miércoles, 12 de marzo de 2014

El Fondo Soberano de Noruega revisa sus inversiones en el oro negro del Sáhara Occidental.

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La institución, uno de los mayores actores del mercado mundial, tiene un estricto cógido ético.

El País.  - Los derechos humanos, a veces, también son cosas de negocios. El fondo soberano de Noruega (NBIM, por sus siglas en inglés) Norges Bank Investment Management está examinando la actuación de la petrolera francesa Total en el Sáhara Occidental, una región con un historial de abusos, por la sospecha de que podría estar quebrantando su estricto código de conducta, según informa Reuters. Las normas de la institución noruega impiden invertir en zonas y empresas que no sean éticas. En Total, el NBIM controla el 2,6% de la petrolera francesa, lo que equivale a una participación de unos 3.000 millones de dólares.

De acuerdo con la información publicada por Reuters, el fondo público tiene una lista negra de 63 empresas en las que no puede invertir. Entre ellas se encuentran fabricantes de armas nucleares, compañías mineras y firmas productoras de tabaco. NBIM, que invierte los beneficios obtenidos del negocio del petróleo del país nórdico, mueve unos 850.000 millones de dólares y está presente en el capital de 8.200 empresas, lo que le convierte en uno de los cuatro inversores más grandes el mundo.

“Estamos siguiendo de cerca el trabajo de Total en el Sáhara Occidental“, ha dicho a Reuters Ola Mestad, un profesor de derecho que ha estado al frente del consejo de ética del fondo noruego desde 2010. Total, firma de origen francés, ha dicho a la agencia que las operaciones en el Sáhara Occidental están en consonancia con las leyes y estándares internacionales, en particular los relacionados con los derechos humanos.

De acuerdo con la asociación Western Sahara Resource Watch (WSRW) en 2001, el Gobierno marroquí concedió por primera vez licencias de petróleo en el disputado territorio del Sáhara Occidental, región ocupada por Marruecos después de que España abandonara a su antigua colonia. Una de las dos licencias se concedió a Total. Unos meses más tarde, la Oficina Jurídica de la ONU respondió a este asunto, afirmando que cualquier exploración violaría la legalidad internacional a menos que los saharauis dieran su consentimiento.

Total, sin embargo, ha continuado renovando su licencia sin solicitar el consentimiento del pueblo saharaui, según ha explicado WSRW. La organización en pro de los derechos humanos ha indicado que Total posee el mayor bloque de todas las empresas petroleras presentes en el Sáhara Occidental, con una extensión similar al tamaño de Portugal.

Los medios de comunicación y organizaciones de derechos humanos han afirmado que la disputa entre Marruecos y el pueblo saharaui ha dado lugar a frecuentes abusos, incluyendo el desplazamiento de decenas de miles de civiles. El Consejo de ética del fondo soberano de Noruega, que publicó su informe anual el pasado miércoles, ha recomendado un descenso de las inversiones que han hecho en el pasado en empresas que están ubicadas en el Sáhara Occidental.

Desde su oficina en la Universidad de Oslo, Mestad ha comentado que los inversionistas deben ser más conscientes sobre los temas relacionados con los derechos humanos al momento de invertir en una empresa, tanto por razones éticas y porque una mala decisión supone un riesgo para sus inversiones. En el 2014, el consejo de ética del fondo vigilará a las empresas de petróleo y gas que operan en países que presenten problemas de corrupción y además pondrá bajo la lupa a aquellas compañías de textiles que violen los derechos de los trabajadores.

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