sábado, 12 de noviembre de 2011

Intervención de Larbi Mesaud en el Forum sobre derechos humanos en el Sahara de Cantabria


INTERVENCIÓN DEL SR. LARBI MESSAOUD EN EL FORUM SOBRE LOS DERECHOS HUMANOS EN EL SAHARA OCCIDENTAL, CELEBRADO LOS DIAS 05 Y 06 DE NOVIEMBRE 2011

EN SANTANDER  (ESPAÑA).

EN AUSENCIA DE OBSERVADORES INTERNACIONALES DE DERECHOS HUMANOS EN EL SAHARA OCCIDENTAL, EL ESTADO MARROQUÍ SIGUE COMETIENDO CRÍMENES DE LESA HUMANIDAD


SR. LARBI MESSAOUD

Permítanme en primer lugar, expresar mi sincera gratitud a MUNDUBAT por la organización de este importante evento, cuya celebración coincide desgraciadamente con el secuestro, desde hace más de dos semanas de tres cooperantes  extranjeros de los Campamentos de refugiados saharauis, entre ellos el Sr. Enric Gonyalons, miembro de esta organización  destacada por su labor humanitaria y su defensa del derecho de los  pueblos a la autodeterminación y por su amplia e importante cooperación humanitaria con la causa del pueblo saharaui .

Aprovecho esta oportunidad para condenar enérgicamente este secuestro de los tres extranjeros cooperantes y el terrorismo del que fueron objeto por hombres armados, deseando que ,lo antes posible, acabe  esta tragedia y este sufrimiento para que regresen todos los secuestrados a sus familias y a  las organizaciones humanitarias a las que pertenecen, porque simplemente necesitamos que cada uno de ellos puedan continuar con su labor en las organizaciones humanitarias para las que trabajan y les sea respetado su  derecho a la vida y a la integridad física y moral.

Y aquí abro un paréntesis y me pregunto legítimamente (porqué el Gobierno español pide que se investigue este acto terrorista mientras que a Marruecos  no le  ha  exigido que se investiguen los crímenes  que ha cometido contra los ciudadanos  saharauis desde el 31 de Octubre de 1975?).

Asimismo quiero agradecer en mi nombre y en el de  mi compañera Sukaina El Edrissi por darnos la oportunidad de estar entre vosotros que no escatimais esfuerzo alguno en defender que prevalezca la justicia y el derecho internacional en el mundo de manera que se garantice a toda persona su derecho a la democracia, la justicia social y los valores y principios humanitarios ; valores  que cada uno de nosotros ha defendido y por ello  no duda en poner en  riesgo  su vida  con el objetivo de hacer felices a los demás y  dejarlos al menos   creer en  la  paz.

Señoras y señores:

Voy a exponer en este Simposio un tema que trata sobre la situación de los derechos humanos en el Sahara Occidental, caracterizada por los flagrantes abusos como consecuencia de las persistentes violaciones graves de los derechos humanos contra los civiles saharauis por parte del estado marroquí, agravado ante la ausencia total de un mecanismo de observación y control  internacional de derechos + humanos a través de la Misión de las Naciones Unidas para el Referéndum de Autodeterminación en el Sahara Occidental (MINURSO), que permanece impasible ante la maquinaria de represión marroquí, sin tomar las medidas pertinentes para poner fin a la espiral de abusos graves que afectan al derecho a la vida y a la integridad física y psíquica de los ciudadanos saharauis.

Las ciudades del Sahara Occidental permanecen hoy asediadas por las fuerzas armadas y la policía y por un bloqueo informativo lo que ha llevado a los ciudadanos saharauis al éxodo masivo fuera de la ciudad del Aaiun hacia el Campamento Gdeim Izik que fue desmantelado violentamente por milicias civiles armadas, por el ejército y fuerzas policiales marroquíes en un intento de intimidar a los saharauis. Esta represión culminó con la detención de decenas de jóvenes saharauis que en su mayoría fueron juzgados por Tribunales marroquíes sin pruebas suficientes y condenados tras sufrir sesiones de tortura y malos tratos en la comisarías de policía.

El Estado marroquí aprovechó la situación generada tras el violento asalto al campamento Gdeim Izik en el Sahara Occidental ocupado, perpetrado por las fuerzas armadas, para desplegar a miles de colonos marroquíes armados con la connivencia de oficiales de la inteligencia marroquí y el ejército por toda la ciudad para reprimir a la población saharaui que protestaba pacíficamente reivindicando el pleno ejercicio de sus derechos civiles, políticos, económicos, sociales y culturales.

El ejército marroquí que desde mediados de la década de los  setenta ha estado involucrado en crímenes de lesa humanidad cometidos en silencio contra civiles saharauis, ha sido participe directo recientemente en las graves violaciones de derechos humanos cometidas contra civiles saharauis, ejemplo de ello ha sido el asesinato del niño saharaui Nayem Elguarhi, que murió a raíz de los disparos de los militares que rodeaban el Campamento de Gdeim Izik, mientras que los otros saharauis que lo acompañaban resultaron gravemente heridos, sin haber recibido tratamiento médico adecuado  y sin que se haya llevado a cabo ninguna investigación sobre el tiroteo por los tribunales marroquíes en virtud  de las denuncias presentadas por las familias.

Y para que el asedio militar impuesto por el Estado marroquí en la ciudad de El Aaiun (Sahara Occidental) no llame la atención de la gente, el gobierno marroquí cambió las matriculas y los símbolos de  numerosos camiones y vehículos militares, así como de  fuerzas auxiliares, mientras que hoy  patrullan la ciudad al mando de los oficiales del Ministerio de Defensa marroquí.

Resulta también sorprendente que mientras se producen todos estos excesos que se ven acompañados por una alarmante represión, llevada a cabo por el ejército en los barrios e incluso en las instituciones educativas, en reiteradas ocasiones las organizaciones internacionales de derechos humanos y los parlamentos mundiales han solicitado la necesidad de proporcionar un mecanismo internacional para velar por el respeto de los derechos humanos, dado que la misión de las Naciones Unidas en el Sahara Occidental, que es  la única misión encargada de resolver los conflictos internacionales en la zona, no tiene potestad para velar e informar sobre los derechos humanos en el Sahara Occidental ocupado.

Todas estas circunstancias fueron aprovechadas por el estado marroquí para seguir cometiendo graves violaciones de derechos humanos, como homicidios, secuestros, torturas, malos tratos, violaciones, detenciones políticas y tratos crueles e injustos contra los defensores de derechos humanos. Muchos de ellos, aun continúan  pendientes de procesos judiciales en los tribunales militares y sometidos por la dirección de la cárcel de Salé a torturas físicas y verbales, en coordinación con miembros de la inteligencia marroquí.

Ante la continuidad de las manifestaciones pacíficas llevadas a cabo por los ciudadanos saharauis en las que se corean consignas y se enarbolan banderas del Frente POLISARIO, las autoridades marroquíes respondieron violentamente para intimidar e impedir las protestas. Elementos de la policía marroquí agredieron a la ciudadana saharaui Loiylla Boussoula, quien a raíz de la agresión sufrida perdió la vista, así como la defensora de derechos humanos saharauis Sultana khaya que sufrió lesiones y  el ciudadano saharaui Elfkir Kaziza que fue torturado resultando con fracturas en el hombro izquierdo  y que no  ha podido ser operado, debido a la escasez de recursos económicos de su familia.

Llama mucho la atención que ante las denuncias que la mayoría de las victimas interponen ante el sistema judicial marroquí, no se produzca ninguna investigación sobre las circunstancias de los hechos que relatan las víctimas. Y eso deja en evidencia que el poder judicial marroquí no es independiente y que se encuentra sujeto a instrucciones dictadas por círculos oficiales. Esto ha quedado patente con el caso del asesinato del mártir Said Dambar,  tras el rechazo del Juez de Instrucción de la Sala  de lo Penal del Tribunal de Apelaciones del Aaiun en el Sahara Occidental, de realizar la autopsia al cadáver que se encuentra actualmente, desde hace  11 meses en el hospital Ben Lmahdi del  Aaiún, debido a   la negativa de la familia de recibirlo hasta investigar la causa y las circunstancias  de su muerte.  Un policía marroquí reconoció haberle disparado y tras ser juzgado fue condenado recientemente a 15 años de prisión. Sin embargo, no fue  reconocida la responsabilidad del Departamento de Seguridad de Marruecos y por ende del Estado Marroquí que también se niega a llevar a cabo una investigación imparcial y justa sobra la muerte causada a Neyem Elgarhi, Babi Elgargar, Ibrahim Daoidi y otros que perdieron la vida, tiroteados en los barrios y atropellados por los coches de la policía y por los malos tratos ocasionados por los autoridades marroquíes.

Señoras y señores:

Las autoridades marroquíes no dudan en prohibir el derecho de los civiles saharauis a la libertad de expresión y a la manifestación pacífica, y recurren a la violencia para reprimir cualquier protesta  pacífica utilizando barras de hierro, patrullando los barrios con coches de policía y acompañados por fuerzas auxiliares, para impedir a los ciudadanos el acceso a los lugares destinados a la protesta produciéndose ante estas actuaciones lesiones, abusos y malos tratos a los ciudadanos.

Estas intervenciones ilegales  tienen lugar tras las continuas protestas llevadas a cabo por miles de civiles saharauis reivindicando sus derechos justos y legítimos reconocidos en los convenios y pactos internacionales: el derecho del pueblo saharaui a la libre determinación y la independencia, y el beneficio directo de la explotación de sus riquezas naturales y minerales. Además de la liberación de todos los presos políticos y conocer el destino de las personas desaparecidas, el derecho al empleo, la integración social y al reconocimiento económico  y administrativo a las víctimas de violaciones flagrantes de derechos humanos, que se produjo con un sentada pacífica en la sede del  Consejo de derechos humanos marroquí en el Aaiún (Sahara Occidental) durante más de 6 meses y 20 días, reivindicando asimismo, el cumplimiento de las decisiones de arbitraje emitidas por el organismo Equidad y Reconciliación desde el 2006. Organismo creado por el estado marroquí responsable de competencias no judiciales en materia de esclarecimiento de la verdad sobre las graves violaciones de derechos humanos cometidas en el pasado.

Los saharauis en paro se enfrentan al impedimento de  llevar a cabo una protesta pacífica para defender y reclamar sus derechos al empleo, después de haber liderado una sentada delante de la delegación del Ministerio de Empleo en El Aaiun (Sahara Occidental) y en otras ciudades cercanas. El Estado marroquí recurrió al ofrecimiento a los saharauis desempleados con estudios superiores empleos en diversas ciudades marroquíes, lejos de sus familias y su patria. Se trata de una política de dispersión que está llevando a cabo el Estado marroquí, desde la anexión del Sahara Occidental por la fuerza, el 31 de octubre de 1975. Contra esta política decenas de saharauis llevaron a cabo una sentada frente al Ministerio del Interior en Rabat reivindicando que se les facilite cumplir con su trabajo en sus ciudades de origen.

Señoras y señores:

El Estado marroquí ha tenido que dejar en libertad un grupo de defensores de derechos humanos saharauis, que habían sido detenidos tras visitar los campamentos de refugiados saharauis y también unos 140 presos políticos de la cárcel Negra del Aaiun (Sahara Occidental), que habían sido sometidos a detención arbitraria por su participación en el Campamento "Gdeim Izik" y en las manifestaciones que tuvieron lugar en las ciudades del Marsa y el Aaiun, tras el asalto militar contra el campamento, el 8 de noviembre de 2010.

Estas liberaciones fueron posibles gracias a la lucha llevada a cabo por el pueblo saharaui, a través de la organización de protestas pacíficas y a la presión internacional de las organizaciones de derechos humanos y de la solidaridad internacional con la causa del pueblo saharaui en diversas partes del mundo. No obstante, quedan aun 90 saharauis detenidos por motivos políticos, incluidos los defensores de derechos humanos saharauis pendientes de ser juzgados por el Tribunal Militar de Rabat, sin ningún tipo de pruebas que los incriminen, a pesar de ser civiles por lo que deberían ser juzgados, en todo caso, por tribunales civiles de conformidad con la legislación marroquí. Estos presos políticos se han declarado en huelga de hambre, desde el 31 de Octubre de 2011, en la cárcel de Salé (Marruecos) en protesta por un juicio rápido y justo y por la mejora de sus  miserables condiciones en la cárcel.

Por estas consideraciones, es necesario y urgente que todos luchemos para liberar a todos los detenidos y, en particular, a quienes sufren enfermedades crónicas y mentales, así como aquellos con responsabilidades familiares cuya detención conlleva un grave perjuicio para sus  familias y sus hijos que están afectados, no sólo por la ausencia del padre, sino por escuchar que sobre ellos se ejercen agresiones físicas y verbales, lo que les afecta negativamente en  sus rendimientos académicos y en  sus propias vidas.

Debemos considerar todos los medios a nuestro alcance para presionar al Estado marroquí con el fin de liberar a todos los presos políticos saharauis en la cárceles de Marruecos; así como la solidaridad con sus familias para ayudarlas a superar esta situación que sufren de la detención de sus familiares únicamente por defender el derecho del pueblo saharaui a la autodeterminación y a beneficiarse de la explotación de sus recursos naturales.

Es necesaria la participación de todos los actores, organizaciones, juristas, políticos, sindicalistas y periodistas y otros personas, presentes en este simposio internacional, en una campaña informativa intensa y enfocada con un programa de acción específico con el objetivo de  acelerar la liberación de todos los presos políticos, quienes se ven obligados a protagonizar huelgas de hambre, poniendo sus vidas en peligro, sin que el Estado marroquí escuche sus reivindicaciones. El régimen marroquí pretende vengarse de ellos utilizando todos los medios a su alcance: medios de comunicación, algunas organizaciones de derechos humanos e instituciones políticas para ocultar las duras luchas y las miserables condiciones a las que se enfrentan nuestros detenidos políticos.

Señoras y señores:

El Estado marroquí recientemente trató de crear un Consejo llamado el "Consejo Nacional de Derechos Humanos”, que inmediatamente llevó a cabo una masiva campaña de su promoción en diversos países del mundo, lo que llevó al Secretario General de las Naciones Unidas, en su último informe sobre el Sahara Occidental, a darle su beneplácito. Pero esta reacción de la ONU fue prematura, dado que la principal demanda de los ciudadanos saharauis es proporcionar un mecanismo internacional que vigile e informe sobre los derechos humanos en el Sahara Occidental ocupado. Y que no se trate de una  institución “nacional” en un territorio todavía  en disputa y está en espera de la descolonización. A pesar del mencionado Consejo, creado desde hace 10 meses, se siguen violando los derechos humanos en general,  sin la intervención y la investigación sobre los ataques y el menoscabo del derecho a la vida y la integridad física y la libertad de expresión y mucho menos, de manifestación. Tampoco ha hecho nada en beneficio de los saharauis, quienes son continuamente víctimas de atropellos y sus vidas están amenazadas por la pobreza, la privación, la exclusión y la discriminación, y muchos sufren de muchas enfermedades crónicas causadas por la tortura durante los años de su  desaparición forzada en las cárceles secretas y la detención política en las cárceles tristemente celebres.

Aquí nos preguntamos, ¿cómo puede  la UE otorgar asistencia financiera al Estado marroquí como contribución en  la reparación individual y colectiva de las víctimas de violaciones flagrantes de los derechos humanos, y la realidad de estas víctimas sigue caracterizándose por la gravedad y por la  dura privación y exclusión? Y cómo la UE  puede otorgar a Marruecos un estatus avanzado en el campo de los derechos humanos, cuando las violaciones continúan descaradamente y llegan a los límites del grotesco asesinato y secuestros y violaciones en Marruecos y el Sáhara Occidental.

Las autoridades marroquíes también ponen en peligro los derechos sociales y culturales de los ciudadanos civiles saharauis, a través del impedimento de construir Jaimas dentro y fuera de las ciudades del Sáhara Occidental y sobre todo después del asalto contra el campamento de Gdeim Izik .Al mismo tiempo, llevó a cabo la  demolición del los dos centros secretos de detención de el Aaiun y de Dajla (Sahara Occidental) del PCICIMI, donde fueron testigos del secuestro y tortura de miles de saharauis, conservando, sin embargo todos los centros de esta índole en Marruecos, con el fin de privar al Sahara Occidental de su memoria histórica. Al mismo tiempo que el estado marroquí impone nombres de sus héroes , de sus ciudades a las avenidas y calles del Sahara Occidental, con el fin de imponer la forzosa marroquinización de los saharaui y esto también afecta a los nombres propios  de los ciudadanos saharauis al intentar registrar sus hijos en el registro civil de las administraciones marroquíes.

Los ciudadanos saharauis son conscientes de sus derechos y los vienen reivindicando  a través de manifestaciones, marchas pacíficas y sentadas. El Estado marroquí recurrió a un nuevo enfoque de su política represiva para privarles del derecho a la manifestación pacífica , la libertad de opinión y de expresión al  distribuir una serie de parcelas o terrenos  alejados de las ciudades del Sáhara Occidental, en áreas remotas y desérticas, con el fin de dispersarlos y así  no poder seguir colectivamente sus protestas y reivindicar  su derecho a la libre determinación y la independencia junto con otras demandas sociales justas y legítimas.

Y por último, hay que recordar que es el momento de defender el respeto de los derechos humanos en el Sahara Occidental y la búsqueda  de un mecanismo por parte de la ONU para proteger a los civiles saharauis e informar sobre los derechos humanos, de lo contrario la situación será más peligrosa y tensa para el pueblo saharaui, debido a que el gobierno marroquí seguirá cometiendo crímenes contra la humanidad en el Sahara ocupado con el apoyo incondicional del gobierno francés ,que con esa actitud se coloca al lado de Marruecos dando la espalda a la legalidad internacional.

Desde aquí hacemos un llamamiento a la sociedad civil francesa y al Estado francés a ponerse al lado del derecho internacional, respetando con ello los ideales recogidos por la Revolución Francesa, principios que hicieron de Francia un país abanderado en la defensa de la democracia y de los derechos humanos. Entonces ¿cómo puede el presidente francés Sarkozy justificar sus palabras de defensa a ultranza del derecho de pueblo libio a la autodeterminación y su lucha contra el régimen da Ghadafi, mientras niega ese derecho legítimo al pueblo saharaui?...

Reciban nuestro más afectuoso saludo, con toda sinceridad os deseamos mucho éxito en vuestro seminario, que sin duda es una oportunidad para expresar e ilustrar la preocupación sobre la situación humanitaria, política, de derechos humanos y sindicales relacionados con la causa del pueblo saharaui; así como una oportunidad para intercambiar opiniones y fortalecer las relaciones y la consolidación de un futuro mejor, cuyo fin conduzca a una victoria para  nuestra justa y legítima causa.

Santander, el 6 de noviembre 2011

Larbi Messaoud, Secretario General de la Oficina Ejecutiva del Colectivo de los defensores saharauis de los derechos humanos (CODESA)

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