia compuesta por ACNUR, PAM, UNICEF, CRA (Argelia), OXFAM, CISP y la propia MLRS para prestar ayuda inmediata a los damnificados que se cuentan por cientos, según informa La Coordinadora Estatal de Asociaciones Solidarias con el Sáhara (CEAS Sáhara).
"La MLRS lanza un llamamiento a los países donantes, a las organizaciones internacionales, a las ONG, al movimiento solidario, a la sociedad civil y a todos los amigos y amigas del Pueblo Saharaui para colaborar cuanto antes, realizando donaciones para que se puedan comprar jaimas, alimentos y medicamentos, que son las necesidades más urgentes para paliar la difícil situación causada por las lluvias", indican a través de un comunicado.
Se pueden realizar aportaciones "que serán transferidas íntegramente a la Media Luna Roja Saharaui", en el siguiente nº de cuenta del Banco Sabadell:
ES84-0081-0655-63-0001351540

miércoles, 21 de octubre de 2015

Comunicado de la Media Luna Roja Saharaui tras el temporal en los campamentos de refugiados

El pasado día 17 y 18 de Octubre del 2015, los Campamentos de Refugiados Saharauis fueron afectados por fuertes lluvias, acompañadas por intensas rachas de viento, Io que dio lugar a grandes inundaciones en todos los campamentos, especialmente en el campamento de la Wilaya de Auserd. Dichas inundaciones provocaron cuantiosos pérdidas afectando a las casas, de por sí débiles, construidas de adobe y las tiendas de campaña, únicos hogares de los ciudadanos saharauis. Los daños hasta ahora registrados son enseres domésticos y productos alimenticos que la riada se llevó por delante.
Según los equipos de la Media Luna Roja Saharaui que trabajan en el campo, las lluvias provocaron daños muy graves en ese lugar, por Io que fueron afectados algunos ciudadanos, así como fueron registradas grandes pérdidas materiales especialmente en las casas construidas de adobe. La Media Luna Roja Saharaui, en colaboración con las Agencias de las Naciones Unidas que trabajan en los Campamentos de Refugiados Saharauis, sigue cuantificando de manera muy precisa el alcance de las pérdidas para valorar con exactitud las necesidades más urgentes. Se ha formado una Comisión de Urgencia compuesta por ACNUR, PAM, UNICEF, CRA (Argelia), MLRS, OXFAM y CISP para prestar ayuda a los damnificados lo antes posible.
En Chahid Hafedh, Campamentos de Refugiados Saharauis, Media Luna Roja Saharaui.

miércoles, 24 de septiembre de 2014

Los campos de refugiados saharauis sufren daños por las torrenciales lluvias destruyendo su infraestructura





Fuente: CEAS, 24 de septiembre de 2014
*Fotos: Pepe Oropesa, El Aaiún, 22 de septiembre de 2014.
Las lluvias torrenciales, acompañadas de fuertes rachas de viento que han azotado los campamentos de refugiados saharauis la tarde del 21 de Septiembre han causado serias inundaciones particularmente en la Wilaya del Aaiun. Esto, ha causado daños materiales considerables concretamente en las escuelas, guarderías infantiles, dispensarios y sedes de las administraciones públicas.
Las Jaimas y las frágiles construcciones de adobe han sido igualmente dañados de manera muy substancial, muchas familias han perdido todas sus pertenencias, incluida la pequeña reserva de alimentos de la que disponían.
Según los equipos de la Media Luna Roja Saharaui (MLRS) presentes sobre el terreno varias personas resultaron heridas y los daños y pérdidas materiales han sido considerables. La MLRS en colaboración con las Agencias de Naciones Unidas presentes en los campamentos de refugiados ha procedido a la evaluación de las pérdidas y daños ocasionados por estas inundaciones, así como las necesidades más urgentes.
La MLRS lanza un llamamiento a los países donantes, a las organizaciones internacionales, las ONGs, al movimiento solidario, la sociedad civil y a todos los amigos y amigas del pueblo saharaui para acudir con premura en ayuda de la población siniestrada, sobre todo con Jaimas y productos alimentarios que son las necesidades más urgentes para paliar esta situación causada por esta catástrofe natural.
Se pueden realizar aportaciones para colaborar en el siguiente nº de cuenta del Banco Sabadell:
ES84-0081-0655-63-0001351540