jueves, 23 de abril de 2009

Un año más los saharauis participan en la lectura de El Quijote




Por quinto año consecutivo los saharauis participan en la lectura continuada de Don Quijote de la Mancha en el Círculo de Bellas Artes de Madrid. En las fotos podemos ver al escritor saharaui Bahia Mahmud Awah y al niño Gabriel "Gibril" González, que este año leyeron en representación de los saharauis.

Y es que El Quijote también es patrimonio de los saharauis.

La libertad, Sancho, es uno de los más preciosos dones que a los hombres dieron los cielos; con ella no pueden igualarse los tesoros que encierra la tierra y el mar encubre; por libertad así como por la honra, se puede aventurar la vida y, por el contrario, el cautiverio es el mayor mal que puede venir a los hombres. Miguel de Cervantes (Don Quijote de la Mancha)

En una tarde en la que el verano entrega su cuerpo demacrado y viejo al otoño, un personaje llamado el Ingenioso Hidalgo quería cruzar el muro que separa el Sahara en dos fronteras, una libre donde los nómadas pastan al ritmo que marca el desierto; la otra escondida detrás de una enorme muralla en la que la muerte se extiende como tentáculos en sus entrañas. Pero el Ingenioso Hidalgo estaba decidido a luchar contra viento y marea, su camello Rocinante conocía todos los secretos del desierto. Y el valiente Quijote decidió emprender su aventura: franquear el muro y convertirse en un hombre libre. Para ello tenía que guiarse de noche, por las estrellas; de día, por las montañas y los paisajes que predominan en el Sahara. A lomos de su dromedario llevaba un tonel de agua, tishtar, té verde, azúcar, arroz y harina. Con esas provisiones quería cruzar a la otra frontera. (La libertad del Ingenioso Hidalgo. Ali Salem Iselmu. Del libro Don Quijote, el azri de la badia saharaui)

*Ver fotos de la lectura de otros años aquí

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