viernes, 20 de febrero de 2015

Hassanna Aalia: “El bloqueo del PP en el Congreso a mi solicitud de asilo político es una vergüenza”

Hassanna Aalia en una imagen de 2013, en San Sebastián. / Manuel Martorell
El saharaui de 27 años, activista por los Derechos Humanos, Hassanna Aalia, recibió ayer con indignación el bloqueo que el Partido Popular llevó a cabo en la Comisión de Interior de Congreso de los Diputados, con sus 23 votos, a la propuesta de instar al Gobierno a concederle el asilo político. Se trataba de una proposición no de ley que fue presentada de forma conjunta por los grupos parlamentarios de la Izquierda Plural,  PNV e integrantes del Grupo Mixto como Amaiur, ERC, BNG, Coalición Canaria-Nueva Canarias y Geroa Bai. En la votación, la propuesta contó con el voto favorable de estas fuerzas, además de los del PSOE y CIU. El PP consideró la propuesta como “una arbitrariedad”.
Para el joven saharaui, la postura que adoptó el PP es “una vergüenza, que no tiene ni pies ni cabeza”, porque considera que su caso está “muy claro, tal y como ha explicado la Comisión de Ayuda al Refugiado (CEAR)“, declara a cuartopoder.es. Por su parte, a Bucharaya Beyún, delegado del Frente Polisario para España, no le sorprende: “La decisión de denegarle el asilo político la ha tomado el Gobierno y su partido no se va a poner en contra”. “Un Gobierno que ha tenido siempre una postura contraria al pueblo saharaui, se opusieron a la propuesta en Naciones Unidas de Estados Unidos para que la Minurso (Misión Internacional de Naciones Unidas para el Referéndum en el Sáhara Occidental) vigilara los derechos humanos en las zonas ocupadas y retiró los cooperantes de los campamentos de refugiados contra el consenso de otros países para condenar a la pobreza a la población refugiada”, añade.
Aalia participó en 2010 en el campamento de la Dignidad, Gdeim Izik, en El Aaiún ocupado, una acampada pacífica donde miles de saharauis reclamaban derechos sociales y políticos. Cuando al año siguiente se encontraba en España por estudios, recibió una orden de búsqueda y captura de Marruecos por la participación en aquella protesta. El joven no regresó a ese país y fue juzgado en rebeldía, condenado a cadena perpetua, por un tribunal militar, contra toda garantía procesal, tal y como denunciaron observadores internacionales. El pasado 19 de enero, el Ministerio del Interior le denegó el asilo político que había solicitado, de tal modo que tendría que abandonar España y regresar a Marruecos, donde tendría que cumplir con la condena.
“Tengo mucha confianza en la Justicia española y esperamos que cuando llegue a la Audiencia Nacional se produzca una sentencia favorable, porque es un caso clarísimo“, comenta el saharaui. Para el representante saharaui, Beyún, es un ejemplo más del comportamiento del Gobierno hacia su pueblo. “Un Gobierno que abandonó a Baby Hamday, un saharaui con nacionalidad española que fue brutalmente asesinado por los marroquíes en el Sáhara ocupado, no va a hacer nada por Aalia. Si abandonó a un español, ¿qué podemos esperar en este caso?”, se pregunta.
El caso de Aalia llega en un momento “crucial para la resolución del conflicto” del Sáhara Occidental. Hace dos días el enviado especial de Naciones Unidas, Cristopher Ross, se encontraba en los campamentos de Tinduf reuniéndose con las autoridades saharauis. “Marruecos estaba bloqueando la visita, pero han habido presiones internacionales muy fuertes para que nos visitara. Nosotros seguiremos cooperando con él en una hoja de ruta que lleve a una solución mediante un referéndum”, explica el delegado del Polisario. Y es que el próximo mes de abril el Consejo de Seguridad publicará una resolución sobre el conflicto que, según el informe del año pasado, “debe suponer un cambio de estrategia si no hay avances”. “No ha habido avances, porque Marruecos se niega a acercar posturas, si no cambia la ONU, estarán obligando a los saharauis a tomar posturas más radicales”, comenta Beyún. Los saharauis y los movimientos de solidaridad con este pueblo exigen a España, que este año entró a formar parte del Consejo de Seguridad, que “adopte una postura acorde con su cualidad de potencia administradora responsable de cerrar el proceso de descolonización“.
Más tortura en las zonas ocupadas.
Precisamente por la resolución del próximo abril “se están organizando muchas manifestaciones en las ciudades ocupadas, las cuales son reprimidas con más tortura, represión y encarcelamientos”, explica Aalia. ” La semana pasada asesinaron a un niño de seis meses dentro del vientre de su madre, torturaron y maltrataron a la madre hasta que perdió el niño”, comenta el activista saharaui. Hace pocos días, el joven Mohamed Lamín fue asesinado por unos colonos marroquíes. A finales del mes pasado, un preso saharaui falleció víctima de torturas en una cárcel marroquí. Según organizaciones saharauis de defensa de los derechos humanos, ya van ocho saharauis asesinados, sólo en cárceles marroquíes, en el último año y medio. Las noticias de lo que ocurre en los territorios ocupados por Marruecos salen con cuentagotas, debido a las restricciones de entrada a los medios y observadores internacionales. “Mediante la represión militar y policial piensan que van a conseguir que los saharauis dejen de protestar. Lo que realmente preocupa no es lo que hace Marruecos, potencia ocupante militarmente, es el silencio de los países que se llaman democráticos como España, potencia administradora y responsable legal”, argumenta Beyún. “En los territorios ocupados, cada vez hay más ganas de salir a manifestarse”, añade Hassanna Aalia.
(*) Sato Díaz es periodista.

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