lunes, 21 de abril de 2014

Marruecos expulsa a cuatro aragoneses por intentar entrar en el Sahara


Las autoridades consideran que hay mucha agitación en la zona y no deja entrar a extranjeros.
Los cuatro aragoneses, este lunes en el aeropuerto de Marrakech.Los cuatro aragoneses, este lunes en el aeropuerto de Marrakech.
Cuatro aragoneses han sido expulsados de Marruecos tras intentar visitar el Sahara para comprobar la situación en la zona. Diego Marín, Raúl Ramón, Laura Soteras e Irene Bailo esperan desde hace horas en el aeropuerto de Marrakech a que se les incluya en algún vuelo de vuelta a España.
Los cuatro expulsados, que pertenecen a las Brigadas de Solidaridad Aragón-Sahara, ya fueron enviados a la ciudad marroquí de Agadir después de no conseguir entrar en El Aaiún, la capital del Sahara.
"No se les acusa de nada", explica Roberto Gracia, amigo de los cuatro aragoneses y que les ha estado ayudando desde Zaragoza. Los brigadistas llegaron al aeropuerto de Marrakech el pasado 16 de abril y desde allí se dirigieron a El Aaiún en un autobús, en el que también viajaban ciudadanos marroquíes y saharauis.
"En el último control antes de la ciudad, a unos 5 kilómetros, les hicieron bajar por ser extranjeros", asegura Gracia. La policía argüía que la ciudad vivía mucha agitación, "que había manifestaciones y que no era agradable", por lo que no les permitió entrar. Gracia apunta que una treintena de personas han sido expulsadas de la ciudad en los últimos días "para evitar que vieran lo que pasaba".
El Sahara está a la espera de que se renueve el mandato de la MINURSO, la Misión de la ONU para el Referendum en el Sahara Occidental, y la petición de que se incluyan entre sus competencias la vigilancia del respeto a los derechos humanos.
El autobús siguió su camino, pero los cuatro aragoneses se quedaron en tierra. Les quitaron los móviles y las maletas y les pidieron que firmasen un papel, algo a lo que se negaron. Finalmente fueron obligados a subir a un taxi destino a Agadir. En él, grabaron un video en el que cuentan su experiencia. "Hasta que no nos hemos metido en el taxi, con empujones y con algún agarrón, no nos devolvieron los móviles", explicaba Raúl Ramón.
Tras pasar algunos días en la ciudad, los cuatro decidieron viajar a la localidad de Tan-Tan, cercana a la frontera con el Sahara, pero de nuevo les impidieron bajarse. Por fin, decidieron volver a Marrakech, donde les acogieron en una casa. Sin embargo, recibieron una orden de expulsión del país, por lo que han esperado durante horas que se les incluya en algún vuelo de vuelta a España, ya que ellos carecen de medios para pagar el pasaje.
"El consulado está gestionando la vuelta con la policía marroquí", indica Gracia, quien asegura que se encuentran en buenas condiciones, aunque controlados en todo momento por varios policías.

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