viernes, 3 de junio de 2016

Intervención de Ahmed Bujari, Representante del Frente Polisario en Seminario de Descolonización celebrado en Managua (texto íntegro)


Managua (Nicaragua), 02/06/16 (SPS)-. El miembro del Secretariado Nacional del POLISARIO y Representante del Frente  ante la ONU, Bujari Ahmed hizo una intervención en el Seminario de Descolonización  celebrado en Managua, Nicaragua del 31 de mayo - 2 de junio 2016,
Texto íntegro de la Intervención de Ahmed Bujari, Representante del F. Polisario
 Sr Presidente, Honorables delegados y participantes en el Seminario,
Vayan mis primeras palabras al Honorable Gobierno de la República de Nicaragua para expresarle el agradecimiento por esta nueva demostración de generosidad y cooperación con los esfuerzos descolonizadores de la ONU al albergar por segunda vez este Seminario en Managua, en la patria de Sandino. También, me gustaría aprovechar esta ocasión para felicitar al Embajador de la República Bolivariana de Venezuela, Sr. Rafael Ramírez, por su brillante elección a la Presidencia del Comité Especial de los 24. También felicitar al Buro que lo acompaña en la noble tarea de los objetivos asignados por la Comunidad internacional al Comité de los 24.
Mi intervención está escrita. Hare un resumen de la misma para no llevarme mucho de su tiempo en la confianza de que el texto íntegro se incorpore en la documentación de este seminario.
Como es sabido, Sr. Presidente, fuimos colonia española desde 1884 hasta 1975. España se fue sin descolonizar y en su reemplazo nuestro país fue invadido por Marruecos y Mauritania en violación de la Carta y de las resoluciones de la ONU.
Han pasado más de 50 años desde la adopción de la resolución 1514(XV). Permítanme decir que no debe ser motivo de orgullo para las Naciones Unidas que el Sahara occidental siga siendo la última colonia africana en la agenda de este Comité cuyo proceso de descolonización sigue siendo frustrado hasta hoy.
Hubo tres momentos clave para una descolonización efectiva y debemos aprender de ello para asegurar mejor el proceso de descolonización del Sahara occidental. El primero, si la antigua Potencia colonial, España, hubiera cumplido con sus obligaciones descolonizadoras. No lo hizo. Si lo hubiera hecho se habría evitado al pueblo saharaui el sufrimiento y la destrucción de la que fue y sigue siendo víctima y se habría ahorrado al conjunto de la región norte africana el vivir pendientes de una peligrosa tensión, muchas veces rayana en una confrontación de proporciones inconmensurables. Deseo expresar nuestra confianza en que la democracia española, ya restaurada y fortalecida, asuma algún día la responsabilidad derivada del abandono de 1975.
El segundo momento, fue cuando Mauritania firma la paz con el Frente Polisario en agosto de 1979 y se retira del conflicto. Se invitó a Marruecos a sumarse a la dinámica de paz, pero decidió invadir y ocupar la parte del Territorio saharaui evacuado por Mauritania. La Asamblea general adopta ese mismo año la célebre resolución 3437 (1979) en la que condena explícitamente “la extensión de la ocupación militar marroquí del Sahara Occidental, le pide que ponga fin a la ocupación del Territorio y le urge entablar negociaciones de paz con el Frente Polisario en su calidad de representante legítimo del pueblo saharaui con vistas a alcanzar un alto el fuego y la celebración de un referéndum de autodeterminación”. Marruecos dio la espalda al llamamiento y optó por intentar la solución militar.
El tercer momento, derivado de 16 años de guerra cruenta fue cuando Marruecos aceptó en 1988 el veredicto de los hechos y el mensaje inequívoco  de la Comunidad internacional, mediante su adhesión  al Plan de arreglo elaborado conjuntamente por la ONU y la OUA, que fue endosado por el Consejo de seguridad  en sus resoluciones 658(1990) y 680(1991) por las que creó  una Misión, la MINURSO , con el explícito mandato de organizar el referéndum de autodeterminación que permita al pueblo del Sahara occidental elegir entre la independencia o la integración en la potencia ocupante.
Una esperanza de paz había nacido para la última colonia africana inscrita en la agenda de este Comité. El referéndum debería haberse celebrado seis meses a partir de la entrada en vigor el 6 de septiembre 1991 del alto el fuego entre las dos partes beligerantes. Es decir, en febrero de 1992.
El referéndum no se ha celebrado hasta ahora. ¿Por qué? La respuesta es simple. Tras finalizar la ONU la operación de identificación de votantes en el referéndum, Marruecos decidió poner fin al proceso. El enviado de la OU, James Baker, hizo esfuerzos complementarios concretizados en su Plan que preveía un referéndum al cabo de un periodo de transición de 5 años. El Consejo de seguridad lo aprobó y el F. Polisario lo aceptó. No obstante, en una carta dirigida al SG de la ONU, de abril 2004, Marruecos anunciaría   que declaraba unilateralmente su soberanía sobre el Sahara occidental, considerando, y cito “que un referéndum que incluya la opción de independencia constituye una puesta en tela de juicio de la soberanía de Marruecos sobre el Sahara”. Esta pretensión de soberanía, que se camufla desde 2006 con la llamada propuesta de autonomía, no es reconocida por la Comunidad internacional y su inconsistencia fue subrayada por el entonces Secretario general de la ONU, Kofi Annan en su informe de Octubre 2004, y cito" Marruecos había aceptado ya la opción de la independencia como unas de las opciones en el Plan de arreglo”.
A partir de su carta de abril 2004, Marruecos decidió minar el proceso de paz y oponerse a los esfuerzos descolonizadores de las Naciones Unidas. Prueba de ello la encontramos en el discurso de 6 de noviembre 2015, con motivo del 40 aniversario de la invasión al Sahara occidental, cuando el rey de Marruecos dijo, y cito: “El Sahara permanecerá en Marruecos y Marruecos en el Sahara hasta el fin de los tiempos”. Evidentemente, potencias más fuertes habían dicho más o menos lo mismo acerca de sus colonias. Constituyen, sin embargo hoy, en pleno siglo XXI, un desafortunado e inútil desafío a la Comunidad internacional y a los principios y resoluciones de la ONU sobre el Saha Occidental.
Los últimos desarrollos acaecidos corroboran que este tercer momento está corriendo un grave peligro.  Marruecos impidió en marzo pasado la visita del SG de la ONU a El Aaiún donde se encuentra la sede de la MINURSO.  Aun así, Ban Ki Moon pudo realizar las otras fases de su visita. Vio con sus propios ojos la realidad del pueblo saharaui tanto en los campamentos de refugiados como en las zonas liberadas y declaró públicamente que esa realidad le había conmovido de manera profunda. Marruecos decidió sin embargo desencadenar una campana denigrante contra la Institución del Secretario general de la ONU, y expulsar a la componente civil y política de la MINURSO del Territorio no autónomo del Sahara occidental. Marruecos ha optado por desafiar al Consejo de seguridad. En su reciente resolución 2285 (2016), de abril pasado el Consejo le ha dado un plazo de 90 días para que los contingentes de la MINURSO vuelvan a Sahara occidental urgiendo a las dos partes a reanudar las negociaciones directas. Hasta hora, los contingentes expulsados no han podido regresar, ni las negociaciones se han reanudado. Marruecos sigue dando la espalda a la voluntad unánime del Consejo. Y los plazos de tiempo se acortan.
Estos son los hechos resumidos de forma muy breve, Sr. Presidente.
Permítanme decir, a modo de conclusión, que estamos ante un posible fracaso de la Comunidad internacional, y de manera particular, del Consejo de seguridad de proteger el proceso de descolonización de la última colonia africana en la agenda de este Comité. La Unión Africana no ha dejado de llamar al Consejo a que asuma sus responsabilidades y que se fije ya una fecha para el referéndum de autodeterminación.
Debemos ser claros y ser conscientes de lo que ello implicaría un eventual fracaso de las naciones Unidas. Si la ONU, y de manera particular el Consejo de seguridad, adopta la política de Poncio Pilatos ante lo que es un claro desafío marroquí, el colapso probable del proceso de paz no puede desembocar sino en un escenario bélico, al retorno del punto de partida de 1975. Es decir, al conflicto abierto en una región que conoce ya amenazas directas a su seguridad por el flanco del Sahel y por las consecuencias de lo que se vino en llamar”primavera árabe”. El Frente Polisario no desea el retorno del conflicto armado y considera que hay margen todavía para que la ONU intensifique los esfuerzos para ahorrar a la región la espiral de la confrontación. Es en este contexto fundamental que la ONU determine ya una fecha para la aplicación integra del Plan de arreglo y fechas precisas para la celebración del referéndum que las dos partes, el Polisario y Marruecos aceptaron. No hay alternativa al plan de arreglo. Es la única solución pacifica, justa, conforme al principio de autodeterminación, y viable que las dos partes aceptaron y la única endosada por el Consejo de seguridad y por la Asamblea general. Si el escenario de la confrontación se revela inevitable porque aquellos que pueden y deben desplegar esos esfuerzos deciden no hacerlo, en ese caso, asumiremos nuestras obligaciones en defensa del derecho de nuestro pueblo a la independencia. Esta es la situación resumida brevemente.
Ante ella, el Comité especial esta llamado más que nunca a asumir su responsabilidad. La tarea que inicio en los años 60 con vistas a la descolonización del Sahara occidental no ha concluido. A nuestro entender, el Comité ha sido creado para asegurar la descolonización y no debe ser empujado por vía activa o pasiva o intimidado por amenazas o neutralizado por la estrategia del ruido y de la confusión para desviarse de esta noble responsabilidad contraída  respecto la última colonia africana en su agenda.  En el tema específico del Sahara Occidental su posición es clara. En otras palabras, está ante una cuestión de descolonización que debe resolverse mediante la aplicación del principio de autodeterminación en los términos definidos por la resolución 1514 (XIX) y que dieron vida y razón de ser al Plan de arreglo que motivó el envío de la MINURSO. Esta posición debe ser mantenida y reiterada. De otro lado, el Comité ha enviado una Misión al Sahara occidental en mayo de 1975. Han pasado más de 40 años. Es simplemente difícil de comprender que no haya enviado hasta ahora otra misión y es difícil de comprender que sus informes y papeles de trabajo sobre el Sahara occidental se limiten a hacer un resumen insípido, inodoro e incoloro de los informes del Secretario general al Consejo de seguridad. La Asamblea general le pide cada año que siga estrechamente los desarrollos de la cuestión del Sahara occidental y presente su informe a la misma. ¿Cómo puede cumplir con este mandato sin ir al terreno? Es la hora Sr. Presidente, Honorables Miembros del Comité de poner fin a esta anomalía. Finalmente, el Frente Polisario desea solicitar a este Comité una sesión especial dedicada al Sahara occidental.

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