martes, 1 de julio de 2014

La RASD apoya el Tratado de Prohibición de Minas y la Convención sobre Municiones en Racimo

Ginebra, 30/06/14 (SPS)-. La República Árabe Saharaui Democrática (RASD ha  apoyado  el Tratado de Prohibición de Minas y la Convención sobre Municiones en Racimo durante la Tercera Conferencia de Revisión de los Estados Partes en el Tratado de Prohibición de Minas, que se celebró en Maputo, Mozambique, del 23 al 27 de junio de 2014.
Como muestra de su apoyo y compromiso con los principios y objetivos de los tratados internacionales en materia de minas antipersonal y municiones en racimo, la RASD presentó dos informes voluntarios de conformidad con el artículo 7 de la Convención sobre la Prohibición del Empleo, Almacenamiento, Producción y Transferencia de Minas Antipersonal y sobre su Destrucción (Convención de Ottawa) de 1997 y la Convención sobre Municiones en Racimo de 2008. Los informes voluntarios, que fueron presentados a la Oficina de las Naciones Unidas de Asuntos de Desarme en Ginebra, contienen información sobre los esfuerzos realizados por la RASD desde el año 2005 en relación con la destrucción de su arsenal de minas, remoción de minas así como las medidas nacionales respecto a las víctimas de minas terrestres y municiones en racimo y los supervivientes de otros restos explosivos de guerra (REG).
La presentación por parte de la RASD de sus informes voluntarios fue anunciada y felicitada por el delegado de Bélgica, como Presidente del Grupo de Contacto del Artículo 7 de la Reunión de los Estados Partes en el Tratado de Prohibición de Minas, durante la Tercera Conferencia de Revisión de los Estados Partes en el Tratado de Prohibición de Minas, que se celebró en Maputo, Mozambique, del 23 al 27 de junio de 2014. En su intervención ante la Conferencia de Maputo, la Campaña Internacional para la Prohibición de las Minas Terrestres (ICBL), ganadora del Premio Nobel de la Paz en 1997, también tomó nota de la presentación de los informes de la RASD como una muestra de apoyo del estado saharaui a los objetivos del Tratado.
Como es sabido, el Sahara Occidental es una de las zonas más minadas del mundo como resultado de la guerra que estalló en el territorio a raíz de la invasión militar y ocupación marroquí del Sahara Occidental en 1975. Según las organizaciones de acción contra las minas que trabajan en el campo, hay más de 7 millones de minas terrestres en todo el territorio saharaui, además de grandes cantidades de municiones en racimo y restos explosivos de guerra. La mayoría de las minas están enterradas a lo largo del muro militar construido por las fuerzas de ocupación marroquíes en el Sahara Occidental a principios de los años ochenta, con una longitud de 2.720 Km. y que se considera el mayor campo de minas continuo en el mundo.
Es de señalar que la RASD, miembro fundador de la Unión Africana, es un Estado parte en el Tratado por un África Libre de Armas Nucleares (Tratado de Pelindaba de 2009). En 2005, el Frente POLISARIO firmó la Escritura de Compromiso del Llamamiento de Ginebra como señal de su compromiso con la prohibición del uso de minas antipersonal. Además de su creación, en 2013, de la Oficina Saharaui de Coordinación de Acciones relativas a las Minas (SMACO), la RASD coopera plenamente con las organizaciones de acción contra las minas en la realización de estudios y operaciones de desminado en los territorios liberados de la RASD.
A pesar de los reiterados llamamientos de los organismos y organizaciones internacionales, Marruecos sigue negándose a firmar el Tratado de Ottawa sobre las minas terrestres y la Convención sobre Municiones en Racimo. SPS

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