lunes, 29 de noviembre de 2010

La enviada especial de EL MUNDO a El Aaiún, expulsada por Marruecos. Sáhara.- Rabat reprocha el comportamiento "deshonesto" de 'El País' y 'El Mundo'




La enviada especial de EL MUNDO a El Aaiún, Ana Romero, ha sido finalmente expulsada esta tarde del país y se dirige en estos momentos hacia el aeropuerto donde previsiblemente volará rumbo a Casablanca.

Ana Romero se desplazó hasta El Aaiún después de que el Gobierno marroquí aceptara, tras la insistencia del Gobierno español, permitir la entrada de sólo dos periodistas españoles de EL MUNDO y 'El País' en el Sáhara Occidental, días después del desmantelamiento del campamento de Gdeim Izik.

Las autoridades alegan que su estancia en la zona representa una "amenaza grave para le orden público" y que la expulsan para "salvaguardar" su seguridad, según el documento del Gobierno que, aunque le han dejado leer, no le han entregado a la periodista.

El permiso de entrada y la autorización para llevar a cabo la labor informativa no tenían en principio restricciones. Sin embargo, apenas cuatro días después se comunicó a los periodistas que su tiempo de trabajo en la capital saharaui había terminado. Desde entonces, la enviada especial de EL MUNDO ha sido instada continuamente a abandonar el territorio. Desde anoche permanece en la residencia del depositario de los Bienes Culturales de España, Ángel Collado, el único representante del Gobierno español en el Sáhara.

Amenazas

Antes de estos hechos, la periodista había relatado ante los micrófonos de la cadena Cope la gravedad de la situación en la que se encuentra: "Temo por mi integridad física. Cuando veo a gente siguiéndome, no sé quiénes son. Vine invitada por el Gobierno español y el de Marruecos y ahora se me está intentando echar con unas prácticas estalinistas. Marruecos quiere echarme de aquí, pero no quiere firmar una orden de expulsión", manifestó en conversación telefónica.

El director de EL MUNDO, Pedro J. Ramírez, emplazó al Gobierno español, al vicepresidente del Ejecutivo, Alfredo Pérez Rubalcaba, y a la ministra de Asuntos Exteriores, Trinidad Jiménez, para que hicieran las gestiones oportunas para velar por la seguridad de la periodista, ya que ella pudo viajar al Sáhara Occidental gracias a un acuerdo entre el Ejecutivo de Zapatero y el de Marruecos.





El Gobierno marroquí denunció este lunes el comportamiento "deshonesto" de los periódicos españoles 'El País' y 'El Mundo' después del "gesto de buena voluntad" de Rabat, que les permitió acudir a El Aaiún después de los incidentes registrados tras el desalojo de un campamento de protesta.

El Gobierno marroquí denunció el comportamiento "deshonesto" de los periódicos españoles 'El País' y 'El Mundo' después del "gesto de buena voluntad" de Rabat, que les permitió acudir a El Aaiún después de los incidentes registrados tras el desalojo de un campamento de protesta.

El ministro de Comunicación de Marruecos, Jalid Naciri, lamentó que "la buena fe marroquí ha sido, de nuevo, traicionada", según informa la agencia de noticias oficial MAP. En este sentido, criticó que ambos periódicos han publicado en las últimas semanas "un torrente de mentiras sobre los sucesos de El Aaiún".

En este sentido, reclama a las publicaciones que realicen una aproximación "objetiva" y "respetuosa" a estos hechos en lugar de hacerse eco únicamente de las "alegaciones interesadas de violaciones de los Derechos Humanos". Naciri señaló que 'El País' y 'El Mundo' se han negado a publicar los desmentidos de las autoridades marroquíes y rectificaciones a sus "manipulaciones".

La enviada de 'El Mundo', Ana Romero, fue expulsada este lunes del Sáhara Occidental por representar una "amenaza grave para el orden público", según Rabat.

El portavoz marroquí señaló que el director de 'El Mundo', Pedro J. Ramírez, reclamó este lunes en una emisora de radio la intervención del Gobierno español para proteger a Romero. Naciri negó que, como alega la reportera y el director de su periódico, se encontrase amenazada su integridad física.

En cambio, Rabat denunció "la actitud provocadora" de 'El Mundo' y de su corresponsal, al tiempo que criticó que Tomás Barbulo Marcos, enviado de 'El País', ha caído en un "enfoque obsesivo" sobre los incidentes de la capital del Sáhara Occidental.

En el caso particular de 'El País', Naciri declaró que durante una entrevista concedida al periódico por el ministro de Asuntos Exteriores y de Cooperación marroquí, Taieb Fassi Fihri, las autoridades constataron "la orientación antimarroquí" del diario. Citó como ejemplo que Barbulo dijese, "de manera insidiosa", que Fassi Fihri había reconocido de forma implícita los supuestos casos de tortura.

"Nos encontramos, de nuevo, frente a una calumnia de extrema gravedad, sumada a una falta de profesionalidad inadmisible", lo que llevará al Ejecutivo de Marruecos a trasladar el conflicto ante la Justicia española, explicó el portavoz.


El ministro insiste ante Marruecos para que permita el libre acceso a la prensa
Las coacciones a la enviada de EL MUNDO en El Aaiún van en aumento

EL MUNDO   Marisa Cruz | Madrid   29/11/2010

El vicepresidente primero y portavoz del Gobierno, Alfredo Pérez Rubalcaba, ha contactado con los ministros del Interior y de Comunicación marroquíes, Taib Charkhaui, y Khalid Naciri respectivamente, para reclamarles garantías de seguridad para la enviada especial de EL MUNDO, Ana Romero, a El Aaiún, según han confirmado en Presidencia del Gobierno.

Rubalcaba ha insistido ante las autoridades de Marruecos en la necesidad de que Rabat permita el libre acceso de la prensa al territorio saharaui. El 'número dos' del Gobierno español mantiene ante sus interlocutores el argumento de que esta actitud jugaría precisamente en beneficio de Marruecos.

Ana Romero viajó a El Aaiún después de que el Gobierno marroquí aceptara, tras la insistencia del Gobierno español, permitir la entrada de sólo dos periodistas españoles de EL MUNDO y 'El País' en el Sáhara Occidental, días después del desmantelamiento del campamento de Gdeim Izik.

El permiso de entrada y la autorización para llevar a cabo la labor informativa no tenían en principio restricciones. Sin embargo, apenas cuatro días después se comunicó a los periodistas que su tiempo de trabajo en la capital saharaui había terminado. Desde entonces, la enviada especial de EL MUNDO ha sido instada continuamente a abandonar el territorio. Desde anoche permanece en la residencia del depositario de los Bienes Culturales de España, Ángel Collado, el único representante del Gobierno español en el Sáhara.

'Prácticas estalinistas'
La periodista ha relatado ante los micrófonos de la cadena Cope la gravedad de la situación en la que se encuentra: "Temo por mi integridad física. Cuando veo a gente siguiéndome, no sé quiénes son. Vine invitada por el Gobierno español y el de Marruecos y ahora se me está intentando echar con unas prácticas estalinistas. Marruecos quiere echarme de aquí, pero no quiere firmar una orden de expulsión", manifestó en conversación telefónica.

El director de EL MUNDO, Pedro J. Ramírez, ha emplazado al Gobierno español, al vicepresidente del Ejecutivo, Alfredo Pérez Rubalcaba, y a la ministra de Asuntos Exteriores, Trinidad Jiménez, para que hagan las gestiones oportunas para velar por la seguridad de la periodista, ya que ella pudo viajar al Sáhara Occidental gracias a un acuerdo entre el Ejecutivo de Zapatero y el de Marruecos.

"Apelo al Gobierno español, a Rubalcaba, que se implicó personalmente en el acuerdo y a Trinidad Jiménez, a quien corresponde velar por la seguridad de los españoles en el extranjero, para que ejerzan su influencia y protejan la labor profesional de Ana Romero en El Aaiún, que todavía no ha concluido", ha declarado Pedro J. Ramírez en el programa 'Así son las mañanas' de Ernesto Sáenz de Buruaga.

En su crónica de hoy, Ana Romero relata que 130 saharauis que han sido detenidos y se encuentran en la Cárcel Negra de la capital del Sáhara Occidental fueron torturados y maltratados. "Traían enfermeros para que los curasen y poder seguir pegándoles", ha explicado a EL MUNDO uno de los siete abogados que asiste al grupo de presos. El pasado sábado también recogió el testimonio de una mujer saharaui que denunció que fue violada por tres agentes marroquíes de paisano el día después del desmantelamiento del campamento de 'Gdeim Izik'.

Tras vetar la llegada al Sáhara Occidental de varios periodistas españoles, el Gobierno logró que Marruecos aceptase la entrada de dos redactores, uno de 'El País' y otro de EL MUNDO, los dos diarios de mayor tirada nacional. El enviado de El País, Tomás Bárbulo, decidió abandonar el Sáhara Occidental hace unos días.

El director de EL MUNDO considera que la labor de Ana Romero no ha terminado porque todavía quedan muchos hechos por esclarecer en relación con el asalto al campamento de protesta de los saharauis y los disturbios posteriores.

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