domingo, 21 de septiembre de 2014

Denuncian al juez Moreno por no investigar la muerte de un saharaui español

Los querellantes llevan al magistrado de la Audiencia Nacional al CGPJ por dilatar el proceso desde el 2010 y desoír a la Sala Penal
La muerte del ciudadano español Baby Hamdam Buyena en El Aaiún, Sahara Occidental, no tiene quien la investigue. Desde que la acusación presentara una querella en la Audiencia Nacional para investigar los hechos, ocurridos en noviembre del 2010 durante la intervención de la Policía y el Ejército marroquí en el campo de refugiados de Gdim Izik por una oleada de protestas de los saharauis, el titular del juzgado de instrucción número dos encargado de investigar los hechos ha guardado la denuncia en un cajón, casi en sentido literal, hasta la fecha.
El juez es Ismael Moreno, del Juzgado Central de Instrucción número dos, y en estos casi cuatro años apenas ha mandado una comisión rogatoria a Marruecos para conocer si se estaba investigando el caso allí antes de admitir o no la querella, ya que se trata de la muerte de un ciudadano español en el extranjero y la Audiencia Nacional es competente para tramitar el caso. La única salvedad es que el país donde ocurrieron los hechos lo indague primero.
Como es habitual en un caso con saharauis de por medio, Rabat tardó meses en contestar y, como era previsible, la respuesta de las autoridades judiciales marroquíes fue dubitativa y dejaba la puerta abierta a que Moreno investigara si la Policía de aquel país atropelló de forma premeditada a Baby Hamdam Buyena, de 35 años y padre de dos hijos menores residentes en Valencia. Pero el juez no hizo nada. Y dejó pasar el tiempo pese a la insistencia de la acusación popular del caso, la Liga Española Pro-Derechos Humanos, para que se admitiera la querella contra los supuestos autores de los disturbios y responsables políticos del territorio ocupado que terminaron en un baño de sangre.
Lo hicieron primero con múltiples recursos al juzgado de instrucción y luego en apelaciones a la Sala de lo Penal. Pero nada. Era Moreno quien decidía y el juez mantuvo el caso en el cajón in motivo aparente. Los recurrentes incluso llegaron al Tribunal Constitucional. Tampoco fueron atendidos.
Sin embargo, cuál fue la sorpresa de la acusación cuando el Gobierno limitó el alcance de la jurisdicción universal y estalló un amplio debate jurídico en la Audiencia Nacional sobre el destino de los procesos abiertos bajo este precepto legal.
Curiosamente, el caso de Baby Hamdam pasó el corte de la reforma y la querella se encontraba admitida en la Audiencia Nacional para sorpresa de la familia del fallecido. Incluso, el pleno de la Sala de lo Penal hizo una referencia expresa a la competencia de la Justicia española en los territorios saharauis como antigua potencia administradora, tal y como establece la doctrina de Naciones Unidas.
Esto ocurrió en julio pasado, pero el juez Moreno sigue sin mover un papel ni ordenar diligencia alguna. Incluso los abogados de la acusación no han podido acceder en este tiempo al caso, según denuncian en un escrito presentado el pasado martes en el Consejo General del Poder Judicial.
En la queja, a la que ha tenido acceso este periódico, acusan al magistrado de la Audiencia Nacional de grave negligencia por desatención y retraso injustificado en estos cuatro años y enumeran las faltas graves en la que podría haber incurrido. «Queremos conocer la oscura razón por la que este juez no ha querido investigar este crimen», señala el presidente de la Liga Pro-Derechos Humanos, Francisco José Alonso.

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