jueves, 10 de marzo de 2016

La ONU pone a Marruecos entre la espada y el Sáhara Occidental

Marruecos inicia una campaña de ataques contra Ban Ki-Moon y las Naciones Unidas por la reciente vista al Sahara Occidental y el claro apoyo al derecho del pueblo saharaui a la autodeterminación.
Tras el silencio absoluto e intentar ocultar su malestar por la vista de Ban Ki-Moon al Sáhara Occidental y los países vecino, Marruecos ha estallado de forma insensata contra la ONU y su Secretario General por sus declaraciones a favor al derecho del pueblo saharaui a la autodeterminación.
El ministerio de exteriores marroquí ha emitido un comunicado, que por su transcendencia solo puede responder a las desquiciadas ordenes de Mohamed VI, cargando contra Ban, acusándole de dejar de lado la “neutralidad, la objetividad y la imparcialidad” de la organización internacional en el conflicto del Sahara Occidental, territorio en proceso de descolonización que está a la espera de que se celebre el referéndum de autodeterminación.
Marruecos se había negado a recibir al secretario general de la ONU en el marco de su vista por el Sáhara occidental y los países vecinos alegando que el Rey, Mohamed VI, no se encontraba disponible. La prensa marroquí señalaba que el monarca se encontraba de vacaciones en su palacio a las afueras de París.  
Ante la negativa de Rabat, Ban Ki-Moon no cedió y determinó cumplir con la gira prometida desde el pasado año. La gira incluía España, Mauritana, los campamentos de refugiados saharauis, las zonas liberadas del Sahara Occidental y Argelia. Mauritania y Argelia como países vecinos y observadores en las negociaciones auspiciadas por la ONU entre el Frente Polisario y Marruecos.
Desde su parada en Madrid, el secretario general iniciaba un aluvión de declaraciones para aclarar que el objetivo de su gira se enmarca en las labores para impulsar las negociaciones directas entre las partes para llegar a una solución definitiva que tenga como base el respeto al derecho del pueblo saharaui a la autodeterminación, como así se exige en las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU desde la firma del alto el fuego en el año 1991.
Tras visitar los campamentos de refugiados y quedar sorprendido por el multitudinario recibimiento por parte del pueblo saharaui que exigía el cumplimiento de la legalidad internacional y la celebración del referéndum, Ban ki-Moon se reunió con el presidente saharaui y afirmo en la conferencia de prensa que la situación requiere de un esfuerzo por parte de la comunidad internacional para mejorar la precaria situación de los refugiados y permitir al pueblo saharaui decidir sobre su futuro.
La sorpresa en esta gira llegaba con el aterrizaje de Ban ki-Moon en la región de Bir Lehlu, parte del territorio liberado por el frente Polisario y donde la República Árabe Saharaui Democrática ejerce total soberanía. En la zonas liberadas el jefe de la ONU fue recibido por la población local y más tarde se reunión con el personal de la MINURSO (Misión de las Naciones Unidas para el Referéndum en el Sahara Occidental).
Con la vista a Bir Lehlu, Ban ki-Moon se convertía en el primer secretario general en visitar las zonas liberadas y enviaba un mensaje a Marruecos dejando claro que para visitar el territorio del Sáhara Occidental la ONU no requiere de permiso de ninguna de las partes.
Marruecos ha tardado en pronunciarse y lo ha hecho de la forma más disparata posible. Acusa al jefe de la ONU de “inclinarse” y “ceder” ante la presión de una de las partes, refiriéndose al frente Polisario. Acusaciones que reflejan la tensa situación en la que se encuentra Rabat y que son el preámbulo de una crisis con la organización internacional.        
Ante esta visita histórica, y que inicia un nuevo capítulo en el tratamiento del consejo de seguridad al conflicto del Sáhara Occidental, Marruecos se ha visto desplazado a un segundo plano y poniendo en serios apuros a sus aliados en la ONU, principalmente a Francia. 
Puede que la visita y declaraciones de Ban ki-Moon sean el primer indicio que señala de forma directa a Rabat como la parte que obstruye las labores de la ONU en un conflicto que dura ya 4 décadas obstaculizando el desarrollo de la región del Magreb y alargando la insostenible situación del pueblo saharaui, tanto en los campamentos de refugiados como en las zonas ocupadas. 
Ahora queda esperar el informe que se presentará en el mes de abril ante el Consejo de Seguridad y la nueva vista de Ban a Rabat y a la capital ocupada del Sáhara Occidental, El Aaiún.
* Periodista. Adscrito al departamento de español en la televisión saharaui RASD-TV. Escribe en MUNDIARIO.

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