lunes, 1 de agosto de 2011

Marruecos encarece los fosfatos que monopoliza

.. y luego dice Marruecos que estar en el Sahara le cuesta dinero...


Los fertilizantes sufren una nueva escalada de precios

LAS PROVINCIAS 01.08.11 -

Los precios de los fertilizantes agrícolas están subiendo de nuevo con fuerza. Lo han hecho en las últimas semanas los nitrogenados, por la escalada del petróleo, aunque en los últimos días viven cierta estabilización. Sin embargo, los que no paran de subir y subir son los abonos potásicos y los fosfatos, sobre todo estos últimos, por la escasez que hay en el mercado.

El principal responsable del constante encarecimiento de los productos derivados del fósforo es un país, Marruecos, porque prácticamente monopoliza la oferta mundial. Sus yacimientos de Bucraa, situados sin embargo en el Sáhara Occidental, son los más importantes del mundo.

Los expertos estiman que las reservas de fosfatos de Bucraa suponen el 90% de las existencias mundiales aprovechables. ¡Y pensar que estas minas las descubrieron técnicos españoles en 1947, y que fue la empresa española Fos Bucraa la que construyó una cinta transportadora de 100 kilómetros hasta el mar, y que luego todo se regaló a Marruecos en 1975, para desgracia de los propios saharauis!

El precio actual de estos fosfatos es de 600 euros por tonelada, cuando hace un año estaba en 350. Marruecos manda porque, de hecho, tiene cola de pedidos y los barcos aguardan pacientemente en la costa saharaui a ser cargados. De uvas a peras llega a algún puerto español algún barquito con fosfatos que ha podido cargar en Noruega, pero es una minoría respecto a los barcos que llegan del sur.

En este clima de cierto racionamiento en la práctica y de constantes subidas por el monopolio marroquí, el ácido fosfórico y los fosfatos monoamónico y biamónico, como los complejos, no paran de aumentar de precio y los almacenistas distribuidores reconocen que se ven obligados a variar cada pocos días los suyos y comunicar las tarifas aumentadas a los puntos de venta.

Con los abonos potásicos, cuyas materias primas también proceden de minas, ocurre algo parecido. Los yacimientos son limitados y los procesos de elaboración resultan caros, frente a una demanda en alza. Sobre todo se está encareciendo mucho el nitrato potásico, que también se emplea ahora para sistemas de acumulación de calor. En un año ha pasado de 400 a 830 euros por tonelada, lo que hace que técnicos y distribuidores estén recomendando a los agricultores que empleen sulfato o cloruro potásico, menos caros.

En cuanto a los nitrogenados, la subida es más suave últimamente. La solución N-32, muy usada en riego a goteo, ha pasado de 225 a 300 euros la tonelada.

No hay comentarios:

Publicar un comentario