martes, 24 de febrero de 2015

Kerry Kennedy: Las graves violaciones de los Derechos Humanos de los saharauis no pueden quedar impunes


La presidenta del Centro Robert F. Kennedy para la Justicia y los Derechos Humanos, Kerry Kennedy, ha dicho que las violaciones de los Derechos Humanos cometidas por las autoridades marroquíes en el Sáhara Occidental “no pueden quedar impunes”. 
El Centro Robert F. Kennedy ha publicado un informe en el que dice que “las autoridades marroquíes continúan cometiendo graves violaciones de los Derechos Humanos contra el pueblo saharaui”,  a pesar de lo cual no existe un mecanismo internacional para su seguimiento.
El informe, fechado en Washington, hace un seguimiento de las violaciones de los Derechos Humanos de los saharauis cometidas entre marzo y diciembre de 2014 en los territorios de la antigua colonia española ocupados por Marruecos.
El Centro Robert F. Kennedy especifica que a pesar de las denuncias de “violaciones sistemáticas de los Derechos Humanos por parte de Marruecos contra los saharauis”, la Misión de las Naciones Unidas para el Referéndum del Sáhara Occidental (MINURSO) carece de un mandato para su supervisión y “no existe un mecanismo internacional dedicado a su  seguimiento en el Sáhara Occidental”.
Ante esta situación, apunta que la discusión en la ONU el próximo mes de abril sobre la renovación de la MINURSO  proporciona una oportunidad para que su mandato esté en línea “con otras misiones de mantenimiento de la paz mediante la inclusión de la vigilancia de los Derechos Humanos y la presentación de informes como parte de su misión”.
La MINURSO debe ocuparse de los DDHH
La presidenta del Centro RFK, Kerry Kennedy, hija del senador Robert F. Kennedy, se mostró a favor de que la ONU amplíe el mandato de la MINURSO, ya que "las denuncias de violaciones graves de los DDHH que tienen lugar en el Sáhara Occidental demandan la atención internacional y requieren una investigación seria y remedio”, según la información publicada por el Centro.
"Los informes de tortura durante la detención, la negligencia médica hacia los presos enfermos, explosiones de minas terrestres no supervisadas, la dispersión violenta de manifestaciones pacíficas y las restricciones a la entrada y los viajes dentro de la región no pueden quedar impunes”,  afirmó Kerry Kennedy.
El Centro RFK se refiere, también, a los cientos de cables diplomáticos marroquíes filtrados a través de una cuenta de Twitter, bajo el nombre de Chris Coleman,  y afirma que “muestran como Marruecos ha participado en una actividad inapropiada en las Naciones Unidas con el objetivo aparente de impedir la ampliación del mandato de la MINURSO para incluir la vigilancia de los Derechos Humanos”. 
Para Kerry Kennedy esta información es grave y requiere una atención seria, por lo que  “la investigación en curso de las Naciones Unidas debe examinar la cuestión de si las acciones cuestionables tomadas por el personal de Marruecos y la ONU impidieron la ampliación del mandato".
En el tiempo analizado,  el Centro Robert F. Kennedy identificó cerca de 90 casos de violaciones de Derechos Humanos, como  detenciones arbitrarias, falta de libertad de reunión y de movimiento, malos tratos físicos y torturas, lesiones y muertes causadas por minas terrestres y muertes durante la detención. “En su conjunto –señala- la frecuencia y la naturaleza de los abusos pinta un panorama sombrío de la situación de Derechos Humanos en el Sáhara Occidental”.
Santiago A. Canton, Director Ejecutivo del Centro RFK, dijo que los hechos denunciados constituyen violaciones graves del derecho internacional, y que aunque el derecho internacional no reconoce la soberanía de Marruecos sobre el Sáhara Occidental, al ser “el poder de facto y como signatario de la Convención contra la Tortura, el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, y el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, Marruecos debe garantizar que se respeten los Derechos Humanos de las personas que viven en el Sáhara Occidental".

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