jueves, 26 de febrero de 2015

La MAP, agencia oficial de prensa de Marruecos, cuestionada como instrumento de sus servicios secretos en España

El pasado 20 de febrero el periodista Ignacio Cembrero denunció en El Mundo que ‘los servicios secretos marroquíes campan a sus anchas en España’, haciendo pública una realidad contrastada desde hace tiempo por varias embajadas extranjeras acreditadas en Madrid, y desde luego por el CNI, cuya División de Contrainteligencia tiene perfectamente acreditado el fenómeno, pero tolerado con inusitada permisividad.
Se da la circunstancia de que dicha División fue dirigida en su momento por la actual secretaria general del Servicio de Inteligencia español, Beatriz Méndez de Vigo, casada con José Luis Ruiz-Navarro, quien, además de ser miembro del Cuerpo de Letrados de las Cortes Generales desde 1983, curiosamente también cursó estudios de periodismo. Una profesión que, a menudo, ha servido como tapadera de agentes y colaboradores de los servicios secretos en todo el mundo.
Y ese es el caso en el que se podrían encuadrar también algunos periodistas adscritos a la Agencia Marroquí de Prensa (MAP), que de forma reiterada ha sido tachada de manipuladora por varios medios informativos, desde el diario ABC (que en noviembre de 2010 la acusó de difundir la falsa noticia de que la Guardia Civil había matado a tiros a un menor en “la ciudad ocupada de Melilla”) hasta SaharaLibre.Es, y analistas especializados como Carlos Ruiz Miguel, catedrático de Derecho Constitucional en la Universidad de Santiago de Compostela y autor del Blog ‘Desde el Atlántico’.
De hecho, la relación de la MAP con los servicios secretos de Marruecos ya fue denunciada por el periodista marroquí Alí Lmrabet en 2008 en un artículo titulado ‘Un ejército de soplones’, según recogió puntualmente PeriodistaDigital.Com (14/02/2008). En aquel reportaje, y explicando el funcionamiento de la red de dichos servicios en el exterior del país, Lmrabet afirmaba que se completaba con la constituida “por corresponsales de la agencia oficial marroquí, la MAP, que redactan dos teletipos para la central de Rabat. El primero es público y se difunde entre los abonados. El segundo es reservado y se destina a altas esferas del Estado: cuenta todo lo que llega a su oído”…
Una sentencia de la Audiencia Provincial de Madrid absolvió a Lmrabet de vulneración del derecho al honor de dos periodistas de la MAP. En ella se afirmaba: “(…) La relación entre la agencia MAP y la Dirección General de Estudios y Documentación está suficientemente contrastada a la vista de reportajes publicados en otros medios de comunicación de ese país y que constan en autos”. Y se citaban los “(...) nombramientos al frente de la MAP de personas estrechamente vinculadas con la Dirección General de Estudios y Documentación, que constituyen los servicios secretos marroquíes”.
La supuesta infiltración de agentes secretos marroquíes en España, con o sin la cobertura de la MAP, canta demasiado y pone en tela de juicio la dignidad nacional y, en particular, la del Servicio de Inteligencia dirigido por Félix Sanz y la del ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación que titula José Manuel García-Margallo. Recientemente, esta misma sección de Confidenciales también dio noticia de otra relación con el Servicio de Inteligencia de Marruecos igual de curiosa: la de Nadia Jalfi, actual esposa del embajador de España en la India, Gustavo de Aristegui.
Ahora, la Asociación de la Prensa de Madrid (APM), presidida por Carmen del Riego, se ha visto obligada a prestar amparo a Cembrero en su ejercicio profesional y derecho constitucional a informar y analizar la actualidad del norte de África y especialmente de Marruecos, materia en la que es reconocido especialista.
Dicho periodista ha denunciado ante la APM el acoso al que está siendo sometido y el especial seguimiento del que ha sido objeto el pasado 28 de enero en Madrid, cuando fue fotografiado en una cafetería con un periodista marroquí. Esas imágenes fueron publicadas días después en un diario digital de Casablanca, que algunos medios de comunicación marroquíes describen como afín al secretario particular del rey, con el propósito de demostrar que el periodista español participaba en las “conspiraciones” que fomenta un primo del monarca, el príncipe Moulay Hicham, que en esas mismas fechas visitó Madrid.
La controvertida delegación de la MAP en España, que se presenta como ‘Maghreb Arabe Presse’, está dirigida por Abdelkrim Kninah y dispone de delegaciones ‘informativas’ ciertamente sospechosas en Algeciras o Las Palmas de Gran Canaria. El eslogan con el que se presenta públicamente es ‘El valor de la información’, sin aclarar su destinatario final... Atentos al parche cuando la tengan cerca.

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