jueves, 11 de noviembre de 2010

Marruecos da caza a los saharauis. Los españoles escondidos en El Aaiun olvidados por el gobierno español








Testigos en El Aaiún denuncian que se hacen detenciones de forma indiscriminada en busca de los líderes del campamento Gdem Izik. Rabat trata de vincular a los activistas con grupos terroristas

RAÚL TORRES RABAT 10/11/2010

El Aaiún ha vuelto a vivir una jornada más bajo el toque de queda marroquí. A pesar de que durante el día los enfrentamientos entre saharauis y marroquíes cesaron, a lo largo de la mañana se produjeron ataques del ejército y la gendarmería a civiles en la avenida Boucraa y en los barrios Douirat y Fateh. En este último, los agentes marroquíes registraron "casa por casa", explicó a este diario el saharaui Hmetou.

El objetivo principal era, probablemente, encontrar y detener a los líderes saharauis del comité de coordinación del desmantelado campamento de Gdem Izik y también a activistas extranjeros que permanecen ocultos en varias casas de El Aaiún por tercer día consecutivo. Fuentes saharauis citadas por Efe informaron de que Marruecos ha dictado una orden de busca y captura contra los miembros del comité.

Mientras localizan a estos líderes, las fuerzas de seguridad marroquíes siguen deteniendo de forma aparentemente indiscriminada a los jóvenes saharauis que van hallando a su paso. Según Hmetou, el barrio Fateh es donde se ha producido el mayor número de detenciones de jóvenes, entre ellos Mohamed Salem Hachmi El Ghaouti, activista saharaui que hasta hoy estaba en paradero desconocido.

Entre los desaparecidos hay también españoles de origen saharaui, o bien alguno de sus familiares. En una carta enviada a la redacción de Público en Madrid, el ciudadano español Mohamed Gachbar Salem denuncia que la policía marroquí saqueó y arrasó la casa de su familia en el barrio de Columina Nueva de El Aaiún, tras lo cual se llevaron detenido a su hermano Brahim, mientras a sus padres les llovían los golpes. También les robaron su documentación española, pasaportes, DNI y libro de familia. Gachbar afirma que se ha dirigido a la embajada de España en Rabat.

Isabel Terraza, de Resistencia Saharaui, calculó en "cientos" los saharauis que han sido detenidos y están siendo interrogados en El Aaiún. A los arrestados, según Terraza, se les exige a cambio de su libertad que firmen un documento en el que reconocen "la falsa relación de algunos activistas saharauis de derechoshumanos con grupos terroristas, para lo que están siendo torturados y encarcelados".

Marruecos habla de 163 detenidos, pero desde El Aaiún denuncian que hay más de 300 desaparecidos y diez muertos, aunque nadie puede confirmar aún el número de fallecidos. El Frente Polisario elevó a 19 la cifra de víctimas mortales.

La desesperación de muchos saharauis por conocer la suerte que han corrido sus seres queridos les ha llevado a intentar atacar los centros de detención. El martes por la noche se oyó una gran explosión en el barrio Lahchaicha debido a que familiares de los presos atacaron "con bombonas de gas el Cuartel Militar Ould Mailid" para conocer el estado en que se encontraban los detenidos, explica Isabel Terraza. Lo mismo ocurrió en la Cárcel Negra de El Aaiún, donde también se manifestaron y "fueron reprimidos violentamente por militares y policías que inmediatamente reforzaron la seguridad alrededor de la cárcel", según explica la activista de Resistencia Saharaui.

Según fuentes saharauis, "en el campamento quedan cadáveres y heridos, pero no hay manera de acercarse". El activista saharauiAhmed Brahim Ettanji aseguró a Público que "hay 25 muertos en los pozos del campamento y muchísimos cuerpos quemados", lo que, según él, explica por qué la tarde anterior se podía ver una humareda en la zona de Saghiael Hamra. Y después de insistir en que "esto es cierto", dijo que "lo suyo sería que el Gobierno lo comprobase acudiendo allí. Y que viese de paso cómo se envalentonan [las fuerzas de seguridad y los colonos] sin testigos".

Una ciudad sellada
Lo que nadie puede negar es que las comunicaciones con El Aaiún están cerradas a cal y canto. A los periodistas que intentaron, por tercer día consecutivo, viajar al Sáhara Occidental, la aerolínea marroquí RAM les cerró de nuevo el paso en Casablanca. El acceso a la zona permanece blindado también a políticos, activistas y cualquier observador internacional que pueda relatar la gravedad de lo que está pasando en El Aaiún.

Las comunicaciones con El Aaiún están cerradas a cal y canto

Desde que se instalase el Campamento de la Dignidad en el Aaiún, el pasado 10 de octubre, los ataques a la prensa española por parte de periódicos y semanarios políticos marroquíes no han cesado. Hoy mismo, el diario árabe Al Ittihad Al Ishtiraki, órgano de expresión del partido socialista marroquí, USFP, publicaba un artículo sobre "la implicación de los medios de comunicación españoles en la falsificación de las verdades". Hace una semana, la revista L'Observateur dedicaba 16 páginas a acusar a los españoles de defender los intereses del Sáhara, con titulares como "Las calles al servicio del Polisario", ilustrados con fotos de manifestaciones pacifistas de saharauis en España.

Hoy se supo que la paliza que la policía propinó el martes al periodista norteamericano John Thorne se debió a que lo tomaron por español, explicó Javier Sopeña de la organización Sahara Thawra: "Cuando vieron su pasaporte dejaron de pegarle".

El Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ) subrayó desde Nueva York al servicio de prensa saharaui SPS que "restringir el acceso de periodistas españoles al Sáhara Occidental equivale a censura y debería cesar inmediatamente".

Mientras, los saharauis intentan resistir esperando que vuelva la paz. Ahmed, el tío de Ahmed Daoudi, Djija, uno de los jóvenes heridos en el coche en el que murió el 24 de octubre el niño Nayem El Garhi, lo resume diciendo: "Habrá que aguantar, qué remedio".

"Estamos aislados y no nos ayudan"
R. TORRES

Antonio Sopeña es uno de los activistas españoles escondidos en El Aaiún

Los cooperantes españoles seguimos aislados unos de otros, sin poder salir a la calle. Desde que llegamos del campamento estamos encerrados en casas separadas y sólo mantenemos contacto telefónico. Y ni siquiera así nos comunicamos, porque no podemos decir dónde estamos ni con quién, no podemos decir nombres ni nada, para evitar que averigüen dónde estamos, ya que sospechamos que las autoridades marroquíes tienen pinchados nuestros teléfonos, cosa que aquí es habitual.

Estamos escondidos y los saharauis del comité del campamento también andan cambiando de casa hasta que termine la tormenta para evitar que les cojan. El primer día estuve en una casa y después cambié a otra. Por ahora, estoy en un piso fijo que parece seguro en un sitio tranquilo, y mientras sea así estaré aquí, pero no sé hasta cuándo.Medios destruidos Nuestra intención, en cuanto podamos, es reorganizarnos todos los activistas extranjeros que estamos aquí para poder seguir informando de lo que pasa. Ahora, el problema que tenemos es que no podemos vernos, no podemos trabajar juntos y la mayoría de los medios técnicos de los que disponíamos están hechos cenizas. No tenemos ni ordenadores ni nada, todo se ha perdido, ni siquiera tenemos documentación ni dinero, ni nada.

Ningún organismo oficial se ha puesto en contacto con nosotros. Ni del Gobierno español ni de ningún otro Gobierno u organismo internacional. Es normal, no es ninguna novedad, porque no es la primera vez que estoy en una situación complicada aquí en el Sáhara y la respuesta del Gobierno español y de las autoridades, y de la representación en territorio marroquí, siempre ha sido la misma, siempre igualmente vergonzosa y una traición evidente a los propios españoles. Pero al que está acostumbrado a eso ni le sorprende ni le molesta.



Asegura que en la capital del Sáhara Occidental se vive 'una situación de terror'

Efe | Madrid  10/11/2010      Los datos que provienen del conflicto del Sáhara Occidental son cada vez peores. El Frente Polisario ha asegurado que son ya al menos 19 los muertos saharauis por los sucesos en El Aaiún y ha denunciado que la capital del Sáhara Occidental vive una "situación de terror" en la que los agentes marroquíes abandonan los cadáveres en las calles para sembrar el pánico entre la población.

El ministro saharaui de Exteriores, Mohamed Uld Salek, afirmó que en los barrios con mayor presencia saharaui de la ciudad "están apareciendo cuerpos degollados y cadáveres con impactos de bala, algunos de ellos de niños" a los que "resulta muy difícil identificar". Todo ello se produce después de que el Ejército marroquí desmantelase por la fuerza el campamento de protesta de los saharauis de 'Gdeim Izik', lo que provocó enfrentamientos con la población.

"La televisión marroquí muestra imágenes aparentemente en calma de las zonas de colonos, pero en los barrios saharauis los marroquíes matan a la gente y la dejan tirada en la calles, es algo auténticamente terrorífico que recuerda a lo que hizo (Augusto) Pinochet en Chile", dijo el ministro.

Uld Salek aseguró además que "los militares y policías marroquíes queman cualquier coche saharaui que encuentran a su paso para despojarles de su medio de transporte, especialmente los antiguos Land Rover, todo un símbolo que sustituyó al camello de los nómadas".

Asimismo, denunció que "decenas de policías de paisano y colonos marroquíes armados con cuchillos y palos allanan las viviendas saharauis, golpean a la gente y se llevan a muchas personas sin saber adonde".

Numerosos desaparecidos
Las autoridades marroquíes han anunciado oficialmente que ya hay 163 detenidos. "Después de los acontecimientos en el campamento, hay 163 detenidos. No hay ninguna desaparición contrariamente a lo que se ha dicho", ha declarado Mohamed Dkhissi, el prefecto de la Policía de El Aaiún, a la agencia France Presse.

Mohamed Uld Salek aseveró que "mucha gente se encuentra desaparecida", algunos porque huyeron tras la entrada de las fuerzas marroquíes en el campamento de protesta de 'Gdeim Izik', donde les quitaron sus teléfonos móviles y de los que no se tiene ninguna noticia.

"Esperamos que el Consejo de Seguridad adopte una posición clara y contundente condenando los hechos y enviando urgentemente una misión de investigación a la zona", manifestó el dirigente saharaui, que demandó también a la Misión de Naciones Unidas para el Referéndum en el Sahara Occidental (MINURSO) que informe detalladamente sobre lo que está sucediendo.

Por su parte, el Ministerio saharaui de los Territorios Ocupados ha confirmado hoy que los cadáveres de ocho civiles saharauis, entre ellos un niño de siete años, han sido encontrados a orillas del río Saguia el Hamra y en diferentes barrios de El Aaiún.

Dos de los cuerpos presentaban impactos de bala y otro las huellas de haber sido aplastado por un vehículo durante la entrada al campamento de Gdeim Izik, según un comunicado de este departamento.

El niño fue encontrado en el barrio de Duerat de El Aaiún y murió "a causa de la violencia de las milicias de colonos dirigidas por la Policía y las agresiones que ejecutan tras los allanamientos de viviendas saharauis", señala la nota.

El Gobierno saharaui ha cifrado los heridos saharauis en 723 y en más de 150 las personas todavía desaparecidas.

El conflicto se desató el pasado lunes cuando el Ejército marroquí desmanteló por la fuerza el campamento de protesta de 'Gdeim Izik' en el que unos 25.000 saharauis vivían en 7.500 jaimas para demandar una mejora de sus condiciones de vida. Tras el desalojo, la población saharaui salió a la calle para protestar y protagonizó duros enfrentamientos con el Ejército marroquí..

El campamento saharaui se levantó hace más de tres semanas. Sus reivindicaciones eran socioeconómicas, aunque muchos de sus habitantes no escondían sus vínculos con la causa saharaui. Hasta el lunes, el momento de máxima tensión se produjo el pasado 24 de octubre cuando un joven saharaui, de 14 años, murió a tiros del Ejército marroquí cuando intentaba acceder al campamento.


CONFLICTO | Los españoles en El Aaiún tienen miedo


EL MUNDO  Ana del Barrio | 10/11/2010

Silencio. Un tenso silencio ha recorrido como la pólvora encendida las calles de El Aaiún durante la pasada noche. Tras el toque de queda impuesto a partir de las 10.00 horas de la noche por el wali (gobernador) de la ciudad, Mohamed Guelmouss, nadie se atreve a moverse.

"Tras la caída del sol, cualquier saharaui que sale de casa es detenido", explica a través del hilo teléfonico Isabel Terraza, una de los tres españoles que permanecen en la capital del Sáhara Occidental, aislada por tierra, mar y aire.

Tras el cerrojo informativo impuesto por Marruecos, que impide a los periodistas la entrada en la antigua colonia española, la voz de Isabel, miembro de la Asociación Resistencia Saharaui, es uno de los escasos testimonios para poder saber lo que pasa realmente en El Aaiún.

Recluida en una vivienda desde el día del desalojo del campamento de 'Gdeim Izik', Isabel tiene miedo y no lo oculta. La Policía marroquí está peinando la ciudad y buscando casa por casa a los cabecillas del campamento de protesta y ella opina que los españoles están en la lista de los perseguidos.

"La Policía está buscando a los cabecillas que participaron en el campamento y a los activistas de Derechos Humanos. Están entrando en las casas e interrogando a la gente. Los españoles estamos en una situación de riesgo porque estamos siendo muy molestos para el Gobierno marroquí", asegura Isabel.

Ayer por la tarde prosiguieron los enfrentamientos entre las Fuerzas del Orden marroquí y la población saharaui, que continúa montando barricadas. Los que salen a la calle son mujeres, ancianos y niños, mientras que los activistas más destacados permanecen escondidos.

Desde las Asociaciones de Derechos Humanos aseguran que el número de víctimas tras el desmantelamiento del campamento es mucho mayor del que se está diciendo. "Cada vez se están descubriendo nuevos cadáveres en el campamento, tirados en el río o trasladados en camiones. Creemos que hay niños muertos de 3 y 7 años. Ha sido una masacre. Marruecos está escondiendo los cadáveres para ganar tiempo, pero no los va a poder esconder todo el tiempo", explica desde la Asociación Sáhara Thawra.

El conflicto se desató el pasado lunes cuando el Ejército marroquí desmanteló por la fuerza el campamento de protesta de 'Gdeim Izik' en el que unos 25.000 saharauis que vivían en 7.500 jaimas para demandar una mejora de sus condiciones de vida. Tras el desalojo, la población saharaui salió a la calle para protestar y protagonizó duros enfrentamientos con el Ejército marroquí.

El campamento saharaui se levantó hace más de tres semanas. Sus reivindicaciones eran socioeconómicas, aunque muchos de sus habitantes no escondían sus vínculos con la causa saharaui. Hasta el lunes, el momento de máxima tensión se produjo el pasado 24 de octubre cuando un joven saharaui, de 14 años, murió a tiros del Ejército marroquí cuando intentaba acceder al campamento.

El del lunes sería el incidente más grave en el Sáhara Occidental, antigua colonia española, desde la Intifada de 2005 y después de que en septiembre de 1991 terminasen los combates entre Marruecos y el Frente Polisario y se decretase el alto el fuego. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario